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Con poco más para dar, el modelo Milei confirma ganadores, sin olvidar al chiquitaje

Con poco más para dar, el modelo Milei confirma ganadores, sin olvidar al chiquitaje

"Los mejores 18 meses de la historia", enterrados hasta por el elenco oficial. La destrucción se agrava; la construcción sigue siendo una incógnita. Viejos conocidos en el nuevo "competidor" de Grupo Clarín en telecomunicaciones. Una amiga de Karina eyectada de Olivos, ¿refugiada en el Correo?

A Javier Milei le queda todavía un tercio de mandato presidencial, pero el país que dejará el 10 de diciembre de 2027 —quizás a sí mismo, si es reelecto— ya está configurado en sus líneas centrales.

Rápidamente se esfumaron las fantasías de “mejores 18 meses de la historia” o, aunque sea, de una reactivación modesta producto de la “confianza” de los mercados en la reelección del ultra. La resignación alcanza al elenco oficialista y queda implícita en la promesa del Presidente de que el paraíso recién llegará en 2028, cuando inicie su segundo mandato. Hasta entonces, ajo y agua.

El país del primer Milei será el de una industria reducida a la mínima expresión en décadas. Ciertas capacidades quedarán desmanteladas para siempre, producto de la famosa “transición”. Por ahora, está claro lo que se destruye, se desconoce lo que se construye. Lo nuevo por venir queda en proclamas megalómanas de inversiones por decenas de miles de millones de dólares de las que no se habla más allá del anuncio. La contracara real y tangible del declive de los sectores que más emplean en las grandes ciudades es una primarización acentuada en el petróleo y el agro, con récord de exportaciones.

Se sabe —se vive— que esos sectores primarios son mucho menos demandantes de mano de obra que la industria, la construcción y el comercio, y su “cadena de valor” es acotada. El Estado verá pasar buena parte de los beneficios del auge de Vaca Muerta, porque el régimen impositivo para grandes inversiones (RIGI) se encargará de que los ingresos fiscales sean de pobres a exiguos.

“Escándalo” es la palabra que más se repite entre economistas tanto ortodoxos como heterodoxos, e incluso ejecutivos de la industria de gas y petróleo, a la hora de describir los beneficios del RIGI tan abarcativos, de tal trazo grueso, para sectores que ya venían con un acelerado crecimiento y ahora pasarán a tributar bastante menos que en países de América Latina, lo que es decir un montón. Con tantos intereses en juego, esa palabra sólo se desliza en privado. En público, existen eufemismos decibles, como “quizás el RIGI es demasiado generoso”.

Sólo un Presidente tan desaprensivo de la realidad de sus representados, que todavía no visitó un tercio de las provincias que gobierna, puede celebrar la aniquilación de la obra pública como un objetivo de su mandato.

Si la “estabilidad macro” no desbarranca por alguna crisis social interna, porque el “plan financiero” se cae como un castillo de naipes o por un cisne negro del exterior, Milei se irá en diciembre de 2027 con equilibrio fiscal. En el caso de que se compute lo que Economía esconde mediante creatividad contable; sobre todo, la capitalización de intereses de los bonos locales; será un déficit manejable, o de lo contrario, será superávit. Es “el” logro que se atribuye el mandatario de La Libertad Avanza. Con ese frente bajo control, el consenso de los economistas dice que la inflación puede mantenerse en el orden del 2% mensual o por debajo, que es menos traumático que el 6% del primer semestre de 2023, con el tándem Fernández-Cristina-Massa en convivencia disfuncional.

La contracara de “la meta fiscal” —tan elogiada por los medios y hasta un sector de la oposición— es un haber jubilatorio mínimo con una caída de 20% en su poder adquisitivo, un sistema científico y universitario dañado como pocas veces en su historia e infraestructuras en estado calamitoso. Sólo un Presidente tan desaprensivo de la realidad de sus representados, que todavía no visitó un tercio de las provincias que gobierna, puede celebrar la aniquilación de la obra pública como un objetivo de su mandato.

Javier Milei, en el momento en que agrede a periodistas a la salida de la Cámara de Diputados, el 29 de abril de 2026

Todo ello configura un mercado laboral acorde. Unos 74.000 empleados públicos nacionales menos (CEPA base INDEC), 181.000 puestos de trabajo perdidos en las pequeñas y medianas empresas (3,5% del total) y una caída porcentual todavía mayor en la industria. El crecimiento de puestos informales y cuentapropistas en su versión precaria —trabajadores que se las arreglan como pueden para no caer al abismo— no compensa la pérdida de trabajo registrado. Desde que se reglamentó la reforma laboral, se perdieron 36.000 puestos formales y la tasa de informalidad creció a 45%, y no paran de cerrar empresas (Instituto Argentina Grande, base INDEC).

Al balance en profundidad de Milei I lo redactará la historia. Tres aspectos son elocuentes:

A — Una política exterior más propia de un microestado del Caribe que de un país soberano. El jefe de Estado argentino se colocó como la figurita de animación de la fiesta de la ultraderecha y tiene entre sus exponentes centrales a unos cuantos iliberales retardatarios y algún autor de crímenes de lesa humanidad.

B – Como síntoma cultural, el cine nacional quedará hegemonizado por lo que produzcan grandes plataformas de streaming y el puñado de directores que le gustan a Milei.

C —En el legado más doloroso, un quiebre de una tendencia de dos décadas en el descenso de la mortalidad infantil, ya evidenciado en 2024.

Corresponde hablar de ganadores con nombre propio.

Consagrados y aventureros

Están los aventureros que pasan por Casa Rosada, ofrecen un negocio y van esa misma noche a festejar a Puerto Madero. Por mencionar dos casos, la banda de los hermanos Novelli y Hayden Davis, mentores de la presunta criptoestafa $LIBRA, y las consultoras Henley & Partners, Latitude y AMIGO, que celebraron como propio el anuncio de Luis Caputo sobre la venta de la ciudadanía a cambio de US$350.000. No había terminado de hablar Caputo en la Embajada argentina en París, que esos estudios cazafortunas en busca de “pasaportes dorados” ya estaban ofreciendo sus servicios, como informó elDiarioAR días atrás.  

