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Santiago Caputo avanza con una SIDE al estilo CIA y recorta el poder de las delegaciones del interior

Santiago Caputo avanza con una SIDE al estilo CIA y recorta el poder de las delegaciones del interior

Tras el DNU 941, el oficialismo impulsa una transformación doctrinaria del sistema de inteligencia. La Agencia Nacional de Contrainteligencia reemplazó a la ASN y el objetivo declarado es abandonar el monitoreo doméstico para concentrarse en amenazas externas, aunque el decreto dejó zonas grises sobre sus facultades.

El gobierno de Javier Milei pretende profundizar su reforma sobre la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) con una idea que en la Casa Rosada repiten como horizonte: convertir al organismo en una agencia más parecida a la CIA estadounidense, concentrada en contraespionaje, amenazas externas y operaciones antiterroristas, y cada vez menos involucrada en tareas vinculadas a la seguridad interior. La transformación, todavía incompleta, tuvo su primer capítulo formal con el DNU 941, publicado el 2 de enero, pero en Balcarce 50 insisten con que el verdadero rediseño quedará refrendado en un proyecto de ley que el Ejecutivo planea enviar al Congreso durante el transcurso del año.

El cambio más elocuente aparece en la arquitectura interna del sistema de inteligencia que el propio mileísmo había creado apenas unos meses antes. Cuando Santiago Caputo avanzó en la reforma de 2024 que reemplazó a la AFI por la nueva SIDE, una de las estructuras centrales pasó a llamarse Agencia de Seguridad Nacional (ASN), un organismo encabezado por el excomisario Alejandro Cecati pensado para concentrar tareas vinculadas a amenazas complejas, coordinación operativa y seguridad estratégica. Pero menos de un año después, el Gobierno volvió a mover el tablero. A través del polémico DNU 941, aquella ASN fue rebautizada como Agencia Nacional de Contrainteligencia (ANC).

La sede central de la SIDE, en 25 de Mayo 11, a metros de la Casa Rosada.

El cambio de nombre no es menor. En el oficialismo lo leen como una señal doctrinaria. En términos prácticos, el contraespionaje y la contrainteligencia implican detectar, neutralizar y prevenir operaciones de servicios extranjeros u organizaciones que busquen infiltrarse, obtener información sensible o afectar intereses estratégicos del Estado. Eso incluye desde el seguimiento de posibles agentes encubiertos y maniobras de captación de funcionarios, hasta la protección de infraestructura crítica, sistemas informáticos, embajadas, centrales energéticas o comunidades consideradas objetivos sensibles frente a amenazas terroristas. En el Gobierno aseguran que el objetivo es que la SIDE deje de destinar recursos a tareas de “inteligencia política” o monitoreo territorial doméstico y concentre capacidades en amenazas externas, ciberseguridad y cooperación internacional con agencias aliadas.

Detrás de esa redefinición aparece también una reorganización más amplia del aparato estatal. La intención del oficialismo es que todo lo vinculado a seguridad interior quede bajo la órbita exclusiva del Ministerio de Seguridad, donde Alejandra Monteoliva viene empoderando perfiles técnicos ligados al combate contra el crimen organizado y las amenazas complejas. En la lógica que empieza a tomar forma dentro del Gobierno, la SIDE debería reconvertirse en un organismo enfocado casi únicamente en inteligencia estratégica y contrainteligencia, mientras que el control territorial, el delito complejo y la conflictividad interna quedarían cada vez más concentrados en las fuerzas federales y en la estructura política de Seguridad.

El nuevo organigrama de la SIDE a partir del DNU 941.

Sin embargo, el propio DNU 941 dejó una contradicción que dentro del mundo jurídico y de inteligencia generó ruido desde el primer día. Aunque cerca de Santiago Caputo aseguran que la intención es quitarle facultades policiales a la SIDE y limitar su intervención en asuntos internos, el decreto incluyó una referencia a la posibilidad de “aprehensión” de personas en determinadas circunstancias. La mención fue leída por especialistas como un indicio exactamente inverso al discurso oficial: lejos de acotar capacidades operativas, parecía habilitar una expansión de atribuciones sensibles para el organismo. Esa ambigüedad es una de las razones por las cuales el oficialismo sostiene que la futura ley deberá ordenar con mayor claridad los límites entre inteligencia, seguridad y funciones policiales.

