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Los demócratas logran una cómoda victoria en la Cámara de Representantes y la mayoría absoluta en el Senado con victorias clave en Texas, Iowa, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Maine y Kansas.
En EE.UU. le llaman bluenami. Un juego de palabras entre blue, el color azul de los demócratas, y tsunami, porque la victoria fue mucho más que una ola –wave– que pasó por encima de los republicanos.
Donald Trump planteó las elecciones de mitad de mandato como un plebiscito sobre su gestión. Pidió a los electores que votaran como si él estuviera en la papeleta. Hizo jurar a sus seguidores en la convención republicana de Dallas que votarían republicano y convencerían a todo el mundo posible de hacerlo.
Y, al final, como dicen muchos demócratas, los electores votaron, efectivamente, como si el presidente de EE.UU. estuviera en la papeleta; el presidente con solo un 30% de aprobación y que dispararon el precio del combustible para toda la población estadounidense, incluido ese interior del país que vive del campo y al que se le dispararon los costos por el precio del diésel a consecuencia de la guerra en Irán.
En efecto, el bloqueo del estrecho de Ormuz se sintió en las urnas en Kentucky, en Texas, en Carolina del Sur y Carolina del Norte, en Kansas, en lugares donde no ganaba un demócrata en décadas y décadas. Y tuvo que ver no solo con la promesa incumplida de Trump de mejorar la vida de los estadounidenses, sino también con los efectos de sus políticas, desde las guerras comerciales unilaterales hasta las guerras ilegales.
Trump, quien ganó hace exactamente dos años con casi 80 millones de votos la presidencia de EE.UU., está viendo cómo su legado está siendo enterrado voto tras voto por todos los rincones del país.
La noche arrancó con un paseo demócrata por la Cámara de Representantes. Necesitaban arrebatar tres congresistas a los republicanos y no dejaron de ganar posiciones a medida que avanzaba la noche, hasta el punto de que las proyecciones de algunos medios, como la NBC, pronosticaban hasta 255 escaños de los 435.
En el Senado, donde la competición estaba más apretada porque los demócratas necesitaban recuperar cuatro escaños de los 35 que había en disputa, los republicanos fueron perdiendo asientos cruciales en Kansas, Texas, Carolina del Norte y Carolina del Sur. Y, más entrada la noche, el de Iowa.
En dos años, los estadounidenses pasaron de dar a Trump un poder absoluto, con el poder ejecutivo y el legislativo, a arrebatarle este último, con lo que eso conlleva para frenar la agenda ultra de la Casa Blanca.
A partir de ahora, los demócratas no solo podrán dar una vuelta de tuerca a la rendición de cuentas, sino que también podrán ejercer su poder sobre las comisiones presupuestarias de la Cámara de Representantes y el Senado, y cortar el grifo a las partidas que financien políticas ultras, como la represión migratoria y las guerras unilaterales.
La derrota de Trump fue tan grande, que el propio presidente de EE.UU. quiso lavarse las manos.
Mientras los demócratas seguían ganando escaños a lo largo de la noche, Trump intentaba escurrir el bulto con un post en Truth Social, eludiendo la responsabilidad por los resultados obtenidos por los candidatos republicanos.
“Yo no figuraba en las papeletas y, si hubiera figurado, ¡habríamos ganado POR MAYORÍA APLASTANTE! Gracias por su atención a este asunto”, publicó poco después de las 22:30.
Según su agenda oficial, estaba siguiendo el recuento de votos en el Ala Este junto con asesores políticos y miembros del Gabinete. Trump hizo campaña a favor de muchos candidatos republicanos, instando a los votantes en los mítines a que imaginaran que él figuraba en las papeletas.
Una fuente de la Casa Blanca dijo esta noche: “El presidente Trump no figuraba en las papeletas, y está demostrado que los votantes de Trump acuden a las urnas cuando él es candidato. Además, la calidad de los candidatos importa; el presidente Trump hizo un mejor trabajo promocionando a muchos de los candidatos que se presentaban que ellos mismos. Otra cuestión: cualquiera que haya votado hoy a los demócratas acabará arrepintiéndose amargamente; tan pronto como bajen rápidamente los precios de la gasolina, una vez resuelto el conflicto con Irán, esas personas seguirán atascadas con una lista de demócratas extremistas de extrema izquierda. Y una última observación: independientemente de cómo termine hoy, la determinación del presidente Trump de detener a la izquierda radical no hará más que reforzarse. Prepárense”.
Entre las victorias más relevantes de los demócratas, se encuentran las de James Talarico en Texas, el primer senador demócrata desde hace 38 años. En Texas, también, los demócratas lograron hacerse con el gobierno del estado por primera vez en décadas, con Gina Hinojosa, una mujer y latina.
