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Tras días de pasillos a oscuras y clases abiertas, la universidad pública marcha contra el ajuste de Javier Milei

Tras días de pasillos a oscuras y clases abiertas, la universidad pública marcha contra el ajuste de Javier Milei

Una joven tarda casi diez minutos –con parada de hidratación obligada a mitad de la subida– en llegar al piso 16 de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, para rendir Bioquímica. Ahí, a solo una escalera de la cumbre (el edificio tiene 17 niveles, sin contar el subsuelo), los estudiantes se abanican con apuntes, se sacan las camperas. Privados de ascensor, presos de un discurso de época que impone el sacrificio, repasan. La casta y los castigados. 

“Usá las escaleras. Cuidemos la energía”, advierte un sticker del Programa de Gestión Eficiente de Recursos Energéticos de la Universidad. Como los numerosos carteles de salida, cobran otro significado en este contexto. En el piso 9, Victoria, a punto de entrar a su clase de Farmacología, recupera el aliento y habla de forma entrecortada. 

“Durante todos estos años, la UBA sobrevivió gracias a los docentes, a los no docentes, a los estudiantes… creo que va a sobrevivir a esto. Aunque, si no negocian algo, no descarto que el cuatrimestre que viene la facultad cierre por un tiempo”. Planea ir a la marcha del 23 por la educación pública. “Me da miedo de que se ponga peligroso, eso sí. Estoy arreglando para ir con amigos”.

Lucas, vestido con un ambo, cuaderno en mano, cursa el tercer año de la carrera. Tiene confianza, aunque reconoce que la situación es complicada. Como futuro profesional de la salud, sabe que el camino –el que transita y el que le espera– es espinoso. 

Una clase pública en la Facultad de Medicina.

“Esta situación nos afecta a todos. Creo que vamos a salir adelante, pero después de un tire y afloje”. Su presencia en las calles el martes próximo, dice, dependerá de si surge una oferta satisfactoria desde el Gobierno. La insuficiente propuesta oficial, anunciada horas más tarde y rechazada por los gremios, las autoridades universitarias y las agrupaciones estudiantiles augura un participante más en la manifestación.

La marcha de hoy es la derivación de la decisión del Gobierno de prorrogar para este año el presupuesto universitario 2023 sin contemplar que la inflación interanual, tomando en cuenta la medición oficial de febrero último, superó el 270%. Así, las cuentas de las universidades públicas llegaron a tal nivel de asfixia que su funcionamiento entró en una zona de riesgo. Según un relevamiento de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), sin una ampliación, los montos actuales para la financiación de la educación superior nacional serían los más bajos en 27 años.

En las escalinatas de la entrada de la Facultad conviven tres grupos que también decidieron abandonar las aulas. Los alumnos, amontonados, escuchan a las docentes, anotan, pasan el mate. Hay algo íntimo en estas clases, cierto aroma asambleario no intencionado

En la Plaza Houssay, el pasto reemplazó a los pupitres y también se dictan diversas asignaturas. Frente a tanto énfasis en lo privado, estudiantes, médicos y docentes enseñan, aprenden, subrayan y resumen lo público. 

Una doctora del Hospital de Clínicas está terminando de comer. Cuenta que no puede detenerse para dar una entrevista. “Estuvimos en el abrazo y ahora tenemos que atender a nuestros pacientes”. 

El día que apagaron la luz

El sol bajo el cual conviven skaters y futuros médicos brinda un mejor panorama que la oscuridad total que se vive en la Facultad de Ciencias Económicas, ubicada a pocas cuadras. Camila, estudiante de Contaduría, camina bajo la sombra total que prosiguió a las elevadas tarifas de luz. 

–¿Cómo vivís la situación que atraviesa la UBA?

–Complicada. Saber que puede llegar a cerrar es una conmoción, la sensación de que se te puede cortar todo, porque, ¿adónde iríamos?

Tiene, según comenta, “un mal presentimiento”, la intuición de que su casa de estudios puede cerrar. Respeta a los que marchan –“pacíficamente”, aclara–, aunque ella no va a sumarse. Se inclina por otras soluciones, como la auditoría de la Universidad o los convenios entre las autoridades universitarias y estatales.

En un pasillo de muchas lámparas, todas apagadas, una trabajadora no docente se limita a agregar: “Todo está mal, muy mal”. 

La educación como Derecho

A la unión que surge del amor por la Universidad, se suma el poder (y la potencialidad) del espanto por el ajuste. Hasta en la Facultad de Derecho hay clases públicas. De traje, sin pizarrón, ni micrófono, Gustavo Caramelo, profesor de Contratos Civiles y Comerciales expone frente a decenas de estudiantes. Luego de dos horas de debates legales, recibe halagos de tres estudiantes, la consulta de algunos más y se toma una pausa antes de su próxima clase. 

“Me parece que la educación pública es un baluarte de la Argentina, algo que tenemos que defender, más allá de lo que cada uno vote. Muchos estudiantes acá pueden haber apoyado a este Gobierno y no están de acuerdo con las medidas que está adoptando con respecto a la Universidad pública. Estas afectan la posibilidad de desarrollo del país, la movilidad social ascendente, la perspectiva de futuro, la esperanza de que haya generación tras generación con mayor formación que la anterior”, arguye. 

