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Milei desembarcó en Catamarca para inaugurar una planta de litio y sumar a Jalil a su estrategia de acuerdos

Milei desembarcó en Catamarca para inaugurar una planta de litio y sumar a Jalil a su estrategia de acuerdos

El Presidente llegó acompañado por Karina Milei, Luis Caputo y Diego Santilli. Este miércoles encabezará un acto de Río Tinto en el salar del Hombre Muerto. El trasfondo político de la visita y la necesidad de conseguir votos para el Presupuesto 2027 y la suspensión de las PASO.

Javier Milei desembarcó este martes por la tarde en Catamarca para encabezar la inauguración de nuevas plantas de producción de carbonato de litio de la multinacional Río Tinto, en el salar del Hombre Muerto. Pero el viaje tiene una dimensión que excede la agenda minera: en momentos en que la Casa Rosada necesita asegurarse los votos de los gobernadores para avanzar con sus principales reformas, el libertario volvió a mostrarse junto a Raúl Jalil, uno de los mandatarios provinciales que mejor diálogo mantiene con el Gobierno.

El Presidente viajó acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; Fabián Fernández; el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González Casartelli; y el secretario de Minería, Luis Lucero.

Karina Milei y el gobernador Raúl Jalil en una recorrido.

Jalil recibió a Milei y a su comitiva el martes por la tarde, tras su arribo a la provincia, el primero del libertario desde su llegada al poder. La recepción oficial incluyó un cordón de honor y marcó el comienzo de una visita de menos de 24 horas que combina inversiones, gestos políticos y una nueva escala en la recorrida federal que el Presidente busca impulsar alrededor de los grandes proyectos productivos. La agenda también contemplaba un encuentro con militantes de La Libertad Avanza en el Hotel Casino de la capital provincial.

La actividad central está prevista para este miércoles, cuando Milei viajará a primera hora hacia el salar del Hombre Muerto, uno de los principales enclaves de explotación de litio del país. Según el cronograma oficial, el Presidente partirá a las 8 en un avión Hércules y llegará a las instalaciones de Río Tinto alrededor de las 9.20, donde será recibido por el director ejecutivo de la compañía, Simón Trott, y el gerente general de Río Tinto Argentina, Ignacio Costa.

A las 9.50 comenzará una recorrida por las instalaciones, que incluirá el sector de producción de carbonato de litio. Una hora más tarde, a las 11, Milei encabezará el acto de inauguración de las nuevas plantas, en el marco de la expansión del Proyecto Fénix. La actividad se presenta oficialmente como parte de las celebraciones por el Día del Minero y permitirá al Gobierno volver a exhibir al sector extractivo como uno de los motores de su estrategia económica.

La explotación de litio en Catamarca.

El Proyecto Fénix es uno de los emprendimientos históricos de producción de litio en la Argentina y forma parte de los activos que Río Tinto incorporó tras su expansión en el negocio del mineral. Para la Casa Rosada, la inauguración ofrece una oportunidad de mostrar inversiones privadas en un sector que considera estratégico para el ingreso de divisas y el crecimiento de las exportaciones. También encaja con el discurso oficial sobre la necesidad de reducir regulaciones y ofrecer condiciones favorables para la llegada de grandes capitales extranjeros.

La visita tiene, además, un antecedente reciente. Semanas atrás, Karina Milei y Santilli ya habían viajado al salar del Hombre Muerto, a unos 4.000 metros de altura, para participar junto a Jalil y al gobernador salteño Gustavo Sáenz de la puesta en marcha de la Planta II del Proyecto Sal de Oro, de la surcoreana POSCO. Se trata de una inversión que supera los US$2.000 millones y cuya segunda etapa ingresó este año al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), con aprobación del Ministerio de Economía. El esquema contempla también un financiamiento de US$700 millones de BID Invest para la expansión del emprendimiento en Salta y Catamarca.

Diego Santilli junto a Karina Milei, Gustavo Sáenz y Raúl Jalil en la inauguración de una planta de litio.

