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Un viaje en el tiempo: cómo se veían hace 30 años 10 lugares icónicos de Buenos Aires

  • Una cuenta de Instagram recopiló varias imágenes que están subidas en un sitio oficial.
  • La comparación de cómo están hoy y cómo en 1996 o 1997.

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¿Quién reemplaza a Adorni? Milei insiste en su "inocencia", pero en el Gobierno ya piensan en otro jefe de Gabinete

¿Quién reemplaza a Adorni? Milei insiste en su

Quirno emerge como el principal candidato para una eventual sucesión en la Jefatura de Gabinete. Pettovello se resiste a abandonar Capital Humano y los aliados advierten sobre el costo político de sostener la controversia en medio de una inminente ofensiva por parte del Congreso.

Hasta hace tres meses, en la Casa Rosada se discutía cómo fortalecer a Manuel Adorni. Hoy, en cambio, todo gira en torno a quién podría reemplazarlo si la presión judicial y política continúa escalando. La diferencia entre una conversación y la otra ayuda a medir hasta qué punto el caso llegó a una zona de máxima tensión para el Gobierno. Nadie habla de una salida inminente ni mucho menos de una decisión tomada. Javier Milei sigue sosteniéndolo. Pero el hecho mismo de que haya comenzado una silenciosa danza de candidatos a sucederlo revela que la figura del jefe de Gabinete se transformó en un asunto que la Casa Rosada siente que ya no puede administrar indefinidamente.

El nombre que aparece primero en casi todas las conversaciones es el de Pablo Quirno. El canciller reúne varias de las características que el oficialismo considera imprescindibles para el cargo. Tiene perfil técnico, buena relación con los distintos ministerios y, sobre todo, un vínculo fluido con Karina Milei. En Balcarce 50 destacan además su bajo perfil y una cualidad que hoy se volvió especialmente valiosa: no arrastra controversias propias que amenacen con consumir la agenda política del Gobierno.

El canciller Pablo Quirno.

Sandra Pettovello es otra dirigente que aparece recurrentemente en la danza de nombres. Sin embargo, quienes la conocen descartan que tenga intenciones de abandonar el Ministerio de Capital Humano. La funcionaria conserva un vínculo privilegiado con Milei y mantiene un margen de autonomía poco habitual dentro del gabinete. Pero la Jefatura de Gabinete implica otra dinámica: una subordinación cotidiana mucho más intensa respecto de la hermana del Presidente, la figura que concentra buena parte del poder político del oficialismo. Y Pettovello no parece dispuesta a resignar el lugar que construyó para pasar a administrar el día a día de la secretaria general.

Es que el cargo de ministro coordinador se convirtió en uno de los menos atractivos del organigrama oficial. Exige absorber conflictos ajenos, administrar tensiones internas y quedar inevitablemente expuesto a la dinámica cotidiana del poder. Algunos funcionarios reconocen, incluso, que el principal obstáculo no es encontrar un nombre sino encontrar a alguien dispuesto a asumir un puesto que hoy se percibe como un lugar de enorme desgaste. Esa limitación ayuda a explicar por qué las alternativas son pocas y ninguna termina de generar consenso.

Manuel Adorni ingresando a la Casa Rosada.

Los hermanos Milei mantienen una postura inalterable: consideran a Adorni “inocente”. Para el Presidente, la discusión debería terminar allí: hasta que la Justicia demuestre lo contrario, el jefe de Gabinete no tiene nada que explicar. La pregunta que nadie termina de responder con precisión es por qué Milei decidió invertir tanto capital político en sostener a Adorni.

¿Se trata únicamente de una cuestión de confianza personal? ¿De la necesidad de proteger a uno de los pocos dirigentes que, aunque haya mentido acerca de su patrimonio, nunca cuestionó una sola decisión del núcleo de poder? ¿O del temor a que una eventual caída sea interpretada como una señal de debilidad? En la Casa Rosada conviven todas esas hipótesis y ninguna termina de imponerse sobre las demás.