Sus padres no accedieron a la instrucción superior, pero tanto él como su hermano son profesionales. La UBA está inscrita en su ADN desde los trece años, cuando ingresó al Colegio Nacional de Buenos Aires. Sin embargo, resalta la importancia de defender a todas las universidades públicas de todo el país: como la Universidad Nacional de Avellaneda, donde da clases.

“La Facultad de Derecho no siempre se pliega a los movimientos de protesta, pero estamos viviendo una situación tan extrema que hasta el decano dio una clase en las escalinatas”, remata el doctor Caramelo. El 23 va a marchar, remarca, “ejerciendo el derecho constitucional de la comunidad a hacer reclamos ante las autoridades”.

También mirando hacia la avenida Figueroa Alcorta, una docente acababa de impartir la materia La Vía Recursiva en el Derecho Penal. Tres alumnas permanecen sentadas, charlando. Una de ellas es Elisa, estudiante de Abogacía, quien está a punto de terminar la carrera.

“¿Cómo es tener clases públicas? Por un lado, disfrutás de la excelencia académica de los profesores. Por otro, sentís la tristeza de estar afuera por un recorte presupuestario que resulta completamente inaceptable e inadmisible”. 

Elisa lamenta tener que referirse a su próximo recibimiento como un “privilegio”. Al igual que ella, sus amigas van a dar el presente el 23. Las tres están de acuerdo: “Quizás falte más acción por parte de un sector de los estudiantes, pero la gran mayoría defendemos la educación pública y de calidad”.

Una clase pública en la Facultad de Ingeniería de la UBA, el pasado 17 de abril.

Motor psico

En la Facultad de Psicología, la cartelería, tan común en el edificio de la calle Independencia, esta vez sorprende: más allá del color político, las consignas se relacionan con la marcha y el ajuste impuesto por La Libertad Avanza. Recientemente, una masiva asamblea demostró el respaldo a las medidas de fuerza y la solidaridad entre el claustro docente y estudiantil.

En la fotocopiadora pegada al edificio, una estudiante se queja de lo caro que es cursar. Gastó 15 mil pesos, solo en una materia. Precisamente, una de las reivindicaciones más sentidas, junto con la necesidad de aumento presupuestario y de los salarios docentes, es la necesidad de políticas públicas para que todos los estudiantes puedan afrontar la cursada. 

Como recuerdan los afiches, el desmantelamiento de las universidades nacionales no está escindido del crecimiento de los trabajos precarizados entre los jóvenes, o el impacto que sufren por el aumento de servicios y alquileres.

Hacer Historia

La Facultad de Filosofía y Letras no es ajena a las marchas, los paros, la simpatía hacia las luchas de los trabajadores, ni a las disputas políticas e ideológicas. 

Allí, se lee a Marx (el “barbudo” que obsesiona al Presidente) y la izquierda tiene un peso fuerte. Pero lejos de representar una obstrucción a la calidad educativa, la institución cuenta con dos de las carreras mejor posicionadas en el prestigioso Ranking QS de 2024: Lenguas modernas (en el puesto 21) y Antropología (puesto 24).

Para tranquilidad del Presidente, materias como Economía para Historiadores también indagan en la escuela austríaca. Y esto pudo presenciarse en las más de 200 clases públicas con corte de calle que se desarrollaron a lo largo de días e involucraron a casi 5.500 estudiantes y docentes de cátedras muy diversas. 

Luca Bonfante está terminando la carrera de Historia. Es militante del PTS y consejero estudiantil por la lista “La Izquierda al Frente Unidad”. Está convencido de que la marcha educativa –respaldada por las 73 universidades públicas del país, gremios, federaciones, organizaciones, docentes, estudiantes y no docentes– marcará un hito. 

Abrazo al Hospital de Clínicas, también en peligro, ya que depende de la UBA.

A la vez, entiende que, con el renacimiento de un movimiento estudiantil activo (actor histórico indiscutible en la historia nacional), surgen discusiones, preguntas y desafíos. “Entre los convocantes de la jornada del 23 de abril están los radicales, que dirigen la UBA hace años, con miles de docentes ad honorem. Además, impulsan una reforma laboral en el Congreso. Y, sin ir más lejos, junto a peronistas, macristas y libertarios acaban de votarse un aumento escandaloso de sueldos en el Senado, en pleno contexto de ajuste. ¿Nos vamos a conformar con una visión corporativa de los reclamos universitarios? ¿O vamos a apoyarnos en la fuerza de la movilización para responder de conjunto al plan de Milei?”, se pregunta el joven. 

Para muchos estudiantes de Filo –entre ellos, la izquierda–, la resolución emitida por el Consejo Superior de la UBA que limita becas, actividades de extensión, el uso de calderas y de energía representa un “autoajuste”, que puede entenderse como una adaptación a las condiciones existentes. Los debates están abiertos.

