Don Martin

Código Postal 5537

Noticias de Mendoza

Recargado contra Milei, Kicillof rompe la moderación peronista y condiciona el diálogo con el Gobierno

Recargado contra Milei, Kicillof rompe la moderación peronista y condiciona el diálogo con el Gobierno

"Cuenten con nosotros para reuniones de trabajo, para encuentros destinados a solucionar problemas, incluso para debatir. Pero si se trata de encuentros para fotos y marketing… arranquen nomás si no llegamos". Con esa frase que despertó rápidamente aplausos y ovación de los propios, el gobernador Axel Kicillof abrió este lunes las sesiones ordinarias en la Legislatura de Buenos Aires y le respondió directamente al presidente Javier Milei su convocatoria a un diálogo con las provincias en el afamado Pacto de Mayo.

El gobernador evitó en su discurso aclarar si asistirá a la cumbre que está empezando a organizar la Casa Rosada con los gobernadores, pero hizo explícito una serie de condiciones propias para participar en ese cónclave. Kicillof centró gran parte de su exposición para dar un mensaje con tintes nacionales, le hizo un guiño a los demás mandatarios y, en paralelo, buscó centralizar la oposición al oficialismo. A su manera rompió la moderación peronista que hasta ahora había generado el discurso de Milei del viernes.

Kicillof no solo escribió un discurso con frases punzantes contra el Gobierno, sino que hizo una puesta en escena pensada de antemano: fuera de la Legislatura hubo una manifestación de apoyo a la que se acercó a saludar y dentro del recinto sentó en las primeras filas a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo. En uno de los palcos se mostraron sindicalistas como Hugo Moyano y el triunvirato de la CGT, y hasta Roberto Baradel, del gremio de docentes, justo cuando en otras provincias hoy no hubo clases por un paro. "No al cierre de Télam", rezó un cartel colgado en las gradas. Entre los invitados estuvieron también los legisladores nacionales de Unión por la Patria, con Máximo Kirchner a la cabeza.

"El extravagante experimento al que está siendo sometida la Argentina exige acciones extraordinarias del gobierno provincial", dijo el gobernador al inicio de su discurso. Rompió así el silencio al que se sometió desde el viernes a la noche, cuando se fue raudo del Congreso para evitar responder en caliente sobre la iniciativa presidencial de firmar un "Pacto de Mayo" en Córdoba, atado además a una convocatoria a todos los mandatarios provinciales a la Casa Rosada para discutir un nuevo pacto fiscal y la aprobación de la ley Bases. "Milei debe dejar de extorsionar a los gobernadores para que aprueben sus leyes", fue firme en su posicionamiento Kicillof.

"El Presidente deberá aprender a convivir con los gobernadores. No se trata de aprietes o extorsiones, ni de fundir a quienes no están de acuerdo con su proyecto", aseveró el gobernador, luego de calificar al Gobierno de conducir "una etapa sombría". Kicillof buscó golpear a Milei con sus propias armas: "La democracia no es el Paradoja de Arrow ni se explica con el dilema del prisionero", señaló. "El recorte y el ajuste solo producen dolor, desintegración, desigualdad", afirmó y puntualizó contra funcionarios nacionales como los ministros Luis Caputo (Economía), Patricia Bullrich (Seguridad), Luis Petri (Defensa) y Federico Sturzenegger, creador del mega DNU 70/30 y la ley ómnibus. "El Gobierno está lleno de los mismos de siempre que varias veces traicionaron al país", apuntó. "No queremos ser Irlanda, queremos ser Argentina", dijo en otro momento.

"Por más dificultades y problemas que haya, creer que todo funcionaría mejor si no hubiera Estado es una muestra ridícula de terraplanismo ideológico, conceptual y cultural. Se trata de una ideología extrema y extranjera que no funcionó en ningún tiempo ni lugar", golpeó en otro pasaje el gobernador. Kicillof dijo que "la provincia promoverá cada vez una mayor cooperación con otros gobiernos provinciales" y adelantó que hay una preocupación "por el nulo sentido federal que muestra el Gobierno Nacional". "Parece mentira que a esta altura de la historia Milei haya reeditado el enfrentamiento entre unitarios y federales", sintetizó.

