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El desembarco de una figura ligada a Bullrich reaviva las dudas sobre quién controla el Ministerio de Seguridad

El desembarco de una figura ligada a Bullrich reaviva las dudas sobre quién controla el Ministerio de Seguridad

La Bicameral de Inteligencia pidió informes por la presunta designación de Miguel "Tiki" Gómez Goldin en un cargo clave de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, que depende de la cartera que conduce Monteoliva. El politólogo es pareja del diputado Damián Arabia, integrante del círculo más cercano de la senadora.

El pasado 14 de julio, el debut de Sebastián Pareja al frente de la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia dejó un pedido de informes que, detrás de una aparente cuestión administrativa, derivó en una pregunta mucho más política: quién controla realmente el Ministerio de Seguridad desde la salida de Patricia Bullrich y su desembarco en el Senado.

Entre los distintos requerimientos aprobados durante la reunión, los diputados de Unión por la Patria solicitaron información acerca de la situación del politólogo Miguel Gómez Goldin, quien se desempeñaría como flamante director de Coordinación del Subsistema de Inteligencia Criminal dentro de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal (DNIC), sin todavía no haber sido formalizado en el Boletín Oficial.

Conocido por el apodo de

Fuentes inobjetables aseguraron a elDiarioAR que Gómez Goldin ya ocupa de hecho el cargo que lo convierte en el número 2 del organismo. Sin embargo, hasta el momento no existe ningún acto administrativo que oficialice su nombramiento. Este medio se intentó comunicar con el Ministerio de Seguridad y con el propio Gómez Goldin, pero al cierre de esta nota no había obtenido respuesta. Ese fue precisamente uno de los motivos por los que la Bicameral decidió solicitar explicaciones formales a la cartera que conduce Alejandra Monteoliva.

La observación excede el plano burocrático. Detrás de la designación aparece uno de los dirigentes más cercanos a Bullrich, lo que vuelve a abrir interrogantes sobre el margen de influencia que la exministra conserva dentro de un área que formalmente ya no conduce. Gómez Goldin mantiene una relación de pareja con Damián Arabia, uno de los principales armadores políticos de Bullrich y, probablemente, el dirigente de mayor confianza que conserva la actual senadora dentro del Congreso. El diputado nacional del PRO tampoco respondió la consulta de elDiarioAR.

Patricia Bullrich y Damián Arabia.

Conocido por el apodo de “Tiki”, Gómez Goldin construyó un perfil eminentemente técnico. Es licenciado en Ciencia Política por la Universidad del Salvador y magíster en Políticas Públicas por la Universidad Austral. También obtuvo una doble maestría en Asuntos Públicos y en Asuntos Internacionales y Europeos en la Universidad París I Panthéon-Sorbonne. A lo largo de su carrera fue becario de los programas Fulbright, Eiffel y de la Fundación Universitaria del Río de la Plata (FURP), además de desempeñarse tanto en el sector público como en la consultoría especializada en reformas institucionales y asuntos internacionales.

Un enclave estratégico

El cargo que ocupa Gómez Goldin está lejos de ser una oficina menor. La Dirección Nacional de Inteligencia Criminal constituye el principal organismo civil encargado de producir inteligencia estratégica para combatir el crimen organizado. Desde allí se coordina el intercambio de información entre las cuatro fuerzas federales, el Ministerio Público Fiscal, organismos provinciales y agencias internacionales, además de elaborar análisis vinculados al narcotráfico, la trata de personas, el terrorismo, el lavado de activos y otras formas de criminalidad compleja.

La dependencia también ocupa un lugar central dentro del nuevo esquema de inteligencia diseñado por el Gobierno tras la reforma impulsada por el polémico DNU 941/2025, que redefinió la arquitectura del Sistema Nacional de Inteligencia y modificó, entre otros aspectos, el funcionamiento de la inteligencia criminal y militar.

La sede central de la SIDE, en 25 de Mayo 11, a metros de la Casa Rosada.

Al frente de la DNIC continúa Ramiro Anzit Guerrero, otro dirigente estrechamente identificado con Patricia Bullrich. Designado en marzo de 2025 por decisión de la entonces ministra, Anzit había llegado desde Lyon, donde se desempeñaba como oficial de Inteligencia Criminal de la Secretaría General de Interpol.

