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Bullrich en modo despegue: desautorizó a Milei por un pliego judicial, propuso su renuncia y generó crisis en LLA

Bullrich en modo despegue: desautorizó a Milei por un pliego judicial, propuso su renuncia y generó crisis en LLA

La senadora rechazó el retiro del pliego de Michelli y arrastró en su rebelión a todos los aliados del Gobierno. Un nuevo desafío a Karina y la búsqueda por cuidar su perfil electoral. Puso a disposición su renuncia pero Milei se la rechazó.

Javier, es mi convicción, es lo que siento, no lo voy a votar”. Patricia Bullrich llamó por teléfono a Javier Milei el lunes al mediodía con el objetivo de anticiparle su rechazo a retirar el pliego de María Verónica Michelli por ser la cuñada del periodista Hugo Alconada Mon. Bullrich le dio a entender que dejaba a disposición su renuncia a la presidencia del bloque oficialista en el Senado, pero Milei rechazó la propuesta. “Son una mafia”, atinó a responder el Presidente, aludiendo a los periodistas, y se desentendió del tema. No así Karina Milei, a quien no se le escapa que es la segunda vez que la ex ministra los desafía públicamente y que no puede hacer nada para evitar que vuelva a hacerlo. 

La rebelión de Bullrich desató el caos dentro de La Libertad Avanza. Como sucedió con Manuel Adorni y la exigencia pública de que presentara la declaración jurada, Bullrich decidió volver a jugar la carta de la desautorización política con buenos modales. Esta vez desde su rol institucional como senadora de LLA: pese a ser la jefa de bloque del oficialismo, Bullrich anunció, a través de un tuit, que no acompañaría el pedido del presidente de retirar el pliego judicial de una postulante al Tribunal Oral Federal N.º 3 de La Plata. 

Bullrich y senadora del bloque radical, en una reciente sesión en la Cámara alta.

El pliego de Michelli iba a tratarse este jueves en el Senado, junto a unas 70 postulaciones más, entre las que se encontraba la del hijo del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Emilio Rosatti. El pliego ya se había tratado y dictaminado, pero cuando Milei se enteró de que la postulante era cuñada de Alconada Mon, el periodista de La Nación que investigó el caso $LIBRA, exigió que bajaran el pliego. No hubo dudas: la hermana presidencial se encargó de transmitir, a través de diversos intermediarios, que el único motivo por el cual boicoteaban un pliego que habían enviado ellos mismos era por la animosidad del Presidente con el periodista.

Bullrich vio la oportunidad. Como jefa del oficialismo iba a tener que ser la encargada de pedir, en el recinto, el retiro del pliego, por lo que se apuró en adelantar su disconformidad. Quiso dejar en claro que ella, como defensora de los valores republicanos, no podía respaldar esa decisión. Como sucedió con Adorni, la ex ministra aprovechó el cortocircuito para marcar sus diferencias y hacer una puesta en escena de virtuosismo institucionalista. Es la estrategia que Bullirch viene encarando hace más de un mes: regar la planta de los votos, cuidar el electorado propio y diferenciarse del Gobierno cuando observa que observa su perfil electoral.

Karina la quiso dejar expuesta y Patricia aprovechó para patear al arco. Es un animal político, los va a enterrar a todos”, deslizó, irónico, un senador peronista que tiene un diálogo cotidiano con la senadora libertaria. 

La senadora libertaria fue más allá y, durante su conversación con el Presidente, le transmitió que dejaba a disposición su renuncia a la jefatura del bloque. No se lo dijo expresamente, pero lo dio a entender. “Puede ser que después que hablen con Karina decidan echarme del bloque…”, deslizó Bullrich, pero Milei la cortó. No le iba a pedir la renuncia. 

Horas después de esta charla, la senadora se subió a un avión y viajó a Mendoza a participar de una conferencia de ciberseguridad. El primero de muchos viajes: durante los próximos meses, casi como si fuera una candidata presidencial, Bullrich se dedicará a recorrer el país

Terremotos internos   

El gesto de Bullrich generó olas. Al interior del Gobierno y al interior del bloque oficialista en el Senado, en donde hasta tarde a la noche estaban en estado de revuelta interna. El problema no había sido que solo la ex ministra había desafiado a los hermanos Milei, sino que también había arrastrado a los aliados del Gobierno a la revuelta. Bullrich ofreció una demostración de fuerza: no era solo ella, sino también los senadores radicales. 

