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El contratista que remodeló su casa en Indio Cuá declaró que cobró 245.929 dólares en efectivo y sin factura. Es solo una pieza del rompecabezas patrimonial de un funcionario que, desde que asumió, comprometió casi un millón de dólares que sus ingresos no explican.
Karina le suelta la mano a un Adorni cada vez más sospechado y se inclina por Bullrich y Santilli hacia el 2027
¿Cómo se paga una cascada de US$3.500? La respuesta, en el caso de Manuel Adorni, es en efectivo, sin papeles, sin rastro.
Este lunes declaró ante el fiscal federal Gerardo Pollicita el arquitecto Matías Tabar, contratista a cargo de las refacciones en la casa que el jefe de Gabinete tiene en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. Dijo que las obras costaron 245.929 dólares y el funcionario las pagó sin registro de por medio, en cuotas, en persona, con billetes verdes que sacaba no se sabe de dónde. Una pregunta que atraviesa toda la ruta del dinero de Adorni.
Cuando Adorni asumió como vocero presidencial en diciembre de 2023, su primera declaración jurada –presentada el 29 de enero de 2024– dibujaba un perfil patrimonial modesto. Dos inmuebles: un departamento de 115 metros cuadrados en la calle Asamblea, en Parque Chacabuco, comprado en 2014 con hipoteca cancelada en 2019, a nombre de él y su mujer; y un departamento de 107 metros cuadrados en La Plata, recibido por donación familiar en 2016. En cuentas del exterior, unos diez mil dólares al tipo de cambio de entonces. En cajas de ahorro locales, 182 mil pesos. En efectivo, 2.400 dólares. Patrimonio total declarado: 11,6 millones de pesos.
Pero en un año la DDJJ saltó el 500%. La declaración correspondiente al período 2023 –presentada en noviembre de 2024, fuera de término– mostró un patrimonio que había trepado de 11,6 millones a 61 millones de pesos en apenas meses. Un incremento de más del 500%. La explicación de Adorni: préstamos familiares y la revaluación de los bienes. Concretamente, 42.500 dólares en efectivo provenientes de dos fuentes: su madre, Silvia Pais, y una jubilada de 95 años llamada Norma Zuccolo, descrita como familiar.
Tres meses después de asumir, Adorni y su esposa Bettina Angeletti incorporaron a su patrimonio una Jeep Compass Sport 2.4 modelo 2021. En la declaración jurada, el origen de los fondos figura como “venta de activos”, sin precisar cuáles. El valor de mercado de ese vehículo, según estado y kilometraje, oscila entre 20.000 y 30.000 dólares. El Renault Captur que tenía en un 50% desapareció del patrimonio declarado con valor cero, que en el sistema de la Oficina Anticorrupción generalmente indica una venta, aunque en el siguiente año volvió a aparecer
El 20 de junio de 2024, Adorni y Angeletti viajaron a Bariloche con sus dos hijos. Volaron por Aerolíneas y se alojaron cinco noches en el Llao Llao Hotel & Resort. La cuenta incluyó casi 5 millones de pesos de hotel y más de 2,4 millones en excursiones y comidas. Total: alrededor de 9,1 millones de pesos. La familia se fue sin pagar; la deuda se canceló tres meses después desde una cuenta bancaria. En ese momento Adorni cobraba menos de tres millones de pesos netos como vocero presidencial. Su esposa era monotributista en una categoría baja.
El 29 de diciembre de ese año, la familia partió hacia Aruba en cuatro pasajes de Latam en clase premium, a 1.450 dólares cada uno: 5.800 dólares solo en vuelos. La estadía sumó otros 8.674 dólares. La Dirección Nacional de Migraciones no tenía registrado ese destino: Adorni figuraba con un vuelo de ida a Perú y otro de vuelta de Ecuador. La fiscalía de Pollicita confirmó el periplo recién en abril de este año.
