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La cuarta Reunión para la Defensa de la Democracia, impulsada por España y Brasil, congrega a más de una veintena de mandatarios europeos, americanos y africanos comprometidos con un orden mundial basado en la paz y el multilateralismo. Por Argentina, participó Axel Kicillof.
Resignarse a que llegue la extrema derecha y arrase con las democracias no puede ser la única opción a la que estén condenados los progresistas de todo el mundo. Con esta idea como guía, una veintena de mandatarios internacionales encabezados por Pedro Sánchez y Lula Da Silva se dieron cita este fin de semana en Barcelona para poner las bases de una nueva alianza global contra la ola reaccionaria, en un momento en el que la posición del Gobierno español contra las guerras iniciadas por Donald Trump han encontrado eco, sobre todo en América Latina.
Desde Argentina, se sumó el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien mantuvo reuniones con el presidente de Brasil y el exjefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
A lo largo de dos jornadas, en las que se celebraron una cumbre bilateral España-Brasil, una reunión con representantes gubernamentales y un encuentro de organizaciones progresistas de todo el mundo, los líderes mundiales de izquierda y centro-izquierda han reactivado un polo que tiene voluntad de ser una oposición al mundo que dibuja Donald Trump y un contrapeso a lo que Sánchez ha definido en diferentes ocasiones como la “internacional del odio”.
“El tiempo de la internacional ultraderechista y la derecha lacaya ha llegado a su fin”, ha defendido Sánchez ante un plenario repleto este sábado. El mandatario español ha asegurado que este evento es el punto de inflexión para una alianza progresista que, a partir de ahora, estará orgullosa de ser “pacifista, ecologista, sindicalista y feminista”.
Por su lado, Lula defendió un mundo basado en reglas y el papel del progresismo en la historia. “El proyecto neoliberal prometió prosperidad y entregó hambre desigualdad e inseguridad, creó crisis tras crisis”, criticó Lula, quien reclamó al progresismo coherencia y hacer desde los gobiernos lo que promete antes de las elecciones.
“La extrema derecha ha sabido aprovechar el malestar de la población creando mentiras. Contra las mujeres, contra los negros, contra las personas LGTBIQ+”, criticó el mandatario brasileño, que elogió a Sánchez por “la valentía de no permitir que los aviones de guerra de EEUU salieran de aquí para bombardear Irán”.
Este sábado, ya ante la veintena de líderes que compartieron mesa en el recinto de la Fira de Barcelona, situado en L'Hospitalet de Llobregat, Sánchez profundizó en su llamamiento a cerrar el paso a los planes de la extrema derecha. “La democracia no puede darse por sentada. Vemos ataques al sistema multilateral, un intento tras otro de impugnar reglas del derecho internacional y una peligrosa normalización del uso de la fuerza”, aseguró Sánchez.
Multilateralismo, rechazo al genocidio en Gaza y a la guerra en Irán, legalidad internacional y reforma de los mecanismos de gobernanza mundial como la ONU son algunos de los ejes en los que todos los participantes de las cumbres han coincidido, más allá de los acentos que cada país ha querido ponerle.
Para todos ellos, la consigna se condensa en un llamamiento a la paz en medio de un mundo cada vez más convulso. Lula da Silva ha advertido de forma reiterada sobre los peligros de la conflictividad mundial, también Claudia Sheinbaum, que ha impulsado una declaración para evitar una incursión militar en Cuba. El sudafricano Ramaphosa ha reclamado una reforma de la ONU para evitar que las guerras sigan aflorando sin que haya mecanismos internacionales para detenerlas.
Si la primera jornada estuvo protagonizada por el alineamiento político que mostraron Sánchez y Lula, que propusieron a sus respectivos países como “motores” para acercar América y Europa, el segundo reflejó la amplitud del llamamiento de los dos líderes, con la participación de hasta 18 mandatarios de máximo nivel y otros muchos ministros, embajadores y líderes de partidos.
En la Fira estuvieron presentes los presidentes y primeros ministros de México, Colombia, Uruguay, Sudáfrica, Irlanda, Lituania, Albania, Cabo Verde o Barbados, así como vicepresidentes de Alemania, Reino Unido, Austria, Ghana o Botsuana. En las jornadas políticas han estado presentes también algunos de los rostros habituales de oposición a Trump en su propio país, como el Gobernador de Minessota, que ha estado presente, o el senador Bernie Sanders y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, que han enviado un vídeo.
