Perico De San Antonio

Código Postal 4605

Noticias de Jujuy

Flávio Bolsonaro huye de Brasil hacia EE.UU. tras su derrota electoral

Flávio Bolsonaro huye de Brasil hacia EE.UU. tras su derrota electoral

Aliados cercanos del candidato ultra aseguran que aterrizará en Estados Unidos en las próximas horas, según informan medios locales y la agencia Reuters.

Terremoto en la derecha brasileña: la remontada histórica de Lula empuja al bolsonarismo a la desaparición

Aliados cercanos de Flávio Bolsonaro aseguran que el candidato ultra huyó a EE.UU. tras su derrota electoral en Brasil, según informan varios medios locales y la agencia de noticias Reuters. Poco antes el núcleo más próximo a Flávio Bolsonaro había sido avisado por la Policía Federal (PF) que el candidato presidencial del Partido Libertad (PL) había huido a nuestro país con la intención de viajar a Estados Unidos, según publica Folha de São Paulo. El diputado Maurício Marcon, aliado de la familia Bolsonaro, confirmó en redes que Flávio salió del país.

Según fuentes de la Policía Federal consultadas por el Correio Braziliense, se encuentra en un vuelo con destino EE.UU. y la situación será comunicada al ministro Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), para que decida sobre el caso.

El todavía senador Flávio Bolsonaro incumplió la orden emitida por Alexandre de Moraes, juez del STF, de entregar sus dos pasaportes, el ordinario y el diplomático. La Policía confirmó que Bolsonaro no entregó los pasaportes antes del límite establecido por ley, las 11.00 hora local de Brasil.

Por la mañana, InfoBae había publicado que Flávio Bolsonaro habría llegado a nuestro país y viajaría a Estados Unidos en un vuelo privado desde Puerto Iguazú, cerca de la frontera con Brasil. Se presume que Bolsonaro cruzó la frontera hacia Argentina con su documento nacional de identidad y que viajaría, según la misma fuente, a Estados Unidos a bordo de un avión Gulfstream G400 matrícula LV-JQW, perteneciente a la empresa Baires Fly S.A. La Policía confirmó que Flávio Bolsonaro no salió de Brasil usando su pasaporte. La empresa aparece en una investigación sobre un supuesto esquema de corrupción involucrando a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) del gobierno de Javier Milei, según ICL Notícias.

Sin embargo, el Gobierno argentino niega la presencia de Flávio Bolsonaro en su territorio. Un site de seguimiento de vuelos informa que el supuesto avión en el que iba a viajar a Estados Unidos estaba parado en Puerto Iguazu. La Dirección Nacional de Migraciones no registra ingreso alguno de Bolsonaro a la República Argentina. “A razón de la escalada mediática por la presencia de un avión privado en el Aeropuerto Internacional de Iguazú, las autoridades procedieron a iniciar controles correspondientes a la aeronave y tripulación. Finalmente se constató que la documentación de la empresa se encuentra en regla y no se presentó ningún plan de vuelo que incluya a la familia Bolsonaro”, informó Presidencia.

Asimismo, el portavoz de Javier Milei, Adrián Ravier, descartó que Bolsonaro haya solicitado asilo en Argentina. Y confirmó que el gobierno ultraderechista no emitirá comunicados ni saludará a Luiz Inácio Lula da Silva tras su triunfo en las elecciones en Brasil, limitándose a señalar que “se tomó nota del resultado”.

El ministro Alexandre de Moraes emitió la orden de entrega de pasaportes siete minutos después de que el Tribunal Superior Eletoral (TSE) confirmara el triunfo de Lula, para evitar una posible fuga del país de Flávio Bolsonaro, investigado por el Supremo por supuesto lavado de dinero, con posible vínculo con dinero negro proveniente del mercado de las apuestas online. Bolsonaro tiene otra investigación en el Supremo, relacionada con la financiación de la película Dark Horse sobre su padre, proveniente del banquero preso Daniel Vorcaro.

Flávio Bolsonaro aseguró en un video que fue intimidado por la policía al salir de la casa de su padre Jair Bolsonaro, donde cumple prisión domiciliaria. “Nunca pensé en salir del país. Voy a entregar mis pasaportes y voy a defenderme de esta aberración, que es un claro intento de intimidarme”, aseguró Bolsonaro, que también denunció una “persecución sin fin” de Alexandre de Moraes. Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio que está prófugo de la justicia brasileña en Estados Unidos, ironizó esta mañana sobre la posible fuga de su hermano. La periodista Mariana Sanches de UOL preguntó vía WhatsaApp a Eduardo Bolsonaro si su hermano estaba intentando huir del país. “Sí. Y Elon Musk tiró fuegos artificiales”, respondió.