“Ante las consultas de colegas, ratifico lo que sostuve y firmé en comisión sobre el pliego de la Dra. Michelli. Acompañar los cambios que la Argentina necesita también implica ser coherentes con lo que la Justicia exige en una república: independencia, idoneidad y garantías claras”, tuiteó la senadora radical Carolina Losada, horas después del posteo de Bullrich. La senadora filo libertaria funciona como un alfil bullrichista desde que la ex ministra desembarcó en el Senado, pero su mensaje anticipaba una resistencia más amplia: no solo ella insistiría en tratar el pliego, sino todo el bloque radical, que el miércoles se reunirá para definir la postura. 

En el bloque oficialista, mientras tanto, se repartían las culpas. Algunos contra Bullrich, por resistirse a acatar la línea presidencial. “Quien pone un pliego puede sacarlo”, justificó un senador libertario, mientras dialogaba con sus asesores en un pasillo del Senado. Era la misma línea del karinismo, que rumiaba ira contra la desautorización de la ex jefa del PRO. En los mismos pasillos del Senado, sin embargo, se escuchaban otras voces. Algunos, incluso, le daban la razón a Bullrich: “Es culpa de Mahiques, de Adorni. Elijan ustedes”, ironizó otro senador libertario.

Patricia Bullrich en Expoagro

Los dardos contra el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, también llegaban de Casa Rosada. Le recriminan haber avanzado con desprolijidad sobre la estrategia judicial y de haber colado varios pliegos sin chequear antes con los hermanos Milei. El de Michelli es uno, pero no el único. Mahiques también tuvo problemas por impulsar los pliegos de los candidatos a la Cámara de Apelaciones en lo Penal Económico, Alejandro Catania y Juan Galván Greenway. A ambos los acusan de tener vínculos con el titular de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia. Bullrich, incluso, se negó a firmar los dictámenes cuando se debatieron en la Comisión de Acuerdos del Senado.

Mahiques juega para Mahiques”, deslizan aliados del Gobierno que observan que, detrás de toda la interna entre Karina y Bullrich, no hay otra cosa que una discusión de la familia judicial por quién se queda con las más de 300 vacantes que hay en la Justicia. 

El retiro del pliego de Michelli representa, sin embargo, un verdadero dolor de cabeza para la estrategia parlamentaria del Gobierno, que planeaba aprobar unos 70 pliegos en el recinto este jueves y, ahora, analiza darlos todos de baja. La rebelión de Bullrich amenaza con enfrentarlos a una desautorización pública en el Senado, ya que no solo la jefa del oficialismo, sino sus aliados en el radicalismo y algunas fuerzas provinciales analizan la posibilidad de insistir sobre el pliego de Michelli. 

La estrategia se definirá el miércoles a las 11, durante la reunión de labor parlamentaria. Reunidos en el despacho de Victoria Villarruel, los presidentes de todos los bloques definirán el temario –que incluirá la extranjerización de tierras– y la organización de la sesión. Una reunión entre peronistas, radicales, fuerzas provinciales y la propia vice en la que, ironizan en el Senado, Bullrich se sentirá más cómoda que en la mesa política de Casa de Gobierno.

MCM/CRM

Suma fuerza la "rebelión" de Bullrich contra Milei: la UCR también votará a favor de la jueza que rechaza el Gobierno

Suma fuerza la

La senadora Losada afirmó que votará “en contra” de retirar el pliego como candidata a magistrada de María Verónica Michelli, cuestionada por el Ejecutivo. Ayer la jefa del bloque libertario cuestionó al Presidente.

La “rebelión” de Patricia Bullrich contra los Milei por retirar el pliego como candidata a jueza de María Verónica Michelli suma fuerza. A la decisión de la jefa del bloque libertario en el Senado se plegó este martes el radicalismo, que tiene diez miembros en el Cámara alta, número clave para alcanzar los dos tercios.

