Código Postal 3014

El socio de Edenor y Metrogas se alió con el portuario Walter Román, la cuestionada operadora de aguas de Río de Janeiro y un fondo holandés para vencer a Roggio con una oferta menor a la esperada por el Gobierno. Los pliegos establecen un programa de obras poco ambicioso. El peronismo alerta sobre subas de tarifas.
Hasta los 80 era estatal el servicio de agua potable y cloacas en lo que ahora se llama AMBA, área metropolitana de Buenos Aires (AMBA): se llamaba Obras Sanitarias de la Nación. En los 90, el gobierno de Carlos Menem lo privatizó, se rebautizó Aguas Argentinas, en manos de la francesa Suez y Aguas de Barcelona. Fue una de las concesiones con más incumplimientos y por eso la administración de Néstor Kirchner la reestatizó: nació Agua y Saneamientos Argentinos (AySA). Ahora la gestión Javier Milei, con el apoyo del Congreso aliado, la volvió a manos privadas: hoy se anunció que la administrará un consorcio integrado por la empresa logística Rowing, del empresario Walter Román; la brasileña Arcos, de la familia Setúbal y el fondo de inversión soberano de Singapur GIC; Transclor, el proveedor de cloro de AySA que pertenece a Mauricio Filiberti, también accionista de otros dos servicios básicos del AMBA, la eléctrica Edenor y Metrogas, y PHX Aqua, de Países Bajos. Filiberti es socio de José Luis Manzano y Daniel Vila en Edenor y Metrogas, pero no en esta nueva privatización.
El consorcio denominado Rowing ofertó US$340 millones por el 90% AySA, menos de los 500 millones que el Gobierno esperaba recaudar. Sin embargo, fue suficiente para superar a los 285 millones ofrecidos por el grupo Roggio, que tiene Aguas de Córdoba y la concesionaria del subte Emova, y que había prometido contar con el asesoramiento de la israelí Mekorot y la japonesa Marubeni. El otro 10% de AySA quedará en manos de los trabajadores, un mecanismo similar al de las privatizaciones de Menem que asegura la paz sindical, en este caso con el gremialista José Luis Lingeri.
“AySA era un modelo de disfunción administrativa”, argumentó el Ministerio de Economía, que encabeza Luis Caputo, al anunciar los resultados de la contienda. “Entre 2006 y 2023, la empresa recibió transferencias del Tesoro Nacional por más de US$13.400 millones. Sin embargo, un tercio del área concesionada todavía no cuenta con acceso a agua potable y cloacas, las pérdidas de agua no contabilizada se mantienen en 42%, la morosidad pasó del 4% al 16% y los costos operativos aumentaron 80%.”
“El nuevo contrato de concesión establece para el período 2027-2031 un Plan de Acción por $2,89 billones, a valores de diciembre de 2025 y sin IVA, que deberá ser ejecutado por el concesionario”, continuó el Palacio de Hacienda. “El programa contempla aproximadamente $1,13 billones en obras, $1,15 billones en mantenimiento, $315.761 millones en mejoras y $296.166 millones destinados a la operación, con el objetivo de ampliar la cobertura, renovar infraestructura, mejorar la eficiencia y sostener la calidad del servicio. Las obligaciones de inversión están vinculadas además a metas concretas de expansión: para 2031 se prevé alcanzar una cobertura del 75,3% en agua y del 63,9% en cloacas, mientras que al finalizar el período inicial de concesión deberán alcanzarse como mínimo niveles del 90% y 75%, respectivamente”, completó el ministerio.
Pero las críticas a la privatización se acumulan. En junio, el juez Mariano López, del Contencioso Administrativo N° 2 de La Plata, dictó una cautelar: le ordenó no recortar inversiones, no postergar obras críticas y no relajar los controles de calidad del agua hasta que haya una evaluación ambiental, sanitaria e institucional. Además, giró a la justicia federal el planteo de la Defensoría del Pueblo sobre la legitimidad de la venta. Un amparo del intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, ya había contribuido a postergar la licitación.
