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Dante Gebel define su candidatura: reuniones con el establishment económico, político y sindical

Dante Gebel define su candidatura: reuniones con el establishment económico, político y sindical

El pastor influencer estará en Buenos Aires hasta el viernes con el objetivo de ponerle el cuerpo al operativo clamor. Encuentros con empresarios de medios, la CGT, el gobernador Martín Llaryora e intendentes. No hará anuncios hasta después del Mundial.

Dante Gebel desembarcó en la Argentina con un objetivo: reunirse con el establishment político, mediático y sindical y ponerle el cuerpo al operativo clamor que, desde hace cinco meses, viene instalando su candidatura presidencial. El pastor influencer está en la búsqueda de un plan de efectividad. Coquetea con la idea de lanzarse a la política y le seduce la idea de volver a instalarse en el país después de 15 años viviendo en Estados Unidos, pero primero quiere ver si hay agua en la pileta. 

Gebel, con su look de galán de los 80’ y humor a lo Midachi, tiene una mega iglesia en California con capacidad para 4000 personas, cuatro años de gira internacional con su show “Presidante” y más de 3,2 millones de suscriptores en YouTube. Pero en Argentina casi no lo conocen. Nacido en San Martín, el showman, el empresario del entretenimiento, el artista –Gebel se define casi como cualquier cosa menos que como un “pastor evangélico”– se fue a vivir a Los Ángeles en 2008 y arrastra, desde entonces, un bajo nivel de conocimiento en el país. 

Dante Gebel viajó a la Argentina para reunirse con periodistas y empresarios de medios

Gebel, en privado, sostiene que esto no es un problema porque todavía no se lanzó como candidato. Lo mismo señalan en su círculo chico, compuesto por el secretario general de Aeronavegantes, Juan Pablo Brey, el legislador que construyó la Libertad Avanza para Javier Milei en 2023, Eugenio Casielles, y el CEO de la River Church, Daniel Darling. Pero pese a que Gebel insiste en que hasta el Mundial no tomará ninguna decisión sobre su futuro político, sabe que tiene que levantar el perfil y empezar a dialogar con los principales actores políticos de la Argentina.

Con este objetivo en mente, Gebel aterrizó en Buenos Aires el martes a la madrugada. Se instaló en el departamento que alquila en Puerto Madero, y desde allí comenzó un raid de reuniones con empresarios, políticos, referentes sociales y sindicatos. Cronometrado milimétricamente por su equipo, ya que solo se quedará en el país hasta el viernes, Gebel empezó a reunirse con dueños de medios y a dar entrevistas. A todos les dice lo mismo: que él está armando un equipo, que no tiene definido aún si será candidato pero que observa con preocupación la situación social del país y quiere involucrarse.

“No lo hago por el reconocimiento ni por la plata”, insiste Gebel, en público y en privado. No tiene un programa económico, apenas si conoce el ecosistema político argentino, pero deja en manos de sus asesores –Brey, Darling, Casielles, el empresario Ariel Frías y el secretario general de SETIA, José Minaberrigarayla letra chica de un eventual proyecto político

No le gusta confrontar directamente con Milei. Pero a nadie en su equipo se le escapa que, pese a que Brey le viene insistiendo para ser candidato hace años –lo conoce de toda la vida porque Darling, el CEO de la River Church Incorporated (la empresa bajo la que está registrada la iglesia de Gebel en California), es su padrino–, encontró en la crisis política y social de Milei el caldo de cultivo para irrumpir en escena. 

Gebel habla de las PYMES que cierran, de jubilados que no comen, de trabajadores que se quedaron sin empleo y de lo caro que están los medicamentos. Esta preocupación guió parte de sus primeras reuniones, como la que tuvo con la cúpula de la CGT el martes. El encuentro, que se llevó a cabo en la sede de la UOCRA, contó con la presencia del triunviro de la CGT, Jorge Sola (Seguros), el anfitrión, Gerardo Martínez, y el secretario general de Obras Sanitarias, Jorge Lingeri

También estuvo la ex diputada peronista Graciela Camaño, quien viene acercándose al espacio hace un mes. Camaño es, incluso, una de las pocas dirigentas mujeres que tiene hoy Consolidación Argentina, el espacio fundado por los armadores del gebelismo para preparar la candidatura del pastor. El círculo chico, por ahora, está compuesto exclusivamente por varones. 

