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Los desalojos sin juez ya son mayoría en la Ciudad y la ley busca darle respaldo legal al mecanismo

Los desalojos sin juez ya son mayoría en la Ciudad y la ley busca darle respaldo legal al mecanismo

La Guardia de Auxilio puede ordenar evacuaciones por riesgo de derrumbe sin juez ni aviso previo. Esa vía pasó del 2% de los desalojos en 2024 al 58% en 2026. Mientras el Congreso debate una ley contra los usurpadores, dos de cada tres desalojos judiciales son de inquilinos, que también quedarían alcanzados por la reforma.

El Gobierno frenó la ley de Propiedad Privada pero asambleístas ya rechazan los cambios sobre expropiaciones y desalojos

En apenas unas horas, la Guardia de Auxilio llega a un edificio, lo inspecciona, genera un acta que consigna riesgo de derrumbe y ordena la evacuación. Ese mismo día, camiones de mudanza cargan a las familias y sus pertenencias y las trasladan a un hotel, un parador o, en algunos casos, a la calle. No interviene un juez. No hay aviso previo ni relevamiento social.

En la Ciudad de Buenos Aires, ese mecanismo pasó de explicar el 2% de los desalojos en 2024 al 58% en los primeros meses de 2026. Mientras tanto, el Congreso debate un proyecto que acelera los desalojos judiciales, amplía quiénes pueden iniciarlos y, según sus críticos, podría darle respaldo normativo a una práctica que hoy no lo tiene.

El 2 de marzo le tocó al edificio de Cochabamba 2642, en San Cristóbal. Brigitte Torres vivía allí desde hacía siete años con sus dos hijas. Algunos vecinos llevaban dos décadas con contrato. “Era una herencia vacante”, cuenta Torres. “Apareció un supuesto dueño, pero nunca hizo la sucesión”.

Un mes antes habían pasado los bomberos. Según Torres, revisaron columnas, ventanas y escaleras y no detectaron problemas estructurales, aunque sí fallas técnicas, cables fuera de sus cajas y caños en mal estado. Después llegó la Guardia de Auxilio con la faja de clausura. “El arquitecto nunca entró al edificio”, afirma. El desalojo duró casi dos días.

Una excepción convertida en regla

La clausura total con desocupación por riesgo de derrumbe se apoya en el artículo 12 del decreto 1510/97, que habilita a la administración a actuar sin esperar a un juez. Está pensada para situaciones de emergencia estructural inminente e inaplazable. Es una excepción a la tutela judicial previa. Pero dejó de ser una excepción.

Entre el 12 de diciembre de 2023 y el 5 de marzo de 2026 hubo 621 desalojos en la Ciudad, que afectaron a 1.135 familias y 4.482 personas, entre ellas 1.409 niñas, niños y adolescentes. El dato surge de un informe del Ministerio Público de la Defensa y la Defensoría del Pueblo porteñas elaborado con información oficial.

Se expandieron los desalojos extrajudiciales en CABA.

El cambio está en el método. En 2024, el 98% de los desalojos se hizo por orden judicial. En los primeros meses de 2026, los administrativos llegaron al 58% y superaron por primera vez a los judiciales, según un informe conjunto del Ministerio Público de la Defensa y la Defensoría del Pueblo porteñas elaborado con datos oficiales del Gobierno de la Ciudad. Las clausuras totales pasaron del 2% al 56%: en todo 2025 alcanzaron a 20 familias y 35 chicos; en los primeros meses de 2026, a 222 familias y 215 chicos.

El mismo informe advierte que en 2026 la Jefatura de Gabinete porteña instó a realizar inspecciones en el 33% de esos desalojos, cuando el mecanismo debería responder a una “situación de emergencia técnica objetiva”. Los organismos también señalan que la evacuación total solo se justifica cuando no alcanza con apuntalar o clausurar una parte del inmueble y reclaman un protocolo único, que hoy no existe.

“Nos preocupa porque no cumple las pautas de los desalojos judiciales. No hay aviso previo, relevamientos ni intervención de los organismos correspondientes para evaluar la vulnerabilidad, dice Victoria Freire, diputada de Fuerza por Buenos Aires y presidenta de la Comisión de Vivienda porteña, quien además presento un proyecto de protocolo contra los desalojos. Según sus registros, las clausuras con desalojo fueron 14 en 2025 y 67 hasta el 14 de mayo de 2026. Contabiliza 509 familias desalojadas por esa vía, frente a 954 por la judicial. Un tercio de las personas alcanzadas son chicos.

“Está dirigida a viviendas colectivas donde viven familias trabajadoras de bajos ingresos que llevan muchos años en la Ciudad”, describe Freire. El informe del Ministerio Público ubica esos desalojos principalmente en inquilinatos, conventillos, pensiones y hoteles familiares de las comunas 1, 3 y 4.