Ese chiquitaje no oculta la mayor ganancia. El RIGI para gas y petróleo tiene a empresas nacionales como beneficiarias en casi todos los casos. Poco nuevo bajo el sol: la inversión extranjera no cesa su caída.

El Grupo Clarín logró lo impensable. Ya tenía Telecom Argentina desde los días de Mauricio Macri en el Ejecutivo y ahora se quedará con Movistar (ex Telefónica). El Estado gobernado por el Presidente cuyo posteo fijado en X reza “Clarín: La gran estafa argentina” aprobó esa absorción a cambio de una módica desinversión. Se proyecta en cuestión de días la marca Tuenti como tercer operador de telefonía móvil de Argentina (además de Telecom y Claro, del mexicano Carlos Slim). La firma Metrotel, razón social de Tuenti, tiene al fondo Beacon LLC, liderado por Ralph Booth (un viejo conocido de Clarín), con el 49% de las acciones, y el fondo Nippur Fiber Holdings LLC, con el mayoritario 51%.

¿Quiénes integran Nippur Fiber? Sebastián Caputo, sobrino de Nicolás Caputo, otrora “hermano del alma” de Macri, y Luis María Blaquier, extitular del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES durante el primer año de Cambiemos en Casa Rosada.

El paso de Blaquier por la función pública despertó varias polémicas, pero ninguna tan estridente como cuando fiscalizó para Macri en las primarias presidenciales de 2019 en una escuela de José C. Paz y terminó arrestado por romper el telegrama, porque no le gustó el resultado. Tuvo sus motivos. En la mesa que le tocó, la fórmula Fernández-Cristina obtuvo el 77,94% de los votos, mientras que Macri-Pichetto apenas cosechó 10,64%.

¿Quiénes integran Nippur Fiber? Sebastián Caputo, sobrino de Nicolás Caputo, otrora “hermano del alma” de Macri, y Luis María Blaquier, extitular del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES durante el primer año de Cambiemos en Casa Rosada.

La biografía capitalista de la era Milei aporta apellidos conocidos, como Manzano-Vila, que apalancados en el grupo mediático América (América TV, El Cronista, La Red, Uno) y Edenor, se expandieron en el último par de años a Metrogás, las estaciones de servicio de la marca Shell y Telefe, y profundizaron la presencia en litio y petróleo. AySA quedó para Filiberti, su socio en Edenor. Otros que estaban en segundo plano pegaron el salto. Allí están los Neuss, confidentes de Santiago Caputo. De buenas a primeras, los hermanos Patricio y Juan se transformaron en accionistas de la empresa central de la transmisión eléctrica en el país, Transener, centrales de generación hidroeléctrica en Río Negro y distribuidoras de electricidad en Tucumán, Jujuy y Mendoza.

Nadie debería pensar que los cuantiosos aportes de los Neuss —Patricio, casado con María Blaquier— a la Fundación Faro, el sello organizador de cenas pagas que dirige el siempre furioso Agustín Laje, están relacionados con su repentina reactivación económica.

Karina Milei y Belén Agudiez.

Los ascensos, descensos y nombres empresariales que trascienden cualquier era son un clásico de los ciclos políticos argentinos.

Los Hermanos Milei, por lo pronto, muestran que no dejan a nadie a gamba. A Manuel Adorni, quien para la psiquis presidencial fue víctima de los periodistas corruptos, al igual que José Luis Espert, le mantienen el chofer y la custodia. ¿Y algo más?

Semanas atrás salió eyectada de la Quinta de Olivos Belén Agudiez. Bajo la pantalla de la subsecretaría de Planificación General de la Presidencia, Karina le había encargado a su amiga Agudíez y al cuñado de ésta, Osvaldo Sosa, la administración y el control de la residencia presidencial.

Fue una salida intempestiva. Como informó Pedro Lacour en este diario, el vínculo entre Karina y Agudiez se fortaleció en 2022 por la devoción mística de ambas y se frustró por algo del rubro: rastros de magia negra que despertaron la ira de la hermana presidencial. La diputada Marcela Pagano siguió la pista de presuntos desvíos de fondos de los insumos que ingresaban a Olivos hacia el emprendimiento de catering Pancitos Caseros, en el que Sosa y Agudiez —apodada “la brujita” por sus detractores— tenían mucho que ver.

Las explicaciones sobre rapiña, magia negra y paranoia de Milei por razones de seguridad se vieron alimentadas por el silencio oficial sobre la limpieza de empleados civiles en Olivos y su reemplazo por personal militar.

Agudiez no quedó en la calle. Testigos afirman haberla visto en la sede central del Correo Argentino, en Barracas. Esa empresa lidera la pérdida de puestos de trabajo entre las firmas con participación estatal, con 5.642 posiciones menos desde que asumió Milei. Pero Agudíez habría encontrado un refugio como gerenta de Responsabilidad Social en la dirección de Relaciones Institucionales, y un sueldo superior al que ganaba en Olivos.

Cabe esperar que Pancitos Caseros no necesite delivery.   

SL

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Escenario de cuartos o polarización: el peronismo debate la estrategia electoral de 2027

Escenario de cuartos o polarización: el peronismo debate la estrategia electoral de 2027

CFK observa que el tablero electoral se organizará alrededor de cuatro candidatos competitivos, dos de la derecha y dos del peronismo. Massa apuesta a fracturar el voto libertario, pero está convencido de que la polarización se comerá la votación. El viaje al Caribe, la búsqueda de Kicillof y la postulación de Gerardo Zamora.

–Hay tiempos de paz y tiempos de guerra. Hay tiempos para ser candidata también. ¿Entendés lo que quiero decir?

–Entiendo perfecto. 

– Vos tenés que ser candidata ahora, en cuatro años no sabes si va a haber país. 

Patricia Bullrich se reunió durante más de dos horas con un importante dirigente del peronismo que intentó convencerla de hacer lo mismo que le vienen insistiendo empresarios y gobernadores: que rompa con Javier Milei y vaya por la presidencia. El peronismo presta mucha atención a los movimientos independentistas de Bullrich. Los celebra, los instiga. Fantasea –y trabaja para– una ruptura del polo de derecha que le permita hacer equilibrio con su propia interna. Cristina Fernández de Kirchner sostiene, desde hace tiempo, que el escenario electoral de 2027 no será de polarización, sino de cuartos. Bullrich, esperan, representa uno de esos cuartos. 

