Código Postal 5300

En la reunión de Labor Parlamentaria se decide el temario de la sesión de este jueves, que incluía la aprobación de cerca de 70 designaciones de jueces. La crisis desatada por Bullrich pone en duda que se traten todos o alguno. Un constitucionalista sostuvo que el retiro del pliego de Michelli sería inconstitucional.
Desde las 11 de este miércoles los presidentes de todos los bloques del Senado se reúnen en el despacho de la Victoria Villarruel para definir el temario de la sesión clave de este jueves: si los pliegos judiciales entran o no al recinto, y en qué condiciones. “Hay que estar atentos ahí”, afirmó una fuente parlamentaria sobre la expectativa por la cumbre que tendrá como protagonista a Patricia Bullrich, en rebeldía declarada contra Javier Milei por el pedido de retiro del pliego de la candidata a jueza María Verónica Michelli.
El oficialismo tenía acordado hasta esta semana sesionar para votar dos iniciativas legislativas y avalar a 73 candidatos a jueces, defensores y fiscales. Pero la movida contra el pliego de Michelli puso en duda que se traten las designaciones en la Justicia. El caso Michelli generó repercusión política, pero otros pliegos polémicos también están en el tapete, como es el caso de Emilio Rosatii, el hijo de Horacio Rosatti, presidente de la Corte Suprema.
Los pliegos que ahora están en riesgo son el resultado de un proceso institucional que llevó más de un mes. Según el registro oficial del Senado, la Comisión de Acuerdos realizó cinco audiencias públicas consecutivas para debatir las postulaciones judiciales: el 30 de abril, el 6 y 7 de mayo, y el 13 y 14 de mayo. En cada una de esas jornadas, decenas de candidatos a jueces, camaristas, defensores y fiscales de todo el país fueron interrogados por senadores de distintos bloques antes de obtener su dictamen.
Por encima de la disputa política, un constitucionalista instaló una pregunta más profunda: si el Gobierno tiene derecho legal a hacer lo que pretende. El abogado Andrés Gil Domínguez afirmó que cuando el Poder Ejecutivo envía un pliego al Senado “no hay vuelta atrás”. Según explicó por Radio Splendid, el Senado puede no tratar el pliego, aprobarlo o rechazarlo, pero el Ejecutivo no puede retirarlo: “Cuando el Poder Ejecutivo elige a uno y pasa al Senado, el PEN no puede decir 'retiro' porque ya eligió”. Para Gil Domínguez, hacerlo sería inconstitucional.
El especialista agregó que la gravedad del caso Michelli se profundiza por los motivos del retiro: si la candidata es cuestionada por la ideología de un familiar —en este caso, su cuñado, el periodista Hugo Alconada Mon—, la situación configuraría además “discriminación basada en la opinión política”. Aunque advirtió que la práctica de retirar pliegos no es una invención de este Gobierno: “Muchos gobiernos lo han hecho de forma inconstitucional. Lo que uno observa con el gobierno de Milei es que no ha inventado tácticas inconstitucionales, sino que las lleva al paroxismo.”
Michelli no es la única candidatura rodeada de controversia. La lista dictaminada en las cinco audiencias concentra varios casos que generaron ruido antes incluso de que estallara el conflicto de esta semana.
María Verónica Michelli estaba postulada para el Tribunal Oral Criminal Federal N°3 de La Plata. El Gobierno pidió retirar su pliego cuando Milei se enteró de que era cuñada de Alconada Mon, el periodista de La Nación que investigó el caso $LIBRA. Los senadores que firmaron su dictamen en comisión —incluida la propia Bullrich— se negaron a dar marcha atrás.
Emilio Rosatti, propuesto para el Tribunal Federal de Juicio de Santa Fe, es hijo del presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura. Llegó primero en la terna pese a haber quedado cuarto en el orden de mérito inicial del concurso, posición que escaló tras las entrevistas personales ante los consejeros. En 2022 había renunciado a otro concurso luego de que trascendiera que había sido detenido por un caso de alcoholemia positiva al volante. Su padre se abstuvo de participar en la votación del Consejo.
Alejandro Catania y Juan Galván Greenway, postulados para la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económico, recibieron impugnaciones por resoluciones judiciales que beneficiaron al presidente de la AFA, Carlos “Chiqui” Tapia. Bullrich se negó a firmar sus dictámenes en comisión.
Ana María Cristina Juan, candidata al Juzgado Federal de Hurlingham, es esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi. Martínez de Giorgi tiene a su cargo la causa donde se investiga el caso $LIBRA. Su pliego contaba con dictamen favorable.
