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Brasil se retira de la representación argentina en Caracas y abre un nuevo capítulo diplomático

Brasil se retira de la representación argentina en Caracas y abre un nuevo capítulo diplomático

Lula da Silva resolvió no continuar con la gestión de los intereses argentinos ante Caracas, una función que había asumido tras la salida de los diplomáticos de Buenos Aires, y la Cancillería avanzó en la designación de Italia como país reemplazante.

La relación entre los gobiernos de Argentina y Brasil atravesó un nuevo episodio de tensión luego de que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, resolviera dejar de representar los intereses argentinos en Venezuela. Ante esa decisión, la Cancillería argentina inició gestiones para designar a Italia como nuevo país encargado de esa función diplomática ante Caracas.

La determinación de Brasil se produjo tras una publicación difundida por el presidente argentino, Javier Milei, en redes sociales, vinculada a la situación política venezolana y a la figura de Nicolás Maduro. El contenido incluyó un video con fragmentos de un discurso de Milei durante la última cumbre del Mercosur, en el que se refería al rol de Estados Unidos frente al gobierno venezolano. El material audiovisual incorporaba además imágenes del mandatario brasileño.

Luego de ese episodio, la diplomacia brasileña comunicó que no continuaría con la representación de los intereses argentinos en Venezuela, una tarea que había asumido meses atrás en un contexto de distanciamiento entre Buenos Aires y Caracas.

Brasil había comenzado a ejercer esa representación luego de que el gobierno argentino desconociera los resultados de las elecciones presidenciales venezolanas de 2024, lo que derivó en la expulsión de los diplomáticos argentinos del país. A partir del 1° de agosto, y con la aceptación inicial de las autoridades venezolanas, Brasil quedó a cargo de la sede y de los asuntos consulares argentinos. Sin embargo, en septiembre, el gobierno venezolano cuestionó esa delegación y planteó objeciones a su continuidad.

Este nuevo capítulo se suma a una relación bilateral marcada por diferencias políticas y declaraciones públicas cruzadas entre Lula da Silva y Javier Milei desde el inicio de la actual gestión argentina. La decisión brasileña abre ahora un período de redefinición en el esquema de representación argentina en Venezuela y plantea interrogantes sobre el impacto que el episodio pueda tener en la dinámica regional y en la relación de otros países sudamericanos con ambos gobiernos.

Por qué el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea aún puede trabarse pese al aval europeo

Por qué el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea aún puede trabarse pese al aval europeo

Aunque los países de la Unión Europea dieron un aval clave para la firma del pacto, el acuerdo con el Mercosur todavía enfrenta posibles frenos en el Parlamento Europeo, eventuales objeciones del Tribunal de Justicia de la UE y un largo proceso de ratificación en los parlamentos nacionales.

El visto bueno de los países de la Unión Europea para firmar el acuerdo con el Mercosur no supone el final del camino para este histórico pacto, que aún podría enfrentar conflictos ante la justicia europea y en su proceso de ratificación en el Parlamento Europeo durante 2026.

El voto favorable de una mayoría cualificada de los países de la Unión Europea despejó el camino para que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pueda viajar la próxima semana a Asunción (Paraguay) para firmar el pacto con sus socios de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.

El voto en contra de Francia, Polonia, Hungría, Austria e Irlanda, junto a la abstención de Bélgica, no fue suficiente para contrarrestar el apoyo de otros grandes países de la UE, como España, Alemania e Italia -que se ha pasado al “sí” en los últimos días-, que lograron sacar adelante el voto con una mayoría de países que representa a un 68,7 % de la población europea (el mínimo era un 65 %).

La firma en Asunción dará pie, no obstante, a un complicado camino hasta la ratificación completa del acuerdo, que depende del Parlamento Europeo (para los capítulos puramente comerciales) y de los parlamentos nacionales de los países de ambos bloques.

Problemas en el Parlamento

La Eurocámara no puede retocar el pacto, sólo escrutarlo y posteriormente aprobarlo o rechazarlo en su totalidad; primero lo harán sus comisiones de Comercio Internacional y de Asuntos Exteriores y, después, tendrá que votarlo el pleno en su conjunto. Aún no está claro si una mayoría de sus 719 eurodiputados le dará su apoyo.