La clave está en las PASO. Cristina observa que la polarización que atraviesa a las sociedades, la misma polarización que hace girar el péndulo de gobiernos de izquierda a gobiernos de ultraderecha en toda la región, atraviesa también a los espacios políticos. Si el Gobierno logra eliminar las PASO, advierte, el tablero electoral podría organizarse fácilmente alrededor de cuatro candidatos competitivos. No solo dos. Así como en 2023 pronosticó la “elección de tercios” con Milei, CFK anticipa ahora que no cree que haya una sola oferta peronista unificada en 2027. 

Según la tesis de la expresidenta, hay dos cuadrantes en disputa en el oficialismo de derecha y otros dos en el campo “nacional y popular”. Milei se posiciona como el principal polo de poder, pero la caída de la actividad, el aumento del malestar social y la campaña de un sector del círculo rojo por un candidato que pueda garantizar la supervivencia del modelo económico alimentan las expectativas de emergentes centristas. Bullrich es la candidata ideal, pero no la única. Daniel Hadad, Jorge Brito, Hernán Lacunza: todos aspiran a capitalizar el descontento con Milei prometiendo una continuación del proyecto con buenos modales. La cara humana del ajuste.

Risas de dos adversarias políticas, Patricia Bullrich y Juliana di Tullio

El peronismo juega a posicionar a Bullrich, no solo porque le sirve para dividir el electorado de Milei, sino porque le conviene tenerla como aliada en el Senado. No para votar con ellos, pero sí para liberarles el campo de acción. Sucedió con la Ley de Tierras durante el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada: el rechazo social a la extranjerización de tierras no solo permitió forzar a los gobernadores a plegarse a la estrategia opositora, sino que liberó a Bullrich para habilitar el acuerdo con los aliados que derivó en la caída del capítulo. “Si ella no nos liberaba el camino tal vez no llegábamos”, admiten en el massismo. 

Lo mismo sucedió con la reforma del régimen de zonas frías. Y lo mismo esperan que suceda con la eliminación de las PASO. Bullrich se reunió con senadores del peronismo y les blanqueó que ella creía que había que mantener las PASO, pero que no podía votar en contra del Gobierno. En el peronismo no le piden tanto, solo que los ayude con los senadores del PRO y de la UCR que quieren sostener las PASO y que el Gobierno necesita que ella los convenza de lo contrario. “Ganamos todos”, grafican en la bancada peronista. 

Sin PASO no hay paraíso

Axel Kicillof y Sergio Massa son los principales interesados en mantener las PASO. El gobernador bonaerense necesita internas para validar su liderazgo y ganarle en las urnas a su ex jefa política. En el kicillofismo están convencidos de que nadie mide más que él y que la única manera de resolver las resistencias que genera en el resto de la dirigencia peronista es con los votos. “Axel es mejor con la gente y con la militancia, la dirigencia no es su fortaleza”, admite, conciliador, uno de sus dirigentes de confianza. Kicillof, hasta ahora, no fue exitoso en aglutinar a gobernadores, sindicatos o jefes territoriales –muchos de los intendentes bonaerenses que fundaron el Movimiento Derecho al Futuro, su agrupación, hoy marcan distancia– detrás de su figura.

“Es cerrado y desconfiado. No convoca a nadie”, es el malestar que se repite en el peronismo no camporista. 

Los límites de la candidatura de Axel Kicillof

Massa, mientras tanto, cree que la batalla final será entre dos polos y que el peronismo necesita llegar a la elección con una propuesta electoral unificada. Hasta hace dos meses, el tigrense fantaseaba con ser ese candidato de unidad, con apoyo de la ex presidenta, los gobernadores peronistas y los federales del “centro”, como Victoria Tolosa Paz y Juan Manuel Olmos, que predican las bondades de un peronismo mercado friendly. El viaje al Caribe en el avión privado de Francisco De Narváez cambió los planes. La noticia de su escapada romántica con Malena Galmarini generó un revuelo mediático y, desde entonces, Massa oscila entre el desinterés por competir y la indignación por el escándalo que generó. “¿Qué quieren? ¿Que no me vaya de vacaciones?”, se lo escuchó quejarse. 

Massa, como su amigo empresario que le prestó el jet privado, tenía un plan. Con un perfil bajo, sin hacer declaraciones públicas, el tigrense se abocó a instalar el relato de la “estafa electoral” de Milei. Guardó silencio durante toda la primera etapa de gobierno libertario y, cuando la imagen del Presidente empezó a derrumbarse, empezó a hacer algunas apariciones públicas. Fotos, videos, gacetillas de prensa. Empezó a levantar el perfil y, cuando la oposición volteó el capítulo de Tierras, decidió escenificar el personaje que mejor le sienta: el de gestor de unidad y rosquero profesional. “El bicho en las sombras que opera para el bien”, ironiza un histórico dirigente del massismo.

La reunión en el Hotel Libertador, donde se acordó priorizar la defensa de las PASO para que todos aquellos que quisieran competir pudieran hacerlo, fue la frutilla del postre. Massa estaba listo para empezar a posicionarse como el principal competidor interno de Kicillof bajo la lógica de cuartos de Cristina: si el gobernador representaba una de las facciones del peronismo, él representaría la otra. La mayoritaria. Pero el viaje a Bermudas cambió los planes. 

Massa, hoy, no está convencido de ser candidato. Cree, a diferencia de Cristina, que la polarización se comerá todo y que el peronismo tiene que presentar un candidato nuevo, de centro, que pueda apelar a los votantes que se encuentran en el medio. Si Milei acelera su caída, cualquiera podrá ganarle, pero el ex ministro de Economía no ve que eso vaya a suceder. Se nutre de los sondeos que elabora su cuñado, el diputado y politólogo Sebastián Galmarini, y observa que la imagen de Milei repunta. En ese caso, explican en el massismo, el peronismo tiene que tener una estrategia. 

Sergio Massa junto a Gerardo Zamora y Cecilia Moreau en el homenaje a De La Sota

La receta es la misma que la de 2023: unificar el frente interno y romper a Milei. En el massismo creen que hay que levantarla a Victoria Villarruel, inflar su candidatura y la de todos los candidatos de derecha que puedan disputar el voto libertario. La gran apuesta es Bullrich, pero Massa no cree que la senadora vaya a terminar jugando. “La preeminencia de Milei en el polo no peronista es demasiado grande. Va a haber amagues, pero no les va a dar a ninguno. Ni a Patricia ni a nadie”, sostiene un dirigente bonaerense. 