También se reunió con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, y tiene pautados varios encuentros más con intendentes bonaerenses. También con referentes religiosos. Gebel señala que quiere ser el presidente “de todas las minorías” y pretende matizar lo más posible su rol como pastor evangélico. Le gusta más el rol de comunicador, que es lo que él asegura que hace todos los domingos en el servicio de la River Church. Le escapa al mote de “presidente evangélico” e insiste en que no es muy querido en la comunidad evangélica oficial. 

Sus colaboradores, sin embargo, advierten que Gebel es mucho más conocido en provincias del Norte, en donde la comunidad evangélica es mayor. Y que eso es un insumo a tener en cuenta si Gebel decide candidatearse. Casielles y Brey vienen recorriendo las provincias del país para instalar el armado gebelista, y ya se han reunido con varios gobernadores del Norte. El objetivo, con la llegada del pastor a la Argentina, es que sea él quien empiece a promocionarse en primera persona. Al menos para que sepan que va en serio. 

La otra pata, mientras tanto, es la peronista. Hay mucha presencia de dirigentes y sindicalistas peronistas en el armado de Gebel que advierten, puertas adentro, que el discurso del pastor tiene muchos puntos en común con el justicialista. Gebel, sin embargo, no se considera peronista y rechaza la idea de ir a una gran PASO nacional con otros referentes del peronismo. Una alternativa que, al día de hoy, baraja el propio Sergio Massa, a quien el pastor asegura nunca haber visto en persona.

Gebel, si es candidato, jugará solo. O como parte de un acuerdo político con otros partidos políticos que acepten sumarse al espacio. Su financiamiento no queda del todo claro: por ahora, él insiste en que pone todo de su bolsillo –los viajes, el avión privado– y que el resto es un aporte que hacen, gratis, los empresarios y dirigentes políticos que ya forman parte del espacio. Como las pintadas en la calle, los afiches en las paredes o las oficinas que le prestan, en Puerto Madero, para llevar a cabo algunas de sus reuniones. 

Todavía no está en campaña, insisten en su equipo. Solo empezando a reunirse y conformar un equipo. Si lo necesita, sin embargo, tiene un domicilio en la Argentina que le permitirá presentarse como candidato a presidente. Y viajará cada vez más seguido al país. Gebel asegura, a quienes lo conocen, que no vivir en Argentina no es un impedimento para ser candidato a presidente, sino todo lo contrario. Si hay equipo y programa, insiste, él se instalará en la Argentina y volverá para hacer campaña.

MCM

Milei recibe al magnate Peter Thiel en la Casa Rosada y refuerza su vínculo con el poder tecnológico global

Milei recibe al magnate Peter Thiel en la Casa Rosada y refuerza su vínculo con el poder tecnológico global

El magnate de Silicon Valley se reúne con el Presidente este jueves tras una semana de contactos reservados. Ya se vio con Santiago Caputo, que habló de un la necesidad de un “salto cuántico” en seguridad nacional.

Javier Milei recibirá este jueves a las 14 en la Casa Rosada al magnate tecnológico Peter Thiel, en el punto más visible de una visita que el CEO de Palantirdesarrolla desde hace más de una semana en la Argentina con perfil bajo y agenda reservada. El encuentro marcará el segundo cara a cara entre ambos, tras una reunión en mayo de 2024 también en el despacho presidencial, y se produce luego de una serie de contactos políticos y estratégicos que el Gobierno siguió de cerca durante toda su estadía.