Un escenario posible que circula en los pasillos del Senado es que el oficialismo sacrifique el pliego de Michelli a cambio de una votación conjunta del resto de los postulantes. Pero también circula otra salida: dejar de lado todo el capítulo de pliegos, no solo el de Michelli, para evitar una derrota oficial en el recinto.
La ecuación política es clara: si Bullrich insiste en retirar el pliego por pedido de Milei, pierde. Los aliados radicales y fuerzas provinciales tienen los votos para aprobarlo de todas formas. Si el oficialismo decide bajar todos los pliegos del temario para evitar esa foto, cinco semanas de audiencias públicas quedarían sin resultado. La reunión de este miércoles dirá cuál de los dos males eligió el Gobierno.

La senadora rechazó el retiro del pliego de Michelli y arrastró en su rebelión a todos los aliados del Gobierno. Un nuevo desafío a Karina y la búsqueda por cuidar su perfil electoral. Puso a disposición su renuncia pero Milei se la rechazó.
“Javier, es mi convicción, es lo que siento, no lo voy a votar”. Patricia Bullrich llamó por teléfono a Javier Milei el lunes al mediodía con el objetivo de anticiparle su rechazo a retirar el pliego de María Verónica Michelli por ser la cuñada del periodista Hugo Alconada Mon. Bullrich le dio a entender que dejaba a disposición su renuncia a la presidencia del bloque oficialista en el Senado, pero Milei rechazó la propuesta. “Son una mafia”, atinó a responder el Presidente, aludiendo a los periodistas, y se desentendió del tema. No así Karina Milei, a quien no se le escapa que es la segunda vez que la ex ministra los desafía públicamente y que no puede hacer nada para evitar que vuelva a hacerlo.
La rebelión de Bullrich desató el caos dentro de La Libertad Avanza. Como sucedió con Manuel Adorni y la exigencia pública de que presentara la declaración jurada, Bullrich decidió volver a jugar la carta de la desautorización política con buenos modales. Esta vez desde su rol institucional como senadora de LLA: pese a ser la jefa de bloque del oficialismo, Bullrich anunció, a través de un tuit, que no acompañaría el pedido del presidente de retirar el pliego judicial de una postulante al Tribunal Oral Federal N.º 3 de La Plata.
El pliego de Michelli iba a tratarse este jueves en el Senado, junto a unas 70 postulaciones más, entre las que se encontraba la del hijo del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Emilio Rosatti. El pliego ya se había tratado y dictaminado, pero cuando Milei se enteró de que la postulante era cuñada de Alconada Mon, el periodista de La Nación que investigó el caso $LIBRA, exigió que bajaran el pliego. No hubo dudas: la hermana presidencial se encargó de transmitir, a través de diversos intermediarios, que el único motivo por el cual boicoteaban un pliego que habían enviado ellos mismos era por la animosidad del Presidente con el periodista.
Bullrich vio la oportunidad. Como jefa del oficialismo iba a tener que ser la encargada de pedir, en el recinto, el retiro del pliego, por lo que se apuró en adelantar su disconformidad. Quiso dejar en claro que ella, como defensora de los valores republicanos, no podía respaldar esa decisión. Como sucedió con Adorni, la ex ministra aprovechó el cortocircuito para marcar sus diferencias y hacer una puesta en escena de virtuosismo institucionalista. Es la estrategia que Bullirch viene encarando hace más de un mes: regar la planta de los votos, cuidar el electorado propio y diferenciarse del Gobierno cuando observa que observa su perfil electoral.
“Karina la quiso dejar expuesta y Patricia aprovechó para patear al arco. Es un animal político, los va a enterrar a todos”, deslizó, irónico, un senador peronista que tiene un diálogo cotidiano con la senadora libertaria.
La senadora libertaria fue más allá y, durante su conversación con el Presidente, le transmitió que dejaba a disposición su renuncia a la jefatura del bloque. No se lo dijo expresamente, pero lo dio a entender. “Puede ser que después que hablen con Karina decidan echarme del bloque…”, deslizó Bullrich, pero Milei la cortó. No le iba a pedir la renuncia.
Horas después de esta charla, la senadora se subió a un avión y viajó a Mendoza a participar de una conferencia de ciberseguridad. El primero de muchos viajes: durante los próximos meses, casi como si fuera una candidata presidencial, Bullrich se dedicará a recorrer el país.