Así, también fue histórico el triunfo para el Senado en Kansas, con el pastor Adam Hamilton, la primera victoria para los demócratas al Senado en ese estado desde 1932.

Consulta en mapas y gráficos el detalle de los resultados de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos 2026 que pueden arrebatar la mayoría republicana a Trump en la Cámara y el Senado.
Elecciones EEUU - Última hora de las midterms, clave para el futuro de Trump
Consulta en directo los mapas y gráficos de elDiario.es para conocer los resultados de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos. En estas elecciones se renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 miembros del Senado.
En la Cámara Baja, cada congresista se elige en un distrito. Nueve estados estrenan mapa en estas elecciones, y en varios de ellos el partido que gobierna ha redibujado los distritos para ganar escaños, una práctica que se conoce como gerrymandering.
En el Senado se eligen los 33 escaños que se votaron por última vez en 2020. Hay además dos elecciones especiales, en Ohio y Florida, para cubrir los escaños que dejaron JD Vance, al convertirse en vicepresidente, y Marco Rubio, al ser nombrado secretario de Estado. Los otros 65 senadores no se eligen este año, pero cuentan para la mayoría. Los demócratas necesitan 51 escaños para controlar el Senado y los republicanos, 50, porque en caso de empate decide el vicepresidente.
Con los primeros resultados que van llegando, cada estado o distrito se muestra del color del partido que está liderando el recuento pero no es hasta que se declara el candidato ganador en cada estado que ese recuento se considera ya decidido.
La siguiente tabla muestra, estado a estado y distrito a distrito, la ventaja en puntos porcentuales del candidato que va por delante, en la Cámara de Representantes y en el Senado.
La mayoría se decidirá en un puñado de estados y distritos donde la pelea entre demócratas y republicanos está más igualada. Para seguir el recuento, el siguiente gráfico muestra las elecciones más ajustadas según los últimos pronósticos de RealClearPolitics y Cook Political Report: cuántas lleva ya cada partido y cuántas le faltan para alcanzar la mayoría.
Por último, el gráfico de flechas muestra cómo cambia el voto a la Cámara de Representantes en cada estado respecto a 2024, cuando Trump ganó a Harris y los republicanos conservaron la mayoría en las dos cámaras. Es la única elección que se celebra en todo el país. Cada flecha va de la ventaja entre demócratas y republicanos en 2024 a la que tienen en estas elecciones, con el voto escrutado hasta el momento. Para que la comparación sea justa, solo cuentan los distritos donde se presentaron candidatos de los dos partidos en ambas elecciones.

Fue uno de los políticos más atacados por Trump durante la campaña electoral. “A todos los padres que tuvieron dificultades para explicar a sus hijos por qué el presidente se burla abiertamente de alguien por su nombre o por cómo reza, díganles mañana que los malos perdieron”, afirmó. “Ellos quieren una América que es demasiado pequeña para algunos de nosotros. Sabemos que América es lo suficientemente grande para todos nosotros”.
De El-Sayed a Darializa Avila Chevalier: la ola progresista crece en EE.UU. con la conquista de senadores, congresistas y ayuntamientos
El candidato demócrata por Michigan al Senado, Abdul El-Sayed, se proclamó vencedor de las elecciones, lo que lo convierte en el primer senador musulmán de EE.UU..
“Michigan, no puedo esperar a servirles”, dijo en su discurso de victoria. “Hemos construido algo mucho más grande que una cuenta bancaria. Hemos construido un movimiento”.
El-Sayed fue uno de los políticos más atacados por Trump durante la campaña electoral. “A todos los padres que tuvieron dificultades para explicar a sus hijos por qué el presidente se burla abiertamente de alguien por su nombre o por cómo reza, díganles mañana que los malos perdieron”, afirmó. “Ellos quieren una América que es demasiado pequeña para algunos de nosotros. Sabemos que América es lo suficientemente grande para todos nosotros”.
La batalla de El-Sayed tiene mucho que ver con la pugna entre progresistas y centristas en el Partido Demócrata y, asimismo, con la forma de hacer y financiar la política. El-Sayed, como Alexandria Ocasio-Cortez, el senador Bernie Sanders, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y todos los nuevos candidatos progresistas, renuncia a financiarse con dinero de empresas, corporaciones y lobbies, en contra de lo que hacen sus rivales republicanos y los miembros del establishment demócrata.
