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Biden se baja de la carrera por la presidencia de EEUU y apuesta por Kamala Harris

Biden se baja de la carrera por la presidencia de EEUU y apuesta por Kamala Harris

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha anunciado este domingo que se retira de la carrera por la reelección. A principios de julio, el demócrata había asegurado que sólo tiraría la toalla si se lo pidiera el “Señor Todopoderoso”, pero finalmente ha cedido a presiones y llamamientos más terrenales: los de sus propios aliados y apoyos dentro del partido. Además, ha apoyado “plenamente” a la vicepresidenta Kamala Harris como nueva candidata.

En un comunicado que ha publicado en su cuenta personal en la red social X (antes Twitter), Joe Biden explica que ser presidente del país ha sido “el mayor honor” de su vida y que, pese a que su intención sigue siendo buscar la reelección, considera que debe abandonar la carrera presidencial y concentrarse en sus labores como presidente hasta el final de su mandato. “Por ahora, permítanme expresar mi más profundo agradecimiento a todos aquellos que han trabajado tan duro para verme reelegido”, ha apuntado, agradeciendo a la vicepresidenta Kamala Harris ser “una socia extraordinaria en todo este trabajo”.

“Permítanme expresar mi más sincero agradecimiento al pueblo estadounidense por la fe y la confianza que han depositado en mí”, afirmó Biden, quien apuntó que en los últimos tres años y medio se han logrado “grandes avances como nación. Sé que nada de esto se habría podido hacer sin ustedes, el pueblo estadounidense. Juntos, superamos una pandemia única en un siglo y la peor crisis económica desde la Gran Depresión. Hemos protegido y preservado nuestra democracia. Y hemos revitalizado y fortalecido nuestras alianzas en todo el mundo”, continúa en su mensaje.

En otra publicación posterior, el presidente de EEUU ha apoyado la candidatura de Kamala Harris. “Compañeros demócratas, he decidido no aceptar la nominación y centrar todas mis energías en mis deberes como presidente durante el resto de mi mandato. Mi primera decisión como candidato del partido en 2020 fue elegir a Kamala Harris como mi vicepresidenta. Y ha sido la mejor decisión que he tomado. Hoy quiero ofrecer mi pleno apoyo y respaldo a Kamala para que sea la candidata de nuestro partido este año. Demócratas: es hora de unirnos y vencer a Trump. Hagámoslo”, ha señalado.

Trump insiste en que Biden “no era apto”

Donald Trump no ha tardado en reaccionar al anuncio de Biden. En su red social Truth Social, ha asegurado que “Joe Biden no era apto para presentarse ¡Y nunca lo fue!”. Ha insistido en su tesis de que Biden alcanzó la presidencia “a base de mentiras, Fake News y no salir de su sótano”. “Miren lo que le ha hecho a nuestro país con millones de personas cruzando nuestra frontera, totalmente sin control ni verificación, muchos de ellos procedentes de prisiones, instituciones mentales y un número récord de terroristas. Sufriremos mucho a causa de su presidencia, pero remediaremos el daño que ha hecho muy rápidamente. ¡HAGAMOS A AMÉRICA GRANDE DE NUEVO!”, ha escrito.

Ahora, el Partido Demócrata deberá elegir a un nuevo candidato para presentar a las elecciones de noviembre. En las últimas semanas, el nombre de Kamala Harris es el que más ha sonado, incluso internamente el partido ya ha realizado sondeos para ver los resultados que obtendría la actual vicepresidenta contra Trump. En la rueda de prensa que Biden dio durante la cumbre de la OTAN en Washington –en la que confundió al presidente Volodímir Zelenski con el ruso Vladímir Putin– ya ponía a Harris en el foco y la elogiaba: “No la habría elegido a ella [como vicepresidente] si no fuera porque creyera que estaba cualificada para el puesto de presidente”.

