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En las conversaciones reservadas en el exclusivo y reciente cónclave en Bariloche fueron de la frustración al optimismo. Hubo quienes pidieron que Milei eche a Milei por "corrupto", aunque otros señalaron que no afecta los negocios porque se piensan a largo plazo.
Se supone que las conversaciones de los grandes empresarios reunidos en el Foro Llao Llao la semana pasada debían mantenerse en secreto, pero el diario La Nación contó que la exejecutiva de Marvel Studios Victoria Alonso expuso que podría haber sido la desaparecida 30.001 si no se hubiese exiliado en la última dictadura. Entonces Cristiano Rattazzi, dueño del Grupo Modena, de alquiler de helicópteros y concesionario de Ferrari y Maserati, le cuestionó la cifra: “8.001”. Pero fuera de esa anécdota y lo que dejaron las disertaciones, en los pasillos del exclusivo hotel de Bariloche, propiedad del empresario inmobiliario y agricola Eduardo Elsztain, se debatió sobre el futuro del jefe de Gabinete, Manuel Adoni, según pudo reconstruir elDiarioAR de dos fuentes directas que estuvieron en el cónclave.
Las conversaciones permitieron revelar que en el Llao Llao hubo quienes pidieron la cabeza del jefe de Gabinete por considerarlo “corrupto” y otros porque está dañando la imagen del gobierno en el que confían y temen un giro político en 2027. Pero también hubo optimistas inquebrantables que minimizaron la cuestión.
“Hay un consenso de que el caso Adorni es inaceptable”, comentó uno de los más de 150 empresarios que asistieron. “A algunos nos parece éticamente indefendible y a otros les parece que daña al Gobierno, porque hay bastante preocupación de que aparezca un candidato no de mercado”, agregó quien se ubica entre los primeros, mientras Myriam Bregman y Axel Kicillof aparecen como los políticos con mejor imagen en la última encuesta de Atlas Intel.
“Cada vez más se piensa que hay corrupción en este gobierno, no de Toto (Luis Caputo, ministro de Economía) ni de (Federico) Sturzenegger (de Desregulación), pero sí de Caputito (Santiago Caputo, asesor presidencial), sus amigos los Neuss (Juan y Patricio, accionistas de Edison Energía, que ganó tres de las cinco privatizaciones de empresas eléctricas) y Karina (Milei, la secretaria general de la Presidencia). (Javier) Milei critica a (Paolo) Rocca y (Javier) Madanes Quintanilla, está perfecto, pero después aparece con los Neuss y (José Luis) Manzano”, resumió.
Dicho empresario mendocino ahora presentó un proyecto de extracción de hidrocarburos al Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI), que antes excluía a este tipo de actividad por considerarla lo suficientemente rentable y que este año se abrió a admitirla. Una línea que aprovecha Manzano y su petrolera Phoenix, pero también todo el sector de Vaca Muerta lo está haciendo.
Entre los empresarios asistentes al encuentro figuraron Marcos Galperin, Agustín Otero Monsegur, Roberto Murchison, Verónica Cheja, Gonzalo Tanoira, los anfitriones Eduardo y Daniel Elszatin, Tomás Mindlin, Martín, Manuel y Facundo Migoya, Nicolás Aguzín, la venezolana Adriana Cisneros, Andrea Pagani, Verónica y Larisa Andreani, Diego Finkelstein, los también embajadores Alec Oxenford (en EE UU) e Ian Selecki (en Francia), Guibert Englebienne, Manuel Antelo, Gustavo y RosendoS Grobocopatel, Karina Román, Sofía Pescarmona, Matías Woloski, Eduardo Bastitta, Gastón Irigoyen, Nicolás Nocetti, Gastón Parisier, Alejandro Gorodish, Juan Gurfinkiel, Albert Gozzi, Facundo Gómez Minujin, Franco Mignacco, Saúl Zang, Max Cavazzani, Federico Braun, Marcos Bulgheroni y los chilenos Andrónico Luksic Lederer y Manfred Paulmann.
