Neneo Ruca

Código Postal 8416

Noticias de Rio Negro

La inflación de marzo fue del 3,4% y acumula diez meses consecutivos en suba

La inflación de marzo fue del 3,4% y acumula diez meses consecutivos en suba

El INDEC publicó el dato correspondiente al tercer mes del año. El IPC nacional superó la marca de los tres puntos que había anticipado el ministro Caputo.

La inflación de marzo se aceleró al 3,4% y superó el techo de los 3 puntos que había anticipado el ministro Luis Caputo. El índice revela una suba de diez meses consecutivos y acumula ya 9,4% en el primer trimestre del año y en términos interanuales alcanza el 32,6%, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).

El IPC nacional pasó de 1,5% mensual en mayo de 2025 a 3,4% en marzo de 2026. El dato de marzo no solo supera el 2,9% de enero y febrero sino que marca el décimo mes consecutivo de aceleración desde el piso de 1,5% que tocó en mayo de 2025. En ese lapso, la inflación no tuvo ni un solo mes de pausa: fue subiendo escalón por escalón hasta triplicar aquel valor mínimo: 1,6% en junio, 2,1% en septiembre, 2,3% en octubre, 2,5% en noviembre, 2,8% en diciembre y 2,9% en los dos primeros meses de 2026, hasta llegar al 3,4% de marzo.

Los principales motores del mes fueron la Educación, con un salto del 12,1% por el inicio del ciclo lectivo, y las carnes, que en el GBA treparon hasta 8,4% en el caso de la carne picada y 8% en la paleta. El Transporte también aportó con una suba del 4,1% impulsada por combustibles y transporte público. Por categorías, los precios Regulados lideraron con un incremento del 5,1%, seguidos por el IPC núcleo con 3,2%. Para no quedar por debajo de la línea de pobreza, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en marzo más de $1.434.000.

La inflación, diez meses seguidos de suba.

Educación y Transporte, los mayores impulsores

La división de mayor aumento en el mes fue Educación, con una suba del 12,1% a nivel nacional —que alcanzó el 22,7% en la región Noreste y el 18,1% en el Noroeste—, como ocurre todos los años al inicio del ciclo lectivo. Le siguió Transporte con un alza del 4,1%, impulsada principalmente por los combustibles —que subieron 7% en GBA—, el transporte público y los pasajes aéreos.

Los precios regulados, los que más subieron por categoría

Por categorías, los precios Regulados —que incluyen tarifas de servicios públicos, transporte y educación— registraron el mayor incremento con un 5,1%, seguidos por el IPC núcleo con 3,2% y los precios Estacionales con apenas un 1,0%. Estos últimos se vieron traccionados al alza por el turismo y el cambio de temporada en indumentaria, pero esos aumentos fueron compensados por las bajas en verduras y frutas.

La carne fue el rubro que más impactó en los alimentos

La división Alimentos y bebidas no alcohólicas subió 3,4% a nivel nacional y fue la que tuvo mayor incidencia en la variación mensual en todas las regiones. Dentro de ese rubro, las Carnes y derivados fueron lo más destacado: subieron 6,9% en el GBA y hasta 7,9% en el Noroeste. Los cortes vacunos tuvieron aumentos contundentes en el Gran Buenos Aires: el asado subió 5,5%, la carne picada 8,4%, la paleta 8% y los cortes como cuadril y nalga un 7,7% cada uno. El pollo también se encareció un 7,5%.

Las regiones con mayor inflación fueron el Noreste y el Noroeste

Por zonas geográficas, las regiones Noreste (4,1%) y Noroeste (4,0%) lideraron las subas, por encima del promedio nacional. El GBA y la región Nacional quedaron en 3,4%, la Pampeana en 3,3%, Cuyo en 3,2% y la Patagonia fue la de menor inflación del mes con 2,5%. En el Noreste, la división Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles trepó 9,7%, muy por encima del resto del país.

La canasta básica y los umbrales de indigencia y pobreza

En paralelo, el INDEC publicó la valorización de las canastas básicas para el Gran Buenos Aires. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina la línea de indigencia, subió 2,2% en marzo y acumuló 11,6% en el año, con una variación interanual del 32,8%. Su valor para un adulto equivalente ascendió a $212.949. La Canasta Básica Total (CBT), que define la línea de pobreza, aumentó 2,6% en el mes y acumula 9,6% en 2026, con una suba interanual del 30,4%; su valor para un adulto equivalente llegó a $464.228.

Cuánto necesita una familia para no ser pobre

Para un hogar tipo de cuatro integrantes —un varón de 35 años, una mujer de 31 y dos hijos de 6 y 8 años—, la línea de indigencia se ubicó en $658.011 y la de pobreza en $1.434.464. Un hogar de cinco miembros —pareja de 30 años con tres hijos de 1, 3 y 5 años— necesitó $692.083 para no ser indigente y $1.508.740 para no caer en la pobreza. En tanto, un hogar de tres personas —mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61— requirió $523.853 para la CBA y $1.142.000 para la CBT.

