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Una empresa de limpieza y parquizado recurrió ante la Justicia, otra se presentó ante la jefatura de responsabilidad ética de Nucleoeléctrica Argentina (NASA) y el gerente de planta de Atucha se apersonó ante su comité de integridad para advertir sobre procesos de contratación que favorecerían a un exaportante del PRO. A su vez, la conducción de la firma estatal contraataca con acusaciones contra el empleado denunciante y descarta los argumentos de los contendientes de la puja por los contratos.
Desinversión, fuga de personal y proyectos paralizados: la crisis que atraviesa el sector nuclear previo a la privatización
Las licitaciones para contratar los servicios de limpieza y parquizado de la central nuclear de Atucha, en el partido de Zárate, han entrado en una serie de denuncias cruzadas por presuntas irregularidades.
El enfrentamiento entre la dirección de la empresa estatal, que el gobierno de Javier Milei prevé privatizar en un 49%, y la línea de empleados arde así aún más después de despidos y sumarios en la actual gestión. Además, otra interna aflora: la del titular de Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA), que controla Atucha y Embalse, en Córdoba, el físico y economista Demian Reidel, y el asesor presidencial que quiere controlar todas las privatizaciones, Santiago Caputo, que tiene a uno de los suyos, Diego Chaher, sentado en el directorio.
Por un lado, el gerente de planta de la generadora, Juan Pablo Nolazco Sáenz, y la empresa prestadora M&G Facility Service, que preside Maximiliano Agalarrondo, presentaron este mes sendas denuncias internas a Nucleoeléctrica Argentina. Otra compañía de limpieza, Distribón, de Alejandro Davison, recurrió a la Justicia para tramitar un recurso de amparo.
A su vez, el gerente de Coordinación Administrativa de NASA, Hernán Pantuso, hombre de confianza de Reidel, presentará este miércoles una denuncia interna contra Nolazco Sáenz por otro proceso del mismo rubro en 2023 y expondrá ante el directorio de la firma estatal por qué descartó las ofertas de M&G y otras dos empresas, Euro Clean y Claryty, en una de las licitaciones cuestionadas.
A fines del año pasado, Distribón presentó el amparo para frenar la licitación del servicio de limpieza por presuntas irregularidades, a saber, “violación del principio de transparencia, legalidad y publicidad, cláusulas direccionadas, peticiones exorbitantes e injustificadas y omisión de antecedentes técnicos en materia radiactiva”. La empresa de Davison apuntaba contra LX Argentina, que preside Gerardo Bonetto, pero no la mencionó en el escrito, lo que fue objetado después por el abogado de NASA, Fernando Toledano. Bonetto había sido en 2015 aportante del PRO, partido en el que militó Reidel antes de cambiarse a La Libertad Avanza en 2024. El letrado de la firma nuclear también respondió que “las condiciones impugnadas resultan razonables, objetivas y proporcionales, en línea con el principio de concurrencia y con las mejores prácticas de contratación pública en servicios críticos”.
NASA después presentó en la misma causa una contradenuncia del Sindicato de Obreros de Maestranza (SOM) contra Distribón por presentar en la licitación objetada “una cotización con precio vil, inferior a los costos mínimos que surgen de la escala salarial vigente”. Después Distribón insistió en que los requisitos de cantidad de empleados y facturación buscaban que la contratada sea una gran empresa. Con posterioridad, sus abogados, Eduardo Sánchez, y Carlos Galina, renunciaron al patrocinio de la firma.
El gerente Nolazco Sáenz presentó el 5 de enero una denuncia interna en NASA ante su Comité de Integridad contra la misma licitación por supuestas irregularidades que dejaron afuera a diez oferentes y sólo mantuvieron en pie a LX y otra compañía llamada La Mantovana, de Francisco Castelli. El empleado de planta advirtió que LX será la adjudicataria pese a que ofreció un servicio 58% más caro que el costo auditado por la Sindicatura General de la Nación (Sigen).
