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García-Mansilla y Cristina se suben a una calesita que seguirá girando en la Corte Suprema

García-Mansilla y Cristina se suben a una calesita que seguirá girando en la Corte Suprema

El juez nombrado en comisión y por decreto por el presidente Milei está en una encrucijada: seguir o no seguir en el máximo tribunal. La expresidenta tiene todas sus fichas puestas en una decisión de los jueces de la Corte, de quienes dependerá si continúa en libertad y si puede ser candidata.

Crece la presión en la Justicia para que García-Mansilla renuncie a la Corte tras el rechazo del Senado

El Senado le marcó la cancha a Milei y dejó a García-Mansilla al borde de la ilegalidad

Manuel García-Mansilla ya no tiene acceso a las causas que tramitan ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Desde el jueves por la noche, el juez nombrado en comisión y por decreto en el máximo tribunal por el presidente Javier Milei puede incurrir en un delito si cumple con el mandato presidencial. Es que por esas horas el máximo tribunal fue notificado de la medida cautelar dispuesta por el juez federal Alejo Ramos Padilla para que el nuevo juez cortesano se abstenga de intervenir en los expedientes que tramitan en la Corte hasta que se analice el procedimiento por el cual fue nombrado.

Este último viernes, García-Mansilla tampoco acudió a su despacho del Palacio de Justicia ni presentó la prometida nota a sus colegas de la Corte para plantearles que sean ellos quienes decidan sobre su futuro: si puede o no seguir siendo juez de la Corte en comisión y por decreto, luego de que el Senado rechazó su pliego. Los caminos del abogado conservador se bifurcan pero terminan en el mismo lugar: la preciada Corte. Por un lado, ejerce como juez en comisión y por decreto hasta fines de 2025; por otro, la mayoría de los senadores decidieron que no podrá ser juez de la Corte por el mecanismo que plantea la Constitución. Es como si estuviera disociado en dos entidades.

Manuel García-Mansilla junto al resto de la Corte. Una medida cautelar le impide firmar sentencias y su futuro es incierto.

En el tribunal, atravesado por el destino de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el decreto de Javier Milei, los colaboradores de los jueces se preguntan quién será capaz de inmolarse por García-Mansilla, con qué objeto. Les parece un sinsentido. “La decisión sobre si seguir o no como juez en comisión tiene que tomarla García-Mansilla, no sus colegas”, explican muy cerca de los jueces.

El jueves de esta semana será un día clave para entender cómo sigue la dinámica en la Corte. Ese día, los jueces deben reunirse en el acuerdo semanal para despachar fallos pendientes. ¿Se presentará García-Mansilla o acatará la cautelar de Ramos Padilla? ¿Qué va a pasar con las resoluciones administrativas de la Corte -–as que generan las peleas entre los jueces– y con los fallos judiciales que ya firmó García-Mansilla en estas últimas semanas? ¿Se caen como su pliego en el Senado?

En las horas siguientes a la sesión en la que los senadores votaron contra el deseo de Milei, la caída de los pliegos de los dos postulantes a la Corte tuvo una serie de lecturas políticas que no pasaron desapercibidos en terminales peronistas que tienen un pie en el ámbito judicial. Y en el fondo aparece la figura de Fernández de Kirchner.

Se esperaba que la historia diera un vuelco de 180 grados en la sesión del jueves. En febrero lo llamativo fue que García-Mansilla logró jurar como juez del máximo tribunal y el juez federal Ariel Lijo no pudo. Lijo eligió no renunciar como titular del juzgado federal número 4 y pedir una licencia al cargo para poder asumir como ministro de la Corte por decreto, pero el máximo tribunal le negó la licencia, con un voto del flamante juez mileísta. 

En el máximo tribunal aseguran que no habrá trámite exprés, como quiere el Gobierno, para definir si Cristina Fernández de Kirchner va o no presa por la causa vialidad.

Sin embargo, en las puertas de la sesión del jueves Lijo era el único de los dos candidatos que contaba con despacho favorable en la comisión de Acuerdos, paso previo a que los senadores voten en el recinto. García-Mansilla sumaba solo firmas de rechazo. Todo indicaba que Lijo tenía muchas más chances que su compañero de candidatura.

En los meses previos se especuló con que el peronismo-kirchnerismo podía llegar a negociar con el Gobierno aprobar los pliegos de los candidatos a la Corte a cambio de que se completen las vacantes en un sinfín de juzgados federales y se amplíe el número de miembros del máximo tribunal. Así Fernández de Kirchner podría definir una candidata propia como jueza cortesana: “Si ellos tienen sus monstruos, nosotros tenemos los nuestros”, planteó entonces a elDiarioAR una senadora alineada con la expresidenta.

En ese ida y vuelta se nombraba como pasamanos a Sebastián Amerio, secretario de Justicia Nacional y delfín de Santiago Caputo; al senador camporista Wado de Pedro; y al armador peronista Juan Manuel Olmos. Pero lo que se manejó siempre de manera crítica, con oscurantismo y especulaciones, terminó de estallar con la jura de García-Mansilla y la no-jura de Lijo. 

En medio de ese berenjenal cortesano, el máximo tribunal recibió la causa judicial de la expresidenta por el caso Vialidad, en el que fue condenada a seis años de prisión e inhabilitación especial y perpetua para el ejercicio de cargos públicos por corrupción en la obra pública de Santa Cruz. 

Cuando el expediente llegó a la Corte para analizar las condenas y absoluciones, Fernández de Kirchner recusó a García-Mansilla para que no intervenga en la causa y Milei declaró que “va a ir presa”. Se empezó a especular con que la Corte podría acelerar los tiempos y confirmar rápidamente la condena contra la exmandataria, dejar la sentencia firme y obligarla a ir presa y quedar inhabilitada para postularse este año en las elecciones.

En el máximo tribunal, aseguran que eso no sucederá y que el trámite de la causa contra Fernández de Kirchner tramitará con la normalidad (y lentitud) habitual. Nada de tiempos exprés. El reloj está a cargo del presidente de la Corte, Horacio Rosatti, quien maneja ciertos tiempos de los expedientes. Por ejemplo, cuándo enviarlo a la Procuración General de la Nación para que el procurador interino, Eduardo Casal, dictamine la posición del organismo sobre el caso. Es el primer paso antes de que los jueces analicen la causa. Puede demorar un año en manos del Procurador. O no. Depende ahora dle reloj de Casal.