La vocera de la UCR fue la vicepresidenta primera del Senado, Carolina Losada, fiel aliada de La Libertad Avanza. Afirmó este martes que votará “en contra” de retirar el pliego de la candidata a magistrada cuestionada por el Poder Ejecutivo, en principio porque es cuñada del periodista de investigación Hugo Alconada Mon, quien ha denunciado hechos de corrupción que salpican a Javier y Karina Milei.

“No encuentro ninguna razón para que no pueda ser jueza y la voy a apoyar”, dijo Losada, quien apoyó de ese modo la posición de Bullrich, que este lunes adelantó que votará a favor de designar jueza a Michelli.

El Poder Ejecutivo envió al Senado el pliego de Michelli, pero la semana pasada, luego de haber sido aprobado con la firma de nueve senadores de la Comisión de Acuerdos, pidió que sea retirado porque la postulante es cuñada de Alconada Mon.

Bullrich, mediante una publicación en la red social X, anticipó que hará uso de su “derecho a la objeción de conciencia” y votará en contra de retirar el pliego de Michelli, aunque aclaró que reconoce plenamente las facultades constitucionales del jefe de Estado para proponer y retirar postulaciones judiciales.

Esta mañana, en declaraciones a Radio Rivadavia, Losada se pronunció en el mismo sentido y advirtió: “Hasta que no haya una razón que esgrima el Ejecutivo, para mí es una candidata super válida, muy formada que dio una entrevista brillante ante la Comisión de Acuerdos”.

“Ella estuvo en la Comisión y no sabíamos si es cuñada de alguien, solo la valoramos por sus propias cualidades, porque no se puede evaluar a una persona porque es cuñada de alguien, ella es una persona con una carrera y con cualidades suficientes”, resaltó Losada.

La legisladora santafecina aseguró: “El bloque radical por completo va a votar de esa manera y el PRO entiendo que también se pronunció de esa manera. Yo voy a votar en contra de retirar el pliego y si gana esa moción luego votaré a favor de que sea jueza”.

A 11 años de Ni Una Menos, una nueva marcha copará las calles para exigir justicia por las víctimas de femicidios

A 11 años de Ni Una Menos, una nueva marcha copará las calles para exigir justicia por las víctimas de femicidios

La movilización principal será este miércoles 3 de junio a las 17 frente al Congreso Nacional. Organizaciones feministas, sindicales y sociales volverán a reclamar políticas públicas contra la violencia de género en un contexto marcado por los recientes femicidios de Agostina Vega, Dulce María Candia y Noelia Carolina Romero.

Once años después de aquella histórica movilización que el 3 de junio de 2015 marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia de género en Argentina, el movimiento Ni Una Menos volverá a ganar las calles este miércoles con una convocatoria que tendrá como eje el reclamo de justicia por los recientes femicidios de Agostina Vega, Dulce María Candia y Noelia Carolina Romero.

La concentración principal se realizará a las 17 frente al Congreso Nacional, bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadxs nos queremos”. La jornada reunirá a organizaciones feministas, sindicales, sociales, estudiantiles y de derechos humanos, en una movilización que buscará denunciar la violencia machista y reclamar la continuidad de las políticas públicas destinadas a prevenirla.

La convocatoria fue definida en una asamblea realizada días atrás, pero tomó una dimensión particular luego del femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años hallada asesinada en Córdoba tras permanecer desaparecida varios días. Desde Ni Una Menos sostienen que el caso volvió a exponer las falencias de las instituciones encargadas de prevenir y actuar frente a las violencias de género.

Ni Una Menos convocó a marchar este 3 de junio

“Nos pareció importante dar un mensaje transversal desde todos los sectores para denunciar que en Argentina la vida de las pibas importa muy poco”, señalaron las voceras del colectivo durante una conferencia de prensa realizada este lunes.

La marcha de este año también estará atravesada por las críticas al desmantelamiento de programas estatales vinculados a las políticas de género y por el rechazo a los discursos que, según denuncian las organizaciones convocantes, buscan minimizar o negar la problemática de los femicidios.

Justicia por Agostina, Dulce y Noelia

El asesinato de Agostina Vega se convirtió en uno de los principales motores de la convocatoria. La adolescente desapareció en Córdoba y fue encontrada asesinada días después. Por el crimen permanece detenido un hombre identificado como Claudio Barrelier.