La Policía confirmó que la familia de Flávio Bolsonaro también está en paradero desconocido, según informa Folha de São Paulo.

Por otro lado, el juez del Supremo Flávio Dino mandó investigar a Flávio Bolsonaro por posible financiación internacional irregular de su campaña, proveniente del Rockbridge Network, fundada por el vicepresidente de Estados Unidos J.D. Vance en 2019. Dino sospecha que el acuerdo entre Flávio Bolsonaro y la empresa incluía entregar tierras raras y minerales críticos a dicha empresa en caso de ganar las elecciones. La PF tendrá que verificar si hubo propaganda política favorable a Flávio Bolsonaro desde perfiles extranjeros y el posible uso de plataformas de mercado de previsiones como canal para dichas propaganda irregular.

La Justicia de Brasil le prohibió salir del país a Flávio Bolsonaro por presunto lavado de dinero

La Justicia de Brasil le prohibió salir del país a Flávio Bolsonaro por presunto lavado de dinero

El senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro deberá entregar sus pasaportes por orden del juez Alexandre de Moraes. La Policía Federal investiga sus vínculos financieros con un abogado y empresas relacionadas con el negocio de las apuestas. El legislador denunció una persecución política.

La Justicia de Brasil le prohibió salir del país al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, y le ordenó entregar sus pasaportes en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero. La medida, dispuesta por el juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes, se conoció este lunes, menos de 24 horas después de la derrota electoral del legislador en el balotaje presidencial.

La Policía Federal notificó al senador en la vía pública, cuando salía de visitar a su padre en Brasilia, donde el exmandatario cumple prisión domiciliaria. La resolución establece la cancelación de todos sus pasaportes brasileños, incluidos los diplomáticos, y le otorga un plazo de 24 horas para entregar los documentos que pudiera tener de otras nacionalidades. También le prohíbe mantener contacto con el abogado Willer Tomaz, investigado en la misma causa.

Bolsonaro cuestionó la decisión judicial mediante un video publicado en sus redes sociales y sostuvo que se trata de una represalia por el resultado de las elecciones. “Fue una decisión tomada conforme el resultado de la elección. Una cuestión política”, afirmó.

“Voy a entregar mis pasaportes y defenderme de esta aberración que es un claro intento de intimidarme”, agregó.

Según el senador, la resolución fue firmada durante la noche del domingo 25 y se fundamentó en declaraciones realizadas por su hermano Eduardo Bolsonaro el 23 de octubre, cuando planteó que debía abandonar Brasil si perdía las elecciones.

“La decisión de Alexandre de Moraes se basó en una declaración de Eduardo en la que decía que debía abandonar el país si perdía las elecciones; yo nunca dije eso”, sostuvo. También denunció que fue interceptado por lo que denominó la “Policía Federal de Lula” cuando terminaba de visitar a su padre.

Una investigación por lavado de dinero y apuestas

La medida judicial se inscribe en una investigación que comenzó en el Tribunal Federal de Rio Grande do Sul por presuntas maniobras de lavado de dinero, evasión fiscal y operaciones vinculadas con empresas de apuestas. La causa involucra a Flávio Bolsonaro y al abogado Willer Tomaz, según informó el portal brasileño Globo.com.

Durante las pesquisas, la Policía Federal accedió a las comunicaciones electrónicas de Tomaz y encontró documentación que vinculaba al senador con Alcazar Holdings, una empresa propiedad del abogado.

De acuerdo con un informe policial, Bolsonaro figuraba como “usuario principal” de una cuenta bancaria de esa sociedad, una condición que, en principio, le permitía disponer de un elevado nivel de acceso y gestión de los fondos.

Los investigadores también encontraron un correo electrónico del 22 de mayo de 2025 en el que Tomaz solicitaba expresamente eliminar el acceso del senador a la cuenta. Para la Policía Federal, ese intercambio indica que Bolsonaro había mantenido una vinculación operativa con la cuenta bancaria al menos hasta esa fecha.