En el Senado, Eduardo “Wado” de Pedro presentó dos proyectos para frenarla, con el apoyo de otros 11 senadores. Su argumento es que el agua es un derecho y no un negocio. Recuerda que con Aguas Argentinas en los 90 las tarifas se duplicaron en términos reales, faltó inversión y los líquidos cloacales se volcaban sin tratar. Con la gestión estatal, dice, la cobertura de agua pasó del 79% a más del 85% y la de cloacas del 60% al 70%.
Desde el ambientalismo, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) presentó un amparo colectivo junto con el Foro Hídrico de Lanús y otras organizaciones. Cristian Fernández, coordinador de Legales de FARN, sostuvo que la venta antepone la rentabilidad al interés público y pone en riesgo obras como el Sistema Riachuelo. Criticó que no hubo auditoría pública de obras pendientes ni pasivos ambientales. Y que la información técnica quedó en un “data room” reservado a los oferentes, sin audiencia pública, lo que a su juicio viola la ley de acceso a la información ambiental y el Acuerdo de Escazú.
Hay otro punto discutido: la licitación no tiene precio base, aunque toda oferta debe superar la valuación hecha por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE). Los diputados peronistas Ana Ianni y Florencia Carignano y los senadores Adán Bahl y Jorge Capitanich se presentaron ayer a la Justicia para denunciar que se cambió el método de valuación para privatizar AySA y otras empresas públicas.
Además, el contrato no promete agua y cloacas para todos dentro de los 30 años de concesión. La universalización queda para una eventual prórroga. Estos son las condiciones exigidas al nuevo contratista.
Periodo
Cobertura de hogares con agua potable
Con cloacas
Hoy
74,5%
63%
A 5 años
75,3%
63,9%
A 10 años
78,9%
65,3%
Fin de la concesión (mejor caso)
90%
75%
En el primer quinquenio, la cobertura de agua sube menos de un punto. El propio pliego habla de “estabilización operativa” antes que de expansión, y las obras grandes quedan mayormente fuera de la primera década. Una proyección de AySA ubica la cobertura del 100% de agua potable recién en 40 años, y el de cloacas cinco años después.
Encima, uno de los integrantes del consorcio, Arcos, no tiene los mejores antecedentes como operador de Águas do Río, en Río de Janeiro. En diciembre de 2024, el Procon Carioca, el organismo de defensa del consumidor de Río, la multó con 13,6 millones de reales por cortar el suministro durante un mantenimiento del sistema Guandu. En 2025 volvió a notificarla por una interrupción que afectó a 37 barrios en plena ola de calor. Las quejas ante el Procon pasaron de 48 en 2021 a 1.550 en 2024. La empresa puede alegar que heredó un sistema deteriorado de la estatal Cedae.
AR / NB

La tasa de suicidio entre adolescentes de 10 a 19 años cayó 36% entre 2014 y 2024, pero sigue por encima de los niveles de los años 80 y 90. Los varones de entre 20 y 29 años son los más afectados. Las provincias del norte argentino concentran los registros más elevados.
“Me salvaste la vida, te hago matambre a la pizza”: los vecinos de Zárate que evitan suicidios en el puente Brazo Largo
Desde 2023, el suicidio es la principal causa de muerte violenta del país y la comparación con lo que ocurría hace tres décadas resulta alarmante. Sin embargo, su evolución no fue igual en todas las edades, sexos ni territorios. Mientras bajó el porcentaje de adolescentes que deciden quitarse la vida, el nuevo Monitor de UNICEF vuelve a poner una señal de alerta en lo que ocurre entre los jóvenes de 20 a 29 años donde se registra un aumento del 14% entre 2014 y 2024.
El informe muesta que en 2024, el suicidio representó el 6,3% de las muertes entre los 10 y los 14 años. Estuvo en el octavo lugar entre las grandes causas de muerte. Pero a medida que se avanza en la edad, el porcentaje de jóvenes que se quitan la vida aumenta. Entre los 15 y los 19 años explicó el 14,7% de las defunciones y se ubicó como segunda causa de muerte, una posición que también ocupó entre los jóvenes de 20 a 24 años. En esta franja, los pocentajes pasaron de 12,8 a 14,6. “La reducción registrada entre adolescentes convive con un aumento en las edades posteriores, especialmente entre los 25 y 29 años.”, señala Unicef.
