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En un círculo cerrado de sólo cuatro personas, el tribunal afina detalles para una sentencia unánime en el juicio contra CFK

En un círculo cerrado de sólo cuatro personas, el tribunal afina detalles para una sentencia unánime en el juicio contra CFK

El veredicto que se conocerá el martes en el juicio oral y público por el caso de presunta corrupción en la obra pública de Santa Cruz, que tiene en el banquillo de los acusados a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, está lacrado, como si fuera un sobre con información altamente confidencial que sólo pasa por las manos de cuatro personas: los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Andrés Basso y el secretario letrado del Tribunal Oral Federal número 2, quien asiste a los magistrados en el caso. 

En el tramo final del juicio con mayor impacto político en la historia reciente del país -es el primero contra una vicepresidenta en ejercicio y líder política de los últimos 12 años-, los cuatro hombres mantuvieron una reunión este viernes por la mañana en los tribunales de Comodoro Py 2002 con la misma costumbre que vienen practicando desde hace semanas: sin teléfonos celulares, sin empleados testigos, sin filtraciones. 

La reunión fue para comenzar a pulir los últimos detalles de la sentencia que anunciarán dentro de dos días, de acuerdo a la información que pudo corroborar elDiarioAR. Sentencia que mantienen en un hermetismo absoluto, según admitieron allegados, amistades y colegas de los jueces consultados por este medio. 

El hermetismo es una costumbre de este tribunal, que ha reforzado para un caso que colmó de tensión los ánimos del sexto piso de Comodoro Py, con recusaciones, exposición mediática, episodios de amenazas, seguridad reforzada y una imputada estrella con millones de seguidores que los enfrentó dentro y fuera del tribunal. La vicepresidenta los definió el martes último como un “pelotón de fusilamiento”. 

A esta altura, Vialidad se vive como ese partido de fútbol o pelea de boxeo que significa tanto que ya antes de empezar es necesario que acabe.

En el tramo final, Giménez Uriburu, Basso y Gorini han logrado acercar posiciones hacia una sentencia unánime, sin divisiones en los grandes puntos del caso, de acuerdo a la información recabada por este medio de fuentes directas del juicio.

Los jueces volverán a reunirse este lunes, luego de la penúltima audiencia de palabras finales de los imputados, y nuevamente al día siguiente, tras escuchar -si así lo decide el acusado- al último en la lista en orden alfabético, Juan Carlos Villafañe, uno de los cuatro ex directores generales de la Administración General de Vialidad Provincial (AGDP) de Santa Cruz, quien tiene audiencia el martes por la mañana. 

Los magistrados pasarán a un cuarto intermedio y anunciarán el veredicto después del mediodía, posiblemente en horas de la tarde del martes, confirmó una fuente judicial con conocimiento directo. El horario posiblemente se informará este lunes durante la audiencia de la mañana. Las audiencias serán virtuales y todos los imputados deben conectarse para escuchar la decisión final de los jueces.

El juicio se ha extendido por tres años y medio. Han declarado más de cien testigos y tiene trece imputados. La columna vertebral de la acusación es documental y es lo que ha pesado en la decisión final que tomaron los jueces, explicó a elDiarioAR una fuente con conocimiento directo de las deliberaciones. 

El principal debate en torno al caso ha sido hasta qué punto la fiscalía podría probar la participación de la entonces presidenta en la maniobra de direccionamiento de fondos y obras para favorecer al entonces socio de su familia, el empresario Lázaro Báez; y si correspondía una imputación por el delitos de asociación ilícita, una figura criticada por juristas y políticos de distintos sectores que ven a este tipo de imputaciones como amplias y tendientes a la persecución política.

Durante meses, periodistas y analistas han especulado, apostado y estimado el posible resultado de este juicio para Fernández de Kirchner. La principal hipótesis que se ha publicado es que el tribunal optaría por una condena parcial, supuestamente absolviendo a la vicepresidenta del cargo de jefa de una asociación ilícita -delito con hasta diez años de prisión- e imponiendo una pena únicamente por el delito de defraudación, que tiene un máximo de seis años. 

Sin embargo, por el momento, sólo son trascendidos que se basan en la versión que estiman muchos jueces y fiscales en los tribunales y que ante las consultas de la prensa responden como proyecciones personales, aunque, en off the record, aclaran: “No tengo información, el tribunal está cerrado. Esto es una opinión personal”. Ni siquiera los más cercanos a algunos de los magistrados del tribunal admiten tener información certera sobre el veredicto.

Algunos incluso estiman una pena de entre 5 y 7 años para Fernández de Kirchner que incluya la condena por asociación ilícita. Este tribunal ha aplicado la figura de la asociación ilícita en distintos casos de narcotráfico, incluso de narcomenudeo, explicó una fuente con conocimiento directo de los fallos, por lo que algunos no descartan que pueda contemplar una sentencia que incluya este delito.

Aun con una condena, por ambos o uno de los delitos imputados, la vicepresidenta no irá presa. Por el cargo que ocupa tiene fueros, que exigen un juicio político y destitución para que tanto el Presidente como su segunda en la línea de sucesión sean encarcelados. Además, luego de la entrada en vigencia parcial de seis artículos del nuevo Código Procesal Penal -concretada por el kirchnerismo en 2021-, se requiere una condena firme para ordenar la prisión efectiva de un condenado, es decir, una vez agotadas todas las instancias judiciales de revisión, lo que incluirá puntualmente a la Corte Suprema. 