“El Parlamento Europeo está hoy verdaderamente dividido. Se va a decidir por diez o quince votos de más de 700 diputados. Hay que ser muy prudente a la hora de afirmar que el Mercosur será ratificado con certeza”, predijo el eurodiputado liberal francés Pascal Canfin en una entrevista.

Es probable que los grupos no voten de manera homogénea, como suele suceder en los votos en la Eurocámara, sino que tenga más peso el país de origen de cada diputado que su afiliación parlamentaria.

Por ejemplo, la potente delegación polaca del Partido Popular Europeo seguirá probablemente la postura de su gobierno y votará en contra, según fuentes parlamentarias, aunque los populares europeos se vayan a pronunciar mayoritariamente a favor de la ratificación.

Este es el caso también de los diputados franceses repartidos por los distintos grupos políticos, más de 80 en total, y previsiblemente también de algunos belgas e irlandeses.

Por otro lado, algunos grupos se pronunciaron íntegramente en contra: es el caso de los Patriotas por Europa, en el que el partido de la francesa Marine Le Pen es el miembro más numeroso con diferencia, así como de los Verdes y la Izquierda.

Posible dictamen de la justicia europea

Incluso antes de llegar a ese voto definitivo, el Parlamento Europeo podría congelar la ratificación del pacto hasta que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea determine si es compatible con los tratados europeos.

Un grupo de 145 eurodiputados sumaron sus firmas ya a finales de 2025 a un texto que cuestionaba la validez legal del mecanismo de reequilibrio que incluye el pacto y también la base legal elegida para su aprobación, que permite que los capítulos del acuerdo centrados en comercio puedan ratificarse sin el consentimiento de los parlamentos nacionales.

Aunque el primer intento de llevarlo a voto en pleno fracasó en noviembre, fuentes cercanas a la iniciativa señalaron a la agencia internacional EFE que trabajan para incluirlo en la agenda del pleno de enero, donde se votaría por mayoría simple.

Si el Parlamento aprueba la propuesta de solicitar un dictamen al Tribunal de Justicia de la UE, la ratificación se aplazará hasta que la corte europea haya emitido su opinión.

Largo periplo por los parlamentos nacionales

Por último, las partes del pacto que van más allá de lo puramente comercial tendrán que ser ratificadas por los parlamentos de cada uno de los Estados miembros de la Unión Europea, un proceso que puede demorarse años.

Los países reacios que se quedaron en minoría en el Consejo pueden así ejercer el veto desde sus Parlamentos nacionales, si bien el pacto se aplicará ya de manera provisional aunque no todos los países hayan completado ese paso.

El Parlamento austríaco, entre otros, se pronunciaron en contra del acuerdo y obligó a su Gobierno a vetarlo en el Consejo de la Unión Europea. Lo mismo hizo el Parlamento de Países Bajos en 2024, aunque desde entonces el Gobierno neerlandés ha cambiado de postura y ahora es defensor del acuerdo.

La operación militar de Trump reordena a la izquierda continental y activa un plan de movilización regional

La operación militar de Trump reordena a la izquierda continental y activa un plan de movilización regional

Organizaciones políticas, sindicales y sociales de toda América Latina se declararon en estado de movilización permanente contra la detención de Maduro. Discuten protestas simultáneas y una "jornada antiimperialista" hacia fines de enero.

“Tenemos que dejar a un lado las diferencias para unirnos en acciones concretas: declarar un día de rebeldía de conciencia de los pueblos; un paro continental; movilización y reflexión de los diversos sectores sociales, políticos, culturales y científicos”. La propuesta de Adolfo Pérez Esquivel resonó el lunes pasado en la sede de la CTA y desató un aplauso contundente entre los sectores que se reunieron antes de marchar a la Embajada de Estados Unidos contra el secuestro de Nicolás Maduro. Del peronismo a la izquierda trotskista, de los movimientos sociales a los sindicatos, la consigna atravesó identidades diversas.

De manera directa o indirecta, los dichos del Nobel de la Paz tuvieron un eco casi inmediato fuera del país: apenas 24 horas después, el Foro de São Paulo encabezó una reunión multisectorial con dirigentes políticos y sociales de toda América Latina para rechazar la injerencia estadounidense en Venezuela.

