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Milei anunció la construcción de una base militar en Tierra del Fuego y sanciones para las empresas que operen en Malvinas

Milei anunció la construcción de una base militar en Tierra del Fuego y sanciones para las empresas que operen en Malvinas

El Presidente anunció un decreto para reforzar las capacidades militares en Tierra del Fuego y anticipó que pedirá al Congreso nuevas herramientas económicas y diplomáticas para sancionar a empresas que participen de la explotación de hidrocarburos en las Islas. También cuestionó el derecho a la autodeterminación de los isleños.

El Gobierno habla de “avance diplomático” y Milei hará una cadena nacional sobre Malvinas tras los dichos de Trump

El presidente Javier Milei utilizó este jueves la cadena nacional para anunciar el sanciones más duras para evitar la explotación petrolera en las Islas Malvinas y la construcción de una base militar en Tierra del Fuego.

En un mensaje grabado en el Salón Blanco junto a todo el gabinete nacional, el Presidente sostuvo: “Las Malvinas son argentinas por historia y por derecho, no hay discusión al respecto”. Y remarcó que los isleños “no tienen un derecho legítimo a la autodeterminación”.

En ese sentido, aseguró que firmará un decreto para “ampliar los recursos del Ministerio de Defensa con el fin prioritario de construir una base naval en Tierra del Fuego e incrementar las capacidades en comunicación”. Según el Presidente, se trata del “polo logístico más importante del Atlántico Sur”. Además, anticipó que pedirá al Congreso “que le otorgue al Consejo facultades para que el Estado pueda responder con herramientas económicas y diplomáticas frente a actores estatales que amenacen la seguridad nacional”.

“No alcanza con sostener nuestro reclamo: el Estado argentino tiene la obligación de utilizar todas las herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales disponibles para defender nuestra soberanía y nuestros recursos”, dijo y agregó que “eso exige leyes adecuadas, organismos del Estado coordinados y herramientas efectivas para avanzar en un objetivo que trasciende a cualquier gobierno”.

Sobre la sanción a las empresas petroleras que operen en las Islas Malvinas de manera unilateral, Milei aseguró que buscará “dotar de mayor celeridad a los procedimientos sancionatorios que impone la ley 26.659 contra quienes participan de iniciativas de explotación de petróleo”.

El anuncio tuvo un destinatario en particular: el avance del proyecto hidrocarburífero Sea Lion, impulsado por las firmas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleumpara la prospección de crudo. Pocos minutos después del mensaje en cadena nacional, la Oficina del Presidente emitió un comunicado en el que informó que el Presidente dispuso la firma de un decreto reglamentario y el envio de un proyecto de ley al Congreso, “en respuesta al avance del condenable proyecto Sea Lion hacia la explotación de petróleo en las Islas Malvinas sin autorización de la República Argentina”.

Milei dejó en claro que tomó el guante que le dejó Donald Trump. El mandatario estadounidense viene amagando con revisar la el apoyo de ese país al Reino Unido. En su discurso, Milei dijo que los Estados Unidos “está revaluando su posición histórica con relación a Malvinas. Esta amenaza no es inocua. Los Estados Unidos evalúan ese cambio de posición porque saben que en la Argentina tiene un socio confiable, alineado con los valores occidentales, en una posición de relevancia estratégica, que puede ser un aliado valioso en las décadas por venir”.

Y sostuvo que este posible cambio de posición se debe al “declive” del Reino Unido frente al “futuro floreciente” que promete Argentina. Según su opinión, esto se debe en parte a que Argentina no tiene los “problemas” de inmigración que sí tienen los británicos.

En el Gobierno hay preocupación por el avance de la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. El pasado 25 de agosto, el gobierno de Tierra del Fuego expresó su preocupación por la llegada del buque VS Promise, dedicado al transporte de crudo y registrado bajo bandera británica, amarró en el muelle comercial del Puerto de Ushuaiatras realizar operaciones de carga en la terminal de Río Cullen, en el norte de Tierra del Fuego.

La presencia del buque no es un hecho menor: la Ley Provincial 852, conocida como Ley Gaucho Rivero, prohíbe desde 2011 la permanencia, el amarre y el abastecimiento de barcos con bandera británica en puertos fueguinos, en rechazo a la ocupación del Reino Unido sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur.