Pero, claro, también hay factores externos: la presión política, la presión mediática, destacan en el tribunal.

Francisco Paoltroni y Javier Milei antes de que el senador fuera expulsado del bloque de LLA. Su voto era más que necesario para conseguir la aprobación de los pliegos de Garcia-Mansilla y Lijo.

Con García-Mansilla fuera de la Corte, se dilataría aún más una decisión sobre el futuro de Fernández de Kirchner. Salvo que Ricardo Lorenzetti se alinee con Rosatti y Carlos Rosenkratz, el máximo tribunal debería apelar a conjueces para alcanzar el mínimo de tres firmas para definir sobre la cuestión. Mientras tanto el tiempo electoral sigue corriendo y la fecha para definir candidaturas –tanto para la elección nacional, que es en octubre, como para la bonaerense, aún en suspenso– se acerca a pasos agigantados.

“La más beneficiada con lo del Senado fue Cristina. Se le dio una sobreviva, se le dio vuelta el reloj de arena”, interpretó un operador que ha entrado a la oficina principal del Instituto Patria. 

“El kirchnerismo buscó esa jugada y le salió bien. A qué conjueces va a llamar Rosatti para definir la suerte de Cristina. Ahora se le complican los tiempos al Gobierno”, planteó otra fuente que siguió muy de cerca el proceso de los pliegos de Lijo y Mansilla. 

Con una derrota que se avecinaba ya desde el comienzo de la semana, el manotazo de ahogado de la Casa Rosada fue intentar que ni siquiera haya sesión. Pero fracasaron los intentos de Guillermo Francos de convencer a los gobernadores peronistas para que no den quórum y tampoco pudo negociar con otros espacios, como los radicales Martín Lousteau o Pablo Blanco. Sin contar con lo caro que le salió la expulsión de Francisco Paoltroni de La Libertad Avanza (LLA). El jefe de la bancada de la UCR, Eduardo Vischi, hizo contorsiones para que Santiago Caputo retirara los pliegos pero también fue en vano. “Querían postergar la sesión, pero lo que pasó con los jueces por decreto más el caso $LIBRA envalentonó a la oposición”, contó una voz.

El último intento del oficialismo fue avanzar en el Senado con Ficha Limpia, proyecto que ya tiene media sanción de la Cámara de Diputados: la vicepresidenta Victoria Villarruel convocó a una sesión especial para el miércoles 9, mismo día en que la CGT apoyará la marcha de los jubilados y un día antes de la huelga de 24 horas. 

En caso de ser sancionada la ley, impulsada por LLA y el PRO, quitaría de la carrera electoral a Fernández de Kirchner porque impide que cualquier persona condenada en segunda instancia se presente a un cargo electivo. La Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena a 6 años de prisión contra la expresidenta en la causa Vialidad, la expresidenta presentó su recurso ante la Corte para revertir ese fallo y sólo queda que el máximo tribunal decida si deja o no firme la sentencia. Al final, todo termina en el mismo lugar.

ED/MC/MG

Con la amenaza de descalabro en ciernes, la verdadera dimensión de los Milei entra en juego

Con la amenaza de descalabro en ciernes, la verdadera dimensión de los Milei entra en juego

Un cuadro que va de lo ilegal en la Corte, lo alarmante en la economía y lo patético en Mar-a-Lago. Los “colosos” llegaron a una encerrona. Aspavientos de Santiago languidecen como música de fondo. Palabras ausentes de Kicillof en su desafío a Cristina. Guía urgente sobre un conflicto peronista "que no se entiende”.

Los hermanos Milei cumplen un tercio de su mandato en Casa Rosada. La última semana ofrece un elocuente cuadro de situación.

La secuencia incluyó un discurso mal leído y entreguista sobre las Islas Malvinas, una derrota abrumadora en el intento de designar dos cortesanos de currículum impresentable, la insistencia del Ejecutivo en que un intruso permanezca en el máximo tribunal y un viaje malogrado a Mar-a-Lago para conseguir una foto con Donald Trump. Con el mundo en vilo por el golpe comercial del presidente republicano y los activos argentinos en caída libre, Luis Caputo ofició de fan del “rockstar total” Milei en la enésima cumbre fascisto-kitsch a la que asisten. “Al menos, el viaje sirvió para que Toto no le diera otra entrevista a (Luis) Majul”, razonó un operador financiero entre los más convencidos defensores del plan económico, que no obstante objeta la pericia retórica del ministro.

Trump desbarató la economía global con una aplicación intempestiva, con pinta de chapucera, de aranceles masivos al comercio exterior. A la montaña rusa financiera se le soltó la cadena, pero la dimensión verdaderamente significativa para el empresario que ocupa la Casa Blanca se develará en el aumento de precios y los indicios recesivos en la economía norteamericana, cuyo verdadero alcance se demostrará con el tiempo. El objetivo declarado es que la producción de bienes y servicios se relocalice fronteras adentro de Estados Unidos. En el mientras tanto, el descalabro absoluto es una posibilidad.

El mundo se acomoda a los desmanes de Trump. Los commodities pierden precio y las monedas internacionales se acomodan ante el nuevo escenario.

¿Cómo encuentra este cisne negro a la Argentina? Con el peso sobrevaluado y una atadura estricta de la política cambiaria, como si rigiera una convertibilidad, pero con reservas negativas en el Banco Central. Allí está la magnitud del éxito de los “colosos” al mando de la economía argentina, al cabo de año y medio de un Topo implacable con el Estado y cruel con los habitantes, y con el influjo de un blanqueo récord a pedir de evasores. Expertos en evaporación de dólares, con o sin crecimiento.  

La cáscara del Gobierno de los Milei adquiere entonces su verdadera dimensión. Los insultos y las provocaciones del mandatario y sus seguidores resuenan como música de fondo del experimento, mientras suceden los problemas reales. El Todopoderoso Santiago se vuelca a celebrar en Twitter discursos de poca monta de senadores amigos y fracasa en un manotazo para anular una sesión en la Cámara Alta, convocada formalmente para tratar los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla, lo que habría significado un autogolpe. Las versiones de la irascibilidad descontrolada de Javier Milei se tornan cada vez más frecuentes, mientras la guillotina de Karina asusta cada vez menos: los Milei ya vulgarizaron demasiado el elenco como para generar miedo.

