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La interna permanente hace crujir a los bloques del peronismo en el Congreso

La interna permanente hace crujir a los bloques del peronismo en el Congreso

La votación del capítulo tabacalero fue un aviso. Hacia afuera y hacia adentro. Con la decisión de 21 diputados de Unión por la Patria de apartarse de las órdenes de la cúpula del bloque, el clima en el principal espacio opositor no es el mismo. “Los 99 ya no votamos igual”, sentencia una fuente, para describir el estado de ánimo que se vive al interior del peronismo en la Cámara de Diputados. 

Germán Martínez, el jefe de la bancada, trata de mantener la unidad en un finísimo equilibrio para contener a todas las tribus internas, sobre todo después de la fuga de los tres diputados por Tucumán, al inicio de la gestión de Javier Milei, y el voto a favor del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) de seis legisladores, de Catamarca y San Juan. Lo que está en discusión, denuncian los rebeldes, es que Máximo Kirchner sigue tomando las decisiones. Una réplica de lo que pasa a nivel nacional, con la disputa que recién empieza con el gobernador Axel Kicillof.

Esa interna permanente toma un impulso frenético y arrasa a su paso con la armonía forzada de quienes no quieren repetir el escenario de 2016, cuando el bloque se partió apenas se iniciaba la gestión de Mauricio Macri. Todavía no llegaron a ese punto. Pero las tensiones se hacen cada vez más visibles.

Después del cimbronazo interno que provocó el grupo tabacalero, las espadas legislativas de UP se concentraron en la búsqueda de unidad con los sectores aliados a Milei. Fueron por un dictamen en común con Hacemos Coalición Federal (HCF), que conduce Miguel Pichetto, Innovación Federal, el espacio de los gobernadores de Salta, Misiones, Río Negro y Neuquén, y la UCR, para avanzar en la suba de jubilaciones, el miércoles pasado. No les alcanzó para un texto único, pero al menos estuvieron dispuestos a negociar. Y lo hicieron hasta el último minuto. 

Germán Martínez, jefe de la bancada de Unión por la Patria, de cuclillas ante Máximo Kirchner, durante uno de los debates por la ley ómnibus. Escucha también Vanesa Siley.

“Lo del tabaco sirvió como antecedente para que nos tengan en cuenta en el tema previsional”, analizan entre los díscolos peronistas, que quieren tener más peso dentro del bloque. De hecho, ellos mismos creen que el gesto fue tenido en cuenta  por los otros bloques, como lo anticipó Pichetto con el elDiarioAR, y que les permitió así acercar posiciones. 

El peronismo finalmente aceptó que se debía colocar en la fórmula jubilatoria la variable inflación, algo que hasta ahora negaban, y lograron llegar a un consenso para poner como base un haber mínimo que incluyera el bono que actualmente cobran los jubilados de la mínima. Esa mañana estaba todo acordado. La bancada kirchnerista aceptó cambios. El desacuerdo se dio ante la resistencia de UP a tocar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de Anses, debate que apareció a último momento. Los diputados por Córdoba pedían saldar con esos recursos las deudas de la Nación con las cajas provinciales. Eso impidió el acuerdo. Seguirán negociando hasta la sesión, prevista para el próximo 4 de junio. Los dictámenes, en lo esencial, son casi calcados.

Esta vez se abrió una posibilidad más real de unidad opositora que le termine generando un verdadero golpe al gobierno de Milei. Hasta ahora fueron jugadas particulares, descoordinadas, que no llegaron a los resultados esperados, como la fallida sesión por el financiamiento universitario que Unión por la Patria pidió al otro día de la multitudinaria marcha estudiantil y terminó sin quórum.  

Eso es, en gran medida, lo que está empezando a surgir como malestar más explícito hacia el manejo del bloque, un comando que repele a los posibles aliados. No por Martínez, a quien le reconocen el esfuerzo por contener, pero sí por la incidencia de Máximo. 

Asado en Smata

Para cerrar filas con los propios, el diputado organizó un asado en Smata el jueves pasado con una veintena de legisladores, sus más cercanos. Allí volvió a hablar de la pelea con Kicillof, aunque en público la niega. Su preocupación, cuentan, es que entiende que Axel se apura en el debate del liderazgo. Avisó que las decisiones las toma Cristina, no él. 

La contracara de ese espacio es el intento de fortalecimiento del grupo de WhatsApp “Federales”, que nació a instancias de la diputada Victoria Tolosa Paz. Vereda de enfrente del camporismo. En febrero, cuando se creó, tenía 59 integrantes. Ahora son 71. Llevan como foto de perfil el escudo argentino. La movida significó y significa mucho más que un nuevo grupo. Es una muestra de malestar ante lo que consideran una constante falta de diálogo interno. Máximo Kirchner no tiene WhatsApp ni tampoco acepta ningún tipo de intercambio virtual. Así manejó el espacio cuando lo presidió durante la primera mitad del gobierno de Alberto Fernández, y así lo sigue haciendo ahora a través de Cecilia Moreau, de terminal massista pero que actúa como su mayor aliada, y la camporista Paula Penacca. En las últimas horas, Moreau sentenció: “Quienes le pegan a Máximo Kirchner lo hacen porque no tienen la suficiente hombría para pegarle a Cristina”. 

Federales es un espacio tan amplio que para resumirlo basta con advertir que los ausentes son, en rigor, los diputados referenciados en La Cámpora y las autoridades del bloque. Se nutre básicamente de una mirada hacia las provincias. Pero las últimas incorporaciones llamaron la atención. Entraron Lorena Pokoik, Mario Paco Manrique (anfitrión del asado de Máximo), Juan Marino, Christian Zulli y José Glinsky. Varios de ellos, referenciados en Kirchner, firmaron por ejemplo el primer proyecto que presentó el diputado desde que gobierna Milei, para coparticipar la recaudación por retenciones a la soja. Sin consultar metieron esta semana a Rogelio Iparraguirre, otro maximista. Apenas lo sumaron, salió del grupo. 

Quienes critican el devenir de UP consideran que el dogmatismo lleva a trabar cualquier tipo de acuerdos y creen que lo que se debatirá en el país de acá en adelante es una nueva grieta. No será kirchnerismo-antikirchnerismo, sino mileismo-antimileismo, y eso posibilita unificar posturas con los bloques dialoguistas. Para eso, sostienen, necesitan mostrar un costado más componedor. En eso están ahora con el debate de las jubilaciones.

