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La ceremonia en la Catedral Metropolitana estuvo atravesada por conflictos dentro del oficialismo. El Gobierno buscó hacer una demostración de unidad pero una vez más recibió los reclamos de la Iglesia.
Javier Milei encabezó este lunes el Tedeum por el 216° aniversario de la Revolución de Mayo en la Catedral Metropolitana, en una ceremonia atravesada por la tensión interna dentro del oficialismo. Ante la expectativa sobre el mensaje que iba pronunciar el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, no hubo sorpresas. Una vez más, y aunque sin nombrarlo directamente, la Iglesia volvió a reclamar por la escalada de las agresiones por parte del Gobierno hacia los opositores.
“No nos podemos permitir ser ingenuos. La sombra de una nube de desmembramiento social se asoma en el horizonte, mientras diversos intereses juegan su partida, ajenos a las necesidades de todos”, dijo Garcia Cuerva.
Frente al presidente Milei y la mayor parte de sus Gabinete, insisitió: “El actor de la amistad social: basta de arengar la división y la polarización porque 'nadie se salva solo' como nos decía el papa Francisco. Y, por ultimo, el actor de la esperanza que, como un motor interno, anima cotidianamente a tantos los argentinos que todos los días hacen enormes esfuerzos y siguen apostando por un futuro mejor”.
También resaltó que el “individualismo rompe los vínculos de fraternidad y descompone a la Nación”. “Terminamos siendo solo una suma de individuos en un mismo territorio donde cada uno piensa en si mismo y en el propio bienestar”, subrayó García Cuerva ante la atenta mirada de Milei.
En otro tramo de la misa, el García Cuerva sostuvo que el “pueblo argentino es un pueblo de fe” que, a pesar de la crisis crónicas, “sigue adelante y se pone la patria al hombro”. “De esa reserva espiritual, heredada de nuestros abuelos, brota la dignidad, la serenidad aguantadora y esperanzada”.
“Lo que nos falta es una clase dirigente que se anime al diálogo, al encuentro, a la reconciliación y que lo haga por los que no pueden más”, enfatizó y cargó contra el odio en redes sociales: “Haters de hoy, sentados en una computadora de escritorio o cómodamente instalados delante de una pantalla, hacen terrorismo de las redes, descalificando y difamando”.
En el inicio de su discurso, habló de ser “solidarios con el dolor ajeno” y profundizó: “Nadie es descartable, desechable; todos somos importantes, comenzando por los niños, enfermos, las personas con discapacidad, los adolescentes atravesados por la droga, los trabajadores informales y precarizados”.
“La creatividad y la audacia pueden más. Una empresa tan difícil y arriesgada porque se pusieron de acuerdo y dejaron de lado las diferencias. En términos políticos: acordaron, consensuaron, se plantearon una tarea común pensando en los más frágiles”, resaltó. Sobre el final, García Cuerva instó a cultivar la amabilidad.
El presidente Milei estuvo acompañado por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumado al Gabinete completo; además de representantes del Poder Legislativo. La ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel se debió a que no fue invitada por Presidencia de la Nación
La principal novedad previa al Tedeum fue la exclusión de la vicepresidenta Victoria Villarruel de la lista de invitados oficiales. El entorno de Villarruel informó el sábado que la Secretaría General de la Presidencia –a cargo de Karina Milei– no le cursó invitación formal.
Desde el oficialismo deslizaron que la Iglesia también podía convocarla, pero el Arzobispado aclaró que las invitaciones corresponden exclusivamente al gobierno nacional.
La ausencia profundizó una secuencia de distanciamiento entre Milei y Villarruel. En 2024 ambos caminaron juntos desde Casa Rosada hacia la Catedral. En 2025 el Presidente evitó saludarla durante la ceremonia. Este año directamente no fue invitada.
Villarruel evitó escalar el conflicto y publicó un mensaje centrado en la “unidad nacional”, la fe y el recuerdo del papa Francisco.
La situación ocurre además en medio de otros focos de tensión dentro del oficialismo, como los cruces entre el sector de Santiago Caputo y el armado político de Karina Milei y Martín Menem, las versiones sobre un posible desplazamiento de Patricia Bullrich y la creciente influencia del canciller Pablo Quirno dentro del círculo presidencial.