Allí está la magnitud del éxito de los 'colosos' al mando de la economía argentina, al cabo de año y medio de un Topo implacable con el Estado y cruel con los habitantes

El Ejecutivo gasta fondos propios o de YPF, seduce con cargos en la UNESCO y alguna otra sortija para atrapar a un Kueider, y apenas consigue dar vuelta a un par de santacruceños, algún chaqueño, una tucumana, un catamarqueño, una neuquina, un correntino, Luis Juez y poco más. El Triángulo de Hierro quedó retratado en su fracaso estrepitoso en el Senado.

Lo esperpéntico en Mar-a-Lago

Los trolls ultras y el Grupo Clarín se volcaron a convencer a incautos de que la Casa Blanca había privilegiado a Milei a la hora de establecer aranceles más bajos que al resto de los países. Desde el primer minuto de Milei en Casa Rosada, los primeros se dedican a falsear cada estadística o información pública a cambio de un sueldo estatal, algún contrato o migajas. Clarín juega en otras ligas, por ejemplo, terminar de consolidar uno de los mercados de telecomunicaciones más concentrados del mundo.

Aconteció que el cúmulo de acciones lisonjeras para seducir a los extremistas instalados en Washington y Tel Aviv tuvo, a la hora de establecer un arancel a las exportaciones, el mismo valor que el resto de los países de Sudamérica (10%), varios de ellos con gobiernos de izquierda.

El canciller, Gerardo Werthein, socio de Majul en la radio El Observador y beneficiario de titulares promocionales en los medios, se ocupó de difundir un probable encuentro entre Milei y Trump en la residencia del republicano en Mar-a-Lago, Palm Beach, estado de Florida.  

Werthein negoció la fallida foto con un tal Glenn Parada, evangelista oriundo de El Salvador, y otro tal John Rourke, dueño de una mudadora, gestores del sello Make America Clean Again que otorgó el premio American Patriot al mandatario argentino. Esos dos personajes de la periferia ultraconservadora de Texas y Florida remiten a una catadura moral y profesional similar a la de los marginales elegidos por los Hermanos Milei para lanzar su criptomoneda $LIBRA: cazadores de fotos que ven en la dupla gobernante argentina una oportunidad para hacer negocios. Los Milei vuelven a coquetear con arribistas semanas después de haber sido relatados en todo el mundo como los organizadores de la presunta criptoestafa, pese a las promesas de que “levantarían un muro” más estricto para no atraer a tanto indeseable. No salió.

El promotor evangelista salvadoreño Glenn Parada (derecha), junto al reverendo Cleon Bryant. Parada le vendió a Gerardo Werthein que le conseguiría una foto con Donald Trump

Lo que fue un raid de Milei saludando a mujeres extraídas de una comedia del canal Hallmark, con el ministro de Economía celular en mano para captar el momento, fue imaginado como el espaldarazo final que daría Trump al demorado acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La desesperación que denota el viaje es razonable. Si el FMI no arroja otra montaña de dólares al país que ya es, por lejos, su principal deudor, el Gobierno de los Milei estará acabado.

Caputo condujo al Presidente a una encerrona bajo la teoría de que el congelamiento de la base monetaria impediría cualquier espiral devaluatorio como el que lastró al Gobierno de Mauricio Macri, en la anterior misión del ministro. Esa elucubración era desmerecida como terraplanista por muchos economistas, aunque la mayoría, por razones ideológicas y de las otras, preferían disimular y valorar en público el gran “mérito” de la motosierra, así como elogiaban a Macri en 2017 por su “regreso al mundo”.

Ahora resulta que las posiciones en pesos, tras crecer año y medio a tasas muy superiores a la devaluación controlada del dólar oficial de 2% mensual, se pueden desarmar de un momento a otro y buscar la moneda norteamericana, con el Banco Central carente de todo poder de fuego. Es tan precaria la situación, que cualquier transferencia proveniente del FMI con sus estándares habituales —un anticipo de hasta 30% del programa de financiación y, el resto, en cuotas, de acuerdo a metas— sería vista como la antesala de una estampida. El escenario “positivo” —que el organismo se desprenda de inmediato de US$15.000 millones a carpeta cerrada, un muro para defender al peso, por mera orden de Trump— dejaría al país ante una deuda de US$60.000 millones sólo con el FMI. Los hijos y los nietos de Caputo heredarán su fortuna y la suma de préstamos orquestados por el ministro seguirá pesando en la mochila del pueblo argentino.

El dueño de una mudadora John Rourke, Javier Milei y el evangelista salvadoreño Glenn Parada, en ocasión de la entrega de un premio al mandatario argentino, el 3 de abril de 2025, en Mar-a-Lago.

Sí se entiende

El riesgo de descomposición acelerada de la apuesta de los Milei encuentra al peronismo inmiscuido en una interna entre Cristina y el único dirigente peronista que puede al menos esbozar la idea de desafiar su liderazgo, Axel Kicillof.

El eje Instituto Patria-La Cámpora coincide con el grupo más cercano al gobernador bonaerense en que el límite de la pelea debería ser “no regalarle la victoria a Milei”. Ambos se acusan mutuamente de transgredir esa premisa con temeridad.

Una narrativa extendida indica que la disputa “no se entiende”. Cabe sospechar de quien la sostiene. Lo que está en juego es la conducción de la versión de centroizquierda del peronismo, la única que se demostró viable en términos electorales desde principios de siglo, y que tuvo a un Kirchner (él o ella) como jefe indiscutido, al menos hasta 2019. El choque incluye una forma de construcción y estrategia, y más solapadamente, diferencias de contenido.

La Cámpora abona la idea de que el motor de la pelea es “un capricho” y la ambición personal de Kicillof. El relato indica que un grupo sin visión política, ni presencia territorial, ni siquiera identidad peronista —los axelistas— se precipitó sobre el intento de jubilar a Cristina. Kicillof, su mano derecha, Carlos Bianco, y el resto de “los Clío” son —en una retórica cada vez menos cuidada— “traidores” de quien les dio todo lo que consiguieron hasta ahora.

Cristina ejerce el liderazgo con todas las herramientas con las que cuenta: convencimiento, látigo, chequera y el peso de su representatividad. A veces, con difundir una encuesta real, le alcanza a la expresidenta para disuadir a tentados con lanzarse al monte.

Cristina, dos veces presidenta, vicepresidenta, senadora y diputada es también una abuela dedicada a su nieta, y está a dos párrafos de ser condenada a prisión domiciliaria durante varios años por tres o cuatro firmas desprestigiadas

Esos mismos recursos los usó durante el período más virtuoso de sus gobiernos, aquél que llevó a cabo transformaciones valiosas desde una perspectiva progresista, y ahora le sirven para sostener la vigencia de su apellido en la conducción del peronismo, sin norte, ni mirada crítica, ni mirada trascendente, ni vocación efectiva por construir una mayoría para vencer a la ultraderecha.

