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La Casa Rosada convoca una vez más a la mesa política en medio de la presión sobre Adorni

La Casa Rosada convoca una vez más a la mesa política en medio de la presión sobre Adorni

El oficialismo busca relanzar su agenda en el Congreso y mostrar control interno frente a un escenario atravesado por la investigación que tiene al jefe de Gabinete en centro de la escena.

En la antesala de una nueva escala internacional de Javier Milei, que este sábado partirá rumbo a Israel, la Casa Rosada vuelve a recostarse sobre un dispositivo que, con el correr de los meses, pasó de ser una promesa de coordinación a una herramienta de contención: la mesa política. La reunión convocada por Manuel Adorni para este viernes a las 11 no es solo un intento de ordenar la hoja de ruta legislativa. Es, sobre todo, un nuevo ensayo de control interno en medio de un escenario que, además de la inminente ausencia del Presidente, combina presión judicial y una cierta parálisis parlamentaria.

Es que el cónclave llega atravesado por un factor que altera el equilibrio interno: la situación de Adorni en los tribunales. En medio de nuevos movimientos en la causa por presunto enriquecimiento ilícito, el jefe de Gabinete no solo conserva su lugar sino que lo ejerce, con un oficialismo que parece no estar dispuesto a soltarlo. La foto de este jueves en Vaca Muerta junto a Karina Milei, quien según reconstruyen en Balcarce 50 fue la que impulsó la invitación, funcionó como un mensaje hacia adentro y hacia afuera. La mesa de este viernes refuerza esa señal al ubicarlo en el centro del armado político en un momento de máxima exposición.

Karina Milei y Manuel Adorni recorrieron Loma Campana, uno de los principales polos energéticos de Neuquén.

En términos formales, el temario no difiere demasiado de otras convocatorias. La Casa Rosada busca destrabar una agenda legislativa que no termina de arrancar, con una Cámara de Diputados que apenas sesionó una vez en lo que va del período ordinario, y avanzar con proyectos que combinen volumen político y capacidad de generar debate. La reforma política, con la eliminación de las PASO, vuelve a ocupar el centro de la escena, acompañada por modificaciones en el Código Penal orientadas a temas de alto impacto público. A eso se suma la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que genera resistencias incluso entre aliados, y el intento de acelerar pliegos judiciales negociados con gobernadores.

Pero el trasfondo es otro. La necesidad de instalar temas que desplacen el foco mediático de la situación de Adorni se volvió explícita. Y, al mismo tiempo, expone una dificultad más profunda: la de sostener iniciativa política propia en un contexto donde los tiempos empiezan a ser marcados por factores externos.

La composición de la mesa también habla de ese momento. Se espera la participación del ministro del Interior, Diego Santilli; de la jefa de bloque en el Senado, Patricia Bullrich; del titular de Diputados, Martín Menem; del armador Eduardo “Lule” Menem; y del secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. La posible presencia de Karina Milei refuerza la idea de que el encuentro tendrá un carácter más “de rosca” que técnico, aunque no está confirmada la participación del asesor Santiago Caputo. En contraste, la ausencia de Luis “Toto” Caputo, de viaje en Estados Unidos, deja al equipo económico por fuera de la discusión en un momento en el que la inflación en alza y los recortes presupuestarios presionan al Palacio de Hacienda.

La mesa política del gobierno.

La mesa política libertaria se institucionalizó tras la derrota en las elecciones bonaerenses de septiembre de 2025. Desde el vamos, funcionó más como un espacio flexible, a veces ampliado y otras reducido al mínimo indispensable, que como un ámbito regular de toma de decisiones. Hubo encuentros esporádicos, convocados al calor de urgencias específicas, como la necesidad de ordenar votaciones, contener tensiones con aliados o bajar línea en momentos de crisis. Sin embargo, nunca logró consolidarse como un órgano estable de coordinación real.

En ese vacío, su reactivación periódica suele leerse menos como señal de fortaleza que como síntoma de desorden: es una instancia que demostró capacidad para cerrar coyunturas —sobre todo en tiempos donde “todo marchaba acorde al plan”, como en el verano pasado— pero no para sostener dinámicas en el tiempo. En un escenario donde el Gobierno busca recuperar iniciativa mientras protege a Adorni, uno de sus funcionarios clave, esa limitación se vuelve más evidente. La experiencia reciente demostró que, en el universo oficialista, la mesa sirvió únicamente para apaciguar las internas. Una funcionalidad que parece volverse cada vez más estrecha.