Dados los tiempos de la Casación y la Corte, que suelen extenderse por años, Fernández de Kirchner podría incluso competir en las próximas elecciones de 2023, incluso si recibiera una condena de inhabilitación. Además, cumplirá 70 el próximo 19 de febrero, por lo que eventualmente su prisión efectiva, de ser condenada y confirmada, sería domiciliaria.

El tribunal mantiene una vara que no quiere ver descender: ha emitido numerosas sentencias en casos de alto impacto, como la tragedia de Once, la tragedia de Lapa y el encubrimiento del caso AMIA, y sus integrantes se jactan de que esas condenas han sido confirmadas a grandes rasgos por los tribunales encargados de revisarlas, la Cámara Federal de Casación, máximo tribunal penal del país, y la Corte Suprema. Es un parámetro que les pesa a los jueces: lograr -dijo una fuente con conocimento directo del tribunal- una sentencia que no sea “demagógica” para ningún sector político y que sobreviva a las instancias revisoras. 

En los últimos siete años en los que Diego Luciani ha ejercido como fiscal ante el Tribunal Oral Federal número 2 nunca ha conocido de antemano una sentencia en los numerosos juicios que ha llevado adelante con al menos dos de los jueces que actualmente integran el cuerpo, Gorini y Giménez Uriburu, ya que Basso lo integra únicamente para este juicio. “Tampoco ha preguntado para saberlo ni en este caso ni en otros”, aclararon fuentes allegadas al fiscal que solicitó una pena de doce años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos contra Fernández de Kirchner por considerarla la jefa de una asociación ilícita para defraudar a la Administración pública orquestando el direccionamiento de 51 licitaciones viales en la provincia de Santa Cruz hacia las empresas de Báez. 

Como parte de la sentencia, el tribunal también deberá decidir sobre decomisos por casi US$1.000 millones. El cálculo se basa en el presunto perjuicio provocado al Estado nacional por parte de los imputados. 

También deberán anunciar si denuncian la posible comisión de otros delitos que surgieron a partir de la investigación y que fueron revelados durante el juicio y según la fiscalía involucra a varios exfuncionarios, entre ellos, el diputado Máximo Kirchner; y empresarios de “Petersen, Thiele & Cruz”, de la familia Eskenazi; Esuco, de la familia Wagner; y Equimac, otra importante empresa de obras viales, por participar de la presunta simulación de licitaciones a favor de Báez.   

Junto al fiscal Sergio Mola, Luciani también pidió penas de entre dos y doce años para los otros doce imputados: doce años para Báez; diez para el ex ministro de Planificación, Julio De Vido; el ex secretario de Obras Públicas, José López; y el ex director de Vialidad Nacional, Néstor Periotti, los cuatro como autores del delito de asociación ilícita agravada por haber sido “organizadores” de la maniobra y por administración fraudulenta agravada.

Además, los fiscales solicitaron cuatro años de prisión para el ex subsecretario de Obra Pública, Abel Claudio Fatala, inhabilitación especial perpetua y decomisos.

Pidió penas para los ex jefes del distrito Santa Cruz de la Dirección Nacional de Vialidad, Raúl Osvaldo Daruich (cinco años) y Mauricio Collareda (seis años), inhabilitación especial y decomisos de bienes.

También solicitaron penas para los cuatro ex directores generales de la Administración General de Vialidad Provincial (AGDP) de Santa Cruz: Juan Carlos Villafañe (seis años), Raúl Gilberto Pavesi (cinco años), José Raúl Santibáñez (cuatro años) y Héctor René Jesús Garro. Para el ex secretario de Coordinación de Obra Pública Federal, Carlos Santiago Kirchner -primo del expresidente Néstor Kirchner-, solicitaron dos años de prisión en suspenso por el delito de incumplimiento de sus deberes. 

No ha sido el juicio más complejo del tribunal ni el más denso, afirmó una fuente con conocimiento directo de la historia del TOF 2, pero sin lugar a dudas, Vialidad será un antes y un después para los jueces y los fiscales del caso que terminará en poco más de 48 horas con el veredicto contra una vicepresidenta en ejercicio.

ED

YPF aumenta 4% promedio el precio de las naftas y el gasoil

YPF aumenta 4% promedio el precio de las naftas y el gasoil

A partir de las 0:00 de este domingo YPF aumenta los precios 4% promedio de sus naftas y gasoil, informó la empresa de mayoría estatal. 

Así, los precios vigentes de referencia en las estaciones YPF de la Ciudad de Buenos Aires pasarán a ser desde el 4 de diciembre de 150,90 pesos para la nafta súper; 185,70 pesos para la nafta premium; 162,10 pesos para el diesel y 222 pesos para el diesel premium

El ajuste está en línea con el acuerdo negociado por el Ministerio de Economía con las petroleras para que los combustibles aumenten no más de 4% mensual hasta marzo del año que viene. El ajuste de YPF será seguido por el resto de las empresas petroleras del país, como sucede habitualmente.

El lunes pasado los directivos de las principales petroleras del mercado se reunieron con el ministro de Economía, Sergio Massa, y acordaron un sendero de precios desde diciembre con el incremento del 4%, otro 4% en enero, 4% en febrero y 3,8% en marzo.

"El objetivo es seguir construyendo un camino en el cual todos los sectores contribuyan a bajar significativamente la inflación que es el principal drama de la Argentina", señaló el ministro tras la reunión, por lo que el de mañana será el último aumento de 2022 en las estaciones de servicio.

El compromiso de precios también incluye a las marcas Shell -cuya licencia en el país es de Raizen-, Axion de Pan American Energy, y Puma del trader global Trafigura.