Ese giro, de hecho, todavía convive con zonas grises más amplias. El decreto insinúa una retirada del organismo de la seguridad interior, pero no termina de fijar con precisión sus límites. Por eso, cerca de la Secretaría de Inteligencia sostienen que la futura ley debería ordenar aquello que el DNU dejó abierto: qué puede hacer la SIDE, qué debe quedar en manos de las fuerzas federales y hasta dónde llegan sus capacidades de reunión de información dentro del país.

Santiago Caputo y su custodia de la SIDE al bajar en la Casa Rosada.

Mientras se discute ese rediseño, la poda ya empezó por abajo. Según pudo saber elDiarioAR, la intención del Gobierno es reducir el margen de maniobra de las delegaciones del interior, una estructura histórica de la inteligencia argentina, con presencia en cada provincia y con capacidad de producir información territorial por fuera de los grandes centros de decisión. En la práctica, esas dependencias de la SIDE ya comenzaron a achicar gastos. No se trata solo de una cuestión presupuestaria. También es una forma de disciplinar una red que durante décadas funcionó con autonomía relativa y vínculos locales propios.

Un dato interno permite medir la orientación del cambio. En marzo pasado fueron removidas las autoridades del área de Reunión Interior, que estaban bajo la órbita de la abogada María Laura Gnas, incorporada tras la reforma de 2024. Ese lugar lo ocupa ahora un excomisario de la Policía Federal. La modificación no pasó por los grandes anuncios oficiales debido a su caracter secreto, pero dentro del sistema fue leída como parte de una reconfiguración más profunda, en línea con un mayor control desde la conducción central y una SIDE pensada para supuestamente mirar menos la política doméstica y más las hipótesis de amenaza que el Gobierno considera estratégicas.

El alineamiento con Washington es, justamente, una de las piezas que el oficialismo busca exhibir para explicar la nueva doctrina que pretende imprimirle al organismo. En la Casa Rosada aseguran que el objetivo es avanzar hacia un esquema de inteligencia “más occidental”. En ese marco, la foto que finalmente apareció el martes pasado terminó funcionando como una validación política interna. La SIDE publicó en su cuenta oficial de X la imagen de Cristian Auguadra en la sede de la CIA, en Langley, durante su visita del pasado 24 de marzo, disipando así las dudas que se habían abierto tras el extraño borrado del comunicado original.

John Ratcliffe, el director de la CIA, y Cristian Auguadra.

La fotografía, que fue tomada en el mítico hall de ingreso del cuartel general en Virginia, uno de los espacios más reconocibles y simbólicos del universo de inteligencia mundial, mostró finalmente a Auguadra junto al director de la CIA, John Ratcliffe, después de semanas de especulaciones sobre si el encuentro había ocurrido realmente o si, como sostenían algunas versiones internas, el titular de la SIDE solo se había reunido con funcionarios de segunda línea de la agencia estadounidense. La discusión no era menor. En el universo de los servicios de inteligencia, cada nivel de interlocución funciona también como una señal de poder político y de reconocimiento internacional.

El que aprovechó rápidamente esa confirmación fue el propio Santiago Caputo. Apenas la SIDE difundió la fotografía, el asesor presidencial replicó la publicación en sus redes con un mensaje cargado de ironía dirigido a quienes habían puesto en duda el encuentro. “No puede ser. Si una banda de operadores con problemas cognitivos y consumos postergados anduvieron diciendo que esto no había pasado”, escribió. La frase no solo funcionó como una provocación más en el estilo habitual del asesor. También expuso hasta qué punto la relación con la CIA aparece hoy atravesada por la interna oficialista y por la necesidad de Caputo de mostrar que todavía conserva terminales propias en uno de los organismos más sensibles del Estado.

La puesta en marcha del Centro Nacional Antiterrorismo (CNA), inaugurado en abril con presencia del FBI y del embajador estadounidense Peter Lamelas, fue presentada como la principal vidriera de esa nueva etapa. Allí empezó a ganar visibilidad el subsecretario administrativo José Francisco Lago Rodríguez, un funcionario cercano a Santiago Caputo que dentro del organismo muchos describen como un “comisario político” enviado para monitorear la estructura desde adentro.

El crecimiento de Lago Rodríguez no pasó inadvertido. Abogado surgido del estudio Cassagne y hombre de confianza del entorno caputista, comenzó a construir un perfil público inusual para alguien de su cargo, al punto de presentarse en redes sociales como “Subsecretario de Inteligencia” y “oficial de reserva del Ejército Argentino”. Su protagonismo coincidió además con el corrimiento de figuras internas y con una redistribución del poder dentro de la SIDE que relativizó la centralidad de Auguadra como único conductor político del organismo.