Las señales que llegan desde el entorno de Karina Milei, sin embargo, son algo más ambiguas que semanas atrás. Quienes la frecuentan aseguran que el vínculo personal con Adorni permanece intacto, pero también perciben un cambio de actitud. ¿Es verdad que ya no existe la misma vocación por cerrar filas automáticamente cada vez que surge una crítica interna? La prioridad estaría en evitar que la polémica siga condicionando la hoja de ruta oficial.

Karina Milei y Manuel Adorni.

Por eso, aunque públicamente minimizan el impacto de la controversia, en privado empezaron a aparecer señales de preocupación. Algunos aliados de la UCR y del PRO ya transmitieron un mensaje concreto a Balcarce 50: evitar exponerlos a una eventual interpelación parlamentaria que pueda derivar en una derrota política. “No nos hagan votar esto porque la van a perder”, fue la advertencia que distintos interlocutores hicieron llegar durante los últimos días.

El calendario tampoco ayuda. El 23 de junio aparece como una fecha sensible porque la oposición intentará avanzar en Diputados con una interpelación apoyándose en el artículo 101 de la Constitución Nacional, que habilita al Congreso a remover a un jefe de Gabinete. La herramienta existe desde la reforma constitucional de 1994, pero nunca fue utilizada exitosamente. El 2 de julio, en tanto, Adorni ya tiene otro compromiso agendado: volverá al Congreso para presentar su informe de gestión, ahora ante el Senado, y, según repiten cerca suyo, piensa hacerlo como si nada hubiera ocurrido.

El 29 de abril, Javier Milei y el Gabinete en pleno apoyaron a Manuel Adorni en su informe de gestión ante el Congreso.

Esa decisión forma parte de una estrategia deliberada. En la Casa Rosada la describen como una forma de recuperar iniciativa política y escapar de la lógica defensiva en la que quedó atrapado desde marzo. Una fuga hacia adelante. Hay, además, una segunda convicción que atraviesa a todo el oficialismo. En Balcarce 50 están persuadidos de que la controversia no altera en absoluto la principal fuente de legitimidad del Gobierno: la economía. “Va viento en popa”, repiten. Y agregan un argumento que se escucha cada vez más seguido en los despachos oficiales: el patrimonio del jefe de Gabinete no figura entre las prioridades de “lo que verdaderamente le importa a la gente”. Dudoso.

En el fondo, el problema ya no es Adorni en sí mismo, sino el tiempo que el Gobierno está obligado a dedicarle a Adorni. El ministro coordinador, por lo pronto, no parece contemplar un paso al costado. En su entorno prevalece la idea de que su posición institucional le ofrece hoy un margen de protección mayor al que tendría fuera de la gestión. Más que lo que pueda resolver la Justicia, la verdadera incógnita es hasta dónde el Gobierno podrá sostener este equilibrio sin verse obligado a tomar una decisión propia.

PL/MC

La moción de censura a la que se enfrenta Adorni: el paso a paso en el Congreso para echar al jefe de Gabinete

La moción de censura a la que se enfrenta Adorni: el paso a paso en el Congreso para echar al jefe de Gabinete

La herramienta constitucional existe desde 1994 pero nunca se usó. La oposición intenta activarla contra el ministro coordinador de Miolei. Qué dice la Constitución, cuántos votos se necesitan, qué puede pasar el 23 de junio y qué no.

El loop Adorni: una crisis que vuelve cada vez que el Gobierno cree haberla cerrado

El artículo 101 de la Constitución Nacional establece que el Jefe de Gabinete puede ser removido por el Congreso. No por un juicio político, no por una decisión del presidente: por el voto de las dos cámaras en conjunto. Ese mecanismo, incorporado en la reforma de 1994, lleva 32 años sin estrenarse. Ninguno de los 19 Jefes de Gabinete que pasaron por el cargo desde 1995 llegó a enfrentarlo. Manuel Adorni podría ser el primero.

El mecanismo tiene dos etapas y están encadenadas. La primera es la interpelación. Cualquiera de las dos cámaras puede citar al Jefe de Gabinete para que comparezca, responda preguntas y dé explicaciones. Para eso alcanza con la mayoría absoluta de la totalidad de sus miembros, es decir, 129 de los 257 diputados, o 37 de los 72 senadores.

