Colonia Germania

Código Postal 9020

Noticias de Chubut

Georgieva se reunió con Milei y Caputo: "No va a haber necesidad de un nuevo financiamiento del FMI"

Georgieva se reunió con Milei y Caputo:

La jefa del organismo multilateral brinda una conferencia con el ministro de Economía. Dio un fuerte apoyo al programa del Gobierno. Habló del nivel de empleo, la actividad de las PyMEs

La directora del FMI, Kristalina Georgieva, expresó un fuerte respaldo a la gestión económica de Javier Milei y en una conferencia al lado del ministro Luis Caputo negó que el país necesite volver a tomar un préstamo del organismo multilateral. “No va a haber necesidad de un nuevo financiamiento del FMI”, aseveró la búlgara, que llegó este lunes a Buenos Aires por primera vez.

Tras la conferencia en el Ministerio de Economia, la jefa del Fondo cruzó hacia la Casa Rosada y se reunión con Milei en su despacho. El Gobierno comunicó la foto del Presidente con la titular del organismo junto a la emblemática motosierra que simboliza el ajuste libertario.

Georgieva abrió su intervención en el microcine de Economía con un balance elogioso del “marco macroeconómico y la estabilidad financiera” del país. “Una escena más saludable desde la posición fiscal”, dijo, al señalar que “el déficit primario cambió a superávit”. Agregó que “no estoy preocupada por la posición externa de Argentina” y sostuvo que “la confianza del mercado ha regresado”. Sobre la inflación, remarcó que “es una presión para todos pero en especial para los pobres”, y dijo que el organismo observa “buena proyección de inversiones” y valoró “el marco del RIGI”, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones que impulsó el Gobierno. Planteó, además, que la prioridad hacia adelante es “crear puestos de trabajo y elevar el consumo para que mayor cantidad de pequeñas empresas puedan ser prósperas”.

La titular del FMI apeló también a su propia experiencia personal para respaldar el proceso económico argentino. “Sé que la transformación que está atravesando Argentina es difícil. Lideré tres de ellas, en mi país, Bulgaria”, dijo, y sostuvo que “la perseverancia y contar con estabilidad macroeconómica y financiera, así como abrir la economía, trae sus beneficios”. “La transformación es difícil, pero cuando es exitosa nos llena de confianza”, agregó.

Consultada sobre si el organismo aportará nuevos fondos frescos a la Argentina y sobre la posibilidad de una salida de capitales de los mercados locales, Georgieva respondió que “los riesgos siempre están allí, tienen que gestionarse” y que ve “una completa alineación” en contar con “buffers de tipo fiscal” como los que, dijo, se vienen ejerciendo en la Argentina. Fue en ese tramo cuando lanzó la definición principal de su intervención: “No tenemos necesidad de que Argentina vuelva a volver al FMI. El país está por un buen camino y no va a haber necesidad de un financiamiento del FMI”. También afirmó: “No me preocupa que Argentina no tenga el dinero para pagar”, y llamó a “seguir comprando”, en referencia a la acumulación de reservas por parte del Banco Central.

Sobre los sectores que explican el desempeño reciente de la economía, Georgieva destacó “un fuerte desempeño en gas, petróleo y energía”, que dijo está “arraigado en la mejora de la confianza”. Reconoció, en cambio, que “es difícil elevar la economía” en sectores como “construcción, logística y servicios”, y señaló tres áreas con margen de mejora: ampliar el mercado de capitales y el acceso a créditos hipotecarios, remover obstáculos físicos al crecimiento —mencionó específicamente la construcción de rutas— y avanzar en la formalización del empleo. En ese punto planteó que, si bien “el desempleo no es alto” en la Argentina, “una gran parte” del trabajo es informal, y calificó a la reforma laboral impulsada por el Gobierno como “una parte muy sana” de ese proceso. Cerró el capítulo laboral con una definición más crítica: consideró que el mercado de trabajo argentino “no es suficientemente vibrante” y remarcó la necesidad de sostener “un crecimiento fiscal responsable”.