Según informó la empresa, en los últimos 12 meses el ajuste de precio acumulado de las naftas es de aprox. 58% y el del gasoil del 80% (71% en promedio).

La empresa justificó el ajuste en que la devaluación acumulada desde el último aumento de los combustibles (3/11) fue de 6,0%, superando en +2 pp el ajuste de combustibles a aplicar en diciembre. Y que, desde el último ajuste de los combustibles el precio del biodiésel subió +14,4%.

Fuentes de la empresa indicaron también que se sigue registrando una muy importante diferencia de precios de combustibles con los países limítrofes, que promueve la salida del combustible hacia esos países y tracciona el consumo por parte de los vehículos de patente extranjera, generando un significativo incremento de la demanda de naftas y gasoil, que en las provincias de Misiones y Formosa superan en +24% las cifras de 2019.

"YPF continuará realizando sus mayores esfuerzos productivos y logísticos para sostener el abastecimiento del mercado nacional en un contexto de sostenidos récords históricos de demanda estacional", dijo la empresa.

Primarias para (casi) todos, el mensaje de Berni y la teoría de Cristina sobre Bullrich

Primarias para (casi) todos, el mensaje de Berni y la teoría de Cristina sobre Bullrich

- ¡Sigan así que voy de candidato por afuera, saco 5 puntos y el Gobierno pierde...!

Sergio Berni habla desde ese territorio impreciso que hay entre la ironía y la amenaza. Sonríe pero la mueca puede, también, verse como si mostrase los dientes. Está, cuando pronuncia la frase, en el vórtice de la disputa política: arreció una maniobra interna para que Axel Kicillof lo eche del Ministerio de Seguridad luego de que Cristina Kirchner, su ¿ex? jefa política, desde el Estadio Único Diego Armando Maradona de La Plata sembrara una tempestad al meter en la agenda la cuestión de la inseguridad.

La espuma bajo pero todo sigue inquieto. El comentario de Berni sobre una candidatura presidencial es la puerta para medir la inquietud que cruza el peronismo. En los últimos 10 días, se encendieron varios focos de disputa abierta que no son otra cosa que una larga previa del cierre de listas que, si no hay cambios en el calendario, será la medianoche del sábado 24 de julio del año que viene. Es decir: dentro de 202 días.

Los sacudones en La Matanza entre el Movimiento Evita y el PJ del intendente Fernando Espinoza -que Mauricio Caminos contó, en detalle, en elDiarioAR-, el entrevero mediático entre Victoria Tolosa Paz y Juan Grabois por los planes Potenciar -del que no hay que desligar lo que el dirigente dice de Alberto Fernández- y una crisis, hasta acá apenas visible, entre La Cámpora y Juan Horacio Zabaleta, exministro y regresado intendente de Hurlingham son, por contar tres casos, fotos de una tensión in crescendo en el panperonismo.

El desfile de conflictos -más allá de la tentación de repetir la metáfora de Perón sobre el peronismo y los gatos (que más que pelearse se están reproduciendo)- exhibe un escenario de desorden generalizado que pone a todo el gobierno a mirar Buenos Aires o, más específicamente, el conurbano lo que a su vez genera un malestar en el peronismo de las provincias. Un jefe territorial, ante un puñado de dirigentes, dijo una frase fatal: "Si gana el PRO terminamos presos o muertos".

¿Qué advierte? Que no hay conducción en el FdT, que Alberto Fernández no lo sabe o no lo puede hacer y que Cristina está enfocada en sus temas judiciales y solo se preocupa por la provincia de Buenos Aires, y que los peronismos de las provincias lo único que pueden hacer es desacoplarse para tratar de sobrevivir. Hay, además, un golpe a Sergio Massa por lo que consideran un giro "ortodoxo" del plan económico. "¿De qué se quejan los gobernadores? Están llenos de obras, de guita, de programas...", retrucan desde Nación.

El comentario de Berni sobre una candidatura por fuera del FdT lleva a otro nivel aquellos espadeos. Y pone sobre la mesa un interrogante. ¿El ministro de Seguridad, un K histórico, dejó de ser un peón de la táctica de Cristina u opera como un átomo silvestre, inmanejable, que puede convertirse en un problema en el mediano plazo? No hay una respuesta absoluta ni plena. Hay pistas. Una está dada por un dato fáctico: la continuidad de Berni como ministro sugiere que no todo está tan mal.

Esa observación es relativizada por quienes la atribuyen a una cuestión de nombres y tiempo. En las peores horas de la crisis post represión en la cancha de Gimnasia La Plata, cuando había casi unanimidad en el pedido de expulsar a Berni, en la gobernación decían que el problema no era echar a Berni sino encontrar un reemplazo. "Ni los intendentes ni La Cámpora trae un ministro para hacerse cargo", decían. Un ministro, vale aclarar, que convenza al gobernador. Es decir: quizá Berni sigue porque no hay todavía un plan B. ¿Lo puede ser Julio Alak, el ministro de Justicia, cuyo nombre empezó a sonar como potencial candidato a intendente en la ciudad que gobernó entre 1991 y el 2007?

Algunos traductores del pensamiento de la vice afirman que ella perdió la confianza en el ministro desde que Berni, en público y con más intensidad y menos filtro en privado, empezó a objetar la conducción de la expresidente. Un latiguillo que se le escuchó es que "perdió timming". Aparece el expediente en Alberto Fernández pero la crítica, según los interlocutores de Berni, impacta también sobre el rol que Máximo Kirchner tuvo como "administrador" del espacio político que conduce Cristina.