Pantuso, el hombre de Reidel, pasará este miércoles a la contraofensiva denunciando a Nolazco Sáenz porque en 2023 dio por buenas ofertas por el mismo servicio de Distribón y La Montavana, pese a que la primera ofertó un precio 316% superior al estimado por el sistema informático SAP y la segunda, un 337% por encima. También lo expondrá en su informe ante el directorio.
M&G presentó su denuncia el 13 de enero ante la jefatura de responsabilidad ética y transparencia de NASA contra la licitación de limpieza y otra de parquizado y mantenimiento de áreas exteriores por ser excluida de la contienda al sumarse nuevos requisitos, como contar con las normas ISO 45001/18 y 14001/15 o exigencias de ocho años de antigüedad de la empresa o una dotación de 300, 500 o 600 empleados, según el área por limpiar de la central. M&G recordó que ya venía trabajando con la compañía estatal. En su reporte ante el directorio, Pantuso presentará un escrito para responder a M&G, Euro Clean y Claryty en el que sostiene que se tomaron como referencia las condiciones que demandan otros organismos pertenecientes a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el Ministerio de Economía, como el Centro Atómico Bariloche, el Palacio de Hacienda y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
Físico graduado del Instituto Balseiro, Reidel inclinó su carrera profesional hacia el mundo de las finanzas. Entre 2015 y 2018, se desempeñó como vicepresidente segundo del BCRA. Hombre de confianza de Federico Sturzenegger, terminó como Jefe de Gabinete de Asesores de Javier Milei, cargo que dejó en julio del año pasado para concentrarse en NASA.
Más allá de las polémicas, Reidel pretende avanzar con la construcción de pequeños reactores nucleares con patente de la empresa estatal rionegrina Invap, pero con la inversión de una firma norteamericana, Meitner Energy. Con esas centrales planea abastecer a data centers (centros de datos) de grandes compañías tecnológicas que desarrollan inteligencia artificial. Claro que hay varios problemas por resolver en el camino: que Invap no quiere ceder su licencia sin un rédito claro y que estos centros de computadoras suelen acarrear polémica porque requieren ingentes cantidades de agua para refrigerar y de energía para operar, lo que puede encarecer las tarifas, además de que suelen ser ruidosos.
En la Argentina, por ahora se conoce un megaproyecto de data center, el de OpenAI, la creadora de ChatGPT, y Sur Energy, una firma del creador de satélites argentinos Emiliano Kargemian. Pero esta iniciativa no se abastecerá de energía nuclear sino de renovables (solar o eólica) que les proveerán Central Puerto y Genneia en algún lugar de la Patagonia por definir.
AR/MG

El Presidente expone por tercera vez en el Foro Económico Mundial con guiños a Trump y un discurso que busca proyectarlo como referente regional. El jueves participará de la ceremonia de firma del Consejo de la Paz impulsado por el presidente estadounidense.
Javier Milei llega al Foro Económico Mundial de Davos con un discurso ya definido y una hoja de ruta clara. En la Casa Rosada anticipan que no habrá sorpresas ni cambios de último momento: sobre el principal escenario global, el Presidente volverá a desplegar un mensaje reconocible, aunque con una ambición mayor. Esta vez, el objetivo no es solo incomodar al auditorio ni reafirmar su identidad libertaria, sino proyectarse como referente regional de una derecha liberal-conservadora en ascenso.
Milei arribó a Suiza enfundado en su mameluco de YPF tras un fin de semana de agenda internacional intensa. El sábado participó en Asunción de la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y el domingo por la noche partió rumbo a Europa junto a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno. El Foro de Davos, que se desarrolla entre el 19 y el 23 de enero bajo el lema “Un espíritu de diálogo”, marca su primera gran intervención internacional de 2026.