Cristian Auguadra y José Lago Rodríguez junto al embajador estadounidense Peter Lamelas, durante la inauguración del Centro Nacional Antiterrorismo (CNA).

Ese reordenamiento ocurre, además, en simultáneo con la creciente articulación internacional que busca exhibir el oficialismo. La visita del empresario tecnológico Peter Thiel a la Casa Rosada terminó de completar ese cuadro. Cofundador de PayPal y referente detrás de Palantir, una firma especializada en análisis masivo de datos y vinculada históricamente a estructuras de defensa e inteligencia de Estados Unidos, Thiel mantuvo reuniones con Javier Milei y con Santiago Caputo en medio del relanzamiento doctrinario de la SIDE.

Su desembarco fue leído dentro del sistema político como parte de un movimiento más amplio: la intención del Gobierno de robustecer capacidades de análisis, integración y cruce de datos estatales en coordinación con aliados occidentales. No casualmente, el propio DNU 941 habilitó la creación de la Comunidad de Inteligencia Nacional (CIN), una arquitectura pensada para centralizar información sensible proveniente de distintos organismos públicos que podría allanarle el camino a Thiel y sus negocios.

Milei con Thiel en su despacho de la Casa Rosada.

Toda esta secuencia deja al descubierto distintas capas de sentido. Mientras el Gobierno intenta mostrar una SIDE profesionalizada, integrada a redes internacionales y enfocada en amenazas complejas, el organismo sigue atravesado por movimientos opacos y la jaqueada pero indiscutible centralidad política de Santiago Caputo. Si hace dos meses crecían las versiones sobre un avance de Karina Milei sobre el sistema de inteligencia tras hacerse con el Ministerio de Justicia, el último tramo pareció mostrar lo contrario: el asesor logró sostener influencia, conservar terminales propias y volver a exhibir capacidad de articulación.

Pero incluso esa aparente consolidación convive con una lógica de poder extremadamente inestable. En un gobierno donde las áreas sensibles cambian de manos con rapidez y las internas nunca terminan de cerrarse, la SIDE sigue funcionando como un territorio en permanente transición, atravesado al mismo tiempo por la búsqueda de legitimidad internacional y la disputa doméstica por el control del aparato del Estado.

PL/MG

Crece la presión sobre Adorni: Bullrich le pidió a Milei que corra al jefe de Gabinete hasta que se aclare el escándalo

Crece la presión sobre Adorni: Bullrich le pidió a Milei que corra al jefe de Gabinete hasta que se aclare el escándalo

La jefa del bloque de senadores de LLA se reunió con el Presidente y le dijo lo que piensa gran parte del equipo de gobierno en silencio. Es la antesala a la reunión de Gabinete programada para el viernes.

Ordenan levantar el secreto fiscal de Adorni y su esposa ante ARBA y avanzan sobre su entorno

Confirman que Adorni se comprometió a pagarle US$65.000 en efectivo al vendedor de su departamento

Javier, yo vengo de varios gobiernos que han fracasado y cuando un ministro no termina de explicar todo lo mejor es esperar a la Justicia”. Patricia Bullrich le dijo estas palabras a Javier Milei poco después de que trascendiera el testimonio del contratista Matías Tabar, que relató que cobró US$245.000 por refaccionar la casa de Manuel Adorni en el country Indio Cúa. La presidenta del bloque de senadores oficialistas expuso lo que, por lo bajo, varios funcionarios y dirigentes libertarios murmuran sin animarse a decirle al Presidente y a su hermana: que el jefe de Gabinete es un lastre, que paraliza el Gobierno y que hay que dejarlo ir. 

No fue la primera vez que Bullrich transmitió en público su irritación con el escándalo patrimonial de Manuel Adorni, que ella denuncia que le impide avanzar con las reformas del Gobierno en el Senado. Ya en la última reunión de gabinete, que se llevó a cabo hace dos semanas, Bullrich le lanzó a la cara: “Manuel acomodá tus papeles que todo es un quilombo, se me traban todas las leyes en el Congreso”. No sólo estaba Adorni presente, sino todo el gabinete, incluidos el Presidente y su hermana, Karina Milei. 

Según explica un dirigente de confianza de la senadora, los ministros están acostumbrados a los exabruptos de Bullrich y ya empiezan a hacer caras cuando ven que va a tomar la palabra. Esa última reunión de gabinete no fue la excepción. “Ella siente que su rol es decir las cosas”, justifica un referente bullrichista. 