¿Cuestionamientos? Cristina, dos veces presidenta, vicepresidenta, senadora y diputada, es también una abuela dedicada a su nieta, y está a dos párrafos de ser condenada a prisión domiciliaria durante varios años por tres o cuatro firmas desprestigiadas que ocupan sillas en la Corte Suprema. Pedirle un acto de introspección y la cesión voluntaria de su corona sería un acto de irrealismo político, que desconoce la personalidad que trajo a Cristina hasta acá.

Así las cosas, le corresponde a Kicillof llenar de contenido político su desafío y dar la talla para doblegar a uno de los liderazgos más importantes de la historia democrática. Si los Kirchner pintan el proyecto del gobernador bonaerense como una obra de la mezquindad, la pelota queda en campo del mandatario provincial para demostrar lo contrario.

No alcanza con que los axelistas describan desplantes de Máximo y su entorno; contradicciones flagrantes de quienes reclamaban a los sucesores probables de Cristina “tomar el bastón de mariscal”, pero amonestan el más módico esbozo de autonomía; errores lacerantes como la promoción del todavía vigente Martín Insaurralde; y el egoísmo y la endogamia de quienes prefieren erosionar al dirigente político con mayor proyección para enfrentar a la ultraderecha.

Dicho encuadre —el de la enumeración de las presuntas inconductas camporistas— sigue ubicando el eje del conflicto en disidencias de carácter, cálculo e intenciones. Si tan inaceptables son las prácticas éticas de Cristina, Máximo, La Cámpora y el Patria, y tan inhábil es su estrategia política, y eso es todo lo que el axelismo tiene para decir, entonces cabe la pregunta de cómo pudo Kicillof haber aceptado tan ingrata compañía hasta arribar a su puesto actual.  

Pasa el tiempo, y aunque el gobernador ha demostrado principios éticos, convicciones ideológicas y capacidad de gestión muy superiores a otros “disidentes” que asomaron la cabeza a lo largo de veinte años de kirchnerismo, el destino de la neutralización y el olvido es una hipótesis sobre la mesa, y a no muy largo plazo.

Guía

Ya que “no se entiende”, el siguiente punteo intenta aportar elementos de comprensión del estado del conflicto y lo esperable en los próximos días, sobre la base de consultas a fuentes calificadas de ambos lados:   

  • En el camino para desarticular el proyecto de Kicillof, el eje Cámpora-Patria está mostrando dotes de generosidad que estuvieron ausentes en armados electorales previos, razón por la cual crecieron las disidencias que el gobernador bonaerense supo hilvanar en su bandera Derecho al Futuro.
  • Cristina repasa la lista de los intendentes, dirigentes sociales y legisladores que firmaron la adhesión al desafío de Kicillof, en una cantidad superior a la esperada por el sistema político. Los suscriptores del desafío demuestran, para los axelistas, que existe un kirchnerismo amplio que no acepta la conducción de Máximo Kirchner. Con ese listado en mano, La Cámpora elucubra boletas electorales con puestos de legisladores y concejales abiertos a quienes acepten deponer su actitud, de modo de vaciar a Derecho al Futuro. En tándem con la procrastinización de las definiciones de Kicillof, el cristinismo empieza a tener éxito en torcer voluntades.
Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, blanco predilecto del eje La Cámpora-Patria.
  • “Le dijimos a Axel que pusiera la fecha de la elección cuando nos reunimos en enero en Villa Gesell. Era la forma de mostrar iniciativa política y los tomaba por sorpresa. Ahora es tarde y cualquier cosa que haga, va a ser a la defensiva”, elabora una persona que estuvo presente en esa cita veraniega. “Eso hubiera sido romper, y no es lo que Axel quiere”, argumenta una voz próxima al gobernador.
  • Dentro del bloque del mandatario, hay halcones y palomas, y axelistas y kicillofistas. Las categorías se cruzan. A los axelistas —los unidos por cuestiones ideológicas y de proximidad personal con el mandatario— los llaman despectivamente “los Clío”, identificación que había quedado en desuso y se retomó, tanto por parte de kicillofistas como de camporistas.
  • Algunos describen el proyecto de la senadora cristinista Teresa García —cofirmado por camporistas y massistas— para la convocatoria a elecciones “concurrentes” —el mismo día para diputados nacionales y, en urnas separadas, legisladores provinciales y concejales— como un virtual “golpe de Estado”, ya que el llamado a las urnas para cargos provinciales corresponde al gobernador. El sector halcón —que alberga a axelistas, kicillofistas, peronistas clásicos, intendentes y legisladores— puja por un decreto de Kicillof para llamar a elecciones desdobladas y acelerar la ruptura con el eje Cámpora-Patria.
  • Los menos radicalizados del axel-kicillofismo consideran inaceptable que La Cámpora actúe –según dicen– como un bloque opositor de un gobernador asediado por los Milei, pero prefieren conservar la unidad. El sector paloma asegura que el mandatario no está dispuesto a ejecutar la ruptura y admite que el desdoblamiento es conversable bajo ciertas condiciones. Aspira a que, en caso de que la división finalmente se produzca, sea computada a la cuenta del cristinismo. “Si la decisión de desdoblar estuviera tomada, ya habría salido el decreto de cronograma electoral”, expone una fuente de ese núcleo.
  • El eje Patria-La Cámpora evalúa un escenario de listas integradas con el kicillofismo bajo la condición de que el gobernador desista del desdoblamiento. Algunos esbozan que el armado, con Máximo Kirchner a cargo de la lapicera, sería amplio, con casilleros libres para hombres y mujeres propuestos por el gobernador, pero otros limitan la generosidad a un escarmiento definitivo para los axelistas más duros y para Andrés “Cuervo” Larroque, excamporista y conductor de La Patria es el Otro.
  • Si el decreto para anticipar las elecciones provinciales es firmado por Kicillof, el eje Cámpora-Patria no lo desafiará ante los tribunales, pero tampoco vislumbra ningún tipo de integración de listas.
  • En ese esquema, Cristina encabezaría la nómina de diputados provinciales por la tercera sección electoral, la que habitan La Matanza, Lomas de Zamora y Avellaneda, entre otros partidos del oeste y sur del Gran Buenos Aires. El objetivo de la postulación de Cristina para un cargo provincial sería “nacionalizar” la elección y evitar que se municipalice o se descentre hacia cuestiones de “inseguridad”, pasibles de ser manipuladas en campaña por los manoduristas con métodos mafiosos y dramáticos. ¿Argumento raro? Sí. ¿Forzado? También.
  • En el kicillofismo perciben a Sergio Masa en alianza táctica con Máximo y Cristina, y le atribuyen menos representatividad de la que dice tener. Sobre Juan Grabois, en La Cámpora y en La Plata le asignan una búsqueda de representación genuina de excluidos del sistema, pero citan una definición poco halagadora de “extorsionador” a la hora de negociar espacios, supuestamente admitida por el dirigente de Argentina Humana.
  • Una idea que tomó fuerza en los bloques legislativos cristinistas es que, si hay votación en fechas separadas, no se suspenderían las primarias para el tramo provincial. Argumentan que sería el modo de resolver la interna sin arriesgar la división en varias marcas, y así ceder una victoria a las derechas y ultraderechas unidas. De ese modo, los bonaerenses irían tres veces a las urnas en 2025.
  • Existen las mentes frías que no ven con malos ojos la competencia en octubre, como un modo de medir representatividades en una elección de medio término, con el objetivo de sumar ambos bloques en 2027.
  • Los axelistas entienden que la fecha límite para la definición de la convocatoria a elecciones es el próximo jueves 10 de abril. Dos días antes, los bloques de La Cámpora y el Frente Renovador intentarán acordar con las derechas para aprobar el proyecto para unificar los comicios, aunque su potestad legislativa es negada por Kicillof.