En su exposición de este miércoles, Milei insistirá en la defensa irrestricta del libre mercado, la propiedad privada y el sistema capitalista, pero el eje no será estrictamente económico. El mensaje tendrá un tono explícitamente cultural y político. “El Presidente va a plantear la necesidad de que el mundo occidental recupere el sentido común”, señalaron desde Balcarce 50. En ese marco, reaparecen la reivindicación de la familia, las tradiciones y la crítica a lo que el oficialismo define como los excesos del progresismo global.
El sesgo “anti-woke” vuelve a ocupar un lugar central. Cerca del Presidente explican que Davos es leído como una plataforma estratégica para proyectar ideas a escala global y diferenciarse de los consensos moderados que históricamente dominaron el foro. No se trata solo de exhibir resultados económicos o defender el programa de ajuste, sino de dar una batalla cultural en un escenario de máxima visibilidad internacional.
Ese posicionamiento ya tuvo consecuencias. En su intervención del año pasado, algunas formulaciones de Milei en el marco de su crítica a las políticas de diversidad sexual fueron interpretadas como una equiparación entre la homosexualidad y la pedofilia, lo que derivó en una ola de repudios y en una masiva movilización en Plaza de Mayo. En la Casa Rosada relativizaron entonces el alcance de esas expresiones, pero el episodio dejó una enseñanza que hoy vuelve a sobrevolar Davos: cada palabra del Presidente se amplifica y se convierte en un hecho político global.
En ese contexto se inscribe también el guiño explícito a Donald Trump. Milei no oculta su alineamiento con el líder republicano ni su intención de respaldar su mirada sobre el escenario internacional, incluida la situación en Venezuela. El mensaje que busca transmitir es nítido: Trump como figura central de un nuevo orden conservador-liberal y él mismo como su principal referencia en América Latina.
Ese alineamiento no quedará solo en el plano discursivo. Milei decidió ampliar su agenda en Suiza y sumó una actividad de alto contenido simbólico: este jueves participará en Davos de la ceremonia de firma del Consejo de la Paz impulsado por Trump, una iniciativa creada para promover una salida negociada al conflicto en la Franja de Gaza. En la Casa Rosada leen ese gesto como una señal política deliberada, que excede el foro económico y ubica al Presidente argentino dentro del entramado internacional que orbita alrededor del trumpismo.
La delegación presidencial que acompaña a Milei está integrada por los ministros Luis Caputo, Federico Sturzenegger y Pablo Quirno, además de Karina Milei, en una comitiva que combina el núcleo político del Gobierno con las figuras clave del programa económico. El martes, ya en suelo suizo, el Presidente mantuvo un encuentro con el emprendedor británico Maurice Ostro, referente del diálogo interreligioso y titular del Consejo de Acción Empresarial creado en 2020.
Para este miércoles, antes de su exposición en el foro, Milei tiene previsto un saludo protocolar con el presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, y su participación en el Country Strategy Dialogue on Argentina, una reunión cerrada con CEOs y directivos de grandes empresas y holdings internacionales, orientada a fomentar nuevas alianzas y facilitar el diálogo entre gobiernos y el sector privado. Más tarde, se reunirá con ejecutivos de bancos globales y con el presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial, Børge Brende, en la previa a su disertación, que se dará luego de la intervención de Trump. Aunque se espera un cruce informal entre ambos, no hay pedido formal de audiencia bilateral.
El jueves, tras la firma del acta fundacional del Consejo de la Paz, Milei encarará una ronda de entrevistas con medios internacionales, entre ellos Bloomberg y The Economist, antes de emprender el regreso a la Argentina. El impacto de sus palabras y gestos empezará a medirse después, cuando el ruido del foro se traslade al tablero político, dentro y fuera del país, y Davos vuelva a funcionar como caja de resonancia de una estrategia que el Presidente busca proyectar más allá de las fronteras.
PL/MG

El mandatario asistirá el próximo jueves a la formalización del Consejo de la Paz impulsado por su par estadounidense para promover por la paz en la Franja de Gaza.
El presidente Javier Milei agregó una nueva actividad a la agenda que mantendrá en Suiza, destino al que viajó para participar del Foro Económico de Davos, y aprovechará para asistir a la ceremonia que dará lugar a la firma del Consejo de la Paz creado por Donald Trump.
