Código Postal 4430

El 18 de marzo los armadores del pastor oficializarán el lanzamiento federal de "Consolidación Argentina" con un acto. Las conversaciones subterráneas con jefes locales para trabajar en el armado y el diálogo con artistas y deportistas. Gebel no participará del encuentro, pero deja correr a sus armadores.
Dante Gebel termina de dar los dos servicios dominicales en la River Church, su mega iglesia en California, y se sube a un avión privado rumbo a Honduras. Esa semana le toca viajar a Tegucigalpa, Panamá y Costa Rica como parte de la gira internacional del show “Presidante”. Se vendieron todas las entradas y está contento: en unas horas, miles de personas escucharán el espectáculo de humor, no religioso, en el que cuenta lo que haría si fuera presidente por un día. Cuando termine, se volverá a subir al avión y regresará a California para el próximo servicio. En el viaje, el sindicalista Juan Pablo Brey le avisará, desde Argentina, que está organizando un acto de más de mil personas para el 18 de marzo para pedir por su candidatura presidencial. Le parece bien, pero no ahonda mucho más.
Gebel nunca dice que no, pero tampoco que sí. El pastor influencer, que nació en San Martín pero se mudó hace 11 años a Estados Unidos, prefiere dejar hacer. Que el armado nacional que Brey y Eugenio Casielles comenzaron a construir en diciembre siga su curso. El sindicalista peronista y el ex armador libertario –creador de La Libertad Avanza y de la candidatura de Javier Milei– trabajan sin pedirle permiso y Gebel se los permite. Lee los recortes periodísticos que le mandan, todos sobre su supuesta candidatura presidencial, y responde con entusiasmo. Pero eso es todo: Gebel todavía no quiere aparecer.
No como candidato, al menos. El pastor evangélico –que prefiere que le digan comunicador, artista o conductor de televisión– tiene una iglesia con capacidad para 4.800 asistentes, un programa en Radio 10 y otro de entrevistas en Canal 13, que se llama “La divina noche” y produce Mario Pergolini. Tiene, además, 3,2 millones de suscriptores en YouTube y 2,4 millones de seguidores en Instagram. Y una mansión, un avión privado y una organización benéfica con la que, aseguran en su equipo, lleva donados millones de dólares por todo el mundo.
El que se encarga de las finanzas de Gebel es el CEO de la River Church, Daniel Darling. Darling es, a su vez, el padrino de Juan Pablo Brey, secretario general de Aeronavegantes, y quien viene insistiendo en lanzarlo como candidato a presidente. Brey, que forma parte de la CGT, está convencido de que, esta vez, dirá que sí. Sostiene, como muchos de los peronistas huérfanos y ex libertarios decapitados por Karina Milei que integran el armado de Gebel, que la presidencia de Javier Milei cambió el escenario. Solo un outsider puede sacar a otro outsider, insisten, y replican: “Tenemos un presidente que habla con el perro muerto, ¿qué importa que no viva en la Argentina?”.
La negativa de Gebel a lanzarse, sin embargo, no es un impedimento para construir su candidatura. Lentamente, durante tres meses, Casielles y Brey trabajaron en instalar su nombre y construir un espacio que englobe a todos los sectores que, espantados por la interna peronista o resentidos por el devenir libertario o frustrados con sus propios espacios políticos, quieran lanzar a Gebel como alternativa a Milei en 2027. El espacio se llama “Consolidación Argentina” y tendrá su lanzamiento oficial a nivel federal dentro de dos semanas.
El acto será el 18 de marzo en algún distrito del conurbano, aunque todavía no tienen definido el lugar. Gebel no participará, pero sí varios de los legisladores, intendentes, actores, empresarios y sindicalistas que, en las sombras, vienen manifestando su interés en participar de la campaña de Gebel. Un gobernador peronista, incluso, participará del encuentro con el objetivo de oficializar su alineamiento con el armado gebelista.
Casielles y Brey vienen conversando con los gobernadores de todo el país: muchos del Norte, como Hugo Passalacqua (Misiones) o Gerardo Zamora (ahora senador, pero mandamás de Santiago del Estero), pero también de la Patagonia, como Ignacio Torres (Chubut) y Sergio Ziliotto (La Pampa). Algunos prometen fierros y armado territorial, otros solo les escriben para tantear y curiosear. Pero para el armado gebelista es suficiente: su curiosidad es prueba suficiente de que el interés por la candidatura de Gebel crece. Por más que las encuestas les den, en general, que Gebel tiene un elevado nivel de desconocimiento e imagen negativa.
Existe ya una mesa política ampliada que integran varios políticos, futbolistas y empresarios. Forman parte el ex jugador y entrenador Walter Erviti, los empresarios Ariel Frías y Leonardo Flotta, los sindicalistas Emiliano Gallo (UOM) y José “El Vasco” Minaberrigaray (SETIA), entre otros. Hasta el triunviro de la CGT, Cristian Jerónimo, participa de algunas charlas. Y la mayoría viajó alguna vez en el avión privado de Gebel, acompañándolo en las giras de su show “Presidante”.