“La Cancillería argentina ya ha enviado cerca de 180 notas de desaliento a empresas y a más de 29 países involucrados en distintos proyectos en nuestras islas”, dijo Milei.

Pero el discurso de Milei de esta noche viene empujado por dos hechos que escapan a la voluntad presidencial. Por un lado el gesto desafiante de los jugadores de la Selección que levantaron la bandera con la inscripción “Las Malvinas son argentinas” luego de derrotar a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026. A los futbolistas poco les importó el pedido de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva de no llevar al encuentro ninguna mención al conflicto. Esa imagen sin planificación derivo en un repentino fervor patriótico frente a la posición elgiosa del Presidente sobre la figura de Margaret Tatcher.

Los jugadores con la bandera de las Malvinas.

“Criticar a alguien por su nacionalidad o raza es muy intelectualmente precario. He escuchado muchos discursos de Margaret Thatcher. Ella era brillante. Entonces, ¿cuál es el problema?”, había dicho Milei en una entrevista con la BBC en mayo de 2024.

La segunda razón que explican esta cadena nacional hay que encontrarla en otro hecho que tampoco tiene que ver con la pericia del Gobierno para encontrar una solución al conflicto. Hay que rastrearlo en el enojo de Donald Trump con sus socios británico de la OTAN. El mandatario estadounidense quiere mayor presencia del Reino Unido en su guerra contra Irán y a la vez presiona para que el gobierno del laborista Andy Burnham destine más presupuesto al financiamiento de la OTAN.

En abril de este año se conoció un correo interno del Pentágono sugiere que Estados Unidos podría retirar el apoyo diplomático a Reino Unido sobre las Islas Malvinas. El documento, filtrado por la agencia Reuters, especifica la posibilidad de reevaluar el amparo estadounidense a las “posesiones imperiales” europeas, algo que afectaría al archipiélago que la Argentina reclama históricamente y que llevó a una guerra en 1982 en la que murieron 650 soldados argentinos y 255 británicos

Este lunes, un periodista le preguntó a Donald Trump por la postura de Estados Unidos sobre la soberanía del archipiélago. “Siempre reviso cada posición. Esa es apenas una entre muchas”, respondió el mandatario norteamericano, sin comprometerse a nada concreto pero sin descartar tampoco un cambio. La frase llegó después de que medios británicos reportaran la semana pasada que el gobierno de Trump estaría evaluando retirar su respaldo histórico a la posición del Reino Unido sobre las islas, como forma de presionar a Londres para que eleve su gasto en Defensa hasta el 3% del PBI que reclama la Casa Blanca a sus socios de la OTAN. Así, la ambigüedad de Trump tendría menos que ver con Argentina que con una pulseada financiera entre Washington y Londres.

Al día siguiente, la idea de aprovechar la ola terminó de tomar forma durante una reunión de gabinete en la Casa Rosada, donde el tema ocupó buena parte de la discusión internacional y el canciller Pablo Quirno presentó un informe sobre los movimientos diplomáticos que viene realizando el Gobierno.

Rápido de reflejos, Santiago Caputo, el hermético asesor presidencial, se apuró a escribir en su cuenta de X: “Es saludable que los Estados Unidos revisen su postura sobre Malvinas. Sería extraño que no lo hicieran. No se puede esperar menos de un aliado estratégico. Malvinas es una causa sagrada para los argentinos”.

Habrá que ver ahora hasta que punto es confiable el apoyo de Donald Trump. Por lo pronto, el vocero de Burham ya aclaró que no existe ningúna posibilidad de que el Reino Unido revise su posición sobre Malvinas.

Con información de NA

Críticas de la oposición a Milei por el mensaje de Malvinas: "Busca galtierizar su figura"

Críticas de la oposición a Milei por el mensaje de Malvinas:

El excanciller Jorge Taiana sostuvo que el Presidente "busca ‘galtierizar’ su figura para recuperar espacio ante el pueblo argentino. "Utilizar la Causa Malvinas para crear un Consejo de Seguridad, resulta peligroso", sentenció. Desde la izquierda, acusaron al mandatario de ser "un títere de Trump": "Estados Unidos lo está usando como enviado para provocar a Gran Bretaña en su actual disputa entre piratas", apuntó Myriam Bregman. También hubo críticas desde el kicillofismo, Provincias Unidas y la Coalición Cívica.