Desde Ni Una Menos calificaron el caso como una muestra de la “desidia organizada desde el Estado” y cuestionaron especialmente la actuación de la Justicia cordobesa. Según señalaron, existieron demoras en la activación de los mecanismos de búsqueda y en la implementación de medidas que podrían haber resultado determinantes.

A ese caso se suman los femicidios de Dulce María Candia, de 17 años, hallada muerta en una obra en construcción de Eldorado, Misiones, y de Noelia Carolina Romero, de 30 años, asesinada en Temperley presuntamente por su pareja.

Las organizaciones sostienen que estos crímenes reflejan una problemática estructural que continúa cobrándose víctimas en todo el país. Según distintos observatorios especializados, en Argentina se registra un femicidio cada 31 horas.

En ese marco, la movilización buscará volver a instalar en la agenda pública la necesidad de políticas integrales de prevención, asistencia y protección para mujeres y diversidades en situación de violencia.

Una marcha que suma apoyos

La convocatoria contará con la participación de la Confederación General del Trabajo (CGT), que concentrará en la intersección de Hipólito Yrigoyen y Solís antes de sumarse a la movilización principal.

También confirmaron su presencia las dos CTA, sindicatos docentes, organizaciones estudiantiles, agrupaciones de derechos humanos y colectivos transfeministas.

La jornada coincidirá además con la habitual movilización de jubilados de los miércoles, que se desarrolla en las inmediaciones del Congreso, por lo que se espera una importante concentración de manifestantes y cortes de tránsito en el centro porteño durante toda la tarde.

Desde la organización llamaron a participar masivamente para visibilizar la situación de las mujeres y diversidades en el actual contexto político y social. “Contra la precariedad, el racismo y la misoginia que siguen produciendo muerte, nos organizamos en todos lados”, señalaron en el documento difundido para convocar a la marcha.

Dónde y a qué hora será la movilización en Buenos Aires

La convocatoria principal de Ni Una Menos será:

  • Miércoles 3 de junio.
  • 17 horas.
  • Plaza Congreso, Ciudad de Buenos Aires.

Allí se realizará el acto central y se leerá un documento consensuado por las organizaciones convocantes.

Convocatorias en el resto del país

Además de la movilización en la Ciudad de Buenos Aires, habrá marchas y concentraciones en distintas provincias y ciudades:

  • La Plata: Plaza Moreno, 16.30.
  • Rosario: Plaza 25 de Mayo, 15.30.
  • Córdoba: Colón y Cañada, 18.
  • Jujuy: Plaza Belgrano, 17.
  • Salta: Plaza 9 de Julio, 17.30.
  • Tucumán: Plaza Independencia, 16.
  • Santa Fe: desde la Municipalidad hasta Plaza 25 de Mayo, 16.30.
  • Paraná: Plaza de Mayo, 16.30.
  • Concepción del Uruguay: Plaza Ramírez, 18.
  • Corrientes: Tribunal Oral N°2, Rioja y Costanera, 16.30.
  • Resistencia (Chaco): 9 de Julio y Vélez Sarsfield.
  • Mendoza Capital: Kilómetro 0, 18.30.
  • San Rafael: Kilómetro 0, 18.
  • Neuquén Capital: Monumento a San Martín, 17.30.
  • Cutral Co: Carlos Rodríguez y Roca, 18.
  • Cipolletti: Plaza de la Justicia, 18.
  • General Roca: Plaza San Martín, 17.
  • San Luis: Correo Argentino, 17.
  • Santa Rosa (La Pampa): escalinatas de la UNLPam, 18.
  • Trelew: Plaza Independencia, 17.
  • Mar del Plata: Luro y Mitre, 17.
  • Bahía Blanca: Plaza Rivadavia, 17.
  • Río Gallegos: avenida Néstor Kirchner y San Martín, 17.

CRM

Agostina Vega: cuando el incumplimiento de los protocolos también mata

Agostina Vega: cuando el incumplimiento de los protocolos también mata

El femicidio de Agostina Vega no solo conmueve por la brutalidad del crimen. También obliga a preguntarse qué ocurrió antes, durante las horas decisivas en las que el Estado tenía la obligación de actuar con la máxima urgencia para encontrarla con vida.