El gesto de Bullrich generó olas. Al interior del Gobierno y al interior del bloque oficialista en el Senado, en donde hasta tarde a la noche estaban en estado de revuelta interna. El problema no había sido que solo la ex ministra había desafiado a los hermanos Milei, sino que también había arrastrado a los aliados del Gobierno a la revuelta. Bullrich ofreció una demostración de fuerza: no era solo ella, sino también los senadores radicales.
“Ante las consultas de colegas, ratifico lo que sostuve y firmé en comisión sobre el pliego de la Dra. Michelli. Acompañar los cambios que la Argentina necesita también implica ser coherentes con lo que la Justicia exige en una república: independencia, idoneidad y garantías claras”, tuiteó la senadora radical Carolina Losada, horas después del posteo de Bullrich. La senadora filo libertaria funciona como un alfil bullrichista desde que la ex ministra desembarcó en el Senado, pero su mensaje anticipaba una resistencia más amplia: no solo ella insistiría en tratar el pliego, sino todo el bloque radical, que el miércoles se reunirá para definir la postura.
En el bloque oficialista, mientras tanto, se repartían las culpas. Algunos contra Bullrich, por resistirse a acatar la línea presidencial. “Quien pone un pliego puede sacarlo”, justificó un senador libertario, mientras dialogaba con sus asesores en un pasillo del Senado. Era la misma línea del karinismo, que rumiaba ira contra la desautorización de la ex jefa del PRO. En los mismos pasillos del Senado, sin embargo, se escuchaban otras voces. Algunos, incluso, le daban la razón a Bullrich: “Es culpa de Mahiques, de Adorni. Elijan ustedes”, ironizó otro senador libertario.
Los dardos contra el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, también llegaban de Casa Rosada. Le recriminan haber avanzado con desprolijidad sobre la estrategia judicial y de haber colado varios pliegos sin chequear antes con los hermanos Milei. El de Michelli es uno, pero no el único. Mahiques también tuvo problemas por impulsar los pliegos de los candidatos a la Cámara de Apelaciones en lo Penal Económico, Alejandro Catania y Juan Galván Greenway. A ambos los acusan de tener vínculos con el titular de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia. Bullrich, incluso, se negó a firmar los dictámenes cuando se debatieron en la Comisión de Acuerdos del Senado.
“Mahiques juega para Mahiques”, deslizan aliados del Gobierno que observan que, detrás de toda la interna entre Karina y Bullrich, no hay otra cosa que una discusión de la familia judicial por quién se queda con las más de 300 vacantes que hay en la Justicia.
El retiro del pliego de Michelli representa, sin embargo, un verdadero dolor de cabeza para la estrategia parlamentaria del Gobierno, que planeaba aprobar unos 70 pliegos en el recinto este jueves y, ahora, analiza darlos todos de baja. La rebelión de Bullrich amenaza con enfrentarlos a una desautorización pública en el Senado, ya que no solo la jefa del oficialismo, sino sus aliados en el radicalismo y algunas fuerzas provinciales analizan la posibilidad de insistir sobre el pliego de Michelli.
La estrategia se definirá el miércoles a las 11, durante la reunión de labor parlamentaria. Reunidos en el despacho de Victoria Villarruel, los presidentes de todos los bloques definirán el temario –que incluirá la extranjerización de tierras– y la organización de la sesión. Una reunión entre peronistas, radicales, fuerzas provinciales y la propia vice en la que, ironizan en el Senado, Bullrich se sentirá más cómoda que en la mesa política de Casa de Gobierno.
MCM/CRM

La senadora habló en Mendoza tras la crisis interna desatada por su rechazo al retiro del pliego de la jueza Michelli. Confirmó que ofreció su renuncia a la jefatura del bloque pero que Milei "le restó importancia". Descartó una candidatura presidencial propia para 2027.
Patricia Bullrich intentó este martes enfriar la crisis que ella misma encendió dentro de La Libertad Avanza. Desde Mendoza, donde participó de un congreso internacional de ciberseguridad, la senadora confirmó que puso a disposición su renuncia como titular del bloque oficialista en el Senado, pero aclaró que continuará en el cargo porque el presidente Javier Milei decidió no tomarla en cuenta.
“No hay internas, lo que hay es una objeción de conciencia. Como persona de bien, cuando uno da una posición distinta a la del presidente, pone su renuncia a disposición, pero él siguió la conversación sin darle importancia a esa aseveración”, dijo Bullrich ante la prensa.
