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Tras 11 días de bloqueos y protestas, el Gobierno boliviano desplegó un operativo conjunto de policías y militares para liberar rutas clave y garantizar el ingreso de alimentos, medicamentos y combustible a La Paz.
La Policía y las Fuerzas Armadas de Bolivia iniciaron este sábado una operación conjunta para despejar las principales rutas que permanecían bloqueadas en la zona andina desde hace 11 días por sectores campesinos de La Paz que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, según informaron medios internacionales.
La operación, llamada “Corredor humanitario”, movilizaba desde esta madrugada a unos 2.500 agentes policiales y 1.000 militares, informaron por separado a los medios los comandantes de la Policía, Mirko Sokol, y de las Fuerzas Armadas, Víctor Hugo Balderrama, quienes acompañan el desplazamiento.
Sokol sostuvo que el operativo tiene “la única finalidad de liberar” las rutas “y que los alimentos, los medicamentos, las ambulancias, el oxígeno (medicinal) puedan ingresar” a la ciudad de La Paz, la sede del Gobierno y el Legislativo nacional, permitiendo además “que los turistas que están varados en diferentes sectores (…) puedan retornar a sus países”.
El jefe policial instó a los movilizados en las rutas a que posibiliten que, “de manera pacífica puedan desbloquear” las rutas.
“No estamos yendo a enfrentar, de ninguna manera, simplemente a hacer el trabajo que nos corresponde de desbloquear las vías, garantizar la libre circulación y velar por los valores más fundamentales que están establecidos en la Constitución”, manifestó.
Entre las rutas bloqueadas están la que va hacia la región andina de Oruro y conecta con el centro y el oriente boliviano, una de las rutas hacia Perú a través de la localidad turística de Copacabana, a orillas del lago Titicaca que comparten ambos países, y una vía en el sur de la sede de Gobierno, precisó.
Por su parte, Balderrama señaló que la Policía va “en primera línea” y que los militares acuden al operativo “como un elemento de apoyo para cualquier situación”.
La Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos de La Paz ‘Tupac Katari’ piden con protestas callejeras y bloqueos de rutas la renuncia de Paz, al considerar que no puede solucionar los conflictos del país.
Además, una marcha de centenares de seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019) se acerca a la sede de Gobierno, a donde prevé llegar el lunes para demandar la renuncia del mandatario.
La Defensoría del Pueblo y la Iglesia católica pidieron el viernes que se abran “corredores humanitarios” para “garantizar el paso irrestricto de ambulancias, medicamentos, alimentos y combustible” e instaron a las autoridades a generar “espacios de diálogo efectivo” con los movilizados.
El Gobierno denunció un “plan macabro” supuestamente diseñado por Morales para “romper el orden constitucional” y que presuntamente está “financiado” por el narcotráfico, lo que el exmandatario rechazó.
Ocho países de América Latina expresaron su preocupación por la situación humanitaria en Bolivia.
Mediante un comunicado conjunto, la Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú rechazaron de forma unánime cualquier intento de desestabilización institucional de Bolivia.
“Rechazamos toda acción orientada a desestabilizar el orden democrático y alterar la institucionalidad del Gobierno constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia, elegido democráticamente en las Elecciones Generales realizadas en 2025”, señala el comunicado. Los ocho países reiteraron su firme “solidaridad con el Gobierno y el pueblo bolivianos”, indica la nota.
Exhortaron a todos los actores políticos y sociales de ese país “a canalizar sus diferencias privilegiando el diálogo, el respeto a las instituciones y la preservación de la paz social”.
Con información de Noticias Argentinas
JIB

El expresidente aseguró que la DEA y el Ejército buscan arrestarlo en Cochabamba. El Gobierno lo acusa de financiar movilizaciones con dinero del narcotráfico y enfrenta bloqueos, marchas y violentos enfrentamientos en distintas regiones del país.
La crisis política y social en Bolivia sumó este viernes un nuevo capítulo de extrema tensión luego de que el expresidente Evo Morales denunciara que existe un operativo conjunto entre la DEA estadounidense y el Ejército boliviano para detenerlo en las próximas horas. “Entre hoy y mañana el CIE, con la DEA, que llega de Paraguay, va a detener a Evo Morales”, afirmó el exmandatario en declaraciones a la radio cocalera Kawsachun Coca.
Sus declaraciones se producen apenas un día después de que el Gobierno de Rodrigo Paz anunciara el regreso de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) al país, con una oficina en La Paz dedicada al intercambio de inteligencia, aunque sin participación en operativos conjuntos.