Por parte de los anfitriones acudió la mayor parte de los ministros socialistas del Gobierno, así como el president de la Generalitat Salvador Illa y algunos de sus consellers, y el alcalde de Barcelona.
No pasó inadvertida la presencia de la mexicana Sheinbaum, que con su asistencia certificó el deshielo en las relaciones de su país con España, de la que se había alejado tras la demanda de una disculpa oficial por la colonización. Tras varios años en los que esta petición no se había satisfecho, el rey Felipe VI aprovechó una visita a una exposición sobre México para reconocer que hubo “mucho abuso” en la conquista, palabras que desde el gobierno mexicano se entendieron como “un avance”.
Con 6.500 personas movilizadas y decenas de líderes, cargos y caras conocidas presentes, la reunión de Barcelona supone una inyección de optimismo para los movimientos socialdemócratas de izquierdas que iniciaron 2026 atónitos por la violencia desplegada por EEUU en Venezuela o Irán. Uno de los objetivos de las jornadas era dar la vuelta al sentimiento de inevitabilidad que se ha apoderado de buena parte de las bases progresistas tanto en Europa como en Latinoamérica y otros países.
En línea con eso, “esperanza” ha sido una de las palabras que los ponentes han repetido más. Una esperanza que debe servir para que los demócratas dejen de tener miedo al futuro. “Prevaleceremos, la democracia nos pertenece a todos, así dibujamos el futuro en común”, afirmó el sueco Stefan Löfven, presidente del Partido de los Socialistas Europeos. “El futuro no es propiedad de nadie y no será ni de los más fuertes ni de los soberbios”, remarcó el president catalán Salvador Illa.
Junto a esto, los temas económicos han protagonizado también buena parte de las intervenciones de los líderes. Una demanda reiterada es imponer un impuesto especial a los llamados “megaricos”. También una transición energética, que ha sido remarcada como urgente desde posiciones tan a priori alejadas como la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, y el presidente de Colombia, Gustavo Petro.
Otro de los temas muy comentados es la necesidad de imponer reglas a los gigantes tecnológicos. Unas redes sociales donde la propaganda extremista campa a sus anchas, cuando no directamente controladas por magnates de ideologías ultras, es un campo de batalla sesgado.
No menos problemático es que buena parte de la infraestructura de los estados y las instituciones democráticas recaigan sobre empresas privadas e indiferentes, en el mejor de los casos, a la defensa de la democracia. En Brasil hay, además, preocupación por la arremetida de Trump contra Pix, el sistema de pagos instantáneos que ha independizado de facto a millones de brasileños de las tarjetas de crédito de compañías norteamericanas.
Para el presidente del Gobierno estas jornadas suponen un importante espaldarazo y, también, un colofón a la intensa agenda internacional desplegada en los últimos meses, que llega después de su viaje oficial a China.
Sánchez ya llamó la atención del mundo progresista hace un año, cuando fue el único dirigente de la OTAN que se opuso abiertamente a los planes de Trump para aumentar al 5% del PIB la aportación a la alianza militar. Aquellas aguas bajaron y el presidente norteamericano pareció olvidarse de España, pero el líder del PSOE volvió a ser uno de los pocos primeros ministros europeos que, hace un mes, rechazaron de plano los ataques sobre Irán.
Aquella toma de posición de la Moncloa marcó una inflexión, pues fue el desencadenante de varios cambios en las reacciones de otros países europeos. Sánchez había demostrado que decir no a Trump no solo era posible, sino que podía tener rédito político y apoyos internacionales.
En unas jornadas que han reunido a lo más granado del progresismo mundial, Sánchez se ha mostrado dispuesto a reimpulsarse contra la extrema derecha que representa Vox en España, pero también contra la “derecha lacaya”, tal como ha tildado al PP. En este sentido, el anuncio del acuerdo de Gobierno de Extremadura entre PP y Vox anunciado precisamente el jueves, sirvió a Sánchez como ejemplo de contra qué luchan los progresistas reunidos en Barcelona.

