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"Paradójicamente, el hombre que hizo todo lo posible para ayudar a los gobiernos de derecha a ganar en América Latina perderá las elecciones en su propio país", dijo la expresidenta al medio estadounidense. Y mostró sus ganas de competir con Milei para volver al poder en la Argentina: "Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?".
Cristina Fernández de Kirchner vaticinó desde su arresto domiciliario en su departamento de San José 1111 una derrota del presidente Donald Trump y los republicanos en las elecciones de mitad de mandato del martes en Estados Unidos, al tiempo que no descartó volver a ser candidata presidencial en 2027, en la primera entrevista que concedió a un medio internacional desde su condena por corrupción y mientras el peronismo se debate entre quiénes deberían jugar fuerte para competir con Javier Milei en los próximos comicios a fines del año que viene.
“Paradójicamente, el hombre que hizo todo lo posible para ayudar a los gobiernos de derecha a ganar en América Latina perderá las elecciones en su propio país”, dijo la expresidenta al diario The Washington Post, que la entrevistó en su departamento de 200 metros cuadrados de Buenos Aires, donde cumple seis años de arresto domiciliario con inhabilitación de por vida para ocupar cargos públicos.
La exmandataria, de 73 años, dijo esperar que los votantes estadounidenses impulsen una ola progresista y comparó su situación con la de su aliado Luiz Inácio Lula da Silva, reelegido presidente de Brasil, quien pasó 580 días preso antes de que sus condenas fueran anuladas. En ese sentido, CFK contó qué le aconsejó el presidente brasileño: “Me dijo 'hacé ejercicio y no te deprimas'”.
Según relata la nota del Washington Post, la líder del PJ “estableció una rutina: come sano; hace ejercicio cuatro o cinco veces por semana en una cinta, una plataforma de escalones y pesas; pasa las tardes leyendo y siguiendo los acontecimientos políticos en todo el mundo en televisión; y estudia inglés y chino”. “Es para evitar que mis neuronas envejezcan”, citan que dijo la expresidenta.
Además, el reportaje relata que la parte “más difícil, dijo, es no poder compartir sus pensamientos con amigos y aliados. Se le permiten cuatro horas de visitas a la semana, repartidas en dos días, con no más de tres personas a la vez en el total. Puede usar un teléfono móvil, pero teme que sus comunicaciones estén vigiladas”. “Pero no tengo derecho a deprimirme ni a atormentarme ante el sufrimiento de los demás. Sé por qué estoy aquí: por lo que represento, el gobierno que construimos y mi negativa a someterme a los poderes establecidos”, le aseguró a la periodista Marina Dias en la entrevista.
Sobre un posible regreso a la presidencia en 2027, elecciones en las que Javier Milei buscará la reelección y resta saber qué papel jugará Patricia Bullrich, Cristina Kirchner prefirió la cautela, pero mostró sus ganas: “Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”.
De acuerdo al reportaje que publica el medio estadounidense, la expresidenta “negó haber cometido delito alguno y describió su procesamiento como motivado políticamente”. “Decime dónde puse el dinero. Porque, sinceramente, si lo hubiera robado, no estaría en la cárcel. Sería libre, porque habría podido comprar al sistema judicial argentino, que es corrupto”, afirmó.
Kirchner y su abogado, Rafael Valim, solicitaron al Comité de Derechos Humanos de la ONU que revise su caso alegando que se le negaron garantías procesales. Valim, quien es abogado y profesor de Derecho Público, doctor y máster por la Pontificia Universidad Católica de São Paulo, con más de veinte años de trayectoria académica en Derecho Constitucional y Administrativo, y fue asesor de Lula en sus causas judiciales, dijo que la prioridad es restablecer los derechos políticos de la expresidenta. “Si Argentina no cumple, preveo una movilización social irresistible por parte del pueblo argentino”, sostuvo.
En la entrevista, además, Kirchner reconoció que los peronistas contribuyeron a su derrota en 2023, cuando la inflación anual alcanzó el 211 por ciento bajo el gobierno de Alberto Fernández. “Se produjo un colapso en la cultura laboral”, dijo. Y agregó: “La gente veía que quienes trabajaban jornadas de ocho horas, soportaban jefes y largos desplazamientos ganaban igual o menos que los vecinos que recibían ayudas gubernamentales”.