En el PJ, muy cerca de Kirchner, dan una vuelta más y advierten que todo se trata de un acting y que el movimiento táctico de la vice apunta a construir un Berni peronista disidente, de derecha explícita, porque proyecta un escenario inquietante en la provincia: que Mauricio Macri, a quien identifica como jefe del PRO y futuro candidato presidencial, bajará a Patricia Bullrich como candidata a gobernadora en la provincia de Buenos Aires. Según esa teoría de laboratorio, Berni sería la figura de Cristina para salir a pelear el segmento de la seguridad con Bullrich, disputarle ese mercado y colaborar de ese modo con el intento de reelección de Kicillof.

Se atribuye a Cristina ser la portavoz de la teoría de que Macri bajará a Bullrich a la provincia, una alternativa que la exministra de Seguridad niega a los gritos cuando la consultan y atribuye a maniobras del expresidente, pero sobre todo de Horacio Rodríguez Larreta, para sacarla de la discusión nacional. "Horacio está asustado", repiten cerca de Bullrich donde hace ruido lo que ocurre con Gerardo Milman, uno de los integrantes de la mesa chica del bullrichismo, al que se le abrieron varios frentes complicados.

La lupa sobre Milman tuvo derivaciones: desde abril pasado, existía un pedido de un juez para que la Cámara de Diputados evalúe la conducta del dirigente del PRO por haber destratado a funcionarios judiciales y de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Lo curioso es que ese planteo nunca tuvo curso administrativo. Eso, más la información de que Milman tenía 34 asesores y asesoras, cuando un diputado raso suele tener 6 o a lo sumo 10, animó una versión envenada de que el diputado bullrichista contaba con cierto beneplácito de sectores del FDT que, mera casualidad, tenían datos muy finos de lo que pasaba en el bloque del PRO que preside Cristian Ritondo.

Toda la madeja de hipótesis sobre Berni y Bullrich parece un esfuerzo imaginativo por encontrarle una lógica a la confusión total en la que vive el peronismo. Aparece, siempre, esa idea de que la vice hará un pase mágico que sorprenderá a todos, un toque salvador al final, eso que funcionó magistralmente en el 2019 con la fórmula Fernández-Fernández pero luego naufragó y es invocado, ahora, como una de las razones por las que Cristina quiere que haya PASO: no solo para ampliar y contener, sino para no repetir un mecanismo del que se arrepiente.

En verdad, siempre se le imputó a la vice por su casting defectuoso de candidatos: con Amado Boudou en el 2011, con Martín Insaurralde en el 2013, con Daniel Scioli en el 2015 o Fernández en el 2019. Es, claro, una simplificación. Un albertista suele decir que si de algo sabe la vice es de elecciones y armado electoral, elogio que es prólogo o epílogo a la observación de que no es una experta, por ejemplo, en Economía.

Su destreza como armadora puede explicar la conversación, luego de tensiones explícitas, con el Movimiento Evita. "No tenemos que pelearnos más, tenemos que estar juntos", le dijo, tomándolo de la mano, a Emilio Pérsico, cuando lo despidió tras la reunión en el Senado. El mismo mensaje le hizo llegar, luego, a Espinoza, el alcalde de La Matanza a quien Pérsico, a través de Patricia Cubría, quiere enfrentar en una PASO por la intendencia. La vice transmite que quiere primarias, que se debe abrir el grifo de las candidaturas pero pone un límite: advierte que Kicillof no debe tener competidor.

En la lista corta de las cosas que Cristina no quiere, además de la reelección de Alberto, está la de debilitar a Kicillof con una competencia interna. Detrás de esa candidatura única estaría, además, su propia candidatura única para repetir como senadora por la provincia de Buenos Aires. Así y todo, no anulará ninguna postulación ni le pedirá a Martín Insaurralde que deslice, aquí y allá, que tiene intenciones de ser candidato a gobernador. ¿Puede cambiar esa lógica si aparece, como sugiere, Bullrich en el menú bonaerense?

A priori no: la contención de las diversidades del FdT se puede hacer en el plano local, en los municipios, sin llevarlo al plano de gobernador ni de las listas de legisladores provinciales, un segmento en el que es especialmente celosa la vice, y sobre todo Máximo. De hecho, una forma de leer las tensiones en los territorios es adivinarlas como pedidos anticipados de lugares en esas boletas, que siempre son un ámbito para resolver diferencias y compensar. "Todos empiezan a hacer ruido para posicionarse y negociar", entiende un funcionario bonaerense.

En Hurlingham, esta semana, estalló otro entuerto interperonista. Tres concejales que responden a Zabaleta no dieron quórum para que Damian Scelzi, dirigente de La Cámpora, asuma como presidente del Concejo Deliberante. El camporismo lo consideró un incumplimiento del acuerdo que habían sellado Kirchner y Zabaleta. En Hurlingham dicen que La Cámpora se resistía a que el intendente vuelva al distrito y que le traba la gestión con, por ejemplo, la designación de un camporista como contador del municipio, una firma clave para toda cuestión de gastos.

Lo inusual en Hurlingham es la calma: desde el 2017 en adelante, en cada elección, hubo chispazos y todo indica que ese distrito será el año que viene uno en los que habrá PASO para resolver al candidato a intendente. Una tensión explícita puede, entonces, justificarse con el planteo de habilitar primarias a nivel municipal, algo que no ocurrió antes y de lo que, además, los intendentes en general están en desacuerdo.