Las definiciones de Georgieva llegan pocos días después de que el propio Gobierno reconociera el primer incumplimiento de la meta fiscal acordada con el FMI, correspondiente al segundo trimestre de este año, y en la antesala de la tercera revisión del programa vigente, de la que depende un nuevo desembolso. El respaldo explícito de la titular del organismo a la continuidad del esquema económico, sumado a su descarte de la necesidad de un nuevo acuerdo de financiamiento, opera como una señal política hacia los mercados en un año marcado por la incertidumbre electoral de cara a 2027.

Giorgieva completará su agenda este lunes con una conferencia en el Palacio Libertad. Y este martes tiene previsto viajar a Vaca Muerta, donde recorrerá yacimientos junto al presidente de YPF, Horacio Marín.

MC

La jefa del FMI en la Argentina de Milei: el país que más le debe, la meta fiscal ya rota y la reforma previsional en el horizonte

La jefa del FMI en la Argentina de Milei: el país que más le debe, la meta fiscal ya rota y la reforma previsional en el horizonte

La titular del Fondo Monetario Internacional está en Buenos Aires en su primera visita desde que asumió el libertario. Detrás del gesto político hay una agenda de fondo: el mayor deudor del organismo viene de incumplir por primera vez la meta fiscal acordada y tiene pendiente una batería de reformas que están en discusión ante el organismo. El proyecto de Máximo Kirchner.

Kristalina Georgieva pisa suelo argentino este lunes por invitación expresa de Javier Milei, en la primera visita de un director gerente del FMI al país desde que Christine Lagarde estuvo en 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri. La jefa del Fondo Monetario viene a conocer a su principal deudor: al 23 de julio de 2026, la Argentina le debe al organismo 42.552 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), equivalentes a unos US$57.753 millones al tipo de cambio que informa a diario el propio organismo.

El país es, por lejos, el mayor deudor individual del Fondo: concentra el 34,5% de toda la cartera de créditos pendientes de cobro del organismo (123.170 millones de DEG en total), muy por encima de Ucrania, segundo en el ranking con apenas el 8,9%. Si se mira solo la ventanilla de créditos no concesionales —el Departamento General, por donde se canalizan los préstamos ordinarios como el argentino—, la proporción trepa al 45,9%: casi uno de cada dos dólares prestados por el núcleo financiero del FMI está colocado en el país.

Esa montaña de deuda tiene tres capas. La base es el stand-by de US$44.500 millones que el FMI le aprobó a Macri en 2018, el mayor crédito otorgado por el organismo hasta entonces; ese préstamo fue refinanciado en 2022, durante la presidencia de Alberto Fernández, mediante un acuerdo de Facilidades Extendidas que evitó la cesación de pagos pero no redujo el capital adeudado. Sobre esa base —que al momento de firmarse el programa actual, en abril de 2025, rondaba los US$42.000 millones—, el gobierno de Milei acordó un nuevo Extended Fund Facility (EFF 2025) que habilitó un financiamiento adicional de US$20.000 millones, de los cuales ya se desembolsaron cerca de US$15.800 millones. En criollo: alrededor de tres cuartas partes de la deuda actual con el FMI es la herencia de los acuerdos de Macri y Fernández, y aproximadamente un cuarto es deuda nueva tomada por Milei en poco más de un año.

Detrás de esa arquitectura financiera está, en última instancia, Estados Unidos. Washington es el principal accionista del FMI, con el 16,49% de los votos, y al ser el único país que supera el umbral del 15% tiene poder de veto de facto sobre las decisiones que exigen una mayoría del 85%, como la aprobación de nuevos programas o cambios de cuotas. Esa centralidad es la que explica por qué la visita de Georgieva no puede leerse solo en clave técnica: el alineamiento explícito de Milei con Donald Trump —desde los elogios públicos hasta los gestos de política exterior— opera, en los hechos, como una moneda de cambio adicional en la relación con un organismo donde buena parte de la última palabra la tiene la Casa Blanca.

Christine Lagarde estuvo en el país en 2018, cuando Mauricio Macri recibió el mayor préstamo en la historia del FMI.