El proyecto que acelera los desalojos

El 7 de agosto el Senado dio media sanción al proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada por 37 votos contra 33. Su capítulo sobre desalojos modifica el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, que rige en la Ciudad.

El texto establece que toda acción de desalojo tramite por juicio sumarísimo, habilita la entrega inmediata del inmueble bajo caución juratoria y amplía quiénes pueden iniciarla: ya no solo el propietario, sino cualquiera que invoque un derecho o interés legítimo. Para las viviendas, mantiene una intimación previa de diez días corridos por falta de pago. El proyecto pasó a Diputados.

Los desalojos exprés ya se están desarrollando en la Ciudad, encubiertos bajo la modalidad de evacuación”, sostiene Freire. “La ley les otorgaría un marco legal que hoy no tienen”.

A quién alcanza el texto

La discusión pública asocia el proyecto con las usurpaciones, pero los números del Poder Judicial muestran que son una minoría. Entre 2020 y 2025, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil registró 15.037 causas de desalojo. La intrusión –el ocupante sin ningún vínculo con el propietari– explicó 2.351, el 15,6%, y viene en baja: fueron 496 causas en 2023, 412 en 2024 y 336 en 2025.

El Senado le dio media sanción al proyecto que incluyen los

Dos de cada tres causas corresponden a inquilinos: 5.576 por vencimiento de contrato y 4.238 por falta de pago. Los datos surgen de un trabajo especial de la propia Cámara publicado en junio de 2026.

Sobre ese universo recaen algunos de los principales cambios. Para obtener la desocupación inmediata ya no haría falta una caución real –una garantía económica– sino una declaración jurada del propietario. Y la intimación previa por falta de pago, que el Ejecutivo había fijado en tres días, quedó en diez después de la negociación en el Senado.

“Bajo la excusa de defender la propiedad privada de los ocupas y los usurpadores, lo que hacen es incluir en los desalojos exprés a los inquilinos con contrato por el mero retraso en el pago”, planteó en el recinto el senador Mariano Recalde.

Torres, vocera de la Coordinadora contra los Desalojos, asegura que el perfil de las consultas empezó a cambiar: “Al principio recibíamos casos de lugares ocupados, inmuebles ociosos y herencias vacantes. Ahora están llegando directamente inquilinos con contratos formales”.

Qué queda después de un desalojo

Ni las familias ni los edificios desalojados tienen seguimiento. “No sabemos cómo reorganizaron su vida, si consiguieron otra vivienda o si los chicos continúan en sus escuelas. Tampoco existe una planificación clara sobre los inmuebles”, dice Freire.

Desde abril, ocho familias fueron desalojadas en distintos operativos en edificios ubicados en Girardot y Heredia, en el barrio de Villa Ortúzar, en la zona que rodea la Plaza Malavar. Dos de ellas desalojadas el lunes pasado, vivían allí desde hace más de 20 años, según informó el medio vecinal Villa Ortúzar Periódico. Después del operativos, los vecinos se organizaron para montar guardia y evitar que otras personas en situaciones similares terminaran también en la calle. Sin embargo, este viernes volvieron a desalojar otra casa.

Cochabamba 2642 sigue tapiado. Adentro quedaron muebles de vecinos que estaban de vacaciones durante el operativo. “Está desierto. Se está pudriendo por dentro y las vecinas dicen que se llena de gatos”, cuenta Torres. De noche, algunas personas en situación de calle duermen bajo un techito sobre la vereda.

El edificio forma parte de un stock de viviendas vacías que la Ciudad no moviliza. En 2023, el 13% de las viviendas porteñas estaba vacío y unas 70.000 llevaban más de un año sin consumo eléctrico, según un estudio de CIPPEC y el Instituto Lincoln de Políticas de Suelo. La vacancia se concentra en el macrocentro y zonas como Constitución y Flores, entre sucesiones trabadas, deterioro edilicio y departamentos que perdieron demanda.

El Gobierno porteño sostuvo que había recuperado “un edificio de dos pisos con terraza que estaba tomado desde hacía 20 años”, donde había denuncias por peleas, robos y disparos. También afirmó que funcionaba como “aguantadero” y que allí encontró un chaleco antibalas con el logo de la Policía de la Ciudad. Con ese procedimiento, la gestión de Jorge Macri contabilizó más de 610 inmuebles devueltos “a sus verdaderos dueños”.

La Legislatura aprobó un pedido de informes para conocer qué justificó la urgencia, por qué no se optó por reparar o apuntalar el edificio, cuántas familias fueron desalojadas y qué destino tendría. No hubo respuesta.