Aparece, como planteo, la idea de que se abran las candidaturas en los municipios y también en la presidencial pero que en el nivel de gobernador, senador y diputados nacionales, haya una sola boleta."Que haya disputas, en la medida que no se desmadren, no está mal. Hay que acordarse de diciembre del 2018 cuando todos pensábamos que había macrismo para 12 años. Un año después éramos gobierno", recuerda, con algo de nostalgia, un dirigente del PJ. Otro remite al 2015 cuando, dice, "se hizo todo mal": hubo un solo candidato presidencial, cuando Cambiemos tuvo 3, pero dos candidatos a gobernador -Aníbal Fernández y Julián Domínguez- cuando Cambiemos tuvo una sola. Ahora, como aprendizaje, el peronismo quiere copiar el modelo cambiemita de aquel año.

Ya sin margen ni ganas de eliminar las PASO, un asunto en el que al final los Fernández estaban de acuerdo -ni Alberto ni Cristina las quisieron sacar-, la variable de listas abierta en los territorios se replica con un formato de al menos dos candidatos presidenciales del FdT. Como se contó la semana pasada en elDiarioAR, está instalada una grilla con Daniel Scioli y Eduardo "Wado" De Pedro, con la figura de Sergio Massa siempre rondando. "Sergio no puede ser único candidato", advierte un frentodista que quiere al ministro como candidato pero admite que no es una figura, al menos aquí y ahora, digerible por el universo de votantes del panperonismo.

PI

Retoques concedidos y reclamos pendientes: un año clave en la relación con el FMI que anticipa nuevas tensiones

Retoques concedidos y reclamos pendientes: un año clave en la relación con el FMI que anticipa nuevas tensiones

El viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, regresó este viernes de la última visita oficial al Fondo Monetario Internacional (FMI) prevista para 2022. La comitiva, que a lo largo del año varió radicalmente su composición al compás de los volantazos en el gabinete, avanzó con la aprobación a nivel técnico de la tercera revisión del programa, lo que permitirá gatillar un nuevo desembolso para hacerle frente al último vencimiento del período, de $5.737 millones. 

Además de verificar el cumplimiento de las metas cuantitativas al cierre del tercer trimestre, en este encuentro se buscó evaluar el encarrilamiento del programa hacia el futuro e instalar los nuevos puntos de discusión. El FMI destacó en un comunicado oficial que “a pesar de los desafíos, consecuencia también de la guerra en Ucrania, se cumplieron todos las metas cuantitativas de desempeño hasta fines de septiembre de 2022" y ratificó que no habrá cambios en los objetivos clave ni este año ni el próximo.  

Para Claudio Caprarulo, director de la consultora Analytica, fue un año de sabor agridulce en la relación entre Argentina y el FMI. "Si miramos el vaso medio lleno, hizo la vista gorda hacia algunos trucos contables del Gobierno en la parte fiscal y modificó levemente la meta de acumulación de reservas y las las metas trimestrales. Ahora, ante un evento mayúsculo como fue la guerra en Europa y cómo eso alteró la economía mundial, la modificación resulta mínima", apuntó. 

El Gobierno se enfoca ahora, justamente, en dar esa batalla y lograr una reducción de las sobretasas –esas penalidad que aplica el FMI sobre los países que obtienen un préstamo mucho mayor al que les corresponde por su cuota dentro del organismo– bajo el argumento de las pérdidas económicas provocadas por el conflicto bélico. La estrategia que inauguró el presidente Alberto Fernández en Bail implica jugar una carta humanitaria: las sobretasas afectan tanto a la Argentina como a Ucrania, un país que merece la solidaridad de los países occidentales, pero que a la hora de los hechos es castigado por el financiamiento que necesita para sobrellevar los efectos de esa tragedia. 

Esa discusión es central de cara al año próximo, en el que las elecciones presidenciales sumarán una cuota de incertidumbre. "En los años electorales los inversores toman posiciones de cobertura y el frente cambiario va a estar mucho más tensionado. Que el Gobierno logre de entrada algún tipo de apoyo más certero del FMI sería muy importante", consideró Caprarulo, para quien no está claro cómo transitará el equipo de Sergio Massa los meses de enero, febrero y marzo; es decir, cuando termine el esquema del "dólar soja 2" y todavía no se haya desatado la liquidación fuerte del agro. "No hay un contexto que ayude a que el Banco Central pueda sostener pérdidas constantes en las reservas internacionales", consideró. 

La Argentina necesita que el Fondo recupere algo de la permisividad que tuvo en 2018, cuando a los cuatro meses de pedir y obtener un préstamo récord, Nicolás Dujovne solicitó una ampliación de la línea y le fue rápidamente concedida. Esa ampliación llevó el Acuerdo Stand By de la era Macri a los US$57.000 millones, una cifra sin precedentes que no llegó a ser desembolsada por el FMI en su totalidad. 

Cuando se liberen los fondos previstos para diciembre, la Argentina habrá recibido del FMI a lo largo de 2022 US$23.783 millones repartidos en cuatro desembolsos. El primero y más voluminoso en marzo, al cerrar la renegociación, y luego en junio, septiembre y diciembre, después de la revisión trimestral correspondiente. Con este dinero, le habrá hecho frente a vencimientos por US$18.347 millones, sin caer en ningún incumplimiento. 

La diferencia positiva de US$5.436 deriva del primer desembolso, que fue del triple del monto que era necesario para cubrir el vencimiento inmediato y buscó darle un espaldarazo recomponedor a las reservas del Banco Central. 