De acuerdo a CFK, “ahora muchos argentinos están frustrados porque sus vidas no mejoraron, su dinero no dura hasta final de mes y ven un gobierno que no solo no hace nada por los pobres, sino que los ataca activamente”. En el reportaje, The Washigton Post cuenta que para Cristina Kirchner, “no se trata simplemente recuperar el poder, sino entender la ira que impulsó a los votantes hacia líderes que prometen trastocar el sistema y ofrecer una alternativa creíble. Lo que se necesita son propuestas que la gente crea que realmente pueden implementarse, especialmente para abordar las preocupaciones económicas cotidianas y la deuda”.
Y concluyó con una pregunta: “¿Es posible gobernar racionalmente una sociedad en la que el 50 por ciento piensa que el otro 50 por ciento debe desaparecer?”.

La senadora y el émulo de Eliseo asumen un choque tarde o temprano por la candidatura en 2027, pero ninguno quiere aparecer como autor de la ruptura. Sugerencias, pedidos y clamor del círculo rojo ante Bullrich, para salvar "el rumbo". La receta contra Villarruel no funciona contra la exministra. Endiablada discusión por las PASO
Patricia Bullrich presta el oído a diario. Los mensajes llegan en primera persona o vía terceros, en sus oficinas, su despacho en el Senado, cafés o salones VIP. Voces de la Asociación Empresaria Argentina, ejecutivos de Vaca Muerta, dueños de medios, banqueros, influyentes de las ONG liberales y estamentos judiciales deslizan que “el rumbo” está en riesgo con Javier Milei y le piden que presente su candidatura presidencial.
La senadora comparte con Javier Milei la capacidad de leer el escenario y activar el juego corto. No sólo reaccionan ante los acontecimientos, también los provocan.
Más de una vez durante seis décadas de vida pública, Bullrich pareció quedarse sin nada o tuvo que retroceder casilleros. Sobrevivió a su propia temeridad.
En cambio, el émulo de Eliseo apenas lleva diez años en política. Avanza a los empujones, ensordece con sus gritos e insultos, lo acompaña el viento de la historia, cuenta con padrinos a los que les entregó áreas enteras del Gobierno, pero nunca abandona la cornisa.
La economía entró en recesión luego de tres años de motosierra cruel sobre los que menos tienen y ni siquiera está garantizado lo que se supone que es el fuerte del ultra: el financiamiento externo para mantener calmo al dólar en el año electoral. El ambiente está siempre alterado. Si no se habla de una grosería de Milei o del 3% de Karina, surge una estafa con una cripto, o Adorni, o Espert, o Santiago, o los Menem. El círculo rojo está preocupado.
El émulo de Eliseo apenas lleva diez años en política. Avanza a los empujones, ensordece con sus gritos e insultos, lo acompaña el viento de la historia, cuenta con padrinos a los que les entregó el Gobierno, pero nunca abandona la cornisa
La virtud de la gambeta en el juego corto porta su contracara. A Milei y a Bullrich los gana la ansiedad. Aunque son conscientes de que a ninguno le conviene quedar como autor de la ruptura, ambos escapan al consejo de sus mesas chicas de ir con el freno de mano puesto y no acelerar los acontecimientos, a la espera de que el rival se equivoque.
Los Hermanos Milei barajaron algunos meses la idea de avanzar a 2027 con Bullrich arriba del barco, y así ampliar la potencialidad electoral de La Libertad Avanza. En los bocetos optimistas del oficialismo, una senadora con capacidad para desmarcarse, como forma de contener fugas “institucionalistas”, podría darle a la candidatura de Milei un plus para lograr la reelección. Ese boceto ya fue descartado.
Se repite de alguna manera la dinámica que llevó a la enemistad con Victoria Villarruel. Primero fue Karina la que instaló la semilla de la desconfianza y circunscribió a la vicepresidenta a su despacho en el Senado. Javier mantuvo el pulso un tiempo para simular normalidad, incluso más allá de que su compañera de fórmula lo describiera como “pobre sanguchito”, pero aguantó sólo algunos meses y pasó al insulto público. “Bicho Cruel”, le hizo decir a Majul.
Con Bullrich, la desconfianza se materializó a comienzos de año, cuando Karina intervino el grupo de whatsapp del bloque de senadores de La Libertad Avanza. La secretaria general de la Presidencia empezó a monitorear acciones y dar órdenes; instaló el miedo en la bancada ultra. Con un mandato de seis años por delante en el Senado (recién terminaría con el fin del próximo Gobierno), Bullrich tomó nota y se sentó a esperar los traspiés parlamentarios del karinismo.