Según una encuesta de la agencia de noticias estadounidense AP y el centro de estudios NORC, cerca del 60% de los votantes demócratas cree que Harris sería una buena presidenta y sólo dos de cada diez electores considera que no. Los resultados también muestran que la vicepresidenta no goza de mucha popularidad entre los ciudadanos estadounidenses, ya que sólo tres de cada diez opina que lo haría bien en el cargo.

Una encuesta anterior, elaborada también por la AP y NORC, señalaba que el 65% de los votantes demócratas creen que Biden debe retirarse de la carrera presidencial y dejar que el partido elija a otro candidato; además, después del desastroso debate electoral de finales de junio, los seguidores del partido que dicen no estar satisfechos con la candidatura de Biden han pasado del 38% al 48%. También ha disminuido el porcentaje de los electores que confían en la capacidad mental del octogenario para ser presidente (del 40% en febrero al 27% en julio) y casi la mitad no confían mucho o en absoluto en que Biden pueda presidir el país de nuevo.

El debate electoral hizo saltar las alarmas

Desde su mala actuación durante el debate electoral contra Trump, la preocupación por su estado de salud y su habilidad de seguir en la carrera hasta noviembre, y de ganar las elecciones del día 5, ha ido en aumento en las pasadas semanas, al igual que las presiones para que tomara la decisión de retirarse. El intento de asesinato contra su contrincante del día 13 de julio le dio un respiro del escrutinio al que estaba sometido por parte de la prensa y los críticos de su partido, pero también ha generado más nerviosismo en las filas demócratas.

Trump ha conseguido capitalizar la imagen de víctima política, que no sólo le ha asegurado el completo control sobre su partido, sino que también le ha servido para atacar a los demócratas. La consigna a seguir entre los republicanos ahora es señalar al partido de Biden como el instigador de la crispación y división en el país. La retórica incendiaria del expresidente, que llegó a asegurar que habría “un baño de sangre” si no ganaba las elecciones, ha quedado ocultada tras la imagen de Trump con el puño alzado y la cara ensangrentada.

El relato republicano ya está consiguiendo desplazar el foco de la campaña y obligó a Biden a disculparse por haber empleado la expresión “poner en la diana” (bullseye, en inglés) a Trump pocos días antes del tiroteo contra él –del que el exmandatario salió levemente herido en su oreja derecha–. 

El COVID no ha ayudado a Biden: el 17 de julio tuvo que suspender la campaña electoral después de haber dado positivo por COVID, mientras se encontraba en el estado clave de Nevada, donde tenía previsto ofrecer un discurso ante la convención anual de UnidosUS, una importante organización latina. La noticia del contagio llegaba poco después de hacerse pública una entrevista de Biden con Ed Gordon, del canal Breaking Entertainment News, en la que el presidente afirmaba que reconsideraría su decisión de seguir en la carrera si un médico le diagnosticara un problema médico grave.

Después de esa entrevista, uno de los senadores de la cuerda de Nancy Pelosi se sumaba a la lista de congresistas que pedían al octogenario que saliera de su empecinamiento. “Si bien la decisión de retirarse de la campaña es sólo del presidente Biden, creo que es hora de que pase la antorcha. Y al hacerlo, asegurar su legado de liderazgo al permitirnos derrotar a Donald Trump en las próximas elecciones”, afirmaba el senador californiano.

También le retiró su confianza el expresidente Barack Obama (2009-2017), quien habría dicho a sus círculos cercanos que Biden debía “reconsiderar seriamente” el futuro de su candidatura, según publicó The Washington Post, mientras Biden estava pasando la cuarentena en su casa de playa en Rehoboth, donde estuvo encerrado varios días esta semana (del 15 al 19 de julio). El aislamiento sanitario coincidió con el que ha vivido dentro del partido y contrasta con un Trump que, en los mismos días, ha sido arropado por su séquito durante la convención Republicana en Milwaukee.

DM

Kamala Harris agradece el apoyo de Biden y anuncia su “intención” de “ganar la nominación” para enfrentarse a Trump

Kamala Harris agradece el apoyo de Biden y anuncia su “intención” de “ganar la nominación” para enfrentarse a Trump

Kamala Harris ha dicho este domingo que buscará la nominación presidencial demócrata, después de que Joe Biden la respaldara como su sucesora tras su decisión de suspender su campaña de reelección.