La reiteración de las visitas no es casual. El Gobierno pretende convertir las inversiones mineras y energéticas en una vidriera de su programa económico, con una serie de recorridas presidenciales por distintas provincias y proyectos vinculados al RIGI. La apuesta tiene también una lectura política: buena parte de esas inversiones se desarrolla en territorios administrados por gobernadores que, más allá de sus diferencias con Milei, mantienen canales de negociación abiertos con la Nación.

En ese tablero, Jalil ocupa un lugar particular. El mandatario catamarqueño, de origen peronista, se convirtió en uno de los interlocutores provinciales más receptivos a las demandas de Balcarce 50. Su relación con la administración libertaria contrasta con la confrontación que Milei mantiene con otros sectores del peronismo y constituye una muestra de hasta dónde puede llegar el pragmatismo político cuando hay inversiones, recursos y votos en juego.

La Casa Rosada necesita precisamente eso último. Con el Congreso como escenario de sus próximas batallas, el oficialismo intenta reunir los apoyos necesarios para avanzar con dos iniciativas prioritarias: la aprobación del Presupuesto 2027 y la suspensión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Ambas requieren negociaciones con bloques provinciales y dirigentes que no responden directamente a La Libertad Avanza.

El oficialismo intenta reunir los apoyos necesarios para avanzar con dos iniciativas prioritarias: la aprobación del Presupuesto 2027 y la eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

Las conversaciones, sin embargo, están atravesadas por diferencias dentro del propio oficialismo. Mientras Martín Menem y su primo Eduardo “Lule” Menem son partidarios de administrar los tiempos de la negociación con los gobernadores y mantener abiertas las conversaciones hasta el año electoral, otros integrantes del Gobierno advierten sobre los costos de prolongar la incertidumbre. Luis Caputo, que acompaña a Milei en Catamarca, es uno de los funcionarios que observa con preocupación las consecuencias económicas de esa indefinición política.

El itinerario presidencial concluirá este mismo miércoles. A las 12.10, Milei y su comitiva partirán en Hércules hacia Salta, donde aterrizarán a las 12.40 para abordar el vuelo de regreso a Buenos Aires. La llegada a la Aerostación Militar Aeroparque está prevista para las 14.10.

Según pudo saber elDiarioAR, la recorrida federal continuará el sábado en Neuquén, aunque con una agenda de características muy diferentes. Allí, Milei tiene previsto participar de la inauguración de un nuevo auditorio de la iglesia evangélica Jesús es Rey, dirigida por el pastor Hugo Márquez, padre de la senadora nacional Nadia Márquez. La visita se producirá después de que el Presidente encabezara recientemente la apertura de la Oil & Gas Expo 2026 junto al gobernador Rolando Figueroa, cuyo vínculo con los libertarios podría resentirse ante el creciente protagonismo político de la legisladora.

PL/CRM

A pedido de los aliados y Washington, el Gobierno modifica el proyecto de “Soberanía” y junta firmas para aprobarlo en dos semanas

A pedido de los aliados y Washington, el Gobierno modifica el proyecto de “Soberanía” y junta firmas para aprobarlo en dos semanas

La nueva versión matiza las sanciones a las empresas que prestan servicios a las compañías que explotan recursos en Islas Malvinas, reescribe el delito de “desinformación masiva” y otorga al Congreso facultades de control sobre el Consejo de Seguridad Nacional. El oficialismo consiguió las firmas para firmar dictamen de mayoría.

Después de varias idas y vueltas, de reuniones con emisarios del gobierno de Donald Trump y con dirigentes del PRO y la UCR, el Gobierno aceptó modificar el proyecto que Javier Milei anunció con grandilocuencia por cadena nacional. El dictamen del proyecto de “Defensa de la soberanía nacional”, que consiguió las firmas necesarias en la Cámara de Diputados, matiza las sanciones a las empresas que prestan servicios a las compañías que explotan recursos en Islas Malvinas, reescribe el delito de “desinformación masiva” y otorga al Congreso facultades de control sobre el Consejo de Seguridad Nacional. 