El axioma “¿cuál es el problema de que la doctora Bullrich piense distinto, si los liberales no somos manada?” dio lugar en los últimos días a desacuerdos que se ventilan en público, al punto de que se complica siquiera compartir encuentros frente a terceros. En algunas de las reuniones de gabinete a las que la senadora acudió como invitada, Javier o Karina escenificaron desplantes hirientes. “Están peor de lo que te imaginás”, le dijo la senadora a un empresario.
Los Menem (Karina) salieron a marcar la cancha y sugieren a quien los quiera escuchar que se consumó una traición. “Pato” está bastante sola en el gabinete, pero no le preocupa. Sus activos están afuera. Con Santiago Caputo tuvo acuerdos tácticos, pero sus intereses hoy divergen. A Luis Caputo, Bullrich le reprocha la penuria económica interminable y el mal cálculo de haber anunciado los mejores 18 meses de la historia en abril pasado, cuando se desató una recesión sin final a la vista.
“En 2024 bajamos la inflación, pero hace dos años que no tenemos una buena noticia para dar”, es citada Bullrich. Transmite estar convencida de que lo que queda del mandato será “igual o peor”, y los mensajes de un líder desencajado, en España, en la Fundación Faro, por Radio Mitre o en la Universidad Di Tella, no hacen más que acelerar el deterioro.
Los Milei se tientan con aislar a Bullrich como se hizo con bastante eficiencia con Villarruel. A la vicepresidenta se le cortaron las terminales y se la empujó a quedar como una pieza solitaria a la que le queda la opción invalidante de articular con la oposición. La repetición del esquema no luce sencilla en Bullrich, una mujer con más experiencia y contactos, que además no carga el estigma de haber escrito libros junto a terroristas de Estado ni haberlos visitado en la cárcel.
La cuenta que hacen en Casa Rosada y comparten en el macrismo acuerdista es que Bullrich como “plan B” cosecha, hoy por hoy, apenas un sexto de la intención de voto del Presidente. El combo oficialista tiene a Milei en unos 35 puntos y a Bullrich, en unos seis. “Y no es lo mismo que Patricia vaya por afuera, como opositora, percibida como una figura que pone en riesgo la victoria de Javier. Ahí puede bajar a lo que sacaría cualquier ‘moderado’, y hay que ver si la reciben en otro lado”, evalúa una fuente mileísta.
La repetición del esquema no luce sencilla en Bullrich, una mujer con más experiencia y contactos, que además no carga el estigma de haber escrito libros junto a terroristas de Estado ni haberlos visitado en la cárcel
El laboratorio electoral de Bullrich concibe factible despegarse en los próximos meses de un gobierno que se mostró, desde el día uno, autoritario, despectivo del funcionamiento de la democracia, y gozó el virtual abandono de cualquier acción de gobierno que no fuera la motosierra y conseguir los dólares del FMI o de Donald Trump.
La dirigente que abandonó el PRO en noviembre de 2023, tras ser vilipendiada por Milei como nunca le había ocurrido, para actuar dos años largos como una soldada oficialista dispuesta para todo servicio. Recién en los últimos meses, tras la intervención del bloque de senadores de LLA por parte de Karina, “Pato” comenzó a interesarse por hacer pública su disidencia.
Si se hunde Milei, ¿no se hunde Bullrich? Ahí entra a jugar la osadía de la senadora que vio cómo se reconvirtió Galimberti de jefe montonero a empresario, cómo Menem se devoró a los renovadores de Cafiero, cómo se desmoronó De la Rúa y toda una generación política, cómo las aventuras personalistas de Cavallo y Carrió perdieron el rumbo, cómo se licuó Macri… y ella, que estuvo al lado de todos esos nombres, sigue dando batalla.
Con el pronóstico de que Milei no tiene más para dar en el terreno económico y de que los escándalos de corrupción tienden a crecer, Bullrich sabe que es mejor aguardar a que el Presidente descargue su ira contra ella.
“Toda la vida es mejor que nos echen antes que dar un portazo”, admite una voz dispuesta a acompañar una candidatura presidencial bullrichista.