PL/MC

Los directores políticos de YPF se asignaron un sueldo anual de casi US$1 millón en 2026

Los directores políticos de YPF se asignaron un sueldo anual de casi US$1 millón en 2026

Es la remuneración promedio para once integrantes del directorio de la petrolera. La dedicación exige unas cuatro horas por mes. Guillermo Francos y el exministro Lisandro Catalán son dos de los beneficiados. Las provincias de Chubut, Mendoza, Santa Cruz y Río Negro también tienen representantes. Adorni no cobra.

Cada integrante del directorio de YPF ganará US$954.000 en 2026 por una tarea que insume no más de cuatro horas al mes, de acuerdo a un documento de la empresa aprobado el 8 de abril. La remuneración citada es en promedio, por lo que algunos directores cosecharán un ingreso largamente superior a US$1 millón, y otros bajarán a cerca de los US$500.000.

Entre los directores se encuentran el exjefe de Gabinete Guillermo Francos y el exministro del Interior Lisandro Catalán. Otro delegado del Poder Ejecutivo, Manuel Adorni, resignará su sueldo en YPF, como suelen hacer los representantes en funciones de la Casa Rosada.

En cambio, el presidente Horacio Marín es uno de los ejecutivos cuyo ingreso supera con creces el de otros miembros del cuerpo directivo, porque en su caso, al desempeñarse además como gerente general, sí cumple funciones reales.

El directorio de 12 miembros está compuesto por representantes políticos del Gobierno nacional (Adorni, Catalán y Francos), las provincias de Chubut, Santa Cruz, Neuquén y Mendoza, la secretaría de Energia, el ministerio de Economía y el Sindicato Unidos Petroleros e Hidrocarburíferos, entre otros.

Francos y Catalán no cobraron honorarios mientras fueron jefe de Gabinete y ministro del Interior, respectivamente, pero en diciembre pasado, apenas dejaron sus cargos, comenzaron a ganar el estipendio, como informó este diario.

En el caso de Francos, el pago efectivo de sus honorarios contrastó con la declaración formulada al diario Clarín desde Punta del Este en enero, cuando afirmó que estaba tratando de acostumbrarse al “ocio” tras dos años de intenso trabajo. En las últimas horas, el exjefe de Gabinete volvió a ganar notoriedad cuando deslizó críticas a su sucesor, Adorni, investigado por enriquecimiento ilícito. La crítica de Francos al actual jefe de Gabinete provocó enojo tanto en las inmediaciones de Karina Milei como de Santiago Caputo, y fue atribuida a intenciones electorales para 2027.

Catalán, por su parte, se presenta como precandidato a gobernador de Tucumán, con el supuesto aval de Karina.

El 8 de abril, el directorio de YPF hizo público el llamado a asamblea de accionistas para el 30 de este mes, y allí se detalló la remuneración anual de los directores, de acuerdo a una información publicada por la agencia estadounidense de noticias financieras REDD. La convocatoria argumenta que la remuneración propuesta es “adecuada y razonable”.

En el centro, Manuel Adorni, Karina Milei y Horacio Marín, en un acto de YPF en Vaca Muerta, el 16 de abril de 2025

El texto también da cuenta de que los directores ganaron $10.849 millones en 2025, lo que equivale a US$9,2 millones, según la cotización promedio de la divisa estadounidense el año pasado.

El ingreso de los directores de YPF es uno de los más altos que paga el Estado argentino, tanto en la administración central como en organismos descentralizados o empresas públicas. Se trata de un cuerpo sin funciones efectivas en el manejo de la empresa, más allá de aprobar grandes lineamientos y asociaciones con otras petroleras. Según fuentes que pasaron por el directorio, la dedicación de cada miembro es de un par de horas cada dos semanas.

Las sillas en empresas públicas en las que el Estado es accionista son trofeos muy apetecibles, tanto para el Gobierno nacional como los provinciales

YPF tiene una estructura de vicepresidentes de área y gerencias con sueldos acordes a la industria petrolera (muy altos), pero la remuneración a directores sobresale en el mercado, tanto en relación a otras empresas públicas como a firmas privadas de gas y petróleo, indicaron voces del sector.