El año próximo, la historia será distinta. Según el calendario oficial, los vencimientos sumarán un monto incluso superior a los de este año (US$18.831, divididos en cuatro cuotas), pero los desembolsos que llegarán del norte representarán una cifra US$2.145 millones inferior a ese monto, con lo cual el Gobierno deberá poner en juego reservas o dólares propios obtenidos de otras fuentes.  

El gobierno del Frente de Todos demoró deliberadamente la renegociación del acuerdo con el FMI confiando en que mantener esa discusión alejada durante 2021 ayudaría a la coalición a obtener mejores resultados en las elecciones intermedias. Superado ese escollo –y fracaso electoral mediante–, 2022 fue el año en el que la gestión tomó velocidad.  

Ya en el arranque, el 28 de enero, el ministro Martín Guzmán anunció el cierre del acuerdo con el FMI. Lo presentó como "el mejor acuerdo que se podía lograr". Una semana antes la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, hasta entonces de contacto fluido con el ministro, dejó de atenderle el teléfono. Tanto ella como su hijo decidieron desvincularse de la decisión y "proteger su capital simbólico". 

Quedó en plena evidencia pocos días después, cuando Máximo Kirchner renunció a la presidencia del bloque de Diputados para no tener que cumplir con la tarea de reunir los apoyos necesarios para darle el aval del Congreso. De hecho, él y otros legisladores de La Cámpora votaron en contra, del mismo modo que los del Frente Patria Grande, también integrantes de la coalición gobernante. 

La aprobación llegó gracias al respaldo de Juntos por el Cambio, responsable del endeudamiento efectivo por US$44.500 millones. De hecho, solo el 65% de los integrantes del Frente de Todos acompañó el acuerdo mientras que el 96% de los diputados de Juntos por el Cambio votaron a favor. 

Meses después, la herida interna sigue abierta. La Cámpora y el entorno de la vicepresidenta continúan recriminándole públicamente a Guzmán su supuesta falta de tesón en la negociación y el exministro, que volvió a la arena pública con una entrevista reciente, ningunea esa posición y la considera desconectada de las posibilidades reales. "Máximo Kirchner actuó como un chico caprichoso que pide algo que es imposible", resumió. 

Un documento, que ya había circulado en la cumbre de líderes del G20 en Bali, fue la base de la discusión en esta nueva visita a Washington. Los abruptos cambios que provocó la guerra en Ucrania en la escena económica mundial generaron un perjuicio al país estimado en unos US$4.940 millones, según el equipo de Massa. 

Con la suba de tasas en las principales economías del mundo –que conforman la tasa básica del FMI, a la que se suman los sobrecargos– hoy los retornos exigidos por el FMI rondan 6,7%. Esta tasa es más alta que la de otros organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que según cálculos que hizo circular el Gobierno se ubica alrededor del 5,2%. 

"El agravante conceptual para el FMI es que esa tasa se aplica sobre un monto exorbitante y que se supone que ellos son prestamistas de última instancia y debieran tener la tasa más baja", argumentan en los despachos de Economía. 

En los papeles, estos sobrecargos buscan evitar que los países utilicen los fondos que les ingresan para pagar otros préstamos antes que los del FMI. Lo cierto es que constituyen una de las principales fuentes de financiamientos del Fondo, de su estructura burocrática. Por eso el economista Joseph Stiglitz, mentor del exministro Guzmán, denuncia como una "ironía" que  se pida a los países más pobres y desesperados que solventen una de las instituciones mundiales más poderosas. 

A lo largo de 2022 Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, recibió a tres ministros de economía argentinos distintos. Inició sus discusiones sobre la reestructuración del acuerdo con Martín Guzmán, a quien vio personalmente en varias oportunidades y con quien cerró el nuevo acuerdo.   

En septiembre se encontró con Silvina Batakis, que viajó en una comitiva austera: ella y su viceministra, Karina Angeletti. Antes de que volviera a tocar suelo argentino, Batakis se enteró que ya no era ministra y que sería reemplazada por Sergio Massa. Un mes después, ya en calidad de presidenta del Banco Nación, acompañó al tigrense a las oficinas del FMI, sobre 19th Street. 

Del lado del FMI, Ilan Goldfajn, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI y uno de los funcionarios involucrados directamente en el programa de la Argentina, dejó recientemente su trabajo en el organismo para hacerse cargo de la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). 

DT

¿Cómo se juega en el Mundial?

¿Cómo se juega en el Mundial?

¡Hola! ¿Cómo andan?

Me imagino que felices después de la victoria de la Scaloneta y de un sueño que crece día a día. Ayer comenzó el mata-mata con la clasificación de Argentina y de Países Bajos, equipo con el que nos tendremos que enfrentar en cuartos de final. Hoy jugarán Francia contra Polonia e Inglaterra contra Senegal. En los últimos dos envíos hablamos mucho de Qatar y del contexto socio político mundial en el que se juega esta Copa del Mundo. Hoy, con las palabras de entrenadores, entrenadoras y especialistas, vamos a hablar del juego e intentar responder a la pregunta de ¿cómo se juega en el mundial?

El Estadio Ahmad Bin Ali fue ayer el escenario de la victoria de Argentina contra Australia. Siete partidos ya se disputaron en este estadio, que tiene una capacidad de 40 mil personas y que fue construido donde anteriormente había otro: en 2014 se demolió el antiguo y en tan sólo seis años construyeron uno nuevo. Se reinauguró el 18 de diciembre el 2020, en el Día Nacional de Qatar. Ubicado en la ciudad de Al Rayyan, en el límite del desierto, lleva el nombre en honor a Ahmad bin Ali Al Thani, Emir de Qatar entre los años 1960 y 1972 y que en cuya gestión se declaró, en 1971, la independencia del país como estado soberano.