La causa llegó al Supremo Tribunal Federal el pasado 8 de octubre debido a los fueros del legislador. Alexandre de Moraes quedó a cargo del expediente.

Viajes, sociedades en Portugal y un avión privado

La investigación también reconstruyó una serie de relaciones personales y comerciales entre Bolsonaro y Tomaz a partir de correos electrónicos, documentación societaria, registros de viajes y movimientos financieros.

Según el informe policial citado por Globo.com, los investigadores encontraron referencias a fiestas, reuniones y encuentros compartidos por ambos, además de documentos personales del senador almacenados en la cuenta de iCloud del abogado.

Entre los elementos examinados aparecen viajes de Bolsonaro pagados por Cathedral, una sociedad vinculada con Tomaz que operaba desde la misma dirección que Alcazar Holdings en la isla portuguesa de Madeira.

Cathedral figura, además, como propietaria de Best Bet, integrante de Loto Network, la primera empresa de apuestas autorizada a operar en Río de Janeiro en 2023. La coincidencia de domicilios societarios forma parte de los elementos que analiza la Policía Federal para determinar el alcance de las relaciones financieras entre las compañías.

Otro de los puntos de la investigación es la utilización de un avión privado por parte del senador y el abogado. Alcazar Holdings aparece como titular de una de las tres participaciones de un Legacy 650, matrícula PP-NLR, utilizado por ambos en enero de 2025 para viajar desde Fort Lauderdale, Estados Unidos, hacia Brasil.

La aeronave tenía tres copropietarios: Tomaz, a través de Alcazar Holdings; Laerte Cosentino, vinculado a la empresa tecnológica Totvs; y el banquero Daniel Vorcaro, de Banco Master, representado por la sociedad Prime You, encargada también de administrar el uso compartido del avión.

La Policía Federal busca determinar si los vínculos societarios, los pagos de viajes y la utilización compartida de bienes forman parte de un entramado de operaciones financieras irregulares. Los elementos reunidos hasta ahora integran la investigación en curso y no constituyen, por sí mismos, una acreditación de responsabilidad penal.

Milei se niega a felicitar a Lula por su reelección: “El Presidente no es un hipócrita”, justificó la Casa Rosada

Milei se niega a felicitar a Lula por su reelección: “El Presidente no es un hipócrita”, justificó la Casa Rosada

Adrián Ravier confirmó que no habrá un comunicado oficial por el triunfo del mandatario brasileño y recordó que Lula tampoco saludó a Milei en 2023. El vocero aseguró que las diferencias ideológicas no afectarán las relaciones comerciales. También justificó los ataques presidenciales contra periodistas por el caso $LIBRA y descartó una ruptura con Patricia Bullrich.

El gobierno de Javier Milei decidió llevar su enfrentamiento ideológico con Luiz Inácio Lula da Silva hasta el terreno de las formalidades diplomáticas. Dos días después de la reelección del presidente brasileño, la Casa Rosada confirmó que no habrá ningún comunicado oficial de felicitación, ni siquiera de la Cancillería. La decisión fue ratificada este martes por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien, ante las reiteradas preguntas de los periodistas, terminó ofreciendo una explicación tan directa como reveladora: “El Presidente no es un hipócrita”.

La conferencia estuvo atravesada por las consecuencias de las elecciones brasileñas del domingo, en las que Lula consiguió imponerse sobre Flávio Bolsonaro, el candidato respaldado públicamente por Milei. “Se tomó nota del resultado electoral de Brasil”, fue la primera respuesta de Ravier. Y enseguida buscó justificar la decisión con un episodio ocurrido tres años atrás: “En 2023, cuando Javier Milei fue electo presidente, no hubo ningún gesto del presidente Lula para saludarlo personalmente”.

El vocero aclaró que, al menos por ahora, no estaba previsto ningún comunicado. Pero cuando le preguntaron expresamente si la Cancillería emitiría una declaración oficial, abandonó cualquier ambigüedad: “No va a haber un comunicado oficial, que fue lo que le acabo de responder a su colega”. La definición llegó luego de que la Dirección Nacional de Migraciones descartara el ingreso de Bolsonaro a la Argentina, en medio de versiones sobre la presencia de un avión privado en el aeropuerto de Iguazú. En la misma línea, Ravier negó que existiera un pedido de asilo.

Adrián Ravier, vocero presidencial.