El problema es que para que el peronismo llegue unido a 2027 necesita de unas PASO. Hoy por hoy, cristinistas, kicillofistas y massistas coinciden en que no hay escenario para resolver las diferencias internas con ninguna otra alternativa. Ni una interna partidaria ni un acuerdo de unidad: es PASO o ruptura. 

Si hay ruptura, habrá distintos candidatos. Uno será Kicillof y otro será el que acuerden Massa, Cristina y los gobernadores. La ex presidenta ya dejó en claro que el gobernador no será su candidato –Kicillof tampoco quiere serlo–, pero no define nombres. En la última semana comenzó a sonar con fuerza, una vez más, el del ex gobernador santiagueño, Gerardo Zamora. Es uno de los dirigentes más activos en el diálogo con los gobernadores, junto a Massa, para evitar que el Gobierno logre eliminar las PASO. Tiene el visto bueno de Cristina, los caciques del Norte y de Massa. El propio Kicillof quiere reunirse con él para definir reglas de juego. 

En el caso de que así sea, Cristina verá confirmada su profecía: un escenario de cuartos en el que ella opondrá su liderazgo al de Kicillof. En el massismo sospechan que es por eso que la ex presidenta no está colaborando para evitar la suspensión de las PASO. Están convencidos, como Kicillof, de que la ex presidenta quiere esa ruptura.

MCM/MG

Karina Milei ordena la tropa y diseña el mapa electoral de 2027: pactos con gobernadores y provincias para conquistar

Karina Milei ordena la tropa y diseña el mapa electoral de 2027: pactos con gobernadores y provincias para conquistar

La hermana del Presidente busca contener las ambiciones de los propios sin poner en riesgo los apoyos que necesita en el Congreso. Entre negociaciones reservadas, candidaturas de bajo perfil y disputas internas, la Casa Rosada prepara el terreno para la reelección de Milei.

“No le peguen a los gobernadores”. La instrucción de Karina Milei fue breve, pero dejó en claro hasta dónde está dispuesta a llegar la Casa Rosada para ordenar la estrategia electoral de La Libertad Avanza de cara a 2027. Ocurrió el mes pasado, durante una reunión del bloque de diputados libertarios que, excepcionalmente, se realizó en el local partidario de San Telmo. La secretaria general de la Presidencia había ido a contener a la tropa propia, arengar por la reelección de su hermano y, sobre todo, advertirles a los legisladores que las disputas provinciales no podían poner en riesgo los acuerdos políticos que Javier Milei necesita para gobernar.

La orden tenía destinatarios concretos, aunque Karina prefirió no señalar a ninguno en particular. A medida que se acerca el calendario electoral, los dirigentes libertarios de distintas provincias empiezan a reclamar mayor protagonismo, mientras los gobernadores que colaboran con el oficialismo miran con desconfianza el crecimiento de las estructuras violetas en sus territorios. La paradoja es que Milei necesita a esos mandatarios para sostener su agenda legislativa, pero su hermana también quiere disputarles el poder en las provincias. Y no siempre ambas aspiraciones resultan compatibles.

Karina Milei junto al bloque de diputados de La Libertad Avanza.

La imagen que terminó de sintetizar esa tensión llegó unas semanas después, a miles de kilómetros de San Telmo. En París, los mandatarios posaron junto a los hermanos Milei. La escena buscó exhibir gobernabilidad y respaldo político al Presidente, pero detrás de la postal había intereses bastante menos coincidentes: varios de los gobernadores que compartieron la foto podrían terminar enfrentando candidatos libertarios en sus provincias el año próximo.

La contradicción atraviesa el esquema que diseña Karina para las elecciones de 2027. Lejos de una estrategia uniforme, la conducción libertaria trabaja sobre un mapa de acuerdos y disputas que cambia según el peso político de cada gobernador, su relación con la Casa Rosada y las posibilidades reales de ganar en su territorio. En algunos distritos, la apuesta será profundizar las alianzas que funcionaron en 2025; en otros, negociar una convivencia que garantice respaldo legislativo.

Javier Milei conversa con los 12 gobernadores que viajaron con el a Francia.

Las provincias donde Karina quiere ir por todo

Diego Santilli tiene por delante una tarea que resume buena parte de las contradicciones de la estrategia libertaria. Como jefe de Gabinete, es uno de los principales interlocutores de los gobernadores y participa de las negociaciones destinadas a conseguir respaldo parlamentario para las iniciativas de Milei. Pero, al mismo tiempo, su nombre aparece entre los posibles candidatos para enfrentar a Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires.

El territorio bonaerense ocupa un lugar central en los planes de la Casa Rosada. No sólo por su peso electoral, sino porque una eventual victoria sobre el peronismo permitiría al oficialismo consolidar su expansión territorial y debilitar a uno de los principales adversarios políticos del Presidente. Kicillof es, además, una excepción a la consigna de moderación que Karina transmitió en San Telmo. Con él no hay negociaciones electorales en marcha ni expectativas de construir una alianza: la apuesta libertaria es disputar directamente la gobernación.

Diego Santilli, jefe de gabinete.

Algo parecido ocurre en La Rioja, donde la conducción partidaria sueña con una eventual candidatura de Martín Menem contra Ricardo Quintela. El presidente de la Cámara de Diputados no sólo integra el círculo político más cercano a Karina, sino que conserva un apellido con una gravitación particular en la provincia. Su desembarco electoral permitiría poner a prueba si la influencia que acumuló en la estructura nacional de La Libertad Avanza puede traducirse en votos y organización territorial.

La ofensiva también contempla Córdoba, Misiones y Río Negro, donde el oficialismo pretende construir alternativas para enfrentar a Martín Llaryora, Hugo Passalacqua y Alberto Weretilneck, respectivamente. Son tres mandatarios que, con estilos y estructuras diferentes, consiguieron sostener sus oficialismos provinciales frente a los cambios políticos nacionales. La Casa Rosada apuesta a capitalizar el desgaste de esas administraciones y convertir el respaldo electoral a Milei en candidaturas competitivas.