Otro hombre de negocios que asistió al encuentro patagónico negó, en cambio, que en sus conversaciones apareciera Adorni. “Ninguna decisión importante de inversión depende del caso Adorni”, justificó. “Una minera o una petrolera miran a largo plazo y están acostumbradas a los cambios políticos en cualquier país del mundo. En términos generales hay mucho entusiasmo y buenas perspectivas a futuro. Incluso en tecnología hay más apetito de fondos internacionales, desde China a Estados Unidos, por invertir en la Argentina, que antes ni figuraba. Aunque es más caro producir que antes, seguimos siendo baratos, sigue habiendo una buena ponderación del talento argentino y es una industria que está acostumbrada a contratar gente cara, a invertir mucho para un retorno alto”, agregó.
Sin embargo, después admitió: “Los buenos empresarios miran si habrá seguridad jurídica o no”. Entonces se sumó al coro de colegas que admite que las inversiones llegarán de manera gradual. Mientras algunos siguen la consigna de quien no arriesga no gana -y por eso participan de privatizaciones, por ejemplo-, otros prefieren esperar a 2028, una vez que se conozca quién ganará las elecciones presidenciales del año próximo. El empresario consultado, por último, admitió que también hay empresarios “muy preocupados” porque sus sectores no arrancan o cae, como los industriales y los dedicados al consumo interno.
El primer consultado, por el contrario, se mostró más pesimista: “Los sentimientos están muy divididos. Muchos tenemos decepción, frustración y pesimismo. Otros siguen con ganas de defender a Milei”.
El interlocutor quedó desconcertado con la disertación de Luis Caputo en el foro: “No me gustó nada. Otros opinaron lo mismo, que fue un desastre, una depresión. Es un papelón decir que hizo todo bien y que si no funciona es porque en la Argentina no funciona. ¿Cómo puede decirnos que el que piensa que Milei no gana con el 40% debe ir al psicólogo? El Gobierno decía que aplicando esta receta monetaria iba a haber crecimiento, pero la realidad es que todos los países que la aplicaron pasaron muchos años de recesión y eso trae riesgos. Encima fortalece el cepo y se atrasa en la devolución de impuestos... Cada vez hay menos empresarios relevantes que siguen confiando, sólo algunos comprando lo de Toto”, sentenció.
AR/MC

Cómo se pueden entender los dichos de la senadora libertaria, que obligaron al Presidente a sostener una vez al jefe de Gabinete, cada vez más arrinconcado. Las diferencias con Karina y la mira en 2027.
El 1 de mayo pasado el diputado libertario Damián Arabia publicó una foto junto a Patricia Bullrich y la también legisladora Sabrina Ajmechet: “Se vienen cositas”. Cinco días después, se cononocieron las “cositas”: este miércoles la jefa del bloque oficialista en el Senado golpeó en el riñón de la mesa política del Gobierno. Exigió públicamente que Manuel Adorni presente su declaración jurada cuanto antes y por lo bajo –como informó ayer elDiarioAR– desafió a Javier Milei para que removiera al jefe de Gabinete hasta que se aclare el escándalo por su patrimonio. Bullrich es la primera figura de peso que se planta abiertamente ante el Presidente y Karina Milei. La pregunta es si sobrevivirá en un esquema de poder que no tolera el más mínimo signo de traición.
El desafío de Bullrich a Milei se cristalizó anoche cuando el mandatario se auto-obligó a dar una entrevista que no quería dar. Estaba solo de viaje en Estados Unidos –su hermana se quedó en Buenos Aires– y para colmo su anfitrión –Michael Milken, el “rey de los bonos basura”– le canceló un encuentro privado a último momento por problemas de salud.