La tasa de suicidio entre adolescentes de 10 a 19 años alcanzó en 2014 uno de sus valores más altos, con 7,4 suicidios cada 100.000 adolescentes. Diez años después, se registra una reducción pronunciada entre los adolescentes de 15 a 19 años, con una caída del 36%. En cambio, entre los chicos de 10 a 14 años el pocentaje se redujo 28,5%.
De todos modos, el informe destaca que el nivel de 2024 continúa por encima del registrado durante buena parte de las décadas de 1980 y 1990, cuando la tasa se ubicaba mayormente entre 2 y 3 cada 100.000 habitantes.
Pero la comparación entre ambos grupos muestra una diferencia mucho más profunda: mientras la adolescencia temprana mantuvo tasas relativamente bajas a lo largo de todo el período, la tasa de 15 a 19 años creció con fuerza desde fines de los años noventa, superó los 10 suicidios cada 100.000 adolescentes en distintos momentos y llegó a 12,9 en 2014. En 2024 se ubicó en 8,3.
“El suicidio es una de las expresiones más graves de mortalidad evitable durante la adolescencia”, sostiene el informe. “Desde el punto de vista de la salud mental, esta etapa de su desarrollo se caracteriza por vulnerabilidades muy particulares determinadas por factores sociales, económicos y culturales”.
El otro rasgo que destaca el informe es la diferencia por sexo. Entre los 10 y los 14 años las tasas de varones y mujeres se mantienen relativamente parecidas. A partir de los 15 años, en cambio, la tasa masculina aumenta con mucha mayor intensidad y la distancia se amplía y es es 2,5 veces más que la de las mujeres. El informe identifica esta fuerte masculinización del riesgo como uno de los rasgos estructurales del suicidio durante la adolescencia tardía y señala que la brecha continúa durante la juventud temprana.
Los datos del período 2017-2024 también muestran que el 90% de los suicidios adolescentes registrados ocurrió entre los 15 y los 19 años. Entre las mujeres, esa proporción fue del 76,7%.
El informe también advierte que la tasa nacional puede ocultar realidades territoriales muy diferentes. Son las provincia del norte las que tienen las tasas más altas: Para el período 2017-2024, Salta presentó la tasa media anual más elevada, con 16,2 suicidios cada 100.000 adolescentes, seguida por Formosa, con 14,1, y Catamarca, con 13,6. Luego aparecen Santiago del Estero, con 11,1, y La Rioja, con 10,3.
Buenos Aires, pese a concentrar aproximadamente una cuarta parte de los casos del país, tuvo una tasa de 4 cada 100.000 adolescentes. En la Ciudad de Buenos Aires fue de 2,8. La tasa de Salta fue casi seis veces la de CABA y alrededor de cuatro veces la de la provincia de Buenos Aires.A
La mirada departamental profundiza todavía más esas diferencias. Aunque en localidades pequeñas las variaciones pueden ser abruptas –al comparar los suicidios con el total de la población–, el informe señala que entre 2017 y 2024, los tres departamentos con las tasas medias anuales más altas fueron Los Andes, Cachi y La Viña, todos de Salta, con 65,5, 48,4 y 41,1 suicidios cada 100.000 adolescentes, respectivamente. También aparecen entre los valores más elevados departamentos de Jujuy, Santiago del Estero, Catamarca, Santa Fe y Entre Ríos.
La distribución territorial tampoco permaneció estable. Si se comparan los períodos 2017-2020 y 2021-2024, el número de suicidios adolescentes cayó 6,5% en el conjunto del país, pero las trayectorias fueron diferentes según la jurisdicción. Mientras algunas provincias registraron descensos importantes, otras tuvieron aumentos, entre ellas La Rioja, Catamarca, Tucumán, Corrientes y CABA.