Quienes muestran diferencias con Máximo sostienen que la sola presencia del diputado detrás de algunos proyectos traba la posibilidad de acercamiento hacia otras fuerzas. 

Lo que se expande en el bloque de UP en Diputados es de alguna manera un reflejo de lo que pasa por fuera del Congreso con Axel Kicillof, que también busca traspasar los mandatos ajenos. Hay una línea que unifica ese pasaje. Tolosa Paz se acercó en los últimos días al gobernador. Y Axel escenificó esta semana su proyecto nacional con su promocionado encuentro con el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, del Pro. Abundaron las críticas a esa movida en el asado de Máximo en Smata. El viernes el gobernador sumó además otra foto con Maximiliano Pullaro.

Axel Kicillof, el gobernador bonaerense, busca tener vuelo propio y construir por fuera del peronismo. Es la segunda vez que se reúne con Maximiliano Pullaro, su par de Santa Fe.

¿Cuán cerca o lejos está el bloque de romperse? Por ahora no parece ser la intención de la mayoría, a pesar de algunos atisbos de salidas como la de Guillermo Snopek (Jujuy), a quien ya nadie lo cuenta como un voto, o Roberto Mirabella (Santa Fe). “Lo que buscamos es contener”, se defienden los Federales. Sobre todo entre los sin tierra, diputados e intendentes peronistas que buscan nuevos liderazgos. 

Hasta ahora, los bloques tanto en el Senado como en Diputados optaron por la estrategia de oponerse a todo. Están constantemente desafiados. En el Senado, Martín Lousteau les propuso que voten a favor de reformar el capítulo 3 del proyecto de ley Bases e incluir al Banco Nacional de Datos Genéticos en el listado de instituciones blindadas frente a un posible cierre. Lo rechazó sin sutilezas Juliana Di Tullio, en pleno debate en comisión. Ellos trabajan en votar en contra de la totalidad de la ley, sin negociar mejoras. 

En Diputados pasa algo similar. Votando a favor de los cambios que haga el Senado, el bloque de UP tiene la posibilidad de evitar que al regresar el proyecto, el oficialismo y sus aliados ratifiquen lo que ya aprobaron. Por ahora no está ni cerca de los planes del kirchnerismo avanzar en esa opción.  

MV/MG

Milei en España: invitado estrella de los ultras de Vox y de los lobbies de empresas

Milei en España: invitado estrella de los ultras de Vox y de los lobbies de empresas

Contra lo que se espera, la estadía de Javier Milei en Madrid no tiene ninguna justificación institucional. El presidente argentino no se reunirá con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, tampoco con el rey Felipe VI. Presentó su libro este viernes y se reunió el sábado con CEOs de empresas que miran con especial interés los ostentosos beneficios que otorgará en Argentina el Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI) si es aprobado en el Congreso. Milei tendrá un mano a mano con Santiago Abascal, presidente de Vox, y el domingo será el invitado estrella de “Europa Viva 24”, una cumbre de las ultraderechas a escasas semanas de la celebración de las elecciones al Parlamento Europeo. 

El viaje de Milei ha sido precedido por tensiones diplomáticas de la Casa Rosada con La Moncloa. Hace un par de semanas, el ministro de Transportes español, Óscar Puente, sugirió que el presidente argentino “ingería sustancias”, declaraciones que el gobierno de Milei respondió a través de un duro comunicado en el que no sólo criticó a Puente, sino también al Sánchez. Este jueves, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, criticó las políticas del Presidente: “La gestión de Milei encarna un modelo negacionista que atenta contra la propia democracia”, dijo Morant, y subrayó que el gobierno del socialista español “combatirá este modelo siendo radicalmente la alternativa al negacionismo y al socavamiento de la democracia llevado a cabo por la ultraderecha y el seguidismo del Partido Popular”. 

Gerardo Pisarello, diputado de origen argentino de los Comunes y ex vicealcalde de Barcelona señala a elDiario.es la simbiosis entre Milei y su aliado Abascal: “El comunicado oficial de Presidencia argentina parece redactado de puño y letra por la gente de Vox, con el visto bueno de José María Aznar o de Isabel Díaz Ayuso. Más que un comunicado parece la tarjeta de invitación del propio Vox a una fiesta en la que Milei puede ser el principal animador, el showman, no sólo por sus formas violentas, sino porque es el más neoliberal del club y cumple de forma desenfadada con la agenda geopolítica de Estados Unidos para América Latina”. 

Antes de acudir a la cumbre de Vox, Milei primero presentó su libro El camino del libertario (Planeta) en el auditorio del diario La Razón. El libro debió ser retirado de librerías en España y fue reimpreso corregido, ya que la biografía en la solapa decía que el mandatario se graduó en la Universidad de Buenos Aires y obtuvo su doctorado en la Universidad de California. Pero Milei no estudió en la prestigiosa universidad pública y no es doctor. 

Aznar y el RIGI

La agenda del viaje de tres días de Milei a Madrid incluyó este sábado un desayuno con altos directivos de empresas españolas con fuerte presencia en Argentina, tales como Telefónica, Santander, BBVA, Mapfre e Indra, entre otras compañías. El encuentro tuvo lugar a puerta cerrada en la sede de la embajada de Argentina en Madrid. Hubo contactos previos en Buenos Aires que sirven de telón de fondo. El 25 de abril, según el registro de audiencias del Ministerio de Interior, el mandatario argentino recibió en su despacho al expresidente español, José María Aznar, junto a Germán Alcayde Fort, su exjefe de gabinete. Alcayde Fort preside el Instituto Atlántico de Gobierno y suele acompañar al político conservador en acciones de lobby con empresas. Es más, Alcayde Fort es consejero de Hidrógeno Verde Renovable, una multinacional española con interés en ese recurso.

El Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI), dentro de la Ley Bases que se debate actualmente en el Senado argentino, es la principal vía que propone el actual gobierno para que se realicen inversiones en Argentina en condiciones privilegiadas para la explotación de recursos naturales. No exige encadenamientos de valor a nivel local ni la garantía de autoabastecimiento. El RIGI otorga un trato preferencial a los bienes importados por grandes empresas extranjeras, por eso no promueve la industria nacional.