Los protocolos de búsqueda de niños, niñas y adolescentes impulsados por el Ministerio Público Fiscal, en línea con los estándares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, son claros: no existe tiempo de espera para recibir una denuncia; debe presumirse la hipótesis más grave; la búsqueda debe activarse de inmediato; y todas las herramientas disponibles, incluyendo el Sistema Federal de Búsqueda de Personas (SIFEBU) y, cuando corresponda, el Alerta Sofía, deben ponerse en marcha sin dilaciones.

Sin embargo, todo indica que en el caso de Agostina Vega esas premisas no fueron respetadas desde el primer momento. La denuncia no habría sido receptada con la urgencia que exige el protocolo y tampoco se habrían activado de manera inmediata los mecanismos federales de búsqueda. Se trata de decisiones que no pueden considerarse menores cuando las primeras horas son determinantes para preservar la vida de una víctima.

Lo más preocupante es que no estamos ante un protocolo desconocido. El propio Ministerio Público Fiscal de Córdoba ha demostrado que sabe aplicarlo cuando la situación lo requiere, como ocurrió en la búsqueda de Liam. Del mismo modo, los casos de Loan Peña en Corrientes y Guadalupe Lucero en San Luis instalaron en la agenda pública nacional la importancia de actuar rápido y sin especulaciones frente a la desaparición de un menor.

Por eso, el debate no puede limitarse a determinar quién ejecutó materialmente el crimen. También debe analizarse si existieron errores, negligencias o incluso posibles responsabilidades institucionales que contribuyeron a perder tiempo valioso.

Las denuncias públicas sobre eventuales vínculos políticos, policiales o judiciales que habrían favorecido la falta de reacción merecen una investigación exhaustiva, independiente y transparente. La sociedad tiene derecho a conocer toda la verdad.

Pero aun cuando se identifique y sancione a todos los responsables directos e indirectos de este caso, Agostina no debe ser vista como una excepción. En demasiadas desapariciones de menores en Argentina todavía prevalece la lógica de la simple “búsqueda de paradero”, cuando los estándares nacionales e internacionales exigen exactamente lo contrario: actuar desde el primer minuto bajo la presunción de que la víctima puede estar siendo objeto de un delito grave.

Cada demora burocrática, cada denuncia no tomada, cada alerta que no se activa a tiempo equivale a jugar a la ruleta rusa con el destino de un niño o adolescente desaparecido. Por eso resulta urgente que el Ministerio Público Fiscal, la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX) y los ministerios de Seguridad nacionales y provinciales impulsen una política activa de capacitación, control y cumplimiento obligatorio de los protocolos de búsqueda.

Del mismo modo, es imprescindible reforzar las campañas públicas de difusión de los números 911, 145 y 134 para que familiares, vecinos y testigos sepan cómo actuar ante una desaparición. La mejor forma de honrar la memoria de Agostina no será solamente condenar a los culpables. Será garantizar que ningún otro niño, niña o adolescente desaparecido vuelva a quedar librado a su suerte por la indiferencia, la burocracia o la inacción del Estado.

Ni Una Menos: zona común para una alianza contra la deuda y la estafa libertaria

Ni Una Menos: zona común para una alianza contra la deuda y la estafa libertaria

El proyecto político de esta masculinidad cínica, especulativa y anarcolibertaria encuentra su límite, su freno, su NO en aquellos conceptos que los feminismos han politizado: la comunidad, el cuidado, la lucha contra la deuda, sostienen los autores, a días de un nuevo aniversario del grito colectivo que puso a la violencia de género en el centro del debate.

Se cumplen 11 años de sostener cada 3 de junio el grito colectivo Ni Una Menos. Hoy nos encontramos en un momento de profundos retrocesos en todos los aspectos de nuestra vida en comunidad que llevaron, desde el primer 3 de junio de 2015, a una movilización masiva. Nos referimos por supuesto a la violencia por razones de género y su abordaje por parte del Estado; pero, sobre todo, a las formas en que esa violencia se imbrica con violencias económicas e institucionales, como las que genera la precarización creciente de la vida de quienes habitamos el suelo argentino. 