El vocero insistió en que Argentina y Brasil son “dos pueblos hermanos” y que las relaciones comerciales, diplomáticas y de cooperación dentro del Mercosur continuarán con normalidad. Según explicó, para Milei los vínculos entre ambas sociedades son más importantes que las diferencias ideológicas entre sus presidentes. “Del lado argentino la diplomacia continúa, las relaciones comerciales continúan, no esperamos que nada de todo esto pueda afectar el trabajo que llevamos adelante dentro del Mercosur”, sostuvo.

Sin embargo, cuando le señalaron la contradicción entre esa reivindicación de los vínculos bilaterales y la ausencia de un mensaje dirigido siquiera al pueblo brasileño, Ravier volvió a refugiarse en la misma respuesta: el Gobierno había tomado nota del resultado y seguiría trabajando como siempre. Fue entonces cuando pronunció la frase que terminó por condensar la posición oficial: “Lo único que puedo decir acá es que el Presidente no es un hipócrita. Hay una diferencia ideológica entre los dos mandatarios que es real”.

Lula y Milei en la cumbre del Mercosur 2025

La referencia a 2023 también abrió otra discusión. Ante la pregunta de si el silencio de Milei constituía una venganza o represalia por la actitud que había tenido Lula cuando el libertario ganó las elecciones argentinas, Ravier rechazó esa interpretación. “Esas son palabras que usted está mencionando”, respondió. Y sobre la falta de felicitaciones de aquel entonces agregó: “Es un antecedente nada más”.

Malvinas: el Gobierno niega presiones de Estados Unidos

La conferencia también estuvo atravesada por las repercusiones de la visita del subsecretario de Estado estadounidense Christopher Landau, quien se reunió la semana pasada con Milei en la Casa Rosada, en medio de las conversaciones por el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. La iniciativa contempla sanciones contra las compañías que exploten recursos naturales en las islas Malvinas sin autorización argentina, una cuestión que despertó preocupación en Washington por los intereses de empresas vinculadas con la actividad petrolera en el archipiélago.

Ravier calificó de “excelente” el encuentro con el funcionario estadounidense y aseguró que “no hubo ningún pedido respecto de modificar la ley de soberanía”. Según el vocero, la reunión puso de manifiesto el buen momento de las relaciones bilaterales y no alteró los planes del Gobierno para avanzar con la iniciativa.

Javier Milei y Cristopher Landau

La aclaración llegó después de que Landau expresara preocupación por las posibles consecuencias de las sanciones sobre compañías asociadas a los proyectos petroleros en Malvinas. En ese contexto, la Casa Rosada buscó despejar las dudas sobre una eventual postergación del tratamiento parlamentario.

“No es cierto que esta ley esté paralizada, sigue siendo prioridad para nosotros, para este gobierno, que la ley de soberanía se apruebe”, sostuvo Ravier. El vocero indicó que el proyecto debía comenzar a discutirse este martes en comisión en la Cámara de Diputados y que la intención oficial es llevarlo al recinto lo antes posible. “Las Malvinas son argentinas y necesitamos defenderlas con esta ley”, enfatizó. También insistió en que la iniciativa no debe interpretarse como una cuestión partidaria, sino como un asunto que comprende al conjunto de los argentinos.

$LIBRA: una defensa de Milei y nuevos cuestionamientos al periodismo

Otro de los momentos de mayor tensión de la conferencia llegó cuando Ravier fue consultado por las expresiones de Milei contra periodistas que investigaron el caso $LIBRA, después del sobreseimiento del Presidente y de su hermana, Karina Milei. El vocero no solamente defendió las declaraciones presidenciales, sino que volvió a establecer una distinción entre el periodismo que el Gobierno considera legítimo y lo que denomina “pseudoperiodismo”.

“Javier Milei y este gobierno respetan la libertad de expresión, respetan al periodismo, al periodismo de verdad”, afirmó. Y agregó que el Ejecutivo distingue a esos profesionales de quienes, según su interpretación, “operan, mienten y han usado la causa $LIBRA para perjudicar la reputación y la imagen de nuestro presidente”.

Milei en la Fundación Faro.

Ravier buscó relativizar las expresiones de Milei que aludían a la hoguera y sostuvo que no debían interpretarse como una amenaza literal. “El Presidente cuando se expresó lo hizo con enojo. Un enojo, creo yo, justificado, después de más de un año de todo tipo de operaciones donde se mintió sistemáticamente para perjudicar su imagen”, señaló.

