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Una trama de espías en Iguazú: el viaje secreto de Santiago Caputo y el operativo argentino para sacar a Bolsonaro de Brasil

Una trama de espías en Iguazú: el viaje secreto de Santiago Caputo y el operativo argentino para sacar a Bolsonaro de Brasil

Mientras la Casa Rosada guardaba silencio sobre la victoria de Lula, la SIDE y la PSA habrían intervenido en la salida del excandidato brasileño rumbo a Estados Unidos. Las sospechas sobre el papel del principal asesor presidencial, el hermetismo oficial y la pista Yacyretá.

Hay algo de las novelas de Tom Clancy en la historia. Un dirigente político que necesita abandonar su país después de una orden judicial, una frontera atravesada en plena noche, un avión privado esperando del otro lado y una operación que habría involucrado a los servicios de inteligencia de un gobierno extranjero. La diferencia es que esta vez el lugar no es Washington ni Moscú, sino Puerto Iguazú, en el extremo norte de Misiones, y uno de los posibles protagonistas es Santiago Caputo, el asesor de Javier Milei y fanático de las historias de espionaje del escritor estadounidense.

La trama tiene como protagonista a Flávio Bolsonaro, el candidato brasileño respaldado públicamente por Milei en las elecciones presidenciales del domingo, en las que terminó derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva. El escenario no podría ser más apropiado: la Triple Frontera, ese rincón de Sudamérica donde confluyen la Argentina, Brasil y Paraguay, y que desde hace décadas alimenta relatos de espías, contrabandistas, operaciones clandestinas y misterios nunca del todo esclarecidos.

El río Paraná en la “triple frontera” entre las ciudades de Presidente Franco en Paraguay, Foz do Iguaçu en Brasil y Puerto Iguazú en Argentina.

Según pudo reconstruir elDiarioAR, el gobierno argentino tuvo una participación activa en el operativo que permitió la salida de Bolsonaro de Brasil rumbo a Estados Unidos, donde Donald Trump había anunciado que le concedería asilo político. La maniobra habría sido coordinada por la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), sin conocimiento de otros organismos federales como Gendarmería Nacional y la Policía Federal.

Pero hay un dato que agrega una dimensión política a la trama: Caputo habría viajado personalmente y de manera reservada a territorio misionero el lunes, apenas un día después de las elecciones brasileñas. Según la información recogida por este medio, su desplazamiento habría coincidido con la llegada a Misiones del avión privado que terminó siendo utilizado para trasladar a Bolsonaro fuera del país. Una de las hipótesis que circulan es que el asesor incluso pudo haber llegado en esa misma aeronave. Ese extremo, sin embargo, todavía no pudo ser corroborado.

Santiago Caputo ingresa a la Casa Rosada.

Durante todo el martes, mientras comenzaban a conocerse los detalles del operativo, el Gobierno jugó al misterio. La Casa Rosada evitó pronunciarse sobre la victoria de Lula, pese a que el resultado electoral representaba un revés para la apuesta política que Milei había realizado en Brasil. No hubo felicitaciones al presidente reelecto ni explicaciones sobre los movimientos registrados en Iguazú.

El silencio oficial coincidió con una jornada de versiones cruzadas en la que se daba por hecho que Bolsonaro ya había conseguido escapar de Brasil y se encontraba a salvo en Estados Unidos. Sin embargo, el dirigente brasileño todavía no había ingresado a la Argentina: su cruce por el puente internacional Tancredo Neves fue recién por la noche noche. Mientras buena parte de la prensa intentaba reconstruir una fuga que suponía consumada, el avión que terminaría trasladándolo permanecía en Puerto Iguazú desde el lunes. La operación, lejos de haber concluido, todavía estaba en marcha.

Javier Milei con Flávio Bolsonaro.

Cortinas de humo

La estrategia tuvo un primer capítulo en la conferencia de prensa del vocero presidencial, Adrián Ravier, quien se limitó a señalar que el Gobierno había “tomado nota” del resultado electoral brasileño. Lejos de felicitar al vencedor, buscó justificar la ausencia de un saludo recordando que Lula tampoco había felicitado personalmente a Milei cuando ganó las elecciones argentinas de 2023. La respuesta dejó en evidencia que la Casa Rosada no tenía intención de modificar su posición frente al mandatario brasileño, con quien el Presidente mantiene un enfrentamiento político y personal.