Pisarello recuerda que los contactos de Aznar con Argentina tienen larga data. “En 2001 Aznar tuvo un papel importante como lobbista de grandes empresas y de grandes bancos españoles como el BBVA que vieron peligrar su situación como consecuencia del estallido social y, sobre todo, de las medidas que se derivaban del corralito (restricción al retiro de depósitos). Aznar fue una pieza importante para salvaguardar, con el visto bueno de la secretaría del Tesoro de EEUU, los intereses de algunas empresas que ya se habían beneficiado del festín privatizador impulsado por Carlos Menem en los 90. Aznar se ha convertido en lobbista de grandes empresas vinculadas al capital extractivista, sobre todo en el ámbito energético y la minería y sin duda en Argentina ha venido a mostrar su amplia predisposición para actuar como lobbista y permitir que ese discurso desregulador que plantea Milei pueda ser aprovechado por empresas con las que Aznar tiene un vínculo, algunas con presencia de capital español y otras simplemente grandes fondos de inversión o fondos buitre en los que EEUU tiene un rol clave”. 

Pisarello concluye: “Las multinacionales españolas están muy interesadas en el diseño final del RIGI. La visita de Milei a España apunta de modo pragmático a atraer a empresas multinacionales para que aprovechen este impulso privatizador. Sobre todo en energía y minería e hidrógeno verde”.  

Miguel Urbán, europarlamentario de Anticapitalistas y autor de Trumpismos, neoliberales y autoritarios, compara el antipatriotismo de Abascal con el de Milei. “En 2019, una delegación de Vox fue a la City de Londres para reunirse con directivos de los principales bancos de inversión y grandes empresarios y decirles que si ganaban en las elecciones de abril, les iría bien a ellos”, señala a elDiario.es. 

Elecciones europeas

Al ultra argentino lo une a Abascal la afinidad ideológica: los ataques al anticomunismo, el feminismo, las diversidades, los inmigrantes; la sumisión a los capitales extranjeros. El presidente de Vox le ofrece la alfombra roja a Milei en Madrid en la cumbre de las ultraderechas, un espectáculo para su campaña de cara a las elecciones para el Parlamento Europeo, que se realizarán entre el 6 y el 9 de junio. 

Urbán afirma que Vox, que está en crisis en España, puede ganar más escaños en el Parlamento Europeo: “Vox intenta jugar como cabeza de puente entre la ultraderecha eruopea y la latinoamericana. Ese papel de disputarse la representatividad de la extrema derecha de América Latina es neocolonial. Como en las elecciones europeas el voto es más libre e ideológico, Vox, que ahora tiene cuatro europarlamentarios, aspira a obtener ocho o nueve. La desaparición de Ciudadanos deja siete vacantes. En general, en las elecciones europeas la extrema derecha podría ganar en 9 de 27 países miembros del bloque, entre ellos, Francia e Italia”. 

Con todo, la presencia de Milei en el acto de Vox y la de sus pares ideológicos como José Antonio Kast (Chile), Marine Le Pen (Francia), Mateusz Morawiecki (Polonia) –Víctor Orbán (Hungría) y Giorgia Meloni (Italia) lo harán por vía virtual–, hacen de Madrid el epicentro del fascismo y despierta resistencias. La organización La Plaza Madrid, que nuclea partidos de izquierda, sindicatos y asambleas de vecinos ha realizado una manifestación este sábado a las 12.00 en Callao bajo el lema “la ultraderecha no es bienvenida”. Y el domingo, habrá otra protesta a las 11.00 en la Plaza de Colón. 

Ave, Javier, los que se van a fundir te saludan

Ave, Javier, los que se van a fundir te saludan

En medio de una recesión fulminante, sin congresos ni convenciones muy convocantes, solo Javier Milei es capaz de seguir amontonando empresarios en almuerzos cueste lo que cueste el cubierto. Esa fascinación por el Presidente volvió a advertirse esta semana en el hotel Alvear, donde más de 400 hombres de negocios pagaron entre 200 y 250 mil pesos para escucharlo durante una hora, convocados por el tradicional Consejo Interamericano del Comercio y la Producción (CICyP), sin más posibilidad de interactuar luego con él más que para una selfie con los pulgares en alto. 

Fascinados, más de 400 hombres de negocios pagaron entre 200 y 250 mil pesos para escuchar al Presidente durante una hora, convocados por el tradicional Consejo Interamericano del Comercio y la Producción (CICyP). Como mucho pudieron llevarse una selfie o un apretón de manos.

Es un oasis en el desierto de la crisis. Sobre todo porque nadie repara en gastos. Tres semanas atrás ―en el GoldenCenter de Parque Norte, que Armando Cavalieri logró escriturar definitivamente a nombre del gremio mercantil con una ayudita de Mauricio Macri en 2017― el stand up de Milei para la Fundación Libertad también agotó las localidades aunque la mesa cotizaba 8 millones de pesos. El Javotour sigue después del viaje de este fin de semana para hacer campaña con la ultraderecha de Vox en España: la ONG Libertad y Progreso se tiene tanta fe para el show del 12 de junio que directamente decidió tarifarlo en dólares. Acreditarse para los dos días de debate con el Instituto Cato en el Yacht Club de Puerto Madero vale U$S 600, aunque hasta este lunes hay una “promo” de 500. 

Hay que ver cuánto tiempo más querrán o podrán pagar esos tickets los empresarios. Sobre todo industriales como el dueño de Sinteplast, Miguel Angel Rodríguez, sentado justo enfrente de Milei en la mesa principal del miércoles. “Estamos cayendo menos que el promedio del mercado”, respondió resignado a la pregunta de ElDiarioAR. Es el consuelo del momento: para un proveedor de un sector como la construcción, cuya actividad se desplomó 42% en marzo, vender 25% menos pintura que un año atrás luce casi como un alivio. 

El problema, claro, es el efecto cascada que empieza a tener ese desplome de la actividad. Muchos industriales textiles Pyme ya se reconvirtieron en importadores o están planeando hacerlo. Otros, como los dueños de Taverniti, la mayor fábrica de denim del país, tienen a la mitad del personal suspendido. Y aguas arriba también empieza a haber despidos, como los 50 de esta semana en la hilandera TN Platex, de la familia Karagozian, que desde enero ya echó a 250. 