Por eso la escala de Giorgieva tiene, ante todo, un contenido político: es un respaldo explícito al programa económico de Milei en la previa del tramo final de su gestión y de cara al año electoral 2027. Pero la visita también llega en un momento clave del calendario técnico con el Fondo. Según el dossier “FMI-Argentina: puntos clave de la visita del organismo”, elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en julio de 2026, “se presume que la presencia de Giorgieva ayudará a apuntalar la tercera revisión del Extended Fund Facility 2025 (EFF 2025), referida a las metas al 30 de junio, instancia clave para habilitar un nuevo desembolso”.

La meta incumplida

La Argentina llega a esa revisión con la meta fiscal ya incumplida. Según el mismo informe de CEPA, “en junio, el Gobierno registró un déficit primario de $696.843 millones que le impidió cumplir, por primera vez, la meta fiscal con el FMI. En el primer semestre el superávit fiscal alcanzó $6,3 billones, quedando $573.974 millones por debajo del objetivo acordado a junio de 2026”. El desvío se produjo, además, después de que el organismo ya le hubiera bajado la vara al Gobierno: “El incumplimiento ocurrió incluso después de que el organismo flexibilizara la meta en mayo en $1,6 billones, reduciéndola de $8,5 billones a $6,9 billones”. Caputo atribuyó el resultado de junio a la postergación del pago de Ganancias de personas humanas y al pago del medio aguinaldo, aunque reconoció públicamente que el margen para seguir ajustando es cada vez más chico: “Para eso tenés que recaudar más porque seguir generando superávit vía ajuste ya es muy difícil. Estamos en un nivel de gasto de 15 puntos del Producto Bruto Interno. Para dar una idea, es el nivel de gasto que había en los 90 y es 10 puntos menos de lo que fue el pico hace ocho años”, dijo el ministro en el programa Economía de Quincho.

El desafío para lo que resta del año es todavía mayor. Según CEPA, “la meta para diciembre de este año exige un superávit de $16,3 billones, lo que implica que el Gobierno debería acumular $10 billones adicionales de superávit entre julio y diciembre para cumplir con ese objetivo”. Proyectando el resultado fiscal con la estacionalidad del año pasado, el Tesoro llegaría a acumular $10,5 billones para fin de 2026, es decir, “le faltarían, según esta proyección, unos $5,7 billones para cumplir con las exigencias del organismo”. El propio dossier concluye que, si se repite el patrón de los primeros dos años de gestión de La Libertad Avanza —dos tercios del superávit concentrados en el primer semestre y apenas un tercio en el segundo—, “el cumplimiento de la meta fiscal de fin de año resulta sumamente improbable”.

Resultado fiscal acumulado y metas del FMI.

A la par de la meta fiscal, hay otra tensión de fondo entre el Fondo y el equipo económico: el regreso a los mercados de deuda. El Programa Financiero del Gobierno prevé emisiones por US$4.000 millones en 2026, de los cuales ya habrían ingresado unos US$3.200 millones a través de préstamos garantizados por el Banco Mundial y el BID. Para 2027, el propio esquema oficial “no prevé realizar nuevas emisiones de deuda en moneda extranjera durante todo 2027”, mientras que el FMI, en su segunda revisión del EFF 2025, proyectaba emisiones por US$5.000 millones en la primera mitad del año y US$8.000 millones para todo 2027. Según CEPA, “para el FMI, resulta imprescindible que la Argentina vuelva a los mercados internacionales de crédito. Para el ministro Caputo, eso puede esperar y, de hecho, busca evitarlo”, en la apuesta de que el propio mensaje de “no necesitar al mercado internacional” ayude a bajar el riesgo país.

Ese contraste de expectativas se completa con la agenda de reformas estructurales que el Fondo dejó planteadas en la segunda revisión del acuerdo, con vencimientos concentrados a fines de este año y del próximo. Entre ellas figuran una reforma tributaria integral —que contempla eliminar exenciones impositivas, bajar el umbral de Ganancias para alcanzar a al menos el 20% de la población, subir las escalas del Monotributo y reemplazar Ingresos Brutos por un IVA dual provincial— con plazo hasta fines de diciembre de 2026; un registro de riesgos de cumplimiento tributario y un plan contra el lavado de dinero, ambos con el mismo vencimiento; y una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central orientada a fortalecer su independencia, que el Gobierno ya empezó a impulsar en el Congreso.

