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Cambios de hábito en la alimentación: por el alza de precios los productos de desayuno y merienda reemplazan a los del almuerzo y cena

Cambios de hábito en la alimentación: por el alza de precios los productos de desayuno y merienda reemplazan a los del almuerzo y cena

El nivel general del Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en septiembre un incremento del 3,5% y un aumento interanual de 52,5%, según indicó un informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

La división con mayor aumento en septiembre fue la de “Prendas de vestir y calzado” (6,0%), seguida por “Bebidas alcohólicas y tabaco” (5,9%) -en la que incidió la suba de cigarrillos-, y en tercer lugar “Salud” (4,3%), que tuvo el alza de gastos de prepagas. El incremento en “Alimentos y bebidas no alcohólicas” (2,9%) fue el de mayor incidencia en todas las regiones. Esto se debió al aumento en “Frutas”, “Verduras, tubérculos y legumbres”, “Azúcar, dulces, chocolate, golosinas, etc”, “Café, té, yerba y cacao” y “Leche, productos lácteos y huevos”.

A estos datos, se sumó la cifra del 3,5% de inflación en septiembre según datos del INDEC y una retracción en el consumo del 4,7% respecto de 2020, según un estudio realizado por la consultora Scentia. Estos números y las inminentes elecciones legislativas llevaron al Gobierno a tomar una urgente medida. El martes el secretario de Comercio Interior Roberto Feletti anunció la decisión de retrotraer al 1 de octubre y congelar hasta el 7 de enero los precios de 1432 productos de consumo masivo.

Pero uno de los datos más alarmantes que sacó a la luz el informe de Scentia sobre las variaciones en la canasta es que el rubro “Desayuno y merienda” representa el 35% del consumo masivo de alimentos. Es decir que productos como pan, galletitas, café, leche y yerba reemplazaron a los alimentos tradicionales de un almuerzo o cena. Esto ocurre porque muchas personas, tanto jóvenes como adultos, no pueden realizar las cuatro comidas diarias y las suplantan con este tipo de productos.

Estos cambios de hábitos en la alimentación pueden tener graves consecuencias en la salud de las personas, ya que no es lo nutricionalmente recomendado. Según Cynthia Rubinstein, Licenciada en Nutrición especialista en obesidad y sobrepeso (MP 8311), el consumo de estos alimentos para reemplazar otros afectará a cada uno dependiendo su estado de salud general: si presenta patologías previas, el tipo de alimentación durante el resto del día, la frecuencia con la que los consume y su porción.

La profesional advierte que “el exceso de grasa, sal y azúcares simples que tienen las galletitas y panes genera aumento del colesterol, de la glucemia y de la tensión arterial”. “Esto predispone a enfermedades como la diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, obesidad, osteoporosis, anemias, caries, entre otras”, detalló.

Por otro lado, Rubinstein manifestó que si no se consumen ciertos alimentos durante el día, podrían faltar nutrientes en la alimentación: “Por ejemplo las proteínas, que son necesarias para el crecimiento, mantenimiento y reparación de los tejidos y músculo; las grasas insaturadas, que previenen enfermedades cardiovasculares, nivelan la presión arterial y aumentan las defensas;  y las vitaminas y minerales”.

La alimentación en los menores es fundamental para su crecimiento. Es por eso que una falta de nutrientes en su alimentación puede “afectar su desarrollo cerebral, interferir con su aprendizaje y crecimiento”.

Para tener una alimentación saludable, la licenciada recomienda una combinación de la dieta mediterránea con la dieta DASH. “Esto incluye frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutas secas, pescado; en menor cantidad aceite de oliva, carnes rojas, lácteos y vino tinto. Este tipo de alimentación es baja en sodio, harinas, dulces, grasas saturadas, grasas totales y colesterol. Es alta en fibra y minerales como el calcio, magnesio y potasio”.

Ante el alarmante dato que indica que gran parte de la población no puede realizar sus cuatro comidas, Rubinstein aconseja algunas variantes. Algunas de ellas son: revuelto de zapallitos, ensaladas de verduras con huevo, milanesas de vegetales, omelette con verduras, ensalada con pasta fría o arroz, vegetales rellenos, tortillas, carnes y pescados a la plancha, etc..