Referentes del arco opositor al Gobierno nacional criticaron esta noche el mensaje en cadena nacional que dio el presidente Javier Milei por el reclamo de soberanía de las Islas Malvinas, tras acusarlo de “prestar servicios para los Estados Unidos” y querer “galtierizar” su figura, en referencia a Leopoldo Fortunato Galtieri, último mandatario de la dictadura militar que le declaró en 1982 la guerra a Gran Bretaña por la toma del archipiélago.

El ex canciller Jorge Taiana aseguró en su cuenta de X que “tras 3 años de persistente desmalvinización, Milei anuncia medidas que llegan tarde, después de haber flexibilizado normas y hecho concesiones que facilitaron el avance del Reino Unido sobre nuestros intereses”.

“Con este posicionamiento, Milei busca ‘galtierizar’ su figura para recuperar espacio ante el pueblo argentino. Utilizar la Causa Malvinas para crear un Consejo de Seguridad, en el marco de la estrategia contrainsurgente del ‘Escudo de las Américas’, resulta peligroso. Las actividades de exploración y explotación en Malvinas ya tienen previstas sanciones en las leyes 26.659 y 26.915”, indicó Taiana.

El también extitular de la cartera castrense durante la gestión de Alberto Fernández entre 2021 y 2023, agregó: “Sobre la Base Naval Integrada de Ushuaia: la comenzamos a construir en 2022, cuando era ministro de Defensa, y nunca fue pensada para compartir con ningún país extranjero”.

Por su parte, la diputada nacional del Frente de Izquierda Myriam Bregman también cuestionó a Milei en X al graficar: “Le hackearon las neuronas o Estados Unidos lo está usando como enviado para provocar a Gran Bretaña en su actual disputa entre piratas. Se lo escribieron en el Pentágono”.

En tanto, su colega partidario Nicolás del Caño aseguró que el jefe de Estado “quiere utilizar el legítimo reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas para recuperar terreno de cara al año electoral y prestar sus servicios a Estados Unidos en su disputa con Gran Bretaña”.

“El admirador confeso de la criminal de guerra Margaret Thatcher es un títere de Trump. Fuera ingleses de Malvinas. Fuera yanquis de América Latina”, añadió en su cuenta de X.

El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos “Carli” Bianco, remarcó que “267 días tardó el fan de Thatcher en cumplir la ley” y sostuvo que “ahora lo hace de manera oportunista”.

Desde la Provincia de Buenos Aires denunciamos desde el primer día la decisión de Navitas y Rockhopper de invertir en la explotación de Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte, anunciada el 10 de diciembre de 2025. El proyecto avanzó con una inversión prevista de US$1.800 millones, cerró su financiamiento, inició obras en las Islas y preparó un buque para producir unos 50.000 barriles diarios, con posibilidad de ampliarlo a 180.000, según publicó el funcionario en su cuenta de X.

Bianco recordó que la ley 26.659 prohíbe participar, financiar o prestar servicios para actividades hidrocarburíferas no autorizadas en la plataforma continental argentina y permite inhabilitar a quienes la infrinjan por hasta 20 años. Señaló que en 2022 el Estado aplicó esa ley contra Navitas, inhabilitándola por veinte años.

El funcionario cuestionó que, casi nueve meses después, el Gobierno nacional anunciara recién ahora una medida administrativa y preguntó por qué se dejó pasar tanto tiempo mientras el proyecto avanzaba: “¿Será porque durante su gobierno se dedicó a expresar su admiración por Margaret Thatcher, recibir a Boris Johnson en la Casa Rosada, firmar el pacto Mondino-Lammy para cooperar con la potencia ocupante y aliarse incondicionalmente con Netanyahu?”.

Bianco sostuvo que la defensa de la soberanía en el Atlántico Sur requiere “responsabilidad e inteligencia estratégica”, anticipación y uso de las herramientas del Estado. Añadió que desde diciembre de 2027 la Argentina debe enfocarse en “romper el statu quo de la ocupación británica, elevar en todos los frentes el costo material, político, diplomático y simbólico de esa ocupación, desarmar el andamiaje económico y comercial que la sostiene y aumentar la presión bilateral, regional y global sobre el Reino Unido para que cumpla con el derecho internacional”.