La segunda etapa es la moción de censura propiamente dicha, y ahí se necesita el voto favorable de la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de ambas cámaras. Se entiende que serían las dos al mismo tiempo. Si Diputados vota a favor pero el Senado no llega al número, el Jefe de Gabinete sigue en su cargo. La remoción, si se produce, es inmediata. No hay período de transición ni plazo de gracia.

En Diputados, la oposición suma en torno a 91 bancas. Con el peronismo impulsando un pedido de sesión especial para el 23 de junio junto a un sector de Provincias Unidas, la Coalición Cívica, la Izquierda, y algunos monobloques, podría haber 115 votos. Faltan 14 para el quórum. En el Senado, el Bloque Justicialista que encabeza José Mayans tiene 33 senadores. Necesitaría cuatro más de bloques provinciales o de la oposición dialoguista para llegar al piso de 37.

El 23 de junio: ¿Día D?

La oposición convocó a una sesión especial para el martes 23 de junio en la Cámara de Diputados. El temario incluye seis proyectos: dos pedidos de informes sobre el patrimonio de Adorni y presuntas irregularidades en el uso de bienes del Estado, y tres proyectos que van al hueso: la interpelación del Jefe de Gabinete como paso previo a la moción de censura.

El primer obstáculo es el quórum. Sin 129 diputados presentes, la sesión no puede abrirse. Los convocantes hoy no llegan solos.

Pero incluso si ese obstáculo se superara, hay un segundo problema: los proyectos de interpelación no tienen dictamen de comisión. Para tratarlos sobre tablas —es decir, sin pasar por comisión— hace falta el voto de los dos tercios de los presentes. Ese número también está fuera del alcance opositor.

Lo que sí puede pasar el 23 de junio es que, si hay quórum, la sesión apruebe el emplazamiento a comisiones: básicamente, forzar a las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones, Poderes y Reglamento —hoy en manos de La Libertad Avanza— a reunirse y dictaminar sobre los proyectos en un plazo determinado. Una vez que haya dictamen, la oposición podría pedir una nueva sesión y en esa instancia sí votaría la interpelación con mayoría simple de presentes.

En síntesis: el 23 de junio es una apertura de juego, no un partido. La moción de censura, si finalmente avanza, no llegaría antes del segundo semestre. Es decir, después del Mundial.

El Senado quiere ir más rápido

Mientras en Diputados el camino se presenta largo, en el Senado el Bloque Justicialista de Mayans impulsa un formato diferente: una sesión única donde se interpele a Adorni y se vote la censura en una sola jornada. La lógica es reducir los tiempos y no darle al oficialismo margen de maniobra entre una instancia y otra.

El oficialismo intentó neutralizar esa presión anunciando que Adorni asistirá voluntariamente al Senado en julio para brindar un informe de gestión. La apuesta es que esa comparecencia descomprima la demanda de interpelación formal y diluya el impulso opositor. Hasta ahora, la maniobra no parece haber convencido a los senadores peronistas.

El PRO y la UCR definen

La oposición dura sola no alcanza. El resultado de todo este proceso depende en buena medida de dos bloques que hasta ahora juegan al borde: el PRO y la UCR.

Ambos partidos emitieron comunicados duros contra Adorni. El PRO dijo que “un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo.” La UCR afirmó que sus declaraciones son “incompatibles con la ejemplaridad” del cargo y que “quien le miente al Congreso no está en condiciones de conducir el Estado.”

Pero los comunicados no son votos. Las dirigencias del PRO y el radicalismo están haciendo sus propios cálculos: muchos creen —y desean— que Adorni no llegará al cargo hasta el 23. En el PRO se habla de “esperar el panorama” antes de definir una estrategia. La UCR, más cerca de acompañar, tampoco confirmó su presencia en la sesión.