SC

Productos mellizos, falsas ofertas y faltantes en las góndolas: las maniobras de las empresas para evadir los controles de precios

Productos mellizos, falsas ofertas y faltantes en las góndolas: las maniobras de las empresas para evadir los controles de precios

“Una cosa es que podamos generar un gran acuerdo general de precios, que hay que intentarlo siempre, pero esta cosa obligatoria de control de precios ya sabemos en qué termina: empiezan a desaparecer productos de las góndolas, hay desabastecimiento, se cambian las etiquetas para aparecer con otro producto”. Las palabras corresponden al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que se sumó a las voces críticas a la medida que definió el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, de congelar una canasta de 1.400 bienes hasta el 7 de enero próximo.

Así como los congelamientos de precios, las maniobras de las empresas para eludirlos tienen una larga historia en la Argentina. Estas estrategias se evidenciaron ya en los primeros meses del año, cuando los fabricantes pujaban por que se derogue el programa Precios Máximos, que era obligatorio, alcanzaba a toda la categoría de alimentos de la canasta básica, bebidas, artículos de higiene personal y limpieza y obligó a las firmas a ajustar precios muy por debajo de la inflación desde marzo de 2020 y hasta junio de 2021.

La ex secretaria de Comercio Interior, Paula Español, denunció públicamente estas maniobras, sobre todo la que involucra a los “productos mellizos”. Los programas se controlan mediante los códigos de barra de los productos y una estrategia que emplean algunas empresas para quedar fuera de su monitoreo es crear un producto supuestamente nuevo, con un nuevo código de barra y un precio nuevo, pero que tiene en realidad solo alguna modificación mínima respecto de otro que ya existe. 

La Secretaría de Comercio imputó por este motivo a la multinacional Mondelez, que en el caso de las galletitas Oreo realizó dos presentaciones casi idénticas del producto, con la diferencia de un gramo en el contenido, pero con una suba de precio de alrededor del 50%. También en el caso de las Pepitos Original: ambas presentaciones, de 118 y 119 gramos respectivamente, tienen una brecha de precio del 50% y solo se diferencian en que el segundo producto contiene "chispas (de chocolate) Cadbury” y no solo chispas.

Además, la secretaría que conduce Español imputó a Arcor por una maniobra similar en las galletitas Sonrisa y a Pepsico por una presentación de palitos salados con una diferencia de 6 gramos y un alza de precio del 15%. También a la marca Nestlé por ofrecer un café instantáneo Nescafé igual al ya existente pero con la inscripción “Estamos re-creando nuestro envase, dale nueva vida al frasco” en color verde y 40% más caro.

Todas las empresas mencionadas anteriormente fueron consultadas por elDiarioAR, pero se limitaron a señalar que hicieron el descargo correspondiente. En el caso de Mondelez, sumaron que se trató de un “malentendido” que está en vías de ser aclarado. En el caso de que se acrediten las conductas advertidas, las multas previstas pueden ascender a un máximo de $550 millones. 

Para Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política (CEPA), la de los productos mellizos es una maniobra que permite “desnaturalizar” la función que tienen los programas oficiales de precios. “Son productos de características muy similares donde el rotulado genera cierta confusión para el consumidor e inhabilita la razón central, la esencia del programa, que es que sea un programa de precios de referencia para el resto de los productos del mismo segmento”, dijo.

Los mencionados anteriormente son los casos denunciados formalmente por la Secretaría de Comercio, pero quienes recorren habitualmente las góndolas pueden identificar muchos otros. Mayonesas que pese a tener el mismo contenido varían de precio según la tipografía del envase o lavandinas mucho más caras de acuerdo a su aroma.

Para intentar controlar la proliferación de este tipo de prácticas el Gobierno creó el Sistema de Fiscalización de Rótulos y Etiquetas (Sifire). Según se argumentó oficialmente, al examinar los rótulos y etiquetas de los productos se evitan ventajas comerciales por incumplimientos al régimen legal aplicable, se impide la existencia de vacíos informativos y la inclusión de mensajes con expresiones ambiguas o incompletas que induzcan a una decisión de compra equivocada.

El desabastecimiento es otra de las maniobras que utilizan algunas empresas para evitar ofrecer productos que, según sus cuentas, están por debajo de sus márgenes de rentabilidad. De hecho, el Gobierno también avanzó en febrero pasado con once imputaciones a grandes compañías por retención en sus volúmenes de producción o falta de entrega de determinados productos de consumo masivo para su comercialización.