Milei junto al gobernador de Córdoba, Martín Llaryora.

El mapa de confrontación incluye además a Gildo Insfrán en Formosa, Gustavo Melella en Tierra del Fuego, Sergio Ziliotto en La Pampa y Elías Suárez en Santiago del Estero. En algunos de esos distritos, los libertarios admiten que sus posibilidades de ganar son reducidas, pero consideran necesario presentar alternativas propias. Para La Pampa aparece el nombre del vocero presidencial Adrián Ravier, mientras que en Santiago del Estero todavía no hay una figura definida.

Los aliados que conviene no molestar

La relación con Osvaldo Jaldo en Tucumán permite entender hasta dónde puede llegar el pragmatismo electoral de Karina Milei. El gobernador fue uno de los dirigentes peronistas que más colaboró con el Gobierno nacional y su acompañamiento resultó importante en distintas negociaciones legislativas. La Casa Rosada no quiere perder ese vínculo por una disputa provincial que, al menos por ahora, no considera prioritaria.

Javier Milei y Osvaldo Jaldo, durante la firma del Pacto de Mayo en 2024.

Por eso, entre las alternativas que circulan en el armado libertario aparece la posibilidad de promover candidatos más inofensivos, con escaso despliegue territorial y recursos limitados. No se trataría de abandonar formalmente la competencia electoral, sino de evitar una confrontación que obligue a los gobernadores aliados a romper con el Gobierno nacional. En Tucumán, el nombre asociado a esa estrategia es el de Lisandro Catalán, antiguo colaborador de Guillermo Francos en el Ministerio del Interior.

La misma cautela atraviesa las conversaciones con Raúl Jalil, aunque en Catamarca el principal problema es el futuro del propio gobernador. Jalil dejó trascender que no pretende continuar al frente del Ejecutivo provincial y que aspira a ocupar una banca en el Senado. Para Karina, el interrogante es qué ocurriría si su salida terminara favoreciendo a un sector menos dispuesto a colaborar con Milei.

Jaldo, Jalil, Sáenz y Passalacqua.

En Santa Cruz, Claudio Vidal también forma parte del universo de mandatarios con los que el Gobierno pretende preservar una relación de colaboración. Los entendimientos con estos gobernadores tienen una característica común: no necesitan convertirse en alianzas públicas para resultar políticamente útiles. Pueden expresarse mediante candidaturas poco competitivas, campañas discretas y una decisión tácita de evitar ataques personales.

Hay, además, un conjunto de provincias donde la Casa Rosada prefiere mantener todas las alternativas abiertas. Neuquén ocupa un lugar especial dentro de ese grupo. Rolando Figueroa mantiene canales de diálogo con Balcarce 50 y es considerado un interlocutor relevante, aunque eso no significa que exista una alianza electoral definida.

Rolando Figueroa y Javier Milei.

Algo similar ocurre con Ignacio Torres en Chubut y Marcelo Orrego en San Juan. Ambos gobiernan provincias relevantes para las inversiones que promueve el oficialismo y mantienen vínculos políticos que podrían derivar en acuerdos electorales. En tanto, Claudio Poggi en San Luis, Carlos Sadir en Jujuy y Juan Pablo Valdés en Corrientes completan un universo de mandatarios con los que el oficialismo pretende explorar distintas fórmulas de entendimiento.

Cuando el problema está dentro de La Libertad Avanza

Las dificultades de la estrategia libertaria no provienen únicamente de los mandatarios provinciales. En varios distritos, los principales obstáculos para cerrar acuerdos están dentro del propio partido. Mendoza es uno de los ejemplos más claros. La conducción nacional pretende preservar su alianza con Alfredo Cornejo, que ya demostró su utilidad electoral durante los comicios legislativos de 2025. Sin embargo, las aspiraciones de Luis Petri de competir por la gobernación amenazan con complicar ese entendimiento. Por ahora, en el entorno de Karina prevalece la intención de priorizar el vínculo con el mandatario radical y buscar una salida política para el exministro de Defensa que no implique dinamitar los puentes.

Alfredo Cornejo y Luis Petri.

Entre Ríos y Chaco aparecen como casos menos conflictivos. Rogelio Frigerio y Leandro Zdero mantienen relaciones estrechas con la Casa Rosada y forman parte del grupo de mandatarios con los que la conducción libertaria aspira a repetir los acuerdos electorales. Para Karina, esas experiencias ofrecen un modelo de convivencia en el que los gobernadores conservan el control de sus administraciones y La Libertad Avanza amplía su presencia territorial.

Pero esa fórmula no puede trasladarse automáticamente a todo el país. En Santa Fe, las conversaciones con Maximiliano Pullaro conviven con la intención de distintos sectores libertarios de construir una candidatura propia. Durante meses circuló el nombre de la diputada Romina Diez, una dirigente de extrema confianza de Karina, aunque también comenzó a mencionarse al abogado Marcos Peyrano como posible figura para disputar la gobernación.

Diego Santilli junto a Karina Milei, Gustavo Sáenz y Raúl Jalil en la inauguración de una planta de litio.

En Salta, la interna adquiere un tono todavía más personal. Emilia Orozco, senadora nacional y una de las dirigentes libertarias con mayor proyección electoral en la provincia, mantiene una relación conflictiva con el esquema de los Menem. La legisladora ni siquiera participó del acto partidario que Karina encabezó esta semana en territorio salteño. El problema para la conducción nacional es que Orozco conserva un capital político que no resulta sencillo reemplazar, mientras la Casa Rosada intenta preservar su relación con Gustavo Sáenz, cuyo futuro electoral también está condicionado por una definición judicial sobre la posibilidad de buscar otro mandato.

La Ciudad de Buenos Aires presenta otra versión del mismo dilema. Allí, el oficialismo cuenta con Pilar Ramírez, una de las dirigentes más cercanas a Karina, pero también mantiene abierta la posibilidad de alcanzar un entendimiento con el PRO. La relación con Jorge Macri está lejos de ser sencilla y en Balcarce 50 consideran que cualquier negociación de fondo debería realizarse con su primo, Mauricio.