Cuando asumió Milei y designó a Marín al frente de la empresa estatal, el directorio aprobó un aumento para sus miembros muy superior a la inflación. Medido en dólares, los directores actuales ganan en dólares 60% más que sus pares durante la presidencia de Alberto Fernández. Con el tiempo, Marín se transformaría en un interlocutor de inmejorable vínculo con Milei.

Las sillas en empresas públicas en las que el Estado es accionista son trofeos muy apetecibles, tanto para el Gobierno nacional como los provinciales. Los gobernadores suelen asignar la función a aliados cercanos e incluso hubo casos que acomodaron a familiares, aunque también a opositores, como modo de facilitar la convivencia mediante un cargo de alto sueldo y baja visibilidad.

Guillermo Francos y Lisandro Catalán, mientras ocupaban funciones en el Ejecutivo, en 2025

A su vez, el directorio de YPF es una puerta de salida de lujo. El primer secretario de Energía del gobierno ultraderechista, Eduardo Rodríguez Chirilo, fue otro ejemplo hasta fines de 2025.

Una norma no escrita dice que los funcionarios del Poder Ejecutivo no pueden duplicar ingresos en YPF, por lo que suelen resignar esos honorarios. Adorni respetó esa práctica.

Ello no aplica para los directores en otras empresas con participación estatal. En febrero, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, fue nombrado director en Aeropuertos Argentina, donde ganará cerca de $150 millones al año, mientras mantiene su sueldo como funcionario de Economía. El ingreso de Aeropuertos Argentina equivale a algo menos de la mitad del valor del crédito hipotecario que Furiase obtuvo en el Banco Nación para comprarse una suntuosa casa en el country Los Pilares, tal como informó el periodista Alejandro Bercovich en C5N.

Durante el Gobierno de Fernández, las sillas en empresas públicas correspondieron mayormente a funcionarios de La Cámpora, que cobraron sus ingresos. Hace más de diez años, cuando le tocó a Axel Kicillof completar posiciones en directorios, durante el mandato de Cristina, la norma fue que ninguno cobrara más que viáticos menores, dijo tiempo atrás uno de los designados, Emmanuel Álvarez Agis.

La nave de Spinetta, algunos libros de abril

La nave de Spinetta, algunos libros de abril

Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.

Los días chinos, las series de abril

“Desde la infancia veo en la oscuridad total de un cuarto, cuando estoy por dormirme, una suerte de raudo ejército azul y colorado que avanza en dirección a mí hasta que se pierde y vuelvo a recuperarlo en otro ángulo de la oscuridad, donde aparece para hacer la misma trayectoria. Me dirán que ese ejército podría ser un campo sembrado de jacintos, los hay rojos y los hay azules. Podría ser también el tablero de un juego con fichas vistosas, pero nunca se me ocurrió que pudiera ser otra cosa que un ejército de soldaditos vestidos de azul y de colorado que avanzan unidos como un solo soldado. Ese ejército fue siempre para mí el ejército de la noche. No sólo en la noche hay oscuridad, ya lo sé, pero de todos modos en el sitio en que lo vi con más frecuencia fue en la noche, que para mí es un sitio, el más importante del mundo. En el momento en que aparece el ejército de la noche pienso, recuerdo, elucubro ideas e imágenes que no reconozco durante el día. Y ese ejército de pequeñísimas ideas, de recuerdos, de imágenes de mi mente pugna por vivir y trata de matarme porque sus divisiones son a veces mansas como corderos o dulces como la miel, pero otras veces silban o gritan o manejan cuchillos y venenos, se agazapan en los infinitos laberintos inexplorados donde las pierdo de vista para volverlas a encontrar en el sitio donde las espero de nuevo: la oscuridad”.

El texto pertenece a Ejércitos de la oscuridad, de Silvina Ocampo, rescatado por la editorial Lumen en 2023. Como les conté hace un tiempo, es un libro fragmentario y poderoso, al que siempre vuelvo. En especial en días como estos, marcados por otros regresos: el del sueño entrecortado, el de los desvelos, el de los ejércitos nocturnos que marchan a mi alrededor en las horas oscuras.