En una declaración, Harris afirma: “Me siento honrada de contar con el respaldo del presidente y mi intención es ganar esta nominación. Durante el último año he viajado por todo el país, hablando con los estadounidenses sobre la clara elección en estas trascendentales elecciones. Y eso es lo que seguiré haciendo en los próximos días y semanas. Haré todo lo que esté en mi mano para unir al Partido Demócrata -y unir a nuestra nación para derrotar a Donald Trump y su agenda extremista del Proyecto 2025”.

Y añade: “Tenemos 107 días hasta el día de las elecciones. Juntos, lucharemos. Y juntos, ganaremos”.

Harris recordó que conoció a Biden a través de su hijo Beau (fallecido de un tumor cerebral) porque trabajaron juntos como fiscales y que él tenía “los mismo valores que su padre”: “su honestidad e integridad, su gran corazón y compromiso con su fe y su familia. Y su amor por nuestro país y el pueblo estadounidense”.

El Comité Nacional Demócrata afirmó este domingo que si bien la renuncia de un candidato a la presidencia a falta de poco más de tres meses para las elecciones “no tiene precedentes”, en los próximos días el Partido emprenderá un proceso “transparente y ordenado” para reemplazar a Biden.

“El trabajo que debemos realizar ahora, si bien no tiene precedentes, es claro. En los próximos días, el Partido emprenderá un proceso transparente y ordenado para avanzar como un Partido Demócrata unido con un candidato que pueda derrotar a Donald Trump en noviembre”, apuntó en un comunicado el presidente del Comité Nacional Demócrata, Jaime Harrison.

El Partido Demócrata debe elegir a un candidato en su convención nacional, que arrancará el 19 de agosto en Chicago. 

Renuncia

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha anunciado este domingo que se retira de la carrera por la reelección. A principios de julio, el demócrata había asegurado que sólo tiraría la toalla si se lo pidiera el “Señor Todopoderoso”, pero finalmente ha cedido a presiones y llamamientos más terrenales: los de sus propios aliados y apoyos dentro del partido. Además, ha apoyado “plenamente” a la vicepresidenta Kamala Harris como nueva candidata.

En un comunicado que ha publicado en su cuenta personal en la red social X (antes Twitter), Joe Biden explica que ser presidente del país ha sido “el mayor honor” de su vida y que, pese a que su intención sigue siendo buscar la reelección, considera que debe abandonar la carrera presidencial y concentrarse en sus labores como presidente hasta el final de su mandato. “Por ahora, permítanme expresar mi más profundo agradecimiento a todos aquellos que han trabajado tan duro para verme reelegido”, ha apuntado, agradeciendo a la vicepresidenta Kamala Harris ser “una socia extraordinaria en todo este trabajo”.

“Permítanme expresar mi más sincero agradecimiento al pueblo estadounidense por la fe y la confianza que han depositado en mí”, afirmó Biden, quien apuntó que en los últimos tres años y medio se han logrado “grandes avances como nación. Sé que nada de esto se habría podido hacer sin ustedes, el pueblo estadounidense. Juntos, superamos una pandemia única en un siglo y la peor crisis económica desde la Gran Depresión. Hemos protegido y preservado nuestra democracia. Y hemos revitalizado y fortalecido nuestras alianzas en todo el mundo”, continúa en su mensaje.

En otra publicación posterior, el presidente de EEUU ha apoyado la candidatura de Kamala Harris. “Compañeros demócratas, he decidido no aceptar la nominación y centrar todas mis energías en mis deberes como presidente durante el resto de mi mandato. Mi primera decisión como candidato del partido en 2020 fue elegir a Kamala Harris como mi vicepresidenta. Y ha sido la mejor decisión que he tomado. Hoy quiero ofrecer mi pleno apoyo y respaldo a Kamala para que sea la candidata de nuestro partido este año. Demócratas: es hora de unirnos y vencer a Trump. Hagámoslo”, ha señalado.