“No creo que esas palabras que dijo se puedan tomar literales. Es una metáfora”, insistió. El vocero aseguró que el Gobierno nunca tomó represalias contra periodistas ni contra quienes piensan diferente y contrastó esa supuesta conducta con la de administraciones anteriores, a las que acusó de utilizar inspecciones de la AFIP como mecanismo de presión.

Cuando le pidieron precisiones sobre el expediente judicial, sin embargo, el vocero evitó profundizar. “Del caso $LIBRA ya habló la Justicia. De hecho, se hizo justicia. No tengo nada más que agregar sobre los detalles de la causa”, respondió.

Bullrich: la Casa Rosada descarta una ruptura

Ravier también salió a desmentir las versiones sobre un eventual alejamiento de Patricia Bullrich del oficialismo, después de su ausencia en la reunión de Gabinete que Milei encabezó el lunes en la Casa Rosada. “No hay ninguna posibilidad de que compita en un partido opositor. Patricia Bullrich es parte del Gobierno”, afirmó el vocero, en una respuesta destinada a despejar las especulaciones sobre el futuro político de la senadora y su relación con el núcleo de poder libertario.

Según explicó, Bullrich tenía previsto asistir al encuentro, pero un inconveniente personal se lo impidió. “En la reunión de gabinete del día de ayer estaba en camino, tuvo un problema personal y no pudo asistir. Todos los demás son especulaciones”, sostuvo.

Patricia Bullrich y Javier Milei.

Ravier cuestionó además las interpretaciones sobre las ausencias de funcionarios en las reuniones oficiales. “Siempre decimos dentro de la mesa de gabinete: si alguno no está, ya van a decir los medios que alguien fue despedido”, ironizó.

Pero la defensa no se limitó a justificar la ausencia de Bullrich. El vocero también buscó dejar en claro cuál es, según la Casa Rosada, su compromiso con el futuro electoral del Presidente. “Apoya la candidatura para la reelección del presidente Milei, trabaja para que Milei sea reelecto”, aseguró.

PL / NB

Alivio y euforia: el peronismo se mira en el espejo de la victoria de Lula

Alivio y euforia: el peronismo se mira en el espejo de la victoria de Lula

El triunfo del líder del PT reavivó las expectativas del peronismo de cara a 2027. Massa y Kicillof coinciden en la necesidad de ampliar la oposición para derrotar a Milei, pero antes deberán resolver la disputa por el liderazgo. La estrategia de "Cristina libre y candidata".

Un alivio eufórico se adueñó de todas las tribus del peronismo apenas se conoció el triunfo electoral de Luis Ignacio “Lula” da Silva. Sergio Massa, Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof se apuraron a celebrar el triunfo como si fuera propio. Ninguno viajó a Brasil, pero los tres estuvieron en contacto con el equipo de campaña del líder del PT durante todo el fin de semana. Desde hace unos días que se respiraba cierto entusiasmo, en sintonía con lo que mostraban los informes de los estrategas lulistas, pero el batacazo de Lula fue una inyección de energía: si se le puede ganar al candidato de Donald Trump en Brasil, Flavio Bolsonaro, se le puede ganar a su candidato en Argentina. Se le puede ganar a Javier Milei. 

Massa quiso viajar, pero en su equipo lo convencieron de que no era el momento. El Frente Renovador envió una comitiva al búnker en San Pablo, con Cecilia Moreau y Sebastian Galmarini a la cabeza, en sintonía con un vínculo que los une al equipo de campaña de Lula desde las elecciones argentinas del '23. Durante la campaña presidencial del tigrense, los estrategas del PT colaboraron en la comunicación de Fuerza Patria y más de uno, incluso, se quedó luego de la derrota. Es el caso, por ejemplo, de Esther Solano, doctora en Ciencias Sociales por la Universidad Complutense de Madrid y coautora del libro “La paradoja Bolsonaro”. 

Solano no es la única: el ecosistema cristinista también trabaja con varios de los especialistas de comunicación de Lula. La ex presidenta, incluso, eligió a uno de los abogados de Lula, el jurista Rafael Valim, para liderar la estrategia judicial por su liberación frente a los organismos internacionales. El comité de derechos humanos de la ONU, que es donde CFK presentó su reclamo para cuestionar la condena de la causa Vialidad, está reunido hace una semana y sesionará hasta el 6 de noviembre. La defensa de Cristina espera que el comité tome su caso y, como sucedió con Lula, suspenda la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.