Con estos cambios, el oficialismo logró sumar un total de 60 firmas para el dictamen de mayoría en el plenario de comisiones de Defensa Nacional, Legislación Penal y Relaciones Exteriores. Tuvo el apoyo del PRO y la UCR, pero también de aliados elusivos como el misionero Oscar Herrera Ahuad y los santafesinos pullaristas, Pablo Farías y José Nuñez, que acompañaron en disidencia. Con estos números, Martín Menem pretende aprobar el proyecto el 18 de noviembre en la Cámara de Diputados, después de la visita del Papa León XIV.

El encargado de anunciar los cambios fue el bullrichista Damián Arabia, quien repitió los pasos de su jefa política y aprovechó para marcar sus matices con el Gobierno respecto a la libertad de expresión. Uno de los puntos más polémicos del proyecto era el que creaba un nuevo tipo penal que permitía castigar con 12 años de prisión a quienes participen de “campañas coordinadas de desinformación” con apoyo extranjero. Ese artículo fue eliminado y se reformuló el concepto de “campaña de injerencia extranjera”. 

Según la nueva versión del proyecto, se entenderá por “campaña de injerencia extranjera” a las acciones planificadas, sostenidas en el tiempo, organizadas de forma “clandestina, engañosa o ilícita” y que, ocultando su vínculo con la organización extranjera, busquen “alterar un proceso electoral” o “o condicionar el proceso decisorio de las autoridades constituidas de la Nación”. En ese caso, la pena será de 8 a 15 años. 

“Este punto es importante porque, bajo ningún punto de vista, se debe decidir qué opinión es verdadera o falsa. Se debe perseguir conductas ilícitas, nunca ideas”, afirmó Arabia, en línea con los cuestionamientos que Patricia Bullrich hizo a la frase de Milei sobre “quemar periodistas en la hoguera”.

También se modificó el capítulo de infraestructuras críticas, que habilitaba a las fuerzas armadas a proteger aquellos servicios o infraestructuras de actos de terrorismo o de injerencia extranjera. El Grupo Clarín estaba preocupado por este punto porque utiliza tecnología de la empresa china Huawei para los servicios de conectividad y redes 5G, por lo que una eventual intervención del Poder Ejecutivo sobre esa infraestructura podría afectar al multimedio. A pedido de la empresa (y de varios diputados aliados), el oficialismo cambió el capítulo y fijó criterios más objetivos para identificar estas infraestructuras y las posibilidades de intervención del Ejecutivo.

“La protección de las redes tiene por único objetivo preservar su integridad y disponibilidad, no autorizando el monitoreo, acceso o bloqueo de los contenidos que circulan por ellas”, señaló Arabia.

Se introdujo la creación de una Comisión Bicameral de Seguimiento de Asuntos de Seguridad Nacional, que le dará facultades al Congreso para hacer un mínimo control sobre el funcionamiento del Consejo de Seguridad Nacional. Este Consejo es una creación especial de la nueva ley del Gobierno, una suerte de superministro habilitado a realizar investigaciones administrativas amplias y sin control judicial, así como para aplicar sanciones a personas jurídicas o físicas. 

El cambio más profundo, sin embargo, fue al primer título del proyecto, que es el que establece las sanciones para las empresas que explotan recursos naturales en la plataforma continental argentina. Cuando Milei presentó la iniciativa por cadena nacional, hace ya casi dos meses, la excusa fue que el Gobierno buscaba recrudecer la persecución sobre las empresas que, como Rockhopper y Navitas Petroleum, buscaban explotar petróleo en la zona Malvinas. El proyecto original aumentaba las penas contra estas empresas e incluía sanciones contra todas aquellas compañías proveedoras que les prestasen cualquier tipo de servicios, así como también la inhabilitación para que operen en el Continente. 

Una conversación con el subsecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau, cambió los planes. Según admitió el mismo funcionario de Trump en una conferencia de prensa en Buenos Aires, la administración norteamericana estaba preocupada por el impacto que estas sanciones podían tener sobre sus propias empresas. En el Gobierno lo negaron, pero fue el propio Landau quien dijo, hace una semana, que “es natural que nos preocupemos por los intereses de nuestras empresas”. 