Torres se fue a un hotel con sus dos hijas, por $560.000 mensuales, y se endeudó en más de $2 millones para afrontar el primer mes, al igual que todas las familias que vivían en el edificio. Según cuenta, algunos quedaron en la calle. Una, de cinco personas y cuatro chicos, durmió tres días frente al edificio.

Cinco meses después, no hay obra ni proyecto. “Podría albergar a 40 familias y desalojaron a 40 familias”, dice Torres. Entre ellas, calcula, había al menos 60 chicos.

LNMG

Tesla termina con casi tres años de huelga en Suecia despidiendo a los sindicalistas

Tesla termina con casi tres años de huelga en Suecia despidiendo a los sindicalistas

El sindicato IF Metall pone fin a la huelga iniciada en 2023 para reclamar un convenio colectivo tras la salida indemnizada de los trabajadores afiliados y sin el convenio colectivo que reclamaban

Dos años de huelga contra Tesla en Suecia: “Elon Musk está actuando ideológicamente contra los sindicatos”

Una huelga de trabajadores de Tesla en Suecia terminó de forma abrupta y traumática después de casi tres años de conflicto laboral. El sindicato IF Metall anunció la cancelación de la protesta, iniciada en octubre de 2023, a partir del 19 de agosto después de que el fabricante estadounidense haya pagado la indemnización por despido de todos sus trabajadores afiliados que permanecían en huelga. Elon Musk, que acumula un largo historial de conflictos laborales en EE.UU. y en su fábrica de Alemania, optó por zanjar la huelga sacando la chequera y, de esa manera, seguir sin el convenio colectivo cuya demanda originó el enfrentamiento, el más largo en la historia moderna de Suecia y uno de los más prolongados que se recuerdan en Europa.

La huelga comenzó el 27 de octubre de 2023, cuando los mecánicos de Tesla en Suecia dejaron de trabajar para exigir que la compañía firmara un 'kollektivavtal', el convenio colectivo que regula salarios, pensiones, seguros, jornadas y otras condiciones laborales. Tesla no tiene fábricas en el país, pero cuenta con una red de instalaciones de servicio y talleres en los que trabajan los empleados que quedaron en el centro de la disputa.

Lo que inicialmente parecía un conflicto limitado entre una empresa y un sindicato en el país nórdico terminó convirtiéndose en una auténtica batalla por el modelo laboral sueco. Otros sindicatos se fueron incorporando mediante acciones de solidaridad: los estibadores bloquearon la descarga de vehículos, los trabajadores postales dejaron de entregar determinadas matrículas, los electricistas se negaron a realizar trabajos relacionados con las instalaciones de Tesla y los servicios de limpieza también secundaron las medidas.

El conflicto acabó extendiéndose a otros países nórdicos y recibió la solidaridad de sindicatos de todo el continente, mientras Tesla buscaba fórmulas para mantener su actividad y sortear los bloqueos. La compañía modificó rutas logísticas, recurrió a los tribunales para intentar acceder a las matrículas de los vehículos vendidos y mantuvo abiertas sus operaciones comerciales y de reparación.

El sindicato se queda sin huelguistas

El desenlace anunciado ahora por IF Metall tiene una particularidad que explica por qué la organización sindical considera extraordinario el resultado. Tesla no ha aceptado las reivindicaciones ni ha negociado un convenio. En cambio, según el sindicato, ha optado por indemnizar a todos los trabajadores afiliados que permanecían en huelga para que abandonaran la empresa. IF Metall habla de alrededor de 80 trabajadores que seguían formando parte del conflicto. Al desaparecer esos empleados de la plantilla, la huelga queda sin efecto y el sindicato ha reconocido que, en estas circunstancias, ya no existe una acción que pueda tener efecto sobre la empresa. Por eso ha decidido poner fin formalmente a las medidas de fuerza a partir de las 00:01 horas del 19 de agosto.

“Podemos constatar que Tesla está tan firmemente en contra de los convenios colectivos que prefiere indemnizar a los empleados que son miembros del sindicato antes que ofrecerles condiciones seguras”, afirmó Simon Petersson, secretario de negociación de IF Metall. A juicio de la organización, se trata de una situación sin precedentes en el mercado laboral sueco.

La presidenta de IF Metall, Marie Nilsson, ha reivindicado además el papel de los trabajadores que han mantenido la huelga durante casi tres años. “Nuestros miembros en Tesla son héroes sindicales”, afirmó, subrayando los enormes sacrificios personales que ha supuesto mantener el conflicto durante tanto tiempo. Pero detrás de ese reconocimiento también hay una admisión implícita: la resistencia económica de Tesla ha terminado siendo mayor que la capacidad de presión de una huelga que llevaba casi tres años abierta.