En otros rubros fabriles ya hubo licenciamientos en Acindar, Pepsico, General Motors y esta semana en FATE. Todos atados a la retracción del consumo local y al freno a las exportaciones que genera la sobrevaluación cambiaria sostenida por el cepo. En total, según las primeras proyecciones a partir de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) de marzo, en el primer trimestre del año se destruyeron unos 100 mil puestos de trabajo formales en el sector privado. 

Por decisión empresaria, los 2.500 trabajadores de Acindar deberán vacaciones no gozadas y francos compensatorios pendientes.

El supermercadista es un sector clave a monitorear por el volumen de empleo en peligro. Solo en las grandes cadenas son unas 120 mil personas. Las 150 cesantías en Chango Más, de Francisco De Narváez, que revirtió temporariamente el viernes una conciliación obligatoria en Trabajo, se suman a las que ya se habían registrado la semana anterior en Jumbo y Diarco. Pero es apenas la punta del iceberg. La consultora Scentia detectó para abril un derrape interanual del 13,8% de las ventas en volumen, casi el doble de lo que habían caído en marzo (7,5%). El peor frío se siente en las góndolas fuera del AMBA, donde la caída fue del 18,1%. “No se vio ni en la pandemia. Hay que remontarse a 2002 para ver una baja así”, comentó un ejecutivo que entró al negocio justo aquel año de saqueos. 

Brazos 

No es algo que desvele al ministro de Economía, Luis Caputo, que en la entrevista de 38 minutos que concedió esta semana a un medio afín como LN+ no pronunció ni una vez la palabra “desempleo”. Sí tuvo tiempo para términos como “banco” (29 veces), “crédito” (23), “inflación” (21), “tasa” (16) y “cepo” (13), mientras intentaba explicar de dónde vendría la reactivación. La esperanza de que el crédito bancario sustituya la demanda destruida por la pulverización de los salarios es a la que se aferran por ejemplo los ejecutivos de Corven, presentes el miércoles en el Alvear y que apuestan a los préstamos en UVA ―personales y prendarios― para imaginar un futuro tras la baja del 20,5% de los patentamientos de motos nuevas en el primer cuatrimestre.

¿Qué aplaudía entonces exactamente el círculo rojo al que convocó el CICyP? Básicamente el ajuste fiscal del “chanchito de yeso” Caputo y la perspectiva, todavía incierta en el tiempo, de que baje la presión impositiva sobre los dueños del capital. Un banquero que pidió no ser identificado saludó con especial énfasis una decisión menos comentada: el cambio en el registro contable de las letras intransferibles y los adelantos transitorios del Banco Central, que implicó computar una pérdida de $44.000 millones en el balance de 2023. “Es como si (Santiago) Bausili se hubiera cortado un brazo. Si tenía dos brazos para emitir, se cortó uno. Históricamente una de las vías de emisión son los adelantos y la otra es la distribución de dividendos. Así que con ese anuncio ya empezó a cumplir con su promesa emisión cero”, reivindicó. 

Muchos ven en Milei la concreción de viejas promesas que no supieron concretar cepas anteriores del liberalismo criollo. El vice de la Sociedad Rural que conduce el CICyP, Marcos Pereda Born, que habló antes que el Presidente (aunque el mandatario eligió esperar su turno en el VIP), ya estaba impaciente un año atrás, cuando presentó a un Mauricio Macri que todavía soñaba con su segundo tiempo en la Rosada. “Hay un gran desafío por delante pero ya no hay más tiempo. Hay que hacerlo”, lo apuró apenas terminó su ponencia, casi a modo de reclamo en su condición de principal financista de la fallida candidatura a la reelección de María Eugenia Vidal. “Trabajen con Milei el primer día después de ganar”, ordenó después. Vueltas de la vida, terminó siendo al revés. 

Sociópatas

En el grupo de WhatsApp ‘Nuestra Voz’, nacido justamente para coordinar la militancia por Macri del gran empresariado, muchos terminaron aquel primer tiempo más chocados que como lo empezaron. Algunos abandonaron ese chat en 2019, apenas el Frente de Todos desalojó del poder al heredero de Franco, y otros se sumaron años después, a medida que el plan económico peronista también empezó a naufragar. Uno de los nuevos, el publicista rosarino Sebastián Abramovich, osó compartir un video donde Néstor Kirchner reivindicaba el superávit fiscal de sus primeros años y bromeó: “Néstor era más mileísta que Milei”. 

No hizo reír a nadie. Al contrario.

―Seba, Néstor era un sociópata y un mentiroso compulsivo. Nada de lo que haya dicho tiene ningún significado. Lo que importa es lo que hizo y el lamentable legado que dejó. En ese mismo discurso dijo que iba a terminar con la corrupción ―lo cruzó Daniel Melhem, un operador del mundo petrolero. 

―Eso de Néstor fue el principio del relato porque no hizo absolutamente nada por mantenerlo en el tiempo. Por eso es responsable junto con Cristina de lo peor de la historia argentina ―laudó otro contertulio. 

Es la sofisticación que alcanzan los análisis políticos más difundidos en el establishment en estos meses de transición acelerada hacia un destino totalmente incierto. El ajuste fiscal y del sector externo vía la depresión autoinducida de la actividad, que Carlos Melconian comparó esta semana con los programas antiinflacionarios desplegados en dictaduras militares, alcanza por ahora para el aplauso y el pago del cubierto. Pero el mismo día que ‘Toto’ ratificaba la dolarización por TV, el jefe de Gabinete Nicolás Posse la descartaba al rendir cuentas ante el Senado. ¿Será o no será ése el horizonte? El Fondo Monetario, cuyos técnicos desprecian al ministro por la crisis que hizo estallar con Macri, pareció enterrarla definitivamente esta semana, en el escrito donde equiparó la “competencia de monedas” a un esquema de tipo de cambio flexible “como los de Perú o Uruguay”. 

El jefe de Gabinete, Nicolás Posse. Después de cinco meses de casi semiclandestinidad, se le conoció la voz en el Congreso, una visita obligada pero demorada todo lo que pudo.