A esa lista se suma la reforma previsional: según CEPA, “con una base de propuesta ya planteada por el FMI, el Gobierno deberá presentar el proyecto final a fines de diciembre de 2027”, es decir, recién en un eventual segundo mandato si Milei logra la reelección.

El cronograma de pagos y desembolsos con el FMI.

El cronograma de pagos con el organismo explica, en gran medida, por qué esta relación no admite pausas. Según el informe de CEPA, en el segundo semestre de 2026 vencen US$1.130 millones de capital y US$1.694 millones en intereses, con desembolsos esperados por apenas US$863 millones. En 2027 los vencimientos de capital saltan a US$4.408 millones, más US$3.256 millones en intereses, con desembolsos previstos por US$1.725 millones. Los años siguientes profundizan esa tendencia: en 2028 vencen US$6.568 millones de capital y US$2.934 millones en intereses, y en 2029, US$8.066 millones de capital y US$2.504 millones en intereses. “Los desembolsos restantes del organismo se realizan dos veces al año (enero y julio) entre julio de 2026 y enero de 2029. Estos cubren apenas el 60% de los pagos de intereses hasta esta fecha, pero sirven como un buffer frente a los pagos que debe enfrentar el Gobierno, no solo con el FMI, sino que con el resto de acreedores”, señala el dossier.

Ese es el trasfondo que acompaña la escala de Georgieva: una foto de respaldo político al Gobierno, en un año en el que los mercados todavía dudan de la capacidad argentina de honrar sus compromisos y del resultado electoral de 2027, combinada con una revisión técnica que llega con la meta de junio ya perdida y un cúmulo de reformas —tributaria, previsional, financiera— que definirán buena parte de la agenda económica del oficialismo, gane o no un segundo mandato.

Máximo Kirchner propone discutir qué parte de la deuda es “legítima”

En paralelo a la visita de Georgieva, el diputado nacional Máximo Kirchner presentó junto a otros trece legisladores de Unión por la Patria un proyecto de “Ley Marco de Defensa de la Posición Argentina frente a los Organismos Financieros Internacionales y Reforma del Convenio Constitutivo del Fondo Monetario Internacional”. El objetivo declarado es discutir qué parte de la deuda es “legítima”: “Recuperar para el Congreso la decisión sobre el endeudamiento externo, distinguir lo que la Argentina debe pagar siempre (la cuota) de lo que fue una decisión política tomada por fuera de las reglas (el excedente), y dejar planteada —puertas adentro con ley propia, puertas afuera como agenda de negociación— una salida sostenible que no dependa de un nuevo ajuste”. No es la primera vez que Kirchner marca distancia pública en esta materia: en julio de 2022 renunció a la jefatura del bloque de diputados del Frente de Todos en desacuerdo con el rumbo económico del entonces ministro Martín Guzmán, en medio de la negociación y renegociación del acuerdo con el FMI por la deuda tomada durante el gobierno de Macri, un quiebre hacia Alberto Fernández que fue definitivo.

Martín Guzmán, entonces ministro de Economía; Sergio Massa, jefe de la Cámara de Diputados, y Máximo Kirchner, jefe del bloque del Frente de Todos, cuando el gobierno de Alberto Fernández discutía en plena pandemia la renegociación de la deuda con el FMI.

El proyecto de Kirchner se organiza en siete títulos. Fija principios rectores como la soberanía económica y la “corresponsabilidad acreedor-deudor”; instruye al Poder Ejecutivo a impulsar ante el board del FMI una reforma del Convenio Constitutivo en cuatro ejes —que el Artículo VI para administrar la fuga de capitales deje de ser discrecional y pase a ser obligatorio, la creación de una “Facilidad de Recuperación Soberana” para exposiciones extraordinarias, una excepción a la uniformidad de los plazos de recompra y un principio de corresponsabilidad institucional del propio Directorio—; reconoce la regulación de la cuenta capital como herramienta permanente; y exige que toda operación de crédito con organismos financieros internacionales sea aprobada por ley del Congreso, con expediente técnico completo y prohibición expresa de DNU o decreto delegado. Crea además una Comisión Bicameral de control con acceso a información reservada, y establece una regla fiscal permanente: un techo de deuda pública externa equivalente al 200% de las exportaciones de los últimos tres años, superable solo con mayoría de dos tercios.