La comitiva del Frente Renovador, Sebastián Galmarini, Cecilia Moreau y Diego Giuliano

“Hoy ha sido Lula, el año que viene será Cristina”, tuiteó Valim apenas se conoció el resultado de las elecciones brasileñas. La ex presidenta se ve en el espejo de Lula, que fue líder y presidente, líder y gran elector, líder y preso y, finalmente, líder absuelto y presidente. Por cuarta vez. Por eso parte de su estrategia política es jugar con la idea de su candidatura presidencial, como forma de acumular políticamente en la interna con Axel Kicillof, pero también como parte de la estrategia judicial. Necesita verse fuerte y líder de la oposición para los tribunales extranjeros (y locales). 

La analogía con el triunfo de Lula vino como anillo al dedo a la estrategia cristinista. Los principales dirigentes de La Cámpora salieron a instalar que, así como el líder del PT había logrado ser reelegido, también podía la ex presidenta. “Cristina libre y presidenta”, lanzó Mayra Mendoza, y se fueron sumando varios usuarios en redes sociales. 

El mensaje del cristinismo responde a una estrategia de posicionamiento, y así lo entienden tanto Massa como Kicillof. El tigrense aspira a que CFK lo designe como su heredero y lo mande a competir en una interna con el gobernador bonaerense. La principal preocupación, sin embargo, es qué hacer si el Gobierno logra eliminar las PASO. El ex ministro de Economía se reunió con CFK en San José 1111 para discutir ese mismo tema hace dos semanas: ¿Cómo dirimir las candidaturas sin PASO nacionales? ¿Encuestas? ¿Una interna partidaria? ¿Debía sostenerse la PASO bonaerense? ¿Podía funcionar la PASO bonaerense como una PASO nacional, con cada candidato presidencial poniendo a jugar a su propio candidato a gobernador y dirimiendo así su nivel de adhesión?

Como la serpiente que se muerde la cola, el problema vuelve una vez más a la interna peronista. Incluso tras la victoria de Lula, con gran parte del peronismo destacando el rol de André Janones y el ejército digital de más de 10 millones de usuarios que creó en Whatsapp, quienes participan en las campañas de las tres tribus advirtieron: de nada sirve un grupo de WhatsApp si no hay nadie que lo lidere. Si la estrategia digital había funcionado era porque había una verticalidad que se sostenía en la jefatura política del presidente brasileño. No ocurre así en el peronismo. 

“Tenemos la tarea de suturar las heridas de nuestro campo antes de convertirnos en un campo de irradiación hacia otros sectores. Tenemos una contradicción que resolver antes de ampliar”, sintetizó Juan Grabois, luego de festejar el triunfo de Lula como “una bocanada de aire fresco” que marcó “un quiebre con las tendencias de ultraderecha” en la región. Grabois comenzó un proceso de acercamiento a Kicillof en el último par de semanas, participando de recorridas y actos junto al gobernador y destacándolo como el candidato “natural” del peronismo si CFK seguía inhabilitada a competir el año próximo. 

Kicillof, mientras tanto, calificó el triunfo de Lula como “una derrota de Trump y Milei”. El gobernador bonaerense siguió con atención los conflictos que el líder del PT tuvo, durante la campaña, con las redes sociales de Meta –a quienes acusó de censurar y bloquear su cuenta en favor de Bolsonaro–, ya que teme experimentar los mismos ataques el año próximo. “Trataron de manipular, influir con muchísimos instrumentos muy poderosos y fracasaron”, denunció Kicillof, quien está convencido de que el gobierno de Estados Unidos repetirá el injerencismo que tuvo sobre la elección brasileña en Argentina. 

Pese al ruido interno, el mensaje de los dos principales aspirantes presidenciales del peronismo –Massa y Kicillof– fue el mismo: la necesidad de repetir la estrategia de Lula de ampliar hacia otros sectores de la oposición para poder ganarle un ballotage a Milei. “Lula es el Perón del siglo XXI. Pero su capacidad para construir un acuerdo transversal más allá de los límites del PT, con generosidad y no en la búsqueda de hegemonía individual, es muy importante”, señaló el tigrense, que rompió el silencio en el que viene sumido hace casi tres años con un audio que envió a Radio Con Vos. 