La dirigente que abandonó el PRO en noviembre de 2023, tras ser vilipendiada por Milei como nunca le había ocurrido, para actuar dos años largos como una soldada oficialista dispuesta para todo servicio
En el campamento de la senadora, estiman que hoy el bloque de apoyo al oficialismo se divide entre 10 puntos para Bullrich y 25 para Milei, situación bastante más pareja que lo que narran en Casa Rosada. “Es una relación dos a uno, con tendencia al empate”, dice la fuente, que vislumbra un giro completo si se llega a la situación de ruptura.
Sin un calendario electoral ni un modo de votación establecidos —con o sin primarias, elecciones unificadas o separadas en Provincia de Buenos Aires—, ni el bloque de derecha ni el peronismo pueden anticipar candidaturas ni estrategias.
Para más incertidumbre, Bullrich tiene un papel relevante en la negociación en el Senado para eliminar las primarias obligatorias. Se trata de un mandato de Karina, quien con buen tino cree que sin ese instrumento podría complicarle la existencia al peronismo, en caso de que Cristina y Kicillof profundicen su enfrentamiento.
Con bloques tan desarticulados del PRO, la UCR y los provinciales —todos ellos, muy permeables a las inquietudes del establishment de que un Milei en recesión puede arruinar “el rumbo”—, el número en el Congreso para derogar o suspender las PASO que dice tener al alcance de la mano Diego Santilli es una quimera. En los papeles, a Bullrich le convendrían las primarias, contra Milei u otro, para darle volumen a su candidatura, lo que dispara la sospecha entre los Menem y en el propio Santilli —interesado en el tema por su propia postulación bonaerense— de que está obstruyendo las negociaciones.
En un escenario con mayor rivalidad interna en los campos oficialista y opositor, la ausencia de primarias podría dar lugar a una competencia entre cuartos (Milei, el “Plan B”, Cristina-Massa y Kicillof), o más bien, entre quintos, si se tiene en cuenta una opción de centroderecha (Hernán Lacunza o un “outsider”) y la izquierda.
A un año vista, los cálculos electorales en un tablero tan dividido alimentan las sobremesas políticas, pero son poco útiles.
SL

La jefa del oficialismo se ausenta en la reunión de Gabinete, contradice la narrativa oficial sobre la victoria electoral de Lula y se mueve incómoda en el armado de LLA. Charlas en la gala solidaria de la Fundación de la Familia Policial y los llamados de los gobernadores. Bullrich fantasea con una salida "a lo Alberto Fernández" para Milei.
- Nosotros somos un gran equipo, vos tenés que ser mi vicepresidenta.
- No es el momento todavía, Javier.
Javier Milei le ofreció la vicepresidencia a Patricia Bullrich cuando se reunieron en Olivos hace tres semanas. No era la primera vez que se lo proponía y, como las veces anteriores, Bullrich se hizo la distraída. Desconfía de que Karina Milei le pueda ofrecer lo que ella quiere –una sociedad de iguales–, pero también de que Milei pueda reelegir el año próximo. Las encuestas que le llegan todas las semanas le muestran que el Presidente puede perder las elecciones y que ella, cuando la miden por fuera de La Libertad Avanza, aparece como la opción opositora más competitiva después del peronismo. Bullrich se siente incómoda en LLA, y busca excusas para el despegue.
El lunes, Bullrich estaba furiosa. En la última reunión a solas que habían tenido, Milei le había prometido que bajaría el tono de los insultos a los periodistas. “No podés decirles hijos de puta todo el tiempo”, presume que le dijo al Presidente, en conversaciones con muchos de los aliados del Gobierno que hacen fila para lanzarla como candidata. Dos semanas después, en la cena de aportantes millonarios de la Fundación Faro, Milei llamó a prender fuego a periodistas en una hoguera. Bullrich estaba presente y, después de subir una foto abrazada con Milei, se ausentó sin dar explicaciones de la siguiente reunión de Gabinete.
Karina Milei le hizo saber de su descontento, pero Bullrich esperó unos días y redobló la apuesta. El mismo día que Flavio Bolsonaro huyó del país rumbo a Estados Unidos, en un operativo que contó con la cooperación de Milei y Santiago Caputo, Bullrich rompió la línea oficial y reconoció el triunfo electoral de Lula da Silva. “Ella tenía miedo de que hicieran una barbaridad y dijeran que había habido fraude”, admite uno de sus colaboradores más cercanos. Caputo, principal impulsor de la narrativa del fraude electoral, le envió sus trolls a responderle.