Emulando a los diez puntos del Pacto de Mayo que expuso el Presidente, el gobernador puso sus propias condiciones para dialogar con el Gobierno. Pidió la "inmediata reactivación de las obras públicas frenadas". Exigió "el respeto al federalismo y la inmediata reposición de los fondos vengativamente birlados a las provincias". Planteó la "devolución de los fondos del FONID para los salarios docentes y los fondos para las universidades y el transporte". Reclamó "la urgente distribución de los recursos destinados a los comedores y los medicamentos". Dijo que el DNU 70/23 tiene ser derogado. Subrayó un "firme rechazo al delirante proyecto de dolarización". Y solicitó que el Gobierno se hago cargo del dragado del Canal Magdalena. Cerró con una omisión de Milei en su discurso, inédita para las exposiciones presidenciales en el Congreso: reiteró el "firme reclamo por la soberanía en Malvinas".

El mandatario provincial ya había chocado de frente con Milei la semana pasada cuando el Gobierno le cortó de un cuajo un fondeo que le había otorgado Alberto Fernández para afrontar una crisis salarial con la policía en tiempos de la pandemia. El Fondo de Fortalecimiento de la provincia de Buenos Aires se sustentaba con más de un 1% de la coparticipación de la ciudad de Buenos Aires, lo que generó un enfrentamiento judicial entre ambas jurisdicciones en la que intervino la Corte Suprema. Este lunes no mencionó su promesa de cerrar los puertos bonaerenses, pero sí reclamó por más coparticipación.

Buscando llevar su discurso al llano comparó los precios de productos básicos de la canasta familiar en noviembre, cuando aún gobernaba el Frente de Todos, y enero pasado. Killof hizo apenas una crítica a la alta inflación del gobierno de Alberto Fernández, pero no lo mencionó al expresidente. Sí elogió a Cristina y Néstor Kirchner por su "auténtica rebeldía y amor por la patria". El gobernador también evitó hacer alusión a temas espinosos de la propia realidad provincial, como el caso de las tarjetas de Chocolate Rigau o la crisis de la obra social bonaerense IOMA.

Kicillof aseguró que el rol de la Provincia será de "protector" ante el ajuste mileísta. Con ese norte hizo un repaso de las medidas de su primera gestión en ámbitos como la obra pública, la educación, la producción, hasta la ciencia y la tecnología, y buscó ofrecer un reparo a todos esos sectores golpeados por la motosierra libertaria. "No estábamos preparados para ser un escudo; queríamos ser motor de una etapa donde se profundizaran la industria, el empleo, el desarrollo y el bienestar", justificó. Habló de "un rumbo a contramano del mundo" con Milei, de "masacre social", de "autodestrucción". Acusó al Presidente de su lectura histórica: "No solo añoran un país preindustrial, preperonista, sino uno dependiente y predemocrático".

El discurso de Kicillof cerró con un fuerte tono de campaña: "Lo que está en peligro es la unidad nacional: así como se propone desintegrar la sociedad promoviendo el egoísmo, también se está poniendo en riesgo la unidad nacional", advirtió. Y tras leer las más de 30 páginas de su discurso, el acto concluyó con la banda de la policía tocando canciones de Patricio Rey y los Redonditos de Ricota.