El convenio colectivo, en el centro

La importancia del conflicto va mucho más allá de los trabajadores de Tesla. En Suecia, los convenios colectivos constituyen la base del sistema de relaciones laborales y alcanzan aproximadamente a nueve de cada diez trabajadores. Son los sindicatos y las organizaciones empresariales quienes fijan buena parte de las reglas del mercado laboral, con una intervención estatal mucho menor que en otros países europeos. De ahí que la negativa de Tesla haya adquirido una dimensión simbólica. Para IF Metall, no se trata simplemente de conseguir mejores salarios o determinadas prestaciones para los mecánicos de la compañía, sino de evitar que una multinacional pueda operar al margen de las reglas que tradicionalmente han aceptado empresas y trabajadores en Suecia.

El sindicato sostiene que los trabajadores de Tesla sin convenio colectivo carecen de algunas de las garantías que sí disfrutan otros empleados del sector, entre ellas determinados seguros, mecanismos de adaptación laboral, aumentos salariales negociados, opciones de jubilación parcial o reducción de jornada. Tesla mantiene exactamente la posición contraria: la empresa sostiene que ofrece a sus empleados condiciones iguales o mejores que las que establecen los convenios y que, por tanto, no necesita firmar uno. Esa diferencia de principios ha impedido cualquier acuerdo durante casi tres años y ha convertido a Tesla en una excepción dentro de un mercado laboral en el que los convenios colectivos constituyen la norma.

Una guerra de desgaste

La paradoja es que el conflicto laboral no consiguió paralizar la actividad de Tesla en Suecia. La compañía encontró fórmulas para continuar operando pese a las sucesivas medidas de solidaridad. El Model Y, de hecho, llegó a ser el automóvil más vendido del mercado sueco en 2023 y 2024. En 2024 Tesla alcanzó 21.894 matriculaciones en el país, su mejor registro anual, cuando la huelga ya llevaba más de un año en marcha. La situación comercial cambiaría después, pero no como consecuencia directa del conflicto sindical. Las ventas de Tesla en Suecia se desplomaron en 2025 hasta unas 7.252 unidades, alrededor de un 67% menos que el año anterior, en paralelo al deterioro de las ventas de la marca en buena parte de Europa y a la creciente controversia política alrededor de Elon Musk por su apoyo a Donald Trump.

En cambio, Tesla ha optado por zanjar la huelga de Suecia con los despidos en un momento en el que sus ventas tanto en Suecia como en el conjunto de Europa vuelven a subir y resisten la creciente competencia de marcas del continente y las nuevas llegadas de China. En el primer semestre, las ventas de Tesla subieron un 75% en Europa hasta superar las 124.000 unidades frente a las 71.000 del mismo periodo de 2025.

Tradwives, John Waters, The Drama y manifiestos

Tradwives, John Waters, The Drama y manifiestos

En este episodio, Buji y Tamara conversan sobre la novela Yesteryear, un libro del cineasta John Waters, la película The Drama y una especie de video experimental sobre manifiestos protagonizado por Cate Blanchett.

Episodios anteriores

Algo Prestado es un podcast de elDiarioAR realizado por Tamara Tenenbaum, junto a un invitado cada semana. Está alojado en Spotify, plataforma líder para la publicación de podcast, y también en otras aplicaciones de streaming.

Aguafuertes conurbanas I

Aguafuertes conurbanas I

La pobreza en el conurbano no se reduce a la falta de ingresos: atraviesa la alimentación, el acceso a servicios, el tiempo de ocio y hasta las posibilidades de sostener una vida familiar digna. La historia de Verónica y sus hijos muestra, en escenas cotidianas, cómo las deudas, las carencias y el esfuerzo por llegar a fin de mes conviven con la necesidad de encontrar espacios de disfrute.

Cualquiera que se acerque a la experiencia de la pobreza en el conurbano bonaerense contemporáneo se dará cuenta de que esta no es sólo falta de ingresos y deudas. Ser pobre es vivir en lugares más violentos, tener que esperar largas horas en un hospital y en una oficina del estado; es sufrir la extorsión del policía y la amenaza del traficante de la esquina; es vivir en una calle que se inunda con frecuencia; experimentar cortes de luz más prolongados y pasar entre basura porque la recolección es poco usual; es beber el agua y caminar en un suelo más contaminados. La pobreza no es sólo una condición objetiva capturada por indicadores oficiales que se muestran en una línea de ingresos mínimos, sino un conjunto de enfermedades sociales y de relaciones de sometimiento.