El libertario eligió la pantalla de LN+ con Luis Majul y Esteban Trebuq para reafirmar que “el presidente soy yo”, pero quedó más embarrado. Se peleó con los periodistas que siempre lo adulan, aseguró que “ni en pedo” se va a Adorni y dijo que Bullrich “espoileó” al jefe de Gabinete sobre la inminente presentación de su declaración jurada. Incluso dijo que él mismo había hablado con la senadora antes de la polémica. Esa charla ocurrió el lunes; Bullrich esperó 48 horas antes de romper públicamente.
La secuencia completa deja entonces la gran pregunta de qué pasará hacia adelante. Se reveló una grieta en la sociedad Milei-Bullrich que se había forjado cuando la excandidata de Juntos por el Cambio traicionó a Mauricio Macri y saltó a La Libertad Avanza para el balotaje. Esa diferencia existe desde meses atrás, sobre todo por la desconfianza entre la senadora y Karina. Ahí la disputa tiene tintes electorales porque Bullrich aspira a ser candidata a jefa de Gobierno porteño y “el Jefe” no acepta que le impongan nada. A su vez, la senadora está cansada de los modos de la hermanísima. “Hay una dinámica de subordinación o exterminio que no va más”, dicen al lado de la legisladora.
La expectativa está en cómo jugarán los Milei. ¿Expulsarán definitivamente a Adorni, buscarán una pax pasajera o correrán a Bullrich? “Las negras también juegan, pero no sé cómo reaccionarán ante esta situación”, dicen en el bullrichismo, que saben que Karina está “enojada”. No trascendió que haya habido un llamado directo entre ambas dos mujeres de poder.
Un horizonte a develar es 2027. Karina imaginaba a Adorni como su postulante, pero recién esta semana cedió ante la crisis y le dio el OK a Bullrich para que empiece a caminar la Ciudad como posible candidata, como anticipó María Cafferata en este medio. ¿Entonces la jugada de la senadora de ayer no fue un desafío a Milei sino que estaba todo orquestado entre ellos? ¿TMAP (Todo Marcha Acorde al Plan)?
Pero la tirria entre Bullrich y Karina tiene otros elementos. La jefa del bloque de LLA se queja porque tiene la agenda parlamentaria paralizada desde que estalló el escándalo Adorni, principalmente la reforma electoral que pretende eliminar las PASO. En ese río revuelto, los opositores aliados –el PRO, la UCR y los provinciales– ya vieron la oportunidad para impulsar un proyecto de Ficha Limpia como iniciativa separada y sin el visto bueno libertario. El karinismo pretendía utilizar ficha limpia como zanahoria dentro del paquete de la reforma para lograr que los legisladores dialoguistas levantaran la mano a una ley que incluye la eliminación de las primarias, que es en definitiva el verdadero designio del Gobierno.
Bullrich expresó a viva voz una presión interna que desde hace días recorre el gabinete sobre Adorni y los Milei no pueden hacerla callar tan fácil. La jefa del Senado ostenta una docena de legisladores propios en los bloques de LLA de ambas cámaras del Congreso y es la dirigente del Gobierno que mejor mide, incluso más que el Presidente. ¿“Se cortó sola” entonces para cuidar su propia reputación, siempre pensando en 2027? “Tenemos espalda”, se regocijan. ¿Hubo traición? “Es a la inversa de la traición: es para cuidarlos, inclusive de el propio Milei. Fue hacer lo que había que hacer”. Aparece en la mente de Bullrich la metáfora de Pepe Grillo o del tábano del filósofo griego Sócrates.
La exmontonera, exdelaruista y exmacrista también le puso un tic-tac a Adorni para que presente su DDJJ correspondiente al 2025. Allí debería reflejarse que vive en un departamento –en Caballito– que compró sin vender donde vivía antes –en Parque Chacabuco–, y que además tiene una casa en un country –que en realidad es de 2024–. Todo con hipotecas cruzadas y luego de haber gastado millones de pesos para viajes al exterior –Aruba en clase premium y Punta del Este en jet privado–.