MC/MG

El desafío de Kicillof, gestionar el recorte de fondos nacionales sin perder capital político

El desafío de Kicillof, gestionar el recorte de fondos nacionales sin perder capital político

La Plata.- Esta semana el presidente Javier Milei le quitó sin previo aviso una gran cantidad de recursos nacionales a la gestión provincial. La situación estructural de la provincia de Buenos Aires, hace décadas, depende del gobierno central por las características de la Ley de Coparticipación. La discrecionalidad de fondos del Estado Nacional es clave para organizar la gestión de una provincia que contiene al 40% de los habitantes del país. Los recortes que ordenó el Presidente por decreto se suman a un panorama general de recesión, en el que no sólo las finanzas públicas están mal, sino también la economía diaria de las familias bonaerenses.

A raíz de estas medidas, el gobernador de la provincia de Buenos Aires convocó a una conferencia de prensa. “Está en juego la unidad nacional y la Constitución”, dijo Kicillof ante una audiencia protagonizada por referentes del peronismo, intendentes y sindicalistas. “El gobierno nacional le está sacando la plata del bolsillo a los 17 millones de bonaerenses. No a Axel, ni al gobierno provincial. A cada uno de los habitantes de esta provincia”, enfatizan a elDiarioAR integrantes del equipo de gestión. 

Kicillof también anunció que le pedirá a la Corte Suprema de Justicia de la Nación que le exija al Gobierno de Javier Milei la devolución de los fondos nacionales. Además contó que mantiene reuniones con otros gobernadores de todos los espacios políticos “para dar una respuesta conjunta y contundente”. 

Sin embargo, las urgencias del bolsillo no entienden de los tiempos de la Justicia y los desafíos económicos se acercan a la orilla como un tsunami. Kicillof tiene que cerrar paritarias, pagarle a los proveedores de la provincia, sostener a más de 600.000 empleados estatales y procurar que los 135 municipios bonaerenses no colapsen. Todo eso en un marzo y abril que el propio ministro de Economía de la Nación adelantó que serán muy duros. 

¿Podrá Kicillof enfrentar estos desafíos sin pagar el costo político? 

Fuentes del gobierno provincial le dijeron al DiarioAR que enfrentarán los obstáculos “haciendo una administración lo más eficiente posible de recursos”. Y aclaran que la provincia de Buenos Aires es la más perjudicada en el reparto de la coparticipación.  “Generamos el 40%, recibimos apenas el 22% (aun con los programas y fondos que teníamos hasta ahora solo se llegaba a un 25% en los mejores meses). Con esa condición somos la provincia que menos gasta del país y la segunda, después de Cordoba, con menos personal. Es decir, aún con un austero manejo de recursos, es muy difícil enfrentar semejante desfinanciamiento”, aclaran.

Desde el equipo del Gobernador aseguran que van a priorizar los salarios y que adaptarán las políticas públicas a los recursos que vayan consiguiendo. “Tenemos un equipo de gobierno que va a buscar las maneras de resolver las consecuencias de lo que genere Milei”, explican. “De hecho, que esta semana empiecen las clases es el mejor ejemplo. Los docentes entienden el esfuerzo que hace la administración provincial no solo en materia salarial, si no también en materia de infraestructura, de programas, de trabajo mancomunado con toda la comunidad educativa para buscar mejoras”.

Por otro lado, el gobierno de Javier Milei tendrá que estar atento a las consecuencias que le puede traer asfixiar a la provincia de Buenos Aires. “Es como serruchar una de las patas de la silla sobre la que se está sentado”, dice el politólogo y analista Gustavo Marangoni. 

No sólo porque es el distrito más grande en términos de población y concentración económica, sino por su cercanía geográfica a las oficinas del gobierno central. No es lo mismo tener una crisis en un Estado provincial que está a mil kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, que tenerla en la puerta de la Casa Rosada.  

“El conurbano es como una entidad mixta”, dice Marangoni, “es la Provincia pero también es como la Nación de alguna manera. Porque los medios hablan de cosas que pasan en el conurbano. Es muy difícil en el imaginario de la sociedad separar lo que sucede en la provincia de lo que sucede en el país.” Entonces, “mirar desde la Casa Rosada con mucha ajenidad lo que sucede en Buenos Aires puede ser una conducta riesgosa”, explica el politólogo.