Pero entre viaje y viaje, en noviembre de 2024, el matrimonio compró la casa del lote 105 en Indio Cuá. El country está sobre la Ruta 6, a 82 kilómetros de CABA: 61 hectáreas, cancha de golf de 18 hoyos, caballerizas, canchas de tenis y fútbol. Los inmuebles del predio cotizan entre 90.000 y 200.000 dólares.
El vendedor, Juan Ernesto Cosentino, declaró ante la fiscalía que Adorni le propuso primero pagar solo 20.000 dólares en efectivo y cubrir los 100.000 restantes con una hipoteca sobre el departamento de Asamblea. Cosentino rechazó. La operación se cerró en 120.000 dólares, con un préstamo no bancario por 100.000 dólares que Adorni tomó de dos mujeres –una retirada de la Policía Federal y su hija–, presentadas por la escribana interviniente, al 11% anual. A eso se sumaron 5.000 dólares de ingreso al country. El departamento de Asamblea, que ya había sido hipotecado cuando Adorni lo compró en 2014, volvió a ser usado como garantía.
Adorni omitió incluir Indio Cuá en la declaración jurada correspondiente a 2024 que presentó ante la Oficina Anticorrupción. La agregó recién cuando la investigación judicial sobre su patrimonio ya estaba en marcha.
Sobre la casa del country la declaración de Tabar tiene otra dimensión. Según el testigo, el trato con Adorni se cerró el 14 de septiembre de 2024 con un presupuesto inicial de 94.000 dólares. Después vinieron los extras: cascada en el patio, jacuzzi, mármol travertino en la pileta, porcelanato, parrilla, isla de cocina. El presupuesto trepó a casi el triple. Y el método de pago nunca varió.
Noviembre de 2024: 35.000 dólares en efectivo. Diciembre: 20.000. Abril de 2025: 30.000. Mayo: 100.000. Junio: 30.000. Julio: 50.000. Al cierre de obra quedaban 20.929 dólares que Adorni también saldó. Siempre en mano, siempre en el country, siempre sin factura. El valor total de las refacciones duplicó el precio de compra de la propiedad. La cascada sola costó 3.500 dólares.
Para entonces, el dinero que Adorni tenía declarado al cierre de 2024 –48.720 dólares– ya lo había gastado en Aruba, en el Llao Llao, en la seña de Caballito y en la cancelación parcial de la primera hipoteca. Solo esos tres ítems superaban en más de 25.000 dólares lo que figuraba en sus cuentas. Y las obras de Indio Cuá recién empezaban.
En mayo de 2025, un desarrollador inmobiliario llamado Pablo Martín Feijoo –allegado a Adorni, sus hijos van al mismo colegio– compró en 200.000 dólares un departamento de casi 200 metros cuadrados en la calle Miró al 500, en Caballito. El inmueble había estado publicado por su anterior dueño, el exfutbolista Hugo Morales, en 375.000 dólares. La operación figuró a nombre de dos jubiladas: Beatriz Viegas, madre de Feijoo, y Claudia Sbabo. Ambas declararon que Feijoo condujo la operación y que no conocían a Adorni; lo vieron solo el día de la firma.
Feijoo declaró que su plan era refaccionar y revender en 345.000 dólares. Pero apareció Adorni y dijo que solo tenía 30.000 dólares disponibles. Acordaron escriturar en 230.000 dólares: 30.000 al contado y 200.000 financiados en una segunda hipoteca sin intereses, en doce cuotas. Por fuera de la escritura, Feijoo dijo haber acordado un pago adicional de 65.000 dólares, todavía no cancelado. El precio real de la operación, según la propia declaración de Feijoo: 295.000 dólares por un departamento que la inmobiliaria estimaba en 345.000.