PL/MG

Crece la dificultad para alquiler o acceder a la vivienda: "Estoy dejando de comer para pagar"

Crece la dificultad para alquiler o acceder a la vivienda:

Los alquileres aumentaron el doble de la inflación a partir de la desregulación de Milei. El último censo demuestra que dos de cada diez hogares son de inquilinos, en aumento, y cuatro son son precarias. En las encuestas aumenta la preocupación por el techo mientras el crédito hipotecario alcanza a pocos.

Lo que quedó del proyecto de Propiedad Privada: desalojo exprés, expropiaciones y manejo del fuego

El comer es lo primero, pero tener techo viene después. En las elecciones municipales de Nueva York y Berlín, en noviembre y septiembre últimos, la izquierda ganó por poner la vivienda como prioridad de la agenda. El desalojo y posterior muerte de la jubilada madrileña Maricarmen Abascal ha provocado un adelantamiento de los comicios generales de España. En la Argentina no figura al tope de la discusión política y social, pero preocupa cada vez más a la población, en un país donde cuatro de cada diez hogares son precarios, uno de cada cinco alquila y en el que el alquiler ha sido el segundo precio que más subió a partir de la desregulación adoptada por el DNU 70/2023 del inicio del gobierno de Javier Milei.

En la última encuesta nacional de la consultora Management & Fit, el principal problema de la población sigue siendo llegar a fin de mes (22% en septiembre, frente al 24% en julio), seguido por los bajos ingresos (17%, frente al 20% de mitad de año), la inseguridad en la calle (sigue en 14%), el endeudamiento (10%, frente al 11% anterior), la falta de trabajo (9%, contra el 8%), mientras que sobre todo crece la inquietud por alquilar o acceder a la vivienda (7,4%, un salto frente al 4,9% de dos meses antes). No es extraño: el alquiler es el segundo precio que más aumentó en el área metropolitana de Buenos Aires, donde vive un tercio de los argentinos, en la era libertaria, un 93% real (ajustado por inflación), sólo superado por el gas y la luz (116%), según el Instituto de Estadística (Indec), mientras las escrituras con crédito hipotecario en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires cayeron 42% en el primer semestre, antes del nuevo plan gubernamental sobre la materia, según datos oficiales procesados por la Fundación Tejido Urbano.

Se me vence el contrato y ya me dijeron que el nuevo va a ser por un año.Nunca me atrasé en el pago, saqué un crédito con la tarjeta para pagar y ahora los intereses de ese crédito se me fueron por las nubes

Gricelda Martínez — Empleada doméstica

“Estoy dejando de comer para pagar el alquiler”, cuenta Gricelda Martínez, empleada de casas particulares que alquila una casa en dos dormitorios en Avellaneda. “El problema es que desde hace un año me bajó mucho el trabajo, antes trabajaba en tres casas por día, ahora en una o dos, pero el alquiler me aumenta cada tres meses por inflación y ahora pago $650.000. Me gustaría mudarme a un lugar más barato pero piden muchos papeles y mucha plata. Por una casa de un dormitorio piden 1,8 millones, más garantía, dos meses de alquiler adelantado y recibo de sueldo, que no tengo. En febrero me vence el contrato y ya me dijeron que el nuevo va a ser por un año. Hacen lo que quieren, cobran lo que quieren. Pero nunca me atrasé en el pago, saqué un crédito con la tarjeta para pagar y ahora los intereses de ese crédito se me fueron por las nubes”, agrega Gricelda.

Entre el censo 2010 y el de 2022, el porcentaje de hogares que alquilan en la Argentina se elevó del 16% al 21% y en la Ciudad de Buenos Aires, del 30% al 37%. “La clase media, que históricamente accedía a la propiedad mediante el ahorro familiar, se vio imposibilitada de comprar debido a la disparidad entre sus ingresos y el valor del suelo, lo que desató un fuerte proceso de inquilinización a partir de los 2000”, según la Fundación Tejido Urbano. A su vez, el 40% de las unidades de vivienda sufren algún problema habitacional, ya sea sus materiales, su acceso a servicios básicos y el hacinamiento, según el Atlas de la Vivienda Digna y Sustentable en Argentina, que elaboró el Centro de Estudios Económicos Urbanos de la Universidad de San Martín a partir del último censo.

El presidente de la Federación de Inquilinos Nacional, Gervasio Muñoz, convoca a la marcha del próximo jueves contra el decreto de necesidad y urgencia de Milei que derogó toda regulación de alquileres y a favor de volver a contratos de tres años con precios regulados. En las grandes economías desarrolladas (EE.UU., Canadá, Japón, Reino Unido, Alemania, Italia y Francia y y las de mayor renta per cápita de Latinoamérica (Uruguay, Chile, México, Brasil) no hay una desregulación semejante, salvo en buena parte de EE.UU, no en Nueva York, y en Chile. Pero en la mayoría de esos países rigen algunas condiciones, diferentes, no todas en el mismo lugar, que van desde topes a los precios iniciales y a los aumentos, plazos para los incrementos, contratos por tres o cuatro años o por tiempo indefinidos que sólo se pueden romper por causas justificadas ante los tribunales, límites a las garantías, adelantos y comisiones y subsidios al inquilino.

Protesta contra los precios de los alquileres y el DNU de Javier Milei en el comienzo del gobierno libertario.

Pero algunos expertos peronistas y progresistas temen que la vuelta a la regulación del alquiler en la Argentina podría volver a restringir la oferta de viviendas ofrecidas. Uno de ellos es Manuel Socías, peronista y presidente del Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (Cesba). Para empezar, asegura que en este país el alquiler aún no es un tema central de la política, porque hasta ahora la mitad de las personas terminaba consiguiendo techo en la vivienda de algún familiar, pero eso resulta cada vez menos frecuente.

“Con la desregulación subió la oferta, pero subió el precio y al mismo tiempo hubo una crisis de ingresos”, se refiere Socías al mayor desempleo, el empeoramiento de la calidad del trabajo (del formal al informal o cuentapropista) y la caída del salario y del ingreso disponible (el dinero que sobra después de pagar las cuentas ineludibles, como alquiler, expensas y servicios básicos). “Desde la huelga de alquileres de 1907 hemos visto crisis de oferta, cuando hubo regulación, y de demanda, cuando hubo desregulación. No debemos ir a una solución ni a otra sino crear un submercado público, con alquiler al costo, es decir, 30% más barato”, propone el presidente del Cesba.