Cerca de las 21 horas, la única iluminación en el primer y segundo piso sale de los baños y las aulas. Paradójicamente, los afiches, los textos resaltados, la discusión y las ganas se encienden. La facultad –donde asambleas y un importante cacerolazo con trabajadores y despedidos de distintos sectores exhibieron una adhesión generalizada a la marcha universitaria– canta, como Charly García: 

Ya llegó el día en que estemos juntos

Haciendo todo a pesar del mundo

Paralizando la tierra

El día que apagaron la luz

JB/MG

La pretensión de Milei de que todos vean lo que él ve: equilibrio fiscal como sea, inflación en baja y salarios en alza

La pretensión de Milei de que todos vean lo que él ve: equilibrio fiscal como sea, inflación en baja y salarios en alza

El mismo presidente que ve a su perro muerto, Conan, pretende que toda la sociedad, incluido los economistas ortodoxos que lo critican como Domingo Cavallo y Carlos Rodríguez, vea lo que él ve que supuestamente está sucediendo en la economía. Primero, que el equilibrio fiscal del primer trimestre es sustentable y puede mantenerse todo el año. Que no es fruto de una licuación de gastos por inflación sino de su mentada motosierra. Que está comprometido a mantener el déficit cero como “mandamiento”, como los que Yahveh entregó a Moisés, invocación no casual que pronunció la noche de la Pascua judía. Milei, el presidente que cree que el resto “no la ve”, también observa que la inflación baja, lo que sucede pero no en la medida para festejarlo, y él también tiene la videncia de que los salarios están recuperándose, una hipótesis que contrasta por ahora con la realidad.

“Entiendo que la situación es dura, pero ya recorrimos la mitad del camino”, arrancó su discurso rodeado de quienes él considera “patriotas” por asumir sus cargos en pleno “incendio”, el ministro de Economía, Luis Caputo, el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y su vice, Vladimir Werning. “A mitad de camino” significa que él cree que a mitad de año comenzará el crecimiento económico, en forma de V, como él sostiene. Pero hay colegas suyos que temen una L o una curva como el logo de Nike, es decir, una depresión prolongada. “Esta vez el esfuerzo va a valer la pena”, prometió a los 46 millones de argentinos, la mayoría de los cuales lo votó y aún lo apoya.

Predijo que primero se recuperará la economía por los sectores primarios, la minería, el gas, el petróleo y el campo, y después por una recuperación salarial por la baja de inflación. Esta recuperación, según él, ya está ocurriendo. Por ahora las estadísticas no lo ratifican. Pero si realmente bajara la inflación a niveles menores al alza salarial, entonces sí habrá mayor poder de compra. Hay dudas de que ello ocurra. Puede que los argentinos ganen más dólares que antes, pero también gastan más.

Después anunció el superávit fiscal financiero (después del pago de intereses de la deuda, uno de los rubros que no se ajuste, no vaya a ser que los acreedores se quejen) del 0,2% del PBI en el primer trimestre de 2024, o sea, el primer cuarto sin rojo en 16 años. “No es más ni menos que la piedra fundamental para la prosperidad de la Argentina”, ensalzó el superávit. Anteriores gobiernos en estos 40 años de democracia muchas veces menospreciaron las cuentas ordenadas. Fue un error. Pero de ahí a considerarlas la prioridad número uno de la economía también puede llevarnos a la equivocación. Pero el presidente habla de “hazaña de proporciones históricas a nivel mundial”.

Después de describir la herencia recibida como peor que el Rodrigazo de 1975, la hiperinflación de 1989 y la crisis de 2001 -otra afirmación lejana a la realidad, pese a lo severa de la debacle dejada por el peronismo-, calificó de “milagro económico” su superávit de un solo trimestre. “Milagro económico” es como se llama al repunte de Alemania o Japón tras la Segunda Guerra Mundial, pero no tuvieron mucho de milagro y sí de esfuerzo por el desarrollo económico, condimento del que por ahora carece el plan libertario.

“Fue motosierra, no licuación”, pregonó Milei frente a críticos como Carlos Melconian que advierten que el ajuste se basa en congelar gastos mientras la inflación corre a casi el 300%. “Sólo 0,4% del PBI fue por pérdida de las jubilaciones, y fue por la nefasta fórmula de movilidad jubilatoria de Alberto Fernández”, quiso aclarar el presidente. En parte tiene razón. En parte, no, porque el ajuste a los adultos mayores, como a los asalariados, provino del salto inflacionario inicial de la gestión libertaria. Esta disparada, a su vez, se debió en parte a la herencia de precios insosteniblemente reprimidos por el anterior gobierno, pero en parte por las medidas liberalizadoras que adoptó el nuevo jefe de Estado.

“El 4,6% restante (del ajuste) se debe al recorte del gasto público que usaba la política para comprar voluntades”, sostuvo Milei. Una parte mínima puede ser cierta. La mayoría, no. “Por primera vez solo se trasladó el ajuste a los beneficiados del modelo empobrecedor del pasado”, soltó sin tener en cuenta que se han hundido la economía y los salarios, y ahora también comienza a preocupar el empleo. Puntualizó en el “recorte a las provincias” de fondos que servían “a cambio de someterse a la Nación”. En parte es cierto, pero en gran parte, no. Los recursos jibarizados incluyen el incentivo docente y el subsidio al colectivo.