Arranca una nueva edición de Mil lianas

1. Libros de abril. Con la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires como norte (atención que arranca en pocos días), las editoriales argentinas y los sellos extranjeros que distribuyen sus publicaciones en el país anunciaron para este mes la llegada de una gran cantidad de lanzamientos. Entre ellos, se destacan novelas, cuentos, biografías y ensayos. Entre muchos otros, a lo largo de todo el mes aterrizarán en las librerías –y espero que también ocurra en las bibliotecas públicas– títulos de autores y autoras como Jorge Luis Borges, Sylvia Molloy, Emmanuel Carrère, Margaret Atwood, Roberto Bolaño y Santiago Craig.

Por mi parte, arranqué con Koljós, de Carrère y ya estoy enganchadísima con ese modo único que tiene para combinar varios entuertos familiares, la historia europea del siglo XX, el chisme, sus pequeñas y grandes rabietas y sus observaciones agudísimas. También estoy con la edición definitiva de Las fotos, de Inés Ulanovsky, un libro precioso que ahora llegó a través del sello Blatt & Ríos, con material nuevo. Por supuesto que hay mucho más. Por acá armé una especie de croquis con títulos, tapas, autores y editoriales.

Emmanuel Carrère, Sylvia Molloy, Jorge Luis Borges, Margaret Atwood y Santiago Craig, entre las novedades editoriales destacadas de abril.

La guía con las novedades editoriales de abril se puede leer acá. Y, en este enlace, un repaso por películas y series para ver por streaming este mes.

2. Festivales. Atravesamos los primeros días del otoño –por ahora sin frío– y con ellos se empiezan a asomar algunos encuentros y festivales literarios interesantes que se alejan de los circuitos tradicionales. Organizada por la librería Los Confines de Villa Ballester, este sábado 18 de abril, a partir de las 15, tendrá lugar en el Centro Cultural La Bemba una nueva edición de la Feria de Editoriales Artesanales (o, como dicen quienes suelen frecuentarla: la FEA más linda). Habrá stands con libros de 20 proyectos gráficos independientes y artesanales, ofertas, charlas y presentaciones de libros.

Algo que me pone contenta: voy a moderar allí una conversación entre las escritoras Agustina Bazterrica (hablé con ella hace un tiempito, cuando salió su novela Las indignas) y Pamela Terlizzi Prina. El asunto de la charla será el cuerpo. Si tienen ganas de darse una vuelta, por acá encuentran los detalles y por acá una guía muy simple para llegar desde Buenos Aires y otros puntos.

Otra linda iniciativa para salir por un rato de la ciudad: también el sábado, desde las 10 y hasta las 21, se llevará adelante Raizal, un festival “de naturaleza y arte”, según cuentan sus organizadores. Con entrada gratuita y co-producido por las mismas personas que están detrás del Filba, será en Chacra Las Delicias, Exaltación de la Cruz.

“Entre las más de 25 propuestas de actividades habrá una entrevista abierta con la escritora Gabriela Cabezón Cámara, a cargo de Damián Huergo, así como la conversación El llamado urgente de la naturaleza, en la que participarán Patricio Lo Greco, Guillermo Folguera y Natalia Mazzei. También tendremos un taller de haikus y una lectura de tankas coordinados por Alejandra Kamiya. La jornada incluirá además, una propuesta de meditación y escritura en vivo de Iosi Havilio, con acompañamiento musical de Josefina Tai, una cata de libros a cargo de Francisco González Táboas y un concierto íntimo de Loli Molina, que despedirá el festival”, adelantaron desde Raizal. Por acá pueden leer más información.

3. BAFICI. Esta semana comenzó el Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires, más conocido por todo el mundo como el BAFICI, que se llevará adelante en distintas sedes porteñas hasta el 26 de abril. Para quienes necesiten una guía sobre esta edición, los invitados, los homenajes y las películas destacadas comparto algunas lecturas. En esta nota de Tiempo Argentino pueden leer un panorama interesante que armó Diego Lerer.

Si están buscando reseñas de películas puntuales, por acá dejo el enlace a la selección que hizo Diego Batlle en su sitio especializado Otros cines. A lo largo del festival se irán actualizando, pero ya hay varias para leer y para escuchar en formato de podcast.

Por último, para quienes tengan ganas de buscar especialmente documentales, en la última edición del newsletter Línea documental de Juan Pablo Mansilla pueden encontrarse con una buena selección de material argentino y también en su cuenta de Letterboxd. Entre lo que pude pispear me dieron muchas ganas de ver Xul, de Cristián Costantini, una película que recorre la vida y la obra de Xul Solar, y Annemarie, de Mariana Sanguinetti, un “retrato del vínculo entre una bisnieta cineasta y su bisabuela, la fotógrafa Annemarie Heinrich”, según leí en el catálogo del BAFICI. Les dejo el tráiler, pinta muy bien.