En el marco de su gira por España, Kicillof combinó elogios a Lula con un duro diagnóstico sobre Argentina y acusó al gobierno de Milei de debilitar la economía y la inserción internacional.
Axel Kicillof profundizó su posicionamiento internacional y endureció sus críticas al gobierno de Javier Milei durante su reciente gira por España, en un contexto global que, según planteó, atraviesa una creciente inestabilidad. El mandatario bonaerense combinó una agenda institucional con definiciones políticas de alto voltaje, tanto en Europa como tras su encuentro con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
El eje central de su mensaje, luego de haber participado de la Reunión para la Defensa de la Democracia, quedó plasmado en sus redes sociales luego de la reunión con el líder brasileño, donde destacó su figura en contraposición al avance de sectores de ultraderecha. “En estos tiempos de inestabilidad mundial y mientras la ultraderecha quiere imponer sus discursos de odio y violencia, Lula nos enorgullece con su ejemplo de dignidad, paz y justicia social”, expresó Kicillof en X, subrayando además la necesidad de fortalecer la unidad regional.
En ese mismo mensaje, el gobernador agradeció el encuentro y remarcó la importancia de sostener una agenda común en América Latina. “Gracias por esta linda charla y por seguir manteniendo encendida la esperanza de una Latinoamérica unida en favor de los intereses del pueblo”, escribió, en una señal clara de alineamiento político con el mandatario brasileño.
En territorio español, particularmente en Barcelona, Axel Kicillof profundizó sus cuestionamientos al rumbo económico de la gestión de Javier Milei. Allí, donde mantuvo un encuentro con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó que en Argentina “se ve un desplome de la economía, con caída de la demanda y ausencia total del Estado”, marcando un fuerte contraste con los debates que, según describió, se dan actualmente en Europa.
“Mientras acá se discute reducir la jornada laboral y fortalecer el salario mínimo, en Argentina el gobierno de Milei quita derechos y desmantela la industria”, sostuvo durante una entrevista radial. En esa línea, aseguró que crece el escepticismo entre actores económicos respecto del programa oficial: “Ya casi nadie se cree la propaganda de éxito y estabilidad”.
El gobernador también cuestionó la falta de inversiones y el deterioro del consumo interno. Según indicó, empresarios le transmitieron preocupación por el escenario actual: “Ven que la inversión extranjera es negativa y que el consumo se hundió”. Además, apuntó contra la política antiinflacionaria del Ejecutivo nacional: “Cambia de teoría como de campera para acomodarse a cada fracaso”.
En el plano internacional, Axel Kicillof advirtió sobre un supuesto aislamiento de Argentina y cuestionó la orientación diplomática del Gobierno. Reivindicó, en cambio, la necesidad de fortalecer vínculos con referentes como Lula, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez. “Milei nos mete en conflictos ajenos por sus anteojeras ideológicas y eso es una locura que nos pone en peligro”, afirmó.
Con información de redes y agencias
JIB

El presidente español cierra la cumbre de líderes progresistas con un llamamiento global a las izquierdas a pasar página de la ola reaccionaria: "Han intentado que nos avergonzásemos de nuestras ideas y nuestro pasado, pero eso se acabó. La vergüenza cambia de bando: que se avergüencen los que callan ante la injusticia y los que apoyan la guerra y la violencia"
Sánchez y Lula acuerdan en Barcelona defender el multilateralismo frente a las guerras de Trump
La izquierda global se espolea como reacción a los designios del trumpismo y bajo la bandera del 'no a la guerra' que enarbola España. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llamó este sábado en Barcelona durante la clausura de la 'Global Progressive Mobilisation' a pasar página de una ola reaccionaria que, dijo, llega a su fin. “Que no os engañen. Los ultras y las derechas no gritan porque estén ganando. Gritan porque saben que su tiempo se acaba”.
“Su ortodoxia neoliberal, ineficiente y cruel, murió en 2008, con la Gran Crisis Financiera. Y su visión del orden internacional está siendo desmantelada por los aranceles y las guerras ilegales”, clamó ante el auditorio de la Fira de Barcelona, repleto con 6.500 asistentes que han ovacionado sus mensajes dirigidos a la “internacional ultra”.