El nuevo dictamen matiza las sanciones a los proveedores: para sancionar a esas empresas, los bienes o servicios que prestan deberán ser indispensables para la actividad ilegal. También quedan exceptuados determinados accionistas minoritarios, con participaciones de hasta el 2%, y fondos de inversión que no tengan poder de decisión sobre los activos.

“Es un proyecto que intentan llamar ‘de soberanía’ y que se redactó en Estados Unidos”, los cruzó, durante el debate en comisión, la diputada de izquierda Myriam Bregman, que aprovechó para pedir explicaciones sobre si el ex candidato presidencial de Brasil, Flavio Bolsonaro, había pasado por Argentina antes de fugarse a Estados Unidos. “Se las pasan hablando de mano dura y el que las hace las paga y cuando son a ustedes los que los descubren son patitos en fuga”, ironizó. 

Juan Grabois, mientras tanto, le preguntó directamente al presidente de la comisión, el libertario Carlos Zapata, si el gobierno norteamericano había solicitado esos cambios. “No le puedo contestar”, le respondió Zapata. 

El peronismo presentó su propio dictamen de minoría, que coincide en gran medida con la primera parte del proyecto del Gobierno, que es el que refiere a las sanciones a las empresas que explotan recursos en Malvinas. “En vez de tener la unanimidad que el tema Malvinas requiere estamos haciendo otra cosa por el capricho de un pendejo. Me cago en ese pendejo”, se enojó el titular del bloque peronista, Germán Martínez. Hacía referencia al autor intelectual del proyecto, el asesor monotributista Santiago Caputo.

MCM/CRM

La Administración Trump afirmó que expedirá visados a Flávio Bolsonaro y a su familia y les permitirá entrar en EE.UU. tras huir de Brasil

La Administración Trump afirmó que expedirá visados a Flávio Bolsonaro y a su familia y les permitirá entrar en EE.UU. tras huir de Brasil

"El Departamento de Estado expedirá visados a Flávio Bolsonaro y a su familia y les permitirá entrar en Estados Unidos", confirman fuentes del organismo dirigido por Marco Rubio.

Flávio Bolsonaro huye de Brasil hacia EE.UU. tras su derrota electoral

La Administración Trump tiene previsto expedir visados para que el candidato presidencial brasileño derrotado, Flávio Bolsonaro, y su familia puedan entrar en Estados Unidos tras haber huido de su país natal. Así lo afirman fuentes del Departamento de Estado citadas por los medios estadounidenses.

Bolsonaro, que contaba con el apoyo del presidente de EE.UU., Donald Trump, había sido objeto de una investigación por corrupción, blanqueo de capitales y evasión fiscal en Brasil, y se le había ordenado que entregara su pasaporte.

Las fuentes del Departamento de Estado no precisan si Bolsonaro ya había abandonado Brasil o si él y su familia se encontraban de camino a Estados Unidos.

El hermano de Bolsonaro, Eduardo Bolsonaro, que vive en Texas, lo había animado públicamente a irse de Brasil si perdía las elecciones.

Bolsonaro hizo alarde de su relación con el presidente de EE.UU. y visitó la Casa Blanca en mayo. Los vínculos familiares son aún más profundos: su hermano Eduardo Bolsonaro fue condenado en ausencia en junio por ejercer presión ilegal sobre la Administración Trump y sentenciado a cuatro años de prisión. Recientemente, se dictó una orden de detención contra él.

Trump sugirió este lunes, sin aportar pruebas, que las elecciones brasileñas habían sido “amañadas”.

La decisión de Bolsonaro de abandonar Brasil se produjo cuando, el martes al mediodía, expiraba el plazo para que entregara sus pasaportes ordinario y diplomático.

EE.UU. fue durante mucho tiempo un destino para numerosas figuras políticas latinoamericanas de derecha que huyeron de sus países de origen al enfrentarse a denuncias de corrupción, investigaciones penales o acusaciones de graves violaciones de los derechos humanos, incluidos crímenes contra la humanidad.