Milei celebró la “reducción de la obra pública”, pero casi la eliminó. La justificó señalando que eran caldo de cultivo de un “festival de corrupción, de rutas que no conducían a ninguna partes, de obras que no se terminaban”. Es verdad que hubo corrupción, y mucha, y que se dejaron proyectos inconclusos, pero pese a las coimas y sobreprecios, que deberían erradicarse, también se concretaron autopistas, viviendas o cloacas. Pero tranquilos porque Milei reiteró que su modelo radica en que la infraestructura la haga el sector privado. Es decir, sólo se harán las obras que puedan pagar los usuarios... adinerados.

“Eliminamos 50% de los cargos políticos”, dijo con justicia. Es verdad que podó más de la mitad de los ministerios, aunque acaba de subirles el sueldo a su hermana Karina o a su vocero Manuel Adorni para que cobren como ministros. Llamó la atención cuando habló de “eliminar organismos que perseguían a los que pensaban distintos”. Así se refería al Instituto Nacional contra la Discriminación, el Racismo y la Xenofobia, que seguramente debía mejora en su funcionamiento, pero también perseguía a discriminadores, racistas y xenófobos.

Entre tanto ajuste ni mencionó a las universidades públicas, cuyos defensores marcharán este martes en un acto que puede ser tan masivos como el 8M feminista o el 24M de los derechos humanos, pero vaya a saber si cambia el humor social. Los refuerzos presupuestarios de último momento del Gobierno a las casas de altos estudios, aunque insuficientes, quizá demuestran que a los asesores de imagen del presidente, Santiago Caputo y Rodrigo Lugones, la movilización eventual de jóvenes estudiantes no les resulta inocua.

Pero Milei sostiene que el ajuste preservó a los “sectores postergados” porque duplicó la asignación universal por hijo y la Tarjeta Alimentar, cuadruplicó la ayuda escolar, entregó vouchers a estudiantes de colegios privados -claro que son sólo el 16% del total- y sextuplicó la ayuda a 70.000 embarazadas. Esto es verdad y sirvió para atenuar el ajuste y la depresión. Pero el presidente quiso ir más allá y celebró que aumentó 75% la ayuda a comedores populares, lo que contrasta con las quejas de las organizaciones sociales y hasta de la Iglesia católica por la falta de ayuda.

Milei sostuvo que le decían que “tener déficit cero en el primer año era imposible”. Pero habría que recordarle que sólo pasó un trimestre. También es cierto que está obstinado en mantenerlo y no parece que nada vaya a detenerlo, sobre todo en este primer año de gobierno en el que goza de un alto apoyo de un pueblo cansado de 40 años de fracasos en democracia.

“La inflación se está desplomando, es menor a la esperada”, se congratuló. Recordemos que la elevó del 12% en noviembre al 25% en diciembre y después la bajó al 20% en enero, al 13% en febrero y al 11% en marzo. Los datos de estos dos últimos meses fueron realmente inferiores a lo pronosticado, en parte porque se postergaron algunos aumentos de tarifas para los días venideros y en parte porque la economía se hundió más de lo previsto. Pero Cavallo, antes admirado por Milei, advierte que será difícil seguir reduciendo el índice de precios al consumidor (IPC) por debajo del 6% mensual.

Milei reivindicó un “sistema de precios libres”, aunque cuando Santiago Caputo y Rodrigo Lugones le advirtieron del malhumor de las clases altas y medias altas por las prepagas buscó el modo de regularlos en este sector. Prometió que “cada peso que sobre será devuelto a los argentinos en forma de reducción de impuestos”. Es decir, no se detendrá en su lucha por bajar el gasto. La duda es por qué la gente querría abonar tributos cuando el propio jefe de Estado alentó la semana pasada a los grandes millonarios a evadirlos. Claro, a ellos les ha preparado una rebaja del gravamen a los bienes personales, mientras subirá el monotributo a los que menos cobran y reinstaurará el equitativo impuesto a las ganancias a los empleados con mayores salarios, siempre y cuando lo apruebe el Congreso.

Llamó a reducir el gasto a un “nivel acorde con un país que necesita crecer”. Pero amputarlo del 40% del PBI al 25%, como él quiere consagrar en el Pacto de Mayo, es acotarlo a guarismos de países subdesarrollados. Casi la única excepción en ese nivel es Irlanda.

AR/JJD

Milei destacó el superávit fiscal trimestral de su gobierno y sostuvo: “Nuestro plan está funcionando”

Milei destacó el superávit fiscal trimestral de su gobierno y sostuvo: “Nuestro plan está funcionando”

El presidente Javier Milei usó nuevamente la cadena nacional esta noche para emitir un mensaje que no tuvo ningún anuncio sino que estuvo centrado en destacar el superávit fiscal que se consiguió por tercer mes consecutivo. Este logro no solamente se anotó a costa de posponer el pago de deuda sino a partir de aplicar la “motosierra” y la “licuadora” a las jubilaciones, la obra pública y las transferencias a las provincias, temas sensibles que cruzaron el debate público de los últimos meses. En tal sentido, dijo que los argentinos atraviesan “el último tramo de un esfuerzo heróico”.