Son los impulsores del espacio “Consolidación Argentina”, que se reunió por primera vez a fines de diciembre en el Club de Pescadores. El objetivo para el 18 de marzo, sin embargo, es lanzar el armado federal del espacio con “mesas promotoras” en todas las provincias del país, que serán las encargadas de organizar el armado de Gebel a nivel nacional. Habrá 7 grandes regionales –Norte Grande, Mesopotamia, Centro, Provincia de Buenos Aires, Capital Federal, Patagonia y Cuyo– y después 24 provinciales, cada una dirigida por un referente de confianza de la mesa política original.
“Estamos colapsados. Ya no somos tres locos, nos piden de todos lados para sumarse y tenemos que organizarlo”, explica uno de los armadores de la mesa política. Prometen que habrá varios “famosos”, como Andrea Rincón, que hace solo unos días aseguró en un canal de streaming que Gebel sería el próximo presidente.
El objetivo de la convocatoria es comenzar a articular el armado gebelista en cada provincia y preparar el terreno para cuando Gebel decida anunciar su candidatura. En su entorno anticipan que será después del Mundial, pero como sucede con gran parte de los detalles de su candidatura –el programa de gobierno, los verdaderos financistas (muchos peronistas especulan que detrás está la mano de José Luis Manzano, aunque el gebelismo lo niega) o la duda de a quién busca sacarle votos en una eventual competencia electoral–, es una incógnita.
No quieren apurarse. En su armado insisten en que todavía hay tiempo para oficializar candidaturas. “El peronismo tampoco tiene candidato o plan de campaña. Solo están encerrados en la interna. ¿Por qué Dante tendría que decir hoy que es candidato?”, reflexiona uno de sus armadores.
MCM/CRM

En Mercado Libre, Galperin cobraba como CEO US$1,1 millones al mes, 1.500 veces más que su empleado promedio. Los directores de YPF ganan US$68.000; en el Galicia, US$50.000; el Macro, US$53.000 y Pampa Energía, US$83.000. Países desarrollados discuten desde si las compañías les pagan o no demasiado hasta sobre la desigualdad social.
La flexibilización de la ley de contratos de trabajo ya está vigente. En teoría busca bajar el costo laboral de las empresas para mejorar su eficiencia y, en el mejor de los casos, que contraten más empleados. Pero hace dos meses en este diario el historiador y ensayista Ezequiel Adamovsky se preguntaba por el costo patronal, es decir, cuánto les cuesta a las empresas sostener a sus máximos ejecutivos. Es un interrogante que se formulan las naciones a las que incluso Javier Milei suele presentar como modelo.
En países con mercados de capitales más desarrollados, donde un mayor porcentaje de la población invierte en bolsa, como Estados Unidos o España, las compañías que cotizan de manera pública deben informar cuánto cobran sus CEO y el resto de su primera plana e incluso compararlo con lo que ganan sus trabajadores promedio. De esta manera, tanto los accionistas pueden tomar conciencia de cuánto retribuyen a sus empleados de mayor rango y cotejarlo con las ganancias de la firma, pero esta información también ha alimentado sobre todo debates sociales sobre la desigualdad de ingresos entre los que más tienen, que suelen amasar cada vez más, y los que que menos tienen, que suelen constituirse en variable de ajuste para la ganancia de productividad.
“A nivel global, la remuneración promedio de un director ejecutivo o CEO se ha disparado un 50% en términos reales desde 2019 hasta alcanzar US$4,3 millonesen 2024, según datos de Oxfam”, cuenta el economista de esta ONG británico en su filial de México, Diego Merla. “Esto representa un ritmo de crecimiento 56 veces mayor que el del salario de las personas trabajadoras. Sumado a esto, es cada vez más común que los CEOs sean también ultraricos -es decir, millonarios con más de US$1.000 millones de patrimonio-, por lo que dicho aumento está directamente relacionado con el hecho de que en 2025 la concentración de la riqueza alcanzará un máximo histórico a nivel mundial. La riqueza combinada de los milmillonarios aumentó un 81% desde 2020 hasta alcanzar los US$18,3 billones. En América Latina y el Caribe la situación es aún más crítica: en el último año, la riqueza de los milmillonarios creció cerca de 39%, aproximadamente 16 veces más rápido que la economía regional. Este proceso de acumulación extrema se traduce en mayor influencia política. En Oxfam estimamos que las personas milmillonarias tienen hasta 4.000 veces más probabilidades de ocupar cargos públicos que la población común”, completa Merla su análisis.