Su vínculo con el área, sin embargo, viene de mucho antes. Durante el gobierno de Mauricio Macri ocupó la Dirección de Análisis de la propia DNIC, uno de los cargos más relevantes de la segunda línea del organismo, de la mano de Gerardo Milman, entonces secretario de Seguridad Interior y uno de los dirigentes más cercanos a Bullrich.

Ramiro Anzit Guerrero, titular del área de Inteligencia Criminal del Ministerio de Seguridad.

Aquel primer paso por Inteligencia Criminal terminó envuelto en controversias. Sobre Anzit recayó un sumario administrativo cuyo trámite quedó abierto al finalizar la gestión de Cambiemos. Dentro del ministerio todavía recuerdan que al menos dos de los funcionarios que habían intervenido en ese expediente fueron desplazados tras el regreso del bullrichismo al Gobierno, una coincidencia que alimentó suspicacias internas acerca de una eventual revisión de viejas disputas dentro del área.

La sombra de Bullrich

Cuando Bullrich dejó el Ministerio de Seguridad para asumir su banca en el Senado impulsó personalmente a Monteoliva como su sucesora. En aquel momento, dentro del oficialismo muchos interpretaron esa decisión como una manera de preservar influencia sobre una cartera que la exministra había convertido en uno de los principales pilares de su construcción política.

Bullrich y Monteoliva.

Con el correr de los meses, sin embargo, el escenario comenzó a modificarse. Monteoliva fue construyendo un vínculo cada vez más estrecho con Karina Milei, que encontró en la ministra una interlocutora propia y una forma de limitar el protagonismo que Bullrich seguía conservando dentro del Gobierno. Ese acercamiento coincidió con una sucesión de cortocircuitos entre la secretaria general de la Presidencia y la actual senadora.

En la Casa Rosada incomodó, por un lado, la autonomía con la que Bullrich comenzó a moverse desde el Senado, donde buscó construir una agenda política propia. Y, más recientemente, también generó malestar el posicionamiento que adoptó durante la crisis que terminó con la salida de Manuel Adorni del Gobierno, un episodio que volvió a exhibir diferencias de criterio en la mesa política libertaria.

Karina Milei y Patricia Bullrich.

En lo que respecta a Seguridad, hay quienes sostienen que el diálogo político continúa pasando, en buena medida, por Bullrich, mientras que Monteoliva concentra su gestión en los aspectos operativos de la cartera. Esa percepción también se refleja en distintos sectores del propio ministerio, donde la exministra sigue siendo vista como la principal referencia política del área.

En ese contexto, la llegada de Gómez Goldin a la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal adquiere una lectura que trasciende su situación administrativa. Más allá de que su nombramiento todavía no fue publicado en el Boletín Oficial, su desembarco en una estructura que ya conduce otro dirigente de confianza de Bullrich vuelve a alimentar una pregunta que atraviesa desde hace meses los pasillos oficiales: cuánto poder conserva realmente la exministra sobre un ministerio que formalmente quedó bajo la conducción de Monteoliva, pero que todavía exhibe fuertes señales de continuidad con la gestión anterior.

PL/MG

Sin anuncios sobre las retenciones, Milei prometió eliminarlas con los recursos que genere la energía y la minería

Sin anuncios sobre las retenciones, Milei prometió eliminarlas con los recursos que genere la energía y la minería

El presidente dijo que los derechos de exportación son una "aberración", pero advirtió que no quiere quitarlos y luego poner en riesgo el equilibrio fiscal. La Sociedad Rural reclamó que desaparezcan "por ley y para siempre".

El presidente Javier Milei inauguró este domingo la 138° Exposición Rural de Palermo sin anunciar nuevas bajas de retenciones, pero con una promesa dirigida al sector agropecuario: avanzar hacia su eliminación a medida que crezcan las exportaciones de energía y minería y esos sectores permitan generar los recursos que hoy aporta el campo al fisco.

El planteo llegó en respuesta al reclamo del presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, quien minutos antes había exigido que los derechos de exportación “dejen de existir por ley y para siempre”. Según señaló el dirigente, desde 2002 el Estado recaudó unos 215.000 millones de dólares a través de ese tributo.