Al día siguiente, el vocero político de Mauricio Macri, Fernando de Andreis, le transmitió a través de terceros que estaban esperando su lanzamiento. “¿Cuándo arranca?”, preguntó el ex secretario de la Presidencia de Macri, en una gala solidaria de la Fundación de la Familia Policial que reunió a toda la clase política de la Ciudad de Buenos Aires. La cena fue organizada por Genoveva Ferrero, la administradora del Poder Judicial de la Ciudad, y reunió en un mismo lugar a Jorge Macri, Horacio Rodríguez Larreta, el peronista Juan Manuel Olmos, el radical Emiliano Yacobitti, la karinista Pilar Ramírez y el ex macrista Emilio Monzó.
Muchos aprovecharon la cena para preguntar por los planes de Bullrich para el año próximo.
Todas las semanas, Bullrich se reúne con empresarios, gobernadores, intendentes y hasta sindicalistas que le prometen que, si decide lanzarse, le ofrecerán plata y estructura. Los principales interesados son los dirigentes que quedaron huérfanos tras el derrumbe de Juntos por el Cambio y negocian por separado con los Menem para sobrevivir políticamente. Con los gobernadores Nacho Torres (Chubut), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Rolando Figueroa (Neuquén) habla casi todos los días.
Bullrich, para los ex cambiemitas, es una vía de escape a la polarización. La única alternativa a una dinámica de negociaciones que los tiene atados a Karina Milei por miedo a que LLA se coma todo su electorado. “Están desesperados porque así resuelven sus elecciones nacionales. Rompen con Milei y cierran con ella sus listas de diputados”, explica un dirigente bullrichista.
La jefa de LLA en el Senado se deja seducir, conciente de que no tendrá muchas otras oportunidades para jugar por la presidencia. Le gusta bromear con que tiene la misma edad que tenía Donald Trump cuando asumió por primera vez la presidencia de Estados Unidos (70 años), pero sabe que es ahora o nunca. Las encuestas que le llegan a su oficina colaboran con el exitismo, no solo porque aparece como una de las dirigentas con mayor imagen positiva, sino por lo que pasa cuando la miden compitiendo contra Milei por afuera de LLA. Hace tres meses, Bullrich medía solo 3 puntos. Ahora mide 8. “¿Te imaginás lo que puede medir en tres meses más?”, se entusiasman en su equipo.
Bullrich asegura sentirse cada vez más incómoda con el armado político de LLA. A Milei le insiste que, para garantizar la reelección, necesita implementar algunas medidas de alivio a la clase media, aunque sea con bajas temporales de impuestos. Le propuso reducir el impuesto al cheque y, pese a que Milei se muestra receptivo, la senadora dice que es como hablarle a una pared. La ex ministra de Seguridad, responsable de los operativos de represión de la primera etapa del gobierno libertario, quiere mostrarse ahora como la cara amable del ajuste. Pero Milei no se toma en serio su asesoría económica.
La senadora se mueve con cautela. “Yo no me voy a tirar a la pileta si no hay agua abajo. Pero tampoco voy a ser la vicepresidenta de un frente perdedor”, les repite a sus asesores, que juegan con la idea del Plan A (la vicepresidencia) y el Plan B (la presidencia).
Quiere esperar a marzo para tomar una decisión: fantasea con una salida “a lo Alberto Fernández”. Bullrich cree que si para entonces Milei no mide más de 20 puntos, el mismo Presidente aceptará designarla como su reemplazo. Como ocurrió con el ex presidente del Frente de Todos, Bullrich aspira a que Milei acepte su condición de pato rengo y la nombre a ella como sucesora para continuar el proyecto.
Son pocos los mileístas que creen que eso pueda suceder.
MCM/CRM

La secretaria de Presidencia y el canciller Pablo Quirno estarán en España junto al mandatario en la reunión en la que dirán presente 22 páises con foco en impulsar la transformación digital y coordinar la respuesta ante desastres naturales.
El presidente Javier Milei viajará nuevamente a Madrid para participar, este jueves, de la XXX Cumbre Iberoamericana, acompañado por su hermana y secretaria general de Presidencia, Karina Milei y el canciller Pablo Quirno.