En sus discursos el Gobernador se enfoca en dejar en claro que el costo del ajuste lo tiene que pagar Milei, va y vuelve siempre sobre esa idea. “Por más que sigan extorsionando y amenazando no vamos a dejar de pelear por lo que le corresponde a los bonaerenses. Esos fondos son para la seguridad, la educación y la salud de nuestro pueblo”, tuiteó Kicillof. 

Para el Gobierno nacional Axel Kicillof es “el villano favorito”. Porque es un economista que está en la antípodas de Javier Milei y porque si para los libertarios hoy por hoy los gobernadores son el corazón de la casta, quien gobierna la provincia de Buenos Aires encabeza la lista. En esa construcción del enemigo el gobernador cobra cada vez más importancia. 

Hoy Axel Kicillof es, junto a Javier Milei, el protagonista del escenario político. El líder de la oposición se mantiene con la cabeza en alto frente al rechazo social creciente contra la dirigencia política. Se le atribuye honestidad en la función pública y capital simbólico. Las consultoras que realizaron encuestas en el inicio del 2024 dicen que el Gobernador mantiene su imagen, fideliza a su núcleo duro, pero ponen en duda si tiene posibilidades de crecer o si ya alcanzó su techo.

“Para romper ese techo, el peronismo –no solo Kicillof– debería construir una nueva relación con el electorado y los actores sociales de la zona “centro” del país, aquellos más vinculados al circuito de producción agropecuaria. Esa promesa incipiente intentó encarnar Alberto Fernández en 2019, pero terminó rápidamente diluida”, explica el investigador de opinión pública y consultor de Opina Argentina Javier Cachés.

Cachés explica que el peronismo atraviesa una crisis profunda, tanto en términos de liderazgos como de su vinculación con la sociedad. “El desafío es volver a sintonizar con su base electoral y social. En palabras del propio gobernador de PBA, se trata de ‘componer una nueva canción’, una nueva melodía. El peronismo quedó congelado en su identidad kirchnerista, que fue muy eficaz para representar a la sociedad de comienzos de siglo, pero que hoy, 20 años después, tiene límites para interpelar a una mayoría social”.

Para el especialista el partido tiene la obligación de renovarse para poder construir una coalición entre los actores sociales perdedores que probablemente emerjan del proceso de reforma y desregulación económica que impulsa Milei. “Por estar al frente de la principal provincia del país, Kicillof está en condiciones de conducir esa eventual coalición. Para eso, es imprescindible que haya una lectura fina sobre las transformaciones que atraviesan a la sociedad -en especial a los sectores populares”, aclara Cachés.

La primera gestión tuvo a Kicillof con cierta holgura de recursos garantizada por un Alberto Fernández que no le cortó los fondos ni siquiera en el peor momento de su relación. Esta segunda temporada de la serie viene con bajo presupuesto y deja al Gobernador con un desafío que lo puede catapultar o empantanar. 

“Es la primera vez desde 1999-2001 que el Presidente y el Gobernador de PBA pertenecen a espacios políticos distintos (en ese momento, De la Rúa y Ruckauf). La experiencia sugiere que cuando esos dos cargos son ocupados por fuerzas alternativas, terminan colisionando. En 2001 perdió el presidente”, dice Javier Cachés. “Pero Kicillof también debería tener presente “la maldición bonaerense”: ningún gobernador de la Provincia llegó a la presidencia de la Nación por elecciones populares. Es el problema de la gobernación: ofrece una estructura política robusta, pero limitada para saltar a la presidencia de la Nación.”

Para Marangoni, si tuviera que pensar en una estrategia, el Gobernador tiene que intentar muchas variantes a la vez, pivoteando entre espacios provinciales y nacionales, propios y ajenos. Como si aplicara un bactericida de amplio espectro. “Resulta bastante desafiante pensar cómo reacciona Milei. Con otros podías estar de acuerdo o en desacuerdo pero estaba dentro de las reglas del juego. Él ha cambiado el juego”, concluye.