Pero el verdadero misterio estaba a más de mil kilómetros de Buenos Aires. En Puerto Iguazú, un avión privado había despertado la atención de las autoridades y alimentado las especulaciones sobre la presencia de Bolsonaro en territorio argentino. Se trataba de un Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, perteneciente a la flota de Baires Fly, una de las principales compañías de aviación ejecutiva del país. La aeronave había llegado a Misiones desde Aeroparque el lunes por la noche, en coincidencia con el presunto desplazamiento de Caputo a la ciudad fronteriza.

El Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, perteneciente a la flota de Baires Fly, que trasladó a la familia Bolsonaro de Iguazú a Miami.

La Dirección Nacional de Migraciones intervino públicamente el martes para descartar las versiones. En un comunicado, el organismo aseguró que no registraba ningún ingreso de Bolsonaro a la Argentina y que, ante la repercusión mediática provocada por la presencia del avión, se habían iniciado controles sobre la aeronave y su tripulación. También sostuvo que no existía ningún plan de vuelo que incluyera a la familia Bolsonaro.

La explicación, sin embargo, no consiguió cerrar los interrogantes. Horas después, Simón Levy, presidente del American Council y dirigente vinculado al universo trumpista, aseguró que el gobierno argentino había intervenido directamente para facilitar la salida del dirigente brasileño. “Está vivo gracias a la intercesión del presidente Milei”, afirmó el abogado mexicano, exviceministro de Turismo de su país, en una declaración que colocó a la Casa Rosada en el centro de la operación.

La versión oficial cambió este miércoles, cuando Migraciones terminó por confirmar lo que había descartado apenas unas horas antes: Bolsonaro ingresó a la Argentina el martes a las 22.50, acompañado por su esposa y sus dos hijas, a través del puente internacional Tancredo Neves, que conecta Foz do Iguaçu con Puerto Iguazú. Según precisó el organismo en una nueva comunicación, la familia partió 23.30 con destino declarado a Guayaquil, Ecuador.

¿Entre la SIDE y la EBY?

La secuencia plantea una serie de preguntas sobre el funcionamiento de los controles fronterizos y el grado de conocimiento de las autoridades nacionales. Si la SIDE y la PSA participaron de la operación, como pudo reconstruir elDiarioAR, ¿quién impartió las instrucciones y por qué quedaron al margen Gendarmería y la Policía Federal? La primera de esas fuerzas tiene responsabilidades directas en la vigilancia de las fronteras, mientras que la segunda integra el sistema federal de seguridad. La eventual exclusión de ambas constituye uno de los aspectos más llamativos del procedimiento.

La sede central de la SIDE, en 25 de Mayo 11, a metros de la Casa Rosada.

En ese escenario, la posible presencia de Santiago Caputo adquiere una relevancia particular. El asesor presidencial conserva influencia sobre la estructura de inteligencia. También mantiene vínculos estrechos con figuras vinculadas a la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), el organismo administrado conjuntamente por la Argentina y Paraguay que tiene a su cargo la represa hidroeléctrica del mismo nombre. Su presunto desplazamiento a Iguazú durante las horas previas a la salida de Bolsonaro alimenta los interrogantes sobre una participación mucho más directa que la de un simple intermediario político.

¿Es cierto que un exintegrante de la DEA, actualmente vinculado a Yacyretá y señalado como hombre de confianza del asesor presidencial, también fue visto este martes del otro lado de la frontera, en Foz do Iguaçu? ¿Y qué hacía allí, precisamente cuando se preparaba una operación que habría involucrado a los servicios de inteligencia argentinos? Por ahora, son preguntas que permanecen sin respuesta.

Anoche, mientras se desarrollaban los acontecimientos, Caputo también jugaba su propio partido en las redes sociales. El asesor presidencial publicó casi en simultáneo con los movimientos que habrían permitido la salida de Bolsonaro un mensaje en X en el que se burló de la prensa. “La cobertura periodística del día de hoy debe haber sido probablemente uno de los papelones más grandes del periodismo mundial de la historia. Dijeron cualquier cosa. Se desdijeron. Lo volvieron a decir. Todo con el mismo nivel de certeza y animosidad. En todas partes del mundo. No sé quien es el que los sacó a pasear en chota (SIC) pero toda mi admiración”, escribió.

El mensaje adquiere otra dimensión a partir de las versiones sobre su presencia en Misiones. No hubo confirmación oficial sobre su desplazamiento ni explicaciones públicas acerca de los motivos de un eventual viaje. Tampoco quedó claro a quién atribuía la maniobra que, según sus propias palabras, había conseguido confundir a periodistas de distintas partes del mundo. Lejos de despejar las dudas, Caputo volvió a la carga este miércoles, cuando ya se conocían más detalles sobre la salida de Bolsonaro.