Adorni tenía plazo hasta el 31 de julio próximo (la Oficina Anticorrupción extendió el deadline que originalmente era del 29 de mayo), pero “el reloj Bullrich” lo obliga a apurarse. Ahora en la Casa Rosada anticipan que lo haría dentro de este mes de mayo.
“Manuel ya tiene todas las cosas listas y estaba por presentar los números por adelantado. Ustedes saben que hay una fecha en la cual se hacen las presentaciones y Manuel decidió por las estupideces que se debaten públicamente de gente que ni siquiera sabe sumar y restar y viola la partida doble, los números Manuel de hecho estaba en eso”, dijo anoche Milei en LN+, tal como se puede leer en el desgravado de la entrevista que hizo circular el propio Gobierno. Fue en esa misma respuesta que el Presidente buscó matizar el desafío interno de Bullrich: “Lo que hizo Patricia fue espolear lo que efectivamente va a suceder, que Manuel tiene ya los números, para que todo… tiene que ver con la dinámica de la Justicia”.
Milei vuelve hoy de Estados Unidos y para este viernes está programada una reunión de Gabinete donde estarán Adorni, Bullrich y Karina, además del resto de los funcionarios. Será una reunión de trabajo con excelente clima laboral, que anoche desveló a varios. A las 2 de madrugada de este jueves, Santiago Caputo, el creador de la sigla TMPAC, tuiteó: “Nunca pierdan de vista que lo que está en juego es la salvación de una nación luego de un siglo entero de oscuridad y empobrecimiento”.
MC

La jefa del bloque de senadores de LLA se reunió con el Presidente y le dijo lo que piensa gran parte del equipo de gobierno en silencio. Es la antesala a la reunión de Gabinete programada para el viernes.
Ordenan levantar el secreto fiscal de Adorni y su esposa ante ARBA y avanzan sobre su entorno
Confirman que Adorni se comprometió a pagarle US$65.000 en efectivo al vendedor de su departamento
“Javier, yo vengo de varios gobiernos que han fracasado y cuando un ministro no termina de explicar todo lo mejor es esperar a la Justicia”. Patricia Bullrich le dijo estas palabras a Javier Milei poco después de que trascendiera el testimonio del contratista Matías Tabar, que relató que cobró US$245.000 por refaccionar la casa de Manuel Adorni en el country Indio Cúa. La presidenta del bloque de senadores oficialistas expuso lo que, por lo bajo, varios funcionarios y dirigentes libertarios murmuran sin animarse a decirle al Presidente y a su hermana: que el jefe de Gabinete es un lastre, que paraliza el Gobierno y que hay que dejarlo ir.
No fue la primera vez que Bullrich transmitió en público su irritación con el escándalo patrimonial de Manuel Adorni, que ella denuncia que le impide avanzar con las reformas del Gobierno en el Senado. Ya en la última reunión de gabinete, que se llevó a cabo hace dos semanas, Bullrich le lanzó a la cara: “Manuel acomodá tus papeles que todo es un quilombo, se me traban todas las leyes en el Congreso”. No sólo estaba Adorni presente, sino todo el gabinete, incluidos el Presidente y su hermana, Karina Milei.
Según explica un dirigente de confianza de la senadora, los ministros están acostumbrados a los exabruptos de Bullrich y ya empiezan a hacer caras cuando ven que va a tomar la palabra. Esa última reunión de gabinete no fue la excepción. “Ella siente que su rol es decir las cosas”, justifica un referente bullrichista.
Bullrich, que acaba de recibir el visto bueno de Karina Milei para recorrer la Ciudad de Buenos Aires como virtual candidata a jefa de Gobierno porteño, dejó transmitir primero su malestar a través de una nota en La Nación. Allí, sus asesores advertían que la ex ministra volvería a pedirle al Presidente que le pidiera la renuncia a Adorni. La nota generó tal nivel de ruido interno, amplificado por un sector de Casa Rosada, que tu Bullrich tuvo que salir a declarar públicamente que no se iba del Gobierno.