Para analizar la cuestión, analicemos las diez empresas argentinas con mayor capitalización de mercado, es decir, las que más valen entre las que cotizan en bolsa. Como Mercado Libre está listada en la plaza tecnológica norteamericana Nasdaq, es la única de las diez que ofrece detalles de los sueldos de sus máximos ejecutivos a la Comisión de Valores de EE.UU. (SEC, por sus siglas en inglés). Su fundador y principal accionista, Marcos Galperin, que renunció al cargo de CEO el pasado 31 de diciembre para pasar al cargo de presidente ejecutivo y pensar más en el largo plazo de la empresa, cobraba por ese cargo en 2024 –último dato disponible– a razón de US$1,1 millones por mes, un 43% más que en 2023. Claro que la firma aumentó ese año 93% sus ganancias. Los accionistas no tienen de qué quejarse.
Donde surge lo más llamativo es la brecha entre el sueldo de Galperin y el empleado medio de Mercado Libre, de US$1.589 por uno, según el reporte de remuneraciones de la empresa. Los trabajadores de la compañía, con fuerte presencia en Brasil, México y la Argentina, cobran en promedio US$720 por mes, alrededor de $1 millón a la cotización actual del peso. El Estado argentino otorga beneficios impositivos por la contratación de personal de la economía del conocimiento: fueron US$83 millones en 2025. En otras empresas de EE.UU. como Amazon la brecha salarial entre CEO y trabajador promedio fue en 2024 mucho menor que en Mercado Libre, de 43 a 1, pero en otras como Starbucks resulto bastante mayor, de 6.666 por uno.
Las otras nueve grandes empresas argentinas sólo deben informar a la Comisión Nacional de Valores (CNV) el total de las remuneraciones de los directores, no cuánto cobra cada uno ni tampoco lo que ganan los CEO y otros máximos ejecutivos. Los directores tienen responsabilidad hasta penal, pero muchas veces su trabajo se limita a una reunión por mes, mientras que otros son los que llevan el día a día de las compañías. En cada firma se manejan con criterios diferentes y por eso la enorme diferencia entre los honorarios del directorio de una y otra.
En 2024 –último año como datos disponibles para la mayoría de las empresas analizadas–, YPF retribuyó en promedio a cada director con US$68.697 por mes, según el informe de remuneraciones remitido a la CNV. En su directorio están representados diversos representantes políticos del gobierno nacional y las provincias petroleras. En la actualidad, se sientan allí el presidente y CEO, Horacio Marín, pero también el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su antecesor en el cargo, Guillermo Francos.
En el Grupo Financiero Galicia se informó que cada director cobra en promedio US$50.107 mensuales. Entre ellos figuran varios de sus accionistas principales, como Eduardo Escasany y Federico y Tomás Braun. En el Banco Macro, que ya reportó la remuneración de 2025, ganan US$53.355 por mes. En la cúpula se sientan varios dueños como Jorge y Constanza y Marcos Brito y Delfín Carballo, otros empresarios como los dueños de Havanna –Carlos Giovanelli y Damián Pozzoli– y exsecretarios de Finanzas de gobiernos pasados –Mario Vicens y Sebastián Palla–.
En Pampa Energía cobran US$83.103. En su directorio se ubican también sus propietarios, Marcelo, Damián y Nicolás Mindlin, pero además otras figuras como la exjefa de asesores del gobierno porteño de Horacio Rodríguez Larreta, Julia Pomares. En Telecom, que pertenece a los dueños del Grupo Clarín como los Noble Herrera y Héctor Magnetto, los directores ganan US$19.210. Entre ellos se encuentra su presidente, Carlos Moltini.
Otras firmas, en cambio, optan por relativamente menores remuneraciones a sus directores: Transportadora Gas del Sur (TGS), propiedad de Pampa, US$6.569; BBVA, la filial argentina del banco español, US$3.396; la eléctrica Central Puerto, de los Escasany, Carlos Miguens Bemberg y Guillermo Reca, US$1.427; y la siderúrgica Ternium, del grupo Techint, de Paolo Rocca, US$5.713 para 2025.
Entre los ejecutivos que más ganan en el sector privado, más allá de los CEO, están los CFO, chief financial officer, o directores de finanzas. En su informe de enero pasado, la consultora Adecco reportó que en grandes empresas del área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) embolsaban por mes entre $16,2 millones y 19 millones, el equivalente de entonces de entre US$11.200 y 13.100. En otro relevamiento de su competidora Randstad en la misma región, los CFO de bancos y servicios financieros cobraban entre $16,4/19,4 millones, lo mismo que los de hidrocarburos y minería, tecnología y laboratorios. Los de automotrices y manufacturas, entre $15,7/19,8 millones; los de consumo masivo, cadenas comerciales y servicios, entre 14,6/18 millones, y los de transporte y logística, entre 13,9/17,1 millones.