El mandatario asistirá el próximo jueves a la formalización del Consejo de la Paz impulsado por su par republicano para bregar por la paz en la Franja de Gaza.
La delegación presidencial que lo acompaña está compuesta por los ministros Luis Caputo (Economía), Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado) y Pablo Quirno (Relaciones Exteriores) y por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
El vuelo partió a las 21 del lunes, con planes de aterrizar este martes a las 15:30, y su cronograma de actividades incluye un encuentro con el emprendedor británico Maurice Ostro, a las 21 (hora local). Ostro es titular del Consejo de Acción Empresarial creado en 2020 y vicepresidente del Consejo de Cristianos y Judíos.
Para el miércoles 21 de enero, el mandatario tiene previsto un breve saludo para las 10.05 con su par de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, miembro de la Unión Democrática de Centro.
Algunos minutos más tarde, participará del Country Strategy Dialogue on Argentina, donde compartirá un encuentro de trabajo con CEOs y directivos de importantes empresas y holdings. Se trata de una reunión que apuesta a fomentar nuevas alianzas y facilitar el diálogo entre las naciones.
A las 11.30, se reunirá con CEOs de bancos globales y a las 15.30, se verá con el titular Ejecutivo del Foro Económico Mundial, Børge Brende, en la previa a su disertación en el foro. Allí tomará la palabra luego de su par republicano, con quien se espera que se cruce, aunque no hay pedido formal de audiencia.
El jueves, en la previa a una serie de entrevistas programadas, iniciará la mañana a las 10.30 con la firma del acta fundacional de la instancia impulsada por Trump en Davos. Luego espera dar una serie de entrevistas, la primera con la agencia de noticias Bloomberg y luego con The Economist, ante la editora en Jefe, Zanny Minton Beddoes.
A las 18 (14 en la Argentina), el vuelo especial que transporta al libertario y la comitiva, que cuenta con agenda propia, emprenderá el regreso al país. El aterrizaje será el viernes 23 de enero a las 6.
Con información de NA.
IG

Fernando de Andreis, la mano derecha de Macri, fue designado como secretario del partido. El desafío de fortalecer el PRO a nivel nacional y el "negocio" de un partido que todavía respira. La exigencia de Karina Milei.
La pelea de extraordinarias: Santilli negocia con los gobernadores la reforma laboral mientras la oposición junta votos para voltear el DNU de la SIDE
El anuncio pasó desapercibido, casi como la gran mayoría de los movimientos internos en el PRO desde que el partido quedó subordinado a La Libertad Avanza. Fernando de Andreis, la mano derecha de Mauricio Macri, pasará a ocupar la secretaría general del PRO. Un repliegue del macrismo sobre el macrismo en un contexto en que el partido pelea por su supervivencia con un solo objetivo: fortalecerse lo suficiente para evitar que LLA lo termine de desaparecer del mapa.
Después de años de jugar tras bambalinas para proteger los intereses de Macri, De Andreis da un paso adelante. El ex secretario General de la Presidencia de Macri será el nuevo secretario del PRO, un cargo que ostentaba el santiagueño Facundo Pérez Carletti y del que fue desplazado con el objetivo de centrar la interlocución del partido en Macri. Fue su idea y Macri, que está corrido de la agenda política y dedica sus días a recorrer Europa tras el anuncio de su separación con Juliana Awada, estuvo de acuerdo.
Para Pérez Carletti hubo una salida elegante, no como con el bullrichista Damián Arabia, que fue expulsado de la vicepresidencia del PRO por el propio santiagueño con un llamado telefónico que terminó en una pelea a cielo abierto en las redes sociales. Después de eso, Arabia hizo el pase a LLA y se llevó consigo a unos 8 diputados. En el caso de Perez Carletti, en cambio, se emitió un comunicado y se declaró que la partida era “consensuada” porque había elecciones en Santiago del Estero y Pérez Carletti, que es legislador, quería competir por la intendencia de la capital.