“La lista es extensa y abarca desde expresidentes como Ricardo Martinelli, de Panamá, y Gonzalo Sánchez de Lozada, de Bolivia, hasta dictadores como Anastasio Somoza, de Nicaragua”, afirma Francesca Emanuele, Senior International Policy Associate del think tank CEPR, con sede en Washington DC.

El propio hermano de Flávio Bolsonaro, Eduardo, lleva viviendo en Estados Unidos desde febrero de 2025, eludiendo a las autoridades brasileñas mientras se enfrentaba a un proceso penal que culminó con una condena de más de cuatro años de prisión por coacción en un proceso judicial.

“Desde Estados Unidos, presionó activamente a la Administración Trump para que imponga aranceles a Brasil, con el objetivo de ejercer presión económica sobre el país y socavar el Gobierno de Lula”, afirma Emanuele: “Otras figuras del círculo político de Bolsonaro también huyeron de la justicia brasileña y buscaron refugio en Estados Unidos, entre ellas Alexandre Ramagem, el antiguo jefe de inteligencia de Jair Bolsonaro, que fue condenado por su participación en el intento de golpe de Estado para anular los resultados de las elecciones presidenciales brasileñas de 2022”.

Así mismo, la huida de Flávio Bolsonaro de Brasil contrasta con la respuesta de Lula cuando se enfrentó a un proceso penal.

“Lula permaneció en su país, se enfrentó al proceso judicial y soportó 580 días en prisión antes de que sus condenas fueran finalmente anuladas. Su decisión reflejó un compromiso con el pueblo brasileño y la determinación de defender sus derechos a través de las propias instituciones del país, incluso cuando estas no lograron garantizarlos. En lugar de abandonar Brasil, Lula se quedó, luchó por limpiar su nombre y continuó su lucha política junto al pueblo al que pretendía representar”, señala Emanuele.

Fuentes próximas al candidato ultra derrotado este domingo ante Lula aseguraron que Bolsonaro estaba huyendo a EE.UU., mientras el núcleo más próximo a Bolsonaro había sido avisado por la Policía Federal (PF) de que el candidato presidencial del Partido Libertad (PL) había huido a la Argentina con la intención de viajar a Estados Unidos, según publica Folha de São Paulo.

El todavía senador Flávio Bolsonaro incumplió la orden emitida por Alexandre de Moraes, juez del STF, de entregar sus dos pasaportes, el ordinario y el diplomático. La Policía confirmó que Bolsonaro no entregó los pasaportes antes del límite establecido por ley, las 11.00 hora local de Brasil.

De Moraes emitió la orden de entrega de pasaportes siete minutos después de que el Tribunal Superior Eletoral (TSE) confirmara el triunfo de Lula, para evitar una posible fuga del país de Flávio Bolsonaro, investigado por el Supremo por supuesto lavado de dinero, con posible vínculo con dinero negro proveniente del mercado de las apuestas online. Flávio Bolsonaro tiene otra investigación en el Supremo, relacionada con la financiación de la película Dark Horse sobre su padre, proveniente del banquero preso Daniel Vorcaro.

Por otro lado, el juez del Supremo Flávio Dino mandó investigar a Flávio Bolsonaro por posible financiación internacional irregular de su campaña, proveniente del Rockbridge Network, fundada por el vicepresidente de Estados Unidos J.D. Vance en 2019. Dino sospecha que el acuerdo entre Flávio Bolsonaro y la empresa incluía entregar tierras raras y minerales críticos a dicha empresa en caso de ganar las elecciones. La PF tendrá que verificar si hubo propaganda política favorable a Flávio Bolsonaro desde perfiles extranjeros y el posible uso de plataformas de mercado de previsiones como canal para dichas propaganda irregular.