En el fondo, tanto el gobernador como el ex ministro de Economía coinciden con el diagnóstico de Grabois: antes que ampliar, hay que resolver adentro.

MCM/CRM

Terremoto en la derecha brasileña: la remontada histórica de Lula empuja al bolsonarismo a la desaparición

Terremoto en la derecha brasileña: la remontada histórica de Lula empuja al bolsonarismo a la desaparición

Los partidos de derecha y el Tribunal Superior Electoral (TSE) enfrían la solicitud de Flávio Bolsonaro de anular las elecciones

Claves - Brasil resiste a la ola ultra: qué significa la victoria de Lula para su país y más allá

Tocado y casi hundido. Flávio Bolsonaro, candidato derrotado del Partido Liberal (PL), está quedándose solo en su petición de anulación de las elecciones. Ni siquiera en el momento de anunciar que no reconocía los resultados, debido a la extensión del horario de votación, se vio demasiado arropado por su entorno más cercano. Tarcísio de Freitas, gobernador de São Paulo, estaba unos metros a su izquierda. Nikolas Ferreira, el joven diputado e influencer que lideró la campaña digital del PL, estaba en segunda fila.

El senador Rogério Marinho, coordinador de la campaña del PL, se alejó sutilmente de la idea de impugnar las elecciones, al afirmar que la idea vino de Flávio Bolsonaro. La derecha, con algunas excepciones, se desmarcó ya de una posible impugnación electoral. Los partidos que apoyaron al candidato ultra en la segunda vuelta reconocieron el triunfo de Lula da Silva, incluso Republicanos, del que forma parte Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio. El centrão, campo político que va del centro a la derecha, atribuye la derrota de Flávio a su soberbia. Aécio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que en 2014 no reconoció la victoria de Dilma Rousseff tras perder las elecciones, felicitó a Lula la misma noche del domingo.

Los ministros del Tribunal Superior Electoral (TSE) también descartan la repetición de las elecciones. Apenas los jovencísimos diputados Níkolas Ferreira y Lucas Pavanato, las estrellas políticas de la extrema derecha en redes sociales, se embarcan en la estrategia del hijo de Jair Bolsonaro. Nikolas declaró en sus redes que no reconoce a Lula como presidente y levantó incluso sospechas de fraude sobre el crecimiento del líder del Partido de los Trabajadores (PT) en la segunda vuelta. Lucas Pavanato está convocando manifestaciones.

¿El núcleo duro del bolsonarismo ocupará las calles, como ocurrió después del triunfo de Lula en 2022? Renan Santos, candidato presidencial del partido de extrema derecha Missão, desaconsejó desde su perfil de Instagram salir a las calles: “No hubo fraude electoral. No salgan a las calles. No se pongan en riesgo. En 2022, esos diputados colocaron a gente en la puerta de los cuarteles militares y fueron detenidas”. El último post de Renan sintetiza el nuevo momento de las derechas brasileñas: el número 2030 en grande sobre una multitud que lo aclama y una palabra: volveremos.

Extrema derecha, 2030

La derrota de Flávio es una debacle para la familia Bolsonaro. La inmunidad parlamentaria que el todavía senador perderá a principios de 2027 complica inmensamente su carrera política. Eduardo Bolsonaro, sobre el que pesa una condena de cárcel por haber maniobrado para que Donald Trump aplicara medidas contra Brasil, se encuentra prófugo de la justicia en Estados Unidos. Si durante la campaña electoral se abrió la puerta al indulto de Jair Bolsonaro, preso por intento de golpe de Estado, tras el triunfo de Lula es improbable que salga en libertad. Menos todavía que vuelva a ser candidato. El diputado Carlos Bolsonaro y el senador Jair Renan, recién elegidos, son demasiado jóvenes para liderar el bolsonarismo. “El nuevo revés de la familia Bolsonaro frente a Lula pone en duda el protagonismo del clan”, destacan las periodistas Luísa Marzullo e Letícia Pille en un artículo en O Globo.

El único nombre con apellido Bolsonaro con posibilidades presidenciales es Michelle Bolsonaro, ex primera dama, elegida senadora por el Distrito Federal. De hecho, era la apuesta de Valdemar Costa, presidente del PL, para derrotar a Lula. Sin embargo, Jair Bolsonaro apostó por la continuidad de la sangre de su estirpe en la política. Las malas relaciones de Michelle con los hijos de Jair dificultan, que no imposibilitan, su candidatura. Artur Rodrigues, columnista de UOL, vaticina que el gran beneficiado de la debacle de Flávio Bolsonaro no es otro que el gobernador Tarcísio de Freitas. “Tarcísio también tiene como atractivo un perfil más al centro dentro del bolsonarismo, con potencial de agregar una gama mayor de aliados”, escribe Artur Rodrigues.