Los sueldos de directores, gerentes generales y otros ejecutivos en las empresas aumentaron entre 29% y 36%, según cuenta la responsable de búsqueda y selección de talento de Adecco, Alejandra López. La inflación fue del 31%, mientras que el índice de salario del sector privado registrado subió sólo 28%, según el Instituto de Estadística (Indec). “En muchos casos los incrementos de las altas posiciones se ubicaron levemente por encima de la inflación proyectada, lo que demuestra que las empresas priorizan mantener la competitividad salarial en los niveles de liderazgo”, analiza López.
“Además, estos cargos suelen incluir no sólo salarios fijos sino también bonos, incentivos vinculados al desempeño y el resultado del negocio, con lo cual la remuneración puede ser aún mayor, dependiendo de la industria y del tamaño de la empresa”, apunta la ejecutiva de Adecco. Los sectores que más pagan a la alta dirección en la Argentina son los de energía y minería. En Adecco observan que las firmas buscan directores y gerentes con trayectoria y liderazgo, pero también con capacidades de adaptarse a un contexto económico cambiante y de impulsar el crecimiento en ese entorno.
Desde la mirada de Adamovsky, “los salarios y bonos exorbitantes que se llevan los CEOs y ejecutivos vienen creciendo de manera injustificable”. “Pero además de eso hay que sumar toda una cantidad de prebendas gerenciales: comisiones, oficinas lujosas, choferes, pasajes en primera, viáticos, retiros a resorts lujosos, etc., una fortuna en costos que deben soportar las empresas”, agrega. Una discusión pendiente que puede interesar a los pequeños accionistas de las empresas que cotizan en bolsa, aunque de manera más amplia a aquellos preocupados por la creciente desigualdad social.
AR/MG

En paralelo a la causa contra el gendarme Guerrero, se investigan las responsabilidades de los jefes de las fuerzas federales y de la entonces ministra de Seguridad. "La quiero ver presa", afirmó el fotorreportero.
“Qué decirte, Bullrich, que sos tremenda compañera”. Con esa sutileza Pablo Grillo le habló días atrás a la jefa libertaria en el Senado y quien fue ministra de Seguridad cuando el gendarme Héctor Guerrero disparó una granada de gas lacrimógeno que impactó en su cabeza. El jueves próximo se cumple un año de aquella represión frente al Congreso y el fotorreportero busca que la Justicia avance no solo en la responsabilidad del cabo de la fuerza federal, sino también en la cadena de mando del operativo. En el vértice de arriba aparece, justamente, Bullrich.
La jueza federal María Servini está cerca de elevar a juicio oral al gendarme Guerrero por lesiones gravísimas y abuso de armas reiterado en seis oportunidades. Es que el cabo disparó de manera antirreglamentaria en reiteradas oportunidades: en línea horizontal y violando el protocolo de hacerlo a 45 grados. La magistrada descubrió en la investigación que el disparo que impactó sobre Grillo fue el cuarto, exactamente a las 17.18, cuando cayó Grillo. Y en esa secuencia de la represión hay un detalle que quedó registrado en las pruebas que recolectó la Justicia y que podrían aventurar que se avance sobre la cadena de mando: Guerrero, entre tiro y tiro, recibe una palmada en su espalda de uno de sus superiores.
También hay videos donde se ven a distintos jefes tanto de la Gendarmería como de la Policía Federal alrededor del grupo represivo, y que nada hacen para detener las maniobras ilegales de Guerrero.
Servini procesó al gendarme a fines del año pasado y la Cámara de Casación confirmó la medida. La última instancia ocurrió esta semana, donde el tribunal de alzada rechazó un planteo de queja de los abogados de Guerrero, defensores puestos por el Gobierno. Pero un análisis pormenorizado de la resolución de Servini, vinculados a los momentos y modos en que se produjeron los seis disparos de Guerrero, permiten trazar una línea directa con distintos funcionarios que componen la cadena de mando del operativo.
“El disparo que dio en la parte frontal de la cabeza de Pablo fue el cuarto de los seis disparos que se demostró que hizo Guerrero. Esto significa que si los funcionarios que tenían el deber de supervisar y controlar el accionar de los agentes en terreno, hubieran tomado efectiva intervención ante el primero, el segundo o el tercer disparo prohibido de Guerrero, hoy Pablo estaría completamente sano y salvo, y ningún otro manifestante hubiera corrido riesgo de terminar gravemente herido o muerto por el accionar deliberadamente peligroso y abusivo del cabo primero”, denunciaron las abogadas de Grillo, Claudia Cesaroni (de la Liga Argentina por los Derechos Humanos) y Agustina Lloret (del CELS) en un escrito presentado el 10 de febrero pasado al que accedió elDiarioAR.
En esa presentación, la querella puntualizó a los jefes de la Gendarmería del operativo, así como de la Policía Federal –fuerza que dirige el comando unificado del protocolo antipiquetes– y a Bullrich como máxima responsable política.