La senadora había desafiado públicamente a la conducción del partido al anunciar, a través de un tuit el lunes, que no acompañaría el pedido del Ejecutivo de retirar el pliego de María Verónica Michelli —postulante a jueza federal en La Plata y cuñada del periodista Hugo Alconada Mon— porque representaba una “objeción de conciencia”. La movida arrastró a los senadores radicales aliados del Gobierno y generó un terremoto en el bloque.
Sobre el escenario electoral para 2027, Bullrich fue categórica al descartar cualquier candidatura presidencial propia: “Yo voy a pelear por la reelección del presidente Milei”, afirmó.
También volvió sobre el otro frente que había abierto en las últimas semanas: la tardanza del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en presentar su declaración jurada de bienes, mientras es investigado por supuesto enriquecimiento ilícito. Bullrich cerró el tema con una frase corta: “Démosle tiempo, dijo que la va a presentar el día 15. Es tema terminado, con decir las cosas una vez alcanza, su responsabilidad como funcionario es presentarla.”
La referencia al 15 de junio como fecha límite para la DDJJ de Adorni es un dato nuevo: el jefe de Gabinete se habría comprometido a dar las explicaciones formales de su patrimonio antes de esa fecha, luego de que la presión pública —motorizada en parte por la propia Bullrich— se hiciera insostenible.
Como publicó elDiarioAR, Bullrich viene ejecutando desde hace más de un mes una estrategia deliberada de diferenciación respecto al Gobierno: cuida su electorado propio, marca distancia cuando detecta que la imagen oficial puede arrastrarla, y apela al lenguaje republicano para sostener un perfil que la separe de la conducción de Karina Milei. El caso Adorni fue el primer capítulo; el pliego de Michelli, el segundo.
La reacción de Karina Milei ante esta segunda desautorización pública fue de malestar, aunque sin respuesta oficial. En los pasillos del Senado, voces del propio bloque libertario repartieron culpas entre Bullrich y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, a quien señalan por haber avanzado con pliegos sin consultar previamente a la conducción.
La crisis aún tiene capítulos por delante. Este miércoles, los presidentes de todos los bloques del Senado se reúnen en el despacho de la vicepresidenta Victoria Villarruel para definir el temario de la sesión del jueves, que incluía la aprobación de unos 70 pliegos judiciales. La rebelión de Bullrich —y el apoyo que sumó de la UCR— amenaza con convertir esa sesión en un nuevo cachetazo para el Gobierno.

La senadora Losada afirmó que votará “en contra” de retirar el pliego como candidata a magistrada de María Verónica Michelli, cuestionada por el Ejecutivo. Ayer la jefa del bloque libertario cuestionó al Presidente.
La “rebelión” de Patricia Bullrich contra los Milei por retirar el pliego como candidata a jueza de María Verónica Michelli suma fuerza. A la decisión de la jefa del bloque libertario en el Senado se plegó este martes el radicalismo, que tiene diez miembros en el Cámara alta, número clave para alcanzar los dos tercios.
La vocera de la UCR fue la vicepresidenta primera del Senado, Carolina Losada, fiel aliada de La Libertad Avanza. Afirmó este martes que votará “en contra” de retirar el pliego de la candidata a magistrada cuestionada por el Poder Ejecutivo, en principio porque es cuñada del periodista de investigación Hugo Alconada Mon, quien ha denunciado hechos de corrupción que salpican a Javier y Karina Milei.
“No encuentro ninguna razón para que no pueda ser jueza y la voy a apoyar”, dijo Losada, quien apoyó de ese modo la posición de Bullrich, que este lunes adelantó que votará a favor de designar jueza a Michelli.
El Poder Ejecutivo envió al Senado el pliego de Michelli, pero la semana pasada, luego de haber sido aprobado con la firma de nueve senadores de la Comisión de Acuerdos, pidió que sea retirado porque la postulante es cuñada de Alconada Mon.
Bullrich, mediante una publicación en la red social X, anticipó que hará uso de su “derecho a la objeción de conciencia” y votará en contra de retirar el pliego de Michelli, aunque aclaró que reconoce plenamente las facultades constitucionales del jefe de Estado para proponer y retirar postulaciones judiciales.
Esta mañana, en declaraciones a Radio Rivadavia, Losada se pronunció en el mismo sentido y advirtió: “Hasta que no haya una razón que esgrima el Ejecutivo, para mí es una candidata super válida, muy formada que dio una entrevista brillante ante la Comisión de Acuerdos”.