El Monitor señala que el descenso registrado desde 2014 constituye uno de los cambios más importantes del período reciente, pero plantea al mismo tiempo la necesidad de comprender qué factores explicaron tanto el aumento producido desde fines de los años noventa como su posterior reversión.
Para UNICEF, estos datos plantean la necesidad de pensar la prevención como un proceso continuo y no limitado a la adolescencia. El informe propone fortalecer las acciones de detección temprana en escuelas, centros de salud, servicios de protección y espacios comunitarios, mejorar las rutas de derivación y ampliar el acceso a servicios de salud mental adecuados para adolescentes.
El Monitor también advierte sobre las limitaciones de los registros disponibles. El estigma asociado al suicidio, las dificultades para determinar la intencionalidad en algunos casos y las diferencias entre los sistemas de registro pueden producir subregistro o problemas de clasificación. Por eso, UNICEF señala que las cifras deben interpretarse como una aproximación y como un piso mínimo de la magnitud del problema.

Mientras los suicidios crecen en el país, un grupo de voluntarios coordina con Gendarmería y el sistema de salud para asistir a personas en crisis en ese puente, donde se concentra la mayoría de los intentos de la zona. Presentaron un proyecto para agregar redes de contención. Lo mismo ocurre en el puente que une Corrientes con Chaco.
Los suicidios en Argentina aumentaron más del 22% en 2025: el impacto de la crisis económica en los varones jóvenes
En Zárate, un grupo de personas motivadas por sus convicciones morales y por las heridas de su pasado, resguarda la vida de aquellos que quieren dejar de existir, en medio del aumento exponencial de suicidios en todo el país. Se agrupan en la ONG Tu Esperanza –que pertenece a la Cámara Pastoral–, caminan por la ciudad y escuchan a vecinos desahogarse. En el último año, atendieron presencialmente a 204 personas en situaciones límites, y avisan que los casos aumentaron más del 20%. “No damos abasto”, dicen.
También hacen obras de teatro, dictan charlas en escuelas, fábricas y fuerzas policiales. Y tienen una teléfono abierto las 24 horas (3487-589876) para los momentos más oscuros, que en el último año sonó un promedio de 20 veces por semana, con picos de 3–4 por día. Pero sobre todo, este grupo de evangélicos destina gran parte de sus recursos vitales a monitorear el Puente Zárate-Brazo Largo.
Este complejo (que une Buenos Aires con Entre Ríos), es, a la vez, sinónimo de progreso –monumento histórico, considerada una de las arterias viales más importantes de Sudamérica–, y lugar más elegido de los habitantes de la zona para arrojarse al vacío. En Zárate, según Gendarmería y la ONG, hay alrededor de 10 intentos de suicidio por semana, y la gran mayoría ocurre en este puente que tiene una extensión de 30 kilómetros.
En el medio del puente hay cámaras de monitoreo y carteles con números telefónicos y mensajes pegados en columnas y barandas que alientan a la gente a no arrojarse. “No sé cómo voy a alimentar a mi familia, pero vi el cartel y te llamé; ahora me estoy bajando del puente”, le dijo un joven de 30 años que perdió recientemente el trabajo a María de los Ángeles González, encargada de la ONG Tu Esperanza. “El 80% de los casos que nos llaman son varones adultos jóvenes que perdieron su trabajo o están endeudados y no saben cómo salir de ese laberinto”, le cuenta González a elDiarioAR.
Tiene 43 años e integra la ONG –que fundó el director Rubén Orozco hace 9 años– tras superar una crisis (“me di cuenta que no quería terminar con mi vida, quería terminar con el dolor”). Junto a otras tres personas (Carla Palacio, Juan Manuel Coria y Valeria Moreira), hacen guardia de 8 horas durante todo el día, todo el año, a la espera de un llamado o un mensaje por redes. Coordinan su trabajo con el municipio, el hospital y capellanes especializados. Después de una intervención de urgencia, hacen un acompañamiento semanal.