4. El cuerpo de Perón, de Facundo Pastor. Un epígrafe siempre es una señal, un mojón que traza una dirección en la lectura. “Es un cuerpo demasiado grande, más grande que el país. Está demasiado lleno de cosas. Todos le hemos ido metiendo cosas. Todos le hemos ido metiendo algo adentro: la mierda, el odio, las ganas de matarlo de nuevo”. Con ese epígrafe que pertenece a Santa Evita, de Tomás Eloy Martínez, abre El cuerpo de Perón (Aguilar, 2026), el reciente libro del periodista Facundo Pastor.

La publicación, que en efecto busca abordar las disputas alrededor de una de las mayores figuras políticas del siglo XX en Argentina concentrándose en su cuerpo, comienza con los días finales de Perón rodeado de médicos y enfermeras en la Quinta de Olivos, sigue con su funeral multitudinario, se detiene en los vaivenes de sus restos que van de la residencia presidencial hasta la cripta familiar en Chacarita durante la dictadura, repasa el insólito episodio del robo de las manos del líder justicialista en los ‘80 y concluye con los disturbios durante el traslado final a la quinta de San Vicente en 2006.

Valiéndose de testimonios directos, de documentación exclusiva, de hallazgos en hemerotecas y de los recursos del llamado “periodismo narrativo”, Pastor ofrece una reconstrucción vívida, llena de detalles y de pequeñas escenas que intentan recrear un mundo de tensiones, de internas y de intrigas políticas que persisten hasta la actualidad.

Para hablar de este libro y también de periodismo, entrevisté a Facundo Pastor hace unos días. Pueden leer la nota en este enlace.

Pastor nació en Buenos Aires, en 1979. Es periodista, abogado y productor.

El cuerpo de Perón, de Facundo Pastor, salió por la editorial Aguilar. Más, en esta entrevista con el autor.

Banda sonora. “Hay una plaza de Chivilcoy en la que Luis Alberto Spinetta canta al comienzo de cada hora. Una idea que tuvo Diego Manusovich y de la que se contagiaron Agustín Valenciano y Guillermo Sólimo”, informa Alejo Santander, uno de los mejores periodistas de este país. A Alejo, con quien tuve la alegría de trabajar hace un tiempo, le pasa algo similar a lo me pasa a mí y que les conté alguna vez en este espacio: siempre está dándole vueltas a Chivilcoy, la tierra familiar, la ciudad del mito de origen.

En uno de esos regresos, Alejo encontró esa instalación musical que los vecinos dieron en llamar La nave de Spinetta y decidió contar cómo surgió la idea y cómo la llevaron adelante. Lo hizo en su canal de YouTube que se llama Historias desde el Polo Sur y es divino. Lo pueden ver por acá.

Por supuesto que después de conocer esta nave y su historia, me quedé escuchando varias canciones de Spinetta. Las sumé, claro, a nuestra lista compartida que, como siempre, encuentran en este enlace.

Posdata. Fueron varios los mensajitos que recibí en mis redes (ya saben, siempre estoy en esta esquina). Y también muy lindos los correos que me escribieron Marisa, Debora, Pau y Santiago. ¡Muchas gracias a todos!

Coda. Mencioné antes a Pamela Terlizzi Prina. Me despido con uno de sus poemas. Lleva como título Sobredosis, lo encuentran en su libro No cuentes pesadillas en ayunas (lo publicó Santos Locos Poesía y es una maravilla).

Atragantarse. Con lo que no sale, con lo que se oye,

con lo que se lee. Atragantarse y dejarse morir un poco,

pero milimétricamente, casi imperceptible. De un minuto

a otro, apenas apenitas un poquito más muerto y vos

ni noticias y yo ni noticias. Porque qué son los titulares

sino más muertes. Propias y de otros más o menos lúcidos,

que siguen trabajando y pariendo y poniendo la mesa

a las nueve, vamos, a dormir temprano, que mañana

se madruga.

Pamela Terlizzi Prina es autora de

¡Hasta la próxima!