SL/DTC

slacunza@eldiarioar.com

 

  

 

Bahía Blanca: encontraron el cuerpo de Pilar Hecker, la niña de 5 años que estaba desaparecida junto a su hermana

Bahía Blanca: encontraron el cuerpo de Pilar Hecker, la niña de 5 años que estaba desaparecida junto a su hermana

El cuerpo de Pilar Hecker, de 5 años, fue encontrado hoy tras un mes de búsqueda, luego de que fuera arrastrada junto a su hermana Delfina, de un año, durante el trágico temporal que azotó a Bahía blanca y sus alrededores.

El hallazgo se produjo esta mañana en la zona de baterías de la Base Naval Puerto Belgrano de la Armada Argentina y la información fue dada a conocer por el fiscal General de Bahía Blanca, Juan Pablo Fernández.

“Se produjo el hallazgo del cuerpo de Pilar Hecker, la niña de 5 años desaparecida durante la Inundación. La Agente Fiscal Marina Lara se encuentra en estos momentos en la zona de Baterías de la Armada Argentina corroborando la situación”, escribió Fernández en su cuenta de X.

Fuentes judiciales revelaron que si bien “todavía falta el reconocimiento formal de los padres”, es un hecho que se trata de Pilar porque “son todas las características de la niña con las ropas indicadas oportunamente”.

El hallazgo se produjo a un mes del temporal que hasta el momento -sin contabilizar a Delfina y Pilar- había dejado 16 víctimas fatales y cientos de familias afectadas en toda la región.

NOTICIA EN DESARROLLO

MU con información de la agencia NA

Trump entierra la era de la globalización y deja a su amigo Milei en el abismo

Trump entierra la era de la globalización y deja a su amigo Milei en el abismo

El país que impulsó la liberalización del comercio a partir de la Segunda Guerra Mundial y que controla el 25% del PBI global está provocando un giro proteccionista. Está por verse si las demás potencias lo siguen. La Argentina marcha a contramano.

MAPA - Los aranceles anunciados por Trump, país por país

A la Segunda Guerra Mundial le precedió una guerra comercial, el proteccionismo de unas potencias contra otras. Tras el conflicto bélico, no sólo se creó la Organización de las Naciones Unidas sino también las llamadas instituciones de Bretton Woods -por el nombre del área de Estados Unidos donde se acordó su nacimiento-, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, que promovieron una paulatina liberalización del comercio. Fue la fase de mayor globalización nunca jamás alcanzada por el capitalismo, que derivó en una progresiva mudanza de fábricas desde la superpotencia y otros países ricos hacia otras naciones emergentes, con China a la cabeza en las últimas cinco décadas. Pues ese mundo se terminó con los aranceles del 10% al 50% que impuso Donald Trump a las importaciones de casi todo el mundo, excepto sus socios de América del Norte, Canadá y México.

Que la economía que representa el 26% del PBI mundial ponga fin a la globalización abre un interrogante sobre si el restante 74% seguirá sus pasos o intentará comerciar entre sí. Por lo pronto, la historia de guerras comerciales promete un tiempo de más inflación y menos actividad económica en el mundo. Ante la incertidumbre generalizada por un fin de época, los capitales especulativos huyen de los mercados inciertos -como la Argentina- y se refugian en los más seguros. Por eso se devalúa el peso, las acciones y los bonos de la deuda, con el consiguiente alza del riesgo país a 925 puntos básicos, el mayor nivel desde noviembre pasado.

Caen los precios de las materias primas como las que produce nuestro país, desde las cosechas del campo hasta el petróleo de Vaca Muerta. Y encima no sólo habrá dificultades para exportar a Estados Unidos, salvo que Javier Milei consiga que su amigo Trump le conceda excepciones especiales a los aranceles aunque no las haya recibido en su reciente viaje relámpago a Mar-a-Lago.



Pero el mayor problema es que el libertario, a diferencia del presidente estadounidense, está abriéndose a las importaciones, entre rebajas arancelarias y paraarancelarias (medidas antidumping) y sobrevaluación del peso, con el fin de bajar la inflación aunque sea a costa del empleo. Es así que exportadores de China y muchos otros países podrán encontrar en la Argentina, 0,6% del PBI mundial, un pequeño mercado donde liquidar parte de lo que ya no le venden a Estados Unidos o tal vez desplacen exportaciones argentinas a otros mercados, como Brasil, 2% de la economía planetaria.

“Es un cambio de época”, opina Fernando Navajas, integrante de la Academia Nacional de Ciencias Económicas y de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL). “Después de la Segunda Guerra Mundial, la ONU, el FMI y el Banco Mundial fortalecieron las tendencias a la globalización, el comercio internacional, el multilateralismo, la creciente inversión extranjera. Entre los 50 y 60 comenzó la relocalización de fábricas y la regionalización del comercio. Tras la crisis del petróleo en los 70, se dio una subida de escalón en el capitalismo financiero... Siempre fue financiero el capitalismo pero a partir de ahi tubo carácter muy marcado rol de las finanzas. El comercio crecía al doble que el PBI y ahora eso está en duda”, señala Navajas.