Patricia Bullrich en Expoagro

Bullrich, que acaba de recibir el visto bueno de Karina Milei para recorrer la Ciudad de Buenos Aires como virtual candidata a jefa de Gobierno porteño, dejó transmitir primero su malestar a través de una nota en La Nación. Allí, sus asesores advertían que la ex ministra volvería a pedirle al Presidente que le pidiera la renuncia a Adorni. La nota generó tal nivel de ruido interno, amplificado por un sector de Casa Rosada, que tu Bullrich tuvo que salir a declarar públicamente que no se iba del Gobierno. 

En diálogo con Eduardo Feinman, Bullrich respaldó a Milei, dijo que trabajaría en su reelección, pero advirtió: “Si él (Adorni) dijo que tiene todo probado, bueno esa prueba tiene que ser inmediata. Porque necesitamos dejar de discutir esta situación que él dice que tiene solucionada. Ahora es el momento de la prueba, y la prueba mientras antes mejor”, remató.

Este viernes, el Presidente volverá a encabezar una reunión de gabinete en una de las peores semanas del Gobierno en lo que viene siendo uno de los peores bimestres de la gestión libertaria desde que asumió Milei. Luego de arribar de Estados Unidos, a donde viajó de nuevo para participar de la Conferencia del Instituto Milken, el Presidente convocará a todos sus funcionarios para medir hasta dónde llega el respaldo político al jefe de Gabinete. Un respaldo que, a medida que pasan los días, cada vez es más escueto. 

Milei encaebzará una nueva reunión de gabinete en la Casa Rosada este viernes

Otro de los que dejó trascender su irritación con la permanencia de Adorni en el gabinete es Luis Caputo. Tal como relató Pedro Lacour en elDiarioAR, el ministro de Economía teme que el ruido político termine contaminando la credibilidad del Gobierno y, con ella, el frente económico. Para Caputo, los mercados no terminan de convalidar el programa por una falta de confianza en la sostenibilidad política del plan económico. Cuestiona que las crisis políticas afectan la gobernabilidad y, con ello, la posibilidad de bajar aún más el riesgo país. 

El resto del gabinete, mientras tanto, viene acumulando malestar. Pero en silencio. Ninguno se anima a decirle a los hermanos Milei –especialmente a Karina– que creen que llegó el momento de correr a Adorni. Que lo que podría haber sido originalmente un pararrayos que concentra en sí mismo, y en toda la investigación judicial por enriquecimiento ilícito, todos los ataques del Gobierno se convirtió, en la última semana, en un costo político demasiado grande para Milei.

Este jueves Adorni le dará una entrevista a Alejandro Fantino en Neura con el objetivo de matizar la última revelación del contratista que le refaccionó la casa en el country Indio Cúa. Ni la conferencia de prensa ni el informe de gestión lograron clausurar el escándalo, sino todo lo contrario: cada día que pasa, un nuevo testigo arriba al despacho del fiscal Gerardo Pollicita y suelta un testimonio que hunde más al jefe de Gabinete. 

Manuel Adorni en la sala de conferencias de la Casa Rosada.

El miércoles, encaramado a los coletazos del cascadagate, se conoció la declaración de Leandro Miano, hijo de una de las jubiladas que financió la compra del departamento de Caballito, que causó una nueva cuota de malestar en el Gobierno. ¿El motivo? Miano aseguró que la operación inmobiliaria incluía un pago adicional de US$65.000 por fuera de la escritura.

La sangría parece no detenerse, y son cada vez más los funcionarios y dirigentes libertarios que presionan para que Adorni dé un paso al costado. Circulan muchos nombres de posibles reemplazantes, pero el que conciliaba más adhesiones, el de Martín Menem, fue rechazado por su protagonista: el presidente de la Cámara de Diputados aseguró enfáticamente que él no asumiría en el lugar de Adorni. Otro de los nombres que circulan es el del canciller Pablo Quirno, aunque por lo bajo. 

Martin Menem, el presidente de la Cámara de Diputados

A excepción de Bullrich y Caputo, que son los únicos que dejaron trascender su mal humor, el resto de los funcionarios se queja en silencio. El motivo es que Milei y Karina se resisten, de momento, a echar a Adorni. Y ninguno se anima a cruzar a la hermana presidencial. 

La parálisis del Senado

Uno de los principales motivos de la irritación de Bullrich es que considera que el escándalo patrimonial de Adorni le paraliza la agenda legislativa en el Senado. La jefa del oficialismo tenía previsto sesionar hace un par de semanas para aprobar el proyecto de “inviolabilidad de la propiedad privada”, pero tuvo que suspenderlo porque los senadores del radicalismo se le rebelaron y le empezaron a pedir cada vez más cambios. Bullrich tuvo que aceptar que, por primera vez desde el recambio legislativo, no tenía el control absoluto del Senado. 