En diálogo con Eduardo Feinman, Bullrich respaldó a Milei, dijo que trabajaría en su reelección, pero advirtió: “Si él (Adorni) dijo que tiene todo probado, bueno esa prueba tiene que ser inmediata. Porque necesitamos dejar de discutir esta situación que él dice que tiene solucionada. Ahora es el momento de la prueba, y la prueba mientras antes mejor”, remató.
Este viernes, el Presidente volverá a encabezar una reunión de gabinete en una de las peores semanas del Gobierno en lo que viene siendo uno de los peores bimestres de la gestión libertaria desde que asumió Milei. Luego de arribar de Estados Unidos, a donde viajó de nuevo para participar de la Conferencia del Instituto Milken, el Presidente convocará a todos sus funcionarios para medir hasta dónde llega el respaldo político al jefe de Gabinete. Un respaldo que, a medida que pasan los días, cada vez es más escueto.
Otro de los que dejó trascender su irritación con la permanencia de Adorni en el gabinete es Luis Caputo. Tal como relató Pedro Lacour en elDiarioAR, el ministro de Economía teme que el ruido político termine contaminando la credibilidad del Gobierno y, con ella, el frente económico. Para Caputo, los mercados no terminan de convalidar el programa por una falta de confianza en la sostenibilidad política del plan económico. Cuestiona que las crisis políticas afectan la gobernabilidad y, con ello, la posibilidad de bajar aún más el riesgo país.
El resto del gabinete, mientras tanto, viene acumulando malestar. Pero en silencio. Ninguno se anima a decirle a los hermanos Milei –especialmente a Karina– que creen que llegó el momento de correr a Adorni. Que lo que podría haber sido originalmente un pararrayos que concentra en sí mismo, y en toda la investigación judicial por enriquecimiento ilícito, todos los ataques del Gobierno se convirtió, en la última semana, en un costo político demasiado grande para Milei.
Este jueves Adorni le dará una entrevista a Alejandro Fantino en Neura con el objetivo de matizar la última revelación del contratista que le refaccionó la casa en el country Indio Cúa. Ni la conferencia de prensa ni el informe de gestión lograron clausurar el escándalo, sino todo lo contrario: cada día que pasa, un nuevo testigo arriba al despacho del fiscal Gerardo Pollicita y suelta un testimonio que hunde más al jefe de Gabinete.
El miércoles, encaramado a los coletazos del cascadagate, se conoció la declaración de Leandro Miano, hijo de una de las jubiladas que financió la compra del departamento de Caballito, que causó una nueva cuota de malestar en el Gobierno. ¿El motivo? Miano aseguró que la operación inmobiliaria incluía un pago adicional de US$65.000 por fuera de la escritura.
La sangría parece no detenerse, y son cada vez más los funcionarios y dirigentes libertarios que presionan para que Adorni dé un paso al costado. Circulan muchos nombres de posibles reemplazantes, pero el que conciliaba más adhesiones, el de Martín Menem, fue rechazado por su protagonista: el presidente de la Cámara de Diputados aseguró enfáticamente que él no asumiría en el lugar de Adorni. Otro de los nombres que circulan es el del canciller Pablo Quirno, aunque por lo bajo.
A excepción de Bullrich y Caputo, que son los únicos que dejaron trascender su mal humor, el resto de los funcionarios se queja en silencio. El motivo es que Milei y Karina se resisten, de momento, a echar a Adorni. Y ninguno se anima a cruzar a la hermana presidencial.
Uno de los principales motivos de la irritación de Bullrich es que considera que el escándalo patrimonial de Adorni le paraliza la agenda legislativa en el Senado. La jefa del oficialismo tenía previsto sesionar hace un par de semanas para aprobar el proyecto de “inviolabilidad de la propiedad privada”, pero tuvo que suspenderlo porque los senadores del radicalismo se le rebelaron y le empezaron a pedir cada vez más cambios. Bullrich tuvo que aceptar que, por primera vez desde el recambio legislativo, no tenía el control absoluto del Senado.