“La derecha ya no lidera, languidece. No importa cuánto griten. Ni cuántos bulos inventen. La gente se está dando cuenta de que no tienen proyecto ni soluciones. Solo odio, eslóganes vacíos y unas políticas equivocadas que nos han traído cuatro cosas al mundo: guerra, inflación, desigualdad y fractura social. Eso es todo lo que han dado al mundo”.
Por eso, Pedro Sánchez se aventuró a decretar el fin de la era del populismo ultra y sus recetas. “El tiempo de la internacional ultraderechista y de la derecha rendida a esos postulados reaccionarios ha llegado a su fin. Y vamos a traer una nueva era de progreso. Vamos a reconstruir lo que han tratado de destruir. Vamos a demostrar al mundo que el futuro puede ser mejor. Que aún quedan nuevas cotas de bienestar y desarrollo por conquistar”.
El presidente español apeló al “orgullo” de la tradición política progresista ante el intento de estigmatización y humillación de las derechas. “Han intentado que nos avergonzásemos de nuestras ideas y nuestro pasado, pero eso se acabó. Termina hoy, porque hoy la vergüenza cambia de bando. Y lo va a hacer para siempre. A partir de ahora, ¡que se avergüencen ellos! Los que callan ante la injusticia, los que explotan a los trabajadores, los que criminalizan al diferente, los que convierten derechos en mercancías, los que apoyan la guerra y la violencia poniéndose de frente o de perfil, como unos cobardes”.
“La vergüenza, para ellos”, siguió. “Para nosotros, a partir de hoy, el orgullo de ser pacifistas, ecologistas, sindicalistas y feministas. El orgullo de ser de izquierdas y socialdemócratas. El orgullo por estar en el lado correcto de la historia. Por defender el derecho internacional y la paz. Y por gritar una y mil veces 'sí a la paz y no a la guerra'”.
Como cierre a un fin de semana repleto de cumbres internacionales que se acabaron por convertir en una especie de baño de masas en torno a la política exterior española, Sánchez pidió a sus colegas progresistas de Brasil, México, Colombia, Sudáfrica o Uruguay levantar la mirada y el ánimo para no abandonar el ímpetu de cambiar las cosas.
“Quieren que renunciemos a la posibilidad de un futuro más justo y más próspero. Que nos conformemos con el 'status quo'. Pero no lo vamos a hacer. No vamos a comprar su pesimismo. Ni su desesperanza. Vamos a defender que un mundo mejor es posible. Que se pueden subir salarios y crear empleo a la vez. Que se puede frenar la emergencia climática y ganar competitividad. Que la diversidad y la igualdad entre hombres y mujeres son palancas de progreso social. Que la prosperidad de las naciones o es compartida o no será”.
“Y lo vamos a hacer doblándoles el brazo a quienes se creen intocables”, ha enfatizado para erigirse en la antítesis internacional de Donald Trump. “A los multimillonarios que explotan a la gente y cuya codicia no tiene límites. A los especuladores que juegan con los ahorros y las casas de la gente. A los tecno-oligarcas que quieren llenarse el bolsillo a costa de la salud de nuestras democracias y la salud mental de nuestros jóvenes. Vamos a hacerlo, porque cuando gobernamos los progresistas, los Estados no se arrodillan ante las élites, las ponen en su sitio”.
Pedro Sánchez clausuró de esta forma el encuentro del progresismo global tras una segunda jornada en Barcelona en la que se dieron cita cerca de una veintena de líderes mundiales, entre jefes de Estado y de gobierno, como la presidenta mexicana, el presidente colombiano, el sudafricano y los vicepresidentes alemán, británico o austriaco.

Donald Trump asegura que Irán no tiene lo necesario para presionar a su Gobierno con la amenaza de un nuevo cierre del estrecho de Ormuz y resalta las “conversaciones positivas” que mantiene con Teherán, ante las que ha adoptado una “postura firme”
El anuncio de la reapertura de Ormuz y la tregua en Líbano sirven de palanca a una segunda ronda de diálogo de EE.UU. e Irán
Irán recuperó este sábado las restricciones en el paso de buques en el estrecho de Ormuz apenas unas horas después de reabrirlo por completo, según informa la agencia EFE. “El control del estrecho de Ormuz volvió a su estado anterior y esta vía estratégica se encuentra bajo una estricta gestión y control por parte de las Fuerzas Armadas”, anunció el portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfagari, en un comunicado recogido por la agencia Tasnim.
