Canalejas

Código Postal 5636

Noticias de Mendoza

Milei en Europa: llegó a España, se reunió con Díaz Ayuso y fue premiado

Milei en Europa: llegó a España, se reunió con Díaz Ayuso y fue premiado

El presidente Javier Milei ya se encuentra en Madrid para emprender la segunda etapa de su gira internacional. En esta oportunidad, en la que es su novena salida del país en seis meses de gestión, atenderá compromisos en España, Alemania y República Checa. 

El mandatario se reunió con la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, quien lo condecoró con la Medalla Internacional de la Comunidad madrileña, como primera actividad, y más tarde será premiado por el Instituto Juan de Mariana en el marco de la Cena de la Libertad en el Casino de Madrid, durante la Semana de la Libertad.

Está previsto que brinde un discurso de 30 minutos junto al profesor Jesús Huerta de Soto, y a otros referentes del ámbito académico.

Según supo la agencia Noticias Argentinas, el mandatario tuvo intenciones de reunirse con el Rey Felipe VI, pero la Casa Real rechazó la solicitud ya que los asuntos de política exterior deben pasar por la aprobación del gobierno de Pedro Sánchez, con quien mantiene una escalada de conflicto. 

Cuando llegó la solicitud de Milei, Sánchez había anunciado el retiro de la embajada de España en Buenos Aires, luego de las declaraciones desafortunadas del jefe de Estado durante un encuentro con el partido Vox contra su esposa, Begoña Gómez, a la que acusó de “corrupta”.

En las últimas horas, desde el gobierno español plantearon que la visita del fundador de La Libertad Avanza a España será de “carácter privado”, ya que desde la Argentina no hubo comunicación con la administración española sobre la agenda.

El jefe de Estado partió ayer a las 19.33 del Aeroparque Jorge Newbery, luego de haber encabezado el acto por el Día de la Bandera en Rosario y recibir a cuatro gobernadores del Partido Justicialista y del radicalismo. 

Tras una escala técnica en la isla Gran Canaria, el avión presidencial ARG 01 despegó rumbo a Madrid a las 11.13 (hora local), para tocar pista a las 14.35 (hora local, las 9.35 de nuestro país), en la base aérea militar de Torrejón de Ardoz, ubicada a 22 kilómetros del centro de Madrid y muy cerca del Aeropuerto Internacional de Barajas.

Si bien, antes de dejar el país tenía previsto reunirse con el -aún- asesor Federico Sturzenegger para preparar su desembarco en el Gabinete, debió reprogramar el encuentro por un malestar de salud. En el viaje de vuelta desde Rosario, el Presidente se descompuso a raíz de la ingesta de dos medialunas que comió en la ciudad santafesina. 

Milei tiene previsto regresar a la Argentina el martes 25 de junio.

El paso por Alemania

El sábado tiene previsto visitar la ciudad alemana de Hamburgo donde será galardonado con la medalla Hayek, que se otorga en referencia al Nobel de economía Frederic von Hayek, y también disertará durante 50 minutos. 

Berlín será la segunda parada en el itinerario alemán del mandatario. Allí se esperaba una reunión bilateral con el canciller de la República Federal de Alemania, Olaf Scholz, pero en su lugar habrá una “corta visita de trabajo” entre ambas delegaciones, según la portavoz del Ejecutivo alemán, Christiane Hoffmann.

La funcionaria de Scholz reveló que inicialmente estaba programado un recibimiento con honores militares en la Cancillería, una bilateral y una posterior rueda de prensa, que ahora no se concretará.

El cierre en República Checa

Finalmente, el lunes 24 de junio el jefe de Estado viajará a República Checa para entrevistarse el Primer Ministro, Petr Fiala, (10.30) y reunirse con empresarios en Praga. 

En horas del mediodía, recibirá el Premio del Instituto Liberal, en una ceremonia que tendrá lugar el Palacio Zofin de la capital checa, por su contribución al desarrollo del pensamiento liberal.

Como última actividad de la gira, visitará en privado al Presidente de la República Checa, Petr Pavel, en la previa a la vuelta al país. 

AB con información de agencia NA.