“Fue un tiro bien hecho”, declaró Bullrich sin ruborizarse el 28 de enero pasado en el streaming del diario El Cronista. Allí no le repreguntaron sobre la cantidad de disparos de Guerrero ni sobre el peritaje que realizó la Unidad de Balística de Policía de la Ciudad como fuerza auxiliar de la Justicia. Esa investigación determinó que el tiro de la pistola lanzagases –calibre 38.1mm, serie n° 00660– que hirió a Grillo fue realizado de manera antirreglamentaria.
El pedido de investigar la cadena de mando del operativo no es un planteo solo de la querella o de Servini, sino también del tribunal de alzada. En la confirmación del procesamiento de Guerrero, el presidente de la Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones, el juez Roberto Boico, exigió puntualmente que se profundice la investigación hacia todas las autoridades involucradas en el diseño del operativo, la transmisión de órdenes y la supervisión del accionar de las fuerzas de seguridad. “Los hechos que aquí se investigan exige una profundización relativa a las eventuales responsabilidades que le cupieron, si fuera el caso, a las autoridades a cargo del operativo dentro del cual Guerrero se condujo del modo en que se examinó”, escribió el magistrado.
“Se torna indispensable que, más allá de la determinación de responsabilidad del autor material, se lleve adelante una investigación profunda y seria que establezca las responsabilidades de los funcionarios detrás del diseño, coordinación, conducción y supervisión del operativo, así como la falta deliberada de investigar a Guerrero y demás responsables en sede administrativa con intentos de instalar una versión falsa de los hechos para procurar su impunidad”, denunció la querella.
La investigación sobre la cadena de mando aún está en ciernes y la querella estima que se profundice una vez que la causa sobre Guerrero sea elevada a juicio. El juzgado de Servini además tiene un expediente abierto sobre todo el operativo represivo del 12 de marzo, cuando también fue herida la jubilada Beatriz Blanco –recibió un golpe de un policía– y Jonathan Navarro –perdió la visión de un ojo por un disparo en la cara que efectuó un prefecto, sobre el lado de la avenida Rivadavia–.
A un año de la represión, este jueves habrá un festival musical en el Congreso encabezado por la Bersuit. Grillo todavía se recupera en el hospital de rehabilitación Rocca, aunque ya puede dormir los fines de semana en su casa en Escalada, Lanús. Desde allí fue que le grabó el video que le dedicó a Bullrich y le dijo a la revista Mu de LaVaca: “Quiero verla presa”.
MC

Jan De Nul y DEME se disputan el control del sistema de dragado y balizamiento del Paraná-Paraguay en una licitación que definirá el manejo del principal canal por donde salen las exportaciones argentinas.
Una licitación en disputa: Milei rediseña el negocio de la Hidrovía y busca dejar a Macri en la orilla
La idea de que el Estado volviera a controlar la Vía Navegable Troncal Paraná-Paraguay parecía verosímil en 2021 cuando venció la concesión de la Hidrovía S.A., un consorcio de la belga Jan De Nul y la argentina Emepa, y el gobierno de Alberto Fernández prometió crear Hidrovía Sociedad del Estado para administrar el principal corredor de comercio exterior del país.
Pasaron apenas cuatro años, un cambio de gobierno y un derrotero político que incluyó prórrogas, anuncios que no fueron, licitaciones anuladas y hasta una tragedia: Mario Meoni, el entonces ministro de Transporte, impulsaba el esquema con participación estatal, falleció en un accidente de tránsito cuatro días antes del vencimiento de la concesión. En esta Argentina tan distinta, la discusión por la soberanía se esfumó y el control del principal corredor exportador se disputa en una licitación entre gigantes privados: las belgas Jan De Nul y DEME y la brasileña DTA Engenharia, que corre el riesgo de ser descalificada por no haber presentado las garantías que exige el pliego.
El proceso, que arrancó formalmente el 27 de febrero con la apertura del primer sobre, no se terminará hasta el segundo semestre, aseguraron a elDiarioAR fuentes de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN). En la primera instancia las empresas deben presentar antecedentes legales, financieros y técnicos, además de una garantía por US$ 20 millones para mantener la oferta. En marzo se abrirá el segundo sobre con el plan de obras e inversiones y en abril el económico, en el que competirán por la tarifa. La adjudicación no se espera antes de mayo y de ahí se calculan entre treinta y sesenta días hasta la toma de posesión.
Los tres nombres de las dragadoras que aparecen como cabeza en las ofertas pertenecen a capitales extranjeros y, dos de ellas, son gigantes del negocio en el mundo.
La belga Jan De Nul, fundada en 1938, participó en proyectos emblemáticos como la construcción del aeropuerto de Hong Kong sobre tierras ganadas al mar y obras vinculadas a la expansión del Canal de Panamá. En Argentina es conocida porque está a cargo desde 1994 de las tareas de dragado, primero dentro de la concesión de Hidrovía S.A. y luego como contratada directa de la Administración General de Puertos desde 2021.