La tensión escaló luego de que el vocero presidencial, José Luis Gálvez, denunciara la existencia de un “plan macabro” destinado a “romper el orden constitucional” mediante protestas, bloqueos y movilizaciones sociales que desde hace más de diez días exigen la renuncia de Paz.
Según el funcionario, el supuesto plan fue “pensado, financiado y operado” desde el Trópico de Cochabamba, principal bastión político y sindical de Morales y una de las regiones productoras de hoja de coca más importantes del país.
Gálvez sostuvo que detrás de las movilizaciones existe un “financiamiento oscuro” vinculado al narcotráfico y aseguró que esas redes buscan “hacerse del poder por la fuerza”. “Bolivia enfrenta uno de sus más grandes desafíos históricos: eliminar definitivamente los tentáculos del narcotráfico y sus redes criminales internacionales”, afirmó el vocero.
Morales rechazó las acusaciones y aseguró que el Gobierno deberá “demostrar las mentiras”. Además, cuestionó que se vincule a todos los sectores movilizados con el narcotráfico. El exmandatario también denunció que el Ejecutivo pretende declarar un estado de excepción, militarizar el país y trasladar tropas al Trópico de Cochabamba bajo el argumento de una supuesta amenaza contra la democracia.
Desde octubre de 2024, Morales permanece en el Trópico de Cochabamba protegido por cientos de seguidores que buscan evitar su detención en el marco de una causa penal por trata agravada de personas. La Fiscalía boliviana lo acusa de haber mantenido una relación con una menor de edad con la que presuntamente tuvo una hija durante su presidencia.
Mientras tanto, distintos sectores sociales mantienen protestas y cortes de rutas en varias regiones del país. Campesinos del altiplano paceño sostienen bloqueos desde hace diez días para exigir la salida de Rodrigo Paz, en rechazo a sus medidas económicas. La protesta cuenta con el respaldo de la Central Obrera Boliviana (COB), que inicialmente reclamaba un aumento salarial del 20 %.
El principal dirigente de la COB, Mario Argollo, aseguró el jueves que “el pedido único” de la central sindical es ahora “la renuncia del presidente por la falta de capacidad para solucionar los problemas estructurales del país”.
La COB y los sindicatos campesinos e indígenas fueron históricamente aliados políticos de los gobiernos de Morales y posteriormente de Luis Arce.
La conflictividad también se trasladó a las calles de La Paz. Miles de mineros cooperativistas marcharon este jueves desde El Alto hacia la capital para reclamar combustible, explosivos y nuevas áreas de trabajo.
La protesta derivó en violentos enfrentamientos con fuerzas antidisturbios cerca de la Casa Grande del Pueblo, sede del Ejecutivo boliviano. Los manifestantes intentaron derribar barricadas metálicas colocadas por la Policía y utilizaron cargas de dinamita, mientras las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos. Los choques duraron más de dos horas y dejaron al menos dos detenidos.
El presidente de la Federación de Cooperativas Mineras de La Paz (Fedecomin), Ladislao Prado, aseguró que las demandas del sector son “justas y necesarias” y aclaró que su protesta es independiente de la impulsada por la COB.
En paralelo, maestros rurales realizaron otra masiva movilización frente al Ministerio de Educación para reclamar aumentos salariales y rechazar la descentralización educativa. La protesta terminó con incidentes, destrozos en el edificio público y nuevos enfrentamientos con la Policía, que volvió a dispersar a los manifestantes con gases lacrimógenos.
El Gobierno informó además que ya son tres las personas fallecidas por no haber podido recibir atención médica a tiempo debido a los bloqueos de carreteras. Las autoridades responsabilizaron directamente a Morales y a los sectores movilizados por esas muertes y exigieron el levantamiento inmediato de los cortes.
A pesar de la escalada, el Ejecutivo insistió este viernes en que seguirá abierto al diálogo “con los sectores que quieran construir soluciones”, aunque advirtió que quienes “conspiren contra la democracia” deberán enfrentar consecuencias judiciales.
Con información de la agencia EFE

El conductor, que fue detenido en el lugar, apuñaló a un transeúnte mientras trataba de huir.
Un hombre fue detenido tras arrollar a varios peatones en la ciudad italiana de Módena y después apuñalar con un cuchillo a un transeúnte que trataba de impedir su huida del lugar.
El atropello dejó al menos siete heridos graves, cuatro de ellos en estado muy grave, según afirmó el diario italiano La Repubblica. El medio también citó a testigos que explicaron que el conductor iba a una elevada velocidad y que se llevó por delante a unas diez personas de forma aparentemente deliberada.