Mientras tanto, desde su equipo de trabajo aseguran que,“para Axel el 2027 no está en su cabeza. No hay margen para pensar en el período que viene. Todas sus acciones son pensando en la realidad que tienen los bonaerenses hoy”. 

VL/DTC

El Gobierno nacional busca acercar posiciones con los gobernadores antes del Pacto de Mayo

El Gobierno nacional busca acercar posiciones con los gobernadores antes del Pacto de Mayo

El gobierno de Javier Milei comenzó a delinear su estrategia de cara a los meses que restan para el próximo 25 de mayo, una fecha considerada clave en el calendario del oficialismo. Desde el viernes por la noche, cuando el Presidente llamó a un acuerdo de unidad nacional atado a la firma de lo que denominó como "Pacto de Mayo", el objetivo del libertario quedó perfectamente trazado: intentar negociar un paquete fiscal con los gobernadores a cambio de que los legisladores que responden a las provincias acompañen el proyecto de ley Bases en el Congreso.

En la tarde del lunes, justo después de que terminara su discurso de apertura de sesiones de la Legislatura el gobernador más intransigente, Axel Kicillof (Provincia de Buenos Aires), la Oficina del Presidente informó que el Gobierno nacional convocará a todos los mandatarios provinciales a una primera reunión con vistas a la firma del “Pacto de Mayo”. Será este viernes, en la Casa Rosada.

En un comunicado, el Poder Ejecutivo volvió a poner como condición para el acuerdo “la aprobación de la ley Bases” y “el acuerdo de un paquete de alivio fiscal”. “Serían una muestra de buena voluntad y el primer paso previo a la firma conjunta del documento fundacional”, dice la Oficina del Presidente. “Aparte el Gobierno nacional sostiene su compromiso de diálogo con los 23 gobernadores y el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en busca de los acuerdos necesarios para abandonar las recetas del fracaso y retomar la senda de la prosperidad el crecimiento y el desarrollo de nuestra Patria”, concluye el comunicado.

Milei prevé avanzar en los puntos que permitan firmar los 10 principios de "un nuevo orden político y económico" para la Argentina. Es una idea que, según pudo saber elDiarioAR, iba a ser debatida este lunes en una reunión en Casa Rosada entre el jefe de Gabinete Nicolás Posse y los ministros Guillermo Francos (Interior) y Luis "Toto" Caputo (Economía). Entre los miembros de esa mesa, no se descartaba también la posibilidad de que exista una negociación “uno por uno” con los gobernadores, quienes vieron con buenos ojos la convocatoria realizada por el Presidente durante la apertura de sesiones ordinarias.

“El que no quiera acordar sobre los puntos del Pacto se quedará afuera de un consenso político en la Argentina, de un pacto político que va a ser histórico. Entonces, seguramente cargará con esa responsabilidad”, planteó el ministro Francos en declaraciones radiales. En la misma línea, sostuvo que no se trata de un pedido extorsivo por parte del mandatario sino de “una propuesta que hace el Poder Ejecutivo y que el presidente ponderó, aunque dijo que no tenía grandes expectativas”.

Es que, lejos de ser un intento genuino de tender puentes con las provincias y dar lugar a sus reclamos, Milei plantea el pacto como una prueba hacia los gobernadores. "Espero que me demuestren que están dispuestos a dejar a atrás sus privilegios de casta", dijo el viernes, mientras se retiraba del Congreso, tras un discurso en el que no vaciló en confrontar directamente con ellos. 

La intención del Gobierno es reiniciar el debate con el fin de avanzar en las bases que permitan un mínimo consenso con los gobernadores antes de la eventual firma del pacto, que tendría lugar en Córdoba el próximo mes de mayo. Para eso, los principales interlocutores del oficialismo buscarán reflotar la ley Bases, cuyo tratamiento se reiniciaría en las próximas semanas. El paquete de alivio fiscal es otro de los temas pendientes a renegociar con el objetivo de conformar a las provincias y, a su vez, a ejercer presión sobre ellas. 