El Centro de Monitoreo de Zárate es el primer eslabón. Desde las cámaras instaladas en el puente, empleados observan y detectan conductas “sospechosas”: un andar lento, las manos en la cara, la mirada sostenida en el río (“hay un gendarme que hace 25 años trabaja en el puente y sabe, a primera vista, si una persona tiene intenciones recreativas o fatales”, cuenta María). A continuación notifican a Gendarmería y a la ONG Tu Esperanza, que se trasladan en Uber o en un vehículo de Vialidad hasta el lugar. Hay veces que no se puede hacer nada, porque un auto frena de repente, el conductor baja y todo termina en segundos.
Otras veces llaman las propias personas desde el borde del puente (“Estoy en el puente, si no vienen me tiro”). Ocurre sobre todo al atardecer y en la madrugada. No sólo son zarateños, también se acercan habitantes de Baradero, Pilar, Campana, Capital Federal, incluso de otras provincias como Entre Ríos y Corrientes (“hace poco una chica viajó en Uber desde Corrientes, se arrojó y se salvó de milagro porque justo abajo estaban unos pescadores que la socorrieron”, detalla María). ¿Por qué eligen este puente? “La verdad es que no tengo una respuesta para esa pregunta”, dice María. “Lo que puedo decirte es que los folletos que pegamos salvaron muchas vidas. Por eso cuando llueve nosotros volvemos al puente, para revisar que no se hayan despegado”.
El Zárate-Brazo Largo no es el único caso. En el norte del país, el puente General Belgrano –que une Corrientes con Chaco– replica la escena a escala mayor: unos 560 voluntarios de la iglesia evangélica Casa de Dios, conocidos como los “Ángeles del Puente”, lo patrullan las 24 horas desde agosto de 2023, y en ese lapso registraron unos 260 intentos y rescataron a 163 personas; cinco se quitaron la vida frente a ellos.
Los dos viaductos figuran, con carácter urgente, en un proyecto de ley presentado en abril en el Congreso. Propone un programa nacional de prevención en infraestructuras de alto riesgo, con barreras físicas, mallas de contención, dispositivos antiescalamiento, cámaras y señalética con líneas de ayuda. El antecedente que citan los impulsores es el Golden Gate de San Francisco, que en 2024 completó una red de acero a lo largo de 2,7 kilómetros y redujo los suicidios un 73% en el primer año.
Cada día, al entrar en su oficina sobre una iglesia evangélica a 20 minutos del puente, o ante situaciones límites que irrumpen en su día, María se disocia (“Cuando una conoce el dolor, deja de mirarse a sí misma”). Recuerda muchos casos. Como el chico solitario que caminó horas desde Campana hasta el puente. O con el que hizo una videollamada durante todo el trayecto hasta que lograron manotearlo desde el borde. O el que iba decidido y tropezó y, desde el piso de acero y losa de hormigón, agarrándose la rodilla, levantó la cabeza y leyó “No estás solo, llamame”. Pero hay un caso que María evoca en su intimidad.
Eran las tres de la mañana. Hacía dos horas había empezado su turno. Estaba en la oficina de tres ambientes: dos habitaciones y una sala de estar con un escritorio, una computadora y un teléfono. En silencio, divagaba. Los pensamientos se dispersan a esa hora con la ciudad apagada. Era un típico martes de julio. El teléfono sonó.
–Necesito hablar– se escuchó entre el viento.
–Estoy para escucharte, corazón–.
La mujer había recorrido unos 250 metros. En la mitad del puente Zárate–Brazo Largo, bajo la noche cruzó desde el sendero peatonal y atravesó la vía ferroviaria. Llegó hasta el angosto espacio que hay junto a la baranda. A esa altura, el viento sube 50 metros desde las aguas turbias del Paraná y se siente con mayor fuerza. Miró a su costado y vio, en una columna, un cartel. “Puedes superar esto”, decía. Y un número: 3487-589876. Llamó.
–Me voy a matar
–¿Por qué, corazón? Contame
–Mi hermana se quitó la vida hace un mes. Vivo con mi mamá y con mi sobrina, porque mi hermana tenía una hijita... No sé cómo voy a llevar todo esto adelante.