La arquitectura del financiamiento tiene su propio perfil. Ninguna de las dos hipotecas que pesan sobre el patrimonio de Adorni es bancaria. Las acreedoras de la primera –la de Indio Cuá– son una retirada de la Policía Federal y su hija. Las de la segunda –la de Caballito– son una jubilada y una afiliada al PAMI. Ambas hipotecas vencen en noviembre de 2026. En seis meses, Adorni deberá cancelar 270.000 dólares de capital, más intereses, más los 65.000 del acuerdo de palabra con Feijoo. Por eso vende el departamento de la avenida Asamblea por unos US$285.000, monto que le permitiría cancelar las deudas comprometidas.
Los gastos corrientes que la causa le anota a Adorni también tienen peso propio. Las expensas del departamento de Asamblea son 500.000 pesos mensuales. Las de Indio Cuá, 700.000. A eso se suman impuestos y mantenimiento de seis propiedades, patente y seguro de la camioneta, colegio de dos hijos y servicios varios. La central de deudores del Banco Central muestra que las deudas mensuales en el Banco Galicia llegaron a superar los 10 millones de pesos en el caso de Adorni y los 15 millones en el de su esposa.
El total comprometido desde que asumió, sumando pagos realizados y deudas vigentes, supera los 800.000 dólares, según un relevamiento del diario La Nación. El salario bruto de Adorni fue de 3,5 millones de pesos hasta enero de 2026, cuando un decreto de Milei lo llevó a 7,1 millones –menos de 5.000 dólares al tipo de cambio oficial–.
En febrero de este año, Adorni viajó a Punta del Este en un vuelo privado junto a su familia y el periodista Marcelo Grandio. La ida –4.830 dólares– fue facturada por la empresa AlphaCentauri a la productora de Grandio. La vuelta costó 3.000 dólares. Poco después, en marzo, la causa se activó judicialmente cuando trascendió que Angeletti había viajado en la comitiva oficial a Nueva York durante la Argentina Week: el regreso de ese vuelo costó 5.154 dólares.
Adorni dijo que los números que circulan son falsos, que el contratista miente, que analiza denunciarlo. Con el secreto fiscal y bancario ya levantados, los investigadores trabajan sobre una pregunta que el funcionario todavía no respondió: de dónde salió la plata.
La ruta del dinero sigue abierta.
MC

Tras el desplome de la imagen del jefe de Gabinete, la hermana de Milei le dio luz verde a la exministra para que recorra CABA. Los cálculos de los primos Macri y el Plan B de Bullrich. Santilli, el amarillo que se ganó la confianza, participa de una cumbre PRO este martes.
Karina Milei dio luz verde y Patricia Bullrich no perdió un minuto. La senadora libertaria tiene el visto bueno de la hermana presidencial para comenzar a recorrer la Ciudad de Buenos Aires como candidata a jefa de Gobierno porteño: así se lo aseguró la semana pasada Karina, quien, luego de orquestar la coreografía del respaldo total del Gobierno a Manuel Adorni en la sesión de la Cámara de Diputados, le soltó la mano, llamó a Bullrich y le dijo que empezara a caminar. Y Bullrich, que está deseosa de destronar a los Macri de la Ciudad, tardó menos de 24 horas en dar comienzo a la campaña electoral.
“Salí a caminar, Patri”. La voz de Karina Milei llegó del otro lado del teléfono de Bullrich poco después de que el Gobierno hubiera salido a respaldar, en grupo, a Adorni en el Congreso. La secretaria de la Presidencia admitía, sin decirlo, lo que no podía reconocer en público: por más apoyo que quisieran darle, Adorni ya había quedado muy golpeado por los escándalos patrimoniales y no podía ser candidato. Tenía que ser Patricia.
La ex ministra de Seguridad, que ya venía trabajando en instalarse como candidata –lo que había generado, paradójicamente, la desconfianza de Karina–, recogió el guante. Rápido. En menos de 24 horas, Bullrich ya tenía listo un video para publicar en sus redes sociales. De fondo sonaba Aitana, con el tema “Superestrella”, y solo aparecía Bullrich caminando y saludando gente, a veces con Milei, otras con Karina. “Me dicen que quieren divertirse. Yo les digo que los rumores vuelan”, provocó, repitiendo la letra de la canción.