El texto no plantea desconocer la deuda ni suspender pagos, sino revisar el tramo que —sostiene— excede los parámetros normales de acceso del FMI: según los fundamentos del proyecto, el stand-by de 2018 fue el mayor de la historia del organismo y equivalió a 1.110% de la cuota argentina, muy por encima del límite entonces vigente (145% anual y 435% acumulado). El excedente cuestionado ronda, según el cálculo del propio proyecto, los US$37.800 millones si se toma el límite de acceso vigente en 2018, o unos US$30.000 millones si se toma el límite actual, más generoso (200% anual y 600% acumulado desde diciembre de 2024). Para ese tramo, la iniciativa propone una renegociación a entre 20 y 30 años, con período de gracia, sin sobrecargos y con pagos atados al crecimiento, las exportaciones y las reservas del país. El proyecto invoca además una evaluación de la Oficina de Evaluación Independiente del FMI, publicada en diciembre de 2024, que reconoció que el programa de 2018 quedó en una “zona gris” de sostenibilidad, y un informe de la Auditoría General de la Nación de 2023 que documentó que el acuerdo se firmó sin dictamen previo del Banco Central, sin traducción oficial y sin intervención del entonces órgano competente en materia de crédito público.

La iniciativa llega, además, con una disposición transitoria dirigida al acuerdo vigente con Milei: si se sanciona la ley, el Poder Ejecutivo tendría 90 días para enviar al Congreso un proyecto de ratificación o rechazo del programa actual, que fue instrumentado por el DNU 179/2025 y nunca tuvo aprobación por ley del Congreso en los términos que exige la Ley 27.612. Se trata, por ahora, de un proyecto de un bloque opositor sin mayoría propia en ninguna de las dos cámaras, por lo que su tratamiento y eventual aprobación dependerán de una discusión legislativa que recién empieza.

MC

Georgieva visita la Argentina en un nuevo gesto de respaldo político del FMI a la gestión de Milei

Georgieva visita la Argentina en un nuevo gesto de respaldo político del FMI a la gestión de Milei

El Presidente y la directora del organismo internacional volverán a verse cara a cara en la Casa Rosada a las 14. La última vez que estuvieron juntos fue en septiembre de 2025, cuando se negociaba el rescate financiero de EE.UU. en la previa de las elecciones legislativas.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, inicia este lunes una visita oficial a la Argentina, que representa un nuevo respaldo político al gobierno de Javier Milei.

Georgieva llega a Buenos Aires tras aceptar una expresa invitación del jefe del Estado. La agenda de la titular del FMI incluye una reunió mano a mano con el mandatario a las 14. Además, la titular del organismo mantendrá encuentros con otros actores y entidades por fuera de la Casa Rosada.

La última Directora Gerente del FMI que estuvo en Buenos Aires fue Christine Lagarde, quien en 2018 participó a mitad de ese año de los encuentros de Ministros de Finanzas del G20, y finalmente retornó a Buenos Aires a fines de noviembre para la cumbre de mandatarios, manteniendo reuniones bilaterales con el entonces presidente Mauricio Macri.

El último encuentro de Georgieva con Milei tuvo lugar en septiembre del año pasado en la Asamblea General de la ONU, en tanto con el ministro de Economía, Luis Caputo, dialogó en abril en las reuniones de Primavera del organismo.

Durante la tarde del lunes, la directora del FMI encabezará una exposición institucional en el Palacio Libertad. El programa de la actividad estipula una disertación ante representantes del sector privado, académicos y funcionarios sobre las perspectivas económicas globales y las proyecciones del organismo para la región de América Latina.

La vocera del FMI, Julie Kozack, declaró que el viaje del organismo busca mantener un diálogo con distintos actores sociales y del ámbito productivo para analizar la coyuntura del país.

Vaca Muerta

En tanto, este martes, la delegación del organismo viajará a la provincia de Neuquén para visitar el yacimiento Loma Campana, ubicado en la formación de hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta.

Durante el recorrido por el área hidrocarburífera, la funcionaria será recibida por el presidente y director ejecutivo de la empresa YPF, Horacio Marín.