“En contra de los pronósticos de la mayoría de los dirigentes políticos, los economistas profesionales, televisivos y petardistas tribuneros, los periodistas especializados y buena parte del establishment argentino, quiero anunciar que el sector público nacional registró durante el mes de marzo un superávit financiero de más de $275.000 millones. Logrando de esta manera, y luego de más de casi 20 años, superávit financiero de 0,2% del PBI durante el primer trimestre del año”, dijo Milei.

“Es el primer trimestre con superávit financiero desde el año 2008. Un hito que debe enorgullecernos a todos como país, en particular, dada la estrepitosa herencia de la que tuvimos que hacernos cargo”, aseguró.

Señaló también que “el déficit cero no es solo una consigna de marketing para este gobierno, sino que es un mandamiento”. “Esto quiere decir que cada peso que le sobre al Estado Nacional, le deja de aumentar el gasto, será devuelto a los argentinos a través de reducciones de impuestos”, agregó.

“No esperen la salida de la mano del gasto público. La era del supuesto Estado presente ha terminado. Ha sido un fracaso estrepitoso que ha sumergido al 60% de la población en la pobreza y nunca más vamos a volver a eso”, afirmó.

La cadena nacional transmitió el mensaje que el presidente de la Nación había grabado durante la tarde de este lunes, en el Salón Blanco de la Casa Rosada, escoltado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili. Detrás de ellos se ubicaron Pablo Quirno, secretario de Finanzas, y Vladimir Werning, vicepresidente del Banco Central.

En relación con el superávit fiscal logrado, Milei dijo que “no es sólo un número en una tabla del Ministerio de Economía sino la garantía de un camino sostenible y consistente para terminar con la inflación para siempre en la Argentina”.

“No es casualidad que la inflación se esté desplomando y todos los meses el número de inflación sea menor al esperado, particularmente en el mes de marzo, que en teoría iba a ser el mes más difícil para las cuentas públicas. El dato tal vez más acabado que muestra lo acertado nuestro rumbo es que asumimos con una inflación mayorista mensual del 54% en diciembre, que en términos anualizados implicaba 17.000% anual y que hoy se encuentra en torno al 5% mensual”, señaló.

La de este lunes no fue la primera cadena nacional que hizo Milei en sus más de cuatro meses de gobierno. Con la excepción de su mensaje de asunción y del que pronunciara el 1° de marzo ante la Asamblea Legislativa —además de la transmisión oficial durante la visita de la generala norteamericana Laura Richardson a principios de este mes—, el Presidente utilizó una sola vez esa herramienta para dirigirse a la ciudadanía y comunicar una medida. Fue el 20 de diciembre pasado, día en que el primer mandatario anunció su mega-DNU de desregulación de la economía escoltado por el pleno de su gabinete.

Los 20 puntos esenciales del discurso del presidente Javier Milei

1. “Entiendo que la situación que estamos viviendo es dura, pero también que ya hemos recorrido más de la mitad del camino.”

2. “Quiero anunciar que el sector público nacional registró durante el mes de marzo un superávit financiero de más de 275 mil millones de pesos.”

3. “Este es el primer trimestre con superávit financiero desde el año 2008, un hito que debe enorgullecernos a todos como país.”

4. “El superávit fiscal… no es ni más ni menos, que el único punto de partida posible para terminar de una vez y para siempre con el infierno inflacionario.”

5.“El superávit fiscal es la piedra angular desde la cual construiremos la nueva era de prosperidad de la Argentina.”

6.“Cuando asumimos el enorme desafío de conducir nuestra nación, encontramos un país quebrado y al borde de una hiperinflación.”

7. “Teníamos un déficit de 5 puntos del producto en el Tesoro y un déficit financiero de otros 10 puntos en el Banco Central.”

8. “El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional estaba caído.”

9. “Asumimos el gobierno con la inflación corriendo al 7.600% anual.”

10. “Dijimos que la causa de todos los males en la Argentina era el déficit fiscal.”

11. “Con nosotros se acababa el déficit y, en consecuencia, se acababa la emisión monetaria y la inflación.”

12. “Avanzamos en el programa de estabilización de shock más ambicioso de nuestra historia.”

13. “Hemos logrado alcanzar el superávit financiero en tan solo un mes de gobierno.”

14. “Pepe a la oposición de buena parte del establishment económico y político de la Argentina… el gobierno tenía razón y nuestro plan está funcionando.”

15. “Pepe a quienes sistemáticamente ponen en cuestionamiento nuestras ideas.”

16. “Este milagro económico… responde, a diferencia de lo que suelen afirmar los que quieren el fracaso de este gobierno, en enorme medida a lo que durante la campaña llamamos ‘motosierra’.”

17. “Lograr superávit financiero trimestral luego de casi 20 años, habiendo recibido la herencia que recibimos, es un milagro económico.”

18. “Nos enfrentábamos a la peor crisis de la historia de nuestro país.”