La relación entre la Iglesia y el gobierno se deterioró durante los últimos meses. En la Casa Rosada molestaron especialmente las críticas del Episcopado sobre discapacidad, jubilaciones y políticas sociales, además de la cercanía de algunos referentes eclesiásticos con dirigentes sindicales y sectores del peronismo.
Al mismo tiempo, el oficialismo intenta sostener canales de diálogo. La semana pasada, Quirno y la ministra Sandra Pettovello recibieron a García Cuerva y a autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina.
En paralelo, el Gobierno sigue de cerca la posibilidad de una visita del papa León XIV a la Argentina hacia fines de 2026, una señal que en la Casa Rosada consideran políticamente valiosa en un año electoral.
LN/MG
Con información de NA

El oficialismo llega al 25 de Mayo atravesado por el avance del caso Adorni, el enfrentamiento entre Santiago Caputo y Martín Menem y las dudas sobre el funcionamiento del círculo íntimo libertario. Rumores de una inminente cumbre entre el asesor y Karina Milei.
La DDJJ de Bullrich para presionar a Adorni: la casa y el campo de siempre, más $9.000.000 que le debe el Estado
La Casa Rosada llegará al 216° aniversario de la Revolución de Mayo atravesada por una paradoja cada vez más visible. Mientras Javier Milei intenta volver a concentrar la agenda pública con el envío al Congreso de un nuevo paquete de proyectos de ley, el corazón político del oficialismo volvió a entrar en una zona de turbulencia. La demora en la declaración jurada de Manuel Adorni y la pelea abierta entre Santiago Caputo y Martín Menem, terminaron alterando el delicado equilibrio interno del Gobierno justo cuando el Presidente buscaba exhibir una etapa de mayor estabilidad política.
El episodio dejó además una sensación incómoda dentro del propio oficialismo: que, por primera vez en varios meses, la agenda defensiva volvió a imponerse sobre la ofensiva. En distintos despachos de Balcarce 50 admiten que el caso Adorni empezó a generar un desgaste inesperado, no sólo por la investigación judicial en sí, sino porque golpea sobre uno de los pilares discursivos de Milei: la idea de una administración moralmente distinta al resto del sistema político. La preocupación crece además porque la demora en la presentación de la documentación patrimonial ya no aparece únicamente como un problema judicial. También empezó a convertirse en un problema político y comunicacional para un Gobierno que hizo de la transparencia uno de sus principales argumentos identitarios.
En ese contexto, la semana que arrancará este lunes con el Tedeum del 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires aparece en la Casa Rosada como mucho más que una secuencia protocolar. De movida, marca la ruptura total con la vicepresidenta, Victoria Villarruel, quien fue no invitada a la ceremonia.
Después de días atravesados por internas, operaciones cruzadas y reuniones suspendidas, el Gobierno apuesta a reordenar la escena pública con una nueva reunión de gabinete convocada para después de la ceremonia religiosa y un nuevo encuentro de la mesa política previsto para el martes a las 11.
En Balcarce 50 esperan con atención la homilía del arzobispo Jorge García Cuerva. Cerca del Presidente descuentan un mensaje “duro”, en línea con las últimas intervenciones de la Iglesia frente al deterioro social, aunque creen que también habrá referencias a la baja de la pobreza que el oficialismo convirtió en uno de sus principales argumentos políticos de las últimas semanas. La expectativa oficial alrededor del discurso ocurre además en un contexto de recomposición del vínculo institucional con la Iglesia, luego de la reunión que mantuvieron días atrás distintos representantes eclesiásticos con los ministros Sandra Pettovello y Pablo Quirno. Todo eso, además, mientras vuelven a crecer las versiones sobre una posible visita del papa León XIV a la Argentina en noviembre.