Posse demoró todo lo que pudo esa exposición en el Senado, que fue a su vez su debut en público tras cinco meses de gestión. Esa semiclandestinidad en el ejercicio del poder es un pedido expreso de su esposa, que no confía tanto como él en que su amigo de la Corporación América vaya a llevar el barco de la economía argentina a buen puerto. Si su marido no se expone tanto, intuye con sabiduría, podrá reciclarse más fácilmente si todo termina mal. 

Es que un ajuste tan abrupto como el que emprendió el Gobierno puede costar bastante más que empleos. El viernes pasado, por ejemplo, pudo haberse cobrado decenas de vidas en el tren San Martín que chocó en Palermo.En el mundillo ferroviario circuló esta semana que Milei le pidió a Posse la renuncia de Adrián Luque, el jefe de Trenes Argentinos que antes había sido tres años gerente de Legales de la gestión massista y a quien sus subalternos advirtieron una semana antes que todas las líneas metropolitanas funcionan “al límite de lo prudente”. 

Era un candidatazo a convertirse en el chivo expiatorio de ese choque, sobre todo con los antecedentes de Milei a la hora de eyectar funcionarios que no funcionan. Pero según la versión, Posse le respondió que lo había designado ahí a pedido de Santiago, el otro Caputo de su círculo áulico. Un recién llegado a la casta que aprende rápido a detectar los recovecos del Estado donde se maneja dinero negro de retornos por licitaciones y tercerizaciones. Al fin y al cabo el año que viene hay elecciones y muchos de los que se fundan, aunque simpaticen con el César, ya no van a poder expresarlo de modo contante y sonante.  

AB/MG

Partes de prensa y apuesta grotesca por Comodoro Py, la lección de Macri que Milei no aprendió

Lilia Lemoine, Javier Milei, Karina Milei y Sandra Pettovello

Durante sus cuatro años de mandato, Mauricio Macri tuvo a su disposición una maquinaria judicial que parecía arrolladora. Espectaculares detenciones de desprestigiados exfuncionarios ataviados con casco y chaleco antibalas, excavadoras en la Patagonia, fiscales repartidores de sortijas para arrepentidos, fuero alegal de Claudio Bonadio, Doctrina Irurzun, cámaras ocultas, amenazas extorsivas desde el prime time televisivo, fotos en pijama de algún arrestado, espías ilegales, camaristas jugadores de paddle en Olivos y de fútbol en Los Abrojos, y una Corte Suprema dispuesta a avalar toda esa podredumbre.

A la hora de la verdad, cuando el festival de deuda externa dio paso a la recesión y la escalada inflacionaria, la candidatura de Macri a la reelección retornó al punto de partida. Cambiemos sumó 30% en las primarias de 2015 (Macri-Sanz-Carrió) y Juntos por el Cambio cosechó 31.8% en las de 2019.

La aventura judicial y de Inteligencia del macrismo demostró haber sido muy distorsiva para juzgar los serios indicios de corrupción surgidos durante los Gobiernos de los Kirchner y bastante más eficiente para proteger a los propios. El balance institucional del Ejecutivo que se proclamaba defensor de la República fue penoso y el resultado electoral, si se comparan los resultados de 2015 y 2019, más bien neutro.

A la hora de la verdad, cuando el festival de deuda externa dio paso a la recesión y la escalada inflacionaria, la candidatura de Macri a la reelección retornó al punto de partida

Vía el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, y su par de Interior, Guillermo Francos, el Gobierno ultraderechista pareció optar por una senda más propensa al statu quo y el acuerdismo antes que el “vale todo” para eliminar al adversario y garantizar impunidad al oficialismo.

Hay otra vertiente en el Gobierno de Milei: la fuerza “moral” de Karina, Sandra Pettovello y, según versiones encontradas, probablemente Santiago Caputo. Patricia Bullrich, al fin, demuestra coherencia. La jefa de Seguridad no se despegó del abordaje de la era Macri y se muestra ávida por dar la pelea en tribunales mediante ese entretejido de jueces, medios y espías, que sigue vigente. Al enemigo, ni justicia, y al propio, lapicera para redactar la ley Bases con sus abogados corporativos.

El hipopótamo blanco

Pettovello tiene un “equipo de investigación”. El “hipopótamo blanco”, como llama un severo crítico interno de su gestión en el megaministerio de Capital Humano, “porque no es siquiera un elefante, está abajo del radar, nadie lo ve”, se muestra incapaz de mover políticas sociales elementales o prever conflictos con universidades y sindicatos. Lo que no es imprevisión, es motosierra de Luis Caputo. Queda el circo.

Sandra Pettovello firma un convenio en un comedor amigo en José C. Paz.

La dinámica se repite. Pettovello inicia una “investigación”. Surgen datos ciertos o falsos pero siempre grotescamente hilvanados, algún caso con color mediático y una proyección de cifras de defraudación con varios ceros. Periodistas que conocen la intimidad de los Milei en Olivos esbozan algún punteo ante cámaras, con la mirada en el celular (“me dicen”), del que se entiende poco y nada, y luego se publica un dossier más consolidado en La Nación, Clarín e Infobae, al unísono.

Lo que no es imprevisión, es motosierra de Luis Caputo. Queda el circo

Ocurrió con los tratamientos de la Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales, con el programa de Integración Socio Urbana y, en días recientes, la ofensiva recargada contra los planes sociales y los comedores populares. Pettovello inauguró su propia doctrina procesal. Es incapaz de auditar la distribución de partidas, función que le cabe a todo funcionario, y al mismo tiempo asistir con tratamientos, condiciones de hábitat y comida a quienes los necesitan.

La tesis que el Gobierno trata de consolidar es que existe un sistema de desfalco al Estado perpetrado por organizaciones clientelares que orbitan en el peronismo y la izquierda. Con la pantalla de la asistencia, esas entidades se aprovecharían de los más pobres, el peor de los pecados.

Javier Milei lo explicitó el viernes en Madrid: “El peronismo vivió ufanándose de que era el movimiento que protegía a los pobres y sucede que, en realidad, creaban pobres para convertirlos en esclavos”.