19. “Producto de la obsesión de los políticos argentinos por gastar lo que no tenemos… recurrían a la emisión monetaria, que es la única y probada causa de la inflación.”

20. “Desde que asumimos nos enfocamos en dos cuestiones esenciales… se acababa el déficit y, en consecuencia, la emisión monetaria y la inflación”.

MM / JJD

Con una hipérbole épica y populista, Milei anunció en cadena nacional que el ajuste continuará

Con una hipérbole épica y populista, Milei anunció en cadena nacional que el ajuste continuará

No eran Conan, Milton, Murray, Robert y Lucas, los perros –uno fallecido– que atesora Javier Milei, sino el propio Presidente y la mesa chica de su equipo económico: el ministro de Economía, Luis Caputo; el Secretario de Finanzas, Pablo Quirno; el Presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y su segundo, Vladimir Werning. Sentado y con anteojos para seguir la lectura de su discurso de 15 páginas que se escribió en letra imprenta mayúscula, el jefe de Estado protagonizó este lunes por la noche una nueva cadena nacional para autoalabar los resultados de su gestión y adular a la sociedad por soportar el ajuste de la motosierra y la licuadora.

Fueron 20 minutos de una hipérbole épica, en un escenario que tuvo poco de épico: la cámara sólo se paseó entre planos generales y cortos apenas contrapicados hacia Milei –cuidando su obsesión por la papada– y algunos otros enfoques a sus funcionarios. “Quiero anunciar algo imposible hace tan poco tres meses”. “Una hazaña de proporciones históricas a nivel mundial”. “Un milagro económico”. “Frente a infinitos diagnósticos ominosos, estamos haciendo posible lo imposible”. “Estos patriotas decidieron poner el pecho, corrieron hacia el fuego para ayudar a sus compatriotas”. “Y hubo un esfuerzo heróico de la mayoría de los argentinos”.

Con esas frases rutilantes Milei habló en el prime time televisivo para no decir nada nuevo: que en los primeros tres meses de gestión el Gobierno consiguió gastar lo mismo que ingresó a las cuentas públicas, es decir que hubo superávit gemelos. Fiel a su estilo de gobernar en campaña permanente –la escuela de su asesor estrella Santiago Caputo–, el Presidente usó el aparato propagandístico del Estado para ratificar el rumbo de su motosierra. En el exacto momento en que hablaba en algunos barrios porteños sonaban cacerolazos.

“Queremos anunciar que el sector público nacional registró un superávit financiero de $275 mil millones. Después de casi 20 años, superávit financiero de 0,2% del PBI durante el primer trimestre”, fue el “anuncio” duro y concreto que hizo Milei en un mensaje que grabó durante la tarde en el salón Blanco de la Casa Rosada. Justo cuando hay un consenso generalizado entre las consultoras privadas de que la inflación llegará este mes a ser de un dígito –luego de picos en los últimos tres meses–, Milei prometió que “este superávit es el punto de partida para terminar con el infierno de la inflación”.

“Quiero anunciar algo imposible hace tan poco tres meses”. “Una hazaña de proporciones históricas a nivel mundial”. “Un milagro económico”. “Frente a infinitos diagnósticos ominosos, estamos haciendo posible lo imposible”. “Estos patriotas decidieron poner el pecho, corrieron hacia el fuego para ayudar a sus compatriotas”. “Y hubo un esfuerzo heróico de la mayoría de los argentinos”.

El Presidente trazó su narrativa al mejor estilo kirchnerista: identificando enemigos para justificar su política de gobierno. Habló de “20 años de populismo” y de una “estrepitosa herencia”, que a su entender le dejó el mandato de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. Pero no se quedó ahí nomás: cargó contra el llamado círculo rojo. “Estamos haciendo posible lo imposible, incluso con la mayoría de la política, los sindicatos, el periodismo y buena parte de los actores económicos en contra”.

No se privó de apuntar el dedo acusador hacia el Congreso, pese a que por estos días su jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y su ministro de Interior, Guillermo Francos, están en tratativas extenuantes con los aliados del PRO, la UCR y Hacemos Coalición Federal, más los legisladores que responden a los gobernadores, para que no vuelva a fracasar la ley de Bases en la Cámara de Diputados, donde se plantea una serie de superpoderes para el Presidente. “Contamos con márgenes de maniobra acotados, producto de que el Congreso no nos ha dado todavía a este Gobierno las herramientas con las que todas las administraciones pasadas contaron”, dijo. 

El anhelo de La Libertad Avanza es que haya dictamen este miércoles-jueves, para que pueda haber media sanción el lunes-martes de la semana próxima. “El crecimiento económico genuino se verá multiplicado fuertemente en la medida que el Congreso nos acompañe en el programa de reformas estructurales como ser el caso de la ley Bases”, presionó.

Milei dijo que el “milagro económico” se debió a acciones humanas suyas. “Responde a la motosierra y no, como dicen algunos, a la licuación del gasto público”. Dio vuelta la carga de la prueba: a su modo justificó que se haya pateado el pago de deuda, el recorte de las jubilaciones, la obra pública y las transferencias a las provincias.