Según reconstruyó elDiarioAR a partir de distintas fuentes, Thiel mantuvo reuniones con funcionarios del oficialismo y sostuvo intercambios institucionales en paralelo a actividades fuera del circuito estrictamente político. El lunes de la semana pasada, por caso, se habría reunido con el asesor presidencial Santiago Caputo. En ese encuentro, que no fue informado oficialmente, trascendió que dialogaron sobre el escenario internacional, la dinámica tecnológica y el lugar que la Argentina podría ocupar en ese nuevo mapa global atravesado por la inteligencia artificial y la disputa por los datos.

La dimensión política de ese intercambio quedó expuesta pocas horas después. Tras reunirse con Thiel, Caputo publicó un mensaje en su cuenta de X que funcionó como una suerte de marco interpretativo de la visita. “Nunca es triste la verdad. Lo que no tiene es remedio”, escribió, citando sin mencionarlo a Joan Manuel Serrat, y agregó: “Argentina necesita dar un salto cuántico en materia de seguridad nacional, aunque a los zurdos les dé taquicardia. El lugar de nuestro país en el nuevo orden mundial, gracias a la oportunidad que nos está dando nuestro Presidente, se definirá por su capacidad de proteger, defender y promover nuestros recursos estratégicos. Quien quiera oír que oiga”. Más que una reacción espontánea, en la Casa Rosada leyeron ese posteo como una señal del tipo de agenda que subyace a la visita.

La presencia de Thiel en la Argentina fue seguida de cerca tanto por la Casa Rosada como por la Cancillería, donde reconocen al magnate como un actor de peso dentro del ecosistema global de innovación y capital de riesgo. Durante su paso por el país, combinó agenda política con gestos de inmersión cultural, como su asistencia al Superclásico entre River y Boca en el estadio Monumental, donde también habría mantenido contactos informales con dirigentes del fútbol.

El vínculo entre Thiel y Milei tiene antecedentes recientes. En mayo de 2024, el empresario ya había visitado la Casa Rosada junto a Alec Oxenford, actual embajador argentino en los Estados Unidos. En aquella oportunidad, según relató el propio Oxenford, el millonario estadounidense se mostró “impresionado” con las ideas del Presidente y las consideró relevantes a escala global. Ese primer encuentro giró en torno al rumbo económico del Gobierno y a la inserción internacional de la Argentina. La reunión de este jueves aparece, en ese sentido, como una continuidad, pero también como una instancia de mayor densidad política.

Javier Milei, durante su visita a Silicon Valley en 2024, saludando a Mark Zuckerberg.

Thiel no es un visitante cualquiera dentro del universo que busca seducir el mileísmo. Cofundador de PayPal junto a Elon Musk, primer inversor externo de Facebook y figura clave detrás de Palantir Technologies, su trayectoria combina capital de riesgo, pensamiento estratégico y vínculos con estructuras estatales. Palantir, en particular, se especializa en el procesamiento masivo de datos y trabaja con gobiernos, fuerzas armadas y agencias de inteligencia, lo que ubica a Thiel en un cruce sensible entre tecnología y poder político.

Ese rol quedó especialmente expuesto en uno de los contratos más sensibles de la compañía en Estados Unidos. El año pasado, el polémico Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) —que quedó en el centro de la escena en enero, tras una serie de operativos en la ciudad de Minneapolis que terminaron con la muerte de dos civiles estadounidenses durante intervenciones federales— firmó un acuerdo con Palantir para desarrollar ImmigrationOS, una plataforma basada en inteligencia artificial y minería de datos destinada a identificar, rastrear y deportar personas sospechadas de ser extranjeras en situación irregular. El contrato, por 30 millones de dólares y con vigencia hasta 2027, prevé la integración de grandes volúmenes de información para detectar patrones y activar alertas.

Peter Thiel fue uno de los empresarios más entusiastas de Donald Trump en 2016.

El proyecto, sin embargo, desató cuestionamientos por su impacto potencial en las libertades civiles, la precisión de los sistemas y los riesgos de sesgo. A eso se sumaron advertencias por posibles conflictos de interés, dado el vínculo de figuras políticas como Stephen Miller, exasesor clave en materia migratoria de Donald Trump y uno de los arquitectos de su política restrictiva en esa área, con la empresa. Palantir sostiene que solo desarrolla herramientas, pero el diseño mismo de estos sistemas supone, en los hechos, una forma de intervención sobre políticas públicas.