En el fondo lo que hay es un reordenamiento interno del PRO, que este año tiene por delante el desafío de reorganizar el partido a nivel nacional si quiere competir en 2027. Con cinco provincias intervenidas –Tucumán, Córdoba, Tierra del Fuego, Salta y Corrientes–, un derrumbe de la intención de voto y una dirigencia que se divide entre irse a LLA o a Provincias Unidas, el PRO coquetea con la disolución territorial. Lo sostienen la Ciudad de Buenos Aires y Chubut, en donde gobierna el PRO, y la perspectiva de poder cerrar un acuerdo con LLA en la Provincia de Buenos Aires.
“Estamos todos viendo cómo hacer para sobrevivir algo que está muriendo”, repite, cada vez que puede, un peso pesado del PRO que observa, con sorna, cómo ni Macri ni sus alfiles se muestran muy preocupados por rescatar lo que queda del partido. Un reflejo de eso es la ausencia de candidatos presidenciales o de un proyecto político de cara a 2027: solo una lógica conservacionista de retener las provincias que gobierna y evitar nuevas fugas.
“Si fuéramos el peronismo tendríamos cinco candidatos presidenciales, pero no tenemos ni uno. El PRO tiene que recomponer la confianza interna y recuperar la ambición. Tiene que recuperar la memoria de competir”, analiza Martín Yeza, uno de los pocos dirigentes amarillos que habla de poner candidatos a competir en 2027, en diálogo con elDiarioAR.
Más allá de Yeza —y, de manera intermitente, de María Eugenia Vidal o Ignacio Torres—, casi no hay referentes del PRO que planteen una estrategia electoral por fuera de LLA. Incluso Jorge Macri, que delegó en Daniel “Tano” Angelici el control político de la Ciudad con la expectativa de buscar la reelección como jefe de Gobierno, apuesta a cerrar un acuerdo con Karina Milei. En el PRO porteño insisten en que el objetivo inmediato es fortalecerse para llegar mejor posicionados a esa negociación
“Todos saben que el negocio del PRO es existir. Un PRO no competitivo es malo para todos, sea para el ‘Colo’ (Santilli), Cristian (Ritondo) o Jorge (Macri)”, admite un referente del partido amarillo.
Hay un problema en los cálculos de supervivencia del partido amarillo, y es que Karina Milei ya advirtió que, en 2027, quiere un libertario puro encabezando la boleta en provincia de Buenos Aires y la Ciudad. No quiere candidatos prestados, como lo fue Diego Santilli tras la caída en desgracia de José Luis Espert por su vínculo con “Fred” Machado, que reveló eldiarioAR. Reivindicada por la victoria electoral de octubre, Karina demanda que los aliados se sumen a LLA si desean ser los candidatos de Javier Milei.
“Karina no le va a dar nada al PRO. El que no pase se queda afuera”, advierte un ex dirigente amarillo que ya hizo el pase a LLA hace más de un año.
En el PRO advierten esta letra chica, y las formas de lidiar con la exigencia de la hermanísima dividen al partido. El bulrichismo, por un lado, ya mutó de piel y se mueve como un libertario más. Patricia Bullrich, por ejemplo, tiene la expectativa de ser la candidata libertaria por la Ciudad de Buenos Aires. Su plan es disputarle a Macri la Jefatura de Gobierno porteño, pero sostiene, en paralelo, un Plan B: la vicepresidencia de la Nación.
El ritondismo bonaerense, mientras tanto, hace malabares. Santilli no suelta su ambición por la Gobernación bonaerense, pero no anticipa sus planes. Prefiere oficiar de embajador de Milei en las provincias: recorre el país y se reúne con gobernadores y legisladores, todo con el objetivo de sumar los votos que necesita el Gobierno para aprobar sus reformas. El ministro de Interior mantiene un vínculo estrecho con Karina Milei y sostiene, a su vez, su larga relación con Cristian Ritondo. No esconde su origen PRO, pero busca dejarle en claro a los Milei que él les tributa a ellos.