La noticia cayó como un baldazo de agua en Uspallata, en donde Jorge Macri todavía espera poder cerrar un acuerdo con La Libertad Avanza para retener la Ciudad. Los últimos movimientos de Mauricio Macri, con sus recorridas por distintas provincias, hablando de que el PRO es “el siguiente paso”, y sus reuniones con el establishment económico, dejando trascender que Paolo Rocca lo quiere como alternativa “racional” a Milei, responden a esa necesidad. A esa expectativa.
El ex presidente apuesta a subir el perfil y amenazar con presentar un candidato propio en 2027, de modo de forzar a Karina a negociar las listas. La expectativa máxima es sostener el control de la Ciudad: Macri espera que, si la imagen del Gobierno continúa cayendo y él amenaza con ir por afuera, el Gobierno podría mostrarse más receptivo a llegar a un acuerdo en CABA. Ya sea con una PASO entre Jorge Macri y una candidata con menos caudal de votos que Bullrich –como la karinista Pilar Ramírez– o consensuando otra transición.
Bullrich es consciente de esto, y por eso no descarta que, cuando llegue el momento, Karina pueda quitarle la venia y pedirle que dé un paso al costado. “La prioridad es que el presidente reelija”, asegura la senadora libertaria, copiando el leit motiv que la hermana presidencial le hace repetir a los propios. En ese caso, estará esperando alguna retribución: Bullrich planea llegar a 2027 como candidata a jefa de Gobierno porteño o a vicepresidente. Nada menos.
Incluso, puertas adentro, más de un bullrichista aspira a algo más. La senadora jugará a ser el alfil de Milei en la Ciudad, pero, si la imagen del Gobierno sigue cayendo, no descarta ir por la presidencia. “Si Milei ve que no reelige y le pide ser la candidata a presidenta no le va a decir que no”, desliza, evitando sonreírse, un dirigente bullrichista.
Acusada de ser poco pragmática por el ala caputista del Gobierno, que siempre cuestionó la estrategia de la hermanísima de presentar candidatos propios en las provincias, Karina se mueve con más flexibilidad de lo que aparenta. “Va a haber pragmatismo. Si en las provincias aliadas hay que acordar con el gobernador se va a hacer. La prioridad es que Milei reelija”, explica un dirigente libertario que tiene a su cargo el armado político de una provincia cuyana. Insiste en que no hay nada definido excepto una cosa: Patricia en la Ciudad, Diego Santilli en la Provincia.
El ministro de Interior hizo los deberes, se ganó la confianza de Karina y, a cambio, la hermana presidencial comenzó a presentarlo en las reuniones privadas como “el futuro gobernador de la Provincia”. Fue uno de los primeros en llegar al Congreso cuando Adorni expuso y fue el único ministro que se quedó, observando desde los palcos, hasta el final de la sesión. Cuando Macri se enfurece con Milei y lo cuestiona en público, Santilli no va a las reuniones. Se cuida, se mueve con cuidado, y Karina toma nota.
La gran apuesta del PRO bonaerense, que lidera la dupla Santilli-Cristian Ritondo, es posicionarse como la principal oferta electoral contra el peronismo en 2027. Con el aval de Milei y el ahogo financiero de la Provincia, Santilli y Ritondo están convencidos de que un acuerdo con LLA es la puerta de entrada a volver a gobernar la Provincia. Ya no con María Eugenia Vidal a la cabeza, sino ellos mismos. Ellos, los primeros impulsores de la alianza electoral en 2025 y los equilibristas con el macrismo residual que se resiste a fusionarse con LLA.