Ese trasfondo es el que le da otra dimensión a la reunión en Casa Rosada. En el Gobierno interpretan la visita de Thiel como una señal de validación internacional en un momento en el que buscan posicionar a la Argentina como un polo atractivo para inversiones tecnológicas y como un aliado dentro de las nuevas discusiones globales. No se trata solo de captar capital, sino de integrarse a redes de influencia que exceden lo económico y se proyectan sobre el diseño de políticas públicas, especialmente en áreas como seguridad, inteligencia y manejo de datos.

La visita, además, coincide con un momento de fuerte circulación de ideas dentro del universo que rodea a Thiel. En los últimos días, la difusión de un manifiesto vinculado a Palantir, que fue amplificado en la Argentina por Caputo, puso sobre la mesa una visión en la que el software, la inteligencia artificial y la defensa nacional aparecen como ejes centrales del poder en el siglo XXI. Ese marco conceptual dialoga con algunos de los movimientos que viene ensayando el Gobierno en materia de reorganización del sistema de inteligencia.

En ese contexto, el encuentro entre Milei y Thiel funciona menos como una reunión bilateral tradicional que como una escena de alineamiento. El Presidente no recibe solo a un inversor extranjero, sino a una figura que encarna una forma específica de entender la relación entre mercado, tecnología y Estado. La apuesta oficial es que esa interlocución se traduzca en oportunidades concretas. El interrogante, todavía abierto, es bajo qué condiciones y con qué implicancias políticas y sociales se dará ese vínculo.

PL/MC

Qué hace Peter Thiel en Argentina: el magnate tecnofascista se acerca al Gobierno y es celebrado por Santiago Caputo

Qué hace Peter Thiel en Argentina: el magnate tecnofascista se acerca al Gobierno y es celebrado por Santiago Caputo

Lleva más de una semana en el país con una agenda que mezcla política de alto nivel, turismo futbolero y contactos estratégicos. Se reunió con el asesor de Javier Milei.

Peter Thiel está en Argentina. El multimillonario de Silicon Valley, cofundador de PayPal y Palantir Technologies, lleva más de una semana en el país con una agenda que mezcla política de alto nivel, turismo futbolero (asistió al clásico River-Boca) y contactos estratégicos. Según trascendió en distintos medios, el lunes de la semana pasada se reunió con Santiago Caputo, asesor de Javier Milei.

Tanto la Cancillería —bajo la órbita de Pablo Quirno— como la Presidencia mantuvieron canales de contacto con el empresario durante su estadía, detalló Infobae sobre la visita del magnate que fue revelada por el periodista Alejandro Bercovich en C5N. El vínculo no es nuevo: Thiel ya había tenido un encuentro previo con Milei en el que compartieron diagnósticos sobre la economía argentina y las reformas estructurales impulsadas por la administración libertaria.

El poseo de Palantir retuiteado por Santiago Caputo.

Quién es Thiel

Nacido en Alemania en 1967 y criado en Estados Unidos, Thiel es una de las figuras más influyentes —y controversiales— del ecosistema tecnológico global. Fue el primer inversor externo de Facebook, cofundó PayPal junto a Elon Musk y construyó una carrera como referente del capital de riesgo con apuestas en compañías transformadoras. Pero su proyecto más significativo en términos de poder político es Palantir Technologies, empresa especializada en el procesamiento masivo de datos que trabaja para gobiernos, ejércitos y agencias de inteligencia de todo el mundo. La CIA fue su primera inversora, a través de su fondo In-Q-Tel, cuando Palantir se fundó en 2003.

Thiel es también uno de los ideólogos del movimiento neorreaccionario en Silicon Valley, crítico declarado de la democracia liberal —en 2009 escribió que ya no creía que “la libertad y la democracia fueran compatibles”— y financista clave de la carrera de J.D. Vance, actual vicepresidente de los Estados Unidos.