Por su parte, Hernán Reyes, miembro de la Mesa Nacional de la Coalición Cívica ARI y ex legislador porteño, afirmó que “se viene el libertonacionalismo”, con “sobreactuaciones de todo tipo, promesas de resistencia y delirios de grandeza”. Criticó la política exterior del presidente: “No hay política exterior: hay obediencia a Trump, que, lógicamente, piensa en sus intereses y no en los nuestros. Milei no es creíble. Pero es el presidente. Su postura no es seria, pero el tema es sensible”.

Reyes indicó que, ante este escenario, la política deberá actuar con responsabilidad e inteligencia, debatir y fijar posiciones que defiendan el interés nacional sin caer en especulaciones de corto plazo, y reiteró: “Las Malvinas son y serán argentinas”.

En tanto, el diputado nacional por Provincias Unidas Pablo Juliano afirmó: “Bienvenido a la defensa de la soberanía, señor presidente. Llega 3 años tarde, para ponerse al día primero le pedimos que: 1) Convoque al Consejo Nacional de Malvinas, creado por la Ley 27.558 y que usted mismo debe presidir (lleva más de 2 años sin funcionar); 2) Dé marcha atrás con la venta de los predios de la Armada en Ushuaia y con el vaciamiento operativo de la Base Aeronaval Punta Indio; 3) Restituya el financiamiento específico del Fondo Nacional de Defensa (FONDEF), que su Presupuesto 2026 eliminó; 4) Y deje de desfinanciar nuestra presencia científica y logística en la Antártida. Garantice el abastecimiento y las obras de nuestras bases”.

“Respecto del proyecto de ley anunciado, lo estudiaremos con seriedad. Le pedimos al oficialismo un debate sereno. Sin empujones ni victorias pírricas. Una política de Estado exige acuerdos amplios y duraderos”, cerró Juliano.

Con información de agencias.

Reino Unido le respondió a Milei por Malvinas: "Nuestro compromiso con las Islas es absoluto e inamovible"

Reino Unido le respondió a Milei por Malvinas:

El ministro de Defensa, Wes Streeting, escribió en su cuenta de X que las palabras de Milei -quien amenazó con sanciones a las compañías que operen en tierra o aguas para explotar los recursos naturales de las islas- "hablan más de política interna argentina que de las Malvinas".

El Gobierno británico respondió este viernes a las palabras del presidente argentino Javier Milei de las últimas horas, en las que volvió a reclamar la soberanía de las islas Malvinas, y subrayó que el compromiso de Londres con esas islas “es absoluto e inamovible”.

El ministro de Defensa, Wes Streeting, escribió en su cuenta de X que las palabras de Milei -quien amenazó con sanciones a las compañías que operen en tierra o aguas para explotar los recursos naturales de las islas- “hablan más de política interna argentina que de las Malvinas”.

Y recordó la línea clásica oficial británica: “Las Falklands son británicas porque los isleños allí eligieron ser británicos. Nuestro compromiso con las Falklands es absoluto e inamovible”.

Con esas palabras, se refiere al referéndum celebrado en las islas en 2013, en el que la permanencia en el Reino Unido ganó con un 99,8 % de los votos, y solo tres personas votaron en contra.

Las palabras de Milei

Las palabras de Milei ocupan esta mañana las portadas de los portales informativos británicos, que recuerdan además las últimas declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump de que su país podría revisar su postura de tradicional neutralidad sobre esas islas, reclamadas históricamente por Argentina y que causaron en 1982 una guerra entre británicos y argentinos.

Que sea el ministro de Defensa el que primero responde a Milei es significativo, ya que el presidente argentino prometió además en sus palabras de anoche construir una base militar en uno de los puntos continentales más cercanos al archipiélago del Atlántico sur.

Milei se permitió además duras críticas contra el Reino Unido por motivos sin relación alguna con las Malvinas, cuando dijo que ese país enfrenta “múltiples crisis de carácter migratorio, demográfico y económico, que difícilmente tengan solución” y que está “claro que ellos recorren un camino de declive”, un discurso muy parecido al que suele utilizar Donald Trump, quien hace frecuentes alusiones a la supuesta decadencia británica.

Además del ministro de Defensa, una fuente de Downing Street -residencia del primer ministro- minimizó en declaraciones a la BBC las palabras de Milei: “No es la primera vez que un Gobierno argentino pronuncia amenazas contra los isleños. Nosotros dejamos claro que la autodeterminación de esos habitantes se extiende al derecho a explotar sus riquezas naturales”.