Empezaron a hablar. María escuchaba. De pronto, preguntó:
–¿Y vos a qué te dedicas?
–Soy chef. Pero ya no aguanto más, me voy matar– dijo desde el borde del puente.
–Pero esperá, si a mí me encanta el matambre a la pizza.
La imagen absurda de un matambre a las tres de la mañana la obligó a salir de la oscuridad del túnel. Y el drama, de a poco, empezó a disolverse con la risa, excusa suficiente para postergar cualquier decisión.
Hablaron de otros platos y delicias. María desde su oficina. La mujer desde el puente. A veinte minutos de distancia.
–Tenés que cocinarle a tu sobrina, nena. Le vas a tener que enseñar.
–Sí– entre risa y llanto.
Dos horas después, a las cinco de la madrugada, María dijo:
–Andá bajando, corazón.
–Bueno, ya bajé del puente–, al rato dijo la mujer.
Después agregó:
–Loca, me salvaste a la vida. Cuando te vea voy a cocinarte ese matambre a la pizza.
–Yo solo quiero que llegues a tu casa y abraces a tu mamá y a tu sobrinita.
Siguieron hablando hasta que la mujer llegó a su casa.
–Ya llegué. Voy a entrar y voy a abrazar a mi mamá y a mi sobrina.
María todavía evoca el chirrido de la puerta al abrirse que escuchó del otro lado del teléfono, y suspira.
“La gente no escucha, habla por los oídos. Cada vez más, se escucha sólo para responder. Si escucháramos, muchas otras cosas cambiarían”, dice María.
En un par de horas, las dos mujeres habían construido un lazo que pocas veces se logra. Pasó un año desde aquella conversación, pero nunca se vieron, no se conocen en persona. Y María no comió el matambre a la pizza.
“Qué loco, ¿no?”, dice. “La vida tiene eso”.
Si vos o alguien que conocés necesita ayuda por una crisis emocional o pensamientos suicidas, podés comunicarte las 24 horas con la línea 135 (CABA y Gran Buenos Aires), al (011) 5275-1135 o al 0800-345-1435 desde todo el país. También es importante buscar atención en el centro de salud más cercano.

Caputo aseguró que el Presidente "cambió la forma de votar de un continente entero" y en la Casa Rosada celebran el resultado brasileño como una victoria propia. Sin embargo, algunas voces oficiales ya se preguntan qué lugar ocupará Milei si Bolsonaro llega al Planalto. Washington y Madrid, sus próximas escalas.
“Tengo un jefe que de la nada llegó a Presidente de la Nación, y en dos años y medio, cambió la forma de votar de un continente entero. Todo muy normal. ¿Quién no podría haber hecho lo mismo, no?”. El mensaje que Luis “Toto” Caputo publicó este miércoles en X podría pasar por otra muestra de los elogios que el ministro de Economía suele dedicarle a Javier Milei. Pero esta vez dice bastante más sobre el clima que se instaló en la Casa Rosada después de la victoria de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones brasileñas: el Gobierno ya no sólo reivindica al libertario como protagonista de un giro regional hacia la derecha, sino que empieza a atribuirle una influencia directa sobre ese movimiento.
Milei compró esa lectura antes que nadie. Llegó exultante a la reunión de Gabinete del lunes, donde definió el resultado brasileño como “un gran triunfo”, y convirtió la elección del país vecino en una nueva confirmación de la denominada “ola azul” que la Casa Rosada viene siguiendo elección tras elección.
El canciller Pablo Quirno ya había ensayado una interpretación parecida el domingo, cuando sostuvo que durante los últimos diez meses se habían celebrado siete elecciones en la región y destacó los resultados obtenidos por candidatos respaldados por Milei. El Gobierno busca construir así una secuencia continental en la que cada victoria de un dirigente ideológicamente cercano funciona también como una ratificación de la influencia internacional del Presidente argentino.