El miércoles, sin embargo, Bullrich volvió a reunir a los aliados en el Senado con el objetivo de volver a intentarlo. En la cumbre con Eduardo Vischi (UCR), “Camau” Espínola (correntino que rompió con el peronismo) y Martín Goerling (PRO), así como otros senadores de fuerzas provinciales, se acordó avanzar con el dictamen del proyecto de Federico Sturzenegger. Pero con cambios. Uno de ellos es la eliminación del capítulo que disolvía el Registro Nacional de Barrios Populares y daba por concluido el régimen de regularización dominial en villas y barrios populares.
El objetivo es sesionar el 14 de mayo e incluir, además, el pliego de Carlos “Coco” Mahiques. Quedará afuera, por falta de acuerdo, el proyecto de Carolina Losada que aumenta las penas para denuncias falsas en casos de violencia de género que fue duramente cuestionado por organizaciones feministas y de derechos humanos. Habrá que ver, si Adorni continúa en la jefatura de Gabinete para entonces. En el bullrichismo esperan que no.
MCM/MG

El Presidente rechazó versiones sobre un posible reemplazo y cuestionó con dureza al periodismo, en medio de la investigación judicial que involucra al jefe de Gabinete. También se pronunció en el mismo sentido Martín Menem.
El presidente Javier Milei salió a desmentir versiones sobre una eventual salida de Manuel Adorni y ratificó su continuidad al frente de la Jefatura de Gabinete, en un contexto atravesado por la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al funcionario.
Al ser consultado en una entrevista en la señal de noticias La Nación+ sobre el futuro de Adorni, Milei sentenció: “Ni en pedo se va”.
“O sea, estoy perfectamente tranquilo que Adorni es una persona honesta y es un hombre de bien. Y que, digamos, entiendo la carnicería mediática, los números mal hechos con mala intención...”, completó el Presidente.
Milei acusó, sin nombrarlo al contratista Tobar, de “ser un militante kirchnerista”. Y agregó: “Digamos, fueron a buscar una cascada, digo, que parecía no sé qué cosa y se terminaron encontrando con dos cañitos. La mentira es más que evidente cuando chequean los precios”.
En otro momento de la entrevista Milei también cruzó a Patricia Bullrich, quien reclamó que Adorni presente su declaración jurada cuanto antes: “Los números están en orden y van a ser presentados, así que, digamos, ni siquiera a nosotros nos genera alguna preocupación al respecto porque tiene todos los números en orden. Así que, digamos, es cuestión de días que tengan los papeles”.
Más temprano, a través de su cuenta en la red social X, el mandatario rechazó informaciones que señalaban que el ministro de Economía, Luis Caputo, habría impulsado la llegada del canciller Pablo Quirno como reemplazo de Adorni.
“Otra pelotudez atómica de las basuras inmunes (95) que se llaman periodistas”, escribió Milei, quien además aseguró que compartió varias horas con ambos funcionarios durante un vuelo y que en ningún momento se planteó un cambio en la conducción del área. “Hablamos de todos los temas y ni de un modo tangencial se sugirió algo así”, agregó desde Los Ángeles, Estados Unidos.
El Presidente también apuntó contra el origen de la versión al sostener que “imagino que se basaron en la estupidez que tiró algún imbécil”, en línea con sus reiteradas críticas a la prensa.
En paralelo, Milei replicó publicaciones de la diputada Lilia Lemoine, quien defendió a Adorni frente a las derivaciones de la causa judicial y cuestionó el tratamiento mediático del caso. La legisladora sostuvo que existe una intención de forzar la renuncia del jefe de Gabinete y apuntó contra periodistas por la difusión de la información.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, también defendió enfáticamente la continuidad en el cargo de Adorni, de quien semana tras semana se van conociendo más elementos de la causa que lo investiga por enriquecimiento ilícito.