Flávio Bolsonaro huye de Brasil hacia EE.UU. tras su derrota electoral

Flávio Bolsonaro huye de Brasil hacia EE.UU. tras su derrota electoral

Aliados cercanos del candidato ultra aseguran que aterrizará en Estados Unidos en las próximas horas, según informan medios locales y la agencia Reuters.

Terremoto en la derecha brasileña: la remontada histórica de Lula empuja al bolsonarismo a la desaparición

Aliados cercanos de Flávio Bolsonaro aseguran que el candidato ultra huyó a EE.UU. tras su derrota electoral en Brasil, según informan varios medios locales y la agencia de noticias Reuters. Poco antes el núcleo más próximo a Flávio Bolsonaro había sido avisado por la Policía Federal (PF) que el candidato presidencial del Partido Libertad (PL) había huido a nuestro país con la intención de viajar a Estados Unidos, según publica Folha de São Paulo. El diputado Maurício Marcon, aliado de la familia Bolsonaro, confirmó en redes que Flávio salió del país.

Según fuentes de la Policía Federal consultadas por el Correio Braziliense, se encuentra en un vuelo con destino EE.UU. y la situación será comunicada al ministro Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), para que decida sobre el caso.

El todavía senador Flávio Bolsonaro incumplió la orden emitida por Alexandre de Moraes, juez del STF, de entregar sus dos pasaportes, el ordinario y el diplomático. La Policía confirmó que Bolsonaro no entregó los pasaportes antes del límite establecido por ley, las 11.00 hora local de Brasil.

Por la mañana, InfoBae había publicado que Flávio Bolsonaro habría llegado a nuestro país y viajaría a Estados Unidos en un vuelo privado desde Puerto Iguazú, cerca de la frontera con Brasil. Se presume que Bolsonaro cruzó la frontera hacia Argentina con su documento nacional de identidad y que viajaría, según la misma fuente, a Estados Unidos a bordo de un avión Gulfstream G400 matrícula LV-JQW, perteneciente a la empresa Baires Fly S.A. La Policía confirmó que Flávio Bolsonaro no salió de Brasil usando su pasaporte. La empresa aparece en una investigación sobre un supuesto esquema de corrupción involucrando a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) del gobierno de Javier Milei, según ICL Notícias.

Sin embargo, el Gobierno argentino niega la presencia de Flávio Bolsonaro en su territorio. Un site de seguimiento de vuelos informa que el supuesto avión en el que iba a viajar a Estados Unidos estaba parado en Puerto Iguazu. La Dirección Nacional de Migraciones no registra ingreso alguno de Bolsonaro a la República Argentina. “A razón de la escalada mediática por la presencia de un avión privado en el Aeropuerto Internacional de Iguazú, las autoridades procedieron a iniciar controles correspondientes a la aeronave y tripulación. Finalmente se constató que la documentación de la empresa se encuentra en regla y no se presentó ningún plan de vuelo que incluya a la familia Bolsonaro”, informó Presidencia.

Asimismo, el portavoz de Javier Milei, Adrián Ravier, descartó que Bolsonaro haya solicitado asilo en Argentina. Y confirmó que el gobierno ultraderechista no emitirá comunicados ni saludará a Luiz Inácio Lula da Silva tras su triunfo en las elecciones en Brasil, limitándose a señalar que “se tomó nota del resultado”.

El ministro Alexandre de Moraes emitió la orden de entrega de pasaportes siete minutos después de que el Tribunal Superior Eletoral (TSE) confirmara el triunfo de Lula, para evitar una posible fuga del país de Flávio Bolsonaro, investigado por el Supremo por supuesto lavado de dinero, con posible vínculo con dinero negro proveniente del mercado de las apuestas online. Bolsonaro tiene otra investigación en el Supremo, relacionada con la financiación de la película Dark Horse sobre su padre, proveniente del banquero preso Daniel Vorcaro.