El-Sayed no es un político profesional, si bien en 2018 compitió en las primarias demócratas para ser gobernador de Míchigan y perdió ante Gretchen Whitmer. Trabajó en el sistema de salud de Detroit y también en la Administración Biden, pero no fue hasta ahora, cuando el senador demócrata Gary Peters anunció hace un año que no se presentaría a la reelección, cuando decidió volver a intentarlo.
“Estudié medicina para aprender a curar, pero me di cuenta de que nuestro sistema sanitario suele estar más interesado en la facturación que en la curación”, explicó El-Sayed: “Así que me dediqué a la salud pública”.
El Senado saliente solo tenía un progresista, Bernie Sanders, y el nuevo tendrá dos más: Abdul El-Sayed y James Talarico. Como ya dijo Ocasio-Cortez: “Si El-Sayed gana en Michigan, cualquiera puede hacerlo en cualquier sitio”.

Christopher Charles "Chris" Pappas nació el 4 de junio de 1980 en Manchester, estado de New Hampshire. Es un dirigente del Partido Demócrata que desde 2019 representa al 1º distrito de New Hampshire en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Este martes, fue elegido para ocupar una banca en el Senado.
El demócrata Chris Pappas ganó las elecciones al Senado en New Hampshire. Se trata de un escaño que los demócratas necesitaban conservar para tener opciones de recuperar la cámara alta del Congreso. Pappas se impuso al republicano John Sununu, exsenador e hijo del exgobernador del estado.
Pappas es el primer hombre abiertamente gay en formar parte del Senado de los Estados Unidos. “Fue una larga campaña con el caos, la corrupción y los gastos procedentes de Washington como telón de fondo”, declaró Pappas. “New Hampshire salió a la calle hoy, alzaron la voz hoy y dejaron claro, con un mensaje rotundo, que New Hampshire necesita un cambio de rumbo. Washington necesita que una nueva generación se siente a la mesa para arreglar las cosas”.
Christopher Charles “Chris” Pappas nació el 4 de junio de 1980 en Manchester, estado de New Hampshire. Es un dirigente del Partido Demócrata que desde 2019 representa al 1.º distrito de New Hampshire en la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
En las elecciones de 2026 fue elegido para ocupar una banca en el Senado de los Estados Unidos, convirtiéndose en el primer hombre abiertamente gay elegido senador federal por voto popular.
Pappas proviene de una familia de origen griego radicada en New Hampshire desde comienzos del siglo XX. Sus antepasados fundaron en Manchester el histórico restaurante Puritan Backroom, una institución local muy conocida. La familia sigue vinculada al negocio y Pappas participó en su gestión antes de dedicarse plenamente a la política.
Primeros pasos
Su interés por la política comenzó siendo adolescente, cuando colaboró como voluntario en campañas demócratas de New Hampshire. Tras graduarse en Harvard regresó a su ciudad natal.
Legislatura estatal
Fue elegido miembro de la Cámara de Representantes de New Hampshire en 2002, iniciando su carrera institucional. Más tarde ocupó el cargo de tesorero del condado de Hillsborough.
Consejo Ejecutivo de New Hampshire
Entre 2013 y 2019 integró el Executive Council del estado, un organismo con amplias facultades de supervisión sobre contratos públicos y nombramientos gubernamentales. Allí impulsó políticas vinculadas con salud pública, energía renovable y expansión de Medicaid.
Congreso de Estados Unidos
Ganó en 2018 una de las elecciones más competitivas del país y llegó a la Cámara de Representantes en enero de 2019. Desde entonces fue reelegido en varias oportunidades.
En el Congreso trabajó principalmente en temas relacionados con:
Pappas se ubica dentro del ala moderada y pragmática del Partido Demócrata. Suele presentarse como un político orientado a la gestión y la búsqueda de acuerdos, aunque mantiene posiciones progresistas en cuestiones sociales como:
Pappas hizo pública su homosexualidad durante su trayectoria política y se convirtió en una figura relevante para la representación LGBTQ+ en la política estadounidense. Está casado con Vann Bentley desde 2023. Reside en Manchester, New Hampshire.

El presidente de EE.UU. trató de desmarcarse de una sonora derrota electoral en unos comicios que él mismo planteó como un plebiscito sobre su gestión.
Estados Unidos le da la espalda a la gestión de Trump con una rotunda victoria demócrata en el Congreso
Trump patalea,. El presidente de EE.UU. intentó esquivarle el bulto de una derrota en unas elecciones que él mismo planteó como una consulta plebiscitaria.
“Yo no figuraba en las papeletas y, si hubiera figurado, ¡habríamos ganado POR MAYORÍA APLASTANTE! Gracias por vuestra atención a este asunto”, publicó poco después de las 22:30 en Truth Social. Más avanzada la noche, dijo en Fox: “Los demócratas hicieron un buen trabajo. Lucharon con ahínco. No me gusta considerarlo una derrota para mí, yo no me presentaba a las elecciones”.