Maniobras de Comodoro Py

Esta fase de la causa principal, que tramita en el juzgado federal de Sebastián Casanello, queda delimitada en datos informados por Emilia Delfino en este diario. De 13.310 llamadas a la línea 134 habilitada por Bullrich en diciembre para denunciar extorsiones en la entrega de planes sociales, el ministerio de Bullrich atendió 2.720. De ellas, esa cartera otorgó verosimilitud a 924. El fiscal federal Gerardo Pollicita investigó 45 llamadas que atañían a su jurisdicción, Capital Federal, pero sólo siete personas fueron contactadas, de las que cinco aceptaron declarar. Los comedores involucrados en supuestas extorsiones (pases de lista para acudir a marchas, entrega de algún monto, “colaboraciones” ad honorem) corresponden al Polo Obrero, el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) y Barrios de Pie.

Pollicita pretendió que el juez ordenara 27 allanamientos con potestad de indagar y encarcelar a 28 de sus responsables, lo que habría causado sensación en los medios con terminales en el Gobierno

En paralelo, la cartera de Pettovello dijo haber auditado 2.646 comedores populares, de los que 1.247 no fueron validados como tales. Si se toman los datos como ciertos, entra a jugar lo que informó este medio hace meses. A las pocas semanas de la asunción de Milei, dado el abrupto corte de la entrega de mercadería, muchos comedores cerraron sus puertas o cambiaron a la modalidad de entrega de bolsones, o abren uno o dos días por semana.

El fiscal federal Gerardo Pollicita, en el estacionamiento de los tribunales federales de la calle Comodoro Py

Pollicita pretendió que el juez ordenara 27 allanamientos con potestad de indagar y encarcelar a 28 de sus responsables, lo que habría causado sensación en los medios con terminales en el Gobierno. El fiscal argumentó que dirigentes de esas organizaciones demandaban a sus empadronados en el plan Potenciar Trabajo pagar por alimentos enviados por el Gobierno, entregar una “cápita”, asistir a protestas y a laborar gratis en la venta de comida.

Casanello entendió que no había elementos para indagar a imputados por un delito concreto ni mucho menos para privarlos de la libertad, por lo que seguir investigando fortalecería el expediente. Finalmente, una sala de la Cámara Federal ordenó los allanamientos, aunque sin disparar indagatorias ni detenciones.

Una fuente tribunalicia evalúa que no está claro siquiera que se haya configurado un delito. Por lo pronto, el Polo Obrero, la organización más señalada, dirigida por Eduardo Belliboni, hace tiempo hizo público en entrevistas y en los propios órganos del Partido Obrero que cobra una “cápita” a sus empadronados en el Potenciar Trabajo, con el argumento de que la identificación y organización de ese programa requiere presencia territorial y capacidad burocrática. Si ese acuerdo público es mutuo entre el Polo Obrero y los beneficiarios, no habría extorsión. Y si las cinco llamadas al ministerio de Bullrich fueran corroboradas, la escala hacia un plan sistemático de malversación de fondos en detrimento de los más pobres está en veremos. El ciudadano que haya visto la multitud de fotos inculpatorias de Belliboni y sus colegas en los portales de mayor difusión y en las pantallas de los canales de noticias probablemente llegue a una conclusión, al menos, apresurada.

Eduardo Belliboni, dirigente del Polo Obrero

Otro dato que surge de la causa es que el Potenciar Trabajo, un programa que promueve una senda de ingreso al empleo entre los sectores más vulnerables —el estipendio de abril fue de $78.000—, no involucra la entrega de comida, por lo que la conexión entre acceder al beneficio a cambio de acudir a marchas también requeriría pruebas más sólidas.

Alcance incierto

En el juzgado de Casanello —uno de los pocos jueces de Comodoro Py que no formó parte de la trama urdida durante el macrismo— tramitaron dos de las causas por delitos de corrupción cometidos durante los gobiernos de los Kirchner que avanzaron a paso más firme: la que terminó en una condena por lavado de dinero contra Lázaro Báez, bautizada por los zócalos de la tele como “ruta del dinero K” (en la que no resultó condenado ni procesado ningún apellido con K), y la de fraude y supuestos sobornos de las empresas Odebrecht y Roggio a funcionarios de Planificación en la construcción de plantas de de Aguas y Saneamientos (AySA).

Los planes sociales a gran escala llevan dos décadas en Argentina. La principal asistencia, Asignación Universal por Hijo (AUH), no tiene intermediarios y probablemente explique la contención de desbordes en contextos críticos como el actual, a la vez que las organizaciones sociales brindan un puente imprescindible hacia barrios resequebrajados por años de crisis estructural. Pero a la vez, hay trazos de clientelismo, perceptibles en manifestaciones en las que no todos quienes acuden parecen consustanciados con la causa.

Sebastián Casanello, en su despacho de Comodoro Py

La mera percepción de un periodista no es prueba; tampoco la pobre defensa de algunos de los dirigentes del Movimiento Evita y la Corriente Clasista y Combativa, que dicen estar a la cabeza de la detección de fraudes, pero se vuelven elusivos a la hora de hacer públicos nombres y casos concretos. Dadas las prácticas evidentes en Argentina, nadie debería descartar alguna trama corrupta que se aproveche de los más débiles.

El ministerio de Bullrich fue rechazado como querellante en la causa. Se habría dado la situación absurda de que la cartera que comanda a las fuerzas policiales federales que allanan comedores se convirtiera en parte del expediente. Capital Humano, de Pettovello, ya pidió aterrizar como querellante y promete agitar una “estrategia hiperofensiva”.

Aviso: habrá más partes oficiales tranformados en notas periodísticas.

Aplausos en Madrid 

Tampoco corresponde sacar conclusiones apresuradas sobre presunto clientelismo de otro orden.

No hay pruebas para pensar que la sintonía del periodista Luis Majul con el Gobierno de Macri obedeció al video de cuatro minutos sobre “la historia del periodismo”, por el que el Ejecutivo de entonces pagó $ 964.000 (unos US$ 64.300 de entonces), en 2016, ni a los múltiples contratos por millones de pesos otorgados por el Gobierno de la Ciudad a la productora del periodista, La Cornisa.