Karina, sin embargo, exigirá un gesto. Así lo afirman quienes la conocen (entre los que hay varios ex PRO que tuvieron que rendir pleitesía al “Jefe”). En las fuerzas del cielo están conformes con las gestiones de Santilli, no solo con los gobernadores sino con su propio partido, con el cual debe oficiar de intermediario (como cuando Ritondo se enfureció con Martín Menem por sellar un acuerdo con el kirchnerismo por la Auditoría General de la Nación).
Pero pese a la buena relación, en LLA anticipan que le demandarán que oficialice su pase a las fuerzas del cielo. Es la única manera: Karina no admite socios, sino afiliados.
MCM/MG

Mañana miércoles, el creador de Filmoteca y programador de cine del Malba, Fernando Martín Peña, ofrece la última función en día miércoles del misterioso ciclo que presenta en Hasta Trilce, que volverá los martes en febrero.
Si hay en la actualidad un representante cabal de la cinefilia –ese amour fou sin medida por el llamado séptimo arte–, esa persona es, a no dudarlo, Fernando Martín Peña. Alguien que desde muy joven se dedicó al cine como quien entra en religión, cumpliendo una vocación sagrada con entrega absoluta desde los 8, cuando recibió de regalo de su padre un proyector de super 8.
Con el tiempo, FMP se decantó por oficios allegados: crítico, docente, investigador, coleccionista, divulgador y, desde luego, como popular -entre cinéfilos y noctámbulos en general- y ahora añorado presentador durante largos años del ciclo Filmoteca (que devino en la Filmoteca online). Peña fundó y codirigió la revista Film (1993/1998), creó la Filmoteca de Buenos Aires en forma independiente junto a Octavio Fabiano, dedicada a la preservación de materiales fílmicos, a la que se sumó su amigo (gran cinéfilo) Fabio Manes, programando ciclos y más ciclos por doquier.
Desde 2002, nuestro Fernando es el impecable responsable del área de cine del Malba, donde con eclecticismo y su ya proverbial erudición programa ciclos diversos, rescata estrenos argentinos que no encontraron lugar en salas comerciales, o que -inmerecidamente- pasaron casi inadvertidos por el Gaumont.
Todo ello, mientras acrecienta y cuida celosamente –rollo a rollo– su filmoteca privada y se hace mágicamente de intervalos para escribir una serie de libros. Entre los cuales, Gag. La comedia en el cine (1991), Cien años de cine argentino (2012), Cine maldito (2012). Y más recientemente, Cine argentino. Hechos, gente, películas. 1896-1958 y 1959-2024 (Luz Fernández Editora, 2024). Todos muy recomendables, con un acento especial para Diario de la Filmoteca (Blatt y Ríos, 2023) que cualquier persona cinéfila puede tener sobre la mesita de luz del dormitorio o la ratona del estar, abrir en cualquier página en cualquier momento y encontrarse con data sustanciosa y comentarios ilustrativos, ingeniosos, benévolos o malévolos, según el tema de turno en sus más de 420 páginas.
En Sueños, su última producción en forma de libro, FMP revela zonas de su inconsciente a través precisamente de sus sueños -estructurados como un lenguaje según Lacan-, que fue anotando sistemáticamente antes de olvidarlos, cuando una exnovia hablaba dormida y lo despertaba. Sueños (primorosa edición de Híbrida, 2025) remite al cine de manera delirante y divertida, con toda la libertad del soñar; pero también a otros asuntos como los seres queridos de Fernando que han abandonado este planeta y con quienes se reencuentra con suma felicidad.