En febrero de 2025 el juez federal Sebastián Casanello ordenó allanar sus oficinas en una causa impulsada por el fiscal Guillermo Marijuan por presuntas irregularidades en el anterior proceso de licitación de la hidrovía, que el gobierno terminó anulando. El expediente no derivó en imputaciones.
La otra gigante competidora es DEME, fundada en 1875 y también con sede en Bélgica. La empresa se especializa en dragado, infraestructura marítima y proyectos offshore vinculados a energía y puertos.
A nivel local tomó conocimiento público por haber presentado impugnaciones y denuncias en la licitación fallida de 2025. La firma insistía con que el diseño del pliego favorecía a Jan De Nul, y terminó siendo la única oferente. Luego de apuntar contra la empresa públicamente, desde ANPYN confesaron a elDiarioAR: “Decidimos hacer borrón y cuenta nueva, porque robustece a la licitación que una empresa de tal envergadura esté interesada”.
En el plano internacional, cuenta con una causa penal en Bélgica por presunto soborno vinculado a un contrato en el puerto ruso de Sabetta. La fiscalía llegó a pedir la confiscación de 12,6 millones de euros. La acusación quedó sin efecto porque el tribunal consideró que parte de la evidencia clave, que se trataba de correos electrónicos incorporados al expediente, habían sido obtenidos en violación de garantías procesales.
A diferencia de las europeas, el grupo empresario brasileño DTA Engenharia –la tercera competidora– es una firma más jóven, fundada en los 90, y con trayectoria concentrada en el mercado brasileño. “Tuve que revisar su web para ver de dónde venía”, admitió uno de los representantes de usuarios de la Vía. La firma corre el riesgo de quedar fuera de la carrera por no presentar la garantía de mantenimiento de la oferta. Según supo elDiarioAR, las semanas previas a la licitación, representantes de la empresa recorrieron Buenos Aires y Rosario para presentar su propuesta ante cámaras empresarias y usuarios del sistema.
Las empresas llegan a la licitación en medio de un debate técnico sobre el diseño del proceso. Uno de los puntos más discutidos fue la fijación de bandas tarifarias –sobre todo el límite interior– para las ofertas, una recomendación que el Gobierno decidió incorporar por recomendación de la mesa de comercio y desarrollo de la ONU (UNCTAD), que actuó como veedor del proceso para evitar una nueva anulación del mismo.
Quienes defienden ese esquema sostienen que fijar un límite inferior busca evitar ofertas temerarias o estrategias de dumping, como las que se registraron en otras concesiones de infraestructura en los años noventa. Del otro lado, especialistas como Alejandro Bustamante, profesor de la Universidad del CEMA y director de Amaltea Agro explicó a este medio que “desnaturaliza el propósito de una licitación”, cuyo objetivo debería ser descubrir el precio más competitivo que las empresas están dispuestas a ofrecer.
Otra crítica en esta línea apunta al impacto que el esquema tarifario podría tener sobre la competitividad del comercio exterior. Según el pliego, el peaje comenzaría bajando de US$ 4,30 por TRN a US$ 3,80 al comienzo de la nueva concesión para luego aumentar 44% en la etapa 2 de la operación, pero prevé obras para profundizar el canal navegable, lo que permitiría que barcos de mayor tamaño puedan cargar más mercadería en los puertos del sistema.
Gustavo Idígoras, presidente de la cámara CIARA-CEC, explicó a elDiarioAR que “hoy muchos barcos tienen que completar carga en Bahía Blanca, Necochea o incluso en puertos de Uruguay o Brasil. Si se logra mayor profundidad se puede cargar más en origen y eso termina compensando el costo”.
Bustamante cuestiona que las metas de profundización previstas no alcanzan para eliminar la necesidad de completar carga en puertos marítimos, un sobrecosto logístico que puede rondar entre 5 y 7 dólares por tonelada. En ese escenario, advierte, cualquier aumento del peaje terminaría trasladándose a productores y exportadores.
También hubo cuestionamientos sobre el diseño técnico del pliego. El sistema de evaluación de las ofertas otorga un peso significativo a antecedentes y requisitos técnicos (40% versus los 60% que pondera la tarifa) que, en su máxima expresión, sólo podría cumplir la empresa que ya operó la hidrovía durante los últimos años. Según el especialista, eso podría terminar favoreciendo a Jan de Nul, operador histórico del sistema.
El esquema de concesión que hoy se vuelve a discutir nació en los años noventa cuando, al igual que con las autopistas, las empresas de servicios públicos, YPF y otros etcétera, el expresidente Carlos Menem y su ministro de Economía Domingo Cavallo privatizaron la obra permitiendo a las empresas concesionarias cobrar peaje por tonelada fiscalizada. Desde 1994 y hasta 2021, estuvo en manos de Hidrovía S.A., el consorcio entre la empresa belga Jan de Nul y la argentina Emepa de Gabriel Romero, con una facturación estimada de 300 millones de dólares por año.