Si bien todavía no hay una fecha definida para una eventual “marcha continental”, como planteó Pérez Esquivel, elDiarioAR pudo saber por fuentes de organizaciones argentinas y extranjeras que la izquierda como expresión continental se declaró en “estado de movilización permanente”. Entre las iniciativas en debate figura una protesta contra Donald Trump hacia fines de enero, con acciones simultáneas en Colombia, México y Cuba, países que el presidente estadounidense puso bajo la lupa tras su incursión en Caracas.

La crisis venezolana revitalizó al Foro de São Paulo, histórica usina de articulación de la izquierda latinoamericana, impulsada por el PT de Lula da Silva. El martes se realizó una cumbre virtual de la que participaron más de 120 dirigentes de distintos países y espacios, como el Grupo de Puebla, la Internacional Progresista y el Grupo Mundo Sur. Hubo representantes del partido Morena, que gobierna México; del Pacto Histórico colombiano, y el ex líder laborista británico Jeremy Corbyn, hoy parlamentario.

Por la Argentina participaron Oscar Parrilli, hombre de confianza de Cristina Kirchner; el exministro Carlos Tomada; y los titulares de las dos CTA, Hugo Yasky y Hugo “Cachorro” Godoy. El encuentro fue coordinado por Mónica Valente, del PT brasileño y dirigente cercana a Lula, y Oscar Laborde, exembajador argentino en Venezuela durante el gobierno de Alberto Fernández, denunciado en 2024 por Patricia Bullrich por presuntas negociaciones paralelas para liberar al gendarme Nahuel Gallo.

“Fue una reunión calificada y desde la práctica, para definir cómo los movimientos de izquierda de América Latina colaboramos contra el secuestro de Maduro”, explicó Laborde. Allí se consideró “secuestrados” tanto al presidente venezolano como a su esposa, Cilia Flores, y se acordó un marco común de acción: rechazar la apropiación estadounidense de recursos naturales y bienes comunes, condenar el acercamiento militar al territorio venezolano e insistir en un desescalamiento inmediato de la agresión de Estados Unidos en el Caribe.

Por Venezuela participaron Tania Díaz, diputada chavista, y Rander Peña Ramírez, viceministro para América Latina de la Cancillería bolivariana.

Con un calendario aún en elaboración, la llamada “Reunión de Solidaridad con Venezuela” fijó como fechas clave los días 28 y 29 de enero, cuando se conmemora el 12° aniversario de la declaración de América Latina y el Caribe como “Zona de Paz” por la CELAC, creada como alternativa a la OEA, históricamente dominada por Estados Unidos.

También se evaluó realizar a fines de enero una “Jornada Continental Antiimperialista”, probablemente en Colombia, México y Cuba. Esta semana, tras nuevas declaraciones de Trump, se registraron intercambios telefónicos entre Lula, el presidente colombiano Gustavo Petro y la mandataria mexicana Claudia Sheinbaum.

En febrero, Colombia será sede de la cumbre CELAC–Unión Africana. En paralelo, movimientos sociales y organizaciones populares preparan en Bogotá una cumbre popular para manifestarse por Venezuela y contra la política exterior estadounidense. Además, el 24 de febrero habrá una actividad específica sobre reforma agraria y movimientos campesinos.

Bajo ese paraguas general se proyectan acciones específicas. Por un lado, se conformó un equipo de juristas para presentar planteos ante tribunales y foros internacionales. “Se violó desde la Carta de las Naciones Unidas hasta la legislación interna de Estados Unidos, que exige el consentimiento del Congreso para este tipo de operaciones”, afirmó a elDiarioAR Alejandro Rusconi, abogado del Movimiento Evita, secretario de Hábitat, Tierra y Vivienda de la Defensoría del Pueblo porteña e integrante de la Asociación Americana de Juristas.

Otro punto acordado fue la activación de Brigadas Solidarias Internacionalistas que viajarían a Venezuela en el corto plazo. Se trata de médicos, abogados y otros profesionales “que el gobierno necesite”, entre los que habría participación argentina, según pudo saber este medio.

La izquierda norteamericana y el frente gremial

“El estado de movilización se mantiene todos los días en distintos países. El objetivo ahora es alcanzar mayores niveles de articulación y unificación de las acciones”, sostuvo Hugo “Cachorro” Godoy, de la CTA Autónoma. La participación sindical aparece como una pieza clave para tender puentes con sectores anti-Trump dentro de los propios Estados Unidos.