Desde aquel primer Ni Una Menos, las formas elementales de explicar la violencia se fueron complejizando a partir de la producción de instancias colectivas y transversales de diagnóstico y movilización callejera. Si todos estos años hablamos de trabajo no remunerado, de la extensión de la jornada laboral, de endeudamiento, hoy podemos constatar que esa condición feminizada de la precarización se hizo mayoritaria y transversal. Y debemos sumarle, la torsión tecnofascista del poder económico que reclama territorios de sacrificio para la instalación de centros de datos, realiza vigilancia masiva sobre nuestros comportamientos para volverlos materia prima del algoritmo al mismo tiempo que sostiene un sueño de una sociedad donde las mujeres y niñxs sean de libre acceso para los dueños de todas las cosas. 

Sin embargo, no se trata de quedarnos en un inventario de los obstáculos de todo tipo en los que estamos metidxs, sino de hacer una propuesta política. Esa dimensión feminizada de la precariedad, que es ahora una condición común, nos da también una oportunidad histórica para trazar una zona de contacto entre la lucha feminista y los varones jóvenes estafados por la promesa libertaria. Nos referimos a una confrontación en todas las dimensiones posibles (institucionales, callejeras, educativas, impositivas) contra la financiarización de nuestras vidas. Y cuando decimos vida, decimos también imaginación futura. 

Hoy vemos cómo la denuncia que hicimos sobre la deuda que se toma por obligaciones de cuidado y para asumir los costos de la vida cotidiana se han convertido en una forma masiva de sujeción. Esta lectura feminista de la deuda que hicimos desde el movimiento Ni Una Menos se volvió un lente privilegiado para entender los efectos de la motosierra sobre todos los géneros y edades. Tal es así que son los jóvenes quienes tienen mayor incidencia en el crecimiento de la tasa de morosidad con fintech y billeteras virtuales. Pero esto no es una casualidad: la habilitación del gobierno nacional para que adolescentes y jóvenes desde los 13 años puedan operar cuentas (comprar bonos, acciones y otros instrumentos) se produjo en simultáneo con la demonización y persecución de la Educación Sexual Integral -ESI (ese espacio que democratiza el acceso a información y habilita el reconocimiento de violencias intrafamiliares pero también que promueve la imaginación sobre otras vidas posibles). Esto señala que la financiarización desde edades tempranas es una forma de intervenir y moldear qué proyectos de vida pueden imaginar los jóvenes.

Son parte del mismo fenómeno, la capilarización de los consumos problemáticos de apuestas online en la adolescencia; también la llamada “ponzidemia” y la irrupción de varones vendecursos, criptobros y otras variantes. Todas demuestran que los horizontes de futuro que una vez organizaron el Estado, la escuela, la familia o los espacios comunitarios hoy son dominio de lógicas tecnofinancieras que SÍ se meten con lxs hijxs de todxs (a pesar de que los aliados del gobierno de ONG religiosas proclaman la consigna “Con Mis Hijos No Te Metas”). 

Insistimos, estas lógicas son las que estallan en padecimientos de salud mental de diverso orden y también en una creciente tasa de suicidio que tiene como protagonistas a los varones jóvenes. Según datos del Ministerio de Salud de la Nación, entre 2017 y 2025 se ha desplazado la franja etárea donde crece la prevalencia de suicidio consumado: se desplazó de entre varones de 15 a 19 a la franja de 20 a 34 con una razón de masculinidad superior a 4 (es decir, 4 varones por cada mujer). En la Provincia de Buenos Aires, desde 2024, los suicidios consumados suman más muertes que los homicidios y los accidentes de tránsito juntos, siendo la principal causa de muerte por razones externas en la población general. Una implosión de la motosierra que desborda el psiquismo de los varones argentinos. No hay pluriempleo que pueda hacer frente al pluriendeudamiento porque la velocidad del interés financiero es infinitamente superior a la velocidad de lo que podés pedalear, manejar o hacer changas para pagar. 

Por supuesto que cuando metemos la lupa en cómo la están pasando quiénes cuidan, el diagnóstico se vuelve aún más aterrador: según el último informe de la Cocina de los Cuidados sólo queda vigente el 8% de las políticas de cuidado (solo 4 de 50 que había antes de la llegada del actual gobierno). La Argentina de la motosierra está sostenida con mayor trabajo de cuidados siempre no remunerado. 