El miércoles, sin embargo, Bullrich volvió a reunir a los aliados en el Senado con el objetivo de volver a intentarlo. En la cumbre con Eduardo Vischi (UCR), “Camau” Espínola (correntino que rompió con el peronismo) y Martín Goerling (PRO), así como otros senadores de fuerzas provinciales, se acordó avanzar con el dictamen del proyecto de Federico Sturzenegger. Pero con cambios. Uno de ellos es la eliminación del capítulo que disolvía el Registro Nacional de Barrios Populares y daba por concluido el régimen de regularización dominial en villas y barrios populares. 

El objetivo es sesionar el 14 de mayo e incluir, además, el pliego de Carlos “Coco” Mahiques. Quedará afuera, por falta de acuerdo, el proyecto de Carolina Losada que aumenta las penas para denuncias falsas en casos de violencia de género que fue duramente cuestionado por organizaciones feministas y de derechos humanos. Habrá que ver, si Adorni continúa en la jefatura de Gabinete para entonces. En el bullrichismo esperan que no.

MCM/MG

Milei desmintió cambios en la Jefatura de Gabinete y respaldó a Adorni: "Ni en pedo se va"

Milei desmintió cambios en la Jefatura de Gabinete y respaldó a Adorni:

El Presidente rechazó versiones sobre un posible reemplazo y cuestionó con dureza al periodismo, en medio de la investigación judicial que involucra al jefe de Gabinete. También se pronunció en el mismo sentido Martín Menem.

El presidente Javier Milei salió a desmentir versiones sobre una eventual salida de Manuel Adorni y ratificó su continuidad al frente de la Jefatura de Gabinete, en un contexto atravesado por la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al funcionario.

Al ser consultado en una entrevista en la señal de noticias La Nación+ sobre el futuro de Adorni, Milei sentenció: “Ni en pedo se va”. 

“O sea, estoy perfectamente tranquilo que Adorni es una persona honesta y es un hombre de bien. Y que, digamos, entiendo la carnicería mediática, los números mal hechos con mala intención...”, completó el Presidente. 

Milei acusó, sin nombrarlo al contratista Tobar, de “ser un militante kirchnerista”. Y agregó: “Digamos, fueron a buscar una cascada, digo, que parecía no sé qué cosa y se terminaron encontrando con dos cañitos. La mentira es más que evidente cuando chequean los precios”.

En otro momento de la entrevista Milei también cruzó a Patricia Bullrich, quien reclamó que Adorni presente su declaración jurada cuanto antes: “Los números están en orden y van a ser presentados, así que, digamos, ni siquiera a nosotros nos genera alguna preocupación al respecto porque tiene todos los números en orden. Así que, digamos, es cuestión de días que tengan los papeles”.

Más temprano, a través de su cuenta en la red social X, el mandatario rechazó informaciones que señalaban que el ministro de Economía, Luis Caputo, habría impulsado la llegada del canciller Pablo Quirno como reemplazo de Adorni.

“Otra pelotudez atómica de las basuras inmunes (95) que se llaman periodistas”, escribió Milei, quien además aseguró que compartió varias horas con ambos funcionarios durante un vuelo y que en ningún momento se planteó un cambio en la conducción del área. “Hablamos de todos los temas y ni de un modo tangencial se sugirió algo así”, agregó desde Los Ángeles, Estados Unidos.

El Presidente también apuntó contra el origen de la versión al sostener que “imagino que se basaron en la estupidez que tiró algún imbécil”, en línea con sus reiteradas críticas a la prensa.

En paralelo, Milei replicó publicaciones de la diputada Lilia Lemoine, quien defendió a Adorni frente a las derivaciones de la causa judicial y cuestionó el tratamiento mediático del caso. La legisladora sostuvo que existe una intención de forzar la renuncia del jefe de Gabinete y apuntó contra periodistas por la difusión de la información.

Martín Menem también defendió la continuidad de Adorni

El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, también defendió enfáticamente la continuidad en el cargo de Adorni, de quien semana tras semana se van conociendo más elementos de la causa que lo investiga por enriquecimiento ilícito.

“Los diputados de La Libertad Avanza estamos convencidos. Creo que todos pensamos que el tema de la condena mediática no es un término nuestro. Para la justicia está la Justicia: nosotros creemos en Manuel Adorni, por eso seguimos trabajando con él”, aseguró.