“Las retenciones son una aberración que nunca debió haber existido”, afirmó Milei durante un discurso de casi 40 minutos. El mandatario aseguró que eliminarlas es una “obsesión” de su gobierno, pero rechazó hacerlo de manera que pueda poner en riesgo las cuentas públicas.

“No le sirve a nadie que las eliminemos para sacar rédito político en las elecciones y después el modelo reviente, como ha pasado en otros gobiernos”, sostuvo.

Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA).

La estrategia oficial, explicó, es que el crecimiento de las exportaciones energéticas y mineras permita reemplazar progresivamente los recursos que el Estado obtiene de las retenciones al agro. “El crecimiento de la producción energética y minera permitirá generar los recursos necesarios para seguir reduciendo impuestos hasta eliminarlos por completo”, afirmó.

Milei insistió, de todos modos, en que cualquier nueva reducción impositiva estará condicionada al equilibrio fiscal. “No hay baja de impuestos posible sin superávit fiscal sostenido”, dijo, y advirtió que abandonar ese camino implicaría, según su definición, el regreso de “las diez plagas de Egipto”.

“Todo lo que lograron fue con una mano atada a la espalda”, afirmó Milei, quien prometió que el productor continuará acercándose al precio internacional pleno. Según sus datos, la reducción de retenciones permitió mejorar la relación entre los precios de Rosario y Chicago hasta un 19% en el maíz y un 12% en la soja. También sostuvo que el productor sojero pasó de recibir alrededor del 65% del valor internacional a percibir cerca del 75%.

La promesa de un “campo radicalmente distinto”

Milei definió a los productores agropecuarios como “héroes” y aseguró que la Argentina atraviesa un cambio de paradigma. “Se viene un campo radicalmente distinto al que conocimos”, afirmó al comienzo de su discurso.

El mandatario volvió a cuestionar las políticas aplicadas durante las últimas décadas y sostuvo que el sector fue convertido en “el pagador de última instancia de la Argentina”, sometido a impuestos, cepos, cupos y controles de precios.

Milei en la Rural.

“En vez de pagarle con justicia al campo por lo que había hecho por el país, lo castigó con impuestos, cepos, cupos y precios máximos. Esa oscura página la estamos dando vuelta para siempre”, afirmó.

En esa línea, defendió el proceso de desregulación impulsado desde el inicio de su gestión y aseguró que su Gobierno fue quitando “una por una las capas de estatismo” que, según su diagnóstico, afectaban a la actividad agropecuaria.

Entre las medidas mencionó el levantamiento del cepo cambiario y la eliminación del Impuesto PAIS, la reducción de aranceles para fertilizantes, herbicidas y maquinaria agrícola, la autorización para importar maquinaria usada, el régimen especial del RIGI para inversiones agropecuarias y la digitalización de trámites laborales.

También destacó la reducción del IVA para sistemas de riego y las reformas en el Senasa, la eliminación del peso mínimo de faena, el levantamiento de restricciones para exportar ganado en pie y cortes bovinos, la digitalización del movimiento de carne y la eliminación del RUCA.

A esa lista sumó la ampliación de la circulación de bitrenes, la privatización del Belgrano Cargas y el nuevo plan sanitario para la vacunación contra la fiebre aftosa, que, según afirmó, permitirá un ahorro de unos 25 millones de dólares para el sector.

“De las más de 16.000 reformas que llevamos hechas, más de mil fueron para liberar específicamente al campo”, aseguró.

Inversiones, propiedad privada y financiamiento

Otro de los ejes del discurso fue el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que el Gobierno impulsa en el Congreso. Milei sostuvo que la iniciativa permitirá generar un marco de mayor seguridad jurídica y atraer inversiones al sector agropecuario.

Según sus estimaciones, la aprobación de la norma podría impulsar inversiones por 15.000 millones de dólares en actividades como la industria forestal, la lechería, el riego y distintas economías regionales.

Jorge Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con Javier Milei.

El presidente también defendió el proyecto para modificar el régimen de navegación de los ríos, ampliar la hidrovía y habilitar nuevos puertos privados. La iniciativa, sostuvo, permitirá reducir los costos logísticos y mejorar las condiciones para los productores, especialmente en las provincias del norte.