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Reforma laboral: el Gobierno apela a la Corte para frenar la suspensión judicial

Reforma laboral: el Gobierno apela a la Corte para frenar la suspensión judicial

El Ejecutivo presentó un per saltum ante la Corte para revertir la suspensión de más de 80 artículos y acelerar una definición clave sobre la reforma laboral.

El Gobierno nacional dio un nuevo paso en la disputa judicial por la reforma laboral al presentar un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con el objetivo de que el máximo tribunal intervenga de manera directa y deje sin efecto la suspensión de artículos clave de la norma.

La estrategia oficial se canalizó a través de un “per saltum”, un mecanismo excepcional que permite saltear instancias judiciales intermedias y llevar el caso directamente a la Corte. Con esta herramienta, el Ejecutivo busca acelerar los tiempos en un conflicto que ya suma fallos contradictorios en distintos tribunales.

La presentación fue impulsada por la Procuración del Tesoro de la Nación, en representación de la Secretaría de Trabajo. El objetivo central es revertir la decisión judicial que frenó más de 80 artículos de la reforma laboral tras una demanda presentada por la CGT.

En ese sentido, el Gobierno solicitó que la Corte declare la validez de la reforma y suspenda los efectos de la medida cautelar dictada por un juzgado laboral, que había cuestionado la aplicación de la ley en todo el país. Para el Ejecutivo, ese fallo genera un escenario de incertidumbre jurídica que impacta en la implementación de políticas económicas.

Desde la Casa Rosada también plantearon objeciones sobre la competencia del tribunal que intervino en primera instancia. Según sostienen, un juzgado laboral no debería tener injerencia sobre una norma de alcance nacional, por lo que consideran necesario que el máximo tribunal unifique criterios.

El conflicto judicial se inscribe en una fuerte tensión entre el Gobierno y los sectores sindicales, que cuestionan la constitucionalidad de varios puntos de la reforma. La intervención de la CGT fue clave para que la Justicia avanzara con la suspensión parcial de la ley a fines de marzo.

En este contexto, el futuro de la reforma laboral quedó atado a la definición que adopte la Corte Suprema. El tribunal deberá evaluar tanto la validez del recurso presentado como el fondo de la cuestión, en un expediente que combina implicancias jurídicas, políticas y económicas.

El Gobierno busca no solo acelerar los plazos judiciales, sino también recuperar la vigencia de una de sus principales iniciativas en materia económica. La resolución que adopte la Corte será determinante para definir el rumbo de la reforma y su impacto en el mercado laboral.

Con información de medios y agencias

JIB

Crecer sin desarrollo: las consecuencias del modelo económico

Crecer sin desarrollo: las consecuencias del modelo económico

La recuperación económica que muestran los indicadores convive con un deterioro del mercado laboral y de los ingresos: aunque el PBI creció, la expansión se concentró en sectores primarios como el agro y la minería, con escasa capacidad de generar empleo.

La dinámica económica actual, a primera vista, parece contradictoria: la economía crece, pero la mayoría de la gente vive cada vez peor. La actividad repunta, pero el empleo cae, los salarios pierden poder adquisitivo y las familias tienen más dificultades para llegar a fin de mes. 

Lejos de ser algo raro o transitorio, este desacople entre los indicadores macroeconómicos y la percepción cotidiana expresa un patrón de funcionamiento cada vez más estructural.

La explicación principal radica en la reconfiguración productiva que impulsa el actual modelo económico: apreciación cambiaria, apertura comercial indiscriminada, reducción del gasto público y una presión sostenida para bajar los salarios. Este esquema castiga especialmente a los sectores dependientes del mercado interno, mientras que los que logran expandirse son aquellos que cuentan con ventajas comparativas naturales, como el agro, la minería y el petróleo.

Entre 2023 y 2025, el PBI creció un 3%. Sin embargo, ese avance se concentró casi exclusivamente en el sector agropecuario (impulsado por la recuperación tras la histórica sequía), con aportes más acotados de la minería y la intermediación financiera. Si se excluye al agro, el resto de la economía prácticamente no creció en relación con 2023.

Crecimiento total e incidencia sectorial.

El impacto sobre el empleo es directo. Mientras los sectores “perdedores” (industria, comercio y construcción) explican cerca del 45% del empleo privado formal, los sectores “ganadores” (agro, minería e intermediación financiera) representan menos del 9%. Pero incluso dentro de estos últimos se registran caídas en la cantidad de puestos de trabajo en los últimos dos años.