“No se traslada el coste del ajuste a toda la población”, aseveró. Y sobre la falta de medidas concretas para los adultos mayores defendió que “de los 5 puntos de déficit, sólo 0,4% corresponde a las jubilaciones. El restante al recorte de la política”. También resaltó medidas sociales paliativas que ya quedaron atrasadas por el salto inflacionario del primer trimestre y no detuvieron el reclamo por más asistencia alimentaria en los comedores populares, como la suba en la asignación por hijo o la tarjeta Alimentar o el recien en gateras voucher educativo.

Justificó polémicas medidas con el cierre de organismos y oficinas estatales: “Eran innecesarios y utilizados para perseguir a los que piensan distintos”. Le habló a los gobernadores: “Las transferencias a las provincias es un sistema tóxico”. A la obra pública: “Se redujo el festival de la obra pública con rutas que no conducían a ningún lado”. Evitó referirse al retroceso que el propio Gobierno hizo con el aumento desmedido de las prepagas. O a la crisis que atraviesan las universidades públicas y que este martes realizarán una masiva manifestación hacia Plaza de Mayo.

Así hizo loas al sector privado, luego de haberse encontrado el viernes pasado con los hombres más ricos del país en el lujoso hotel Llao Llao en Bariloche. Y ratificó que la mano estatal será corrida por la mano invisible del mercado. “Nunca va a ocurrir en nuestro gobierno el aumento del gasto”, aseveró una vez. “No esperen la salida de la mano del gasto público”, dijo en otro momento. “La era del supuesto Estado presente ha terminado”, afirmó en un pasaje. 

Entonces le habló a los que los rodeaban. Dijo que Caputo es “un patriota” que “decidió poner el pecho”. Usó la metáfora del bombero para elogiar a su equipo económico: “Corrieron hacia el fuego para ayudar a sus compatriotas”.

Y se paseó de la épica a lo místico para dirigirse al público. Soportar el ajuste hasta ahora fue, dijo, “hubo un esfuerzo heróico de la mayoría de los argentinos”. “No hay alternativa más que rendirse a los pies de un pueblo que ha decidido abandonar la esclavitud y emprender el largo camino por el desierto hacia la tierra prometida”. Un tono populista que Milei cerró con una despedida que mixturó una versión gaucha de una frase norteamericana y su latiguillo bíblico de campaña: “Que Dios bendiga a los argentinos y que las fuerzas del cielo nos acompañen”.

MC/JJD

Cómo se aplicará el protocolo antipiquetes en la marcha universitaria: el rol de la policía y los puntos críticos

Cómo se aplicará el protocolo antipiquetes en la marcha universitaria: el rol de la policía y los puntos críticos

La principal marcha de este martes en defensa de la universidad pública estará celosamente custodiada por efectivos de la Policía de la Ciudad y de la Policía Federal durante su recorrido por las calles de la Capital Federal. En el marco del protocolo antipiquete, Jorge Macri ya autorizó de manera extraoficial a la Federación Universitaria Argentina (FUA) a movilizarse a la Plaza de Mayo, supo elDiarioAR de fuentes del gobierno porteño.

Este lunes por la tarde en la sede de la jefatura de Gobierno, en la calle Uspallata, se reunieron el jefe de Gabinete porteño, Néstor Grindetti, y su segundo, Gabriel Sánchez Zinny, con el ministro de Seguridad, Waldo Wolff, y el jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Kravetz. Ahí se conversó del operativo que desplegará la fuerza local para “acompañar” –según recogió este medio– a la columna de estudiantes y docentes universitarios. 

El encuentro de los funcionarios porteños revela la especial preocupación que tiene Macri de contener una movilización que aspira a ser masiva contra el ajuste de Javier Milei. El operativo de la Ciudad además debe coordinarse con las fuerzas que conduce Patricia Bullrich porque la marcha transitará por puntos que se consideran “objetivos federales”, como es el Congreso y la Plaza de Mayo. 

La ministra de la gestión libertaria ya advirtió que activará el protocolo si hay situaciones de violencia, pero también dependerá de la cantidad de personas concentradas. En recientes manifestaciones hubo una dura respuesta represiva de la policía, como fue el 10 de abril en la avenida 9 de Julio o más atrás en el tiempo sobre el puente Pueyrredón. Ambas de organizaciones sociales que reclamaban asistencia alimentaria. La multitudinaria y multisectorial del 24 de marzo, en cambio, se desarrolló de manera pacífica.

Esta vez convoca la FUA pero también el Frente Sindical de Universidades Nacionales –que nuclea a los gremios docentes y no docentes–, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) –que agrupa a los rectores–, las tres centrales obreras CGT, CTA Autónoma, CTA de las y los trabajadores; organismos de Derechos Humanos, organizaciones estudiantiles secundarias y terciarias, movimientos sociales; legisladores y legisladoras; partidos políticos; graduados y la comunidad científica, entre otros.

El recorrido que la FUA le planteó vía carta a la Ciudad es conectar Plaza Houssay, donde están las facultades de Economía y Medicina, con el Congreso a través de la avenida Callao. Eso ocurrirá entre las 13 y las 15.30. En la Plaza de los Dos Congresos habría un primer acto de concentración, para luego, a las 16.30, partir hacia la Plaza de Mayo, por avenida de Mayo. 