El viernes, en el primer show del fin de semana ultraderechista que se regala Milei en Madrid —una publientrevista en el diario La Razón, de editorial Planeta, la misma casa que publicó una falsa biografía de solapa en el libro que fue a presentar el mandatario—, la más entusiasta a la hora del aplauso ante propuestas tan sensatas como cerrar el Banco Central fue Bettina Guardia, esposa de Alejandro Bulgheroni, accionista de una de las principales empresas argentinas de gas y petróleo, Pan American Energy.

La divulgada amistad de Guardia con Karina Milei la lleva a sentarse a su lado en los encuentros del Presidente con empresarios y le valió la designación como embajadora de Marca País. En esta ocasión, la especie indica que la esposa de Bulgheroni se encontraba ocasionalmente en Madrid y obtuvo una silla por su cuenta, sin formar parte de la comitiva oficial.

El viernes, en el primer show del fin de semana ultraderechista que se regala Milei en Madrid, la más entusiasta a la hora del aplauso ante propuestas tan sensatas como cerrar el Banco Central fue Bettina Guardia, esposa de Alejandro Bulgheroni

La relación entre la empresaria y la menor de los hermanos Milei surgió, al parecer, años atrás, en los pasillos del canal América 24, cuando la primera conducía el programa “Puentes de Esperanza” y la segunda asistía a Javier en las tareas de Corporación América.

Santiago Abascal, líder y fundador de Vox, saluda a Javier Milei en Madrid, el 17 de mayo de 2024, en Madrid.

Junto a Gerardo Werthein —embajador argentino en Washington y dueño de varias empresas—, Facundo Garretón —exdiputado del PRO y productor de cannabis—, Gabriel Hochbaum —socio de Vila y Manzano en el Grupo América— y Jean Jacques Bragard —vinculado al sector del Partido Nacional de Luis Lacalle Pou—, Guardia es accionista del diario y portal uruguayo El Observador, vinculado con la radio FM homónima argentina y una de las más aguerridas del oficialismo, dirigida por Majul. El sábado, Milei concedió una entrevista a El Observador España, un medio que acaba de nacer.

A un Gobierno que terceriza la redacción de leyes en estudios jurídicos corporativos y que deja que circulen por Olivos abogados de las firmas Marval, O'Farrel y Mairal, Bruchou y Funes de Rioja, y Kesselstatt, Deppeler y Asociados, no se le puede pedir demasiado en cuestiones de decoro, aunque en momentos en que se debate el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), vehículo de exenciones impositivas por miles de millones de dólares, mayor distancia de las empresas directamente beneficiadas sería acorde a las reglas de Suiza, el país al que, según Milei, se parecerá Argentina en 2059.

SL/MG

 

Las organizaciones piqueteras, frente a las denuncias de extorsión del Gobierno: "Es una Gestapo social"

Las organizaciones piqueteras, frente a las denuncias de extorsión del Gobierno:

Casi seis meses después del 20 de diciembre de 2023 en que aplicó por primera vez su protocolo antipiquetes y habilitó la línea 134, la ministra Patricia Bullrich logró su cometido. El lunes pasado la Justicia ordenó allanar a una veintena de militantes del Polo Obrero, FOL–Coordinadora y Barrios de Pie en una causa contra sus referentes porteños por supuesta extorsión a beneficiarios del programa Potenciar Trabajo a que participaran de aquella manifestación que homenajeó a los muertos de la represión del 2001. Pese a que el expediente se basó en apenas 5 testigos de Capital Federal –de entre 924 denuncias telefónicas corroboradas, de 2.720 llamados atendidos–, la fuerte repercusión mediática echó un manto de sospecha contra todas las agrupaciones sociales y piqueteras, ya sean de izquierda o peronistas. Pero, ¿qué hay del otro lado?  ¿Qué dicen, quiénes integran, qué hacen y cómo funcionan los movimientos señalados por el gobierno de Javier Milei?

“Por supuesto que en un movimiento tan masivo puede haber alguna persona que incurra en alguna conducta de corrupción. Pero la asamblea es el método de construcción y autocontrol: directamente son las asambleas las que separan si alguien robó, y se le aplica una sanción”. Jeremías Cantero tiene 34 años y es el referente del PO en CABA investigado por el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Sebastián Casanello. Habló con elDiarioAR el jueves, en la previa a una reunión en Villa Soldati, donde encabezó una asamblea que discutió el impacto interno de la denuncia. 

“¿Qué organización va a querer que en su nombre se cometa un delito, que se la tilden de mafia? Tenemos más de 30 años de trayectoria. Los que militamos no tenemos ningún rédito personal, al contrario: muchas veces exponemos nuestra salud, nuestra vida, y ninguno de nosotros es un jetón que no está en un barrio”, expuso por su parte Analía Zárate, miembro del FOL y quien aceptó hablar en representación de sus ocho compañeros imputados por la Justicia, entre ellos su vocero más conocido, Carlos “Charly” Fernández Kostiuk.

“Las denuncias pueden existir, pero hay un proceso de buscar generalizaciones y de construir una lógica de que ese es el funcionamiento de todo el universo de los movimientos sociales, que no tiene que ver con la realidad. De hecho, la línea de denuncia fue una iniciativa a pedido de las organizaciones y ahora eso llevó a que se canalicen en la Justicia el 0,3 por ciento del universo de beneficiarios. Es una expresión ínfima”, apuntó Daniel “Chucky” Menéndez, coordinador nacional de Barrios de Pie.

El FOL-Coordinadora lleva adelante entre sus actividades la Universidad Piquetera.

Plan congelado y sin alimentos

Las agrupaciones sociales están en estado de asamblea permanente, pero no solo por lo que se conoció esta semana. A la crisis económica por la inflación se le sumó que Milei abandonó la asistencia en las barriadas populares y más pobres. Desde que asumió, el ministerio de Capital Humano congeló, pese a la inflación, el ingreso del ahora ex Potenciar Trabajo en $78.000 para los 1,2 millones de beneficiarios, quienes no cobran a través de las cooperativas sino vía cuenta bancaria personal con su tarjeta de débito. Incluso desde la aplicación Mi Argentina cada persona puede cambiar de Unidad de Gestión en la que quiere participar. 