“No contentos con haber dicho infinitas idioteces ayer veo que se disponen a decir infinitas idioteces hoy”, escribió en X. El asesor volvió así a desacreditar la cobertura periodística, pero evitó aclarar si efectivamente había viajado a Iguazú y qué conocimiento tenía del operativo. Dos días de ironías y ninguna explicación sobre su eventual participación en una maniobra que, según pudo reconstruir elDiarioAR, contó con la intervención de organismos del Estado argentino.

Un avión bajo la lupa judicial

La identidad de la aeronave agrega otro elemento a una historia que parece acumular ramificaciones. Baires Fly, la empresa propietaria del Gulfstream G400 matrícula LV-JQW que trasladó a Flávio Bolsonaro, aparece involucrada en la investigación judicial por el presunto sistema de coimas y sobreprecios en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), el organismo que estuvo a cargo de Diego Spagnuolo, exfuncionario cercano a Javier Milei.

Como revelaron Mauricio Caminos y Sebastián Lacunza en elDiarioAR, el fiscal federal Franco Picardi señaló a Baires Fly y al empresario aeronáutico Sergio Mastropietro, exsocio de Federico “Fred” Machado, como presuntas “cabeceras del lavado” del dinero proveniente de las contrataciones irregulares de ANDIS. Según la hipótesis fiscal, el mecanismo consistía en canalizar fondos a través de transferencias realizadas por droguerías y laboratorios proveedores de la agencia, que posteriormente eran respaldadas con facturas por la “compra de kilómetros nacionales” y horas de vuelo. Se trata de una modalidad comercial habitual en el mercado de la aviación privada, aunque en este caso quedó bajo sospecha por su presunta utilización para justificar movimientos millonarios de dinero.

Sergio Mastropietro, el mencionado por el fiscal Picardi como dueño de Baires Fly.

La investigación avanzó sobre esas operaciones y el juez federal Sebastián Casanello ordenó un embargo superior a los 7.000 millones de pesos. En febrero, sin embargo, la Cámara Federal porteña consideró excesivo el monto y dispuso que fuera recalculado. Actualmente, el expediente se encuentra en manos del juez Ariel Lijo. La empresa Baires Fly no está imputada como persona jurídica, mientras que Mastropietro rechaza las acusaciones y sostiene que su vinculación empresarial era con otra compañía, Baires Jets, de la que es propietario.

El dueño formal de Baires Fly es Luis Grande, socio de la firma desde 1991 y uno de los empresarios de mayor trayectoria en el mercado de la aviación ejecutiva. La compañía cuenta con una flota de alrededor de diez aeronaves y una cartera de clientes que atraviesa gobiernos de distintos signos políticos.

Fred Machado.

Mastropietro, por su parte, tiene una extensa trayectoria en el negocio aeronáutico y mantuvo vínculos comerciales con Fred Machado, el empresario investigado por narcotráfico que financió al exdiputado libertario José Luis Espert. Fue, además, uno de los intermediarios que conectaron a Machado con el exdiputado en 2019.

La utilización de una aeronave de Baires Fly para trasladar a Bolsonaro no supone ninguna conexión acreditada entre ese vuelo y las presuntas irregularidades investigadas en ANDIS. Pero suma un dato significativo a la trastienda y deja planteada una pregunta todavía sin respuesta: quién contrató y pagó el vuelo que permitió al dirigente brasileño abandonar la Argentina rumbo a Estados Unidos. En una novela de Tom Clancy, Jack Ryan probablemente habría participado del operativo para garantizar la fuga. Aunque, tratándose de una misión secreta, difícilmente hubiera dejado tantas pistas.

PL/CRM

Migraciones confirmó que Flávio Bolsonaro pasó por la Argentina para viajar en vuelo privado rumbo a EE.UU.

Migraciones confirmó que Flávio Bolsonaro pasó por la Argentina para viajar en vuelo privado rumbo a EE.UU.

El senador brasileño ingresó por el puente Tancredo Neves, embarcó en Puerto Iguazú hacia Guayaquil y luego la aeronave continuó con destino a Miami, donde arribó este miércoles pasadas las 10.