Los recursos naturales de las Malvinas

Con su alusión a los recursos naturales, Milei se refería en particular al proyecto de extracción de crudo en las islas de la israelí Navitas y la británica Rockhopper, que podría marcar el inicio de la explotación petrolera en el archipiélago ocupado por el Reino Unido desde 1833.

“Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar, algo que no había ocurrido nunca antes hasta ahora”, dijo Milei.

Argentina ya sancionó a Rockhopper en 2013 y a Navitas en 2022. En las islas también tienen licencias exploratorias la petrolera británica Borders & Southern y la canadiense JHI.

Un parlamentario conservador británico aseguró que iría a la guerra para defender las Malvinas

El parlamentario conservador británico Rupert Lowe aseguró que, si su fuerza política llegara al Gobierno del Reino Unido, estaría dispuesto a ir a la guerra para defender las Islas Malvinas, en medio de la creciente tensión por la disputa de soberanía y las recientes declaraciones de Javier Milei y Donald Trump.

Lowe, fundador del partido Restore Britain, publicó un mensaje en el que reafirmó su postura sobre el archipiélago y sostuvo: “Un gobierno de Restore Britain iría a la guerra para defender las Falkland Islands”.

Lowe había sido expulsado de Reform UK en 2025 y, posteriormente, creó su propia organización política. Su declaración se produjo horas antes de la cadena nacional que Milei preparaba para referirse a Malvinas y luego de que Trump realizara comentarios sobre el conflicto que generaron repercusiones en el Reino Unido.

En paralelo, otro dirigente conservador británico, James Cartlidge, se pronunció sobre el reclamo argentino y sostuvo que las islas “son británicas y seguirán siendo británicas”. El parlamentario, referente del área de Defensa del Partido Conservador, reivindicó además el papel de las Fuerzas Armadas británicas durante la guerra de 1982.

Las declaraciones se dan en un contexto de renovada discusión internacional sobre la soberanía del archipiélago. En los últimos días también trascendió que funcionarios estadounidenses habrían planteado a Londres la posibilidad de modificar su posición sobre Malvinas en relación con el nivel de gasto británico en Defensa, una versión que sumó presión al debate.

Con información de EFE y NA

Para el Gobierno, es “el paso más importante de la historia” sobre Malvinas

Para el Gobierno, es “el paso más importante de la historia” sobre Malvinas

Por primera vez, nuestro Gobierno logra resultados concretos en una causa que durante décadas estuvo atrapada en discursos y gestos vacíos", subrayó la senadora Patricia Bullrich en su cuenta de la red social X. Otros dirigentes, como Daniel Scioli o Lilia Lemoine, también ponderaron el mensaje del Presidente.

Diferentes representantes del oficialismo, desde la legisladora Patricia Bullrich hasta el secretario de Turismo, Daniel Scioli, celebraron este jueves el mensaje que dio el presidente Javier Milei en torno a las Islas Malvinas y su postura de evitar el avance del proyecto británico por la explotación de petróleo en el archipiélago.

“Este es el paso más importante de la historia sobre nuestra soberanía por las Islas Malvinas. Por primera vez, nuestro Gobierno logra resultados concretos en una causa que durante décadas estuvo atrapada en discursos y gestos vacíos”, subrayó Bullrich en su cuenta de la red social X.

Asimismo, indicó que “La defensa de nuestra soberanía se hace con hechos: medidas contra empresas que operan en las islas, aumento del presupuesto y fortalecimiento de nuestra presencia estratégica en Tierra del Fuego. Y hay un cambio histórico: por primera vez, un Presidente de Estados Unidos comienza a reconocer que la soberanía argentina sobre las Malvinas es una cuestión que debe ser escuchada. Se rompe una cadena histórica de respaldos a la posición colonialista. Esto es resultado de una decisión clara: diplomacia, firmeza y decisión para defender nuestro territorio nacional por parte del Presidente Milei”.

En tanto, Scioli escribió en la misma red social: “Brillante cadena nacional del presidente @JMilei sobre nuestras Islas Malvinas. La defensa firme e innegociable de la soberanía nacional y la libertad es el único camino para una Argentina próspera, potencia y respetada en el mundo. ¡Viva la Patria!”.