El manifiesto y el reposteo de Caputo

La visita de Thiel coincide con un momento de particular activismo ideológico de Palantir. El 18 de abril de 2026, la cuenta oficial de Palantir en X publicó un texto de 22 puntos que resume la visión tecnopolítica de su director ejecutivo Alex Karp, titulado “The Technological Republic, in brief”. El texto fue reposteado por Santiago Caputo desde su cuenta personal, amplificándolo ante su audiencia argentina.

El documento, analizado en profundidad por la revista El Grand Continent —que lo calificó como un texto que los ideólogos neorreaccionarios presentan como “el plan para forjar un Occidente tecnofascista”— contiene tesis que merecen leerse con atención. El manifiesto plantea que “Silicon Valley tiene una deuda moral con el país que hizo posible su ascenso” y que la élite de ingenieros tiene “la obligación positiva de participar en la defensa de la nación”. Sostiene que “el hard power de este siglo se basará en el software” y que la cuestión no es si se fabricarán armas basadas en IA sino quién las fabricará y con qué fin.

El análisis de El Grand Continent señala que Palantir opera con un método llamado “land and expand”: penetrar en una organización mediante un contrato inicial modesto para luego imponer su estructura de datos hasta hacer imposible cualquier salida, un mecanismo conocido como “vendor lock-in”. La empresa ya tiene contratos con el servicio de inmigración de EE.UU. (ICE), con la Bundeswehr alemana y con el sistema de salud del Reino Unido, entre otros.

Las advertencias que ya circulan

La presencia de Thiel y el reposteo del manifiesto por parte de Caputo generaron reacciones inmediatas en el ámbito político y de derechos digitales. El abogado y especialista en privacidad Ariel Garbarz publicó una extensa hilo en X alertando sobre las implicancias para Argentina.

“Palantir no vende tornillos ni caramelos. Vende cruce masivo de datos, vigilancia, perfilado y poder. Te lo envuelven en palabritas como 'eficiencia', 'seguridad' e 'innovación', pero es control social sin precedentes con perfume de Silicon Valley”, escribió Garbarz. Y fue más lejos: “En un país saqueado, endeudado y entregado, una herramienta así puede terminar sirviendo para vigilar, clasificar y apretar ciudadanos, opositores, migrantes, pobres y cualquiera que moleste al poder de turno.”

Garbarz rechazó de antemano el argumento de “quien no tiene nada que ocultar, no tiene nada que temer” y señaló que “en democracia nadie tiene que someterse a un panóptico digital para demostrar inocencia”. Exigió que cualquier vínculo contractual con Palantir sea sometido a debate público, control parlamentario, auditorías técnicas externas y publicación de contratos: “Ya no puede hacerlo por la puerta de atrás con reuniones secretas entre empresarios, servicios y funcionarios.”

La advertencia más dura apuntó a la irreversibilidad del proceso: “Una vez que estos hijos de puta meten la mano en datos migratorios, financieros, policiales, sanitarios o de telecomunicaciones, después no la sacan más. Y cuando querés acordar, ya no sos ciudadano: sos un perfil, una alerta o un objetivo.”

MC

La actividad económica cayó 2,6% en febrero y registró su peor retroceso desde 2023

La actividad económica cayó 2,6% en febrero y registró su peor retroceso desde 2023

El indicador mensual mostró una baja tanto frente a enero como en la comparación interanual. Aunque algunos sectores crecieron, el desempeño de la industria y el comercio arrastró el resultado general.

La actividad económica volvió a mostrar señales de retroceso en el inicio de 2026. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó un 2,6% en febrero respecto de enero en la medición desestacionalizada, lo que representa el peor resultado desde diciembre de 2023.

En la comparación interanual, el indicador también se contrajo: registró una baja del 2,1% frente a febrero de 2025. De este modo, la economía profundiza la desaceleración tras los altibajos observados en los últimos meses.