¿Cómo se juega en el mundial?

De los 64 partidos totales que se juegan en la Copa del Mundo, ya vamos por los 50 disputados (los 48 de fase de grupos más los dos de octavos de ayer). 78% in progress. Una cantidad de partidos más que importante para parar la pelota, levantar la cabeza, ver los estilos de juego y poder hacer un panorama general de cómo se está jugando en esta Copa del Mundo. Un mundial, que a priori, podemos caracterizar como el de los off side semiautomáticos milimétricos, con sus ya características imágenes 3D; el de goles que se gritan con el freno de mano; el de los cuantiosos tiempos extra que han alcanzado hasta los 14 minutos de adición; el de la hegemonía de lo físico y del desgaste después de una agenda apretada de competiciones; el de los penales incobrables; y el de la preponderancia de los equipos por sobre las grandes figuras.

El director técnico de España Luis Enrique expresó en su stream que en el mundial “todos juegan a defender, aquí solo atacan cuando ya está perdido”. La historia de los mundiales pareciera darle la razón. Pasamos de equipos de abundantes delanteros y pocos defensores, frente a una actualidad en donde la tendencia es al revés. En una entrevista antes del mundial, Messi le dijo a Valdano que “el fútbol cambió muchísimo, todo es más táctico” y que en el futuro “el fútbol va a ser más complicado”. Por ahora, en esta copa, no abundan los espacios para la improvisación y la gambeta.

Al respecto, Rubén Rossi, Director de Fútbol Infanto-Juvenil y Director Área Fútbol Formativo de la Escuela Entrenadores de Menotti, me dijo que en el mundial “muchos equipos en pos de las matemáticas para clasificar sacrificaron el coraje para imponer un juego más ofensivo que les permitiera ganar”. Algo que le ocurrió a Uruguay, que no supo aprovechar a tiempo el poderío de un plantel con grandes jugadores y que por un gol terminó quedando afuera. Por otra parte, Rossi me manifestó que no observaba novedades tácticas en este mundial y que “si bien algunos equipos comienzan a jugar mejor, por ahí noto con tristeza que los gambeteadores, salvo excepciones, comienzan de a poco a extinguirse”.  A su vez, me agregó que consideraba que “muchos creen que los caminos hacia la eficacia se encuentran en lo físico y dejan de lado lo más importante que para mí es el engaño para apoderarse de los tiempos y los espacios”.

En la misma sintonía, el periodista catalán Toni Padilla me dijo que “es un mundial, que más allá de unos destellos de Mbappé y el factor Messi, es más de planteamientos tácticos y de no de grandes individualidades, que hacen que los equipos se anulen bastante”. Por su parte, también hablé con Ángel Cappa, que expresó que varios equipos respondieron a necesidades y se manejaron con planteos conservadores: “si van perdiendo atacan y si van ganando defienden, algo que no responde a lo que es el fútbol, que se ataca cuando uno tiene la pelota y se defiende cuando no se la tiene”. Por eso, el vértigo de muchos partidos lo vimos en el tramo final, cuando los equipos estaban sobre las cuerdas. Pero, además, también se rompieron en la última parte por el componente físico: cuando las fuerzas ya flaqueaban el planteo táctico se desmoronaba.

Este otro factor, el de la condición física de los jugadores, también explica el juego en esta Copa del Mundo. Llegamos a un mundial con un alto desgaste y con muchas lesiones que obligó a varios entrenadores tomar decisiones drásticas. Fue el caso de Argentina, por ejemplo, que tuvo que desafectar al Tucu Correa y a Nico González. En ese sentido, el periodista británico Jonathan Wilson, autor del gran libro “La pirámide invertida”, me remarcó que “demasiados planteles han luchado con el tiempo de preparación y por eso hemos visto a muchos equipos ser cautelosos”. Wilson me señaló que ese fue el gran problema que tuvo Alemania, que el jueves se quedó afuera del mundial. El caso de Bélgica rumbea por el mismo lado y quizás sea el más ejemplificador. Llegó con figuras “tocadas” como es el caso del delantero Lukaku, que no se recuperó totalmente y que se notó en el segundo tiempo contra Croacia, cuando no estuvo fino para marcar en oportunidades claves, más allá de la cuota de mala suerte.

Para Padilla, ese calendario apretado explicó algunas victorias y sorpresas que hubo en el mundial: “hizo que las selecciones con más peso tengan a jugadores más cargados por haber jugado partidos de alto nivel competitivo, lo que igualó las fuerzas, permitiendo a equipos de menor jerarquía (como los Arabia Saudita contra Argentina), puedan plantar cara a equipos superiores”. “Eso explica porque Luis Enrique optó por un equipo extremadamente joven, porque pueden confiar en ellos, pero además porque tienen una recuperación mayor”, agregó. Esa juventud fue lo que la distinguió a la Francia campeona del último mundial. Por ahí también viene la mano con la selección estadounidense actual, un equipo que promedia los 25 años de edad y que se destaca en el mundial. Pero que, sobre todo, más allá de la cuestión etaria, sobresale por el juego que propone.