Texto íntegro de la carta de Joe Biden en la que anuncia que abandona la carrera presidencial

Texto íntegro de la carta de Joe Biden en la que anuncia que abandona la carrera presidencial

21 de julio de 2024

Mis compatriotas estadounidenses,

En los últimos tres años y medio hemos logrado grandes avances como nación.

Hoy, Estados Unidos tiene la economía más fuerte del mundo. Hemos hecho inversiones históricas en la reconstrucción de nuestra nación, en la reducción del costo de los medicamentos recetados para los adultos mayores y en la expansión del acceso a la atención médica asequible para un número récord de estadounidenses.

Hemos proporcionado atención críticamente necesaria a un millón de veteranos expuestos a sustancias tóxicas. Aprobamos la primera ley de seguridad de armas en treinta años. Nombramos a la primera mujer afroamericana en el Tribunal Supremo. Y aprobamos la legislación climática más significativa de la historia. Estados Unidos nunca ha estado mejor posicionada para liderar que hoy.

Sé que nada de esto podría haberse logrado sin ustedes, el pueblo estadounidense. Juntos, superamos la pandemia del siglo y la peor crisis económica desde la Gran Depresión. Hemos protegido y preservado nuestra democracia. Y hemos revitalizado y fortalecido nuestras alianzas en todo el mundo.

Ha sido el mayor honor de mi vida servir como su presidente. Y aunque ha sido mi intención buscar la reelección, creo que es en el mejor interés de mi partido y del país que me retire y me enfoque únicamente en cumplir con mis deberes como presidente durante el resto de mi mandato.

Me dirigiré a la nación esta semana para dar más detalle sobre mi decisión.

Por ahora, permítanme expresar mi más profundo agradecimiento a todos aquellos que han trabajado tan duro para ver mi reelección. Quiero agradecer a la Vicepresidenta Kamala Harris por ser una compañera extraordinaria en todo este trabajo. Y permítanme expresar mi más sincero agradecimiento al pueblo estadounidense por la fe y la confianza que han depositado en mí.

Hoy creo lo que siempre he creído: que no hay nada que EEUU no pueda hacer, cuando lo hacemos juntos. Solo tenemos que recordar que somos los Estados Unidos de América.

Kamala Harris, la vicepresidenta que puede volver a hacer historia

Kamala Harris, la vicepresidenta que puede volver a hacer historia

El pasado otoño, políticos, comentaristas y varios medios cuestionaban la candidatura del Partido Demócrata para las elecciones presenciales de 2024. Algunos pedían abiertamente un cambio, pero no el de Joe Biden, sino el de quien le acompañaría: Kamala Harris. 

Incluso políticas influyentes como Nancy Pelosi y Elizabeth Warren parecían esquivas a la hora de apoyar a la vicepresidenta y se repetían las críticas a su supuesto perfil bajo o a sus escasas aportaciones en la gestión de la inmigración. Esto se mezclaba con ataques sobre el tiempo que dedica a cuidar de su pelo o el tono de su risa. Harris se defendió en algunas entrevistas. Hoy es la candidata más probable de los demócratas a la Presidencia de Estados Unidos.

“Es un honor tener el apoyo del presidente y mi intención es ganarme esta candidatura. Haré todo lo posible por unir al Partido Demócrata”, dijo Harris este domingo después de la renuncia de Biden y el anuncio de su respaldo.

“Nunca subestimes a Kamala Harris”, explica a elDiario.es Dan Morain, biógrafo de Harris, periodista y editor durante años en ‘’Los Ángeles Times’.“Ella es una politica consumada. Se presentó y ganó tres carreras estatales en California. Este es un estado de casi 40 millones de personas. Y fue fiscal general de California, es decir, fue jefa del segundo departamento de Justicia más grande del país después del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Es una operación enorme y ella la supervisó durante seis años. Y fue una de los 100 senadores estadounidenses. Ella es diferente de todos los que la precedieron y por eso la subestiman. La gente que subestima sus habilidades ha perdido contra ella”. 