Las preguntas sin respuesta que dejó la Constitución

El artículo 101 tiene agujeros porque, en 32 años, nadie los tuvo que resolver en la práctica. El primero: ¿deben interpelar las dos cámaras, o alcanza con una? El texto dice que cualquier cámara puede citar al Jefe de Gabinete, pero también dice que la remoción requiere que ambas voten. ¿Cómo puede votar válidamente la remoción una cámara que nunca escuchó al funcionario? Algunos constitucionalistas, como Félix Lonigro, que escribió una columna en Infobae, sostienen que lo lógico es que ambas cámaras interpelen antes de poder votar la censura.

El segundo: si el Congreso remueve al Jefe de Gabinete, ¿puede el presidente volver a designar a la misma persona? La Constitución no lo prohíbe expresamente.

¿Qué pasa si Adorni es removido?

El Jefe de Gabinete cesa de inmediato. El presidente queda obligado a nombrar un reemplazo —un cargo que recae en la persona que él mismo elija—. Si Milei lo redesignara, la discusión constitucional sobre si eso es válido pasaría a ser el nuevo campo de batalla.

Si no lo redesigna, Adorni termina su ciclo como Jefe de Gabinete. El proceso judicial por presunto enriquecimiento ilícito seguiría de todos modos: la remoción política no tiene efecto sobre la causa penal.

¿Qué es la moción de censura que la oposición busca que apruebe el Congreso contra Adorni?

¿Qué es la moción de censura que la oposición busca que apruebe el Congreso contra Adorni?

En el año 1994 la figura del jefe de Gabinete se introdujo en la Constitución Nacional. A raíz de eso, se incorporó también la moción de censura en el artículo 101. Es un mecanismo por el cual el Congreso tiene la facultad de exigir el desempeño del cargo con responsabilidad política del Poder Ejecutivo o de alguno de sus integrantes, pero tiene la salvedad de que solamente se puede aplicar la moción de censura sobre el jefe de Gabinete. 

La situación del jefe de Gabinete de ministros del Gobierno de Javier Milei, Manuel Adorni, sigue complicada. En el Congreso, la oposición (diputados y senadores) presentó una moción de censura para que deje su puesto en la administración pública nacional.

En la Cámara de Diputados fue el kirchnerismo quien presentó un proyecto de resolución orientado a interpelar al jefe de Gabinete, para posteriormente dar lugar a la discusión de la moción de censura contra Adorni. Pero no fue el único, ya que, desde Provincias Unidas, el legislador Pablo Juliano también hizo un pedido en esa dirección.

Por su parte, representando al Bloque Justicialista, el senador José Mayans fue quien impulsó la moción de censura. 

El pedido está, pero, ¿qué es la moción de censura?

En el año 1994 la figura del jefe de Gabinete se introdujo en la Constitución Nacional. A raíz de eso, se incorporó también la moción de censura en el artículo 101.

La misma cumple un rol importante ya que, a través de ese mecanismo constitucional, el Congreso tiene la facultad de exigir el desempeño del cargo con responsabilidad política del Poder Ejecutivo o de alguno de sus integrantes, pero tiene la salvedad de que solamente se puede aplicar la moción de censura sobre el jefe de Gabinete. 

Un punto trascendente acá es que alcanza con la toma de la decisión política del Congreso en su mayoría para poder ser aplicada. De este modo, no es indispensable la demostración de la comisión de un delito, así como tampoco probar una ilegalidad específica.

¿Cuál es el paso a paso para aplicar la moción de censura?

Son dos las etapas. Primero, en este caso el jefe de Gabinete tiene que ser citado al recinto del Congreso, donde responderá preguntas y tendrá la oportunidad de defenderse. Y en segunda instancia, los legisladores llevarán adelante el proceso de votación de la moción de censura.

¿Cuántos votos positivos son necesarios para aplicar la moción de censura? 

Para que el Congreso haga efectiva la moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la votación a favor de la medida debe ser aprobada por la mayoría absoluta; es decir, la mitad de los congresales debe sufragar a favor, más uno de los miembros, para lo cual no importa el número de presentes ese día en las dos cámaras. 

¿Qué pasaría con Adorni si la moción de censura se concreta?