El vencimiento del contrato le tocó al gobierno de Alberto Fernández quien, luego de un intento fallido por estatizarla y ante las presiones del sector privado, optó por elaborar una licitación como la que se está llevando a cabo ahora pero, en el mientras tanto, administrar la Vía a través de la Administración General de Puertos, que siguió contratando a Jan de Nul para dragar y a Emepa para balizar.
En 2025, bajo el gobierno de Javier Milei, se lanzó una licitación que terminó anulada tras impugnaciones y cuestionamientos cruzados. Para esta nueva convocatoria, elaborada con auditoría técnica de la UNCTAD, el Gobierno se muestra confiado.
El caballito de batalla son los tres nombres que se presentaron. “La UNCTAD nos había señalado que en procesos de este tipo lo habitual es que se presenten entre dos y cuatro empresas, por lo que la participación de tres oferentes, que además entre los principales jugadores del sector, es una señal de competencia suficiente para avanzar con la adjudicación”, explicaron a este medio desde el Gobierno.
NR/MG

Nacido en 2019 entre vecinas de San Telmo, el grupo reúne hoy a más de 200 mujeres que comparten información, cuidados, proyectos solidarios y encuentros presenciales. En tiempos de individualismo, la red se convirtió en una forma de reconstruir comunidad desde lo cotidiano.
En tiempos en los que el individualismo parece imponerse como norma, tejer redes se vuelve un gesto político y vital. En San Telmo, un grupo de mujeres lleva casi siete años construyendo una comunidad basada en la cercanía, el cuidado mutuo y la solidaridad. Lo que empezó como un pequeño chat entre vecinas se transformó con el tiempo en Santelmeñas en red, un entramado de más de 200 feminidades que comparten información, apoyo y proyectos comunes en el barrio.
La iniciativa nació en 2019, sin un plan demasiado estructurado, pero con una intuición clara: ampliar el círculo de confianza entre mujeres que compartían el mismo territorio. Carolina, una de las impulsoras y administradora del grupo, recuerda que todo comenzó a partir de un chat previo más pequeño, integrado por amigas y vecinas. Cuando surgió la posibilidad de sumar a otras personas, decidieron crear un nuevo espacio.
“No fue que a una sola se le ocurrió. Con Marijó teníamos otro grupo más chico, de siete u ocho amigas y vecinas con mucha intimidad compartida, pero en la presencialidad. Cuando otra vecina quiso sumarse, pensamos en abrir un grupo nuevo, ya no solo entre quienes nos conocíamos tanto, sino ampliando un poco más la comunidad”, cuenta.
La lógica era simple: sumar a personas conocidas por alguien del grupo, siempre con algún vínculo previo. El objetivo, en ese momento, no estaba formulado con precisión. “No sé si teníamos un objetivo muy claro”, admite María José. “No algo explícito que hubiéramos conversado”.
Sí había, en cambio, un criterio que terminó definiendo el espíritu del espacio: el territorio. La mayoría de las integrantes eran vecinas o personas vinculadas a la vida del barrio. “La constante es que fueran vecinas o cercanas de la comunidad de San Telmo”, explica María José. “Con el tiempo se extendió un poco a otros barrios, pero lo que nos nuclea sigue siendo el territorio”.
Para Graciela, que se incorporó más tarde al grupo pero vive en San Telmo desde hace cuatro décadas, ese rasgo es central. “Aparece mucho la palabra comunidad y creo que ese es el punto: organizarnos en comunidad, y además como mujeres de una comunidad”, dice. Desde su mirada, el grupo también funciona como una forma de sostener la identidad del barrio frente a los cambios de los últimos años. “San Telmo se ha gentrificado, es otro mercado, son otras calles. Pero hay cuestiones que nos juntan y nos sostienen para no perder esa identidad”.
El grupo creció rápidamente, pero nadie imaginaba que un acontecimiento global aceleraría ese proceso. La pandemia de 2020 terminó de consolidar la red. “Nadie se imaginaba lo que iba a implicar la pandemia para el grupo y para cada una de nosotras”, recuerda María José. “Fue soporte y sostén para muchas. Cuando todo se volvió hacia adentro, este grupo nos permitió seguir sosteniendo alguna idea de comunidad”.
Durante los meses de aislamiento, el chat funcionó como un espacio de ayuda mutua. Circulaban computadoras o celulares para quienes los necesitaban, se organizaban donaciones y también se coordinaban acciones solidarias en el barrio.
Uno de esos episodios ocurrió con la escuela Isauro Arancibia, que durante la pandemia siguió acompañando a estudiantes en situación de vulnerabilidad. “Buscaban personas con auto para llevar mercadería o materiales para las clases”, recuerda Carolina. “A través del grupo varias nos sumamos”.