Las imágenes muestran al coche con la trompa completamente destrozada ya que colisionó con una tienda de la Via Emilia Centro. De acuerdo a La Gazetta di Modena, el alcalde, Massimo Mezzetti, acudió al lugar de los hechos y explicó que una de las personas heridas, una mujer, quedó aplastada entre el coche y el escaparate. “Probablemente tendrán que amputarle ambas piernas”, afirmó.
El alcalde explicó que el sospechoso, que también resultó herido, está siendo interrogado por la policía. El detenido, según Il Corriere della Sera, tiene unos 30 años y nació en Bérgamo de padres marroquíes, aunque se crio en Módena.

La caída del poder adquisitivo reorganiza el mapa del sector. Crecen las comidas rápidas de bajo costo, se profundizan los cierres en el segmento intermedio y el fine dining mantiene niveles altos.
Jóvenes ociosos y jubilados deslomados: el modelo que invirtió la pirámide laboral
Mientras se desploman los restaurantes típicos a los que concurría la clase media, al tiempo que la cocina premium gana estrellas Michelin y se concretan emprendimientos gastronómicos millonarios, hay un rubro –que no tiene salón ni mozos y no supera los 40 metros cuadrados– que creció en medio de la crisis socioeconómica. Son los locales low cost —pizza al corte, empanadas, hamburguesas—. En los últimos dos años se multiplicaron en todos los centros urbanos del país a un ritmo que el sector formal llama “refugio de emprendedores”.
El sábado pasado en Caballito, sobre av. Rivadavia, Antonela N. (36) esperaba, en una larga fila con su marido y sus hijas, la cena de Mr. Tasty: balde repleto de papas fritas con seis burger por $23.000. Esta joven familia tipo, en otro momento no tan lejano, salía los sábados a comer en restaurantes. Cada tanto, incluso, la pareja se reservaba algún viernes para beber “tragos de autor”. Pero en el último año sus ingresos se congelaron, ya no llegan a los casi $2.400.000 necesarios para pertenecer a la clase media porteña –según datos del INDEC– y tuvieron que recortar gastos.
“Si bien no pagamos alquiler porque mi marido heredó el departamento del padre, ya no podemos salir a comer afuera. Por eso empezamos a venir acá, es muy barato y a las nenas les gusta. Nos llevamos un balde de estos y vamos a casa a mirar algo en la tele”, cuenta Antonela y describe, al mismo tiempo, la reconfiguración de la escena gastronómica en Buenos Aires.
Julio Gauna, fundador y dueño del Grupo Desembarco, un imperio gastronómico que incluye Mr. Tasty, El Desenbarco, Dark Kitchens y Mila & Go., confirma la tendencia: “Cuando abrimos Mr. Tasty en 2024 teníamos un público joven, pero hoy en día la mayoría son familias que antes salían a comer y ahora pasan a comprar un balde con hamburguesas y papas y comen en su casa”.
“Hay recesión y la gente consume distinto, hoy el cliente busca precio, promociones y rapidez”, dice Gauna, que proyecta terminar el año con 200 locales en todo el país. “El año pasado abrimos 60 locales en seis meses, en uno de los momentos más recesivos del país; eso demuestra que hay consumo”, asegura.
Según los expertos, la gastronomía se está reorganizando en dos extremos –uno que se agranda y otro que se mantiene– mientras el centro colapsa. Los restaurantes y bodegones típicos están cerrando al tiempo que las sucursales de comida barata y rápida abren decenas por mes y la cocina premium acumula reservas con semanas de anticipación.
“Una de las particularidades de este modelo es ampliar la brecha entre ricos y pobres”, dice Hernán Herrera, coordinador del área de economía del Instituto Argentina Grande. “La quita de restricciones y cepos ha mejorado la vida de quienes pueden vivir en dólares y ha empeorado a las mayorías de la clase media. El ajuste del sector público impacta directamente en los negocios minoristas de todos los días”, explica.
Según la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), la actividad en restaurantes cayó 30% interanual. Los locales vacíos se multiplicaron en las principales arterias del microcentro, San Nicolás y Monserrat.
En simultáneo, los locales baratos y rápidos se agrandan. Según la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF), el formato crece entre el 8 y el 12% anual incluso en años de contracción, y nueve de cada diez locales franquiciados siguen abiertos diez años después de su inauguración, una tasa de supervivencia que ningún otro segmento del rubro puede mostrar.