En caso de que la mayoría vote en favor de la moción de censura en Diputados como en Senadores, Manuel Adorni debería dejar el cargo de jefe de Gabinete, pero, al ser una cuestión política y no judicial, el presidente Javier Milei podría volver a elegirlo para que vuelva a ocupar el cargo.

Vale recordar que la moción de censura que la oposición busca aplicar desde el Congreso a Adorni surge luego de que el jefe de Gabinete, días pasados, ratificó sus declaraciones juradas para justificar el aumento de su patrimonio desde el día en que asumió en el gobierno.

La oposición presiona en el Congreso para remover a Adorni y el PRO no descarta dar quórum

La oposición presiona en el Congreso para remover a Adorni y el PRO no descarta dar quórum

Hay una sesión pedida para el 23 de junio en Diputados que incluye la moción de censura. El PJ del Senado también se sumó a la ofensiva. Desde el partido de Mauricio Macri aseguran que todavía no tienen "postura definida". "Estamos instando a que el Gobierno lo corra a Adorni. Tiene ocho días", deslizaron desde el PRO.

Mientras el Gobierno elige estirar la agonía del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de presiones cada vez más enérgicas de sectores internos para que lo tiren por la borda, la oposición busca acortar el margen de superviviencia del funcionario a través del impulso de sesiones en ambas cámaras del Congreso que incluyen mociones de censura, el mecanismo constitucional para destituirlo.

La novedad es que ahora el PRO salió a pedir explícitamente la cabeza del ministro coordinador, y amenaza con dar quórum en la Cámara de Diputados en la sesión pedida por la oposición para el 23 de junio, en torno a un temario de seis expedientes que abarca desde informes básicos, pasando por pedidos de interpelación y hasta mociones de censura.

“No hay postura definida. Estamos instando a que el Gobierno lo corra a Adorni. Tiene ocho días”, contestaron desde el bloque que preside Cristian Ritondo a una consulta de la Agencia Noticias Argentinas.

Desde la UCR bajaron un poco el tono del desafío abierto por el PRO y señalaron en diálogo con este medio que habrá una reunión del interbloque Fuerzas del Cambio (que incluye también al MID y a Karina Banfi) para definir una postura común entre el martes y el miércoles de esta semana.

En la fallida sesión del 13 de mayo pasado, que la propia oposición solicitó su suspensión por falta de apoyos, el PRO, la UCR y el sector más colaboracionista de Provincias Unidas habían decidido no dar quórum para no levantar olas con el Gobierno nacional, pero mucha agua corrió debajo del puente desde entonces.

La presentación de la declaración jurada de Adorni y sus extravagantes justificaciones patrimoniales en televisión, sumado a los reparos previos expresados por la jefa de senadores del oficialismo, Patricia Bullrich, desataron una tormenta perfecta que amenaza su continuidad como jefe de Gabinete. 

El descontento no solo unificó al peronismo y a los bloques de izquierda, sino que fracturó el blindaje aliado del Gobierno. 

Espacios dialoguistas, gobernadores provinciales e incluso la vicepresidenta Victoria Villarruel se sumaron a los reclamos para exigir que el ministro rinda cuentas de manera inmediata, al considerar que las explicaciones vertidas en televisión habían hecho agua y hasta podrían constituir una confesión de parte del delito de omisión maliciosa por esconderle al fisco ahorros millonarios durante años.

Al pedido de sesión en Diputados, que lleva las firmas de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, Provincias Unidas y monobloques se sumó el viernes pasado un proyecto de resolución presentado por el peronismo del Senado para interpelar y tratar una moción de censura contra Adorni.

El interbloque Popular presidido por José Mayans solicitó la convocatoria a una “sesión urgente” en la que se trate esta resolución que, de ser aprobada, obligue al ministro coordinador a comparecer a la Cámara alta en un plazo máximo de “siete días” para abordar la moción de censura.

“En caso de su incomparencia, la Cámara quede habilitada en forma directa para tratar la mencionada medida en la misma sesión especial convocada a tal efecto”, advirtieron los senadores peronistas en un comunicado.