En tanto, la legisladora Lilia Lemoine señaló en el mismo espacio: “Me emocioné”, y añadió “espero lo mismo” al repostear un mensaje que decía: “imagino que la totalidad del Congreso va a apoyar el proyecto de ley de aire Milei para sancionar a las empresas británicas que intenten robar los recursos petrolíferos”.

Por su parte, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el ministro de Economía, Luis Caputo; el canciller Pablo Quirno; la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el ministro de Defensa, Carlos Presti, pusieron la leyenda 'Las Malvinas son argentinas' y pegaron el mensaje de Milei en cadena nacional.

A su turno, el diputado Cristian Ritondo puntualizó: “Valoro el llamado del Presidente a construir una posición común” y agregó: “y desde el Bloque PRO esperamos que el proyecto anunciado llegue al Congreso para poder debatirlo y tratarlo. La defensa de la soberanía es una causa que nos une a todos los argentinos”.

Malvinas: qué es el yacimiento petrolero Sea Lion que nombró Milei y por qué es motivo de conflicto

Malvinas: qué es el yacimiento petrolero Sea Lion que nombró Milei y por qué es motivo de conflicto

Sea Lion está localizado en la Cuenca Malvinas Norte, aproximadamente 200 kilómetros al norte de Puerto Argentino. El yacimiento tendría recursos estimados en unos 1.700 millones de barriles de petróleo, mientras que el proyecto contempla una producción significativa desde aguas offshore. Los detalles y el reclamo en la Justicia de ambientalistas y excombatientes.

El presidente Javier Milei volvió a poner el foco sobre el proyecto petrolero Sea Lion, ubicado frente a las Islas Malvinas, y aseguró durante la cadena nacional de este jueves que las empresas a cargo tienen previsto avanzar con la explotación offshore en los próximos meses.

El mandatario afirmó: “Hemos logrado determinar que el proyecto Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, tiene planes de iniciar la explotación petrolera offshore en Malvinas en los próximos meses”.

La advertencia se produjo en el marco del mensaje presidencial por la cuestión Malvinas, en el que Milei ratificó el reclamo argentino de soberanía sobre las islas y cuestionó el avance de actividades hidrocarburíferas en una zona cuya soberanía se encuentra en disputa con el Reino Unido.

Qué es el yacimiento petrolero Sea Lion que nombró Milei y por qué es motivo de conflicto

Sea Lion está localizado en la Cuenca Malvinas Norte, aproximadamente 200 kilómetros al norte de Puerto Argentino. El yacimiento tendría recursos estimados en unos 1.700 millones de barriles de petróleo, mientras que el proyecto contempla una producción significativa desde aguas offshore.

Las primeras dos fases de Sea Lion contemplan la perforación de 23 pozos submarinos: 16 productores, seis destinados a la inyección de agua y uno de gas.

El desarrollo incluye cañerías y equipamiento instalado sobre el lecho marino, además de una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga. Navitas informó que la primera etapa contempla 11 pozos y la segunda, otros 12.

El emprendimiento es impulsado por la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum. La Argentina sostiene que cualquier actividad de exploración o explotación de recursos naturales en áreas sujetas a la disputa de soberanía debe contar con autorización del Estado argentino y cuestionó los avances unilaterales vinculados al proyecto.

La Cancillería ya había advertido que las empresas y personas que participen directa o indirectamente de estas actividades podrían quedar alcanzadas por medidas administrativas, legales y judiciales. Además, recordó que tanto Rockhopper como Navitas fueron sancionadas en años anteriores por operar sin autorización argentina.

Con su nueva declaración, Milei incorporó el inicio de la explotación petrolera de Sea Lion como uno de los puntos centrales de la posición argentina frente al desarrollo de recursos naturales en las islas y anticipó que el Gobierno seguirá actuando para defender el reclamo de soberanía.

La demanda en la Justicia de ambientalistas y excombatientes contra la iniciativa Sea Lion

La Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas (AAdeAA) y el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM) presentaron días atrás una acción judicial para intentar frenar el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por la compañía británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum en aguas próximas a las islas Malvinas.

La demanda fue presentada ante el Juzgado Federal de Río Grande, con competencia sobre Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, y plantea una acción preventiva de daño ambiental colectivo con una dimensión adicional: la protección de la soberanía argentina sobre el territorio y los espacios marítimos del Atlántico Sur.