Pero detrás de la agenda institucional, el clima político del Gobierno sigue marcado por una acumulación de tensiones que el oficialismo todavía no consigue terminar de ordenar. El caso Adorni se transformó en el principal foco de preocupación interna. Aunque Milei decidió blindarlo políticamente y descarta pedirle la renuncia, la demora en la presentación de su declaración jurada completa empezó a generar incomodidad incluso entre funcionarios que hasta hace pocos días defendían el manejo del tema sin reparos. La Justicia esperaba recibir esta semana la documentación patrimonial pendiente, pero en el Gobierno ya deslizan que podría postergarse hasta fines de mayo o incluso comienzos de junio.
La situación tensionó además las relaciones dentro del gabinete. Patricia Bullrich quedó aislada después de reclamar públicamente que Adorni presentara “de inmediato” su situación patrimonial, pero aun así participaría de la reunión de gabinete del lunes, pese a las versiones que circularon en los últimos días sobre un supuesto corrimiento impulsado por Karina Milei. Su presencia volverá a ser observada como un indicador del delicado equilibrio interno que intenta preservar el oficialismo.
Como telón de fondo aparece además la interna cada vez menos subterránea entre Santiago Caputo y Martín Menem, que estalló durante el fin de semana pasado alrededor de la cuenta de X @PeriodistaRufus. La pelea obligó al propio Milei a intervenir para bajar la tensión. Desde entonces, distintos sectores del oficialismo empujan una instancia de recomposición interna que podría tener un gesto simbólico fuerte en las próximas horas: una eventual cumbre entre Karina Milei y Santiago Caputo, algo que no ocurre desde hace meses, pero que fuentes del entorno del asesor niegan.
La relación entre los dos principales polos del poder libertario nunca terminó de romperse formalmente, pero sí atravesó un progresivo enfriamiento político desde las disputas por el armado territorial y el caso Spagnuolo. Por eso, la sola posibilidad de una foto o una reunión entre Karina y Caputo ya es leída dentro de La Libertad Avanza como un intento de Milei por reconstruir equilibrios internos en un momento delicado.
El martes, a las 11, la mesa política volvería a reunirse después de una semana atravesada por cortocircuitos. Allí confluyen, además de la hermana del Presidente y el asesor estrella, los primos Menem, Adorni y otros funcionarios del círculo más cercano al Presidente. La incógnita no pasa sólo por quiénes se sentarán finalmente alrededor de la mesa, sino por el verdadero estado de situación del oficialismo después de varios días en los que, apuntan en Balcarce 50, las operaciones cruzadas terminaron desplazando el eje económico que Milei intenta volver a poner en el centro de la escena.
En la Casa Rosada sostienen que la economía sigue siendo el principal activo del Gobierno y creen que la desaceleración inflacionaria y la baja de la pobreza les permiten atravesar el ruido político sin costos inmediatos. Pero la semana que arranca pondrá a prueba algo más profundo: la capacidad del oficialismo para ordenar su propia dinámica interna mientras intenta sostener el blindaje alrededor de Adorni y contener una estructura de poder que, pese a los esfuerzos por exhibir disciplina, vuelve a mostrar fisuras cada vez más visibles.
PL/MG

La vicepresidenta Victoria Villarruel no fue convocada por la Casa Rosada al tradicional Tedeum del 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana. La decisión, impulsada desde el área de ceremonial que responde a Karina Milei, expone un nuevo capítulo de la creciente tensión política con Javier Milei.
La vicepresidenta Victoria Villarruel no fue invitada por la Casa Rosada al Tedeum del 25 de Mayo que se llevará a cabo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, fue la encargada de cursar las invitaciones a través del área de ceremonial.
Según el protocolo, Presidencia envía las participaciones y se encarga del operativo de seguridad, más allá de que el evento se realice en la Catedral.
De esta forma, el Gobierno evitará las imágenes de Milei y Villarruel, y las especulaciones sobre si se saludan o no, además de las miradas puestas en la vicepresidenta y sus señales durante todo el encuentro.
El Tedeum es un evento tradicional del 25 de Mayo, al que asisten el Presidente y su Vicepresidente. En general, el mandatario sale de Casa Rosada caminando junto a su comitiva, y atraviesa la Plaza de Mayo hasta llegar a la Catedral.