“Los únicos locales que están teniendo un consumo sostenido son aquellos de ventas de productos low cost, sean pizzas, empanadas, helados o la parte gastronómica”, dijo recientemente Marcelo Bernardini, de la consultora Franquicias que Crecen. El fenómeno se entiende también por la facilidad de ingresar al negocio. Se precisa una inversión inicial que no supera los US$ 35.000, entre uno y tres empleados, gastos operativos mínimos y un recupero del capital, según estiman, en doce a dieciocho meses.
Mr. Tasty es una de las nuevas franquicias low cost con crecimiento vertiginoso. Fundada en 2024 por Julio Gauna como una dark kitchen, pasó en menos de un año de tener un solo local en Boedo a más de 60 en doce provincias, con otros 40 en construcción. Sus locales miden 40 metros cuadrados, no tienen salón y funcionan con siete u ocho empleados. Los precios arrancan en $4.000. “Está pensado para el trabajador que baja del tren, cansado, y quiere comer bien sin esperar”, dice Gauna.
Solo Empanadas, otra de las cadenas del segmento, inauguró entre dos y tres locales por mes durante 2025 con un ticket de entrada de US$ 25.000 y espacios de 40 metros cuadrados. El modelo también cambió el hábito de consumo que lo sostiene. “La gente no se sienta a almorzar, sino que come de parado”, dijo en otra entrevista Daniel Arce, de Franquicias que Crecen. “Hay uno o dos por cuadra y todos trabajan, porque cambió el consumo”.
“Yo prácticamente vivo a empanadas de estos locales”, cuenta Antonela, todavía en la fila de Mr. Tasty que avanza con rapidez. Según la Asociación de Pizzerías y Casas de Empanadas (APYCE), en Argentina se consumen cerca de 10 millones de empanadas por día; en plataformas de delivery, es el segundo plato más pedido, solo detrás de la pizza. “Trabajo de secretaria en microcentro hasta las cinco de la tarde. Antes me compraba una vianda, pero no tiene sentido. Ahora cruzo y me como dos empanadas, gasto $2.000 en el almuerzo”, dice.
Quizás quien mejor resumió la situación fue Claudio Messina, director de la empresa Fantoche, quien describió un aumento exponencial en la venta, pero lejos de ser mostrarse satisfecho se sinceró: “En muchos casos el alfajor reemplaza una comida...a veces yo digo es bueno para la industria, pero es malo para el país”. En un reportaje con Ahora Play, siguió: “Esto no es de hoy, desde la década del '80, cada vez que hay un problema económico y falta plata en el bolsillo de la gente el alfajor crece porque es la porción justa. Comes un triple con una gaseosa o un agua y tenés las calorías necesarias para seguir trabajando y gastás muchos menos que sentarte a comer en un restaurante”.
De acuerdo a datos de 2025, en Argentina se venden 12 millones de alfajores por día, esto implica 4.380 millones por año para un mercado liderado por las marcas que ofrecen los productos de menor costo con Guaymallén a la cabeza. Fantoche, en particular, aumentó sus ventas 32% respecto de 2024.
Mientras crecen los locales low cost y fast food como Mostaza –que anunció una inversión de US$ 40 millones para abrir 30 nuevos locales solo este año–, sobre la Costanera Norte, el llamado Distrito Joven concentra restaurantes de primer nivel inaugurados en los últimos dos años –Maro, Sendero Costanera, Fabric Dragón Blanco, Costa 70 70, Jano's Eventos–. “Parecen de Miami”, dice a elDiarioAR Martín Pittaluga, empresario gastronómico, dueño de La Huella y El Mostrador Santa Teresita de Olivos.
Esos nuevos restaurantes operan sobre tierras públicas concesionadas a privados. Jonatan Baldiviezo, abogado y fundador del Observatorio del Derecho a la Ciudad, dijo en una nota publicada en Clarín el pasado 4 de enero: “El acceso al río queda mediado por la capacidad de consumo. Si no te sentás a pagar, el espacio te expulsa”. Quienes pueden sentarse, en general, son el 6% de la población que actualmente concentra el 34% de la riqueza argentina, con un piso de ingreso de US$ 8.000 mensuales, según la una investigación de la consultora Moiguer.
“Veo una caída enorme del consumo. Primero porque Argentina está muy cara y segundo porque la gastronomía está atravesando una crisis muy fuerte. Hay mucha oferta, sí, pero sobre todo hay costos muy altos”, comenta Pittaluga, quien conoce las dos caras de la crisis.
En los años 90 quebró un restaurante en Buenos Aires y se fue a Uruguay. En 2001 fundó con dos socios el Parador La Huella en José Ignacio, sobre una playa que nadie frecuentaba y que hoy atiende hasta mil personas diarias en temporada alta. La Huella llegó al puesto 11 del ranking de los 50 Mejores Restaurantes de América Latina y es caso de estudio en Harvard Business School.