La visita de Georgieva tiene un eminente carácter político y la evaluación de los números del acuerdo en curso serán un repaso somero, dado que estos temas de fondo quedan en manos de los técnicos del organismo.

No obstante, se descuenta que Georgieva dará un nuevo respaldo al plan económico del Gobierno argentino y ponderará los avances del programa, tal como lo viene haciendo en diferentes declaraciones.

También buscará darle una señal a los mercados, que aún duda de la capacidad del país de hacer frente a sus compromisos de deuda. Con la actividad económica solo en alza para un sector, los inversores comienzan a tener dudas sobre el resultado electoral y la ratificación del modelo en las urnas.

Esto lleva a pensar en otro período de incertidumbre cambiaria cuando se inicie el electoral año 2027. Para evitar ese escenario, el Gobierno detalló el programa financiero y la visita de Georgieva busca advertir a los mercados que el plan de Milei seguirá teniendo apoyo político.

Santilli elogió la visita de Georgieva

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, destacó que la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, viaje a Vaca Muerta: “Viene Kristalina Georgieva. ¿Qué va a recorrer? Cuando antes venía el Fondo Monetario a discutir si Argentina puede pagar, cómo está el plan económico, ahora va a discutir el plan de desarrollo económico argentino. ¿A dónde va? A Vaca Muerta”, sostuvo el funcionario en diálogo con LN+.

El funcionario afirmó que la visita refleja “el cambio que está habiendo en la República Argentina” y sostuvo que el país “está discutiendo desarrollo futuro”. Además, resaltó el potencial del sector energético al señalar que la Argentina ya registra una balanza energética positiva y que existen proyectos de exportación de gas encabezados tanto por YPF como por empresas privadas.

Durante la entrevista, Santilli también cuestionó las críticas de la oposición sobre la relación con el FMI y recordó que el gobierno de Alberto Fernández renegoció el acuerdo con el organismo. “No se olviden de las cosas, porque la memoria no puede ser selectiva”, afirmó, al tiempo que pidió dejar de lado las discusiones sobre personas y concentrarse en “qué Argentina queremos” y en un modelo basado en el desarrollo y el progreso.

Con información de NA.

En medio de la visita de Georgieva, las CTA y organizaciones sociales se movilizan contra el FMI

En medio de la visita de Georgieva, las CTA y organizaciones sociales se movilizan contra el FMI

Tanto para las centrales sindicales como para los movimientos sociales, "el organismo norteamericano actúa como un co-gobernante que prioriza los intereses financieros internacionales por encima del bienestar social y el desarrollo soberano de nuestro país". La convocatoria es a las 14 frente al Ministerio de Economnía.

Las dos CTA y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), junto a otras organizaciones sociales, políticas y sindicales, realizarán una concentración en el Ministerio de Economía, este lunes a las 14, en rechazo al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a la visita de su directora, Kristalina Georgieva.

Semanas atrás, las dos CTA y la CGT acordaron unificar acciones y llevar adelante un plan de lucha conjunto en rechazo a las medidas económicas y de ajuste que lleva adelante la gestión de Javier Milei.

Particularmente, el rechazo a los acuerdos con el FMI se basa en que las condiciones y los acuerdos que mantiene con el Gobierno Nacional generan más pobreza, imponen ajustes fiscales, destruyen el poder adquisitivo de los ciudadanos y precarizan el trabajo.

Tanto para las centrales sindicales como para los movimientos sociales, el organismo norteamericano actúa como un co-gobernante que prioriza los intereses financieros internacionales por encima del bienestar social y el desarrollo soberano de nuestro país.

Asimismo, denuncian que las metas fiscales del FMI establecen “techos a las paritarias” y hacen que, de esa manera, los salarios de los trabajadores y los haberes jubilatorios queden “muy por debajo de la inflación”.

Paralelamente, también señalan que los esquemas del Fondo le “exigen” reducir el gasto público al Gobierno, situación que se relaciona de forma directa a los aumentos significativos de tarifas de servicios públicos y transporte.

Al mismo tiempo, desestiman todo tipo de fórmulas de movilidad o exigencia del organismo internacional que implique una merma en los haberes de la seguridad social y rechazan tanto los despidos en el sector público como la eliminación de programas de asistencia social para cumplir el déficit cero.