Santilli y Ritondo juegan, sin embargo, un juego delicado. La estrategia de Macri de confrontar con el Gobierno pone en peligro su alianza con Milei, por lo que su trabajo de equilibristas siempre está tensionado por los dos polos. Aunque desde roles distintos. Santilli, a quien el Gobierno presiona para que se termine de afiliar a LLA, no puede diferenciarse del gabinete que integra. Pero Ritondo sí, y así lo ha hecho en el último par de semanas, marcando su distancia de Adorni a modo de llamado de atención al oficialismo.
Este martes, Ritondo encabezará una cumbre del PRO bonaerense en la sede del partido sobre la calle Balcarce. Por primera vez desde que es ministro del Interior, Santilli se movilizará al partido y participará del encuentro con otros referentes territoriales bonaerenses. Los intendentes llevarán sus reclamos por el recorte de la obra pública, pero, en el fondo, lo que se discutirá será otra cosa: el estado de situación de la alianza con el Gobierno.
Entre pases de factura y amenazas de ruptura, Ritondo y Santilli harán lo que siempre hacen: equilibrio.
MCM/CRM

El jefe de Gabinete transmitió en Casa Rosada que el monto declarado por Matías Tabar por trabajos en Indio Cua es "exagerado" y reprochó que no le entregó factura. "Mi casa no vale ese dinero". Horas críticas.
En un día crítico tras una declaración de un testigo que lo compromete aun más, Manuel Adorni negó haber gastado US$245.000 en refaccionar su casa en el barrio privado Indio Cua, partido de Exaltación de la Cruz, según una fuente oficial.
El jefe de Gabinete desmintió el monto declarado este lunes por el contratista Matías Tabar, quien dirigió las reformas en Indio Cua entre 2024 y 2025. “Ese no es el monto. Seguramente vayamos a solicitar un peritaje porque cualquiera que conozca mi casa sabe que no vale ese dinero”, dijo Adorni a interlocutores de Casa Rosada.
Adorni indicó que plantea solicitar una inspección ocular en la vivienda inscripta a nombre de su esposa, Bettina Angeletti, en 2024.
Según una persona que lo escuchó cerca del despacho presidencial, el jefe de Gabinete dijo: “Seguramente vayamos a solicitar un peritaje, porque cualquiera que conozca mi casa sabe que no vale ese dinero” .
El funcionario, bajo múltiples sospechas por un cúmulo de gastos en nuevas propiedades, refacciones y viajes sunutosos al exterior, sembró dudas sobre Tabar, el titular de un estudio de arquitectura que prestó declaración ante el fiscal federal Gerardo Pollicita esta mañana. “Los costos nos parecen exagerados y contamos con la buena voluntad del arquitecto que nos iba a entregar la factura por todos los costos y gastos realizados, y nunca la entregó”, denunció.
Incluso, Adorni fue a más, y anticipó que podría presentar una denuncia contra Tabar.
El contratista aportó documentación vinculada a la obra y también entregó su teléfono celular para que sea peritado. Según explicó, había borrado mensajes intercambiados con el funcionario, por lo que Pollicita buscará recuperarlos mediante análisis técnico del dispositivo.
Tabar dijo que la obra se desarrolló entre octubre de 2024 y mayo de 2025. Entre los trabajos mencionados figuran la construcción de pisos y paredes, la instalación de una pileta con revestimiento, una cascada en el jardín, un quincho y cerramientos nuevos, además de equipamiento para cocina y baños.
El testimonio de Tabar resultó perjudicial para la estrategia de Adorni y del gobierno. En una entrevista con radio El Observador el fin de semana y en la conferencia de prensa de esta mañana, el jefe de Gabinete aseguró que no piensa renunciar, al tiempo que trató de retomar una agenda no intervenida por las sospechas de corrupción.