El senador brasileño Flávio Bolsonaro pasó por la Argentina y abordó en Puerto Iguazú un avión privado que hizo escala en Guayaquil, Ecuador, antes de seguir rumbo a Estados Unidos. El vuelo del Gulfstream G400, propiedad de la empresa de taxis aéreos ejecutivos, Buenos Aires Fly (Fly BA), aterrizó a las 10.24 en el aeropuerto de Miami Opa Locka Executive Airport, una estación aérea pública de aviación general y ejecutiva ubicada en el condado de Miami-Dade, Florida, a unos 18 km (11 millas) al norte del centro de Miami.

Según informó la Dirección Nacional de Migraciones, Bolsonaro cruzó la frontera a las 22:50 del martes por el puente internacional Tancredo Neves junto con Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro.

El organismo precisó que los cuatro presentaron “documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país” y que sus tránsitos fueron registrados “sin incidentes”.

A las 23:30, la familia abordó un vuelo privado despachado por Baires Fly S.A. cuyo plan de vuelo consignaba como destino Guayaquil.

La aeronave, identificada por medios que siguieron el traslado como un Gulfstream G400 con matrícula argentina LV-JQW, aterrizó en la ciudad ecuatoriana a las 5:46 de este miércoles, hora argentina, de acuerdo con registros citados por la prensa brasileña.

El recorrido atravesó Paraguay, Bolivia y Perú y evitó el espacio aéreo brasileño. La escala en Ecuador se realizó para reabastecer combustible, según informó la cadena CBN. Si bien esta aeronave está capacitada para realizar el vuelo entre Iguazú y Miami en forma directa, sin repostar, en este caso dos circunstancias obligaron a concretar esta escala, la primera, la cantidad de equipaje que llevaba consigo la familia Bolsonaro y la otra, la necesidad de tener que rodear el territorio brasileño para evitar así tener que solicitar permiso para tal fin, teniendo en cuenta el pasajero que llevaban a bordo.

El manifiesto del vuelo de Flávio Bolsonaro y su familia rumbo a los Estados Unidos.

A las 4:21 de Guayaquil la aeronave volvió a despegar para volar ahora sí directo hacia territorio estadounidense, donde permanecerán bajo la protección del gobierno noerteamericano.

Luego, medios brasileños indicaron que el avión dejó Guayaquil con destino a Miami, donde arribó a las 10.24 de Argentina al aeropuerto ejecutivo Opa-locka.

El traslado se produjo en medio de una investigación judicial en Brasil. Según informaron medios internacionales, Bolsonaro tenía una prohibición de salida del país y la Policía Federal había anulado sus pasaportes tras el vencimiento del plazo establecido para entregarlos.

La confirmación de Migraciones permitió establecer el papel de la Argentina como territorio de tránsito, aunque el comunicado no detalló quién organizó el traslado ni mencionó una intervención política del Gobierno argentino.

En Washington, Donald Trump manifestó su respaldo a la posibilidad de recibir a Bolsonaro, aunque reconoció que desconocía su ubicación exacta. “Yo escuché que estaba en la Argentina. No sé en dónde está, pero escuché que estaba allí”, declaró ante periodistas.

Consultado sobre su eventual ingreso a Estados Unidos, Trump respondió: “Lo aprobaría”, y agregó: “Creo que son personas decentes. Por mí, estaría bien”.

Por su parte, un portavoz del Departamento de Estado anunció que Washington “expedirá visados a Flávio Bolsonaro y a su familia”, aunque no precisó la categoría ni la duración de esos permisos y no confirmó una concesión de asilo político.

Advertencia de la exdirectora de Migraciones

Florencia Carignano, exdirectora de Migraciones durante la gestión de Alberto Fernández en la Presidencia, y actual diputada nacional por la provincia de Santa Fe, advirtió este miércoles que el viaje de Flávio Bolsonario a Estados Unidos tras cruzar a la Argentina, “es un escándalo. Todos sabíamos que Bolsonaro estaba siendo investigado, que la Justicia había pedido la documentación, los pasaportes, porque había una prohibición de salida. Sabiendo todo eso, el gobierno argentino decidió no colaborar con nuestro mayor socio comercial, con nuestro hermano Brasil”, detalló la exfuncionaria en declaraciones a Radio con Vos. Y agregó: “Existe una democracia y esta persona estaba siendo investigada por lavado de dinero. Es gravísimo a nivel político y diplomático”.

Flávio Bolsonaro aterrizó en Miami tras huir de Brasil

Flávio Bolsonaro aterrizó en Miami tras huir de Brasil

El candidato ultra llegó a EE.UU. tras huir a través de nuestro país tras perder las elecciones con Lula da Silva.