A pesar del resultado general negativo, el informe oficial muestra un desempeño heterogéneo entre los distintos sectores. Ocho de las quince ramas que componen el EMAE registraron subas en términos interanuales. Entre ellas, se destacaron Pesca, con un crecimiento del 14,8%, y Explotación de minas y canteras, que avanzó un 9,9%.

Este último rubro, junto con Agricultura, ganadería, caza y silvicultura —que creció un 8,4%—, fue uno de los principales impulsores positivos del índice. En conjunto, ambos sectores aportaron 0,8 puntos porcentuales a la variación interanual.

Sin embargo, ese impulso no alcanzó para compensar las caídas en áreas clave de la economía. Siete sectores mostraron retrocesos, con especial impacto de la industria manufacturera, que se contrajo un 8,7%, y del comercio mayorista y minorista, con una baja del 7%. Entre ambos explicaron una incidencia negativa de 2,2 puntos porcentuales en el resultado general.

Con información de la agencia NA

Dos reuniones turbulentas entre Milei y Fernán Saguier, con cinco periodistas de La Nación en la mira

Dos reuniones turbulentas entre Milei y Fernán Saguier, con cinco periodistas de La Nación en la mira

El mandatario exigió el despido de Pagni, Alconada Mon y tres columnistas. Violencia, un frágil acuerdo y una "celada" en el despacho presidencial. Acusaciones por el "kiosquito" y el papel de Macri. Un diario escindido entre editoriales y el contenido periodístico. Encuentros y desencuentros entre dos fraternidades.

En al menos dos oportunidades desde diciembre de 2023, Javier Milei se reunió con el director de La Nación, Fernán Saguier. Una transcurrió en malos términos y concluyó en un precario acuerdo, y la segunda comenzó con cierta compostura y derivó en una brusca expulsión del editor, acompañado por agentes de seguridad, con la advertencia de que no volvería a pisar el despacho presidencial.

Hacia fin de 2024, con un año en Casa Rosada, el Presidente ultraderechista creía ver una campaña en su contra en el diario conservador. Las páginas de La Nación se dividían entre una inocultable adhesión al Ejecutivo en sus editoriales y algunas columnas de opinión, matices o marcada distancia en otras, y una agenda informativa crítica, sobre todo en la sección política. En cambio, el canal de noticias de la familia Saguier, LN+ —en el que Luis Majul ocupa espacios centrales y tuvo peso en la programación—, exhibía un oficialismo bastante homogéneo, que satisfacía el exigente paladar gubernamental.

Milei protestaba en público y apuntaba específicamente contra Julio César Saguier, presidente del directorio de La Nación, de perfil conservador y encargado de las relaciones empresariales y políticas. “Los esbirros de Julio César Saguier tienen la orden de dar siempre una visión negativa”, posteó el Presidente el 27 de octubre de 2024. “JC, sé que te caigo mal, pero así es la democracia”, apostilló al día siguiente.

Javier Mieli y Fernán Saguier

De acuerdo a dos fuentes independientes entre sí, Majul ofició de intermediario de los encuentros. La primera información sobre una cita conflictiva en Olivos fue dada por el periodista Roberto Navarro, en El Destape. Consultado por este medio, Majul negó haber hecho alguna gestión. Una versión indica que un tercer encuentro entre Milei y Saguier ocurrió en el despacho de éste en el quinto piso del edificio de La Nación, en el municipio de Vicente López, pero no pudo ser corroborada.

El único ingreso de Saguier a Casa Rosada está registrado el 29 de noviembre de 2024, a las 13.15, y quien habilitó la entrada por Balcarce 24 fue Manuel Adorni.

Por esos días, La Nación cuestionaba a Milei por la no sanción de la denominada “ficha limpia” —ahora reflotada—, que procuraba impedir las candidaturas de procesados y condenados por corrupción. Se trataba de una agenda por la que el macrismo decía luchar desde hacía años, y que los Saguier asumieron como propia. El contrapunto sobre el tema rompió el sesgo oficialista de los editoriales de la anteúltima página. “Ganó la ficha sucia”, sentenció la opinión institucional del diario.