La elección brasileña terminó de alimentar esa narrativa. La Casa Rosada recuerda especialmente el viaje que Milei realizó en julio para respaldar a Bolsonaro cuando el escenario electoral aparecía más adverso. El vocero presidencial, Adrián Ravier, volvió sobre ese episodio esta semana y vinculó explícitamente aquel apoyo con el resultado de la primera vuelta. “En un momento en el que las encuestas le daban derrota a Bolsonaro, el Presidente viajó, brindó su apoyo y el resultado fue el que todos conocen”, sostuvo, antes de expresar el “deseo” y el “anhelo” de que Brasil también elija “las ideas de la libertad”.
El entusiasmo, sin embargo, convive puertas adentro con algunas dudas sobre lo que podría ocurrir si Bolsonaro finalmente se impone en el ballotage. No faltan voces oficiales que advierten, todavía en tono de especulación, que una victoria brasileña podría modificar también el equilibrio dentro de esa constelación de derechas que hoy tiene a Milei como uno de sus protagonistas más visibles. Brasil juega en otra escala por tamaño, peso económico y gravitación regional, y un Bolsonaro instalado en el Palacio del Planalto tendría inevitablemente una plataforma distinta a la que ofrece la Presidencia argentina.
La preocupación, expresada en términos bastante menos diplomáticos por algunos integrantes del oficialismo, es que Milei deje de ser el “niño mimado” de la nueva derecha latinoamericana. La paradoja empieza a asomar detrás de los festejos: el mismo triunfo que la Casa Rosada presenta como una confirmación del liderazgo regional del argentino podría terminar alumbrando a un competidor con mayor peso específico para ocupar ese lugar. Milei quiere que la ola siga creciendo, aunque eso también implique empezar a discutir quién la conduce.
Las próximas dos escalas presidenciales parecen hechas a medida para volver a mostrarlo en el escenario global. La primera será nuevamente Estados Unidos. Milei viajará la semana próxima a Washington y el miércoles 14 participará como invitado de honor de la Official Hispanic Heritage Gala, que se realizará en el Andrew W. Mellon Auditorium. La actividad es impulsada por Latino Wall Street y reunirá a dirigentes, empresarios e integrantes del universo conservador estadounidense y latinoamericano. Entre los invitados aparecen Matt y Mercedes Schlapp, referentes de la CPAC, y Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
El jueves 15, la agenda continuará con una reunión con la Cámara de Comercio de Estados Unidos, donde Milei tiene previsto pronunciar un discurso ante empresarios. También aparece entre las posibilidades una actividad en la embajada argentina en Washington vinculada con la lucha contra el antisemitismo, aunque esa escala todavía no estaba confirmada.
Será otro regreso a Estados Unidos apenas semanas después de su participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Aquella visita no incluyó una bilateral con Trump, aunque Milei sí mantuvo contactos con integrantes de su administración. La nueva escala vuelve a mostrar hasta qué punto Washington se convirtió en una parada recurrente de la diplomacia presidencial argentina.
Esta vez, además, el viaje quedará enmarcado por el calendario político estadounidense. Las elecciones de medio término se celebrarán pocas semanas después y Milei volverá a presentarse ante un auditorio ideológicamente cercano al trumpismo. Más que una bilateral clásica entre Estados, la escena que busca cultivar el Presidente es la de una comunidad política transnacional en la que pretende jugar como referente latinoamericano.
Después de regresar de Washington, Milei tiene previsto volver a viajar el 19 de octubre, esta vez rumbo a España. El desplazamiento ya estaba planificado antes del adelanto electoral anunciado por Pedro Sánchez, pero el nuevo calendario español terminó otorgándole una dimensión política adicional. El escenario español fue, de hecho, uno de los asuntos que se analizaron durante la reunión de gabinete del lunes pasado en la Casa Rosada, donde el Presidente repasó la convocatoria anticipada a las urnas y confirmó ante sus ministros las fechas de su próximo desembarco en Madrid.
Allí tiene prevista, entre otras actividades, una participación vinculada con el economista liberal Jesús Huerta de Soto. La visita se producirá en plena campaña para las elecciones anticipadas del 29 de noviembre y volverá a colocar a Milei cerca del universo político de Vox y Santiago Abascal, con quien mantiene una relación estrecha desde antes de llegar a la Presidencia. Después de celebrar el resultado brasileño, Milei también tiene motivos para seguir de cerca lo que ocurre del otro lado del Atlántico.