En materia de financiamiento, destacó la desregulación del mercado de warrants, la creación del pagaré mercancía y la flexibilización del mercado de capitales para ampliar las opciones de crédito e inversión para los productores.

Más mercados y conectividad para las zonas rurales

Milei también puso el foco en la apertura de mercados internacionales y aseguró que durante su gestión se habilitaron más de 500 destinos para productos argentinos. Entre los avances mencionó el acuerdo Mercosur-Unión Europea, las negociaciones con Singapur y la llegada de productos nacionales a mercados como Indonesia, Japón, India, Vietnam y Emiratos Árabes Unidos.

En el plano tecnológico, celebró la expansión del servicio satelital de Starlink y anunció que 6.000 escuelas rurales recibirán kits de conectividad, mientras que el Enacom financiará un año adicional del servicio.

“Gracias, Elon”, expresó el Presidente al referirse al empresario Elon Musk.

“El campo va a producir récord tras récord”

En el tramo final de su discurso, Milei proyectó una fuerte expansión de la producción agropecuaria y aseguró que la Argentina está en condiciones de duplicar la cosecha de granos hasta alcanzar las 300 millones de toneladas.

“El campo que se viene va a producir récord tras récord gracias a que el Estado por fin se corrió del medio”, afirmó.

El mandatario también sostuvo que el capital internacional “está volviendo a votar por la Argentina” y volvió a reivindicar su objetivo de recuperar el lugar que el país ocupó históricamente entre las economías más prósperas del mundo.

“Queremos volver al país que cuando le dio libertad al campo se convirtió en el granero del mundo y en una de las naciones más ricas del planeta”, concluyó.

La última bala: Sergio Massa espera la bendición de Cristina y fantasea con competir en 2027

La última bala: Sergio Massa espera la bendición de Cristina y fantasea con competir en 2027

El exministro de Economía mantiene reuniones periódicas con Cristina Kirchner, Máximo Kirchner y Axel Kicillof mientras espera que se defina la interna del peronismo. Cree que aún puede ser el candidato de unidad para enfrentar a Javier Milei en 2027. La relación con los gobernadores que votan las leyes del Gobierno.

Kicillof se aferra a las PASO mientras escala la pelea con el cristinismo

Sergio Massa está convencido de que el peronismo puede ganar en primera vuelta en 2027. Las encuestas que le llegan todas las semanas a su oficina en la calle Libertador le muestran que la imagen de Javier Milei tiende a la baja, que está rompiendo su propia base electoral y que, pese a la antipatía que despierta el peronismo, la lógica de la polarización se impondrá por sobre todo. La única alternativa al “sacrificio inútil” de Milei, sostiene, es el peronismo. Solo hace falta presentar un candidato de unidad. Un candidato que, en su fuero íntimo, fantasea que todavía puede ser él.

El ex ministro de Economía del Frente de Todos se reúne todas las semanas con Cecilia Moreau y Máximo Kirchner en sus oficinas para porotear leyes, analizar el estado de situación de la Provincia de Buenos Aires y discutir de política. Con Cristina Fernández de Kirchner habla regularmente, y suele visitarla seguido en San José 1111. Con Axel Kicillof, en cambio, se reúne una vez por mes. Es una cita que ninguno de los dos se pierde y, pese a la desconfianza mutua, la repiten de forma periódica. Son cenas y almuerzos, por lo general en La Plata, que se extienden durante horas.

Hace tres años que no habla en público, pero Massa nunca dejó de operar políticamente. Por sus oficinas pasan gobernadores, intendentes, ministros, diputados, jueces, empresarios y más de un operador libertario. Tiene un rol activo en las negociaciones judiciales que atraviesan el Senado, en donde cuenta con interlocutores que lo conectan con los operadores judiciales de Karina Milei. Cuando se debatieron los pliegos de los jueces de la Corte Suprema, Massa fue el principal impulsor de la postulación de Ariel Lijo, según señalan en el cristinismo. Tanto dentro del bloque como en San José 1111.