La tormenta del primer encuentro se desató apenas Milei tuvo enfrente a Saguier. Con gritos y acusaciones, el Presidente exigió renuncias de cinco miembros del staff: el periodista de investigación y prosecretario de redacción Hugo Alconada Mon, los columnistas políticos Carlos Pagni, Joaquín Morales Solá y Jorge Fernández Díaz, y la periodista de economía Florencia Donovan. De todos ellos, Donovan era la que más había tratado con Milei, antes de su ascenso político.

Carlos Pagni, uno de los blancos preferidos de Javier Milei.

La molestia de Milei abarcaba desde informaciones que consideraba motivadas por intereses espurios o prejuicios ideológicos, opiniones por las que se sentía ofendido y meros matices en el abordaje económico. El Presidente ya había bloqueado e insultado a Alconada Mon en Twitter. A diferencia de un agravio frecuente disparado a los periodistas de política del diario (“ensobrados amarillos”), lo despreciaba por “socialista”. A esa altura, Alconada Mon había informado sobre los pagos irregulares a Milei del Banco Provincia, durante la gestión provincial de Daniel Scioli, y las inversiones en Miami y los subsidios estatales gozados por Beto Milei, padre del mandatario. En el caso de Pagni, el reproche mayor era que supuestamente había puesto en duda su salud mental en charlas reservadas ante inversores, lo que el mandatario asumió como un agravio irreparable. Además, entre opiniones en general matizadas sobre el Gobierno, Pagni puso el foco en Leonardo Scatturice y Pablo Otero (“el Señor del Tabaco”) como empresarios con terminales en despachos clave del Ejecutivo, otro factor que le ganó la ira presidencial y de Santiago Caputo.

Saguier no cedió al reclamo. “Gracias, pero la decisión sobre quiénes integran la redacción es mía”, le dijo a Milei. A cambio, le tendió un puente: firmar columnas mensuales en el diario. La reunión concluyó a las 14.25 con un principio de acuerdo. Se concretaron tres notas con la firma presidencial, fechadas el 3 de enero, 7 de febrero y 8 de marzo de 2025.

Aunque como consecuencia del turbulento encuentro hubo alguna regulación en cuanto a los tiempos de ciertas informaciones, el rumbo periodístico del medio insignia de los Saguier continuó con una agenda incómoda para el oficialismo en la sección política, alimentada por las coberturas de la presunta criptoestafa $LIBRA, las probables coimas del 8% en la Agencia de Discapacidad y los enriquecimientos de José Luis Espert y Manuel Adorni. Los matices permanecieron en la agenda económica y los editoriales del diario y el prime time de LN+ se afirmaron como trincheras oficialistas. Suele darse que ciertos segmentos de la pantalla televisiva parecen al menos disimular las ofensas del Presidente a periodistas del diario.

Si bien la dirección de La Nación corresponde a Fernán Saguier —psicólogo de profesión, con experiencia como corresponsal en Estados Unidos—, el peso del abogado Julio César se refleja en los textos de los editoriales. El presidente del directorio tiene llegada fluida a jueces y fiscales de Comodoro Py, y es interlocutor privilegiado del mundo de los negocios y la Asociación Empresaria Argentina. En cuanto a los otros hermanos, el ingeniero industrial Luis se ocupa de los números de la empresa, el arquitecto Alejandro se encarga de temas logísticos y la docente Florencia encabeza la Fundación La Nación. La sexta hermana, María Luz Saguier, se dedica al negocio agropecuario y el transporte de cargas.

Julio Césár Saguier, presidente del directorio de La Nación.

La siguiente reunión entre Milei y Fernán Saguier fue a solas en la primavera del año pasado, por la mañana. Una de las fuentes la situó en septiembre de 2025 en Olivos, la otra no lo precisó.