Villarruel había sido invitada en las ediciones anteriores, más allá de la tensión que desde que ambos asumieron fue creciendo con el correr de los meses.
Este año, la mala y nula relación entre Milei y su vice quedará evidenciada en la ceremonia religiosa, a la que directamente no fue invitada.
Se espera que sí participen funcionarios nacionales, diputados, senadores nacionales de La Libertad Avanza y aliados del PRO. Según fuentes del Senado, sí fueron invitados legisladores de la Cámara alta y el presidente provisional del cuerpo, Bartolomé Abdala.
A principios de mayo se dio el último cortocircuito entre el Gobierno y Villarruel, en medio de la polémica por las denuncias por supuesto enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La vicepresidenta publicó un posteo irónico sobre las refacciones de lujo que el titular de ministros realizó en su casa de un barrio cerrado, le deseó a un seguidor “una cascada de éxitos”.
Sin identificar al destinatario, Villarruel publicó en su cuenta de la red social X un posteo que solo dice: “Feliz cumpleaños atrasado!! Que tengas una cascada de éxitos este año!!”.
Con información de Noticias Argentinas
JIB

Con casi todos los ministros presentes, el oficialismo intentó exhibir cohesión tras una semana atravesada por disputas puertas adentro y avances legislativos en el Congreso.
El presidente Javier Milei reunió este mediodía a su Gabinete en la Casa Rosada, en el primer encuentro formal luego de la interna que quedó expuesta entre el asesor presidencial Santiago Caputo y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, por el manejo de una cuenta anónima en la red social X.
La reunión se realizó en el salón Eva Perón tras la participación del oficialismo en el tradicional Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana. Allí, el Gobierno buscó mostrar una imagen de cohesión política y cercanía entre sus principales dirigentes, en medio de las tensiones que atravesaron a la cúpula libertaria durante los últimos días.
Según trascendió, el encuentro estuvo centrado en el reordenamiento de la agenda legislativa y en la planificación de los próximos pasos de gestión, luego de que el oficialismo lograra esta semana avanzar en el Congreso con la sanción de la denominada ley Hojarasca y la modificación del régimen de Zona Fría.
La convocatoria al Tedeum tuvo una carga política adicional. A diferencia de otras ceremonias protocolares, esta vez Milei decidió sumar a Santiago Caputo, quien habitualmente evita este tipo de actividades públicas. Su presencia fue interpretada como un gesto orientado a desactivar las versiones de fractura interna tras el conflicto con Martín Menem.
Los dirigentes más importantes del Gobierno partieron a pie desde Casa Rosada hacia la Catedral Metropolitana, en una recorrida custodiada por un fuerte operativo policial. Milei caminó junto a Martín Menem y al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, mientras que algunos metros detrás avanzaban Caputo y la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy.
También participaron el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y los ministros Federico Sturzenegger, Mario Lugones, Carlos Presti y Alejandra Monteoliva, entre otros funcionarios. Las únicas ausencias destacadas fueron las de Sandra Pettovello, que se encontraba en Roma, y Luis Caputo, quien no asistió por un cuadro gripal.
La vicepresidenta Victoria Villarruel tampoco estuvo presente. Según trascendió, no fue convocada por la Secretaría General de la Presidencia.
Durante la ceremonia encabezada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, el Gobierno intentó transmitir una imagen de normalidad institucional pese al clima interno. Luego del oficio religioso, los funcionarios participaron del acto en el Cabildo y entonaron el Himno Nacional junto al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, con quien Milei volvió a mostrarse públicamente tras semanas de distancia política.
Uno de los movimientos que más llamó la atención fue la presencia de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien llegó por separado y se ubicó fuera de la delegación oficial. Tras la ceremonia, fue saludada por Milei mientras algunos asistentes le gritaban “Pato Presidenta”.
Ya de regreso hacia Casa Rosada, otra escena buscó enviar una señal hacia el interior del oficialismo: Santiago Caputo y Eduardo “Lule” Menem caminaron juntos y conversaron distendidos, entre risas, ante la mirada de funcionarios y militantes.