El abrazo de Massa y Kicillof en el bunker de Fuerza Patria en las elecciones de 2025

Es uno de los pocos socios mayoritarios del peronismo que no está pidiendo la cabeza de los gobernadores que, hace dos años, vienen votando todas las leyes de Milei. Con el salteño Gustavo Sáenz comparte asados de fin de año y mantiene, desde hace tiempo, una larga amistad. Con el catamarqueño Raúl Jalil conversa seguido, e incluso lo ha intentado convencer de que no acompañe la eliminación de las PASO. Lo mismo con el tucumano Osvaldo Jaldo. Les dice que es una trampa y que, cuando llegue el momento, Karina no pagará.

Puertas afuera se muestra comprensivo, insiste en que los gobernadores hacen lo posible para sobrevivir y que, cuando llegue el momento, habrá que sumarlos para ganarle la elección a Milei. “Es con todos”, le gusta repetir, fiel al estilo de equilibrista y componedor que inauguró en los turbulentos momentos del FdT. Pero amenaza: si no se suman a una coalición anti Milei en 2027, el peronismo tendrá que castigarlos instalándoles un candidato en cada provincia. Si no pueden vencerlos, al menos pueden hacer que pierdan. Una lógica que comparte el propio Máximo.

“Sergio es un intendente, resuelve problemas. La coyuntura lo devora y al peronismo, ensimismado en su bucle endogámico, le falta lubricante. Massa es ese lubricante para que las cosas funcionen”, lo define uno de sus dirigentes de confianza, uno de los que le recomienda que no salga a hablar todavía. Es una discusión al interior del Frente Renovador: si Massa tiene que volver a la escena pública o no. Ya amagó con publicar un libro, con salir a recorrer el conurbano –antes y después del Mundial– o con mostrarse caminando por universidades o fábricas. Y siempre, sobre el final, decidió postergar el regreso.

Sergio Massa junto al gobernador de Salta, Gustavo Sáenz

El tigrense los escucha a todos. A su esposa Malena Galmarini y a su cuñado Sebastián Galmarini, diputado nacional y quien nutre a todo el espacio de encuestas, tendencias y estrategias de comunicación política. A Cecilia Moreau, que es su embajadora en Diputados, y a los intendentes que todavía le responden, como Francisco Andreotti. También a una consultora brasilera que participó de la campaña de Lula da Silva y se quedó trabajando con Massa después de la derrota electoral de 2023.

Todavía no está decidido a competir. El tigrense considera que tienen que darse las condiciones objetivas para poder ir por la revancha, pero todos los que lo conocen saben que Massa quiere una cosa en la vida y es ser presidente de la Nación.

La última bala

Hay tres motivos por los que Massa cree que puede ser presidente. Por un lado, las encuestas que le llegan lo muestran como uno de los cuatro políticos opositores con mejor imagen positiva, justo detrás de Kicillof, Cristina y Myriam Bregman. Tiene menos imagen positiva que su principal competidor interno, el gobernador bonaerense, pero menos imagen negativa: es un posicionamiento menos polar, ni tan K ni tan anti K, destacan en su entorno. Y agregan: “Son los neutros los que van a definir la elección”.

“Sergio no puede ser candidato después de lo que pasó”, razona un dirigente kicillofista, que admite, sin embargo, que es el único en condiciones de disputarle una interna al gobernador bonaerense. En el kicillofismo están convencidos de que la pierde, pero el massismo lo pone en duda. Es el segundo motivo: para el Frente Renovador, la candidatura de Kicillof se desinfló. Fue un error, apuntan, haberse peleado con Cristina y llevar la fractura a un punto de no retorno. Los votos del gobernador, insisten, son los mismos que los de la expresidenta y si la expresidenta designa otro sucesor esos votos migrarán a quien ella diga. Ese sucesor, esperan, es Sergio.

Es el tercer motivo, la gran fantasía de Massa: que CFK lo elija como su candidato a disputarle el liderazgo a Kicillof del peronismo. Con el apoyo de la expresidenta, Massa aspira a posicionarse como el candidato de unidad del peronismo. “La decisión es de la jefa”, ironiza uno de los dirigentes más cercanos de Massa.