“Viena creó una oferta de alquileres públicos y mixtos y más del 60% de la gente alquila en el sistema público, el organismo París Hábitat tiene 170.000 viviendas de alquileres protegidos; Nueva York, 120.000 y además impone una renta estabilizada para otro millón”, ejemplifica Socías. Pensando en la Argentina, el experto recuerda que hoy en día la Ciudad de Buenos Aires cobra en metálico una “plusvalía urbana” por la construcción de metros cuadrados adicionales a partir de cambios en los límites de altura para edificar, pero, en lugar de eso, podría exigirles a los desarrolladores inmobiliarios que destinen una porción de los departamentos a alquileres protegidos por el Estado.

“Las herencias vacantes hoy se subastan, pero podrían ir a un banco de propiedades públicas en alquiler”, ofrece otra propuesta. “Hoy el Microcentro está vacío. Podrías hacer un programa de reconversión pero con el objetivo de crear vivienda protegida porque lo que hizo Horacio Rodríguez Larreta con su plan de reconversión fue fomentar Airbnb.

Hay un fetiche con el crédito hipotecario, pero eso no es una política de vivienda porque sólo una minoría accede y el efecto es que apenas se anuncian aumentan los precios de las propiedades por las expectativas de sus propietarios de que los venderán

Manuel Socías — Presidente del Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (Cesba)

Socías opina que el Estado debería abandonar la política de vivienda centrada en el sueño de la casa propia y centrarse en facilitar el alquiler. “El peronismo y el antiperonismo siempre pregonaron el sueño de la casa propia. Si alquilás, sos un fracasado, pero los dos paradigmas fracasaron. El mercado no soluciona porque la oferta privada de vivienda busca al que ahorra en dólares, no al que necesita casa. A su vez, el Estado debe dejar de construir para dar en propiedad, que deja a muchos afuera, que se terminan perjudicando porque los nuevos propietarios a veces ponen esos inmuebles en alquiler pero a precios de mercado. En lugar de eso, hay que construir para alquiler a precios bajos. Hay un fetiche con el crédito hipotecario, pero eso no es una política de vivienda porque sólo una minoría accede y el efecto es que apenas se anuncian aumentan los precios de las propiedades por las expectativas de sus propietarios de que los venderán.”

Construir para alquilar

Federico Poore, magister en economía urbana, también apuesta al fomento del alquiler. “Las ciudades argentinas tienen un problema diferente que las europeas. En Europa hay grandes fondos como Blackstone con cientos de miles de propiedades. En Argentina, es la reserva de valor de la clase media alta y alta. Son dinámicas diferentes que exigen respuestas diferentes”, aclara Poore para empezar.

Lejos del mito del abuelito pobre que vive del alquiler de un segundo inmueble, en la provincia de Buenos Aires, sólo el 6,1% de la población, un millón de personas, tiene dos o más propiedades, la mitad del total, según datos que la agrupación Inquilinos Agrupados, donde milita Muñoz, le pidió a la Agencia de Recaudación bonaerense (ARBA). Y el 0,6%, unos 104.000 individuos, cuenta con cinco o más viviendas, el 14% del total.

Poore teme que un regreso a la regulación retraiga la oferta, como ocurrió en el gobierno anterior con la ley de 2020, o eleve el anticipo inicial. “Hay una política pública no explorada; la de construcción para alquiler. En Montevideo se dan beneficios impositivos para construir para alquilar. En la ciudad de Buenos Aires se construyó pero desenganchado de la necesidad de vivienda. Otras son las políticas de zonificación inclusiva para incluir un porcentaje alquileres por debajo del precio del mercado en nuevos desarrollos privados en terrenos cedidos por el Estado, como en Hamburgo y Nueva York.”

Entre el censo 2010 y el de 2022, el porcentaje de hogares que alquilan en la Argentina se elevó del 16% al 21% y en la Ciudad de Buenos Aires, del 30% al 37%.

¿Qué hacer con los que viven en viviendas precarias? “Hay que ofrecerles mejoramientos de vivienda con crédito a tasa blanda o aportes no reembolsables, pero con esta última opción pronto te quedás sin plata”, responde Socías. Poore va por el mismo lado: “A los que se les cae el rancho, necesitan sumar piezas, arreglar el baño o la humedad, que los bancos públicos den créditos a tasa negativa, incluso con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS, de la Administración Nacional de Seguridad Social), y así con la misma plata llegás a más gente”, contesta Poore.

El Gobierno decidió usar el FGS para financiar a los bancos para prestar hipotecarios, pero su alcance será muy limitado en cantidad de personas, que además pertenece a los segmentos medio altos de la sociedad. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), sólo el 31% de los hogares inquilinos, unos 1,1 millones, está en condiciones de acceder a un crédito hipotecario con los requisitos y tasas bancarias vigentes, pero la administración Milei ahora ofrece sólo 15.000 o 20.000 préstamos a través del FGS, según cálculos de Tejido Urbano.

El presidente de esta fundación, Fernando Álvarez de Celis, aboga por el “enorme potencial del crédito hipotecario para revertir el acelerado proceso de inquilinización que atraviesa el país”. Advierte que los jóvenes que acceden al techo propio lo hacen más tarde, a los 45 años, en lugar de los 35 de antaño, mientras que aumentan la cantidad de jubilados que alquilan (7% del total).

“Las construcciones a estrenar en corredores consolidados cotizan como reserva de valor en dólares para inversores que ya tienen propiedades, mientras el mercado del crédito hipotecario opera en un andarivel completamente diferente”, advierte Tejido Urbano. “El promedio de las escrituras firmadas con hipoteca se sitúa en los 97.000 dólares. Esto explica por qué casi el 100% de los créditos hipotecarios otorgados se destinan a la compra de viviendas usadas en áreas periféricas o barrios tradicionales en lugar de obras de pozo”, añade la fundación.

Movilización en Madrid para reclamar por la muerte de Maricarmen y la crisis de la vivienda.

“Frente a las promesas electorales basadas en millones de viviendas o líneas de crédito de bajísima escala, orientadas exclusivamente a sectores con ingresos formales dejando fuera un 40% de la población que trabaja en la informalidad, el Estado está en una posición de retirada a nivel social en los últimos dos años, sin desarrollo de políticas de construcción, y con un 30% de población inquilina en la ciudad”, advierte Álvarez de Celis.