En ese plano, el presidente de la Conferencia Sindical de las Américas, el estadounidense Fred Redmond, respaldó un comunicado de repudio “a la agresión militar estadounidense y a la violación de la soberanía de Venezuela”. Ese espacio mantiene vínculos con referentes como Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez. “Trump no pone en riesgo solo a América Latina: sobrepasa todas las normas de las relaciones internacionales”, afirmó Godoy.

En el entramado continental también participa la CGT, que emitió su propio comunicado contra la avanzada estadounidense en Caracas. La central obrera, sin embargo, no participó de la conferencia en la CTA ni de la movilización a la Embajada de Estados Unidos, aunque sí estuvieron presentes gremios que la integran.

Otras izquierdas

La magnitud de la injerencia estadounidense empujó incluso al Frente de Izquierda, históricamente crítico del gobierno de Maduro, a sumarse a la movilización frente a la sede diplomática. “Ahora hace falta un paro continental. Un golpe global merece una respuesta global. Exigimos a la CGT una movilización porque el ataque imperialista en Venezuela y en toda la región solo se puede frenar con los trabajadores y el pueblo organizado en la calle”, planteó ante elDiarioAR la dirigente del MST y diputada porteña por el FIT Celeste Fierro.

Aunque no comulga con Maduro, también el progresismo se pronunció contra Trump. La Alianza Progresista de las Américas, que nuclea desde el socialismo santafesino hasta fuerzas de la socialdemocracia europea, sostuvo que “la democracia no puede ser secuestrada ni impuesta por la fuerza”.

Con fechas aún por definir y un abanico de acciones en construcción, la crisis venezolana volvió a funcionar como catalizador de una trama política y social de izquierda que parecía dispersa ante el avance de la ultraderecha continental encabezada por Trump y Javier Milei. Desde sindicatos y movimientos sociales hasta espacios progresistas y trostkistas, la respuesta a la ofensiva estadounidense empieza a articularse en clave continental, con un mensaje común: frente a la escalada militar y diplomática de Washington, la calle, la presión internacional y la coordinación regional vuelven a aparecer como las principales herramientas de resistencia.

MC

Venezuela en cifras: petróleo, pobreza y migrantes en 3 datos claves

Venezuela en cifras: petróleo, pobreza y migrantes en 3 datos claves

El país tiene la mayor reserva de petróleo del mundo, pero -si se la mide por su producción- no ocupa el primer puesto ni siquiera a nivel regional. La pobreza mostró una leve baja en los últimos años, luego de la estabilización de la inflación, aunque muestra cifras alarmantes. Se estima que casi 7 millones de venezolanos abandonaron su país en los últimos 8 años.

Nicolás Maduro se encuentra detenido desde la madrugada del sábado y está a disposición de la Justicia de Nueva York, Estados Unidos, que lo juzgará por diversos cargos vinculados al narcotráfico. El Gobierno norteamericano, en cabeza de Donald Trump, justificó la intervención militar en los cargos criminales que enfrenta el dirigente venezolano, pero también abordó temas como la producción petrolera y la situación social y política que atravesaba el país. Algunas claves sobre la situación de Venezuela antes de la ofensiva estadounidense.

1- El 20% de las reservas de petróleo del mundo están en Venezuela

“Las compañías petroleras van a intervenir y reconstruir su sistema”, declaró Trump tras la intervención en Venezuela. Según datos de 2025 de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)Venezuela tiene la mayor reserva de petróleo del mundo, equivalente a 303 mil millones de barriles de crudo. Supera incluso a potencias petroleras como Arabia Saudita e Irán. Se calcula que el 20% de las reservas de petróleo del mundo están en Venezuela.

Sin embargo, los datos de producción petrolera arrojan un panorama distinto. Venezuela no es ni siquiera el mayor productor de la región. Según datos de 2024, la producción de petróleo en Brasil fue casi el cuádruple de la venezolana, que sólo representó un 13% de la producción de América Latina. Los datos de Venezuela muestran una tendencia decreciente desde 2005, aunque esa merma se profundizó a partir de 2018.

2- La pobreza alcanza el 86%

Los datos oficiales escasean pero existen algunas mediciones alternativas que permiten evaluar la situación socioeconómica de Venezuela. El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) es uno de ellos. En marzo de 2025 reveló que la pobreza en 2024 fue del 86%. El estudio es una muestra de 4 municipios en los estados de Zulia, Miranda, Cojedes y Aragua y se estableció una línea de pobreza en US$ 391 por familia, equivalente al costo de la canasta alimentaria familiar mensual de diciembre de 2024, según el OVF.