Cada uno de esos momentos contaría con un operativo particular entre las fuerzas porteñas y las federales. En el tramo de la Plaza Houssay y el Congreso, por Callao, supo elDiarioAR que habrá “solo policías con chaleco” para seguir de cerca la movilización. Es decir que los agentes de la Ciudad estarán dispuestos con elementos distintivos pero sin elementos de seguridad como armas antidisturbios, escudos o motorizados en motos o camionetas. “Nadie quiere irritar a la gente”, apuntó una fuente consultada.

El Congreso será el primer punto crítico porque esa zona depende de la custodia de la Federal. Bullrich ha llegado a desplegar allí también a la Gendarmería durante las manifestaciones contra el tratamiento de la primera ley de Bases. Y en el primer paro general de la CGT, hubo una fuerte custodia policial en la avenida Entre Ríos, que es la continuación de Callao, para mantener alejadas las columnas de los sindicatos del edificio del Parlamento. 

El segundo momento crítico que evaluaban en la Ciudad es el recorrido por la avenida de Mayo, sobre todo por cómo gestionar el corte de tránsito en la neurálgica 9 de Julio y el ingreso de la columna a la Plaza de Mayo, que sería el tercer momento crítico. Una fuente porteña aseguró que podría haber un operativo tipo “pulmón”, para que la interrupción de la avenida troncal que conecta el sur y el norte porteño deje espacios para la circulación de vehículos, al menos de las líneas de colectivos por el metrobús. Además habrá consignas policiales para que la manifestación no ocupe calles aledañas a la avenida de Mayo. “Que no se desborde”, dijo una voz del gobierno porteño.

En Plaza de Mayo otra vez la responsabilidad correría por cuenta de las fuerzas federales. Es una expectativa qué actividad habrá en la Casa Rosada, porque los martes el presidente Milei suele encabezar la reunión de gabinete por la mañana y permanecer en Balcarce 50. Sobre la plaza, a la altura de la Pirámide de Mayo, habrá un escenario para la lectura del acto formal de la marcha. 

En la Ciudad ponderaron el pedido de autorización para la realización de la movilización, pero advirtieron que estarán alerta a su desarrollo. “Si hay lío, va a aparecer la policía”, enfatizó una de las fuentes consultadas. En las acciones represivas desde que se puso en práctica el protocolo antipiquete muchas veces la mera presencia de las fuerzas de seguridad desencadenó la chispa de los choques entre manifestantes y policías. “Toda la movilización puede ser crítica, pero depende de la voluntad de la gente”, justificó un vocero de Seguridad porteño.

Este domingo a la noche fue la ministra Bullrich la que abrió el paraguas al respecto: habló de la posibilidad de “provocaciones” por parte de la CGT, la CTA y la izquierda, a los que acusó de “generar una situación para poder movilizarse de acá a la eternidad”. Y en la Casa Rosada reconocieron el “reclamo legítimo” de estudiantes de salir a la calle, pero aseguraron que existen unos “pocos dirigentes” que los usan para hacer hacer una apropiación “política” de la marcha. “La marcha es algo incentivado por la política. Nos preguntamos por qué algunas autoridades levantan la voz ahora y no el año pasado, cuando la inflación fue del 200%. Nosotros apoyamos la educación pública y gratuita de calidad, pero no vamos a hacer asignaciones arbitrarias de recursos; no vamos a dejar pasar la hipocresía de quienes quieren sostener sus privilegios”, dijo el vocero Manuel Adorni en la conferencia diaria.

Durante este martes se pondrá en marcha un centro de comando unificado entre la Nación y la Ciudad que funcionará de manera presencial y virtual, con la idea de ir monitoreando los pormenores de la movilización. La ministra tiene enlace directo con Wolff, además de contar con el secretario de Seguridad, Vicente “Tito” Ventura Barreiro. “El protocolo tiene que ver con la cantidad de gente que va, yo conozco más o menos el número de gente que va a ir”, reconoció Bullrich anoche en declaraciones televisivas.

Por la noche, el Ministerio de Seguridad porteño difundió un comunicado con el detalle de la movilización, tal como lo había anticipado elDiarioAR en esta nota.

El comunicado del Ministerio de Seguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

También desde las organizaciones civiles custodiarán el operativo policial. El Comité Nacional para la prevención de la tortura (CNPT), por caso, estará monitoreando el accionar de las fuerzas de seguridad articuladamente con su capítulo porteño y la Comisión bonaerense por la Memoria. Esa actuación está dentro de las facultades legales otorgadas por la Ley N° 26.827, de acuerdo a la Guía para el control del uso de la fuerza que emitió el organismo recientemente.

El viernes pasado el CNPT hizo pedidos de informes a los ministerios de Seguridad de la Nación y de la Ciudad requiriendo detalles acerca de quiénes serán los responsables del operativo, la cantidad de efectivos y las divisiones intervinientes, así como el tipo de armamento y equipamiento que se usará, entre otros aspectos. Al cierre de esta nota, no habían recibido respuesta.

MC/JJD