Letcher señala que, si bien no se ve tanto en la actualidad, en otros momento de precios fuertemente regulados una estrategia utilizada por las marcas y los supermercadistas era no poner los productos regulados en las góndolas pero tenerlos en el depósito en caso de que hubiera una inspección. También la poca visibilidad de los productos alcanzados o la falta de cartelería.

Otra maniobra empresarial, que excede al contexto de los programas de control de precios pero que también está bajo el radar de las autoridades, son las ofertas que no son tales. En reiteradas ocasiones se corroboró que, varias de las empresas que participaron de las jornadas de descuentos Hot Sale y Cyber Monday no comercializaron productos o servicios que presentaran “condiciones únicas o novedosa” en el marco de la campaña comercial. Se detectaron infracciones en ofertas promocionadas como exclusivas para ventas online durante los eventos que resultaron estar a precios idénticos a los existentes previamente. Por eso se decidió sancionar a las empresas Mercado Libre y Suavestar, por $2 millones cada una, tras incluir en las ofertas del Hot Sale productos a precios idénticos a los existentes previamente.

DT

En busca de la épica perdida, el Gobierno sale a controlar precios y rearma su campaña con eje en la inflación

En busca de la épica perdida, el Gobierno sale a controlar precios y rearma su campaña con eje en la inflación

Roberto Feletti define, contra reloj, el corpus jurídico para que el sábado los intendentes del conurbano tengan una herramienta legal a mano para sancionar a los comercios que no cumplan con el congelamiento de precios. El secretario de Comercio Interior, la cara visible de la negociación con las empresas, define el instrumento para dar poder de fuego a los municipios en las tareas de fiscalización y control.

Este sábado, en gran parte del Gran Buenos Aires, hará un despliegue coordinado de inspectores municipales para recorrer hipermercados, cadenas, supermercados de cercanía y los llamados "chinos" con el objetivo de asegurar que se cumplen la resolución nacional que dispuso retrotraer al 1 de octubre los precios de 1.432 productos, como parte de un plan que pretende planchar los precios hasta el 7 de enero.

Más allá de lo operativo y funcional, es una acción en la que el Gobierno trata de recuperar una épica política perdida, un incentivo para volver a salir a la calle luego del sablazo electoral del 12 de septiembre que shockeó a la jefatura del Frente de Todos (FdT).

El miércoles, en La Plata, el gobernador Axel Kicillof fue el primero en traducir ese episodio como una oportunidad: se reunió con Feletti, junto a intendentes del conurbano, su vice Verónica Magario, el jefe de Gabinete Martín Insaurralde y su ministro de Producción, Augusto Costa, que antes del 2015 ocupó el cargo que tiene Feletti y que en la provincia tiene bajo su órbita la fiscalización.

"En este tema se nos va la vida", aseguró a elDiarioAR una fuente provincial para dimensionar el peso que en lo operativo y en lo político la cuestión de los precios tiene para el gobierno provincial , clima que con las horas se reflejó también en Casa Rosada.

Casi a la misma hora, Alberto Fernández se reunió con la cúpula de la CTA Autónoma y planteó como prioridad la cuestión de la lucha contra la inflación. En esa charla, el Presidente cuestionó que una minoría de empresas bloqueó el acuerdo de precios y defendió la resolución de congelamiento que, dijo, incluye una "amplia canasta de bienes de consumo masivo necesarios para que tengan un precio justo, estable y seguro". Afirmó, además, que es una medida que apunta a serenar los precios, controlar la inflación y devolver certezas a las familias argentinas. Ese fue, luego, el leit motiv de la campaña del Frente de Todos.

Más temprano, el jefe de Gabinete Juan Manzur, que el día previo monitoreó pero no se involucró de lleno en la tumultuosa negociación de Feletti con los empresarios, estuvo en La Plata y se vio con Kicillof y con Insaurralde.

A las horas, la campaña del Sí que coordina el catalán Antoni Gutiérrez Rubí, lanzó una secuencia con ese eje. "SÍ a garantizar los precios", "SÍ a controlar la inflación", "SÍ a cuidar a las familias". La campaña del Frente de Todos (FdT) apunta a linkear la acción de gobierno con uno de los temas que está en el podio de las preocupaciones: el aumento de los precios.