“Sí vas ahora a un mundo con algún sesgo de regionalismo y por eso Estados Unidos no fue tanto contra México y Canadá. La Argentina intenta meterse en EE.UU. hoy tratando de limitar el daño al aluminio, el acero, el vino”, observa el académico. “No queda otra que negociar, no estás con la fortaleza para poner represalias. Aunque tampoco es para celebrar como hizo (el voceo presidencial, Manuel) Adorni que nos hayan puesto un 10% de arancel, lo mismo que a Brasil, Chile y Colombia. De ahi a que podamos entrar a EE.UU. con nuevos productos es otra historia, no depende del arancel sino de otras condiciones como el tipo de cambio. Hoy somo un país caro. Lo que tenés en tu plan es vender más commodities como minería y petróleo. Colombia, Chile, Perú y Centroamérica tuvieron más posibilidades de entrar con ciertos productos a EE.UU. con sus tratados de libre comercio (TLC)”, diferencia Navajas. Además, alerta de riesgo de un TLC como el que pretende Milei con Trump porque implicaría nuevas reglas de patentes que perjudicarían a las farmacéuticas locales y a los productores agropecuarios que usan semillas de las multinacionales.

Para Navajas, sería “complicado” que otros países vendan sus saldos exportables en la Argentina no tanto por la rebaja de aranceles y otras barreras sino por el peso sobrevaluado, que abarata importaciones. Pero además corren riesgo exportaciones argentinas a otros mercados. “En España ya hablan de vender vino que iba a EE.UU. en el Mercosur”, señala. Por último, alerta sobre la cotización de las materias primas por la previsión de recesión global: “¿Qué va a pasar con las commodities? Hay que separar el impacto inicial de la tendencia, pero hay caídas preocupantes que te pegan en el campo, el petróleo, que te hace ruido en los planes de inversión”. El crudo que se extrae en Vaca Muerta con el método del fracking necesita un precio atractivo para justificar su desarrollo. Si no, las petroleras prefieras el petróleo convencional, el que se saca con sólo perforar el pozo, sin tener que inyectarle agua, químicos arena para fracturar la roca subterránea donde anida el hidrocarburo.

Las exportaciones de cereales serían muy afectadas por los aranceles que impuso Trump.

“Desde los 40 ha habido un crecimiento de la globalización, un armado de cadenas de valor cruzando fronteras y ahora, de repente, se plantea un retroceso a eso”, coincide el economista Francisco Eggers, profesor de la Universidad de La Plata. “Pero EE.UU. no es la única economía mundial, no necesariamente el resto del mundo va a dejar de comerciar entre sí. Puede compensarse lo que no entre a EE.UU. por desvio de flujo de comercio al resto del mundo, con lo cual habría incluso más comercio. Pero hay un retroceso en la postura de EE.UU. a favor de la globalización. No estoy seguro de que sea una tendencia mundial, pero sí que provoca un cimbronazo mayor que la pandemia, un cambio de precios relativos importante.”

“Para la Argentina el impacto directo no es demasiado, no creo que por 10% de arancel haya gran sustitución de nuestros productos en EE.UU. e incluso hay empresas que pueden llegar exportar a EE.UU. via la Argentina en lugar de hacerlo desde países con más arancel”, se refiere por ejemplo a Vietnam (con 46%) o China (con 34%). “Pero lo más importante es el efecto indirecto por el remezón que hay en la economía mundial, con el riesgo país arriba de 900 puntos, por el fly to quality (vuelo hacia la calidad), donde el que tiene bases frágiles se golpea más fuerte.”

“El país que promovió la globalización y su institucionalización en la OMC (Organización Mundial del Comercio), que redactó el manual del libre comercio que se instauró en buena parte del mundo, que lideró la producción en Asia para bajar costos, ahora se convierte en el verdugo de ese modelo”, sentencia Diana Tussie, profesora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). “Mientras tanto le deja todo servido en bandeja a China, que se erige en abanderada para evitar una guerra comercial. A nivel global, la política comercial que impulsa EE.UU., afectará el flujo del comercio internacional.” 

“Si bien la Argentina no es un blanco para Trump tampoco recibió un trato preferencial en el reparto de aranceles como se especulaba a nivel oficial. Para la Argentina no es gratuito elegir un alineamiento automático”, apunta Tussie. El país quedo bajo un ataque de nervios, según la experta. “Además caen los precios de petróleo, soja. Necesita precios favorables, monedas estables, necesita dólares. A la guerra comercial le sucede guerra de monedas”, advierte Tussie sobre una futura ola de devaluaciones mientras el gobierno de Milei intenta sostener el peso fuerte en el mercado para bajar la inflación, y a pesar de los cuestionamientos de los mercados y el FMI.

Donald Trump firma la orden ejecutiva en la que aplica aranceles mínimos del 10% al resto de países del mundo.

“Primero habría que entender qué significa para el mundo lo que hace Trump, que depende tambien de cómo van a responder los demás países”, apunta Fernando Morra, otro profesor de La Plata. “Con esa respuesta por ahí podemos saber más o menos qué significa para la Argentina. Lo que creo es que Trump busca resolver con medidas comerciales algo que en realidad tiene que ver con el rol de EE.UU. en el sistema monetario y financiero internacional”, se mantiene prudente el exviceministro de Economía de Alberto Fernández.

Daniel Marx, consultor y exsecretario de Finanzas de la gestión de Fernando de la Rúa, tiene un mal pronóstico para la Argentina a partir de la guerra comercial: “Aumento de precios, disrupciones en programas de integración en cadenas de producción, menores y alteración de decisiones de inversion, menor eficiencia y productividad, caídas en comercio exterior, menores oportunidades de empleo visto desde el conjunto y remuneraciones inferiores... En consecuencia, pérdida de riqueza agregada con mayores incertidumbres”. Fin. ¿De la globalización? Comienzo de una nueva era.

AR/DTC

Martín Guzmán: “Si este endeudamiento se concreta, habrá que plantear políticamente su desconocimiento”

Martín Guzmán: “Si este endeudamiento se concreta, habrá que plantear políticamente su desconocimiento”

El exministro de Economía del gobierno de Alberto Fernández critica el endeudamiento de la actual gestión con el FMI sin aprobación legislativa. En tal sentido, advierte que prioriza objetivos políticos y anticipa un endurecimiento de ajustes económicos para cumplir con tasas de interés superiores al 10% en dólares.