Anclados en estos datos aparecen los análisis que destacan la menor proporción del voto de las mujeres a los proyectos de ultraderecha. Nos parece que ese es un punto importante a explorar más allá del dato estadístico. De hecho, creemos que antes que biologizar los análisis sobre las brechas generacionales y de género en el voto a Milei se trata de entender qué luchas explican otra sensibilidad en las mujeres pero también en las lesbianas, travestis y trans (que no están ni contabilizadxs en aquellos análisis) con respecto al programa libertario y, entonces preguntarse qué procesos de politización necesitan las masculinidades sobre sus malestares cotidianos. 

Las trayectorias vitales de mujeres y de la comunidad LGBTIQ que las acercan a procesos colectivos, redes de apoyo, a los cuidados como tarea históricamente feminizada y aquellos datos que constatan que son las mujeres quienes más usan el sistema público de salud, el transporte y los servicios de cuidado son claves para pensar desde qué recorridos se construyen las sensibilidades que hoy oponen más resistencia al programa libertario. Los feminismos, insistimos, han aglutinado procesos de politización de la vida que permitieron develar esas estructuras patriarcales que sostienen la desigualdad. Para promover esos procesos de politización necesitamos empezar por la escucha.

¿En qué zonas de fronteras tenemos que poner la oreja? ¿Cuáles son los intersticios en los que se quiebran las narrativas de “si querés, podés”, “si lo crees, lo creas” y aquellas que apelan al esfuerzo individual como única condición para el éxito? ¿A qué tasa de endeudamiento se vuelve insostenible la explicación que reduce todo a una falla en el propio esfuerzo? ¿Qué dispositivos colectivos y comunitarios necesitamos reforzar o más bien crear en esta etapa de endeudamiento y virtualización de la vida colectiva? 

Tal como dijimos el año pasado, desde Ni Una Menos e Instituto Mascs, estamos abocados a la tarea de revisar las estrategias, narrativas y consignas con las que hemos convocado a los varones. Creemos que para construir un proyecto nacional y popular feminista tenemos que politizar aquellos malestares, padecimientos y frustraciones que han alejado a muchos varones de la participación en nuestro campo político y a otros los han acercado a posiciones reactivas respecto a los feminismos. 

Y esa politización de malestares, no podemos pensarla ni de forma aislada, ni autónoma, ni sectorizando aún más las luchas que llevamos adelante. Que los varones encabecen los índices de morbimortalidad por factores externos, que tengan más participación en apuestas online o inviertan en instrumentos financieros más volátiles, dan cuenta del denominador común de una masculinidad armada en torno al riesgo. Por eso, frente al riesgo: los cuidados. 

Porque el proyecto político de esta masculinidad cínica, especulativa y anarcolibertaria encuentra su límite, su freno, su NO en aquellos conceptos que los feminismos han politizado: la comunidad, el cuidado, la lucha contra la deuda. Porque ningún pibe nace libertario pero tampoco debe tener la obligación de devenir trader. Porque ser varón no tiene que ser sinónimo de ponerse en riesgo para ganar guita, como ser mujer tampoco tiene que implicar endeudarse para sostener los cuidados. 

Este es el momento de actuar, la estafa libertaria empieza a mostrar sus límites, que tienen una imagen contable en la mora generalizada. ¿No sería una buena idea antes que intentar recortar el problema de la mora al balance de bancos y fintechs apropiarnos de la imposibilidad de pago y cuestionar el sistema entero que incluye una deuda externa impagable?

Se trata entonces, de que este 3 de junio salgamos a las calles juntes, invitemos a esos pibes, porque necesitamos politizar y colectivizar estos malestares. Se trata también de salir para exigir políticas que den respuesta a la precariedad en la que se encuentran quienes sufren violencias por razones de género, quienes cuidan, quienes son jóvenes y frente a la incertidumbre solo encuentran a mano instrumentos financieros y discursos anti feministas, quienes necesitan políticas de salud mental que están inexorablemente vinculadas con las violencias económicas. Se trata de armar zonas de contacto para reinventar una vida en común.