En el medio, el Gobierno dividió en dos el programa –los que realizan tareas productivas y quienes llevan adelante una capacitación–, pero sobre todo eliminó cualquier tipo de control de las contraprestaciones mensuales de cuatro horas diarias: ya no la hacen las organizaciones, pero tampoco el Estado. En ese marco, la cartera de Sandra Pettovello cerró el grifo del envío de alimentos secos para el sinfín de comedores populares en CABA y el conurbano.

El PO tiene en Capital Federal unos 5.000 miembros que reciben el exPotenciar, muchos de los cuales se desempeñan en los 40 comedores de la agrupación trotskista repartidos en las villas porteñas. “Cada persona con su tarjeta personal cobra su propio monto. Luego sí existe una lucha por unir los recursos, como cualquier organización sin fines de lucro para subsistir. Se realiza un aporte voluntario de hasta el 2 por ciento”, aseguró Cantero, que explicó que esos recursos incluso se destinan a mantener abiertos los comedores y hasta para la logística de reparto de los alimentos: “Hace tiempo que el Gobierno no entrega ni un kilo de arroz, pero cuando lo hacía te mandaba todo a granel a un depósito. Nosotros nos encargamos de llevar la comida a cada comedor con nuestros propios fletes, más alquilar los espacios y equipar las cocinas”. 

Esa situación de vulnerabilidad es por la que Cantero justifica el hallazgo de la Justicia de una serie de “listas de espera” en los allanamientos. El fiscal Pollicita denunció una suerte de estafa piramidal donde los beneficiarios del plan debían asistir a determinada cantidad de “marchas” o “movilizaciones” y que para recibir las cajas de alimentos debían entregar “cápitas” o “cuotas”. “Hay una manipulación de la información. En realidad hay un esfuerzo enorme por mantener un funcionamiento de comedores que no dan a basto. La lista de espera es para ingresar a un programa social o una asistencia alimentaria, que cada cooperativa hace llegar al Estado. Pero como el plan social está congelado y no entregan más comida, hoy en día para el Gobierno todos serían listas de espera. Nos fuerzan a estirar la olla o la ración de comida, y se prioriza las situaciones de las personas más vulnerables”, denunció Cantero. 

“El Potenciar Trabajo no es un plan social, porque no es una ayuda como la tarjeta Alimentar o la Asignación Universal, que son más fondos ligados a la asistencia. Es un programa de acceso al empleo, con todas las precariedades que tiene, porque es el Estado tercerizando y precarizando a los trabajadores. Sobre cada obra que hacemos se elaboran convenios y el Estado tiene que garantizar materiales y herramientas, son auditadas y se entregan rendiciones”, explicó Zárate. Según detalló, el FOL tiene unos 13.000l miembros a nivel nacional abocados no sólo en sus comedores, sino que también llevan adelante huertas agroecológicas, actividades de promoción de salud en los barrios, y hasta obras públicas de baja intensidad: construcción de veredas, plazas, jardines, instalaciones de redes de agua potable. Hay algo más allá que los piquetes.

De Barrios de Pie también la Justicia investiga a un grupo de coordinadoras de comedores en CABA. “Cayeron en el revoleo, pero no hay nada”, recogió este medio en la organización, la única del gremio de la economía popular UTEP que estaría involucrada en las supuestas extorsiones de diciembre. Pese a la narrativa oficialista, no hay acusaciones contra el Movimiento Evita, con Emilio Pérsico a la cabeza, y el MTE de Juan Grabois. “Los movimientos sociales tienen un esquema de honestidad de hace tiempo y no convalidamos prácticas extorsivas. No hay acusaciones de enriquecimiento hacia los dirigentes”, argumentó Menéndez, quien fue funcionario de Desarrollo Social y hoy integra el gabinete de Axel Kicillof

Daniel Menéndez asumió recientemente como subsecretario de Economía Popular de PBA, bajo la órbita del Cuervo Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad.

Criminalización de la organización social

El PO presentó un pedido de nulidad de la causa por supuestas irregularidades en el allanamiento a su depósito de la calle Monteagudo 730, la sede formal de la Asociación Civil Polo Obrero, donde hay una imprenta y un taller de serigrafía, y hasta sirve de espacio de clases de música del grupo Las Manos de Filippi. Aseguran que los efectivos de la Policía Federal cortaron las cámaras de seguridad al entrar al local. A Cantero en su domicilio le secuestraron unos $70.000 y a su pareja le secuestraron us$2.000 que, según él, eran sus únicos ahorros. Reconoció a elDiarioAR que hasta agosto pasado fue empleado contratado del ex ministerio de Desarrollo Social.

Desde el FOL cuestionaron que se difundió públicamente hasta el nombre de los acusados pese a que el expediente estuvo en secreto de sumario al inicio de la semana. “En la causa tenías las fotos de las personas a allanar, que no eran de sus redes públicas o sus DNI. Hubo seguimiento previo, un trabajo de inteligencia”, señaló Zárate. A la ministra Bullrich la Justicia le rechazó un pedido de ser querellante. Y ahora Petovello hizo un pedido similar.

“Acá hay un intento de criminalización y de quebrar a las organizaciones que en los barrios están peleando contra el hambre y el trabajo”, contraargumentó Cantero. “Hay una intencionalidad de desarticular la organización comunitaria que ven como un obstáculo para su programa económico. Era esperable la persecución, que te caguen a palo en cada movilización y que avancen con un esquema cada vez más duro. Estamos en el ojo de la tormenta, esta es una Gestapo social”, graficó Menéndez.

“Están queriendo construir que somos una mafia, hacernos objeto de odio de la sociedad para demonizarnos y después hacer un vaciamiento de toda la política social”, denunció Zárate, que vaticinó que si la crisis social se profundiza y se rompen las redes de contención, las barriadas quedarán a merced del narcotráfico. Sin embargo, planteó que Milei no pondrá avanzar sobre las organizaciones sociales: “¿Qué hace que las personas teniendo la libertad de elegir a qué agrupación sumarse, teniendo un salario paralizado y sin recibir mercadería, eligen organizarse? El movimiento piquetero tiene 30 años porque aprendimos a tener creatividad para, desde la nada misma, generar una herramienta de lucha de un montón de personas a las que el sistema quiso definir que no eran trabajadoras. Aprendimos que la única forma de subsistir en este sistema de miseria y hambre es, justamente, estar organizado”. 

MC/JJD