En medio de los chispazos con Pedro Sánchez y la fracasada reunión con el Rey, Milei vuelve a viajar a España

En medio de los chispazos con Pedro Sánchez y la fracasada reunión con el Rey, Milei vuelve a viajar a España

Tras su reciente participación en el G7 realizado la semana pasada en Italia, Javier Milei volverá a emprender este viernes una gira europea que lo llevará a España, Alemania y República Checa. El Presidente tendrá una agenda centrada en eventos de carácter privado, pero que combinara con algunos encuentros con políticos locales. Apenas aterrice en la península ibérica, luego de partir en un “vuelo especial” desde Buenos Aires a las 19 de este jueves, Milei tiene previsto reunirse con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Sin embargo, el condimento más simbólico de su paso por la capital española tendrá lugar pocas horas después, en el casino de esa ciudad, donde se le realizará la entrega del premio 2024 del instituto ultraliberal Juan de Mariana.

El Presidente llegará a Madrid en medio de una polémica que ya amenaza con convertirse en un escándalo. El último capítulo se terminó de escribir este jueves, cuando trascendió que el mandatario argentino había pedido una audiencia con el Rey Felipe VI, la cual fue rechazada. La jugada mostró el desconocimiento del manejo del gobierno español. No hay antecedentes de que el rey reciba a un jefe de estado o que no se haya reunido previamente con el Ejecutivo. Y mucho menos que el Rey incline la balanza en favor de un presidente extranjero en contra del propio.

Coincidencia o no, el Rey sí tuvo tiempo para recibir al joven emprendedor argentino Matteo Salvato en su propia residencia.

Pero además, a las 14:00 horas, Díaz Ayuso, le entregará la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid. Y ahi se abre otra polémica.Es que la decisión también generó estupor dentro de la propia derecha española, ya que varios miembros del Partido Popular mostraron su descontento, tanto porque la distinción en el marco de un viaje que no tiene carácter oficial y porque Ayuso lo decidió sin realizar los procedimientos institucionales para otorgarla. De hecho, los propios socialistas madrileños no descartaban llamar a un Consejo de Gobierno para rechazar la condecoración.

“Allí va a disertar durante aproximadamente 30 minutos, luego de unas palabras que dará el prócer de la libertad, el profesor Jesús Huerta de Soto, y otros referentes del ámbito académico”, detalló el vocero presidencial, Manuel Adorni, durante su conferencia de prensa del miércoles. Milei considera a Huerta de Soto uno de sus máximos ídolos intelectuales, al punto de que llegó a citarlo textualmente durante su discurso de asunción como presidente. “Como dice el gran Jesús Huerta de Soto: 'Los planes contra la pobreza generan más pobreza; la única forma de salir de la pobreza es con más libertad'”, exclamó el Presidente parado frente al atril el pasado 10 de diciembre, ante sus seguidores que se congregaron en la Plaza de los dos Congresos.

Javier Milei durante un encuentro de 2023 con los referentes del Instituto Juan de Mariana: Jesús Huerta de Soto, Juan Ramon Rallo y Miguel Anxo Bastos.

Pero el Juan de Mariana no será el único galardón que recibirá Milei durante su estadía europea. Al día siguiente del evento madrileño, el mandatario tiene previsto volar a Hamburgo, Alemania, donde será galardonado con la medalla Hayek, que se otorga en honor al Nobel de economía Frederic von Hayek, entregada a Milei por “la lucha por la noble causa de la libertad, en el plano académico y ahora en el plano político”.

El domingo, en tanto, el Presidente se trasladará a Berlín para estrecharle la mano al canciller alemán Olaf Scholz. No se tratará de un encuentro bilateral, sino de una “corta visita de trabajo” que protagonizarán ambas delegaciones, según apuntaron desde el país germano. Mientras que la última parada de la gira será República Checa. El mandatario llegará a Praga el lunes, donde se le otorgará el premio del Instituto Liberal de ese país y será recibido por el primer ministro Petr Fiala y, horas más tarde, por el presidente Petr Pavel.

Polémica con Pedro Sánchez

El vínculo entre Milei y su par español Pedro Sánchez no es precisamente el mejor. Los problemas comenzaron en mayo, cuando un funcionario español acusó al Presidente de “ingerir sustancias”. “El gobierno de Pedro Sánchez tiene problemas más importantes de los que ocuparse, como las acusaciones de corrupción que caen sobre su esposa, asunto que lo llevó incluso a evaluar su renuncia”, retrucó hace un mes la Casa Rosada a través de un duro comunicado. En ese texto, el gobierno argentino además sostenía que “por el bien” de España aguarda que la “justicia actúe con celeridad para esclarecer semejante escándalo de corrupción que afecta directamente la estabilidad de su Nación y, por consiguiente, las relaciones” con Argentina.