En el mismo plano, se niegan taxativamente a las reformas que flexibilizan o suspenden los derechos laborales ya adquiridos, bajo la excusa de la “modernización” y cuestionan las auditorías trimestrales, con el argumento de que subordinan el Congreso Nacional y las políticas internas a las directivas de Washington.

Sostienen, además, que los préstamos otorgados, como el crédito del año 2018 o las posteriores refinanciaciones, no se tradujeron en desarrollo productivo, sino en fuga de capitales y calificaron la deuda como una “carga impagable a expensas de la pobreza popular”.

El pasado 22 de julio, las dos CTA junto con la CGT se unieron a la marcha de los jubilados, frente al Congreso, y acordaron participar de la tradicional movilización de San Cayetano, el próximo 7 de agosto, mientras planean avanzar con nuevas medidas de fuerza o un posible paro general.

Brasil llamó a consultas a su embajador en Argentina tras los insultos de Milei contra Lula

Brasil llamó a consultas a su embajador en Argentina tras los insultos de Milei contra Lula

La diplomacia de Brasil calificó de “inaudito” el accionar del jefe de Estado y la crisis sumó un nuevo antecedente de tensión regional.

El gobierno de Brasil resolvió este domingo llamar a consultas a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli, en una fuerte respuesta diplomática a los insultos que el presidente Javier Milei lanzó contra Luiz Inácio Lula da Silva durante un acto político en San Pablo. La decisión, adoptada por el canciller Mauro Vieira, profundiza la tensión bilateral entre ambos países y marca una nueva escalada en el conflicto diplomático.

Según trascendió de fuentes diplomáticas brasileñas, Bitelli regresará a Brasilia “en las próximas horas” para mantener consultas con el Palacio de Itamaraty sobre el deterioro de la relación entre ambos gobiernos. Las mismas fuentes calificaron como “inaudito” el discurso pronunciado por Milei durante la convención del Partido Liberal (PL), donde respaldó la candidatura presidencial del senador Flavio Bolsonaro.

La medida representa uno de los gestos diplomáticos más severos que puede adoptar un país sin llegar a romper relaciones, y constituye un fuerte mensaje político del gobierno de Lula da Silva hacia la administración argentina.

El conflicto se desencadenó luego de que Milei participara este sábado de un acto del bolsonarismo en San Pablo, su tercera visita a Brasil desde que asumió la Presidencia, aunque nuevamente sin mantener reuniones con autoridades del gobierno brasileño.

Durante un discurso de unos 25 minutos, el mandatario argentino lanzó duras descalificaciones contra Lula, a quien llamó “el zurdo”, “el ladrón” y “el presidiario”. Incluso, ante un desperfecto técnico en el escenario, ironizó al preguntar si “los micrófonos los mandó a tocar el ladrón”.

Además, acusó al mandatario brasileño de haber intentado influir en las elecciones presidenciales argentinas de 2023. “Tenía un vecino que se metía en la política de Argentina para tratar de torcer la historia en favor de los zurdos de mierda”, afirmó.

Milei también cuestionó la condena judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro y criticó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien calificó como “la basura calva” por impedirle visitar al exmandatario brasileño, actualmente detenido.

Rechazo del oficialismo brasileño

Las declaraciones del Presidente argentino generaron un inmediato rechazo dentro del gobierno de Lula. El primero en responder fue el presidente del Partido de los Trabajadores (PT), Edinho Silva, quien calificó como “inadmisible” la actitud de Milei. “Es inadmisible que un jefe de Estado extranjero venga a nuestro país y se dirija en términos irrespetuosos a sus poderes constituidos”, expresó.

Silva agregó que “no sorprende” el comportamiento del mandatario argentino y sostuvo que “ha demostrado en reiteradas oportunidades no estar a la altura del cargo que ocupa”.

También se pronunció el ministro de Relaciones Institucionales de Brasil, José Guimarães, quien cuestionó el modelo económico impulsado por La Libertad Avanza y señaló que esperaba que Milei aprovechara su visita para aprender que “gobernar es cuidar a las personas y no desmontar derechos”.