Las organizaciones solicitaron la suspensión inmediata de las obras, perforaciones y movimientos del lecho marino vinculados con el proyecto, así como de las operaciones financieras destinadas a sostenerlo.

Sea Lion -denominado León Marino en la presentación judicial- se desarrolla en la Cuenca Malvinas Norte, aproximadamente 220 kilómetros al norte de las islas. Las empresas proyectan comenzar la extracción de petróleo durante el primer semestre de 2028 y mantener la producción durante más de 30 años.

El proyecto fue autorizado por las autoridades de las islas Malvinas, pero, según la demanda, no cuenta con evaluación de impacto ambiental ni con las autorizaciones requeridas por la legislación argentina.

La infraestructura no se limitaría al área offshore. El proyecto prevé utilizar Puerto Argentino como centro logístico, con ampliaciones portuarias, depósitos, viviendas y plantas destinadas al almacenamiento y tratamiento de combustibles, químicos y lodos de perforación.

Según las organizaciones demandantes, durante 2026 comenzaron trabajos vinculados con el muelle y la base terrestre, mientras que las compañías avanzaron en la fabricación de equipos y en la adaptación de la unidad flotante que será utilizada en el yacimiento. La perforación está prevista para comienzos de 2027.

El volumen y la extensión temporal de la iniciativa son uno de los argumentos utilizados por AAdeAA y CECIM para sostener que se trata de una explotación de gran escala, cuyos potenciales efectos deben ser evaluados antes de que se produzcan daños ambientales.

Sin evaluación ambiental argentina

Uno de los principales argumentos de la demanda es que las empresas no realizaron ante el Estado argentino las presentaciones obligatorias para explorar o explotar hidrocarburos ni iniciaron un procedimiento de evaluación de impacto ambiental.

Las organizaciones indicaron que habían realizado pedidos de acceso a la información pública ante la Jefatura de Gabinete de Ministros y el Ministerio de Economía en enero de 2026 y que las respuestas oficiales confirmaron la ausencia de esos trámites.

La evaluación de impacto ambiental, sostienen, permite identificar riesgos, exigir estudios, analizar alternativas y garantizar la participación ciudadana antes del inicio de una actividad potencialmente dañina.

En ese sentido, AAdeAA y CECIM sostienen que las licencias otorgadas por la administración británica de las islas no pueden reemplazar las exigencias de la legislación argentina ni habilitar la disposición de recursos naturales ubicados en áreas que Argentina considera parte de su plataforma continental.

La situación se suma, según la presentación, a los antecedentes de las dos empresas en el país.

Rockhopper fue declarada clandestina en 2012 e inhabilitada para operar en Argentina durante 20 años. Navitas recibió una sanción equivalente en 2022. En diciembre de 2025, la Cancillería argentina rechazó el anuncio de inversión realizado por ambas compañías y sostuvo que la iniciativa carecía de autorización argentina y contradecía las resoluciones de Naciones Unidas sobre la disputa de soberanía.

Rockhopper conserva el 35% del proyecto, mientras que Navitas controla el 65%.

El riesgo para el Mar Argentino

El reclamo judicial también advierte sobre los posibles efectos ambientales de la explotación petrolera sobre los ecosistemas del Atlántico Sur.

La demanda identifica dos ecorregiones que podrían verse afectadas: Mar Argentino e Islas del Atlántico Sur. Según las organizaciones, ambas mantienen además una conexión ecológica con la Antártida.

La ecorregión del Mar Argentino comprende las aguas de la plataforma continental y presenta una elevada productividad biológica. Allí habitan, se reproducen o se alimentan unas 300 especies de peces, además de ballenas francas australes, lobos y elefantes marinos, pingüinos de Magallanes, albatros, petreles, cormoranes, orcas, delfines, tiburones y rayas.

Los denunciantes señalan que la explotación petrolera implica perforaciones, movimientos del lecho marino, circulación de embarcaciones, generación de ruido submarino y utilización de sustancias químicas, además del riesgo de derrames.

El planteo sostiene que un eventual derrame podría extender sus efectos a otras áreas del Atlántico Sur debido a las corrientes marinas, afectando zonas utilizadas para la alimentación, reproducción y migración de distintas especies.

A esto se sumarían los impactos asociados a las instalaciones terrestres de Puerto Argentino, como la ampliación de infraestructura portuaria, el almacenamiento de combustibles y productos químicos, la generación de residuos, el aumento del tránsito y la construcción de instalaciones industriales.