Desde noviembre de 2023 se destruyeron 283.000 empleos asalariados formales (206.000 en el sector privado y 77.000 en el público) y cerraron más de 24.000 empresas con trabajadores registrados. La creación de aproximadamente 158.000 monotributistas no alcanza a compensar esa pérdida y, en muchos casos, refleja un proceso de creciente precarización laboral.

Variación del empleo.

En definitiva, la primarización de la estructura productiva genera un desacople entre la evolución de la actividad y el empleo. El año 2025 se convirtió en el primero del que se tenga registro en el que la economía creció (4,4%) mientras el empleo cayó (–0,5%). 

Más allá del arrastre estadístico, el problema de fondo es que los sectores más dinámicos no tienen capacidad para absorber el empleo que se destruye en las actividades más afectadas por el esquema económico vigente. El resultado es un patrón de crecimiento que, por su propia composición, tiende a generar mayores niveles de desempleo estructural y de informalidad.

Actividad económica.

Al aumento del desempleo se suma el deterioro de ingresos. Desde noviembre de 2023 los salarios de trabajadores registrados cayeron un -7,9% (-2,3% en el sector privado y -17,9% en el público). Dicha caída se da sobre salarios que ya se encontraban sumamente deprimidos tras la caída de los años 2018 y 2019, que no se recuperó en los años siguientes. Así los salarios de trabajadores se ubican un 28,6% por debajo de agosto de 2017 (-23,3% en el sector privado y -37,7% en el público). 

Además, estos datos están subestimados: la medición oficial de la inflación sigue usando una canasta de consumo de hace más de dos décadas (del año 2004), poco representativa de lo que hoy gastan los hogares argentinos. Si usamos la nueva canasta relevada en 2017, la caída del salario real de los trabajadores del sector privado pasa del 2,3% al 8,6% y para los trabajadoras/es del sector público empeora del 17,9% al 23,2%. 

Por eso las familias deben desprenderse de ahorros o tomar deuda para llegar a fin de mes. La mora en el crédito bancario llegó al 11,2% en febrero, multiplicándose más de cuatro veces en poco más de un año y alcanzando su mayor nivel desde 2004. 

 

Salario real registrado.

Una oportunidad histórica: ¿extractivismo o desarrollo?

El proceso de desindustrialización no es nuevo y, de hecho, forma parte de una tendencia global que también afecta a países desarrollados. Sin embargo, la caída reciente en Argentina es particularmente intensa. La participación de la industria en el PBI se encuentra en mínimos de las últimas décadas y la utilización de la capacidad instalada permanece en niveles muy bajos, incluso por debajo de los registrados durante la pandemia.

El impacto de este proceso excede el mercado laboral. La industria sigue siendo un sector estratégico por múltiples razones: sus rendimientos crecientes a escala, la generación de encadenamientos productivos, el dinamismo de su frontera tecnológica (concentra buena parte de la innovación), su capacidad para generar y ahorrar divisas (clave en una economía bimonetaria como la argentina) y su rol en la estructuración territorial de los centros urbanos, entre otros.

 

PBI total e industrial.

Este diagnóstico cobra aún más relevancia en un contexto global que abre una ventana de oportunidad excepcional para la Argentina. El mundo avanza en un proceso de transición energética que demanda los recursos que nuestro país posee en abundancia. A las reservas de gas y petróleo se suman condiciones privilegiadas para el desarrollo de energías renovables (solar, eólica, hidroeléctrica, etc.) en todo el país. A esto se agrega una ventaja menos frecuente: una trayectoria consolidada en el desarrollo nuclear, con capacidades propias para diseñar reactores, producir combustible y exportar tecnología. En un mundo que busca diversificar su matriz energética, estos activos adquieren un valor estratégico.

El potencial no se agota en la energía. Argentina también cuenta con recursos minerales estratégicos para la economía del siglo XXI: litio, cobre, oro, plata y tierras raras, fundamentales para baterías, electromovilidad, electrónica y tecnologías avanzadas. 

La pregunta central es qué hacer con esa dotación de recursos. Existen dos caminos posibles. Uno es utilizar estos recursos como plataforma para el desarrollo, promoviendo encadenamientos productivos, agregando valor local y fortaleciendo capacidades tecnológicas. El otro es consolidar un modelo extractivo, en el que la explotación queda en manos de grandes empresas multinacionales con escasa articulación con el resto de la economía. 