Y sostuvo que “a medida que pase el tiempo, se va a aclarar todo como corresponde” en la Justicia y “no va a haber ningún inconveniente”.

En declaraciones con El Cronista Stream, Menem deslizó que el escándalo sobre el crecimiento exponencial del patrimonio del jefe de Gabinete está sobredimensionado mediáticamente. “Los medios están exacerbando hace dos meses el tema Adorni. En mi casa, en cualquier lado, me preguntan hasta cuándo van a estar los medios con este tema”, lamentó.

“Están pasando un montón de cosas buenas en la Argentina y no hablan de otro tema; parece que tienen un tema personal con Manuel que, a medida que pase el tiempo, se va a aclarar todo y no va a haber ningún inconveniente”, agregó. Para el riojano, las acusaciones contra Adorni se enmarcan en “una campaña para lastimar al Gobierno”.

“No creemos en las condenas mediáticas. Lo de Manuel se va a aclarar judicialmente como corresponde. Esperemos que hable la Justicia y que los medios no condenen en la previa porque no tienen elementos para hacerlo”, concluyó.

Esta defensa de Menem a Adorni sucede luego de que el contratista Matías Tabar revelara que realizó trabajos en la refacción de la casa del country de Indio Cuá revelara que recibió de parte del ex vocero la suma de 245 mil dólares en efectivo y sin factura.

También reveló haber recibido unos 14 millones de pesos para reamueblar el departamento que tiene el jefe de Gabinete en el barrio de Caballito.

Con información de la agencia NA

Milei blinda a Adorni con fotos y una nueva reunión de gabinete pero crece la presión entre los ministros

Milei blinda a Adorni con fotos y una nueva reunión de gabinete pero crece la presión entre los ministros

La declaración del contratista que remodeló su casa de Indio Cuá complicó al jefe de Gabinete, pero Milei lo volvió a respaldar en público. En el oficialismo aumenta la tensión sobre el impacto político del caso.

La escena fue calculada. Antes de viajar a Estados Unidos, Javier Milei eligió mostrarse con Manuel Adorni en la Casa Rosada, durante una reunión con autoridades de la organización judía B’nai B’rith Internacional. La foto, difundida por Presidencia, llegó en el momento más incómodo para su jefe de Gabinete, atravesado por una causa judicial por presunto enriquecimiento ilícito que volvió a tomar impulso en las últimas horas. No fue una imagen más. Fue una señal.

La nueva imagen de Adorni con Milei, en ese contexto, funciona como un mensaje hacia afuera y hacia adentro. Busca frenar los rumores de salida, que circulan con más fuerza en el plano mediático que en la dinámica real del Gobierno, y ordenar la interna en un momento de ruido. Pero no resuelve la incógnita de fondo. ¿Es el jefe de Gabinete un escudo que protege al Gobierno o un problema que puede terminar hundiéndolo?

El presidente Javier Milei volvió a mostrarse con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en un nuevo gesto de respaldo al funcionario.

El dato que reactivó la crisis fue la declaración del contratista Matías Tabar ante el fiscal Gerardo Pollicita, en el expediente que instruye el juez Ariel Lijo. Según su testimonio, Adorni le habría pagado US$245.000 en efectivo por las remodelaciones de la casa en el country Indio Cuá, una cifra que desborda el precio de compra del inmueble, estimado en unos US$120.000, y que tensiona aún más la relación entre los ingresos declarados del funcionario y su nivel de gasto. Tabar no solo detalló la obra, con pisos, paredes, pileta, quincho y una cascada, y el plazo de ejecución, de casi diez meses, sino que además entregó documentación y su teléfono celular para ser peritado, en un intento por respaldar su versión.

La respuesta de Adorni fue inmediata, pero no disipó las dudas. Negó el monto, cuestionó al contratista y anticipó que podría denunciarlo. “Ese no es el monto. Seguramente vayamos a solicitar un peritaje porque cualquiera que conozca mi casa sabe que no vale ese dinero”, deslizó en conversaciones en la Casa Rosada. También planteó que nunca recibió la factura final de la obra y que los costos mencionados “parecen exagerados”. La estrategia es consistente con lo que viene ensayando desde que estalló el caso. Deslegitimar las acusaciones y trasladar cualquier explicación al ámbito judicial.

Una de las planillas del presupuesto del contratista Matías Tabar.