La campaña de Donald Trump no está entre quienes la subestiman visto el foco que han puesto sobre ella para desacreditarla desde hace meses. Uno de los aspectos que teme el candidato republicano es la capacidad inquisitorial de la antigua fiscal. 

El interrogatorio

En marzo de 2018, durante una audiencia en el Capitolio, la entonces senadora Harris preguntó una y otra vez, de manera directa y cortante, al entonces fiscal general Jeff Sessions si se había reunido con empresarios rusos durante la campaña presidencial de 2016. Después de varias evasivas, Sessions elevó la voz y dijo, casi suplicando: “No soy capaz de acelerar tan deprisa, me pone nervioso”. 

Unos meses después, Harris interrogó al aspirante a juez del Supremo Brett Kavanaugh con el mismo estilo: una sola pregunta corta y directa, interrumpiendo al interrogado que divagaba sin contestar. Kavanaugh acabó perdiendo los nervios en esa audiencia, gritando y llorando. 

En uno de los primeros debates de las primarias demócratas llegó el momento más exitoso de la fallida campaña presidencial de Harris: cuando acorraló a Joe Biden por haber elogiado a senadores racistas y por haberse opuesto a aplicar en todo el país la práctica de llevar escolares de barrios más pobres a barrios más ricos para integrar los colegios, que incluso después de que fuera ilegal seguían segregados por raza. Harris estudió en la segunda clase integrada de su colegio, y ella iba en autobús cada mañana a un barrio más rico y más blanco que el suyo. “No creo que seas racista, pero…”, le dijo a Biden en ese debate. Biden, tras sufrir en la respuesta, acabó cediendo su turno: “Se me ha acabado el tiempo”.

La mayor parte de su carrera, Harris ha sido fiscal, primero de San Francisco y luego de todo el estado de California. Ella fue la primera mujer elegida como fiscal general. Los interrogatorios, frecuentes en el Senado de Estados Unidos, por las investigaciones y audiencias continuas, la han hecho famosa y han cincelado su imagen desde que fue elegida en 2016. Entonces fue la única senadora negra y la segunda en toda la historia del país. 

Harris llegó a la vicepresidencia con una imagen de mujer combativa todavía poco frecuente en la política de Estados Unidos, un país en que hace una década Michelle Obama era caricaturizada como “una mujer negra enfadada” y donde Hillary Clinton luchaba constantemente por suavizar su imagen (uno de los momentos que la ayudó en las primarias demócratas de 2008 que acabó perdiendo fue cuando se le saltaron las lágrimas en un acto electoral). 

¿Qué ha cambiado?

“Es difícil saber cuánto han cambiado las cosas”, explicaba en 2020 a elDiario.es Kelly Dittmar, profesora de Políticas de la Universidad Rutgers y directora de investigación en el Center for American Women and Politics, que hace el seguimiento más completo de las candidatas en el país. “Algunos votantes rechazarán su ambición o considerarán que su tono es amenazante aunque realmente no lo sea… sobre todo por los estereotipos que hay sobre las mujeres negras en Estados Unidos.”.

Lo primero que dijo Trump en 2020 al conocer la elección de Harris como candidata a la vicepresidencia fue que la senadora fue “nasty” (“cruel” o “desagradable”) con el juez Kavanaugh. Pero en la campaña republicana ya preocupaba la nueva fuerza en la campaña de Biden contra Trump y contra el vicepresidente Mike Pence.

El contraste puede ser mayor este año. Harris, de 59 años, tiene la fortaleza y la frescura que le faltan a su posible contrincante.

Una identidad compleja

A ella no le gusta la comparación, pero en algunos aspectos, Harris se parece a Barack Obama, con quien mantiene una relación estrecha desde que él se presentó al Senado en 2004. Uno de los puntos que tienen en común es una experiencia personal más multicultural e internacional que la mayoría de sus colegas en Washington. 