La pobreza es también, como nos demuestra este relato, una experiencia subjetiva. Es un esfuerzo muchas veces frustrado por satisfacer las necesidades de los seres queridos más cercanos, es sentirse abrumada e impotente en el intento, es engañar al estómago, es tener que conformarse con poco y, al mismo tiempo, mantener cierta dignidad a pesar de la miseria. Es preguntarse, a veces con enojo y otras con resignación, si alguna vez cambiará la suerte.

–Mamá, ¿Me comprás unos chizitos?

–No, acá te traje una galletita de casa.

–¿Pero para qué trabajás todo el día y nunca tenés plata?

Eso le preguntó Liana a su mamá, Verónica. Estaban sentadas mirando a Jordan jugar al fútbol en la cancha del barrio. Verónica se quedó con la boca abierta. No le causo nada de gracia la ocurrencia de la pequeña Liana. Una mamá que estaba sentada a su lado se rió y dijo “Ay, mirá lo que dice…” Verónica sonrió un tanto avergonzada.

Verónica trabaja por horas limpiando casas y atendiendo en una panadería. Su marido trabaja en un frigorífico de la zona sur. Viven en un barrio pobre de la zona sur del conurbano.

Cada entrada para el partido de fútbol de Jordan cuesta 4000 pesos, “y si venimos con mi marido son 8000… por suerte los chicos no pagan…. Pero siempre piden cosas. Y aparte tengo que llevarle algo para que coman porque ahora además de Jordan empezó a jugar el más chiquitito y tienen diferencia de horario y me tengo que quedar en la cancha. Y en la cancha está todo el doble. Entonces yo tengo que llevar una botella con jugo o botella congelada y voy preparando jugos. Llevo el jugo de mate. O sea, nosotros somos grandes y nos aguantamos, pero los chicos ellos quieren comer”.

Las entradas y la comida entre partidos son algunos de los tantos gastos que Verónica tiene semanalmente y para los cuales pide prestado. A veces al almacenero, otras veces usa la tarjeta de crédito. Ya en la segunda semana del mes, comienzan a acumularse las deudas.

Según Verónica, el fútbol –los entrenamientos diarios, los partidos de los fines de semana– sirve para mantener ocupados a los hijos y evitar que “caigan en la calle”. Cualquier sacrificio –los viajes, el costo de los uniformes y los botines, etc.– es válido para evitar “las malas juntas… las drogas.” Pero el futbol es también su distracción.

“Yo todos los días los llevo a los entrenamientos. Pero a mí no me importa, yo estoy cansada, todo, no me importa, porque por ahí yo termino de trabajar justito y me voy a llevarlo (s). La cancha es nuestra salida.”

A la plaza no los lleva porque piden cosas, piden de comer, piden chizitos. “Bueno, si me sobra, sí nos vamos a la plaza, pero a la plaza nomás… al cine. ¿Sabés qué hace cuánto? Creo que la última vez que fui al cine fue hace 8 años. Ahora no vamos a ningún lado ahora, el despeje de nosotros es la cancha”.

Cuando el hermano pequeño de Jordan quiso comenzar a entrenar, Verónica entusiasmada lo anotó en el mismo club, pero pronto se arrepintió:

“No lo voy a poder llevar. Porque ahora cuando cobro tengo que pagarle el conjunto de invierno a Jordan y me sale 35.000 pesos. Las medias que me salen 6.000 […] Ahora estoy cayendo que yo también le tengo que pagar al más chico el conjunto de invierno y le tengo que comprar otros botines porque ellos usan unos botines con tapones en tierra, y otros, los otros lisitos para la otra cancha”.

Verónica es muy consciente de los gastos que le representa el futbol. Pero, insiste, “es la única salida que yo tengo con ellos. Si no tendríamos que estar encerrados acá…” Y haciéndose eco del reclamo que su hija le hiciera en la cancha dice, “Tanto trabajar, ¿y para qué? Por lo menos disfrutamos en la cancha, y es nuestra salida familiar… Y por eso tampoco quiero dejarla. No quiero decir a todo que no por la plata…. También te da lástima todo el tiempo tener que estar diciendo no, no, o contando a ver si te va a alcanzar”.

**

“No me gustó que me pidiera chizitos… pero ellos entienden bastante. O sea, yo no los acostumbré a que siempre pidan, pero van creciendo y quieren jeans de marca o zapatillas de marca.”

–Mamá, me tenés que comprar un jean.

–Vos antes de preocuparte por el jean fíjate si tenés hojas en la carpeta.

Era el comienzo del año escolar. Y a los jeans nuevos que necesitaba Uma, su hija adolescente, se sumaba la cartuchera, los colores, el cuaderno y el guardapolvo de Jordan. Y zapatillas nuevas para todos. “Tuvimos que pagar las cuentas y no nos quedó nada para los útiles de la escuela.”