Hace un mes, Milei visitó por primera vez España, pero no fue recibido por ningún funcionario del gobierno. El motivo de su viaje fue, en realidad, participar de la convención “Europa Viva 24”, evento que reunió a dirigentes y simpatizantes de la derecha española y que se realizó en el palacio de Vistalegre, en Madrid. El acto fue encabezado por el diputado y referente de Vox, Santiago Abascal, y la presencia del presidente argentino hizo escalar todavía más las tensiones diplomáticas entre ambos países.

El miércoles, Milei protagonizó un nuevo agravio hacia Sánchez al compartir un artículo sobre un presunto “plan para acabar con la impunidad de los medios independientes que investigan la corrupción de su esposa”. En ese contexto, la portavoz del gobierno español, Pilar Alegría, lanzó una advertencia al presidente argentino al señalar que deberá “respetar” al pueblo español y a sus instituciones al dar declaraciones durante su gira que comienza este viernes.

Quien también se sumó a las críticas hacia Milei fue el portavoz del ejecutivo alemán, Steffen Hebestreit, que calificó de una “falta de gusto” los comentarios del Presidente sobre Sánchez. “El primer ministro español encontró las palabras correctas y creo que las palabras del presidente argentino se valoran por sí mismas”, dijo Hebestreit sobre la respuesta que dio el dirigente socialista a los ataques recibidos por parte del economista libertario.

PL/JJD

Javier Milei, el "zumbado" que despierta amores y odios con su visita a España

Javier Milei, el

Los líderes populistas tienden a ser más conocidos que los no populistas por su forma de comunicar: emplean constantemente un lenguaje provocador, directo y controvertido, que capta la atención de los medios y del público en general; usan eficazmente las redes sociales y los atriles para hablarle “directamente al pueblo”, eludiendo a los periodistas que los pueden poner en aprietos con sus preguntas; ofrecen todo el tiempo soluciones rápidas y realizan promesas audaces y radicales; eligen al adversario del día para denostarlo y construir un escudo moral, y se presentan como representantes del pueblo contra los “poderes fácticos” o “la casta”, lo que genera una fuerte conexión emocional con sus seguidores.

Cristina Fernández de Kirchner, que gobernó durante ocho años como presidenta y otros cuatro como vicepresidenta, fue una figura conocida por los ciudadanos de a pie en países como España, donde ahora también es conocido Javier Milei, quien lleva poco más de seis meses en la Casa Rosada. Es muy común que aquí la gente sepa perfectamente quién es, cómo piensa y qué consecuencias puede provocar su paso por el poder.

Es que la figura de Milei, además, ha cobrado notoriedad en España sobre todo después de aquella visita que realizó en mayo a Madrid, donde asistió a un acto del partido ultraderechista Vox y desde un escenario, sin mantener contacto alguno con autoridades españolas, tildó al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, de “calaña de gente atornillada al poder” y en la misma frase acusó a su esposa, Begoña Gómez, de “mujer corrupta”.

Que sean líderes conocidos no significa que sean venerados. En efecto, elDiarioAR consultó en Madrid —a propósito de la nueva visita de Milei a la ciudad este viernes, donde recibirá un premio del think tank liberal Instituto Juan de Mariana— a personas de distintas ocupaciones y con niveles dispares de información política sobre la figura del mandatario argentino y en la mayoría de los casos las opiniones fueron negativas. Sin embargo, hay de sobra gente que lo apoya, no tanto porque coincidan con su ideario anarcocapitalista sino, sobre todo, porque están en contra del gobierno del socialista Sánchez: como el presidente argentino le ha declarado la guerra mediática, les simpatiza.

“No tengo mucho criterio. Me parece un zumbado, que habla con sus perros muertos”, dijo Raúl, un abogado de Madrid al que poco le importa la política pero a Milei sí que lo conoce. Zumbado es una persona de poco quicio, un loco. Y lo de los “perros muertos” es en alusión a que Milei confesó en una entrevista reciente que juega todas las mañanas con Conan, que habría muerto en 2017, y dijo tener cinco perros, cuando en rigor serían cuatro los vivos.

“Acabo de verle. Lo busqué en Google. No le conocía... Dios. Intento no entrar en el pánico porque en las últimas elecciones europeas entré en pánico por los resultados a favor de la ultraderecha, y cuando entro en pánico no paro. Me gusta estar informado pero no sobreinformado”, afirmó Ismael, un nadador profesional que vive en Vallecas, al sureste de Madrid. A diferencia de Ismael, que no sabía quién era Milei, se sorprendió por sus pelos y sus largas patillas y prefirió no seguir hablando de él, Víctor, un programador catalán que vive en Barcelona, sí lo conocía y se declaró “en contra de prácticamente todo lo que hace”.