En la Casa Rosada destacan el "amplio apoyo" que tuvo la convocatoria entre los mandatarios provinciales, quienes salieron a expresar su beneplácito por redes sociales. Uno de ellos fue el chubutense Ignacio Torres, con quien Milei protagonizó un duro cruce en las últimas semanas por la quita de fondos coparticipables y la amenaza del gobernador de cortar el suministro de gas y petróleo. En los últimos días el patagónico puso paños fríos a la disputa, dejó de lado la amenaza y pidió diálogo.

“Celebro y acompaño la convocatoria del presidente Javier Milei al pacto del 25 de mayo. Coincidimos en el norte de los ejes planteados, con diálogo y respeto por el federalismo”, dijo el dirigente del PRO, quien aprovechó para volver a invitar al Presidente a la reunión del Parlamento Patagónico que tendrá lugar en Puerto Madryn el próximo 7 de marzo.

En tanto, el tucumano Osvaldo Jaldo, el único gobernador en no expresar su apoyo a Torres durante la cruzada protagonizada por el patagónico, también aseguró que acompañará la convocatoria. Se trata del gobernador peronista que pactó con la Casa Rosada el acompañamiento de los diputados que le responden a la Ley Ómnibus, a cambio que la industria azucarera siga protegida fiscalmente. “Es nuestra responsabilidad institucional buscar la unidad de los argentinos para construir un país mejor para todos”, dijo el mandatario tucumano.

A su vez, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri (PRO), dijo que comparte con Milei “la necesidad de austeridad y de recuperar el valor de la política al servicio de la gente”. “Siempre que me convoque a trabajar por la Argentina, a motorizar el cambio para que los argentinos de bien puedan trabajar y progresar libremente, ahí estaré presente. Cuente con eso”, aseveró.

Por el radicalismo, el santafesino Maximiliano Pullaro destacó “la convocatoria al diálogo y a un acuerdo nacional que realizó el presidente” y señaló que “es el tiempo de escucharnos con respeto, sin imposiciones”. “Todos tenemos la oportunidad de impulsar el cambio que los argentinos reclaman y necesitan”.

Su correligionario mendocino, Alfredo Cornejo, sostuvo que Milei “trazó el rumbo legislativo” y expresó que valora “la convocatoria a un pacto político por la economía y la sociedad”. “Es importante señalar que muchas de las iniciativas planteadas por el Presidente son parte del camino recorrido en Mendoza durante los últimos 8 años”, sostuvo el dirigente cuyano.

Además, hasta el momento, también celebraron la iniciativa del gobierno nacional, Marcelo Orrego (San Juan); Claudio Poggi (San Luis); Raúl Jalil (Catamarca); el radical Leandro Zdero (Chaco); Gustavo Sáenz (Salta) y Carlos Sadir (Jujuy). Por su parte, el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, aseguró que el pacto que propone el Presidente “nunca será posible si antes no se respeta la Constitución Nacional". El mandatario pampeano fue el primero en manifestarse en contra de la iniciativa gubernamental.

Aún no se manifestaron al respecto de la convocatoria presidencial el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela; Gildo Insfrán (Formosa); Gustavo Valdés (Corrientes); Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Claudio Vidal (Santa Cruz). En tanto, el mandatario neuquino, Rolando Figueroa, no hizo referencia a la convocatoria. Tampoco se expresó Axel Kicillof, uno de los principales detractores del gobierno nacional. Este martes, el gobernador bonaerense asistirá a Expo Agro, la feria que se realiza en San Nicolás y a la que también asistirá el Presidente.