“Si el FMI vuelve a jugar políticamente, no hay más margen”. Desde la pantalla de Zoom, Martín Guzmán no titubea al cuestionar la legitimidad del nuevo endeudamiento que impulsa el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En diálogo con eDiarioAR, advierte que eludir al Congreso vulnera no solo la ley argentina, sino también las propias reglas del FMI, y sostiene que si el préstamo se concreta en estas condiciones, será necesario discutirlo desde un plano político, no legal.

Arquitecto del acuerdo de 2022, el exministro de Economía apunta al corazón del acuerdo que se cocina: el uso de los dólares para controlar el tipo de cambio. Asegura que los números para el 2025 no justificaban volver al Fondo bajo esta lógica, y sugiere que la jugada oficialista responde más a la necesidad de contener la ansiedad electoral que a un problema macroeconómico urgente. “No me sorprendería que el ajuste ni siquiera se haya terminado”, desliza, y anticipa que el nuevo acuerdo podría implicar un endurecimiento aún mayor de las políticas de recorte.

Aunque hoy no compite electoralmente, Guzmán no descarta volver al centro de la escena. Dice que “hará todo lo posible” para contribuir a una transformación estructural del país.

—¿Cómo interpreta los contratiempos del Gobierno y el FMI respecto del anuncio del acuerdo? 

La realidad es que tanto el FMI como el Gobierno están en problemas y, al mismo tiempo, buscan un objetivo concreto. El del Gobierno es usar el préstamo para contener al dólar y tener mejores perspectivas electorales. El objetivo del FMI, si da este préstamo, va a ser apoyar al Gobierno y no al país. El Presidente dijo que no quiere apoyo presupuestario para invertir en rutas, en mejorar los puertos, o hacer escuelas. Entonces, el FMI entiende que si le da un préstamo en estas condiciones, se van a reventar toda la deuda en el mercado cambiario, y va a tener un problema. En esta situación en la que el Gobierno está desesperado por traer calma a los mercados y necesita mostrar que tiene un financiamiento inminente, y el FMI necesita cubrirse de todos los problemas en los que se está metiendo, da lugar a las demoras que hemos visto. 

El objetivo del FMI, si da este préstamo, va a ser apoyar al Gobierno y no al país

—¿Y qué pasa a nivel político dentro de la Argentina con este acuerdo?

Repasemos el proceso y lo que establece el marco legal en Argentina. La Ley de Fortalecimiento y Sostenibilidad de la Deuda Pública, aprobada en 2021, estipula que todo programa de financiamiento con el FMI requiere de la aprobación del Congreso de la Nación vía una ley especial. Y tiene el objetivo de evitar que un gobierno de turno pueda tomar una friolera de deuda con consecuencias para múltiples generaciones sin involucrar a los representantes del pueblo y de las provincias. El Gobierno eludió la ley al publicar un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y evitar al Senado por no tener los votos, tal como lo declaró el ministro de Economía Luis Caputo. Esto genera que esta deuda pueda ser considerada ilegítima, por el hecho de que si el FMI presta en estas condiciones, va a estar violando una de sus reglas para lo que ellos llaman préstamos bajo acceso excepcional, que establece que los préstamos en esa categoría requieren de amplio apoyo político e institucional para poder implementar el programa. 

El Gobierno eludió la ley al publicar un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y evitar al Senado por no tener los votos

—No es la primera vez que menciona la posibilidad de desconocer la deuda. Entrar en un default con el FMI nos aísla totalmente de los mercados, que es lo que quisimos evitar en 2022…

—La Argentina ya está fuera de los mercados y, cuando se le debe más al FMI, menos chances tiene de volver. Por una razón fundamental, que es que el FMI es el acreedor con estatus preferencial, está primero en la fila para cobrar. Entonces, si vos sos un potencial nuevo financista del país, pero ves que hay otro acreedor muy grande delante tuyo en la fila para cobrar, por ahí no haces esa fila, o encareces el préstamo porque tenés más miedo de no cobrar. 

—¿Se imagina usted, como ministro de Economía o funcionario de alta responsabilidad en el gobierno, desconociendo la deuda?

El préstamo que tomó Macri era impagable en los términos y en los tiempos que el FMI establecía. En el 2022 se logró un acuerdo peronista, totalmente excepcional en el sentido de que no tuvo las condicionalidades típicas de los acuerdos del FMI. Era razonable con el manejo de las restricciones de presupuesto que enfrentaba el país y apuntaba a darle continuidad a la recuperación que la Argentina venía viviendo. Si ahora, con una ley, el FMI vuelve a jugar políticamente, acá ya no hay más margen. Yo creo que, si este endeudamiento se lleva adelante, vamos a tener que plantearle al FMI resolver este problema de otra manera, desde el punto de vista político, no legal.

La Argentina ya está fuera de los mercados y, cuando se le debe más al FMI, menos chances tiene de volver

—¿Se proyecta como candidato en algún espacio político? 

No estoy yendo a competir en las elecciones legislativas de este año. Sí estoy discutiendo de lleno todos los temas que importan para la Argentina y en el futuro haré todo lo que pueda para contribuir a una transformación en nuestro país. Ojalá podamos hacer algo histórico para la Argentina. 

—En la firma del acuerdo con el FMI en 2022 para pagar aquel que tomó Mauricio Macri en 2018, estaba contemplado implícitamente que se iba a tener que renegociar a partir de 2026, que es cuando empiezan los desembolsos de capital. El Gobierno lo está pidiendo antes: ¿Por qué? 

El DNU que publicó el Gobierno dice que este programa permitiría refinanciar todos los vencimientos con el FMI de los próximos cuatro años, US$14.300 millones, hasta marzo de 2029. Pero los vencimientos de capital comienzan en septiembre del 2026, un año y medio desde ahora. Según dijeron las autoridades argentinas y del FMI, el préstamo será de US$20.000 millones. Al Gobierno le quedaría un poco menos de US$6.000 millones de nuevo endeudamiento. El Gobierno está pidiendo que en el primer desembolso le pongan mucha más plata encima de la mesa. ¿Por qué habrías de pedir más plata si en realidad todo lo que exceda a US$6.000 millones es para repagarle al propio FMI? El obvio sentido es gastarla y que quede el problema. Es lo mismo que ya hizo Luis Caputo cuando era funcionario en el gobierno de Mauricio Macri. Como presidente del Banco Central financió una fuga de capitales histórica. Si hoy están vendiendo las reservas que son los dólares de los depositantes en el sistema bancario, ¿Alguien cree que no va a salir a vender los dólares que provienen de la deuda con el FMI? 