El portavoz militar afirmó que el control del estrecho regresó a su estado anterior, lo que implica fuertes restricciones al tránsito marítimo en uno de los principales corredores energéticos del mundo, por donde pasa alrededor del 20% del petróleo mundial. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, ya había advertido a primera hora que Ormuz no permanecería abierto si continuaba el bloqueo estadounidense contra los puertos iraníes. “Con la continuación del bloqueo, el estrecho de Ormuz no permanecerá abierto”, había afirmado Qalibaf en la red social X.
Pocos minutos después de las 9.00 horas, la UKMTO, la agencia de la Armada Real británica que monitorea la seguridad marítima global, ha informado de un ataque de dos barcos de la Guardia Revolucionaria iraní contra un buque cisterna que atravesaba el estrecho de Ormuz. Las lanchas rápidas se acercaron al buque sin informar de ningún problema de forma previa por radio y, después, abrieron fuego contra el barco. Las autoridades británicas aseguran que la tripulación está a salvo.
Irán había anunciado la reapertura “completa” del estrecho de Ormuz unas doce horas después de la entrada en vigor del alto el fuego en Líbano. Ambos desarrollos habían sido bienvenidos por la comunidad internacional y por los mercados y apuntaban a que empezaban a desatascarse algunas de las cuestiones clave que estaban dificultando un acuerdo más amplio para poner fin al conflicto entre Estados Unidos e Irán iniciado por Washington.
No obstante, este sábado, el dirigente iraní señaló además que el tránsito marítimo por el estrecho se realizará conforme a “rutas designadas” y con “autorización de Irán”. Qalibaf criticó además las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, al asegurar que formuló “siete afirmaciones falsas en una hora” sobre el estrecho de Ormuz y las negociaciones, sin precisar a que declaraciones se refiere. “Con estas mentiras no ganaron la guerra y, sin duda, tampoco lograrán nada en las negociaciones”, aseveró el presidente del Parlamento iraní, quien encabezó la delegación de su país en las negociaciones del sábado pasado con EE.UU. en Islamabad. Qalibaf subrayó que las condiciones de paso por el estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, estarán determinadas por “la realidad sobre el terreno, no por las redes sociales”.
Este sábado, Trump aseguró que Irán no tiene lo necesario para presionar a su Gobierno con la amenaza de un nuevo cierre del estrecho de Ormuz, y resaltó las “conversaciones positivas” que mantienen con Teherán, ante las que han adoptado una “postura firme”. “(Los líderes iraníes) querían volver a cerrar el estrecho, ya saben, tal como lo han venido haciendo durante años, pero no pueden chantajearnos”, ha afirmado el mandatario durante un evento en el Despacho Oval donde no ha respondido a preguntas de la prensa sobre el conflicto con la República Islámica.
Irán, por su parte, ha afirmado este sábado que está evaluando nuevas propuestas presentadas por Estados Unidos a través de Pakistán, pero ha advertido de que no hará “ninguna concesión” en las negociaciones y que mantendrá un control estricto sobre el estrecho de Ormuz mientras persista el conflicto. “La República Islámica de Irán está evaluando (las propuestas de EE.UU.) y no ha dado aún una respuesta”, ha señalado el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní en un comunicado recogido por la agencia Tasnim.
El Consejo explica que el jefe del Ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, que concluyó hoy una visita de tres días a Teherán en un esfuerzo por reanudar el diálogo entre las partes, transmitió a las autoridades iraníes las nuevas propuestas estadounidenses, sin precisar de qué se tratan. La máxima entidad de seguridad iraní ha asegurado que la República Islámica “no hará la más mínima concesión ni retrocederá o mostrará indulgencia en las negociaciones” y consolidará lo que consideró logros obtenidos durante el conflicto.
En este contexto, ha insistido en que la continuación de las negociaciones dependerá de que la otra parte abandone sus “demandas excesivas”, por lo que, según el Consejo, las conversaciones del sábado pasado en Islamabad terminaron sin acuerdo, de acuerdo con Teherán, por diferencias sobre el programa nuclear iraní y el estrecho de Ormuz, entre otros puntos. En cuanto a la situación del estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 20 % del petróleo mundial, el Consejo ha indicado que mientras EE.UU. continúe con el bloqueo de los puertos iraníes, Teherán no abrirá el estratégico paso ni de forma limitada.