Hacia fines de 2025, esta cronista amante del cine se mandó, con espíritu inquisitivo, a la sala Hasta Trilce (Maza 177, Almagro, con amplio bar bien atendido y decorado, precios razonables, butacas de verdad en el teatro alternativo que también ofrece espectáculos de música). Pagó su entrada por un film misterioso que se daba ese martes a las 19 y se la entregó en mano al mismísimo organizador, proyectorista, presentador que, desde el escenario avisó que se iba a pasar en fílmico La reina africana (1951). Un golpe al cuore de la susodicha cronista que había visto esa magnífica cinta de John Huston, con Katharine Hepburn y Humphrey Bogart -ya maduros y generando increíble química- varias décadas atrás. Razón de más para volver la semana siguiente, el mismo día y a la misma hora y con igual secreto respecto del título. Y toparse con una auténtica rareza, Convicts 4 (1962), única realización del guionista Millard Kaufman, con -atenti, gente cinéfila- Ben Gazzara, Rod Steiger, Vincent Price, Ray Walston, Stuart Whitman, Broderick Crawford. En b y n, basada en la insólita historia real de John Resko, un tipo que mata para obtener un oso de peluche para su hijita de dos años, la noche de Navidad. Es condenado a muerte, le llega el indulto a último momento, y estando en prisión se revela como artista visual, lo descubre un reputado crítico (¡Price!), lo liberan y prosigue la carrera iniciada en prisión.
Esta muy incitante oferta de FMP despegó en 2019, cuando venía programando en Hasta Trilce una serie de ciclos minuciosamente preparados que empezaron a flaquear de público, en parte porque el día que le podía ceder el local no era el más apropiado. Perdido por perdido, hizo un intento definitivo. Se dijo: “Voy a programar lo que se me cante y lo voy a anunciar como película sorpresa, con calidad garantizada”. Y hete aquí que el martes siguiente promocionó dos funciones, a las 19 y a las 21, con sendas películas diferentes, cuyo título se develaría justo antes de empezar la proyección. Films que no volverían a pasarse nunca.en esta propuesta bautizada Peña sin cadenas.
Y funcionó, vaya si funcionó: la sala se llenó de gente curiosa, aficionados/as que querían saber de qué se trataba cada martes. Ya en la primera semana de enero 2026, mes en que excepcionalmente Peña sin cadenas va los miércoles, para retomar los martes en febrero, en la primera función, colmada, Fernando anunció desde las tablas uno de los mejores films de Steven Soderbergh, Vengar la sangre, ficción acerca de la revancha que se toma Wilson, un ladrón profesional inglés determinado a dar con el asesino de su adorada hija, a la que lo ha unido un amor entrañable. La chica, siempre preocupada por el oficio de Wilson, se aleja enojada cuando él vuelve a caer en la cárcel por 9 años. Al salir de prisión, frente a la noticia de la dudosa muerte de su Jenny, él viaja a los Estados Unidos en busca de lo que considera hacer justicia. Un espléndido laburo de Terence Stamp, que murió en agosto de 2024, motivo por el cual fue homenajeado por Peña sin cadenas.
Y ya que estamos, Damiselas también reverencia el talento de este excelente actor inglés, aludiendo brevemente a su carrera.
Cuando, recién platinado, lo filmó una cámara enamoradísima en su espectacular debut cinematográfico como el angélico marinero protagonista de Billy Budd (1962), a los 22, Terence Stamp –estudiante de teatro por ese entonces– descubrió que podía ser considerado bello y glamoroso. Lo de la actuación, en cambio, siempre dijo que se lo debía a su madre: a los 9, el chico Terence estaba aterrorizado porque tenía que elegir un poema para recitar en el colegio delante de toda la clase. Con un nudo (marinero) en el estómago, no pudo comer los huevos fritos con papas ídem, su plato favorito que su mamá le había preparado en el modesto hogar del barrio obrero donde vivía la familia Stamp (su padre era fogonero ¡en un barco!). Al darse cuenta del estado de desesperación del niño, ella buscó rápidamente un poema de Chesterton (“¿Puede un hombre subir al monte Olimpo/ y creer que está contemplando Primrose Hill?”) y le indicó cómo debía decirlo: “Cuando llegué a la clase, seguí exactamente esas instrucciones y, por única vez en mi vida, me saqué un sobresaliente”.