El director de La Nación se encontró con un Presidente afable, que tenía preparada una carpeta con recortes y notas impresas que le habían resultado agradables. En un momento, volvieron a surgir los nombres de Pagni y Alconada Mon, y Milei salió de sí. Increpó al visitante y se refirió a ambos periodistas como “sorete” e “hijo de puta”, términos cotidianos en su léxico. Saguier apenas pudo pronunciar palabra, hasta que el mandatario lo echó y lo hizo acompañar por la seguridad: “No vas a volver a pisar este lugar mientras yo sea Presidente”. El director del diario conservador salió con la impresión de que le habían tendido una celada, sólo para que escuchara la furia de Milei.

El “kiosquito” y los Macri

Así como el inquilino de Casa Rosada atribuye toda mirada no complaciente que se esboza en el multimedios Clarín al objetivo empresarial de que Telecom termine de absorber Telefónica, también apunta a intereses económicos y políticos de los Saguier para administrar su agenda. “El Presidente le dejó claro que La Nación defiende su kiosquito”, dijo una voz gubernamental.

Aunque los negocios del Grupo La Nación son por montos menores que los de Clarín, un apellido exacerba la prevención en Milei: Macri.

Durante años, periodistas y empresarios como Jorge Lanata, Daniel Vila (A24, La Red, América TV) y Jorge Fontevecchia (Perfil) atribuyeron a Mauricio Macri la propiedad en las sombras de LN+. En el Gobierno renacieron las suspicacias ante una agenda adversa que se filtra en ciertos segmentos del canal desde febrero pasado.

Un hito que marcan en el oficialismo es la concesión por diez años del predio de Costa Salguero a una sociedad entre Clarín y La Nación. Esas hectáreas privilegiadas sobre el río de la Plata estuvieron históricamente ligadas a empresarios cercanos al PRO, y acaban de ser asignadas por el Gobierno de Jorge Macri al duopolio informativo. El canon ofrecido por los ganadores fue inferior al de su competidor en la licitación, Eduardo Elsztain, empresario de excelente vínculo con los Milei. Sin invertir en infraestructura, Clarín y La Nación ya están anunciando muestras en Costa Salguero (rebautizada como BA Ferial) a partir del invierno, que dejarán de llevarse a cabo en La Rural de Palermo, predio explotado por IRSA, la firma de Elsztain.

Otro tema en la agenda de la pelea entre el Gobierno y La Nación es la remodelación del Luna Park. El diario de los Saguier viene informando profusamente sobre el supuesto daño en el patrimonio arquitectónico del mítico estadio que supondría la obra que propone llevar a cabo la empresa DF Entertainment. En la lectura del Ejecutivo, los accionistas de La Nación —que pugnaron por la licitación por el Luna Park— procuran evitar a toda costa la construcción de un microestadio que compita con el Movistar Arena, propiedad de los Saguier. El histórico estadio de box del Bajo porteño pertenece al Arzobispado, pero en la divisoria de aguas, DF Entertainment quedó cerca de Milei.

A ello se refirió el Presidente en una de sus últimas ofensivas. “Basura inmunda” le disparó Milei a Jorge Liotti, principal columnista dominical de La Nación y jefe de la sección política. “Obviamente estas mentiras están avaladas por editores delincuentes y dueños de moral cuestionable”, abundó. En Casa Rosada tradujeron esa frase como una alusión al negocio del Luna Park, otro “kiosquito”.

El mismo día de ese agravio, La Nación publicó un editorial titulado “Preservar el programa, proteger a Milei”. El texto, elogioso hasta lo empalagoso de las políticas económica y exterior del Gobierno ultraderechista, pareció sugerir que era necesario desprenderse de Adorni, a quien no mencionó. Consideró imperioso bloquear el regreso del peronismo porque, de lo contrario, “nos hundiremos en lo más profundo de un décimo círculo donde Dante Alighieri hubiera puesto a los países fallidos e irrecuperables”.

Un texto enjundioso que reencuentra a las fraternidades Saguier y Milei.

Sin embargo, como nada parece ser suficiente, horas más tarde, el Presidente apuntaría otra vez a Pagni en una carrera ilimitada por la ofensa. Por una confusión menor durante el programa “Odisea”, en LN+, sobre el mes de inicio del mandato ultraderechista, Milei arremetió: “delincuente mal parido”.

SL

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