El martes a las 23 partirán los tres funcionarios hacia España, donde asistirán al evento que reúne a líderes de 22 países, y en el que desarrollarán diversas actividades durante los días 4 y 5 de noviembre, con el objetivo de impulsar la transformación digital y coordinar la respuesta ante desastres naturales, entre otros puntos.
Será el octavo viaje de Milei a España desde que asumió la Presidencia y se da días antes de las elecciones en el país europeo en las que Pedro Sánchez intenta conservar su mandato, mientras que el mandatario argentino apoya abiertamente a la oposición.
Esta edición de la Cumbre se realizará bajo el lema “Iberoamérica, juntos construimos nuestra Comunidad, juntos la proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo”, y reunirá a los líderes de las naciones de habla hispana y portuguesa con una agenda enfocada en estructurar políticas públicas para los cuidados y la movilidad académica.
La Presidencia brasileña informó que no está prevista la participación en esa agenda, por lo que no habrá encuentro cara a cara entre Lula da Silva y Milei, tras los cruces entre ambos mandatarios después de la reelección del líder del PT al derrotar en el balotaje a Flávio Bolsonario, quien dejó Brasil la semana pasada desde un vuelo privado que partió rumbo a Estados Unidos desde Puerto Iguazú, provincia de Misiones.
Los países involucrados buscarán lanzar la primera alianza iberoamericana sobre Inteligencia Artificial (IA) mediante el Foro Digital Iberoamericano, con el fin de consolidar una vía tecnológica “que sea competitiva, pero ética, responsable y con un enfoque humanista”.
Asimismo, se trabajará en la constitución de la Red Iberoamericana de Reducción de Riesgo de Desastres, que tiene como propósito “coordinar la prevención, gestión y ayuda mutua” entre los países de la región frente a emergencias y desastres naturales.
Por último, se prevé la aprobación de un documento que asuma el compromiso político de situar “la economía de los cuidados en el centro de las políticas públicas” para el reconocimiento formal del cuidado “como un derecho”, teniendo en cuenta “la informalidad laboral, la precariedad y la falta de reconocimiento profesional”.
Con respecto al sector educativo, se impulsará la aprobación de la Carta Iberoamericana de Movilidad Académica para facilitar el “reconocimiento mutuo de estudios y títulos académicos” entre las universidades de la región para potenciar el “intercambio estudiantil y las oportunidades científicas” de los jóvenes.
El presidente Milei, antes de patrir rumbo a España, participará, durante el mediodía de este lunes, en el encuentro de Argentina por la Educación, junto a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
Posteriormente, se reúnirá a las 13 con el rabino Yehuda Kaploun, enviado de Donald Trump para temas de antisemitismo, en Casa Rosada, junto al canciller Quirno, mientras que a las 19:45, asistirá a la Noche de Celebración por Israel, organizada por la Coalición Latina por Israel, en la Iglesia Visión de Futuro, en la Ciudad de Buenos Aires, donde recibirá el premio “Gratitud”.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, participarán, también el lunes, de la firma de convenios en el Ministerio de Economía a las 14.
A las 15, Quirno recibirá las copias de las cartas credenciales del nuevo embajador de Perú ante la Argentina, Carlos Tubino Arias-Schreiber y a las 17 se llevará a cabo la reunión de coordinación por la avanzada del papa León XIV, en el Palacio San Martín.
El martes, previo al viaje del Presidente a España, alrededor de las 9 el ministro Caputo participará de la 32.ª Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA), en Goldencenter.
Además, se realizará la habitual conferencia de prensa del vocero presidencial Adrián Ravier, a las 11, y una nueva reunión de la Mesa Política con parte del Gabinete a las 13.
Cerca del cierre de la semana, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, participará el jueves a las 9, como orador del 8.º Fórum Nacional de Energía de LIDE Argentina, en el Alvear Icon Hotel.

El Gobierno quiere sancionar la iniciativa el 18 o el 25 de noviembre. La Libertad Avanza cuenta con 95 diputados y necesita reunir al menos 129 legisladores para alcanzar el quórum y habilitar el tratamiento del proyecto.
La Libertad Avanza buscará esta semana avanzar con el diálogo con los bloques y gobernadores aliados para acordar el Presupuesto 2027, que ahora no solo piden cambios en esa ley clave del Gobierno Nacional, sino que quieren que se aprueben otras iniciativas.