Pero el frente judicial ya dejó de ser un problema aislado. La acumulación de datos, que incluye viajes al exterior, vuelos privados, estadías en hoteles de lujo, nuevas propiedades y deudas cruzadas, empezó a configurar un cuadro más amplio que incomoda al Gobierno. Entre esos números aparece el pago de US$65.000 vinculado a refacciones de su departamento en Caballito, además de gastos en turismo y bienes que, en conjunto, superan ampliamente su salario como funcionario. La causa en Comodoro Py ordena ahora ese rompecabezas bajo una misma hipótesis. La de un crecimiento patrimonial difícil de explicar.

En paralelo, la rutina política intenta seguir su curso en una Casa Rosada atravesada por nuevas reglas. Este martes, Adorni volvió a mostrarse en Balcarce 50, donde llegó a las 9.40 de la mañana y retomó su agenda habitual en medio de la tormenta judicial. Su presencia temprana fue leída como un gesto de normalidad hacia adentro del Gobierno, en un contexto donde cada uno de sus movimientos es observado con lupa y donde el regreso de los periodistas acreditados, tras días de veto, no implicó una apertura plena sino un cambio en las condiciones de trabajo.

Manuel Adorni en el Congreso durante su informe de gestión, el pasado 29 de abril.

¿Escudo o pararrayos?

La pregunta empieza a instalarse incluso dentro del oficialismo. ¿Por qué se blinda tanto a Adorni? ¿Qué explica el nivel de protección política que recibió en las últimas semanas, incluso en momentos de máxima exposición? El episodio más claro fue su informe de gestión del 29 de abril, donde el oficialismo desplegó una defensa cerrada y evitó que la discusión escalara más allá de lo controlable.

Las respuestas no son unívocas. Una de las lecturas que circula en la Casa Rosada lo ubica como un “pararrayos”. Mientras el foco esté puesto en su figura, en sus gastos, en sus viajes y en su patrimonio, el Gobierno logra desplazar del centro de la escena otros temas más sensibles, en particular la marcha del programa económico. En ese esquema, el costo político se concentra en una persona y no se distribuye sobre el conjunto de la gestión.

La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei y el vocero presidencial, Manuel Adorni.

Pero esa hipótesis convive con otra, más inquietante. En la mesa política, el ministro de Economía, Luis Caputo, dejó trascender su preocupación por el efecto contrario. Que el ruido político termine contaminando la credibilidad del Gobierno y, con ella, el frente económico. En un esquema que depende en gran medida de la confianza de los mercados, un escándalo como el de Adorni puede tener efectos más amplios que los estrictamente personales.

Entre esas dos lecturas se mueve hoy el oficialismo. Sostener a Adorni implica, al mismo tiempo, contener el desgaste y asumir el riesgo de que ese desgaste se amplifique. Por eso, el respaldo político no es lineal. Karina Milei sigue siendo su principal sostén interno y quien empujó, en buena medida, el blindaje en las instancias más críticas. Pero ese respaldo también muestra límites. Según lo que relató María Cafferata en elDiarioAR, la secretaria general ya no lo considera como una opción electoral para disputar la jefatura de Gobierno porteña, una posibilidad que hasta hace poco estaba sobre la mesa.

Las posibles respuestas a tantas preguntas, por ahora, no son concluyentes. Y esa ambigüedad se proyecta hacia adelante. El viernes próximo habrá una nueva reunión de gabinete, una instancia que, más allá de la agenda formal, servirá para medir hasta dónde llega el respaldo político al jefe de Gabinete y cuánto cimbronazo interno empieza a generar su situación. En ese ámbito, donde conviven las urgencias económicas con la gestión del poder, el caso Adorni volverá a estar sobre la mesa, aunque dificilmente alguien lo nombre en voz alta.

PL/MC

Adolescentes sin horizonte: el 52% de los estudiantes argentinos no sabe qué trabajo tendrá de adulto

Adolescentes sin horizonte: el 52% de los estudiantes argentinos no sabe qué trabajo tendrá de adulto

La incertidumbre laboral entre jóvenes de 15 años creció 30 puntos en cuatro años y supera el promedio de la OCDE. El fenómeno se agrava en los sectores más vulnerables y entre quienes tienen peor desempeño académico, según un informe de Argentinos por la Educación basado en PISA 2022.

El dato es contundente y debería encender alarmas en el sistema educativo: el 52% de los estudiantes argentinos de 15 años no tiene una idea clara sobre qué ocupación ejercerá en la adultez. Más de la mitad no pudo responder de forma concreta qué trabajo espera tener a los 30 años en el cuestionario de la última prueba PISA. La cifra no solo es alta: también marca un salto abrupto respecto de 2018, cuando la incertidumbre alcanzaba al 22%. En apenas cuatro años, aumentó 30 puntos porcentuales.