Sergio Massa, entre Máximo Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, cuando oficiaba de equilibrista con Alberto Fernández

En el entorno del ex ministro enumeran otras razones por las que creen que Massa puede ser competitivo. Que puede apelar a los votantes del centro que no se identifican con el kirchnerismo. Que es el único dirigente de la oposición peronista que puede garantizar una buena relación con Estados Unidos y matizar, así, el fantasma del “riesgo kuka”. Que tiene un nivel de conocimiento altísimo y puede activar una campaña presidencial en el sprint final sin problemas. Que incluso las impugnaciones por su rol como ministro de Economía al final del gobierno del FdT pueden ser reivindicadas ante el derrumbe de los indicadores económicos de la era Milei.

“No va a decir se los dije, porque es antipático. Pero pasó lo que dijimos que iba a pasar en la campaña”, explican en su entorno.

Eterno optimista, Massa desea ser candidato, pero no tomará una decisión hasta que no la tome Cristina. No se toma en serio los guiños que le llegan de La Cámpora desde que comenzó la guerra abierta con Kicillof porque todos en el Frente Renovador intuyen que, detrás de los insultos y las recriminaciones públicas, hay un deseo del cristinismo de forzar una negociación con el gobernador. “Sergio no va a dejar que lo usen como una estrategia de negociación con Axel, que amenacen con candidatearlo para después acordar la Provincia con Axel”, advierte un referente de su espacio.

De momento, el tigrense prefiere jugar al artífice de la unidad. A fin de año, esperan en su entorno, tomará una decisión. “Sabe que no puede lanzarse y que no tenga un costo. Esta es su última bala”, advierte un dirigente peronista.

MCM/MG

La trampa de discutir la "argentinidad"

La trampa de discutir la

El debate desatado por las críticas a la selección expone, más que un supuesto rasgo nacional, los prejuicios con los que parte del progresismo global sigue mirando a la Argentina. Los estereotipos, en todo caso, dicen más de quienes los enuncian que del país al que pretenden describir.

Lo que me pasa con las conversaciones sobre la “argentinidad” es que me parecen una trampa, como las conversaciones sobre las mujeres o los pobres o los latinos o los jóvenes. Quien, al atacar a los “argentinos”, te pone en la situación de defenderlos, te obliga a aceptar sus términos de la discusión: el ser argentino como un universal fijo, estable, y descriptible. A mí las generalizaciones me encantan para las charlas de borrachos y corazones rotos, pero tener que encararlas con la solemnidad de quien cree que en alguna esencia platónica de la nación se juegan cuestiones de Estado es no solo aburrido, sino inconducente. Y sin embargo, aquí estamos, hablando de esto, intentando responder a la “campaña de odio” sin quedar atrapados en el vocabulario idiota que dicha campaña propone.

No es fácil, realmente. Sobre todo porque la Selección argentina no hizo nada grave esta vez: no estamos discutiendo cantos homofóbicos ni ninguna falta grave (a menos que se considere falta grave la bandera de Malvinas, lo cual es absurdo: la prohibición de exhibir una consigna que no contiene ningún discurso de odio era bastante discutible, e infringir una regla como esa solo puede parecerle terrible a quienes no crean que efectivamente existen normas injustas, y que cualquier norma se halla por encima de la justicia y, en este caso, de la libertad de expresión). Estamos discutiendo, en cualquier caso, una cuestión de tono. Y ni siquiera, tal vez: porque esos textos ignorantes que salieron publicados en prestigiosos medios norteamericanos (que creerían que es racista y discriminatorio publicar notas con prejuicios sobre los mexicanos o los paraguayos, pero que por alguna razón inexplicable no ven ningún problema en difundir prejuicios sobre los argentinos) dan cuenta de un resentimiento acumulado que precede por mucho a las picanteadas con la selección española en la final de la última copa del mundo.