Ese tipo de iniciativas, sumadas a los intercambios cotidianos, fortalecieron los vínculos. Con el tiempo, el chat dejó de ser solo un espacio virtual y empezó a trasladarse a la vida del barrio.
Hoy Santelmeñas en red reúne a unas 230 mujeres cis, lesbianas, trans y no binaries con perfiles muy diversos: docentes, escritoras, trabajadoras sociales, emprendedoras, profesoras de yoga, personas vinculadas al arte, la gastronomía o el deporte. Muchas tienen trayectorias y saberes que terminan circulando dentro de la comunidad.
“No es solo un grupo donde te pasás el teléfono del plomero”, explica María José. “Aunque eso también está: tenemos un Excel de servicios y vamos probando si tal electricista vino o no vino. Pero cada una puede aportar algo cuando hace falta”.
La diversidad de intereses dio lugar a múltiples iniciativas. Con el tiempo fueron apareciendo subgrupos más específicos: uno de compras colectivas, otro de perimenopausia y menopausia, uno para salir a bailar o ir a peñas y otro vinculado a la crianza de niñas y niños.
El grupo de compras, por ejemplo, surgió en 2023 cuando la situación económica se volvió más difícil. “Empezamos compartiendo comercios del barrio o lugares donde comprar más barato”, cuenta Carolina. “Después dijimos: podemos organizarnos para comprar juntas”.
Hoy son alrededor de cien personas que adquieren productos a mayoristas o cooperativas, organizan la logística y se turnan para recibir, fraccionar y distribuir los alimentos. “Todo es absolutamente autogestivo y artesanal”, explica.
Además de la actividad cotidiana en el chat, las Santelmeñas también organizan encuentros presenciales. Este año preparan el séptimo. Suelen hacerse los domingos por la tarde en un centro cultural cercano al barrio, con modalidad “a la canasta”: cada una lleva algo para compartir.
En esos encuentros se mezclan charlas, presentaciones y pequeñas iniciativas culturales. Algunas integrantes leen textos, otras llevan libros o plantines para intercambiar, y desde el último encuentro también se sumó una mini feria con producciones de las propias participantes.
Uno de los objetivos que fue apareciendo es trascender el individualismo. Eso es lo más fuerte
“Primero hay mucho bullicio, todas conversando”, cuenta Carolina. “Después hacemos una ronda grande donde se presentan las que vienen por primera vez o quienes quieran compartir algo. Y después ya es conversación”.
A veces los encuentros también se aprovechan para impulsar acciones solidarias. En uno de ellos reunieron donaciones para proyectos sociales del barrio.
Graciela recuerda especialmente un episodio que la emocionó: las donaciones que llegaron a la sala de jardín del Isauro Arancibia, donde ella trabaja. “Cuando vi las fotos del aula preparada para recibir a los chicos, con cosas que habían donado compañeras del grupo que antes ni conocían la escuela, dije: ‘Wow, qué loco’. Es impresionante cómo se va armando la red”.
Para ella, el grupo revela algo más profundo que una simple organización vecinal. “Uno de los objetivos que fue apareciendo es trascender el individualismo”, reflexiona. “Eso es lo más fuerte”.
La red también transformó la experiencia cotidiana del barrio. “Salís a la calle y siempre te encontrás con alguien del grupo”, cuenta María José. “Estás en la verdulería y aparece una”. Graciela coincide: “Estás esperando el semáforo y alguien te dice ‘¿vos sos del grupo?’. Son pequeñas cosas, pero en estos tiempos son fundamentales”.
El grupo también funciona como un espacio donde circulan experiencias personales. Desde duelos hasta problemas laborales o cuestiones de cuidado familiar. “Se habilita algo de lo íntimo”, dice Carolina. “Hay compañeras que perdieron un familiar, otras que se quedaron sin trabajo, y el grupo está ahí”.
La red, además, sigue expandiéndose de forma orgánica. Cada tanto alguien quiere sumarse, lo que abre un debate interno sobre hasta dónde crecer. Carolina suele contactarse personalmente con las nuevas interesadas y explicarles cómo funciona el espacio. “Somos tantas, el grupo funciona de esta manera, no se permiten audios, si se arma una conversación larga se pasa al privado”, les explica. Algunas deciden sumarse y otras prefieren no hacerlo.
Mientras tanto, la comunidad sigue produciendo pequeños gestos cotidianos: compartir plantines, recomendar trabajos, ofrecer una casa con electricidad cuando se corta la luz o invitar a alguien a trabajar con la computadora cuando no tiene conexión. “Se corta la luz y alguien dice: vení a cargar el celular a mi casa”, resume María José.
Para quienes integran Santelmeñas en red, ese tipo de gestos define el sentido del grupo: una trama barrial que se construye día a día y que demuestra que, incluso en una gran ciudad, todavía es posible hacer comunidad.
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