La intención del oficialismo es poder mantener conversaciones informales en los próximos días para poder cerrar los acuerdos que permitan firmar el dictamen el 17 y 18 de noviembre, para tratar esa iniciativa el 25 de noviembre.
La Libertad Avanza (LLA) postergó el miércoles pasado la firma del dictamen de mayoría del Presupuesto 2027, luego de la reunión que mantuvo el presidente de la Cámara de Diputados, Martin Menem, con representantes de la UCR, el PRO y Argentina Federal.
También existen contactos con los legisladores de Provincias Unidas, de Elijo Catamarca y de Independencia.
De hecho, los reclamos de los bloques dialoguistas son diversos, pero coinciden en un punto: quieren una rebaja del Impuesto a los Combustibles. El argumento es que el objetivo de la recaudación de ese tributo no se cumple, que es el mantenimiento de las rutas nacionales. Además, reclaman garantizar los fondos para discapacidad.
Pero no solo quieren cambios en el Presupuesto, sino que la UCR espera que se avance con el proyecto aprobado por el Senado de incentivo a las inversiones relevantes, cuya autoría corresponde al senador radical Eduardo Vischi.
En tanto, los gobernadores de Tucumán, Osvaldo Jaldo; de Salta, Gustavo Sáenz; de Jujuy, Carlos Sadir; de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y de Córdoba, Martin Llayora, exigen que se avance con la discusión de la ley de Biocombustibles, que se frenó la semana pasada por un reclamo de legisladores bonaerenses.
El PRO quiere tener garantizados los fondos de coparticipación para la ciudad de Buenos Aires, la baja del IVA para los huevos y sus derivados del 21% al 10,5%, y un mecanismo que garantice los plazos y las tarifas de las obras públicas en rutas nacionales.
El tema de los fondos de coparticipación correspondientes a la Ciudad de Buenos Aires es un asunto que el oficialismo considera podrá resolverse mediante negociaciones entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
La UCR reclama, como otros bloques aliados, eliminar cuatro artículos del proyecto presupuestario vinculados con el área.
Otro punto sin resolver es el financiamiento de las universidades nacionales. El proyecto contempla $7,3 billones para el sector, mientras que los rectores reclaman elevar los recursos a $11 billones.
La Libertad Avanza cuenta con 95 diputados y necesita reunir al menos 129 legisladores presentes para alcanzar el quórum y habilitar el tratamiento del proyecto.
Para construir una mayoría, el oficialismo busca sumar el respaldo de la UCR, el PRO, Por Santa Cruz y Adelante Buenos Aires, que aportarían en conjunto 22 votos; los 9 integrantes de Argentina Federal; 2 de Producción y Trabajo; y alrededor de 10 representantes de Provincias Unidas.
Con esos apoyos, el Gobierno podría alcanzar una base de aproximadamente 138 votos entre legisladores propios y aliados, aunque el resultado dependerá de las negociaciones y de la posición definitiva de cada bloque.
El proyecto de Presupuesto para 2027 prevé gastos totales consolidados por $216 billones, lo que representa un incremento del 25,3% respecto de la base de comparación utilizada por el Gobierno. Por su parte, los recursos consolidados, principalmente provenientes de impuestos y contribuciones a la seguridad social, se estiman en $219,3 billones, con una suba proyectada del 26,2%.
En cuanto a las principales variables macroeconómicas, el Poder Ejecutivo estima una inflación del 21,3% para 2027 y un dólar de $1.847 para fines de diciembre, con un promedio anual de $1.728.
Respecto de la composición del gasto, el gasto en servicios sociales ascendería a $150.913.491,9 millones, mientras que los servicios de la deuda pública demandarían $18.609.176,1 millones.
El proyecto también proyecta un crecimiento del consumo privado del 3,4% durante 2027 y una expansión del consumo público del 0,6%.
En conjunto, las cifras muestran una apuesta del Ejecutivo por un aumento de los recursos que permita cubrir el crecimiento del gasto, manteniendo un esquema de política fiscal que incorpora previsiones de inflación y tipo de cambio relativamente altas.
La diferencia entre recursos y gastos consolidados sugiere margen para la atención de la deuda y el financiamiento de políticas sociales, aunque la evolución real dependerá de la ejecución presupuestaria y del desempeño de la economía frente a las proyecciones.
Con información de NA.