Di una pista, creo, ya, de mi tesis principal sobre el origen de este resentimiento: quienes escriben contra “los argentinos” son los principales creyentes y abanderados del mito de la excepcionalidad argentina. No hablamos de conservadores orgullosos ni de miembros del Ku Klux Klan, sino de personas que jamás expresarían en público prejuicios contra “los latinos” (en muchos casos, de hecho, hablamos de personas que se autoperciben defensoras de “los latinos”) pero que han decidido que la Argentina no merece gozar de tal inmunidad. Reitero, sin muchas razones: el salario mínimo argentino hoy es el más bajo de la región. No somos ninguna excepción regional en ningún asunto que importe. Por supuesto que tampoco somos, como algunos quieren sostener, un pueblo “más violento” que otros: la Argentina no es un país excepcionalmente violento para nuestra región en ningún parámetro mensurable. En cualquier caso, tendremos otros modos, otras costumbres. Las personas sensatas entienden la diferencia entre un pueblo y sus gobernantes; entienden en Venezuela, y por eso ninguna persona sensata diría que los venezolanos “son violentos” aunque tengan la mayor cantidad de delitos violentos del continente. La entienden en Colombia, y por eso los colombianos te dicen que no te creas que son mucho más buena gente que los argentinos solo porque son más corteses, y que ni bien escuches el “ay qué pena contigo” prendas todas las alarmas. Argentina, entonces, es un país latinoamericano al que hay permiso para tratar como si fuera una potencia colonizadora. Será por el “colorismo” (otra vez: quienes atacan a la Argentina por “blanca” están colaborando con una ficción racista, no combatiéndola) o por lo que sea: el hecho es que mucha violencia sublimada por cierta superioridad moral progresista, de quienes se creen por encima del odio y el desprecio a pesar de su ignorancia supina sobre nuestras realidades, afloró liberada por este permiso. Hablo de una violencia inconsciente; de esa que hace que un norteamericano o un europeo te hable como a un niño sin darse cuenta, o suponga que no conoces a un autor porque estudiaste en la UBA y no en NYU (por supuesto que quienes estudiamos en la UBA tenemos más chances de conocer a un autor gringo que un alumno de Harvard de conocer a un autor argentino, pero son sutilezas que se les escapan a quienes nunca nos han visto en carne y hueso).

No pude entrar en esta discusión sin generalizaciones, pero sí quiero terminar este texto sin hacer ninguna reivindicación nacionalista. A mí no me caen bien todos los argentinos, ni mal todos los europeos; no sé qué significa preferir un argentino a un europeo, o viceversa, porque tampoco creo que sea atinada ni interesante la pregunta de quién me gusta más a mí o me deja de gustar. Me toca construir un país con mucha gente con la que no tengo nada en común, y un mundo con otra tanta gente con la que no comparto, tampoco, nada en especial. La pregunta de si me gusta o no es absolutamente irrelevante, salvo, supongo, si uno está comprando pasajes y haciendo valijas, que no es mi caso; y aún si lo estuviera pensando, sería una cuestión personal y no política. La paradoja quizás es que el lenguaje de los cánticos racistas u homofóbicos que los progresistas globales supuestamente quieren combatir habla en ellos, y por ellos. Al salvajismo del que nos acusan, en el fondo, no habria que contestarle con columnas como esta, sino con el olvido, la única venganza y el único perdón. Esa indiferencia narcisista y caprichosa que es la mayor virtud argentina (y esta reivindicación me la van a perdonar): la capacidad de ignorar todas las estupideces sobre la latinidad inventadas por gente que no ha puesto un pie al sur del Ecuador. Como dijo Don Draper, porque como siempre supo Borges los argentinos hacemos nuestro mundo con pedazos de lo que se nos dé la gana: yo no pienso en vos, para nada.

TT/MG

Nepotismo, dedo de Milei y sillas calientes: quién es quién en el mapa judicial que está armando el Gobierno

Nepotismo, dedo de Milei y sillas calientes: quién es quién en el mapa judicial que está armando el Gobierno

El Gobierno, con el ministro Mahiques al frente de Justicia, ya nombró o confirmó a más de 100 magistrados, fiscales y defensores. Quiénes son los casos más resonantes y dónde fue designado cada funcionario.

“Para que un régimen se mantenga en el tiempo necesita zurcir la justicia a su gusto”. La frase de un juez camarista con más de 40 años en los tribunales parece graficar el porqué de la avalancha de de designaciones judiciales de Javier Milei: desde la llegada del ministro Juan Bautista Mahiques ya se designaron más de 100 magistrados, fiscales, defensores y conjueces con acuerdo del Senado. El oficialismo logró quebrar la oposición del peronismo y junto con aliados provinciales, el PRO y la UCR avanzó con una deuda pendiente en el Poder Judicial. Pero detrás de esos nombramientos vestidos de institucionalidad, un análisis nombre por nombre permite revelar cierta opacidad en la política oficial, que incluye desde nepotismo a jueces elegidos a dedo por el Presidente, sin perder de vista que hay tribunales estratégicos o sillas calientes codiciadas para el poder de turno.