Por otra parte, la Encuesta Nacional sobre Condiciones de Vida, que elabora el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello, reveló que en 2024 la pobreza por ingresos en Venezuela fue del 73,2%, con una tendencia a la baja. “Durante el primer semestre de 2024 cae la pobreza como resultado de la estabilidad cambiaria, la reducción de la inflación y el crecimiento económico”, señaló el informe, que ya advertía un panorama muy distinto para 2025.

Los peores indicadores se registraron entre 2018 y 2021, años de hiperinflación en Venezuela. Las cifras de este fenómeno dependen de la fuente que se utilice pero en cualquier caso son muy altas: según el Banco Central de Venezuela, la inflación de 2018 fue del 130.060%, mientras que para el OVZ fue del 1.698.488%.

3- Casi 7 millones de venezolanos abandonaron su país

Hasta noviembre de 2025 se estima que 6,9 millones de venezolanos abandonaron su país. Los datos fueron producidos por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y la Organización Internacional para las Migraciones en base a información de 17 países de América Latina y el Caribe sobre la cantidad de venezolanos en cada uno de esos estados. El fenómeno se explica mayormente por las migraciones registradas en los últimos 8 años.

Colombia y Perú son, según esta fuente, los mayores receptores de migrantes venezolanos: 2,8 millones y 1,6 millones, respectivamente. Le siguen Brasil, Chile y Ecuador, y, detrás de estos países, Argentina, con 175 mil migrantes venezolanos. 

“Cerca de 7,9 millones de personas han salido de Venezuela buscando protección y una vida mejor. La mayoría -es decir, 6,7 millones de personas- ha sido acogida por otros países latinoamericanos y caribeños”, señala ACNUR en su página web.

*Esta nota fue publicada originalmente en Chequeado acá.

MC

El Gobierno y los partidos de Groenlandia se le plantan al imperialismo de Trump: “No queremos ser americanos”

Los partidos de Groenlandia plantan cara al imperialismo de Trump:

En un comunicado conjunto, los cinco principales partidos groenlandeses reivindican la soberanía de la isla ártica frente a la "falta de respeto" de Estados Unidos y de su presidente, Donald Trump.

Los líderes políticos de Groenlandia emitieron un comunicado conjunto en el que rechazan las continuas amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Los cinco partidos políticos con representación en el Inatsisartut, el Parlamento groenlandés, defendió en este texto su soberanía nacional así como el derecho de los habitantes de este territorio autónomo danés a decidir su futuro.

“Como líderes de los partidos groenlandeses, queremos enfatizar una vez más nuestro deseo de que termine el desdén de los Estados Unidos hacia nuestro país”, arranca el comunicado de los partidos de la isla situada en el Polo Norte, que insiste: “No queremos ser americanos, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses”.

A continuación, los líderes de los partidos en el gobierno Demokraatit (Los Demócratas), Inuit Ataqatigiit (Comunidad Inuit), Siumut (Adelante) y Atassut (Sentimiento de la Comunidad) así como Naleraq (Punto de orientación), único partido de oposición, recuerdan que Groenlandia es un país gobernado por el Acta de Autogobierno, aprobada por Dinamarca en 2009 y que incrementó la autonomía de la nación que une los océanos Atlántico y Ártico, y por el Derecho Internacional.

Los partidos groenlandeses señalaron asimismo que su gobierno y su parlamento son elegidos libremente por los ciudadanos de la isla y que, por lo tanto, “cooperan tanto con Estados Unidos como con los países occidentales y continuarán haciéndolo en el futuro”.

Eso sí, quieren dejar claro que el futuro de Groenlandia “debe ser decidido por el pueblo groenlandés”. “El trabajo para el futuro de Groenlandia se hace en diálogo con el pueblo groenlandés y se prepara basado en las leyes internacionales y el Acta de Autogobierno. Ningún otro país puede interferir en esto”, apuntan los partidos en el texto.

“Debemos decidir el futuro de nuestro país por nosotros mismos, sin presión para una decisión rápida, atraso o interferencia por parte de otros países”, agregan. Además, apuntan que han “intensificado” su responsabilidad y su participación internacional en los últimos años, pero recalcando que la nación ártica lo hace “a través de principios internacionales basados en el respeto mútuo y en el diálogo”. Y avisan: “Seguiremos haciéndolo”.