El coordinador del Programa de Estado y Gobierno del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), Nicolás Dino Ferme, advierte que “a diferencia de lo que sostiene el sentido común, la vacancia no es sólo un problema de especulación inmobiliaria en Puerto Madero sino que en la capital hay bolsones de viviendas vacías concentrados en áreas centrales con debilidad de mercado”. Las viviendas vacías suponen el 11% de las de la Argentina y el 10% de las de la ciudad de Buenos Aires. A su vez, Bárbara Bonelli, directora ejecutiva de la ONG Hábitat para la Humanidad Argentina, advierte que los “alquileres informales de barrios populares son incluso más elevados que los del mercado formal a cambio de condiciones de extrema precariedad y nula previsibilidad”.

AR/MG

Anne Carson y la belleza de lo que falta

Anne Carson y la belleza de lo que falta

A propósito del Nobel de Literatura, una lectura personal de "La belleza del marido", el libro inclasificable en el que la poeta canadiense convierte el amor, la infidelidad y la traición en una exploración de la belleza, el misterio y los fragmentos que hacen de la literatura una forma de conocimiento

La mejor semblanza sobre Anne Carson la escribió en The Nation hace unos dos años Emily Wilson, la autora de la traducción más polémica de la Odisea, responsable también de otra larga polémica con los fans de Nolan. Con la excusa de reseñar Wrong Norma Wilson hace un recorrido más caprichoso que exhaustivo por la obra de Carson, e identifica, con su genialidad y precisión habituales, los rasgos más únicos de Carson. No es extraña esta pareja: tanto Wilson como Carson son especialistas en griego antiguo, y ambas han hecho de su relación con la traducción algo más que una carrera, algo más parecido a una forma de pensamiento y una cuestión de principios, algo que se acerca a una religión propia. Debe ser por eso entonces que lo escribe Wilson sobre Carson es lo que siempre pensé (supongo que nos pasó a muchos) pero no tuve las palabras para decir: su mezcla de ensayo y poesía que termina siendo casi una especie de stand up escrito, su forma de desacralizar a los clásicos y seguir tratándolos como sagrados, el modo en que usa a los clásicos para mostrarnos que todas las experiencias en el fondo tienen algo de sagrado, que quizás no tenemos nada en común con los griegos pero podemos aspirar a los mismos niveles de belleza que ellos alcanzaron sin modestia y sin miedo. Hago esta breve recomendación del texto de Wilson para explicar que no tiene sentido, para mí, intentar hacer una versión más mediocre de esa semblanza para homenajear el nobel de Anne Carson. Prefiero hacer otra cosa: utilizar los caracteres que me quedan para contar el minuto a minuto de cómo se siente para mí leer y releer La belleza del marido, mi libro favorito de Anne Carson, y uno de mis favoritos del mundo entero.

La belleza del marido: un ensayo narrativo en 29 tangos es un libro inclasificable: pero como casi todos los libros inclasificables de Anne Carson, es mucho más inolvidable por lo que es, en un sentido profundo, que por el experimento formal que le sirve a Carson de vehículo. Es un ensayo, es una novela, está escrito en verso y es también una especie de cancionero de tangos, porque cada una de sus 29 secciones narra un nuevo episodio de amor, infidelidad, lamento y traición. Es un ensayo, porque tiene una tesis, y esa tesis es la que da vuelta todo el libro, lo da vuelta como una media: la narradora de la novela, que este libro también es, cuenta la historia de su marido, un hombre del que se enamoró muy joven y que se dedicó a engañarla con múltiples mujeres. Pero la tesis de Carson, que pone en boca de su narradora pero es también una tesis de autor (porque esto, repito, es un ensayo además de la novela) es que ella todo lo hizo por la belleza: todo lo que deseó, amó y perdonó de ese marido fue su belleza pura, su belleza ante la que ella no tenía ninguna oportunidad, ninguna esperanza. Es mágica esa tesis: una mujer que en otro libro sería una víctima aquí es un cazador. Esa mujer no es Blancanieves, esa mujer es un hombre con un cofrecito en el que va a colocar el corazón de un ciervo, no para engañar a la reina, sino para engañarse a sí misma. Esa mujer sufre. El marido mentiroso y bello también sufre. De hecho, sufre y sangra: en una de las mejores escenas del libro, la narradora y su marido están discutiendo cuando de pronto a él le empieza a sangrar la nariz, y los dos se manchan, y todo es asqueroso y absurdo y ya no se pueden odiar, porque el odio no puede quedar intacto después de eso. Está lleno de esas escenas el libro, igual que la literatura de Carson: un humor que es muy de ella, casi físico, casi tonto, que te hace pensar que Benny Hill podría haberse dedicado a la poesía y ganarse un premio Nobel, que el hecho de que Anne Carson y Buster Keaton no sean la misma persona es más un accidente que una necesidad.

Muchas conocimos a Anne Carson, creo yo, por sus traducciones de Safo. Es difícil explicar hasta qué punto esas traducciones son definitorias de la obra de Carson, pero se puede intentarlo, porque en La belleza del marido es muy evidente. Es muy evidente que eso que fue una casualidad de la historia, el azar material de que los textos de Safo nos llegaran en pedacitos, se convirtió para Carson en una aspiración literaria a la que dedicar todos sus libros. Carson quiso que su escritura se sintiera así, como si el tiempo se hubiera tragado algunos fragmentos, justo los fragmentos necesarios para que el texto fuera mejor, los fragmentos que hacía falta tragarse para producir el misterio. La literatura de Carson, y en La belleza del marido se ve quizás mejor que en ningún otro libro, se trata de esa producción de incertidumbre: una creación de oscuridad y secretismo que encima le queda demasiado bien a su tema, el tema de un marido que omite y separa, un marido que tiene “el don del paréntesis”, como escribe Carson, que siempre sabe filtrar entre sus poemas más crípticos verdades angustiantemente explícitas. Es como ese mandato de Coco Chanel de que para estar elegante antes de salir de casa hay que mirarse al espejo y sacarse una cosa, pero no en aras de la sencillez, sino para que brille lo que tiene que brillar. Es una literatura hecha de eso, de sacarse una cosa, dos cosas, todas las cosas posibles antes de salir de casa

TT/MG