–A ellos les gusta cada tanto comer una golosina, y no se les puede pedir que comparta un chizito.

La más grande de sus hijas, Miriam, trabaja en una peluquería y cada tanto ayuda con los gastos cotidianos. “Ella cuando tiene, viene y dice: ”Mami, ¿qué vas a cocinar?“ Y yo le digo: ”No, lo de siempre. No sé, papas fritas o con huevo frito, o fideos con huevo, o guisito. A ella le gusta mucho el guiso de arroz amarillo. Y ella dice: ‘¿Querés que compre el jugo y compre un quesito rallado?’“

Eso es en los buenos días.

Pero en los días en que no hay dinero, “ella se da cuenta que no tengo nada para cocinar… cuando tipo 7 de la tarde hago tortas fritas y pongo la pava. Ahí le digo de tomar mate. Y le hago té a los chicos. Y ahí ella se da cuenta que yo no tengo plata para cocinar. Porque espero que sea más tardecito para que ellos estén como medio llenitos y no digan: ”Mami, ¿qué vas a cocinar?“ Eso me preocupa porque son chiquitos, tienen que comer. Pero nosotras siempre por ahí nos sentamos ahí afuera hasta tarde y tomamos mate… no comemos.”

**

El hermano de Verónica también ayuda en lo que puede a la economía doméstica. Cirujea, como dice Verónica, con un amigo. “Junta cartón, botella… y lo venden.”

“La última vez, salió con un amigo y una señora de almacén les regaló una bolsa llena de patis vencidos. Él me los trajo. Yo le dije que no le iba a dar eso a los chicos. Pero se los cociné para los perros. Los herví, les puse unos fideos que le dan a mi cuñada en el comedor del barrio, unos fideos que cuando los hervís se abren y se desarman en 1500 partes. Son incomibles. No sé cómo le dan eso a la gente. Y bueno, entonces yo los hago a lo que ella me da para los perros. Pasaron unos días y ese mismo amigo le vino a pedir a mi hermano a ver si le quedaban unos patis porque él no tenía que comer. Me dijo ‘Mi amigo no tiene nada y quiere’. Te juro que a mí me dio lástima…”

Verónica pensó en darle unas pocas alitas de pollo que tenía en la congeladora. “Dios me va a dar el doble, pensé…. Pero después, al rato, estoy enojada porque por ahí, qué sé yo, los chicos vienen y me dicen, ‘Ma, ¿no me das para comer una galletita?’ Y yo me enojo porque no tengo. Y yo digo, ‘Sí, claro, Dios me va a dar el doble. ¿Cuándo me va a dar el doble?’” .

JA/MG

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Hay series que se convierten en fenómenos mientras están en emisión y otras que necesitan algo más de tiempo para convertirse en clásicos. En ambos casos, existe una ventaja que cada vez valoran más los espectadores: saber que la historia ya está terminada y que no habrá que esperar una nueva temporada para conocer su desenlace. El auge de las plataformas multiplicó las posibilidades, pero también hizo que cada vez resulte más difícil decidir qué ver entre tantos títulos disponibles. Por eso, recuperar algunas de las grandes series de las últimas décadas puede ser una apuesta segura, especialmente cuando se trata de ficciones que tuvieron tiempo de desarrollar a sus personajes y llegar a una conclusión.

Si buscás una serie a la que dedicarle varias semanas y querés tener la tranquilidad de que su historia está completa, estas diez producciones son una buena forma de empezar. Son títulos que dejaton huella en la televisión reciente y que, independientemente de cuándo se estrenaron, siguen teniendo motivos de sobra para ocupar un hueco en la lista de pendientes.

1) Breaking Bad (2008-2013)

· Sinopsis: Walter White es un profesor de Química de instituto al que diagnostican un cáncer terminal. Ante la preocupación por el futuro económico de su familia, decide utilizar sus conocimientos para fabricar metanfetamina junto a Jesse Pinkman, un antiguo alumno. Lo que comienza como una forma de conseguir dinero pronto se convierte en una peligrosa incursión en el mundo del narcotráfico. Creada por Vince Gilligan, la serie sigue la transformación de su protagonista mientras se adentra cada vez más en un universo de violencia, poder y ambición.

· Reparto: Bryan Cranston, Aaron Paul, Anna Gunn, Dean Norris, Betsy Brandt, RJ Mitte, Bob Odenkirk, Giancarlo Esposito y Jonathan Banks.

· Capítulos y duración: 5 temporadas y 62 episodios, con una duración de entre 43 y 60 minutos.

· Dónde se puede ver: En Netflix.