Las causas judiciales que enfrenta Flávio Bolsonaro en Brasil: está acusado de corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal

Ya está en Estados Unidos. El candidato ultraderechista Flávio Bolsonaro aterrizó este miércoles por la mañana en Miami (Florida), después de fugarse el pasado martes de Brasil tras haber perdido la segunda vuelta de las presidenciales brasileñas el domingo pasado ante Lula da Silva.

El Gulfstream IV, con matrícula LV-JQW, había despegado de Guayaquil (Ecuador) a primera hora de la mañana.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, había expresado este miércoles de madrugada al volver de Texas a Washington DC su apoyo al fugado Flávio Bolsonaro.

Preguntado sobre su visto bueno a acoger a Bolsonaro en EEUU, Trump afirmó: “Son buena gente. Las elecciones fueron extrañas. Estaba esperando a dar mi aprobación. No tengo nada en contra, por mí está bien”.

“Creo que al padre lo trataron muy mal”, añadió.

Cuando se le preguntó si sabía dónde se encontraba Flávio en estos momentos, Trump respondió: “Oí que está en Argentina”.

Sin embargo, Bolsonaro acababa de despegar de nuestro país en esos momentos camino de Ecuador, desde donde voló a Miami.

El Gulfstream IV estuvo estacionado en el aeropuerto de Puerto Iguazú (Argentina) desde las primeras horas de la mañana anterior, cuando aparecieron las primeras noticias en los medios argentinos de que tenía intención de huir en él.

Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, actualmente en prisión, subió al jet con su esposa y sus dos hijas sobre las 23:30 h, con destino a Guayaquil, para evitar el espacio aéreo brasileño. Hicieron una breve escala en Ecuador y prosiguieron su viaje hasta el aeropuerto ejecutivo de Miami-Opa Locka.

Bolsonaro, que cuenta con el apoyo de Trump, está siendo investigado por corrupción, blanqueo de capitales y evasión fiscal en Brasil, y se le había ordenado que entregara su pasaporte.

El hermano de Bolsonaro, Eduardo Bolsonaro, que vive en Texas, lo había animado públicamente a marcharse de Brasil si perdía las elecciones.

Bolsonaro hizo alarde de su relación con el presidente de EE.UU. y visitó la Casa Blanca en mayo. Su hermano Eduardo fue condenado en ausencia en junio por ejercer presión ilegal sobre la Administración Trump y sentenciado a cuatro años de prisión.

Las causas judiciales que enfrenta Flávio Bolsonaro en Brasil: está acusado de corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal

Las causas judiciales que enfrenta Flávio Bolsonaro en Brasil: está acusado de corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal

El excandidato del Partido Liberal viajó hacia Estados Unidos para pedir asilo político al presidente estadounidense, Donald Trump.

El derrotado candidato presidencial opositor brasileño Flávio Bolsonaro que, salió de Brasil hacia Estados Unidos a bordo de un avión junto a su familia y pedir asilo político al presidente estadounidense, Donald Trump, enfrenta tres causas penales abiertas en la justicia por blanqueo de capitales, corrupción y difamación.

La justicia brasileña desconfía de una posible injerencia extranjera en las elecciones presidenciales a través de una financiación irregular, una manipulación en plataformas digitales y un favorecimiento futuro a cambio de beneficios en el país norteamericano.

Cuáles son las tres causas abiertas que tiene Bolsonaro

La primera causa que tiene el senador del Partido Liberal se encuentra vinculada al banquero Daniel Vorcaro, dueño del Banco Master, relacionado en un caso de corrupción, evasión, fraude; y que, está actualmente en prisión.

Lo que la justicia brasileña investiga es a Bolsonaro por su pedido de fondos al banquero brasileño para financiar la película “Dark Horse” sobre su padre, quien cumple la pena de prisión domiciliaria de 27 años por golpismo.

En ese sentido, Flávio está acusado de corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal.

Inicialmente, el senador opositor negó su relación con el banquero, pero luego aparecieron detalles que confirmaban el vínculo entre ambos; entre ellos, el sitio The Intercept Brasil reveló que negoció directamente con Vorcaro la transferencia de al menos 24 millones de dólares para producir el filme en cuestión, cuyos origen de los fondos son investigados por la Policía Federal, como así también la estructura de las operaciones y si se cometieron delitos como lavado de dinero, de acuerdo al sitio UOL.

La segunda causa contra el hijo mayor de lo Bolsonaro es una investigación que tiene implicado al abogado Willer Tomaz, amigo del excandidato presidencial que perdió ante el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, con sospechas de blanqueo de capitales que involucran a empresas de apuestas y plataformas de pago.