PL con información de NA

JJD

El Gobierno nacional convocó a todos los gobernadores a una reunión

El Gobierno nacional convocó a todos los gobernadores a una reunión

Los gobernadores de todo el país fueron convocados a una reunión en Casa Rosada este viernes 8 de marzo "a fin de establecer los pasos a seguir para la firma del Pacto de Mayo", informó la Oficina del Presidente en su cuenta de la red social X.

"Como fue anunciado en la 142° apertura de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, la aprobación de la 'Ley Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos' y el acuerdo de un paquete de alivio fiscal para las provincias serían una muestra de buena voluntad y el primer paso previo a la firma conjunta del documento fundacional", señalaron fuentes oficiales en un comunicado.

"El Gobierno nacional sostiene su compromiso de diálogo con los 23 gobernadores el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en busca de los acuerdos necesarios para abandonar las recetas de fracaso y retomar la senda de la prosperidad, el crecimiento y el desarrollo de nuestra Patria", agregaron.

MM

Los dólares blue, MEP y CCL bajan tras el discurso de Milei ante el Congreso

Los dólares blue, MEP y CCL bajan tras el discurso de Milei ante el Congreso

El discurso de Javier Milei en el Congreso, en el que ratificó la senda de la motosierra fiscal y convocó a los gobernadores a unirse a su plan, provocó este lunes una caída en los tipos de cambios paralelos. A los inversores financieros les cayó bien esa ruta. El dólar blue retrocedió 3,3%, a $1.015, cada vez más cerca del oficial, a $863, 0,1% más que el viernes, siguiendo la idea gubernamental de devaluar 2% mensual. El MEP (Mercado Electrónico de Pagos) cayó 2,3%, a $1.029, y el contado con liquidación (CCL), 2,2%, a $ 1.066.

"El mercado vio muy positivo el mensaje de Milei al Congreso porque pidió, entre comillas, consensuar", observó un analista de una de las principales sociedades de bolsa. El "entre comillas" apunta a que el presidente planteó un acuerdo, pero sobre la base de lo que él quiere, sin estar dispuesto a ceder. El mercado temía que en la Asamblea Legislativa se peleara con la oposición moderada, y no fue así. Pero habrá que ver qué queda del consenso si los opositores no le aprueban el decreto de necesidad y urgencia (DNU), el proyecto de ley Bases ni los diez puntos del Pacto de Mayo, que incluye una poda del gasto público de la Nación, las provincias y los municipios del 40% al 25% del PBI, lo que haría que la Argentina deje de erogar tanto como Israel -país modelo de Milei- y se asemeje a Kenia.

Pero en la sociedad SBS advierten que la baja de los dólares de este lunes es continuidad del descenso por la recesión: "Vemos que hay empresas y personas que se habían dolarizado bastante por miedo a lo que podía pasar antes de las elecciones y notamos que muchos están desarmando posiciones para poder pagar tarjeta, gastos, sueldos, etcétera".

"El discurso del presidente no anunció ni dolarizacion ni apertura del cepo, a pesar de todos los rumores", celebraron en el equipo económico que conduce Luis Caputo. De eso, el jefe de Estado sólo dijo que está cerca la liberalización del mercado cambiario. "Hay mucha opinión dando vuelta y tratamos de no enchufarnos sino dejar que las acciones y resultados hablen por sí mismos", agregan en el entorno del ministro de Economía. Apuntan a bajar paso a paso la brecha cambiaria acumulando reservas en el Banco Central —en casi tres meses de gobierno bajó el patrimonio negativo de US$11.000 millones a 4.000 millones—, sobre todo con la cosecha próxima y con la recesión que desalienta la importación. Esperan que no sea necesario devaluar otra vez y con los dólares del campo este año se pueda eliminar el cepo como primer paso hacia la competencia de monedas entre peso y dólar, un objetivo que carece de fecha expresa. Pero a veces contrasta la prudencia del equipo de Caputo con la verborragia dolarizadora de Milei.

AR/JJD