2) Succession (2018-2023)

· Sinopsis: La familia Roy controla uno de los mayores conglomerados empresariales y mediáticos del mundo, pero la avanzada edad de Logan Roy obliga a sus cuatro hijos a empezar a pensar en su sucesión. Lo que podría ser un proceso ordenado acaba convirtiéndose en una batalla constante por el poder, marcada por las rivalidades, las traiciones y los intereses económicos. Creada por Jesse Armstrong, Succession combina drama y humor negro para retratar las relaciones de una familia extremadamente rica incapaz de separar sus conflictos personales de los negocios.

· Reparto: Brian Cox, Jeremy Strong, Sarah Snook, Kieran Culkin, Alan Ruck, Matthew Macfadyen, Nicholas Braun y J. Smith-Cameron.

· Capítulos y duración: 4 temporadas y 39 episodios, con una duración de entre 55 y 70 minutos.

· Dónde se puede ver: En HBO Max

3) The Americans (2013-2018)

· Sinopsis: Elizabeth y Philip Jennings parecen un matrimonio estadounidense normal que vive en las afueras de Washington durante la Guerra Fría. En realidad, ambos son agentes soviéticos infiltrados que llevan años realizando misiones para la KGB mientras crían a sus hijos sin revelarles su verdadera identidad. La situación se complica cuando un agente del FBI se convierte en su vecino y empieza a investigar las actividades de los espías soviéticos. La serie combina el thriller de espionaje con un intenso drama familiar y explora el conflicto entre las convicciones de sus protagonistas y la vida que han construido.

· Reparto: Keri Russell, Matthew Rhys, Noah Emmerich, Holly Taylor, Keidrich Sellati, Annet Mahendru y Susan Misner.

· Capítulos y duración: 6 temporadas y 75 episodios, de unos 40-50 minutos.

· Dónde se puede ver: En Disney+.

4) Fleabag (2016-2019)

· Sinopsis: Phoebe Waller-Bridge interpreta a una joven londinense conocida como Fleabag que intenta salir adelante mientras lidia con problemas familiares, sentimentales y económicos. Su particular manera de enfrentarse al mundo incluye romper constantemente la cuarta pared para hablar directamente con el espectador, convirtiéndolo en cómplice de sus pensamientos y contradicciones. Bajo su apariencia de comedia irreverente, la serie aborda temas como el duelo, la culpa, la soledad y las dificultades para establecer relaciones. Sus dos temporadas construyen una historia breve pero perfectamente cerrada.

· Reparto: Phoebe Waller-Bridge, Sian Clifford, Olivia Colman, Hugh Skinner, Brett Gelman, Andrew Scott y Kristin Scott Thomas.

· Capítulos y duración: 2 temporadas y 12 episodios, con una duración de entre 23 y 30 minutos.

· Dónde se puede ver: En Prime Video.

5) The Good Place (2016-2020)

· Sinopsis: Eleanor Shellstrop muere y despierta en un lugar que parece ser el paraíso. Allí descubre que ha sido enviada al llamado The Good Place gracias a sus buenas acciones, aunque hay un problema: sabe que no se lo merece. En realidad, durante su vida fue una persona bastante egoísta. Con la ayuda de sus nuevos amigos y de un peculiar profesor de ética, intentará aprender a ser mejor persona mientras descubre que el funcionamiento de ese supuesto paraíso es mucho más complejo de lo que parecía. Una comedia que utiliza la fantasía para hablar sobre la moralidad, la amistad y la posibilidad de cambiar.

· Reparto: Kristen Bell, Ted Danson, William Jackson Harper, Jameela Jamil, D'Arcy Carden y Manny Jacinto.

· Capítulos y duración: 4 temporadas y 53 episodios, de unos 22 minutos.

· Dónde se puede ver: En Netflix.

6) Six feet under (2001-2005)

· Sinopsis: La familia Fisher regenta una funeraria en Los Ángeles, un negocio que se convierte en el escenario perfecto para explorar la vida, la muerte y las relaciones entre sus protagonistas. Tras la muerte inesperada del padre, sus hijos Nate y David deben hacerse cargo del negocio mientras intentan encontrar su propio camino. Junto a ellos están Ruth, la madre, y Claire, la hija pequeña, cada una enfrentándose a sus propios conflictos. Creada por Alan Ball, la serie combina drama y humor negro para retratar las contradicciones de una familia y abordar temas como el duelo, el amor y el paso del tiempo.

· Reparto: Peter Krause, Michael C. Hall, Frances Conroy, Lauren Ambrose, Freddy Rodriguez, Mathew St. Patrick y Rachel Griffiths.

· Capítulos y duración: 5 temporadas y 63 episodios, con una duración de unos 50 minutos.