Mientras los demócratas seguían ganando escaños a lo largo de la noche, Trump intentó eludir la responsabilidad por los resultados obtenidos por los candidatos republicanos.
Pero no solo eso: también volvió a amenazar con vetar las iniciativas legislativas de un Congreso dominado por los demócratas, entorpeciendo con esa facultad constitucional la voluntad del pueblo expresada en las urnas y plasmada en las cámaras legislativas.
“¡Voy a convertirme en un comentarista político —para bien o para mal— y analizaré las razones por las que estos candidatos ganaron y perdieron!”, dijo en otro post en Truth Social, la misma red social en la que se lanzó contra el gobernador saliente de Texas: “Si Greg Abbott, el gobernador de Texas, no se hubiera convertido en un RINO [republican in name only] en los últimos seis meses de su carrera política, no habría perdido. Volvió a su fórmula original, ¡y no fue nada agradable!”.
Según su agenda oficial, estaba siguiendo el recuento de votos en el Ala Este junto con asesores políticos y miembros del Gabinete. Trump hizo campaña a favor de muchos candidatos republicanos, instando a los votantes en los mítines a que imaginaran que él figuraba en las papeletas.
Una fuente de la Casa Blanca dijo anoche: “El presidente Trump no figuraba en las papeletas, y está demostrado que los votantes de Trump acuden a las urnas cuando él es candidato. Además, la calidad de los candidatos importa; el presidente Trump hizo un mejor trabajo promocionando a muchos de los candidatos que se presentaban que ellos mismos. Otra cuestión: cualquiera que haya votado hoy a los demócratas acabará arrepintiéndose amargamente; tan pronto como bajen rápidamente los precios de la gasolina, una vez resuelto el conflicto con Irán, esas personas seguirán atascadas con una lista de demócratas extremistas de extrema izquierda. Y una última observación: independientemente de cómo termine hoy, la determinación del presidente Trump de detener a la izquierda radical no hará más que reforzarse. Prepárense”.
Trump no dejó de airear su rabia contra la cobertura de la noche electoral por parte de la cadena Fox, que él considera, en ocasiones, menos amiga de lo que le gustaría.
“Estoy viendo los resultados preelectorales en Fox News”, escribió Trump en Truth Social, “pero no soporto la voz de Jessica Tarlov [estratega política demócrata]. ES TONTA COMO UNA PIEDRA, pero es su voz lo que me saca de quicio. Tengo que irme hasta que esa FRACASADA deje de salir en pantalla. ¡Volveré más tarde!”
Además, en otro post posterior, cargó contra las encuestas electorales de Fox: “La encuesta de Fox News, que siempre es la peor, resulta muy ofensiva por las preguntas que plantea. Cada pregunta es un ataque, y cada respuesta es ¡una estupidez!. Esto lleva sucediendo desde hace años”.
Más tarde, publicó un nuevo post contra la Fox: “¡Los índices de audiencia de Fox News cayeron en picada (un 27%!) porque dedican demasiado tiempo a informar sobre los 'demócratas desquiciados' por Trump! Toda esa gente que solía ver Fox y ya no lo hace, lo tiene claro. Son ellos, no yo: mis cifras son mejores que nunca. [...] ¿Por qué Fox Corp. está gastando tanto dinero en donaciones a lo peor de lo peor, incluyendo a Hakeem Jeffries, Jamie Raskin, Ted Lieu, Pete Aguilar, el Partido Demócrata de California, el Comité de Campaña Demócrata para el Congreso, el Comité de Campaña Demócrata para el Senado, el PAC del Caucus Negro del Congreso, el CHC Bold PAC y el Fondo de Acción de la Nueva Coalición Demócrata, entre otros? No es de extrañar que los índices de audiencia de Fox News se estén desplomando, y van a caer aún más. Están por los suelos, no por mi culpa, ¡sino porque están EN CONTRA de mí! Esto ya ocurrió una vez, y Fox estuvo a punto de hundirse. ¡Está volviendo a pasar!”
Y siguió, cuando ya se daba por segura la victoria total demócrata: “¿Por qué Fox News tiene a Bill de Blasio, el peor alcalde de la historia de la ciudad de Nueva York, en antena, despotricando como un lunático? Abandonó la ciudad en desgracia, y el daño que causó fue incalculable: nunca volvió a ser la misma, y ahora nos está diciendo cómo gobernar Estados Unidos. Fox News es responsable de estas pérdidas al dar constantemente y de forma sistemática protagonismo a la oposición 'dumocrática”.