Flávio Bolsonaro aseguró en un video que fue intimidado por la policía al salir de la casa de su padre Jair Bolsonaro, donde cumple prisión domiciliaria. “Nunca pensé en salir del país. Voy a entregar mis pasaportes y voy a defenderme de esta aberración, que es un claro intento de intimidarme”, aseguró Bolsonaro, que también denunció una “persecución sin fin” de Alexandre de Moraes. Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio que está prófugo de la justicia brasileña en Estados Unidos, ironizó esta mañana sobre la posible fuga de su hermano. La periodista Mariana Sanches de UOL preguntó vía WhatsaApp a Eduardo Bolsonaro si su hermano estaba intentando huir del país. “Sí. Y Elon Musk tiró fuegos artificiales”, respondió.

La Policía confirmó que la familia de Flávio Bolsonaro también está en paradero desconocido, según informa Folha de São Paulo.

Por otro lado, el juez del Supremo Flávio Dino mandó investigar a Flávio Bolsonaro por posible financiación internacional irregular de su campaña, proveniente del Rockbridge Network, fundada por el vicepresidente de Estados Unidos J.D. Vance en 2019. Dino sospecha que el acuerdo entre Flávio Bolsonaro y la empresa incluía entregar tierras raras y minerales críticos a dicha empresa en caso de ganar las elecciones. La PF tendrá que verificar si hubo propaganda política favorable a Flávio Bolsonaro desde perfiles extranjeros y el posible uso de plataformas de mercado de previsiones como canal para dichas propaganda irregular.

El 'Ejército de Lula': así fue la estrategia digital ideada por André Janones para dar la batalla en terreno del bolsonarismo

El 'Ejército de Lula': así fue la estrategia digital ideada por André Janones para dar la batalla en terreno del bolsonarismo

Además de mucha movilización en las calles, la campaña de Lula contó con un ejército digital para disputar el relato en las grandes plataformas de Silicon Valley dominadas por la derecha y la desinformación.

Tras la victoria de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones brasileñas hace tres semanas, era muy difícil prever la remontada de Luiz Inácio Lula da Silva este domingo, en la que fue elegido presidente por cuarta vez con un 51,7% de los votos. Para quienes apoyan a Lula, estas tres semanas fueron una batalla intensa para ganar cada voto en las calles y también en las redes, terreno abonado del bolsonarismo.

Ante el desánimo, la remontada empezó con movimientos estudiantiles y populares saliendo a la calle, desbordando a la propia campaña. Al día siguiente a la primera vuelta, la protesta convocada en Niterói, en el estado de Rio de Janeiro, prendió la mecha y estudiantes de todo el país empezaron a organizar convocatorias en apoyo a Lula y contra Bolsonaro. En las últimas semanas, el presidente se dio un baño de masas en las principales ciudades del país, con convocatorias masivas y un candidato que, a sus 80 años, derrochaba energía ante la gente.

Pero un nombre propio destacó en esta remontada. El único, además de su vicepresidente, invitado a hablar junto a Lula en su discurso de la victoria en la Avenida Paulista de São Paulo: el diputado André Janones, la cabeza detrás de la estrategia digital de estas semanas.

El Ejército de Lula

Janones es diputado desde 2019, actualmente por Rede, un partido ambientalista, y es conocido por su presencia en redes sociales y la confrontación agresiva con la extrema derecha.

Después de muchas críticas a Meta en la primera vuelta por reducir el alcance de los contenidos favorables a Lula en Facebook o Instagram, Janones encabezó una campaña para explotar las lógicas de las plataformas de las grandes compañías de Silicon Valley. Un terreno especialmente relevante en un país donde las compañías telefónicas suelen dar libre acceso a WhatsApp o a redes sociales desde los teléfonos mientras cobran aparte por navegar libremente por internet.

Janones empezó a repartir a su 'ejército' misiones e instrucciones de cómo interactuar en redes –maximizar la interacción con los posts favorables, mirando los vídeos hasta el final, escribiendo mensajes personalizados de respuesta, compartiendo y guardando los posts– para explotar el diseño que premia las publicaciones que retienen la audiencia en las plataformas

El diputado creó en abril un canal de WhatsApp llamado “El Ejército de Lula”, cuyas estrategias eran consideradas demasiado agresivas por la propia campaña del presidente. Tras los resultados de hace tres semanas, cuando Janones fue reelegido diputado, centró sus esfuerzos en la campaña de Lula, y la estrategia ganó adhesión hasta llegar a los 10 millones de seguidores en vísperas de la segunda vuelta.