“Me parece bastante increíble su ascenso al poder en Argentina, me parece bastante parecido al de Donald Trump, que fue a partir de redes: todo el mundo se pensaba que era un loco y sus ideas les parecían una locura a todo el mundo, pero llegó a presidente. Yo estoy muy en contra de la privatización de recursos como la educación o la sanidad. Entonces, estoy bastante en contra de todo lo que hace Milei y de él como personaje. Lo que representa tampoco me gusta mucho”, sostuvo.

Para Víctor, “en Europa el movimiento hacia la derecha está creciendo mucho y de aquí surgen este tipo de personajes políticos, personajes propagandísticos, como Trump o Viktor Orbán, en Hungría”.

“No me gusta mucho, no sólo por lo que hace en su país sino porque activa mucho la extrema derecha en otros países, como por ejemplo el mío”, dijo a su vez Christian, un técnico en sonido que vive en Barcelona.

Gema, responsable de comunicación y marketing en una empresa con sedes en toda España, dijo que “Milei es un excéntrico, un provocador, un faltón”, que vendría a ser una persona que siempre está faltándole el respeto a todo el mundo.

“Creo que es un tipo que va a llevar a la Argentina o a muchos argentinos a una situación límite, con sus políticas económicas y con ese personaje que él se ha creado. Por el odio que tienen hacia la izquierda, aquí Vox y Santiago Abascal aplauden mucho sus salidas de tono, sus ataques a Begoña Gómez, etcétera. Por ahí no sé si Milei es tan racista como aquí los de Vox. Pero sí que es un extremista que no quiere a las minorías. Por ahí homofobia no tiene Milei, pero sí quienes lo rodean y con quienes él se junta”, dijo Gema. Y remató: “Independientemente de las cosas buenas que tenga este tipo, no le da credibilidad a la Argentina, más bien se la quita. Y presenta a la Argentina como un país de pandereta. Es bastante increíble que haya llegado a la presidencia de Argentina un tipo como él”.

Gianluca, un médico italiano que vive en Barcelona, dijo que Milei “es un experimento que cuyo impacto habrá que mirar: un neoliberalismo al 100%, sin ninguna atención para los desfavorecidos ni para reducir las desigualdades, con políticas que se basan en la privatización, en el capital, dando igual que sean empresas contaminantes o empresas sin garantías”, y promoviendo “la desintegración de los sistemas públicos de salud y educativo, como ya se ve como en las primeras manifestaciones de universitarios”. “Mucha suerte, Argentina”, finalizó Gianluca.

Pero en España también hay personas a quienes Milei les cae simpático. Por ejemplo, una señora española a la que entrevistó en la calle el periodista Joaquín Sánchez Mariño, el 28 de mayo último.

—¿Conoce a esta persona?

—Sí. El argentino.

—¿Y qué le parece?

—A mí me gusta.

—¿No se ofendió con lo que hizo con Pedro Sánchez?

—¿Si a mí me ofendió?

—Sí, que vino y habló mal de la mujer de Pedro Sánchez...

—Pero si dijo la verdad.

—¿No le pareció una falta de respeto venir a un país...?

—Me pareció perfecto.

—Y le gusta.

—A mí me gusta. Vamos, no me gusta él como hombre.

Así, entre pelos desordenados, perros y bravuconadas, Javier Milei le viene echando leña al fuego de la ya encendida escena política en España, con tanto fervor que hasta en la Puerta del Sol uno puede encontrarse transeúntes no argentinos que estén debatiendo sobre economía argentina y sobre “el loco” que gobierna esta nación. Milei confirma que no hay fronteras para el impacto de un líder populista. Ahora falta que demuestre qué impacto tendrán los remedios que propone.