"Los votantes duros y blandos del FdT responsabilizan del aumento de precios a los empresarios. Y un sector de los votantes de Juntos piensa lo mismo. Todos lo que le reclaman al Gobierno es que haga algo, que los defienda", explicó un funcionario nacional. En ese hilo conceptual se combina todo: la necesidad de dar una respuesta frente a una escalada inflacionaria, a la vez que volver a mostrar al gobierno proactivo frente a un problema crítico como es la suba de precios.

De manera adicional, en clave política, implica recuperar la iniciativa y ponerse al frente de una cruzada que, se supone, debería ser celebrada por los que sufren los aumentos. El miércoles, en La Plata, se acordó que el sábado habrá operativos simultáneos en el conurbano con controles de precios en los centros comerciales.

"Cada municipio tiene inspectores municipales. La provincia tiene muy pocos y Nación casi nada. El control depende de los intendentes pero las leyes son nacionales o provinciales", explica un alcalde que participó de la reunión y entrena personal municipal para que se sumen a las plantillas de inspectores.

Lo que definen Feletti junto a su segunda Débora Giorgi y al ministro bonaerense Costa es la dinámica jurídica, porque la ley de Abastecimiento es nacional mientras que hay una ley de Defensa del Consumidor provincial. Esperan una serie de "delegación de funciones" porque los municipios deben tener poder de policía sobre el cumplimiento de normas nacionales. En algunos casos, los distritos pueden fiscalizar pero no pueden sancionar. Por ese motivo, Nación y Provincia estructuran el procedimiento para que los municipios tengan poder de fuego incluso para "clausurar" comercios en caso que detecten incumplimiento flagrantes de la resolución sobre el congelamiento de productos.

PI

Precios congelados: una lista oficial y tres escenarios distintos frente a la góndola

Precios congelados: una lista oficial y tres escenarios distintos frente a la góndola

La lista oficial mide 1.432 productos y tiene precios para las 24 jurisdicciones de la Argentina. Se trata de los "precios congelados" que estableció a través de una resolución la Secretaría de Comercio Interior que encabeza Roberto Feletti: formalmente, entró en vigencia este miércoles y rige hasta el 7 de enero. Pero la realidad en los supermercados -y, por lo tanto, en los bolsillos- es distinta.

En una recorrida por locales de algunas cadenas elDiarioAR pudo comprobar que hay productos dentro de la lista que, incluso a primera hora de la mañana y con las góndolas llenas, no están disponibles y otros que se venden más caros que lo indicado por la lista dictada por el Estado.

En una sucursal porteña de Coto, el sachet de un litro de leche La Serenísima que desde Comercio Interior se publica a 80 pesos se vende por 88. En un local de Carrefour también de la Ciudad el desfasaje es el mismo, y ahí mismo se venden a 103,90 pesos las tapas de pascualina de hojaldre La Salteña, que según los "precios congelados" deberían cobrarse $87,46. El puré de tomate Molto se cobra 74,20 pesos, y no los 59,05 que figuran en la lista. En apenas tres ejemplos hay precios entre 10% y 25% más caros que los publicados oficialmente.

En Coto, la botella de 2,25 litros de Coca Cola se vende a 232 pesos, aunque en la lista correspondiente a la Ciudad de Buenos Aires se publique a 208,44. El envase de 400 gramos de dulce de leche Ilolay cuesta en la góndola 196 pesos, por encima de los 167 anunciados en el programa de "precios congelados", y un kilo de arroz integral Gallo cuesta 215 pesos, y no los $175 anunciados. En esos casos, el incremento entre la lista y la caja -otra vez, el bolsillo- es de al menos 11% y alcanza el 23%.

A ese desfasaje entre lo informado y lo que efectivamente encuentra una persona cuando va a comprar se le suma otro escenario: hay productos que están en la lista pero no se encuentran en los locales. La leche de un litro Apóstoles -entre las más baratas de la lista- no estaba disponible en estos locales. En Coto no había, entre todas las marcas (y modelos) disponibles, queso blanco Mendicrim, ni manteca La Paulina, y en Carrefour había salchichas Swift pero su versión Kids. Ni un paquete de las de esa marca que el Estado incluyó en el programa que acaba de entrar en vigencia.