Según informes periodístico, la justicia secuestró el celular del abogado y sus análisis demostró que existieron “transacciones financieras sospechosas”, además de, revelar contactos estrechos entre Willer y Flávio Bolsonaro; y en la que, la causa tiene en la mira a plataformas de apuestas, sociedades extranjeras y otros negocios vinculados al abogado, ya sea formalmente o a través de empresas pantalla.

“Entre los registros encontrados, hay referencias a fiestas, reuniones y encuentros en los que participaban ambos, así como documentos personales vinculados a Flávio hallados en el iCloud de Willer”, señaló la investigación citada por Folha.

Además, en el teléfono del abogado se encontraron fotos de Flávio Bolsonaro. Ambos se contactaban con una plataforma cuyos mensajes desaparecen tras su visualización.

Según Folha, “los documentos analizados por la Policía Federal indican que Flávio tenía acceso de ´usuario maestro´ a la cuenta bancaria de una de las empresas holding de Willer, Alcazar, lo que le otorgaba un importante poder de gestión”.

El viernes pasado, la justicia ordenó la congelación de activos de Willer, rompió el secreto bancario y fiscal de sus empresas, canceló sus pasaportes y suspendió las actividades de sus compañías. Willer abandonó Brasil el 21 de agosto y no hay constancia de su regreso, según fuentes del Tribunal Supremo Federal (STF) citadas por UOL.

La última causa en la que aparece el senador del PL de Brasil es una que busca esclarecer si hubo una presunta difamación contra Lula.

El 3 de enero pasado, cuando Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro en Venezuela, el senador de derecha escribió que el reelecto mandatario del Partido de los Trabajadores sería “delatado” por el gobernante venezolano en delitos como narcotráfico y lavado de dinero.

Para Lula, Flávio Bolsonaro debe tener "mala conciencia" como para huir del país: "Es vergonzoso"

Para Lula, Flávio Bolsonaro debe tener

El mandatario brasileño sostuvo que intentó que el senador del Partido Liberal “demostrara su honestidad”. "Me pregunto qué culpa siente en su conciencia un ciudadano que acaba de perder unas elecciones y huye de su país", dijo Lula este miércoles, día en el que cumple 81 años.

El reelecto presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo el martes que el derrotado candidato en la segunda vuelta electoral, Flávio Bolsonaro, debe tener “culpa en su conciencia” para huir de Brasil.

“Recién ahora me entero de que mi oponente se ha ido, no lo sé. No tengo información precisa”, dijo Lula durante un acto celebratorio de su 81 cumpleaños, en el Palacio de la Alvorada, residencia oficial del Presidente de la República.

“Miren, perdí las elecciones contra (Fernando) Collor. Me quedé en Brasil. Perdí las elecciones contra Fernando Henrique Cardoso dos veces, me quedé en Brasil. (Geraldo) Alckmin perdió contra mí, se quedó en Brasil. (José) Serra perdió contra mí y se quedó en Brasil”, recordó el mandatario brasileño, reportó Globo.com. Y remarcó: “Me pregunto qué culpa siente en su conciencia un ciudadano que acaba de perder unas elecciones y huye de su país”.

“Cuando me acusaron, recibí muchas invitaciones para huir de Brasil, para ir a la embajada, pero decidí quedarme aquí en Brasil y entregarme a la Policía Federal para despistar a mis investigadores. Quien no tiene nada que ocultar, no tiene nada que temer”, aseveró Lula da Silva.

El mandatario sostuvo que intentó que Bolsonaro “demostrara su honestidad” entregando sus documentos “pero no lo hizo”.

“Esto demuestra que este ciudadano, la persona más engañosa que he conocido en mi vida, no tiene ningún compromiso con la verdad. Su descaro es asombroso. Cuando miente, falta al respeto a la gente que está en su país”, manifestó.

“Este acto de abandonar Brasil es vergonzoso”, declaró Lula.

Flávio Bolsonaro huyó este martes a Estados Unidos con su familia en medio de investigaciones en su contra y dos días después de perder las elecciones frente a Lula da Silva, según CNN.

El lunes, el senador opositor dijo que había recibido de parte de la Policía Federal brasileña una notificación para entregar sus pasaportes y una prohibición de salir del país después de visitar a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, un día después de perder las elecciones presidenciales ante Lula da Silva. Bolsonaro no reconoció oficialmente la derrota, pero su partido lo hizo el lunes.