@joaquinsanchezm De paseo por Madrid preguntando por Javier Milei. ¿Es realmente el presidente más popular del mundo? #javiermilei #milei #madrid ♬ sonido original - Joaquin Sanchez M

JJD/DTC

Ideas para desertar

Ideas para desertar

Recuerdo tiempos en los que en las paredes argentinas se leía el grafiti “en este país la salida es Autopista Ricchieri, Ezeiza, su ruta”. Ahora no es tan fácil. ¿Adónde ir? Hay guerra en Europa del Este y Medio Oriente, olas de calor, migraciones masivas, odio, fanatismo, precarización. Hace poco estuve en un bar de Bolonia conversando con Franco Berardi, conocido como Bifo, acerca de su libro Desertemos. Su diagnóstico es implacable: hoy la subjetividad en Occidente oscila entre una epidemia depresiva y una psicosis agresiva de masas. El capital financiero funciona en automático gracias a las tecnologías digitales y se presenta como un sistema sin alternativas, que genera una publicidad invasiva y frenética, destruye la salud y la educación pública y solo crea trabajos precarios porque necesita cada vez menos mano de obra. Por todos lados hay sobrantes, excedentes humanos. Una oleada de pánico y depresión alcanza a las “generaciones precarizadas” mientras las democracias occidentales se revelan como payasadas cuando los ciudadanos solo pueden participar votando a sus representantes cada tantos años para descubrir que esos representantes –estén más a la derecha o más a la izquierda– no cambian sustancialmente las condiciones de existencia y sólo pueden obedecer, aun con matices, las leyes del mercado. La sensación de impotencia es absoluta. Ante esto, el filósofo y veterano activista de la autonomía obrera italiana plantea que la salida es la deserción.

Dice Bifo en su libro que no pretende pregonar una causa sino pensar en una tendencia que observa en el comportamiento social espontáneo. Pero también propone abrazar esa tendencia, que llama “estratégicamente racional, éticamente aceptable y capaz de restituir un carácter colectivo a la acción, incluso si la acción consiste en no actuar”. Describe cinco tipos de deserción. Una es la de quienes desertan de la guerra y prefieren huir antes que matar o morir en defensa de una frontera. Otra es la pérdida de fe en las virtudes del trabajo: ante la paga miserable y las condiciones espantosas que se impone a los trabajadores, surge el silencioso rechazo a trabajar. Luego, el rechazo al consumo, o el no consumir nada que no se genere en la comunidad de autoproducción (cooperativas, compras directas a productores, etc.). También sabemos que, si no se puede dejar de consumir, se puede consumir menos. “¿Y si redujéramos al mínimo nuestras necesidades económicas, reduciendo al mínimo las interacciones sociales obligatorias?”, se pregunta Bifo. Otra es la deserción de la participación política, entendida como esa “ficción democrática” que induce a votar por un nuevo gobierno que no será diferente del anterior en cuanto a su sometimiento al mercado financiero global. Y otra es desertar de la procreación: cada vez más gente no quiere tener descendencia, sobre todo en los países del Norte. Es más: “La procreación es un acto egoísta e irresponsable cuando las probabilidades de una vida feliz se han reducido a casi cero y las áreas habitables del planeta se van reduciendo mientras la población crece”.

Le dije que conozco en persona esas cinco deserciones. Nunca quise tener hijos. Al trabajo le escapé cada vez que pude y cuando fui obligado a trabajar lo hice a conciencia de que sería un intercambio transitorio de tiempo por dinero. Tal como ocurre con el consumo, creo que, si no se puede dejar de trabajar, siempre se puede trabajar menos. Según las épocas, reduje mis necesidades a un mínimo, viviendo en los bosques o en las islas, cultivando mi huerto, comprando lo menos posible; hoy mismo, ante los brutales aumentos de precios en esta Argentina que está a la vanguardia del ataque privatizador sobre el tejido público, vuelvo a mis viejas ropas y costumbres, gasto poco, compro lo indispensable. Y de la guerra, ni hablar: rechazo la violencia, detesto la militarización de la vida. Pero tengo algunas dudas.

¿No es deserción de las urnas, la abstención electoral, lo que a veces lleva a que supuestos “outsiders” vinculados al capital financiero lleguen a puestos de poder? ¿No habría que darles alguna chance –aun a riesgo de ser nuevamente traicionados– a representantes que al menos en el Congreso nos defiendan de la codicia y del abuso de los poderosos? Pregunto nomás.  

Por otro lado, se me hace difícil pensar que las mayorías puedan dejar sus trabajos en masa o renunciar al deseo de consumir y mucho menos al mandato o al goce de tener hijos. Desertar en esos casos todavía me parece una posibilidad de comportamiento para minorías. A menos que las condiciones empeoren. Esto también es posible, incluso probable, quizá inevitable.