Crisis diplomática

La convocatoria del embajador recuerda el conflicto que protagonizaron Argentina y España en mayo de 2024, cuando el gobierno de Pedro Sánchez retiró temporalmente a su embajadora en Buenos Aires después de que Milei calificara de “corrupta” a Begoña Gómez, esposa del presidente español.

En aquella oportunidad, Madrid exigió una disculpa pública que nunca llegó y la crisis diplomática se extendió durante varios meses hasta la designación de un nuevo representante español.

Ahora, el vínculo con Brasil atraviesa su momento de mayor tensión desde la llegada de Milei a la Casa Rosada. Desde el inicio de su mandato, el Presidente evitó reunirse con Lula da Silva y priorizó su relación política con Jair Bolsonaro y su espacio, profundizando un distanciamiento que ahora derivó en una respuesta formal de la diplomacia brasileña.

Qué había dicho Milei

El presidente Javier Milei criticó a su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que el país posee el factor del “riesgo Lula” y apoyó la candidatura presidencial del actual senador Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro.

“Lo que decidan, en el corto plazo, en las urnas, sin lugar a dudas, tendrá ramificaciones en las próximas décadas”, afirmó Milei durante su discurso el pasado sábado, en donde convocó al pueblo brasileño “a no dejarse robar el futuro” y elegir pensando en las generaciones venideras.

El mandatario relacionó la situación con la de Argentina, la cual “sufrió las consecuencias” de haber tomado el camino del socialismo. Por eso, advirtió que la misión de su gobierno es “advertir a las demás naciones para que cambien a tiempo y puedan evitarse tragedias sociales y económicas como la de Argentina, y todavía peores”.

“Hemos visto cómo nuestra nación, de ser una potencia mundial, los zurdos de mierda nos hundieron en la pobreza. Porque hemos padecido, no queremos que otros padezcan”, señaló durante su discurso en la Convención Nacional del Partido Liberal.

“Lo hemos hecho en visitas a otros países, en foros y organismos internacionales y donde sea que hayamos tenido la oportunidad; lo seguiremos haciendo. Seguiremos ofreciendo nuestro testimonio, en todas partes, contra las mentiras del socialismo”, sostuvo.

En un momento, se cortó el sonido del micrófono y Milei se permitió un agravio directo contra Lula. “Che, ¿los micrófonos estos quién los mandó a tocar? ¿El ladrón?”, preguntó.

También recordó que Lula apoyó a Sergio Massa en 2023. “Tenía un vecino que se metía en la política de Argentina para tratar de torcer la historia en favor de los zurdos de mierda”, indicó.

Además, se quejó de que el Supremo Tribunal Federal no habilitara su visita a Bolsonaro (p) en la cárcel donde se encuentra detenido. Por eso, criticó al juez Alexandre de Moraes, quien le negó la solicitud, y lo llamó “basura calva”.

La visita del Presidente a San Pablo comenzó esta mañana con un encuentro con el gobernador del Estado de San Pablo, Tarcísio Gomes de Freitas, tras lo cual recibió la Condecoración de la Orden de Ipiranga, máxima distinción que otorga el Estado de San Pablo. El mandatario viajó a Brasil junto a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno.

“Hoy Brasil puede sumarse a la transformación regional de la que hemos sido testigos en estos últimos años, que hará de Latinoamérica una región sinónimo de progreso”, dijo Milei en referencia al avance de los gobiernos de derecha que asumieron en el continente: Argentina, Colombia, Perú, Chile y Ecuador.

En ese sentido, indicó que el socialismo “es el camino al totalitarismo” y afirmó que operan bajo un “modus operandi”: “Causar un desequilibrio económico con el objetivo cortoplacista de retener votos para no perder el poder en las siguientes elecciones. Luego, cuando pierden, asume la derecha, que debe solucionar todos estos problemas.”

“Hoy Brasil puede sumarse a la transformación regional de la que hemos sido testigos en estos últimos años, que hará de Latinoamérica una región sinónimo de progreso. Como lo logramos en Argentina, confío en que Brasil podrá volver a ponerse de pie; eso es lo que Flávio representa. Optando por las ideas de la libertad, volverán a ser testigos de una prosperidad a la altura de Brasil”, concluyó.