Los números surgen del informe “¿Cómo imaginan los adolescentes su futuro laboral?”, de Argentinos por la Educación, elaborado por Guillermina Laguzzi (Organización de Estados Iberoamericanos), Juan Bonnin (CELES/ CONICET-UNSAM), Martín Nistal y Eugenia Orlicki. El documento analiza las expectativas laborales a partir de PISA 2022 y compara la situación argentina con otros países. En los país de Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la incertidumbre también creció, pero de manera menos pronunciada: pasó de 25% a 39%. Argentina, en cambio, no solo empeoró más rápido sino que además supera el promedio de los países desarrollados.

La preocupación no es menor. Según un análisis de la OCDE basado en 19 estudios realizados en ocho países, tener un plan vocacional claro durante la adolescencia se asocia a mejores trayectorias laborales en el futuro. Es decir: no se trata solo de un problema de orientación escolar o de ansiedad juvenil, sino de una variable que puede anticipar desigualdad en el acceso al empleo y en las oportunidades de desarrollo profesional.

El informe muestra que la incertidumbre no se distribuye de forma pareja. Existe una relación marcada entre desempeño académico y claridad vocacional: el 56% de los estudiantes que no alcanzan el nivel mínimo en Matemática en PISA no logra precisar qué ocupación quiere tener, mientras que el porcentaje baja al 38% entre quienes sí alcanzan ese nivel. La evidencia sugiere que el rendimiento escolar podría estar vinculado con una mayor capacidad de proyectar el futuro.

Porcentaje de estudiantes de 15 años que no tienen una expectativa de ocupación definida para sus 30 años. Países seleccionados de América Latina. Años 2018 y 2022.

El nivel socioeconómico también es determinante. En Argentina, el 59% de los adolescentes del quintil más pobre declara no tener una ocupación definida, frente al 39% del quintil más alto. Esa brecha refuerza una lectura estructural: la falta de certezas no es simplemente una indecisión individual, sino una señal de desigualdad en el acceso a herramientas, referencias y horizontes posibles.

“Cuando más de la mitad de los adolescentes argentinos de 15 años no puede imaginar qué trabajo tendrá a los 30, no estamos ante un problema de indecisión individual: estamos ante una señal de alerta sobre cómo la escuela y la sociedad están preparando a las nuevas generaciones para transitar el mundo del trabajo”, sostiene Laguzzi. Para la coautora, la articulación entre educación y empleo debe dejar de ser un aspecto periférico y convertirse en una dimensión sustantiva del proyecto educativo.

En cuanto al género, no aparecen diferencias significativas: el 48% de las mujeres y el 55% de los varones no tiene una respuesta definida, una brecha de 7 puntos. Sin embargo, sí hay diferencias marcadas entre quienes logran contestar. Entre las mujeres predominan las aspiraciones a ser médica (11,6%), psicóloga (10,9%) y abogada (9,8%), mientras que en los varones lideran deportista (11%), ingeniero (8,2%) y profesional TIC (6,6%).

Porcentaje de estudiantes de 15 años que no tienen una expectativa de ocupación definida para sus 30 años, según desempeño en PISA. Países seleccionados de América Latina. Año 2022.

Para Soledad Giardili, profesora de la Universidad de Edimburgo, el dato inquietante no es solo el porcentaje de quienes no proyectan, sino también las aspiraciones poco realistas de quienes sí lo hacen: “Entre los varones aparece lo que podríamos llamar la ‘ilusión Messi’: querer ser deportista profesional, una aspiración tan visible como improbable”. En contraste, plantea, las mujeres tienden a proyectar carreras con trayectorias formativas más claras.

Otro dato relevante es la baja diversidad de aspiraciones: el 60% de los estudiantes argentinos se concentra en solo diez ocupaciones principales, mientras que en el conjunto de 81 países evaluados esa proporción es del 44%. En paralelo, el 61% planea ingresar a profesiones científicas e intelectuales, mientras que solo el 5% aspira a funciones directivas.

Juan Bonnin, coautor del informe, advierte que estas respuestas “residuales” suelen descartarse en los estudios, pero que en Argentina ya no pueden ignorarse: si más de la mitad no da una respuesta clasificable, el problema no es estadístico sino social.

El informe deja una conclusión clara: la incertidumbre vocacional no es un detalle, sino un síntoma. Cuando la escuela no logra acompañar a los adolescentes en la construcción de un proyecto de vida, la desigualdad se profundiza. Y lo que aparece como falta de certezas puede ser, en realidad, falta de oportunidades para imaginar.

AS