La bancada opositora ampara su reclamo en el artículo 101 de la Constitución Nacional, y argumentan que existen “irregularidades, ocultamientos, omisiones y rectificaciones” en las presentaciones que Adorni realizó ante la Oficina Anticorrupción (OA) y la Agencia de Regulación y Control Aduanero (ARCA).

Para poder aprobar los pedidos de interpelación y las mociones de censura contra Adorni, la oposición precisa reglamentariamente, tanto en Diputados como en el Senado, una mayoría especial de dos tercios, ya que los expedientes llegarán al recinto sin dictamen.

Se trata de mayorías actualmente inalcanzables para la oposición, por lo que la expectativa real de cara a esas sesiones es primero reunir el quórum y luego aprobar el emplazamiento de las comisiones respectivas para destrabar el tratamiento efectivo de los proyectos.

Esto obligaría al oficialismo a abrir el debate en los cuerpos de trabajo que hoy mantiene bloqueados, prolongando la exposición pública del escándalo.

Sin aprobar ese recurso en el recinto, la oposición no podría jamás tener oportunidad de abordar los proyectos en las comisiones, ya que éstas están conducidas por representantes del oficialismo.

Todo este recorrido que implicaría aprobar los emplazamientos y luego dictaminar los proyectos en las comisiones insumiría no menos de un mes.

Para entonces, el Gobierno podría ya haber sentenciado la suerte de Adorni, quien cada día que pasa complica aún más su situación en medio del escándalo por inconsistencias y omisiones en sus declaraciones juradas, en el marco del sospechoso incremento patrimonial que experimentó desde que es funcionario público.

Desde Unión por la Patria señalaron que pese a los embates opositores para forzar la salida de Adorni, en realidad el escenario más favorable sería la permanencia del jefe de Gabinete, ya que la sola continuidad del tema en la agenda pública opera como factor de desgaste diario para el presidente Javier Milei. 

Con información de NA.

El Banco Mundial aprobó una garantía de US$ 2.000 millones para que Argentina pague la deuda en dólares

El Banco Mundial aprobó una garantía de US$ 2.000 millones para que Argentina pague la deuda en dólares

El paquete aprobado permitirá refinanciar deuda en dólares, reducir los costos de financiamiento y facilitar el regreso de la Argentina a los mercados internacionales de capital. El organismo aseguró que la iniciativa también respaldará reformas orientadas a atraer inversiones, generar empleo y fortalecer la estabilidad económica.

El Banco Mundial aprobó este martes un paquete de garantías por US$2.000 millones que permitirá al gobierno de Javier Milei afrontar los vencimientos de deuda en moneda extranjera previstos para este año y 2027. Además, la iniciativa busca facilitar el regreso de la Argentina a los mercados internacionales de capital y mejorar las condiciones para acceder a préstamos de bancos internacionales.

Así lo confirmó el organismo, que calificó el paquete como “innovador”. La herramienta permitirá refinanciar la deuda en dólares que el ministro de Economía, Luis Caputo, negoció en abril pasado. La aprobación de la asistencia financiera se produjo luego de la reunión del Directorio del Banco Mundial y de la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA, por sus siglas en inglés). Según señalaron en un comunicado, el objetivo es “crear empleo, impulsar la inversión y fortalecer la estabilidad económica”.

“La operación reducirá los costos de financiamiento del país, al tiempo que respalda una agenda más amplia de reformas orientadas a crear empleo, atraer inversiones en infraestructura y mejorar la inclusión financiera de las pequeñas empresas, entre otras medidas”, indicó el organismo.

En ese contexto, este miércoles llegará al país Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.

“Esta innovadora estructura de garantías contribuye a facilitar el regreso del país a los mercados internacionales de capital, movilizando financiamiento en condiciones más accesibles, al tiempo que respalda reformas que impulsan la inversión privada, la productividad y la resiliencia a largo plazo”, afirmó Cordeiro Guerra.

“En conjunto, las garantías cubrirán el 95% de los pagos del servicio de la deuda del préstamo comercial, lo que permitirá a la Argentina reducir sus costos de financiamiento y fortalecer la gestión de la deuda pública”, agregó la entidad.