Desde el balcón de la Casa Rosada, Milei y parte de su Gabinete saludaron además a las personas que se acercaron a Plaza de Mayo. “Gracias gente. Gracias por aguantar”, expresó Karina Milei ante los simpatizantes que acompañaban al Presidente.
Con información de NA

Algunos son hombres de negocios importantes en sus provincias, otros de medio pelo. Los hay productores agropecuarios y hasta alguna condenada por narcotráfico. Los debates sobre cómo construyeron sus fortunas, si pagaron o no por sus candidaturas y por si defienden intereses particulares o el bien común.
Los ricos tributan el 25% de sus ingresos; la clase media, el 30% y los pobres, el 37%
No sólo el diputado libertario jujeño Manuel Quintar, el que fue al Congreso en su Tesla, tienen origen empresario en las bancadas de La Libertad Avanza (LLA) en el Congreso. Claro que no son grandes empresarios devenidos legisladores, como en su momento fue el caso de Roberto Urquía, dueño de Aceitera General Deheza (AGD), la de las marcas Natura y Mazola, que fue senador peronista por Córdoba. Algunos son importantes en su provincia, otros de medio pelo y unos han creado pymes o emprendimientos en paralelo con sus carreras laborales. En total, un cuarto de los diputados de LLA, 25 sobre 91, y un tercio de los senadores, siete sobre 21, tienen empresas, incluidos los que se dedican a la producción agropecuaria o al menos saca provecho de ella por compañías de su familia. Es decir que del total de 112 legisladores nacionales, 32 son empresarios.
No hay ningún problema con que haya empresarios metidos en política, como los hay sindicalistas. Quintar diría que se pagó el Tesla con la suya, no con dinero amasado en la función pública. Los debates giran en torno a si consiguieron su fortuna pagando todos los impuestos, sin sobornar funcionarios y respetando los derechos de sus empleados y el medio ambiente. También en cómo accedieron a ser candidatos: si se compraban las candidaturas en LLA, como denunció en 2023 quien entonces se alejaba del partido, Carlos Maslatón, o si los aportes que debería haber sido en blanco de US$5.000 a 50.000 eran para financiar sólo las propias postulaciones, fin que esgrimió Javier Milei en esa oportunidad. Por último, la duda es si la población al elegir a este tipo de representantes escogió personas que defenderán intereses particulares o el bien común.
“El riesgo de incorporar con tanta preeminencia a tantas personas que provienen del mundo empresarial a la función pública tiene que ver con los riesgos de captura de la decisión pública, o sea, darle una excesiva preeminencia a los intereses y a la visión del mundo que tiene una fracción para el conjunto y hacer perder de vista la defensa del interés general por sobre el interés particular”, señala Ana Castellani, socióloga e investigador del Consejo de Investigaciones Científicas (Conicet). “Las cuestiones de lobby, que son tan habituales, se introyectan en el funcionamiento del organismo y eso es lo que hay que contrarrestar”, opina Castellani.
En el caso de las campañas de LLA, diversas fuentes que participaron de esos procesos cuentan que, por un lado, en 2023 la fuerza política apenas naciente buscaba personas que aportaran dinero y sellos partidarios para participar, pero admitían que la recaudación estaba centralizada en torno de la figura de Karina Milei, quien sería después secretaria general de la Presidencia. En 2025 ya no necesitaban más alianzas con otros partidos porque habían constituido LLA al nivel nacional, pero siguieron necesitando de fondos y además querían deliberadamente armar las listas de candidatos con lo que ellos llaman “emprendedores”, modelos de éxito para la ideología libertaria.
El caso de Quintar llamó la atención. Êl defendió su actuar con el argumento de que llevaba adelante una batalla cultural para que ser rico dejara de ser algo malo para la sociedad. Con sus clínicas de la empresa Servicios Sociales de Salud ha hecho fortuna, con pacientes particulares pero también de obras sociales, es decir, con los aportes de los empleadores y trabajadores a la Seguridad Social. Sus empleados más de una vez han protestado por los salarios que cobran.
Veamos aquí los negocios particulares que tienen cada uno de los diputados de LLA:
En el Senado, estos son los libertarios y empresarios:
AR/MG