“Mientras el enemigo continúe intentando obstaculizar el tránsito marítimo o aplicar medidas como un bloqueo naval, la República Islámica de Irán lo considerará una violación del alto el fuego y evitará incluso la apertura limitada y condicionada del estrecho de Ormuz”, enfatizó.
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, anunció el viernes en X la apertura del paso a todos los buques comerciales; sin embargo, más tarde el portavoz del Ministerio, Ismail Bagaei, detalló que los barcos podrán pasar “por la ruta que determine Irán y en coordinación con las autoridades competentes iraníes”. Bagaei denunció, a su vez, que la continuación del bloqueo naval estadounidense contra la República Islámica viola el alto el fuego, por lo que advirtió que Teherán “adoptará las medidas necesarias en respuesta”.

Pasó desapercibido, pero el 28 de abril el Senado debatirá una iniciativa que endurece las penas para los delitos de denuncias falsas o falso testimonio cuando hubo una acusación por violencia de género o de abuso sexual. La iniciativa es impulsada por Carolina Losada y es respaldada por un lobby de organizaciones. No hay estadísticas que respalden el proyecto.
Advierten que las políticas económicas del Gobierno profundizan la brecha entre varones y mujeres
“¿Qué tengo que hacer para que jueguen bien? ¿Meterlas en la ducha y cogerlas?” “¿Tus papás saben que sos lesbiana?” “¿Por qué no me mandás fotos tuyas?” “Mirá cómo estoy. Nunca me había pasado. Vos me ponés así”.
En 2021, cinco jugadoras de la selección argentina de fútbol denunciaron al entrenador Diego Guacci por acoso y abuso sexual. Estas frases, adjudicadas a Guacci, formaron parte de la investigación que llevó a cabo la FIFA, pero el Comité de Ética terminó cerrando la causa por considerar que las pruebas eran insuficientes. Las jugadoras, que continuaron denunciando el hostigamiento y el abuso, terminaron abandonando la Selección. Guacci, en cambio, se convirtió, junto a su esposa, en un referente de la cruzada contra las “denuncias falsas”.
Andrea Guacci, quien tomó el apellido de su esposo, fundó el Frente de Mujeres Argentinas contra las Denuncias Falsas un año después. No fue la única: según un relevamiento que realizó de manera colaborativa la Federación Nacional Red de Medios Digitales (RMD), a partir de 2021, como un contramovimiento frente al avance de los feminismos, se multiplicaron los actores –organizaciones, fundaciones y grupos de abogados– que comenzaron a alertar sobre una supuesta emergencia de denuncias falsas en casos de violencia de género.
No hay estadísticas que respalden esta supuesta emergencia que, argumentan las organizaciones, está arruinando la vida a cientos de personas y niños. Pero, valiéndose de casos particulares, como el caso Guacci o el del obstetra Pablo Ghisoni, estos actores empezaron a hacer lobby en los medios de comunicación y a reunirse con legisladores y dirigentes políticos.
En 2022, Guacci conoció a Carolina Losada, quien desde entonces se convirtió en una abanderada de la causa. En 2023, luego de perder la interna contra Maximiliano Pullaro en Santa Fe y ser electa, en cambio, como senadora, Losada empezó a encabezar audiencias itinerantes sobre las supuestas denuncias falsas en todo el país. “Están utilizando el sistema como herramienta de extorsión, amenaza, castigo o venganza”, advirtió la senadora radical y presentó un proyecto de ley que, bajo el argumento de que la Justicia aplicaba sanciones sin prueba en casos de violencia de género, endurece las penas para dos delitos que ya existen en el Código Penal: el de denuncias falsas (artículo 245) y el de falso testimonio (275).
El proyecto de ley fue presentado dos veces y, la semana pasada consiguió dictamen favorable en la comisión de Justicia del Senado. La iniciativa no crea un nuevo tipo penal, sino que endurece las penas para dos delitos existentes –denuncias falsas y falso testimonio– en aquellas acusaciones vinculadas a la violencia de género, el abuso sexual o la violencia contra niños. Todos delitos que, advierten varias organizaciones de Justicia y de Derechos Humanos, se producen en ámbitos privados y, por lo tanto, suelen ser muy difíciles de probar.