—¿Y había posibilidades de no tener que renegociar el año que viene?

La realidad es que Argentina tiene la deuda más grande de toda la historia y de todos los países del mundo con el Fondo Monetario Internacional. Es una deuda imposible de pagar a corto plazo. Por lo tanto, iba a necesitar hacer un refinanciamiento durante su gestión. Pero lo que está haciendo acá es distinto. No se trata solamente de refinanciar la deuda que vence con el FMI, sino de buscar un nuevo endeudamiento. Y por eso aceleró el pedido de un programa. 

—Con la información que hay hasta ahora sobre el programa con el FMI —un pedido de US$20.000 millones con un primer desembolso de US$8.000—, ¿alcanza para mantener este esquema cambiario hasta las elecciones? 

Yo creo que el Gobierno se apuró, y el propio anuncio de que iba a pedir un préstamo al FMI generó mayores dudas sobre cuál va a ser el régimen cambiario. Sobre todo, si va a haber un salto cambiario. En un contexto en el que los números para el 2025 no eran tan malos, como para que el propio gobierno tomara ese acto de desesperación. La respuesta del mercado fue salir a comprar dólares, cuya consecuencia vemos con la venta diaria de reservas del Banco Central. Ahora la situación que enfrentan es de mucha ansiedad, que podrían haber evitado si no hubiesen metido al FMI de nuevo en la escena. 

—Se discute la adopción de un sistema de flotación entre bandas. ¿Qué implicaría para el régimen cambiario?

Un régimen de flotación implica establecer un piso y un techo en el valor. Si el dólar alcanza el piso, o sea, si baja mucho la cotización, el Central sale a comprar dólares para impedir que siga bajando, cosa que en Argentina hace muchos años que no pasa. Si la banda alcanza el techo, el Gobierno sale a vender dólares. Para acumular reservas por encima del préstamo del FMI, el Gobierno tendría que poner el piso lo suficientemente alto como para incentivar la venta dólares, pero eso significaría una devaluación. Del otro lado, si el techo no está lo suficientemente alto, el Banco Central va a tener que salir a vender reservas y se va a gastar la deuda del FMI. Ahora, si lo pone muy alto termina también habiendo una devaluación. Si el Gobierno quiere salir del cepo y flotar entre bandas, el tipo de cambio se va a ubicar en un valor mayor que los dólares financieros, el CCL y el MEP, y, por supuesto, del oficial. Por lo tanto, habría un impacto inflacionario. 

—Pero por su conocimiento del FMI, ¿se imagina que puede llegar a dar un desembolso inicial sin pedir ningún tipo de corrección hasta las elecciones?

El Gobierno está atrapado en esta situación en la que, si deja flotar entre bandas y quiere no gastar reservas, va a generar una devaluación y su consecuente problema inflacionario. Pero si mantiene el mismo esquema o pone el techo lo suficientemente bajo, se van a gastar los dólares del FMI. Si me preguntás a mí para qué van a pedir el préstamo, es justamente para intentar ganar las elecciones, para aguantar. Y eso, imagino, que debe ser lo que están negociando. 

—¿Existe un esquema de flotación de bandas, pero con controles de capitales? 

Sí, pero sería otro esquema de flotación. Puede pasar que el Gobierno decida no salir del cepo pero hacer algunas modificaciones y anunciarlas como una grandísima reforma del régimen cambiario, aunque sean relativamente marginales. Y eso puede buscarse justamente para evitar un cambio brusco del valor del tipo de cambio si se lo deja flotar libremente dentro de unas bandas. 

—Podría pensarse en ese esquema provisorio y corregir post-elecciones.

Son las preguntas que todo el mundo se hace, que es tarea del gobierno explicar.

—En función de la negociación que tuvo usted en 2022, ¿a qué tenemos que estar atentos cuando venga la letra chica del acuerdo? 

Hay que prestar mucha atención a las reformas estructurales, que son las típicas que pide el FMI, como el sistema previsional y de legislación laboral. Pero también hay que ver qué se define en lo fiscal. No me sorprendería que exijan más superávit, es decir más ajuste, para poder enfrentar las tasas de interés muy por encima del 10% en dólares que Argentina deberá pagar para reacceder a los mercados internacionales.

No me sorprendería que exijan más superávit, es decir más ajuste, para poder enfrentar las tasas de interés muy por encima del 10% en dólares que Argentina deberá pagar

—Suponiendo que se firme el acuerdo, ¿cómo seguirá la economía estos próximos años?

En el caso de que lleguen los fondos del FMI, básicamente con un esquema aguantando por más tiempo pero no resolviendo los problemas de la Argentina. En el corto plazo el precio de los bonos que tienen vencimientos más cortos, va a mejorar. Porque los bonistas, los que ya tienen los bonos emitidos, van a ver una mayor capacidad de que les paguen, porque en parte se podrá usar el dinero del FMI. Pero, aun si el riesgo de recobro de esos bonos baja y por lo tanto el riesgo país baja, eso no quiere decir que Argentina se acerque a poder acceder al mercado internacional porque el riesgo de repago de nuevas emisiones de bonos tiende a aumentar. 

—¿Qué opina usted del último dato que salió de una baja de tres puntos porcentuales en los indicadores de pobreza respecto a diciembre de 2023? 

Recordemos que la pobreza había subido 12 puntos porcentuales en el primer semestre del 2024, y todavía está por encima de la de mediados de 2022, antes del final del gobierno de Alberto Fernández. La inflación es un impuesto muy regresivo que afecta más a los que menos tienen y su reducción hace que la pobreza baje. Hacia adelante, con este esquema, va a ser muy difícil asentar una tendencia de reducción significativa y sostenida de la pobreza, lamentablemente. Creo que si usan deuda externa para la estabilidad del mercado cambiario, en el corto plazo eso es un estímulo a que no tengas un problema inflacionario mayor, pero en el mediano plazo eso lo terminamos pagando más caro los argentinos. No veo a la Argentina adentrándose en una senda de reducción estructural, de reducción de estos problemas estructurales sociales, económicos y productivos.

NR/JJD