Ante el receso legislativo y la feria judicial, elDiarioAR analizó las designaciones y los pliegos que ya pasaron por el Senado y fueron publicados en el Boletín Oficial, así como se tuvieron en cuenta los pliegos que el Gobierno envió a la Cámara alta la semana pasada y serían debatidos recién en agosto. En una entrevista que dio el viernes al diario La Nación, el ministro Mahiques contabilizó 178 pliegos en cuatro meses y medio, entre nombramientos en trámite y ya oficializados. El ministro también adelantó un plan para achicar Comodoro Py, de 12 a 8 juzgados, y la Casación Penal, de 13 a 9 miembros. Por el momento no será completada la Corte Suprema, que tiene tres de sus cinco miembros.

Los casos más polémicos — elDiarioAR

Los nombramientos judiciales de Milei

Los casos más polémicos

Fotos: pendientes de carga desde archivo propio.

Hay varios casos sensibles y llamativos. El más reciente es el de Ana María Cristina Juan, que asumió como jueza federal de Hurlingham el pasado 15 de julio, apenas doce días después de que su esposo, Marcelo Martínez de Giorgi apartara de la causa $LIBRA —que tramita en su juzgado— a las querellas que investigan a Milei y a su hermana Karina.

El nepotismo es un patrón que se repite. Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte, Horacio Rosatti, llegó a un tribunal de Santa Fe el 12 de junio. Había logrado entrar a la terna gracias a la lapicera de Milei y pese a quedar relegado en los exámenes escritos. También fue beneficiada con un cargo judicial Yamile Bernan, pareja de Diego Guerendiain, ex jefe de Gabinete del exministro Mariano Cúneo Libarona (además Milei sostuvo su pliego pese al intento de veto de Santiago Caputo. Otro flamante juez en Salta es Diego Anzorreguy, sobrino de Eduardo Moliné O'Connor, quien llegó a ser vicepresidente de la Corte Suprema, y también del ex jefe de la SIDE menemista Hugo Alfredo Anzorreguy.

En Comodoro Py, el tribunal que decide si las causas de corrupción ($LIBRA, Andis, el caso Adorni) llegan a juicio, el Gobierno eligió a Pablo Yadarola y “revalidó” a Pablo Bertuzzi pese a traslados cuestionados por la Corte. Milei y Mahiques dejaron afuera a Martín Irurzun al no renovarle el cargo a los 75 años, pero sí le permitió la renovación hasta los 80 años a Víctor Pesino, el juez que revocó la cautelar contra la reforma laboral y reconoció haberse reunido con Mahiques antes de ese fallo. Otro juez que logró extender su cargo fue el padre del propio ministro Mahiques: Carlos “Coco” Mahiques logró que en mayo el Senado le apruebe mantenerse al frente de la vocalía séptima de la Cámara Federal de Casación Penal.

Tanto Yadarola como los Mahiques (padre e hijo) participaron del viaje a Lago Escondido financiado por el Grupo Clarín.

Un pliego que generó especial atención fue el de María Verónica Michelli, que fue aprobado por el Senado pero que Milei aún no oficializó porque es cuñada de del periodista Hugo Alconada Mon, quien investiga casos de corrupción del Gobierno.

A su vez, un informe de ACIJ e INECIP detectó “saltos” de mérito superiores a 10 posiciones en al menos 12 casos. Y en paralelo avanza el nuevo fuero laboral porteño, con 21 pliegos ya en la Legislatura de CABA, al ritmo de la reforma laboral de Milei.

Quién es quién en la nueva Justicia — elDiarioAR

Quién es quién en la nueva Justicia mileísta

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Nombre ▲▼ Cargo Dato relevante
Relevamiento propio de elDiarioAR de acuerdo a las sesiones del Senado y el Boletín Oficial. 106 nombramientos. Datos al 24/7/2026.

MC