· Dónde se puede ver: En HBO Max

7) The Bureau (2015-2020)

· Sinopsis: Esta producción francesa sigue a Guillaume Debailly, un agente de la inteligencia francesa que regresa a París después de pasar seis años infiltrado en Siria. Su vuelta a casa no será sencilla, ya que debe reincorporarse a su antigua vida mientras las consecuencias de su trabajo bajo una identidad falsa continúan persiguiéndole. A partir de ahí, la serie construye un complejo thriller de espionaje que apuesta por el realismo y se aleja de las grandes escenas de acción para centrarse en las operaciones encubiertas, las identidades falsas y los dilemas personales de sus protagonistas.

· Reparto: Mathieu Kassovitz, Sara Giraudeau, Florence Loiret Caille, Jonathan Zaccaï, Léa Drucker y Jean-Pierre Darroussin.

· Capítulos y duración: 5 temporadas y 50 episodios, con una duración aproximada de 50 minutos.

· Dónde se puede ver: Prime Video

8) Aquí no hay quien viva (2003)

· Sinopsis: Mítica serie española de comedia que narra el día a día de una peculiar comunidad de vecinos situada en la calle 'Desengaño 21'. Las tres plantas, la portería y el videoclub contiguo al edificio principal acogen un desfile de personajes de los más variopintos, entre los cuales destacan el presidente de la comunidad y su ambiciosa mujer, unas vecinas chismosas y un sufrido portero, entre otros. Las interacciones entre ellos, tan ágiles como divertidas, hicieron de esta serie un inesperado éxito para Antena 3 y un fenómeno no solo de la televisión, sino de la cultura popular española, el cual sigue muy vigente 20 años después de su capítulo final.

· Reparto: José Luis Gil, Loles León, Fernando Tejero, Malena Alterio, Daniel Guzmán, Eduardo Gómez, María Adánez, Luis Merlo, Eva Isanta, Adrià Collado, Laura Pamplona, Mariví Bilbao, Gemma Cuervo, Emma Penella y Guillermo Ortega.

· Capítulos y duración: 5 temporada y 90 episodios, con una duración de entre 50 y 90 minutos.

· Dónde se puede ver: En Atresplayer

9) See (2019-2022)

· Sinopsis: En un futuro lejano, la humanidad ha perdido por completo la capacidad de ver y las sociedades se han adaptado a un mundo en el que la vista se considera una leyenda. La vida de una comunidad cambia cuando nacen dos gemelos que poseen precisamente esa capacidad. Su existencia amenaza el equilibrio de un mundo construido durante siglos alrededor de la ceguera y convierte a su familia en objetivo de quienes consideran que ver es una amenaza. Protagonizada por Jason Momoa, la serie combina ciencia ficción, acción y aventura con una historia de supervivencia y luchas por el poder.

· Reparto: Jason Momoa, Alfre Woodard, Sylvia Hoeks, Hera Hilmar, Christian Camargo, Archie Madekwe y Nesta Cooper.

· Capítulos y duración: 3 temporadas y 24 episodios, de entre 45 y 60 minutos.

· Dónde se puede ver: En Apple TV+.

10) Mad Men (2007-2015)

· Sinopsis: Nueva York, años 60. Don Draper es uno de los publicistas más brillantes de Madison Avenue, un hombre de éxito que trabaja en una de las agencias más prestigiosas de la ciudad. Sin embargo, detrás de su imagen perfecta se esconden secretos y una identidad que no es exactamente la que aparenta. A través de Don y del resto de trabajadores de la agencia, Mad Men retrata los cambios sociales y culturales de Estados Unidos durante una década de profundas transformaciones. La serie combina drama personal, relaciones laborales y una cuidada ambientación para construir uno de los grandes retratos televisivos de la época.

· Reparto: Jon Hamm, Elisabeth Moss, John Slattery, Christina Hendricks, January Jones, Vincent Kartheiser, Jared Harris y Kiernan Shipka.

· Capítulos y duración: 7 temporadas y 92 episodios, con una duración aproximada de 45-55 minutos.

· Dónde se puede ver: En Disney+.

Diez historias que ya puedes ver de principio a fin

Una de las grandes ventajas de acercarse ahora a estas series es precisamente que ya no hay que esperar para descubrir cómo terminan. Todas cuentan con un desenlace y permiten recorrer sus historias completas al ritmo que prefiera cada espectador, sin temporadas pendientes ni incertidumbre sobre su futuro.

Además, la variedad de la selección demuestra que una serie con final cerrado no tiene por qué responder a un único modelo. Desde el drama criminal de Breaking Bad hasta la comedia de Fleabag o The Good Place, pasando por el espionaje de The Americans y The Bureau, los conflictos familiares de Succession y Six feet under o la ciencia ficción de See, hay series para prácticamente cualquier tipo de espectador.