“Ella estuvo en la Comisión y no sabíamos si es cuñada de alguien, solo la valoramos por sus propias cualidades, porque no se puede evaluar a una persona porque es cuñada de alguien, ella es una persona con una carrera y con cualidades suficientes”, resaltó Losada.
La legisladora santafecina aseguró: “El bloque radical por completo va a votar de esa manera y el PRO entiendo que también se pronunció de esa manera. Yo voy a votar en contra de retirar el pliego y si gana esa moción luego votaré a favor de que sea jueza”.

La movilización principal será este miércoles 3 de junio a las 17 frente al Congreso Nacional. Organizaciones feministas, sindicales y sociales volverán a reclamar políticas públicas contra la violencia de género en un contexto marcado por los recientes femicidios de Agostina Vega, Dulce María Candia y Noelia Carolina Romero.
Once años después de aquella histórica movilización que el 3 de junio de 2015 marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia de género en Argentina, el movimiento Ni Una Menos volverá a ganar las calles este miércoles con una convocatoria que tendrá como eje el reclamo de justicia por los recientes femicidios de Agostina Vega, Dulce María Candia y Noelia Carolina Romero.
La concentración principal se realizará a las 17 frente al Congreso Nacional, bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadxs nos queremos”. La jornada reunirá a organizaciones feministas, sindicales, sociales, estudiantiles y de derechos humanos, en una movilización que buscará denunciar la violencia machista y reclamar la continuidad de las políticas públicas destinadas a prevenirla.
La convocatoria fue definida en una asamblea realizada días atrás, pero tomó una dimensión particular luego del femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años hallada asesinada en Córdoba tras permanecer desaparecida varios días. Desde Ni Una Menos sostienen que el caso volvió a exponer las falencias de las instituciones encargadas de prevenir y actuar frente a las violencias de género.
“Nos pareció importante dar un mensaje transversal desde todos los sectores para denunciar que en Argentina la vida de las pibas importa muy poco”, señalaron las voceras del colectivo durante una conferencia de prensa realizada este lunes.
La marcha de este año también estará atravesada por las críticas al desmantelamiento de programas estatales vinculados a las políticas de género y por el rechazo a los discursos que, según denuncian las organizaciones convocantes, buscan minimizar o negar la problemática de los femicidios.
El asesinato de Agostina Vega se convirtió en uno de los principales motores de la convocatoria. La adolescente desapareció en Córdoba y fue encontrada asesinada días después. Por el crimen permanece detenido un hombre identificado como Claudio Barrelier.
Desde Ni Una Menos calificaron el caso como una muestra de la “desidia organizada desde el Estado” y cuestionaron especialmente la actuación de la Justicia cordobesa. Según señalaron, existieron demoras en la activación de los mecanismos de búsqueda y en la implementación de medidas que podrían haber resultado determinantes.
A ese caso se suman los femicidios de Dulce María Candia, de 17 años, hallada muerta en una obra en construcción de Eldorado, Misiones, y de Noelia Carolina Romero, de 30 años, asesinada en Temperley presuntamente por su pareja.
Las organizaciones sostienen que estos crímenes reflejan una problemática estructural que continúa cobrándose víctimas en todo el país. Según distintos observatorios especializados, en Argentina se registra un femicidio cada 31 horas.
En ese marco, la movilización buscará volver a instalar en la agenda pública la necesidad de políticas integrales de prevención, asistencia y protección para mujeres y diversidades en situación de violencia.
La convocatoria contará con la participación de la Confederación General del Trabajo (CGT), que concentrará en la intersección de Hipólito Yrigoyen y Solís antes de sumarse a la movilización principal.
También confirmaron su presencia las dos CTA, sindicatos docentes, organizaciones estudiantiles, agrupaciones de derechos humanos y colectivos transfeministas.
La jornada coincidirá además con la habitual movilización de jubilados de los miércoles, que se desarrolla en las inmediaciones del Congreso, por lo que se espera una importante concentración de manifestantes y cortes de tránsito en el centro porteño durante toda la tarde.
Desde la organización llamaron a participar masivamente para visibilizar la situación de las mujeres y diversidades en el actual contexto político y social. “Contra la precariedad, el racismo y la misoginia que siguen produciendo muerte, nos organizamos en todos lados”, señalaron en el documento difundido para convocar a la marcha.
La convocatoria principal de Ni Una Menos será:
Allí se realizará el acto central y se leerá un documento consensuado por las organizaciones convocantes.
Además de la movilización en la Ciudad de Buenos Aires, habrá marchas y concentraciones en distintas provincias y ciudades:
CRM