La experiencia histórica es clara. Todos los países hoy desarrollados tomaron el primer camino e impulsaron su industrialización mediante políticas activas: protección comercial inteligente, subsidios focalizados, inversión pública en infraestructura y en tecnología. En definitiva, llevaron adelante una planificación estratégica que puso objetivos claros y bien coordinados con el sector privado. Solo una vez alcanzado el desarrollo promovieron e impusieron la apertura y el libre mercado como regla general. 

Esta conducta de los países ya desarrollados fue conceptualizada como “patear la escalera”: utilizar herramientas de desarrollo y luego limitar la capacidad de otros países de aplicar esas mismas medidas. Sin embargo, en los últimos años ese paradigma comenzó a resquebrajarse. El ascenso de China como potencia industrial y tecnológica obligó a las economías avanzadas a volver a aplicar las medidas intervencionistas del pasado, pasando por encima de los organismos internacionales que ellos mismos habían creado para prohibir esas políticas, como la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Esto también implica una ventana de oportunidad para países como la Argentina, porque los espacios para proteger e impulsar sectores estratégicos son mayores que en el pasado. Pero el país va totalmente a contramano del mundo. Mientras los países centrales (o algunos de la región como Brasil) vuelven a implementar aranceles, subsidios y programas de inversión en ciencia y tecnología para reconstruir capacidades productivas, la Argentina se abre de manera indiscriminada al comercio exterior, paraliza la inversión en infraestructura, desfinancia el sistema científico tecnológico, desmantela los programas de incentivo productivo e industrial y avanza en un proceso de privatización y/o apertura al capital privado (en muchos casos extranjero) de empresas públicas en sectores estratégicos, como Nucleoeléctrica (energía nuclear), Enarsa (energía), Yacimientos Carboníferos Río Turbio (carbón), AySA (servicios públicos de agua y saneamiento), IMPSA (ingeniería energética y metalúrgica), entre otras. 

El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) es, quizás, la expresión más clara del abandono de impulsar un plan de desarrollo autónomo. Argentina necesita de la inversión extranjera directa (IED) como complemento para potenciar los sectores en los que tiene alto potencial, pero no en la forma en que la promueve el RIGI. El régimen otorga excesivos beneficios impositivos y facilidades cambiarias, con escasos requerimientos de integración productiva local, transferencia tecnológica o generación de empleo de calidad.

Por el momento, hay proyectos aprobados por unos USD 16.000 millones y otros USD 17.000 millones se encuentran en evaluación, en su inmensa mayoría vinculados a la minería y la energía. Las inversiones que lleguen en el marco de este régimen tendrán, previsiblemente, un marcado perfil extractivista sin siquiera garantizar el alivio en materia de divisas. 

En el plano comercial, las empresas adheridas al RIGI cuentan con un régimen cambiario especial que les permite flexibilizar la obligación de liquidar divisas provenientes de exportaciones, al tiempo que pueden importar bienes vinculados a sus proyectos con arancel cero. En el plano financiero, disponen de amplias facilidades para acceder al mercado de cambios. En este marco, el ingreso inicial de divisas asociado a las inversiones podría verse, en el tiempo, compensado por la remisión de utilidades y la salida de capitales sin fines específicos. A esto se suma la posibilidad de recurrir a tribunales arbitrales internacionales, como el CIADI, para dirimir controversias con el Estado, lo que limita los márgenes de acción de la política económica y traslada eventuales disputas fuera del ámbito judicial local.

Como señalaba Aldo Ferrer, “cada país tiene la globalización que se merece”, en función de cómo responde a sus desafíos y oportunidades. Argentina enfrenta hoy una disyuntiva clara. Cuenta con recursos, capacidades y una ventana de oportunidad para impulsar el desarrollo. Pero también corre el riesgo de profundizar un patrón de especialización basado en la exportación de recursos naturales, con escaso impacto en el empleo y en las condiciones de vida de la población.

La disociación entre crecimiento económico y bienestar social, al igual que la dependencia externa, tenderán a profundizarse si se mantiene este rumbo. Aún estamos a tiempo de corregirlo: tomar las riendas de nuestro propio destino y aprovechar los recursos disponibles para impulsar un salto productivo que no solo haga crecer la economía, sino que mejore efectivamente la vida de la mayoría.

El autor es economista. Miembro del Grupo Paternal. 

AR