Harris nació en Oakland, en el norte de California, de padres inmigrantes, profesores universitarios. En los años 50, su padre emigró de Jamaica y su madre, del sur de la India, y se conocieron como estudiantes en Berkeley. Su madre, Shyamala Gopalan, fue la que educó casi en solitario a sus dos hijas, Kamala y Maya, tras divorciarse cuando ellas eran pequeñas, y llegó a ser una reputada investigadora del cáncer de mama. Las tres vivieron también en Montreal, en Canadá, por el trabajo de la doctora en un hospital allí. 

Como Obama, Harris tiene una identidad racial más compleja que la de otros afro-americanos: su madre era india, aunque en los años 60 había poca sutileza en California y la consideraban negra. Harris la define ahora como “brown” (“marrón”, el adjetivo que se utiliza a menudo en Estados Unidos para incluir a latinos, asiáticos y otras personas de distintos orígenes dentro de la compleja diversidad racial del país). 

Kamala Harris se educó en colegios donde la mayoría de los estudiantes eran blancos hasta que fue a la Universidad Howard de Washington, que nació como otros college para acoger estudiantes afro-americanos. Durante su carrera, también ha escuchado comentarios de que no es “suficientemente negra”, como le pasó a Obama. Durante su campaña presidencial, un rapero dijo que los afro-americanos nunca votarían por ella e incluso la atacó por estar casada con “un abogado blanco rico”, Doug Emhoff.

Esa compleja identidad racial no evitó que su familia sufriera la discriminación en la California de los años 60 y 70, entonces un estado muy conservador. Harris recuerda cómo en su comunidad se reían del “acento fuerte” de su madre o lo identificaban con una menor inteligencia, y cómo desconocidos asumían que su madre era la limpiadora en lugar de la profesora universitaria.  

Shyamala, que murió en 2009 y ha sido su punto de referencia, le enseñó que “el hecho de que algo sea difícil no es una excusa aceptable”, según cuenta Harris en The Truths We Hold, su autobiografía/libro de campaña. La familia se integró de la mano del activismo de los derechos civiles. Uno de los lugares que cita Harris sobre su infancia es Rainbow Sign, un centro cultural negro de Berkeley de los años 70 donde recuerda el impacto que le causó la cantante Nina Simone. 

Todavía hoy Harris está acostumbrada a explicar su propio nombre (se pronuncia “KÁM-ala” o, como ella dice, “como el signo de puntuación” en inglés, es muy común en India y significa “flor de loto”). También está acostumbrada a que sea motivo de desconfianza y de mofa.

La primera “rellena-el-espacio”

Cuando le preguntan cómo es ser “la primera”, Harris suele bromear con que suele ser “la primera 'rellena-el-espacio'” en varias categorías y contesta con que “un hombre” también podría hacer su trabajo. Ha sido la primera vicepresidenta de Estados Unidos. También la primera persona india-estadounidense en ocupar la posición. Su marido también es el primer “segundo caballero” de Estados Unidos. Si fuera elegida, sería la primera presidenta del país.

La profesora Dittmar hablaba de “las identidades” de Harris, que tiene “experiencias únicas”, diferentes de otras personas afro-americanas o asiático-americanas. “Esto va a ayudar a tener una visión más sutil sobre las identidades raciales”, comentaba. “Su propia experiencia como hija de inmigrantes añade valor a la campaña”. 

El impacto de las latinas

Mark Hugo López, director de migración global y demografía en el centro de encuestas Pew, también explicaba a elDiario.es que el hecho de que Harris tenga la experiencia inmigrante puede conectar en particular con votantes latinos, como “hijos de inmigrantes” dentro del reto que tienen las campañas de movilizar a los nuevos votantes en particular.

La baza de los demócratas pueden ser las mujeres hispanas. “Las latinas acuden más a las urnas que los latinos”, comentaba.

Lo que han notado en Pew es que los votantes hispanos están tradicionalmente menos interesados e informados por las primarias demócratas que el resto de la población.