En el caso de las denuncias falsas sobre violencia de género, el proyecto de Losada convierte el delito en no excarcelable, ya que lleva la pena de 3 a 6 años (hoy es de 2 meses a un año). En el caso del falso testimonio, que afecta a testigos y peritos, lo lleva de 3 a 8 años (hoy es de un mes a 4 años).
La iniciativa se debatirá en el Senado el próximo 28 de abril. La jefa del oficialismo, Patricia Bullrich, respalda el proyecto de Losada y está convencida de que tendrá el número para darle media sanción al proyecto. Las organizaciones de abogadas feministas están en estado de alerta: si la ley se sanciona, advierten, habrá un enorme retroceso en el acceso a la Justicia de las víctimas de violencia de género.
“El problema con el proyecto es que no aborda los problemas de acceso a la Justicia sino que por el contrario, los agrava. Si ya son muy pocas las personas que denuncian situaciones de violencia y de abuso, muchas menos habrá si enfrentan la posibilidad de ser perseguidas penalmente en el muy probable caso de que la denuncia de violencia y abuso no prospere en la Justicia”, advierte, en diálogo con elDiarioAR, la abogada Natalia Gherardi, directora del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género.
El argumento de Losada y las organizaciones que impulsan el proyecto parte de la premisa de que existe un aumento significativo de las medidas judiciales en casos de violencia de género sin exigir prueba alguna. La Justicia condena hombres sin pruebas, argumentan, y les arruina la vida y los separa de sus familias. Y, si bien existen casos puntuales de denuncias falsas que derivaron en condenas, no existe en la Argentina ningún tipo de estadística que dé cuenta de un incremento de las denuncias falsas por violencia de género. Sino todo lo contrario.
Según datos recabados por INECIP (Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales), en el 2023 se dictaron 23.419 sentencias condenatorias. De ese total, que son datos proporcionados por la Dirección Nacional de Reincidencia, los casos de falsa denuncia y falso testimonio en todas las modalidades fueron 60. Es decir: el 0,25% del total de las sentencias dictadas en ese año fueron por falso testimonio y falsa denuncia.
“Los datos que existen demuestran la absoluta marginalidad y por lo tanto su irrelevancia político criminal”, advierte el INECIP, junto a decenas de organizaciones que publicaron un documento en contra del proyecto de Losada.
El problema, sin embargo, no es solo la marginalidad estadística de este tipo de delitos –que ya existen y están tipificados–, sino las consecuencias que una política criminal orientada a endurecer las denuncias falsas por violencia de género puede tener sobre las mujeres y diversidades que denuncian. Un tipo de delito que, a diferencia de las denuncias falsas, sí tienen estadísticas oficiales que muestran que existe un profundo subregistro sobre la violencia de género.
Según la Corte Suprema de Justicia, por ejemplo, solo el 18% de las víctimas de femicidio hizo una denuncia previa en 2023. Y, en el caso de los delitos contra la integridad sexual, la Encuesta Nacional de Victimización del INDEC registró que solo el 12,5% de los delitos sexuales se reportan.
“Lejos de fortalecer la respuesta del Estado frente a la violencia, desincentivan las demandas legítimas de justicia, protección y reparación por parte de mujeres y de sus hijas e hijos, víctimas frecuentes en estos casos y propician la impunidad y repetición de estos delitos”, advirtió, en 2024, el Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer de la OEA.
Con otras palabras, Anna del Boca lo señaló así: “A mi me psicopatearon de todos lados, para convencerme de pedir perdón y retractarme por todo lo que me hicieron sufrir. Eso incentivan. Son parte del problema”. Hija de la actriz Andrea del Boca, Anna denunció en 2019 por abuso sexual a su padre, Ricardo Biasotti. El empresario, sin embargo, fue absuelto por la Justicia por falta de pruebas y se convirtió en un referente de las denuncias falsas, participando, incluso, del debate que organizó Losada en el Congreso.
Después de escucharlo exponiendo en el Senado, Anna concedió una entrevista y le advirtió a los que sostenían la bandera de las denuncias falsas: “Llámense a silencio porque es macabro lo que están haciendo”.
MCM/MG