Como tercer escenario, hay, sí, precios en la góndola que coinciden con los anunciados por la secretaría que conduce Feletti: son los que ya estaban incluidos en el programa de Precios Cuidados, señalados en las góndolas bajo esa categoría. Los que no pertenecían antes a ese listado pueden atravesar dos escenarios distintos: estar en falta o venderse más caros.

"Estas herramientas nunca funcionaron en la Argentina para contener supuestamente la inflación y siempre provocaron desabastecimiento de algunos productos", dijo este jueves Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio, en declaraciones radiales a De acá en más, por Urbana Play FM. El programa acaba de lanzarse y quien vaya al supermercado con gastos previstos a partir de esa lista encontrará sorpresas. Negativas para el bolsillo.

JR

Avanza en el Senado un proyecto para que menos contribuyentes paguen bienes personales

Avanza en el Senado un proyecto para que menos contribuyentes paguen bienes personales

Un proyecto de ley que busca modificar la ley del impuesto a los bienes personales para incrementar el mínimo no imponible y lograr que una menor cantidad de argentinos sea incluido en el registro de contribuyentes recibió este jueves respaldo del oficialismo y de la oposición en una reunión de comisión del Senado.

En el inicio de una reunión por videoconferencia, el presidente de la comisión de Presupuesto y autor del proyecto de ley, Carlos Caserio (Frente de Todos-Córdoba), declaró que el impuesto, tal como está, "es inadecuado, va a traer malhumor a la gente y no es justo".

El proyecto pretende eximir del alcance del gravamen a los contribuyentes cuyos bienes, en su conjunto, resulten en un valor igual o inferior a los ocho millones de pesos. Hoy, ese límite está puesto en los dos millones de pesos.

De tratarse de inmuebles destinados a casa-habitación del contribuyente, no estarán alcanzados por el impuesto cuando su valor determinado resulte igual o inferior a cincuenta millones de pesos, cuando en la actualidad ese número está en 18 millones de pesos.

Además, los valores del nuevo límite se actualizarán automáticamente en diciembre de cada año.

Caserio explicó que el tributo tal como está "está afectando a una cantidad enorme de argentinos" y que era "una necesidad que había que abordar" ya que de no actualizarse se va a "gravar a una cantidad de contribuyentes que debería estar totalmente al margen de la tributación".

El senador señaló que la ley se votó en 2018 y que en caso de aprobarse la modificación que plantea "se va a aplicar en 2022 porque va a tener que ser aprobada en el Presupuesto y ser tratada por Diputados".

"Hoy debe haber muchos contribuyentes que ni siquiera se han enterado de su obligación fiscal para cumplir con esta ley y menos deben estar sabiendo los perjuicios que va a tener no cumplirla,

las consecuencias del no pago y la no presentación de las declaraciones juradas, multas e intereses resarcitorios", añadió.

Caserio sostuvo que "la ley debe mejorarse" y que debe estar "pensada para los que están en mejores condiciones económicas. La verdad hoy es que cualquier familia que tenga un cochecito y quiera hacerse una casa es una locura cobrarle".

El legislador admitió que todavía no tienen el costo fiscal de esta medida pero aclaró que no cree que "sea excesivo para nada".

El jefe del bloque del Frente de Todos, José Mayans, respaldó por su parte la iniciativa al señalar que "hay gente que está debiendo y no sabe que está debiendo" y afirmó que se debe tener "una base imponible racional"

"Lo lógico sería que los que más tienen y sus bienes personales sean suntuosos paguen para buscar un equilibrio entre los argentinos", sostuvo, y consideró que "de no modificarse la base va a llegar un momento que lo van a pagar el 90 por ciento de los argentinos".

En representación de la oposición, el senador Ernesto Zimmerman adelantó el apoyo a la propuesta y expresó que se trata de "un avance significativo en un contexto de caída de los ingresos de las familias".

"Es bueno establecer mecanismos de actualización de los mínimos por la situación inflacionaria de Argentina", precisó.

El texto fue pasado a la firma de los senadores que participaron de la reunión de comisión y quedará luego en condiciones de ser tratado por el pleno del Senado.

Con información de agencias.

IG