Para las organizaciones, la actividad offshore y las obras terrestres forman parte de un mismo sistema extractivo y deben ser consideradas de manera integral al evaluar sus consecuencias ambientales.

La soberanía, otro eje de la demanda

La acción judicial incorpora además un argumento vinculado con la soberanía argentina sobre las islas Malvinas y los espacios marítimos circundantes.

Los demandantes sostienen que el proyecto implica una modificación unilateral de la situación existente mientras permanece abierta la disputa entre la Argentina y el Reino Unido.

En ese sentido, la presentación cita la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, aprobada en 1976, que instó a ambos países a abstenerse de adoptar decisiones que introduzcan modificaciones unilaterales mientras la controversia permanezca abierta.

Para AAdeAA y CECIM, el desarrollo de infraestructura, la inversión de capital y la proyección de décadas de extracción de hidrocarburos constituyen una modificación de hecho sobre un territorio cuya soberanía es reclamada por la Argentina.

El reclamo también se apoya en la Primera Disposición Transitoria de la Constitución Nacional, que ratifica la soberanía argentina sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, y establece como objetivo permanente e irrenunciable la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía.

Los demandantes plantean que la soberanía debe ser considerada un bien jurídico colectivo y que su protección está vinculada también con la preservación ambiental y con los derechos de las generaciones futuras.

Qué le piden a la Justicia

Además de solicitar la suspensión de las obras, las organizaciones pidieron impedir nuevos contratos, desembolsos, transferencias o garantías destinados al proyecto Sea Lion.

También solicitaron que se informe de la existencia de la causa a los organismos de control financiero y a los mercados donde cotizan las dos compañías: la Bolsa de Londres, en el caso de Rockhopper, y la Bolsa de Tel Aviv, para Navitas.

Otro de los pedidos apunta a que las petroleras identifiquen a los bancos, fondos de inversión, aseguradoras y demás actores involucrados en el financiamiento de la explotación.

La intención, explicó Enrique Viale, presidente de AAdeAA, es conocer quiénes sostienen financieramente el proyecto para eventualmente solicitar medidas cautelares sobre esos actores.

La demanda también pide que las licencias otorgadas por la administración británica de las islas sean consideradas inoponibles a la República Argentina, al sostener que esas autorizaciones no pueden sustituir los permisos y procedimientos establecidos por la legislación argentina.

Un reclamo que reúne ambiente y soberanía

La presentación reúne dos trayectorias que hasta ahora habían transitado ámbitos diferentes. AAdeAA tiene entre sus principales líneas de acción la defensa jurídica de los ecosistemas y los bienes comunes, mientras que el CECIM, integrado por exsoldados conscriptos de la guerra de 1982, desarrolla desde hace décadas una agenda vinculada con los derechos humanos, la memoria y el reclamo de soberanía sobre Malvinas.

Ambas organizaciones definieron su planteo como una «tutela ambiental soberana», al considerar que en este caso la protección del ambiente y la defensa de la soberanía recaen sobre un mismo espacio.

“Sobre un mismo espacio se superponen dos bienes colectivos: ambiente y soberanía. El daño nace de un proyecto hidrocarburífero de enorme escala, ejecutado sin evaluación ni autorización argentinas. La herida es doble. Afecta los ecosistemas. Afecta el derecho del pueblo a decidir y preservar lo propio”, afirmaron.

La acción se inscribe además en los antecedentes de AAdeAA contra la explotación petrolera offshore. En 2022, la organización, junto con otras entidades y asambleas, promovió una acción judicial contra la exploración hidrocarburífera frente a Mar del Plata, que derivó en una medida cautelar y abrió un antecedente relacionado con la evaluación de impactos acumulativos.

Ahora, el objetivo es que la Justicia intervenga antes del inicio de las perforaciones y evite que el avance de la explotación genere daños ambientales o consolide una situación de hecho sobre un territorio cuya soberanía continúa siendo objeto de una disputa internacional.

Para los demandantes, la prevención es central: una vez producido un derrame u otro daño ambiental de gran escala, sus consecuencias podrían resultar irreversibles, mientras que la instalación de infraestructura y el comienzo de una explotación proyectada durante décadas podrían convertir una decisión unilateral en un hecho consumado.

Con información de NA, EFE y Abogados Ambientalistas