“Los diputados de La Libertad Avanza estamos convencidos. Creo que todos pensamos que el tema de la condena mediática no es un término nuestro. Para la justicia está la Justicia: nosotros creemos en Manuel Adorni, por eso seguimos trabajando con él”, aseguró.
Y sostuvo que “a medida que pase el tiempo, se va a aclarar todo como corresponde” en la Justicia y “no va a haber ningún inconveniente”.
En declaraciones con El Cronista Stream, Menem deslizó que el escándalo sobre el crecimiento exponencial del patrimonio del jefe de Gabinete está sobredimensionado mediáticamente. “Los medios están exacerbando hace dos meses el tema Adorni. En mi casa, en cualquier lado, me preguntan hasta cuándo van a estar los medios con este tema”, lamentó.
“Están pasando un montón de cosas buenas en la Argentina y no hablan de otro tema; parece que tienen un tema personal con Manuel que, a medida que pase el tiempo, se va a aclarar todo y no va a haber ningún inconveniente”, agregó. Para el riojano, las acusaciones contra Adorni se enmarcan en “una campaña para lastimar al Gobierno”.
“No creemos en las condenas mediáticas. Lo de Manuel se va a aclarar judicialmente como corresponde. Esperemos que hable la Justicia y que los medios no condenen en la previa porque no tienen elementos para hacerlo”, concluyó.
Esta defensa de Menem a Adorni sucede luego de que el contratista Matías Tabar revelara que realizó trabajos en la refacción de la casa del country de Indio Cuá revelara que recibió de parte del ex vocero la suma de 245 mil dólares en efectivo y sin factura.
También reveló haber recibido unos 14 millones de pesos para reamueblar el departamento que tiene el jefe de Gabinete en el barrio de Caballito.
Con información de la agencia NA

La declaración del contratista que remodeló su casa de Indio Cuá complicó al jefe de Gabinete, pero Milei lo volvió a respaldar en público. En el oficialismo aumenta la tensión sobre el impacto político del caso.
La escena fue calculada. Antes de viajar a Estados Unidos, Javier Milei eligió mostrarse con Manuel Adorni en la Casa Rosada, durante una reunión con autoridades de la organización judía B’nai B’rith Internacional. La foto, difundida por Presidencia, llegó en el momento más incómodo para su jefe de Gabinete, atravesado por una causa judicial por presunto enriquecimiento ilícito que volvió a tomar impulso en las últimas horas. No fue una imagen más. Fue una señal.
La nueva imagen de Adorni con Milei, en ese contexto, funciona como un mensaje hacia afuera y hacia adentro. Busca frenar los rumores de salida, que circulan con más fuerza en el plano mediático que en la dinámica real del Gobierno, y ordenar la interna en un momento de ruido. Pero no resuelve la incógnita de fondo. ¿Es el jefe de Gabinete un escudo que protege al Gobierno o un problema que puede terminar hundiéndolo?
El dato que reactivó la crisis fue la declaración del contratista Matías Tabar ante el fiscal Gerardo Pollicita, en el expediente que instruye el juez Ariel Lijo. Según su testimonio, Adorni le habría pagado US$245.000 en efectivo por las remodelaciones de la casa en el country Indio Cuá, una cifra que desborda el precio de compra del inmueble, estimado en unos US$120.000, y que tensiona aún más la relación entre los ingresos declarados del funcionario y su nivel de gasto. Tabar no solo detalló la obra, con pisos, paredes, pileta, quincho y una cascada, y el plazo de ejecución, de casi diez meses, sino que además entregó documentación y su teléfono celular para ser peritado, en un intento por respaldar su versión.