En 2020, la mayoría de los latinos votaron por Biden, pero más del 30% lo hicieron por Trump, y las últimas encuestas para las elecciones del 5 de noviembre mostraban ahora un empate entre los dos candidatos en intención de voto en este sector de la población. Pero hay una brecha entre los hombres, más republicanos, y las mujeres, más demócratas, y esa brecha se está alargando. 

Más allá de su historia personal, lo que Harris también tiene en común con Obama es su moderación y su pragmatismo político. Como Biden, Harris se identifica más con el centro del partido. En algunos asuntos ha modificado sus posiciones hacia la izquierda por la influencia de políticos como Bernie Sanders y Elizabeth Warren, pero no aspira a la revolución. “No estoy intentando reestructurar la sociedad. Sólo estoy intentando atender a los asuntos que despiertan a la gente en mitad de la noche”, dijo en una entrevista en el New York Times durante su campaña en las primarias.

Como fiscal de California entre 2011 y 2017, persiguió con dureza delitos que han llevado al encarcelamiento masivo de hombres negros o defendió considerar una falta de los padres las ausencias escolares de los hijos. Uno de sus peores momentos en los debates de las primarias fue cuando no fue capaz de defender por qué había sido tan dura castigando con penas de cárcel la tenencia de marihuana.

Más votantes mujeres

Su género puede atraer a más votantes mujeres, las más reticentes a Trump en todas las edades y razas. Pero también puede alejar a otros votantes.

Una encuesta mostraba durante la campaña de las primarias en 2020 que más de un 20% de los votantes demócratas creían que una mujer tenía más difícil ganar a Trump. Aun así, ahora tiene más posibilidades que Biden, según las encuestas.

En esta campaña, Harris puede dar voz a uno de los asuntos que más movilizan a los votantes demócratas, el derecho al aborto. “Desde que el Tribunal Supremo decidió que el derecho al aborto ya no era un derecho constitucional, ha encontrado su equilibrio en el tema de la salud de las mujeres y los derechos reproductivos. Es un tema en el que ella ha estado involucrada durante mucho tiempo”, dice Morain, el biógrafo. “Ella también ha llevado asuntos a la Casa Blanca que no estaban en el foco, como la mortalidad materna en Estados Unidos”.

Consejos de Sarah Palin

Harris está acostumbrada a lo que supone ser una mujer en un cargo público y a sufrir comentarios sobre su aspecto o sus relaciones. Su amigo Obama dijo en un evento público en 2013 que era “la fiscal general más guapa” de Estados Unidos y animó a que la audiencia la jaleara por ello (luego la llamó para pedirle perdón). Harris sigue defendiéndose de la idea de que ella medró por su breve relación amorosa en los 90 con Willie Brown, poderoso alcalde de San Francisco que fue mentor para muchos candidatos. 

Sarah Palin, la republicana que fue candidata a la vicepresidencia en 2008, aconsejó a Harris en 2020 que no dejara que la campaña de Biden la “ahogara” ni le construyera la imagen y que conectara con los votantes y los periodistas a su manera: “Recuerda que te han elegido por ser quien eres”, le dijo entonces.

Desde hace años, Harris se ha movido entre las expectativas y las críticas por esperar demasiado.

En 2016, unos días después de la elección de Trump, Harris fue una de las personas que Obama citó como una buena candidata para las elecciones de 2020. Pero muchos le seguían pidiendo paciencia.

Hace cuatro años, durante el proceso de selección de aspirantes a vice, varias personas del entorno de Biden sugirieron que Harris era “demasiado ambiciosa” para el puesto. La directora de campaña de Biden contestó en público que “las mujeres ambiciosas hacen historia, cambian el mundo y ganan”.  