“Lugares de primer nivel como Don Julio, El Preferido o Happening tienen una fama y una clientela consolidada que los sostiene”, dice. “Tienen un plus. Puede ser la calidad, la ubicación, la tradición o la fama. Hoy tener una clientela consolidada vale muchísimo.”
Don Julio, el más citado, acumula estrella Michelin, estrella verde y un puesto en los 50 Best Latin America. En 2025, la Guía Michelin otorgó tres nuevas estrellas en Buenos Aires: Crizia, con el chef Gabriel Oggero, se sumó a Aramburu, el único restaurante con dos estrellas del país.
Mientras el fine dining acumula reconocimientos internacionales y reservas con semanas de anticipación, el mercado intermedio se contrae. En noviembre de 2025, el Financial Times lo registró con un título: “Más pizza, menos bife de chorizo”. El encarecimiento en dólares –el precio de un bife de chorizo con guarnición pasó de US$ 9,40 en 2023 a US$ 21,90 en 2025– expulsó al turista extranjero y aceleró el corrimiento del consumo local hacia los extremos.
En restaurantes de gama media y alta, la caída del consumo llegó al 40%, según la AHRCC –diez puntos por encima del promedio general–. El 76% de los argentinos redujo la frecuencia con la que sale a comer, según una encuesta de Kantar Insights. “Los restaurantes más cotidianos, los de clase media, donde la gente antes salía dos o tres veces por mes, ahora salen una sola vez, y muchos quiebran”, concluye Pittaluga.
LN/MG

Según confirmaron Hamás y el ejército israelí, el alto cargo del brazo armado de la organización terrorista falleció en el bombardeo orquestrado por las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) el pasado viernes.
El Ejército de Israel confirmó este sábado la muerte del alto cargo del brazo armado de Hamás en Gaza, Izz al Din Al Haddad, en sus ataques contra la ciudad de Gaza el viernes por la noche, según un comunicado castrense. “Las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel, el Ejército) y la ASI (Agencia de Seguridad de Israel, el Shin Bet) anuncian que ayer, viernes, en un ataque de precisión en la zona de ciudad de Gaza, el terrorista Izz al Din Al Haddad fue eliminado”, recoge el texto.
También en una conversación con EFE un alto cargo de Hamás confirmó su muerte, refiriéndose a Al Haddad como un “mártir”. “Israel asegura que el mártir era el único negándose a entregar las armas del movimiento (Hamás) y que por eso fue atacado, a pesar de la flexibilidad del movimiento a este respecto”, afirmó la fuente.
“Incluso después de atacar a sus líderes políticos y en el terreno, Hamás permanece comprometido con los términos del acuerdo. Sin embargo, enfatizamos que los mediadores deben apelar a Israel a adherirse a lo pactado”, añade.
Israel le atribuye el liderazgo actual de la rama militar de Hamás, las Brigadas Al Qassam, tras la muerte de su jefe, Mohamed Sinwar, en 2025. También le acusa de mantener rehenes en cautividad bajo su mando en la capital gazatí.
En la noche del viernes, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, informó de los ataques contra él a la familia de la exrehén Liri Albag (que salió de Gaza con vida), quien permaneció cautiva cuando Al Haddad lideraba a la milicia en la ciudad de Gaza. Izz al Din Al Haddad era uno de los últimos altos rangos de largo recorrido en Hamás en la Franja de Gaza.
La mezquita Suhada Al Aqsa de la ciudad de Gaza (norte) celebró en la mañana de este sábado el funeral de Al Haddad, según pudo comprobar EFE al asistir a la ceremonia. El funeral fue tanto de Haddad como de su mujer y su hija, también fallecidas en el ataque y cuyos cuerpos permanecían tendidos al lado. Apoyadas en la pared frente a los cadáveres había dos imágenes del militante en las que se leía “El comandante mártir: Izz al Din Al Haddad (Abu Suhaib)”.
En la mezquita se presentó el cadáver del alto cargo del brazo armado de Hamás, las Brigadas Al Qassam, envuelto en una bandera del grupo islamista y otra palestina. Según pudo saber EFE de los equipos de emergencias, el cuerpo quedó destruido tras el bombardeo israelí, por lo que el tejido permanecía cerrado.
En total, siete personas murieron en el bombardeo israelí contra Al Haddad en un edificio del barrio de Rimal de la ciudad. Son más de 850 desde que comenzó el alto el fuego en la Franja de Gaza en octubre de 2025.