La respuesta de Adorni fue inmediata, pero no disipó las dudas. Negó el monto, cuestionó al contratista y anticipó que podría denunciarlo. “Ese no es el monto. Seguramente vayamos a solicitar un peritaje porque cualquiera que conozca mi casa sabe que no vale ese dinero”, deslizó en conversaciones en la Casa Rosada. También planteó que nunca recibió la factura final de la obra y que los costos mencionados “parecen exagerados”. La estrategia es consistente con lo que viene ensayando desde que estalló el caso. Deslegitimar las acusaciones y trasladar cualquier explicación al ámbito judicial.
Pero el frente judicial ya dejó de ser un problema aislado. La acumulación de datos, que incluye viajes al exterior, vuelos privados, estadías en hoteles de lujo, nuevas propiedades y deudas cruzadas, empezó a configurar un cuadro más amplio que incomoda al Gobierno. Entre esos números aparece el pago de US$65.000 vinculado a refacciones de su departamento en Caballito, además de gastos en turismo y bienes que, en conjunto, superan ampliamente su salario como funcionario. La causa en Comodoro Py ordena ahora ese rompecabezas bajo una misma hipótesis. La de un crecimiento patrimonial difícil de explicar.
En paralelo, la rutina política intenta seguir su curso en una Casa Rosada atravesada por nuevas reglas. Este martes, Adorni volvió a mostrarse en Balcarce 50, donde llegó a las 9.40 de la mañana y retomó su agenda habitual en medio de la tormenta judicial. Su presencia temprana fue leída como un gesto de normalidad hacia adentro del Gobierno, en un contexto donde cada uno de sus movimientos es observado con lupa y donde el regreso de los periodistas acreditados, tras días de veto, no implicó una apertura plena sino un cambio en las condiciones de trabajo.
La pregunta empieza a instalarse incluso dentro del oficialismo. ¿Por qué se blinda tanto a Adorni? ¿Qué explica el nivel de protección política que recibió en las últimas semanas, incluso en momentos de máxima exposición? El episodio más claro fue su informe de gestión del 29 de abril, donde el oficialismo desplegó una defensa cerrada y evitó que la discusión escalara más allá de lo controlable.
Las respuestas no son unívocas. Una de las lecturas que circula en la Casa Rosada lo ubica como un “pararrayos”. Mientras el foco esté puesto en su figura, en sus gastos, en sus viajes y en su patrimonio, el Gobierno logra desplazar del centro de la escena otros temas más sensibles, en particular la marcha del programa económico. En ese esquema, el costo político se concentra en una persona y no se distribuye sobre el conjunto de la gestión.
Pero esa hipótesis convive con otra, más inquietante. En la mesa política, el ministro de Economía, Luis Caputo, dejó trascender su preocupación por el efecto contrario. Que el ruido político termine contaminando la credibilidad del Gobierno y, con ella, el frente económico. En un esquema que depende en gran medida de la confianza de los mercados, un escándalo como el de Adorni puede tener efectos más amplios que los estrictamente personales.
Entre esas dos lecturas se mueve hoy el oficialismo. Sostener a Adorni implica, al mismo tiempo, contener el desgaste y asumir el riesgo de que ese desgaste se amplifique. Por eso, el respaldo político no es lineal. Karina Milei sigue siendo su principal sostén interno y quien empujó, en buena medida, el blindaje en las instancias más críticas. Pero ese respaldo también muestra límites. Según lo que relató María Cafferata en elDiarioAR, la secretaria general ya no lo considera como una opción electoral para disputar la jefatura de Gobierno porteña, una posibilidad que hasta hace poco estaba sobre la mesa.
Las posibles respuestas a tantas preguntas, por ahora, no son concluyentes. Y esa ambigüedad se proyecta hacia adelante. El viernes próximo habrá una nueva reunión de gabinete, una instancia que, más allá de la agenda formal, servirá para medir hasta dónde llega el respaldo político al jefe de Gabinete y cuánto cimbronazo interno empieza a generar su situación. En ese ámbito, donde conviven las urgencias económicas con la gestión del poder, el caso Adorni volverá a estar sobre la mesa, aunque dificilmente alguien lo nombre en voz alta.
PL/MC