El discurso golpista seguirá fuerte durante los próximos cuatro años, con articulaciones que sobrepasan las fronteras brasileñas

Jorge Chaloub — Analista

La guerra para heredar el trono del bolsonarismo está abierta. De hecho, el futuro del propio bolsonarismo está en entredicho. No es descartable que en 2030 existan varias candidaturas de extrema derecha, con Tarcísio y Michelle liderando opciones diferentes. Níkolas Ferreira, el diputado más votado de Brasil, que antes de la campaña criticó a Flávio Bolsonaro, también aspira a ser candidato. Por su parte, Renan Santos, reiteró en varias ocasiones que su proyecto es a largo plazo y que volverá a intentarlo. Su programa se desmarca de la alineación total del bolsonarismo con los Estados Unidos de Donald Trump, algo que le valió el apoyo de parte de la izquierda.

La derecha tradicional, que intentó el asalto presidencial en 2026 con dos candidaturas, Romeu Zema y Ronaldo Caiado, tendrá una nueva oportunidad de reinventarse lejos del bolsonarismo. Ronaldo Caiado, que apoyó a Flávio Bolsonaro, ya reconoció sin ambages la victoria de Lula.

Lula crece en territorios derechistas

Los analistas están todavía intentando comprender el vigoroso crecimiento de Lula en la segunda vuelta. La clave de su éxito reside en un excelente resultado en su gran bastión, la región nordeste (obtuvo el 69,37%), y en las tres capitales del sudeste, São Paulo, Río de Janeiro y Belo Horizonte. Sin embargo, los resultados electorales revelan que Lula aumentó su votación más que Flávio en el 97% de los municipios de Brasil. En Santos, una importante ciudad del litoral de São Paulo, uno de los reductos bolsonaristas del estado, Bolsonaro consiguió el 52,15%, frente a un 47,85% de Lula. En 2022, Jair Bolsonaro ganó con un 56,20% frente al 43,80% de Lula. En 2018, Jair Bolsonaro se alzó con un 71,35% de los votos. En Cuiabá, capital del estado de Mato Grosso, uno de los epicentros del agronegocio, Lula ganó 6,35% puntos entre la primera y la segunda vuelta (hasta un 40,42%), frente al escaso crecimiento de Flávio (un 1,88%). En Goiás, otro estado clave para la exportación agropecuaria de Brasil, otro bastión bolsonarista, Lula protagonizó un aumentó superlativo: pasó de 31,06% al 40,34%.

El contundente resultado electoral coloca a Lula en una buena posición de cara a su cuarto mandato. A pesar de que la derecha gobierna la mayoría de estados y de que el PL de Flávio Bolsonaro es la principal fuerza en el Congreso y el Senado, Lula ganó autoridad para la gobernabilidad del país. El centrão ya está reaproximándose a Lula, que quiere un nuevo pacto con los partidos conservadores. El analista Jorge Chaloub destacaba en una columna de Folha de São Paulo que a pesar de que el antipestismo es central en la sociedad brasileña, las elecciones confirmaron la fuerza del antibolsonarismo. Tras destacar que Lula salvó el orden democrático, Chaloub alerta del riesgo de la narrativa golpista usado por la extrema derecha: “El discurso golpista seguirá fuerte durante los próximos cuatro años, con articulaciones que sobrepasan las fronteras brasileñas”.

El bolsonarismo no lo tendrá fácil. Además de perder fuelle en algunos de sus reductos, la izquierda recuperó un arma simbólica: la camiseta de la selección brasileña de fútbol. El sábado 16 de octubre, el diputado André Janones mandó una misión al grupo de WhatsApp Ejército de Lula, que ya cuenta con casi 11 millones de usuarios: que cada votante del presidente divulgara una foto suya en redes sociales con la camiseta amarilla de la selección de fútbol haciendo con los dedos la L de apoyo. Millones de brasileños inundaron las redes con una nueva marea verde amarilla de cariz progresista que desequilibra la línea de flotación del bolsonarismo.