Por todos los motivos expuestos, los partidos que representan al pueblo de Groenlandia en su parlamento autónomo reiteran un llamamiento a la continuación del diálogo “basado en la diplomacia y en los principios internacionales”. Y envían un mensaje tanto a Estados Unidos como a Dinamarca: “Este es el camino adelante para aliados y amigos”.

Además, los cinco partidos han acordado asegurar un diálogo “intensificado y cercano” con los aliados de Groenlandia, un debate político en el Inatsisartut “justo y comprehensivo”, asegurar que el pueblo groenlandés “obtiene sus derechos en un tiempo inusual y serio” y continuar trabajando para desarrollar oportunidades para lograr la seguridad de su pueblo a lo largo de todo el país.

Trump mantiene la presión: “Por las buenas o por las malas”

El comunicado de los partidos del territorio autónomo danés llega después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya insistido en su intención de “quedarse” con Groenlandia. Trump continúa empeñado en anexionarse el territorio, pese a los esfuerzos diplomáticos de Dinamarca. “Ahora mismo vamos a hacer algo con Groenlandia, les guste o no”, ha dicho este viernes.

El estadounidense habla de “poseer” la isla danesa con la excusa de protegerla de una hipotética ocupación china o rusa y ante el previsible deshielo del océano Ártico. “Si no lo hacemos, Rusia o China se apoderarán de Groenlandia y no vamos a tener a Rusia ni a China como vecinos. Me gustaría llegar a un acuerdo, ya sabe, por las buenas; pero si no lo hacemos por las buenas, lo haremos por las malas”, dijo este viernes desde la Casa Blanca, en un acto con varios ejecutivos de petroleras. Pese a las palabras de Trump, EEUU y Rusia ya son “vecinos” a través del estrecho de Bering, que separa el continente americano y el euroasiático por apenas 82 kilómetros de agua.

Trump alega una vez más razones de seguridad para justificar sus amenazas imperialistas. “Ahora mismo alrededor de Groenlandia hay destructores rusos, hay destructores chinos y, además, hay submarinos rusos por todas partes”, aseguró anoche. El presidente de EEUU rechaza negociar otras vías de defensa para la isla porque, según sus palabras, solo se puede proteger militarmente aquello que se posee. Sin embargo, en Groenlandia EEUU ya alberga la Base de la Fuerza Espacial Pituffik de Estados Unidos, que apoya misiones de alerta de misiles y vigilancia espacial. 

Además, Trump niega la soberanía danesa sobre el territorio y desdeña su capacidad de preservarlo. Y todo apunta a que el verdadero interés del presidente norteamericano puede estar en las tierras raras bajo el suelo de Groenlandia así como en sus reservas de petróleo atesoradas bajo una capa de hielo cada vez más fina.

“El hecho de que desembarcaran allí con un barco hace 500 años no significa que sean dueños de esa tierra”, afirmó Trump, después de reconocer que las autoridades danesas habían sido “muy amables con él”. “Pero los países tienen que tener propiedad; y se defiende la propiedad, no se defienden los arrendamientos. No se defienden los arrendamientos de la misma manera: hay que ser propietario. Cuando lo poseemos, lo defendemos”, insistió.

Trump aclara, por otro lado, que Estados Unidos no está en contra de la OTAN, a pesar de que la Casa Blanca no ha rechazado de momento que las acciones para el control de Groenlandia incluyan el uso de las fuerzas armadas. “La OTAN tiene que entender que yo estoy totalmente a favor de la OTAN. Yo salvé a la OTAN. Si no fuera por mí, ahora mismo no tendrían OTAN”, dijo Trump.

Apenas unas horas antes, su subjefe de gabinete, Stephen Miller, era mucho más claro en una entrevista con la cadena de televisión estadounidense CNN: “Nadie va a enfrentarse militarmente a Estados Unidos por el futuro de Groenlandia. Para que EEUU asegure la región ártica, proteja y defienda a la OTAN y sus intereses, obviamente Groenlandia debería ser parte de Estados Unidos. Vivimos en un mundo que se rige por la fuerza, que se rige por el poder. Estas son las leyes de hierro del mundo desde el principio de los tiempos”.