Por eso mismo, en esas sorpresas no sólo pesa lo físico, sino que hay aciertos en los planteos de juego. En ese sentido, Luri Sorroche, entrenadora catalana surgida de la escuela del Barça, es más determinante y me sostiene que “los estilos de juego los implanta la forma de ser de cada entrenador”. En ese sentido, destacó el esquema táctico que propuso Japón, quien le ganó tanto a España como a Alemania, y el estilo de juego que tuvo Arabia Saudita al jugar “un estilo en corto, dominando el juego y llegando a zona de finalización con muchas posibilidades”. Por su parte, Wilson también me marcó a Senegal, un equipo “que presiona mucho más que cualquier otro equipo africano y que intenta jugar un estilo de fútbol coherente”.

Por último, la tecnología es una de las grandes protagonistas del mundial, desde los fuera de juego milimétricos hasta el uso del VAR para marcar penales dudosos, que pareciera no responder a un criterio específico. Las imágenes que más nos están quedando de la Copa del Mundo son los gráficos del offside de Lautaro Martínez, el fuera de juego croata contra Bélgica o el centro en la línea del gol japonés ante España. “El VAR confunde cada vez más, hay acciones que las cobra de una manera o de otra” me dijo Ángel Cappa y se me viene a la cabeza el penal no cobrado a Cavani contra Ghana, que es muy similar a la que hizo el mismo seleccionado africano en su primer partido contra Cristiano Ronaldo y que si la cobraron.

“La tecnología le está quitando criterio futbolístico a los partidos” expresa Cappa y agrega: “El VAR se atiene a la geometría y a la tecnología, y no al fútbol”. “Todas las faltas son interpretables, todas las penas, igual que en la vida civil donde naturalmente los jueces interpretan”, afirma. Lo mismo sostiene Rossi, que expresa la falta de “criterio humano” y en la misma sintonía responde Wilson: “no hay lugar para algo de subjetividad allí”. Por último, Cappa finaliza la idea graficando la situación: “si tenés un dedo, un cuarto del hombro fuera de juego, aunque no sirva o aunque no te aproveches de esa situación, es offside ¿Qué criterio es ese? Un criterio matemático, pero no futbolístico”

Fútbol y Ciencia en el mundial

“¡Hasta siempre, señor árbitro!” Así comienza el cuento "La columna tecnológica. Fútbol y Ciencia" de Roberto Fontanarrosa, escrito en los años noventa, antes de que se inventara el VAR. Allí el negro imagina un sistema tecnológico muy meticuloso que puede advertir al instante las infracciones y los fueras de juego. La tecnología que describe es de última generación, casi como la estamos viendo en Qatar. En la ficción se llama AUP (“Arbipeissal Und Perspepektiven”) y consiste en un sistema es una central computarizada de control que está a 75 metros de altura con 127 pantallas de TV. "La memoria computarizada seleccionará entre los centenares de enfoques de la misma acción, las cuatro o cinco que considere más gráficas y contundentes, brindándole al juez, en una fracción de segundo", describe el cuento.

Para este mundial también se aplicó un sistema de alta tecnología en el VAR. Cómo veníamos hablando, el offside semiautomático es la revelación de la Copa del Mundo. Funciona con 12 cámaras instaladas debajo de los techos de los estadios que pueden seguir 29 puntos corporales por jugador, tomando datos de 50 veces por segundo. La realidad supera a la ficción.

Pero en su cuento, el escritor advierte que toda esta parafernalia científica, que saca ritmo y emoción al partido, tiene sus resquicios para la discusión. Dice que nadie puede sacarle al hincha la discusión en la oficina. Ese debate que se arma hoy en el mundial, pero ya no para hablar de fútbol sino para hablar si un codo o un dedo está más adelantado que el talón del defensor. Como dice el escritor Hernán Casciari hablamos como si fuéramos neurocirujanos.

Pero hay algo más, dice el negro Fontanarrosa, y es que siempre habrá una incógnita de saber la intención o el pensamiento de lo que realmente quiso hacer el jugador. Y remata que "no hay todavía, por fortuna, computadora alguna que esté conectada con el cerebro mismo de los futbolistas". Todavía, podemos decir, en el país qatarí donde los trenes funcionan sin la necesidad de que lo maneje una persona de carne y hueso.

. Hace poco la Universidad de San Andrés publicó una encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública sobre el impacto del mundial en el humor político de la ciudadanía. Algunos datos: el 77% de los consultados cree que el resultado influye; el 56% no ve una relación entre el resultado y las elecciones del año que viene, aunque un 32% si; el 91% cree que el mundial es importante para los argentinos; mientras que el 90% de los argentinos considera que el futbol es parte de la cultura argentina, que Argentina es reconocida por el fútbol y que Messi es un ídolo nacional. Acá lo pueden leer todo entero.

 . Hubo partidos en fase de grupos que estuvieron atravesados por la política y la historia. Uno de ellos fue el de Irán - EE.UU y lo expliqué acá. El otro fue el de Serbia - Suiza, que en este hilo de Twitter está resumido. Ahora, el martes habrá otro cruce con mucho trasfondo político, que es el de Marruecos - España.

. De esta fase de grupo ya concluida te dejo este golazo, otro golazo, un caño, una jugada y este amague. El fútbol que le gusta a la gente.

Enzo Fernández

Como en los dos envíos anteriores, ponemos como figura un argentino y en este caso está más que merecido. Enzo Fernández se transformó en una pieza clave para la Scaloneta. Con tan sólo 21 años juega su primera Copa del Mundo como si fuera el patio trasero de su casa. Les dejo esta nota de Federico Lamas del Destape, que cuenta su historia de vida, y les dejo un video con sus grandes jugadas.  

Espero que hayas disfrutado de este partido.

Nos vemos la próxima fecha para seguir tirando paredes.

Abrazo de gol.

Lucas