DM

Barack Obama evitó pronunciarse a favor de Kamala Harris y calificó a Biden como “un patriota de primer orden”

Barack Obama evitó pronunciarse a favor de Kamala Harris y calificó a Biden como “un patriota de primer orden”

El expresidente Barack Obama ha publicado un extenso comunicado en el que ha definido a Joe Biden como “uno de los presidentes más consecuentes”, así como un “querido amigo” y compañero además de “un patriota de primer orden”. El que fuera el primer presidente afroamericano de Estados Unidos ha destacado los éxitos de la presidencia de Biden, tras lo que ha mostrado su “confianza” en que los líderes del partidos “serán capaces de crear un proceso del que salga un extraordinario candidato” para los demócratas. Obama no ha mencionado a Kamala Harris en su escrito y no le ha ofrecido su apoyo explícito.

Los Clinton dan las gracias a Biden y apoyan a Kamala Harris

En un comunicado publicado en redes, tanto Bill como Hillary Clinton han dado las gracias a Joe Biden por su “extraordinaria carrera de servicio en la Presidencia” y se han unido a él en el respaldo a la vicepresidenta Kamala Harris: “Haremos todo lo que podamos para apoyarla”. “Hemos vivido muchos altibajos, pero nada nos ha preocupado más por nuestro país que la amenaza que supone un segundo mandato de Trump. Ha prometido ser un dictador desde el primer día, y la reciente sentencia de su servil Tribunal Supremo solo le envalentonará para destrozar aún más la Constitución. Ahora es el momento de apoyar a Kamala Harris y luchar con todo lo que tenemos para elegirla. El futuro de Estados Unidos depende de ello”.

Bernie Sanders: “Joe Biden ha servido a nuestro país con honor y dignidad”

El senador socialista Bernie Sanders ha publicado un mensaje de apoyo a Joe Biden como “el primer presidente en acercarse a un piquete de trabajadores en huelga” y ha dicho de él que ha sido el presidente de la historia moderna de Estados Unidos más a favor de la clase trabajadora. “Gracias, señor presidente, por todo lo que has hecho”, ha añadido Sanders.

Gretchen Whitmer: “Mi trabajo seguirá siendo hacer todo lo posible para que los demócratas sean elegidos”

La gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, era uno de los nombres que sonaba para suceder a Biden en el Partido Demócrata. Pero señalado en su cuenta de X que su trabajo en estas elecciones “seguirá siendo el mismo: hacer todo lo posible para elegir a los demócratas y detener a Donald Trump, un delincuente convicto cuya agenda de aumentar los costes de las familias, prohibir el aborto en todo el país y abusar del poder de la Casa Blanca para ajustar sus propias cuentas es completamente errónea para Michigan”. “El presidente Biden es un gran servidor público que sabe mejor que nadie lo que hace falta para derrotar a Donald Trump. Su notable labor para reducir los costes de los medicamentos con receta, arreglar las malditas carreteras, traer las cadenas de suministro a casa, abordar el cambio climático y garantizar el liderazgo mundial de Estados Unidos durante décadas pasará a la historia”, ha dicho.

Pelosi: “Dios bendijo a América con la grandeza y bondad de Biden”

La demócrata Nancy Pelosi no ha tardado en apoyar públicamente a Biden, también en un mensaje en X. De él ha dicho que “es un estadounidense patriota que siempre ha puesto a nuestro país en primer lugar. Su legado de visión, valores y liderazgo lo convierten en uno de los presidentes más importantes de la historia de Estados Unidos”. “Con amor y gratitud al Presidente Biden por creer siempre en la promesa de América y dar a la gente la oportunidad de alcanzar su plenitud. Dios bendijo a América con la grandeza y bondad de Joe Biden”.

El presidente estadounidense, Joe Biden, ha decidido este domingo abandonar la carrera a la reelección, por el interés de su partido y del país, según ha informado el mandatario a través de una carta. “Ha sido el mayor honor de mi vida ser su Presidente. Y si bien mi intención ha sido buscar la reelección, creo que lo mejor para mi partido y para el país es que me retire y me concentre únicamente en cumplir mis deberes como presidente durante el resto de mi mandato”, ha apuntado el mandatario de 81 años.

En un mensaje posterior, el presidente ha trasladado su apoyo a la vicepresidenta Kamala Harris como sustituta de cara a las elecciones del próximo 5 de noviembre.

DM