PL/MG

La inflación en territorio porteño subió en septiembre 0,1 puntos porcentuales frente a agosto (1,7%), volviendo a cortar la senda de la desaceleración, que había retomado el mes pasado, cuando bajó notoriamente frente al repunte de julio (2,9%), que había quebrado con tres meses en baja.
La inflación de septiembre en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) fue de 1,8 por ciento y acumuló un avance del 23,7% en los primeros nueve meses del año, según informó el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA).
De esta manera, el Índice de Precios al Consumidor de Buenos Aires (IPCBA) registró una variación interanual del 32,9% en el noveno mes del año, 0,4 puntos porcentuales por debajo de agosto (33,3%).
La inflación en territorio porteño subió en septiembre 0,1 puntos porcentuales frente a agosto (1,7%), volviendo a cortar la senda de la desaceleración, que había retomado el mes pasado, cuando bajó notoriamente frente al repunte de julio (2,9%), que había quebrado con tres meses en baja.
El reporte del organismo estadístico indicó que la variación de septiembre respondió fundamentalmente a las subas en las siguientes divisiones: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, Alimentos y bebidas no alcohólicas, Salud y Educación, que en conjunto explicaron el 64,9% del alza del Nivel General.
Entre dichos aumentos se destaca el incremento de 2,3% en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que sumó 0,47 puntos a la variación mensual del IPCBA, “debido a los ajustes en los valores de los gastos comunes por la vivienda y de los alquileres”.
Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles promedió un incremento de 2,3%, contribuyendo con 0,47 p.p. a la variación mensual del IPCBA, debido a los ajustes en los valores de los gastos comunes por la vivienda y de los alquileres.
Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una suba de 2,1%, con una incidencia de 0,37 p.p. en el Nivel General. Al interior de la división, los principales impulsos provinieron de Verduras, tubérculos y legumbres (11,3%) y, en menor medida, de Carnes y derivados (1,3%) y de Leche, productos lácteos y huevos (1,9%).
Salud aumentó 2,2% e incidió 0,21 p.p., al impactar principalmente las actualizaciones en las cuotas de la medicina prepaga.
Educación se elevó 2,9%, con una incidencia de 0,15 p.p., como resultado de los incrementos en las cuotas de los establecimientos de enseñanza formal.
El resto de las divisiones tuvo una incidencia positiva, aunque menor, en el Nivel General.
En términos interanuales, las divisiones Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, Alimentos y bebidas no alcohólicas, Transporte y Restaurantes y hoteles, fueron las principales responsables del incremento de los precios minoristas, explicando el 62,6% de la variación interanual del Nivel General.
Bienes y Servicios
Durante el mes de septiembre, los Bienes registraron una suba de 1,6%, por debajo de los Servicios que aumentaron 2,0%.
La dinámica mensual de los Bienes respondió fundamentalmente a los incrementos en los precios de los alimentos (principalmente verduras y, en menor medida, carnes y lácteos), de las prendas de vestir y de los medicamentos. En tanto, el comportamiento de los Servicios reflejó principalmente los aumentos en los valores de los gastos comunes por la vivienda y en los precios de los restaurantes, bares y casas de comida.
Le siguieron en importancia, las alzas en las cuotas de la educación formal y de la medicina prepaga y en los valores de los alquileres. En sentido contrario, las caídas en las tarifas del alojamiento en hoteles y en los precios de las entradas de cines, teatros y otros eventos, contribuyeron a quitarle presión a esta agrupación.
Así, en los primeros nueve meses del año los Bienes acumularon una suba de 19,0% y los Servicios de 26,4%. En términos interanuales, ambas agrupaciones se desaceleraron hasta: 27,6% i.a. en el caso de los Bienes (-0,9 p.p. respecto del mes previo) y 36,0% i.a. en el caso de los Servicios (-0,2 p.p.).