En plena estrategia para recomponer la iniciativa del Ejecutivo luego de cincuenta días de tormenta en torno a Adorni, la declaración del arquitecto causó consternación en el gobierno. Un pago de US$245.000 en efectivo, sin factura, y sin la contrapartida de un préstamo como los que solventaron las incorporaciones de propiedades en 2024 y 2025, desbarató la esperanza de dar vuelta la página hasta en los más férreos oficialistas. “Lo va a tener que explicar”, dijo una fuente que lo respaldaba hasta hora. Otros funcionarios se refugiaron en el silencio.
Desde que este diario informó que Adorni había gastado USD9.000 en un vuelo privado a Punta del Este durante el feriado de Carnaval, una sombra de dudas apuntaló la causa por supuesto enriquecimiento ilícito radicada en el juzgado federal de Ariel Lijo.
Hasta ahora, se sabe que el jefe de Gabinete gastó algo menos de US$9.000 en el vuelo a Punta del Este en febrero pasado, US$5.150 en el regreso de Angeletti desde Nueva York a Buenos Aires en marzo, $9,1 millones en una estadía en el hotel Llao Llao de Bariloche en junio de 2024, y unos US$14.000 en un viaje a Aruba en diciembre de 2024. También hay registro de un tour de Angeletti con amigas por España a fines de 2025.
En el rubro inmobiliario, Adorni adquirió, en 2024, la casa en Indio Cua por US$120.000 (hipoteca por US$100.000), a lo que se suman las reformas por US$245.000. En 2025, adquirió una deuda de US$200.000 por la compra del departamento de Miró 550, Caballito, escriturado en US$230.000. Se agregan US$65.000 por reformas pactadas con el prestamista Pablo Feijoo. A todo ello, se agregan al menos unos US$30.000 por comisiones a escribanías e inmobiliarias, y gastos de entrada a Indio Cua por US$5.000. También erogó US$13.000 en alquilar una casa en el barrio privado mientras construía la propia, declaró Tabar.
Los gastos corrientes de la familia Adorni-Angeletti parten de $3,5 millones, sólo entre expensas de sus propiedades (mantiene bajo su patrimonio al menos tres viviendas más en Capital Federal y la provincia de Buenos Aires) y la cuota de colegio de sus hijos.
El sueldo de Adorni era de cerca de $3 millones hasta enero, y es de $7 millones desde entonces. Angeletti, coach ontológica de profesión, era monotributista hasta el año pasado, cuando se anotó como autónoma.
El jefe de Gabinete aseguró que todo quedará aclarado en su próxima presentación jurada ante la Oficina Anticorrupción.
SL

La diputada Marcela Pagano sostuvo que el jefe de Gabinete intentó influir sobre un testigo clave antes de su declaración. Presentó un escrito ante el juez Ariel Lijo basado en la doctrina Irurzun.
La diputada nacional Marcela Pagano solicitó ante la Justicia la detención del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al considerar que existen indicios de entorpecimiento de una investigación judicial en el marco de una denuncia por presunto enriquecimiento ilícito.
El planteo fue presentado ante el juez federal Ariel Lijo y se apoya en la aplicación de la llamada doctrina Irurzun, un criterio que habilita la prisión preventiva cuando se presume que una persona con poder puede influir sobre el desarrollo de una causa.
En el escrito judicial, Pagano argumentó que hay un “riesgo procesal grave, actual e inminente” vinculado a la posibilidad de que el funcionario interfiera en la investigación. Según detalló, la conducta atribuida a Adorni consistiría en haber contactado a un testigo clave, el arquitecto Matías Tabar, antes de que declarara bajo juramento.
De acuerdo con la presentación, ese contacto habría incluido el ofrecimiento de “ayuda” o la intervención de su “equipo”, así como la presunta eliminación de mensajes de WhatsApp vinculados al caso. Para la diputada, estos elementos configuran una maniobra concreta de interferencia.