Misiones en redes

Janones empezó a repartir a su “ejército” misiones e instrucciones de cómo interactuar en redes –maximizar la interacción con los posts favorables, mirando los videos hasta el final, escribiendo mensajes personalizados de respuesta, compartiendo y guardando los posts– para explotar el diseño que premia las publicaciones que retienen la audiencia en las plataformas. Por el lado contrario, ignorar las publicaciones bolsonaristas, ni siquiera interactuar para desmentir mensajes falsos: las plataformas premian la interacción, aunque sea negativa.

Durante estas semanas, Janones no dejó de compartir publicaciones de medios, de otros políticos o de figuras públicas a favor de Lula o contra Bolsonaro con un mensaje: “¡Háganlo explotar!”. El tono, entre la urgencia y una especie de juego, tuvo a mucha gente enganchada a sus misiones.

Flavio Bolsonaro,tras la derrota electoral de su partido en Brasil.

Otras estrategias iban encaminadas a visibilizar lo que representaba Flávio Bolsonaro, promoviendo búsquedas en Google que pudieran influir en las sugerencias del buscador. Y quizás la más importante: animar a los “soldados” a escribir a todos sus contactos, “hasta a aquella persona que conociste en una aplicación y con la que nunca llegaste a tener una cita”, y no abandonar las misiones hasta conseguir los votos suficientes para cambiar el resultado.

El “general” André Janones no es el liderazgo que esperaría la izquierda hoy: su expareja tiene una orden de protección contra él por haber compartido videos íntimos de ella como forma de presión política; estuvo suspendido tres meses en el Congreso por insultos homófobos contra un diputado bolsonarista; y también aceptó un pacto con la fiscalía por uso indebido de los recursos de sus asesores parlamentarios. Aun así, es reconocido como el héroe de esta victoria.

En terreno enemigo

La apuesta de Janones (y muchos otros) dio resultado. Mientras en la primera vuelta hubo el nivel de abstención más alto desde 1998, en la segunda, la abstención fue la más baja en 20 años. La duda que queda es cuál es el futuro político de una estrategia como esta.

Tener que disputar las elecciones a través de un “ejército” siguiendo órdenes en masa y trabajando en el terreno de las grandes tecnológicas de Estados Unidos es resultado de una derrota que las izquierdas llevan años arrastrando. Eso es algo que deberán abordar Lula y sus aliados en su cuarto y último mandato.

Por un lado, Lula quiso reconocer el papel de la gente organizada tanto en las calles como en las redes, y prometió un gobierno con mucha más participación ciudadana. “Cuando un gobernante no sabe qué hacer, le pregunta a su pueblo”, dijo el domingo por la noche ante la multitud congregada en la Avenida Paulista. A Lula le regalaron su primer smartphone en los últimos días de la campaña, y la noche de domingo también se comprometió a hacer una comunicación mucho más directa, sin depender de los medios de comunicación (pero sí de las plataformas).

El reto sobre la mesa es construir espacios de participación política que no dependan de plataformas digitales privadas

Al lado de Janones, el presidente anunció que habrá que regular más las 'Big Tech' para defender la soberanía de Brasil. Y lejos de criticar las herramientas de inteligencia artificial generativa, muy usadas en estas semanas por el “ejército” de Janones, apuesta por una industria brasileña potente en este sector para no depender ni de China ni de Estados Unidos.

El reto sobre la mesa es construir espacios de participación política que no dependan de plataformas digitales privadas.

Después de la resaca electoral, además de agradecimiento y alegría, los mensajes de Janones insistieron en seguir ignorando las publicaciones de la extrema derecha. “Ustedes crearon a Bolsonaro”, reaccionando a sus barbaridades, dijo. “Dejen de construir figuras de extrema derecha, dejen de hacerlos relevantes”.