Terence Stamp se volvió una estrella fulgurante en los ’60. Hizo, entre otros films, El coleccionista (1965) de William Wyler, Lejos del mundanal ruido (1967) con Julie Christie, su más que hermosa novia por un tiempo; Teorema, de Pasolini y el episodio Toby Dammit –dirigido por Fellini– del largo Historias extraordinarias (ambos de 1968). Y en los ’70 realizó un doble viaje hacia afuera (la India, Bali, el Japón) y hacia adentro (“me decía que tenía que haber algo más que drogas, chicas lindas, buena ropa y buena comida”) del que volvió todavía más bello y elegante, también más contemplativo. Y supo aceptar filosóficamente roles secundarios por debajo de sus merecimientos, si bien se dio el gustazo de estar en Encuentros con hombres notables, de Peter Brook, en 1977.
Stamp siempre mantuvo una relación entrañable con su madre, que murió cuando él estaba filmando en los Estados Unidos una comedia mediocre (Legal Eagles). “No pude llegar a tiempo a mi casa y me estaba ahogando en el dolor. Algo me decía que tenía que escribir mis recuerdos como hijo para encontrar un centro. Y como tenía largas esperas en ese rodaje, me puse a anotar en la parte de atrás de las páginas del guión. No podía parar, era como mercurio que se me salía de las manos. Escribir fue bueno para poder dominarme, no romperme. Fue como una terapia que me ayudó a soportar tanta pena”. Sin embargo, asegura, no era su intención publicar esos textos, pero un amigo vino a su casa, los leyó y le dijo que ahí había un libro. Ese primer volumen autobiográfico se llamó Stamp Album, y fue seguido de otros dos tomos (“que me ayudaron a reparar problemas del corazón”), Comino Attractions y Double Feature. Al menos, en 1986, lo llamó Michael Cimino para un papel importante en El siciliano, un film descompensado, es verdad, pero a lo grande.
En los ‘90, Terence Stamp tuvo tres buenas oportunidades de hacer cine y no las dejó pasar. Incluso la primera, en 1993, se la buscó él mismo al saber que Pilar Miró estaba por filmar la novela de Antonio Muñoz Molina, Beltenebros, sobre un hombre que había estado en la Guerra Civil Española y volvía para vengarse. Stamp consiguió una cita con Miró, charlaron de cualquier cosa y al despedirse él le musitó al oído: “Haré todo lo que me digas, volveré cuando tú quieras”. La dura Pilar siempre reconoció que él la cautivó, y que estuvo insuperable en ese film.
Al año siguiente, después de publicar una novela –The Night–, TS aceptó ser Bernadette, una maravillosa travesti en Las aventuras de Priscilla, la reina del desierto, road movie musical en pleno desierto australiano, atravesado por un autobús rosado, rebosante de plumas y lentejuelas. Hugo Weaving y Guy Pearce lo acompañaron como dos transformistas, pero Stamp siempre tuvo clarísimo que él hacía a una mujer en el cuerpo de un varón.“Nada que ver con lo que hicieron Tony Curtis, Dustin Hoffman, Robin Wiliams, cuyos personajes se vestían de mujeres llevados por las circunstancias. Bernadette es una mujer en serio”, declaró después de hacer de su chica que sufre por amor una verdadera lady.
Finalmente, en 1999, TS recibió un exquisito regalo de Steven Soderbergh: el rol de Dave Wilson en Vengar la sangre (The Limey, título que evoca a los marineros ingleses que debían chupar lima para protegerse del escorbuto), refinado y melancólico thriller neonoir. No es de sorprender que, preguntado por sus referentes en materia de actores, Terence Stamp -un clásico por donde lo miren- mencione a “esos intérpretes que dejaban un espacio, un vacío a llenar por el público”, como Gary Cooper, Montgomery Clift y ¡Gene Tierney!
MS/MG
Este artículo fue publicado originalmente en Damiselas en apuros