Y habrá que ver adónde vamos, como escribió Miguel Cantilo en años en los que había más lugar para el éxodo. La deserción, el abandono, la huida se emparentan con la antigua noción taoísta de wu wei: no hacer, no intervenir, no actuar, al menos como la interpretó Barthes; una especie de pasividad humilde, alejada de todo deseo de rivalidad o de violencia. Nietzsche en Ecce Homo contrasta esa pasividad con el resentimiento, la fuerza reactiva que agita y construye militantes, sacerdotes, mesías, mientras que en la pasividad habría algo así como la actitud del soldado ruso que, ante una campaña militar que le parece demasiado dura, se tiende simplemente sobre la nieve: no acepta absolutamente nada, ni siquiera se rebela en forma activa contra la guerra. 

El movimiento del desertor es más enérgico, huye con todas sus fuerzas. ¿Y en el caso de que vengan a masacrarte, de no tener adónde huir? Bifo ofrece un ejemplo para pensar en situación y en contexto. Dice: si hubiera vivido en Kiev, y ante la invasión rusa me hubiesen dicho que debía defender el “mundo libre”, hubiera desertado; pero tal vez para defender mi casa y mis hermanos habría entrado en la resistencia. O sea, tomar el camino del medio, con disponibilidad total para inclinarse hacia uno u otro lado. Sin dogmatismo, con ironía, sin cinismo y sin arrodillarse ante el poder. Algo así.

OB/DTC

Psicoterapia on demand

Psicoterapia on demand

Estos no son buenos tiempos para la psicoterapia. Si lo pensamos un poco, este invento (que dos personas se encontrasen a conversar con fines de promover un cambio, en una de ellas, a partir de la asistencia profesional de la otra) funcionó durante un siglo, el XX, y quizá ya fue suficiente. En principio, ya no parecen estar dadas las condiciones –dejarán de estarlo– para que alguien se proponga lo que en sentido amplio se podría llamar “cambiar”.

Decir “cambio” es algo superficial; en un sentido más profundo podría decirse: querer tomar una posición resuelta respecto del sufrimiento o, más simplemente, interrogar el modo en que se hace la experiencia del sentido, para que este no sea inmediato ni impostado. El propósito último de la psicoterapia es producir un acercamiento imposible: constituir un sujeto de la experiencia.

Esto parece cada vez más difícil; no porque las personas hayan dejado de sufrir –al contrario– sino porque la sanción de que uno tiene que hacer un movimiento personal para ciertas acciones cayó en desuso. Hoy es la sociedad la que se tiene que adaptar a cada quien; a nadie se le puede pedir una renuncia para establecer un vínculo; en fin, el individualismo es la desaparición de la idea de una transformación interior.

Un psicoterapeuta es un obstáculo. Es un estorbo. El ideal ingenuo de que es alguien que te entiende encubre la realidad de que muchas veces no entiende o incluso no está de acuerdo

En este contexto, la propuesta de una aplicación de psicoterapia surgida a partir de la inteligencia artificial no puede extrañar. Es lo propio de una época en que cada quien puede hacer su descargo virtual sin que nadie lo objete, en que si el otro es una resistencia se la puede silenciar, eliminar o bloquear.

Un psicoterapeuta es un obstáculo. Es un estorbo. El ideal ingenuo de que es alguien que te entiende encubre la realidad de que muchas veces no entiende o incluso no está de acuerdo. Una App jamás se enojaría o pensaría “No te banco más”.

Ubico estas referencias, que pueden parecer inapropiadas, porque son el modo extremo en que retorna en la psicoterapia esa instancia que ya no está constituida intrapsíquicamente: el superyo. Hoy esa instancia de interpelación está proyectada en el mundo, se la puede ver de lejos y, como hace el individuo, doblar antes.

Salvo en el encuentro psicoterapéutico, que si es tal, tarde o temprano encalla con la suposición de algún tipo de valoración: “¿soy un buen o mal paciente?”, “A veces siento que me retás”, etcétera. Ninguna de estas comunicaciones podría vivirse con una App. La más interesante es: “Me aburro de contar siempre lo mismo”, porque quien la dice se aburre porque aburre al otro.

Entonces el tema no es si la inteligencia artificial podría reemplazar al psicoterapeuta. Claro que sí. El punto es que esto solo sería posible en un contexto en el que ya desapareció la psicoterapia. No es que va a dejar de existir, es que ya no existe más. Porque ya hay personas que esperan que su psicoterapeuta funcione como una App y no los incomode en lo más mínimo.

LT/MF