En declaraciones periodísticas, Pagano explicó que el pedido no se basa en un eventual riesgo de fuga, sino en la posibilidad de que el funcionario obstruya el avance de la causa, una de las causales previstas para solicitar una detención preventiva.
La legisladora fundamentó su presentación en la doctrina establecida por la Cámara Federal en 2017, que considera que exfuncionarios –o personas con poder– pueden mantener “relaciones residuales” capaces de incidir en expedientes judiciales. En este caso, sostuvo que esa lógica se aplica con mayor fuerza por tratarse de un funcionario en ejercicio.
En el escrito, Pagano remarcó que la situación se ve agravada por el cargo que ocupa Adorni, lo que —según su planteo— le otorgaría capacidad de influencia sobre testigos, organismos públicos y el desarrollo del expediente.
La diputada también difundió su posición en redes sociales, donde afirmó: “Acabo de solicitar la detención de Manuel Adorni por apretar a un testigo a través de WhatsApp y ofrecerle beneficios a cambio de tergiversar su declaración. Esto es un claro entorpecimiento de la investigación y debe aplicarse la doctrina Irurzun”.
Además, en base a versiones periodísticas sobre la declaración de Tabar ante el fiscal Gerardo Pollicita, señaló que el testigo habría recibido contactos para borrar conversaciones a cambio de beneficios, aunque aclaró que, en su carácter de denunciante, no tiene acceso directo al expediente.
Por el momento, la solicitud deberá ser evaluada por el juez interviniente, quien definirá si existen elementos suficientes para avanzar con una medida de este tipo.

El testigo presentó documentación, aportó su celular para peritajes y aseguró que no hubo facturación de los trabajos. La declaración se suma a otras medidas de prueba en la investigación judicial.
La causa por presunto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni sumó un nuevo elemento este lunes, con la declaración de un contratista que aseguró haber recibido USD 245 mil en efectivo por refacciones realizadas en una propiedad del funcionario.
Se trata de Matías Tabar, quien se presentó como testigo ante el fiscal federal Gerardo Pollicita en los tribunales de Comodoro Py. Allí, según fuentes judiciales, afirmó que el pago por los trabajos en la vivienda ubicada en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, fue realizado en mano y sin facturación.
El contratista llegó a la fiscalía con documentación vinculada a la obra y también entregó su teléfono celular para que sea peritado. Según explicó, había borrado mensajes intercambiados con el funcionario, por lo que la Justicia buscará recuperarlos mediante análisis técnico del dispositivo.
De acuerdo a su testimonio, la obra se desarrolló entre octubre de 2024 y mayo de 2025 e incluyó tanto refacciones estructurales como renovación de mobiliario. Entre los trabajos mencionados figuran la construcción de pisos y paredes, la instalación de una pileta con revestimiento, una cascada en el jardín, un quincho y cerramientos nuevos, además de equipamiento para cocina y baños.
Tabar sostuvo que fue contactado por WhatsApp, a partir de recomendaciones dentro del barrio, y que el propio Adorni fue quien abonó los montos. Detalló que una primera parte -unos USD 55 mil- fue pagada a fines de 2024, mientras que el resto se completó durante el año siguiente.
La declaración del contratista se da en el marco de una investigación más amplia sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, que también incluye operaciones inmobiliarias y movimientos financieros. En ese expediente ya había declarado la escribana del matrimonio, quien brindó precisiones sobre la compra de la propiedad y sobre un préstamo de USD 100 mil que, según consta en la documentación, habría sido destinado a financiar parte de esa adquisición.
La vivienda en cuestión figura a nombre de Bettina Angeletti, esposa del funcionario, desde noviembre de 2024. Según registros oficiales, se trata de un inmueble de aproximadamente 400 metros cuadrados dentro del country.
El testimonio de Tabar se suma así a otras medidas de prueba que impulsa la fiscalía para reconstruir el flujo de fondos y determinar si existe o no un desfasaje entre los ingresos declarados y los gastos realizados por el funcionario.