Milei: "El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna pero podemos explicarlo"

Milei:

El Presidente y el ministro de Economía admitieron que el dato de marzo no cumplió las expectativas, pero lo atribuyeron a factores transitorios y ratificaron que la inflación retomará su sendero descendente en los próximos meses.

El presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo se pronunciaron tras conocerse el dato de inflación de marzo, que registró una suba mensual del 3,4%, con mensajes que combinaron críticas al número y una defensa del programa económico.

Milei reconoció que el índice no cumplió con las expectativas oficiales. “El dato es malo. El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna”, expresó, aunque sostuvo que existen “elementos duros” para explicar lo ocurrido y proyectó que en los próximos meses “retorne a su sendero decreciente”. El mandatario anticipó además que ampliaría su análisis en una exposición pública.

Por su parte, Caputo ofreció una lectura más técnica del índice y destacó algunos componentes que, según su visión, muestran señales de desaceleración. Detalló que la inflación núcleo fue del 3,2%, mientras que los precios regulados subieron 5,1% y los estacionales 1,0%. En ese marco, subrayó la desaceleración de la Canasta Básica Alimentaria, que pasó de 3,2% en febrero a 2,2% en marzo, y una leve baja en la Canasta Básica Total, de 2,7% a 2,6%.

El ministro atribuyó parte de la suba a factores externos, en particular al impacto de la guerra en Medio Oriente, que —según indicó— se reflejó en aumentos como el 9% en combustibles, el 24% en pasajes aéreos de cabotaje y el 22% en transporte interurbano. También señaló que la economía atraviesa un proceso de “corrección de precios relativos”, visible en rubros como servicios regulados y carnes.

En ese sentido, destacó que la inflación núcleo sin carnes se mantuvo en 2,5%, en línea con febrero, lo que —según planteó— indicaría estabilidad en el componente subyacente. Además, remarcó que el capítulo Educación registró una suba del 12,1%, la más baja para un mes de marzo en los últimos ocho años.

Caputo insistió en que la inflación es “un fenómeno monetario” y sostuvo que, a medida que se consolide el orden fiscal y monetario, el índice continuará desacelerándose. En esa línea, vinculó la dinámica actual con el impacto rezagado de la caída en la demanda de dinero durante el período preelectoral.

Las declaraciones de ambos funcionarios se dan en un contexto en el que el Gobierno busca consolidar la baja de la inflación como principal ancla de su programa económico, pese a las tensiones que persisten en precios regulados y en el costo de vida.

Caputo: "Los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en décadas"

Caputo:

El ministro de Economía admitió que la inflación saltó 3% en marzo, pero prometió que bajará a partir de abril. También espera que las inversiones se traduzcan en "crecimiento sostenido" en el tiempo que así creará empleo. Una nueva promesa de que el futuro será mejor, que contrasta con vaticinios anteriores de este gobierno.

En la cumbre anual de la Cámara de Comercio de Estados Unidos (Amcham, según sus siglas en inglés) en la Argentina, el ministro de Economía, Luis Caputo, prometió este martes que “los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en décadas”. Después de que ayer admitió que la inflación de marzo superó el 3% por el aumento del combustible ante la guerra de Irán, pero vaticinó que bajará a partir de abril, en el Centro de Exposiciones de Buenos Aires ante ejecutivos de empresas norteamericanas y de otros orígenes especuló que en la medida en que hay inversión, habrá “crecimiento sostenido” y entonces se generará empleo. Una nueva promesa de que el futuro será mejor, que contrasta con presagios anteriores de este gobierno.

El ministro reconoció que hay sectores en los que baja el consumo y el trabajo, pero sostuvo que son actividades que están sustentadas de manera artificial en el hecho de que antes la gente recibía pesos que no valían nada y los terminaban gastando. Reconoció que por ahora lo que crece es el empleo informal, pero se esperanzó con que las inversiones, que por ahora se centran en la explotación de materias primas, provoquen aumento de la actividad económica que impulse la creación de más puestos de trabajo. Contrastó dos ejemplos: la fabricante de neumáticos Fate, que cerró sus puertas ante las importaciones, y Lumilagro, que por un lado optó por traer termos de China pero aún sigue produciendo parte de sus productos en la Argentina.

“La inflación es un fenómeno monetario que es consecuencia de un exceso de oferta, una caída de la demanda, o una combinación entre ambos”, comentó Caputo. Según su visión, por las elecciones legislativas de octubre pasado, hubo más demanda de dólares y cayó la demanda de pesos. “Generó una suba de la inflación y del riesgo país, además de una caída del crecimiento económico”, agregó. Es decir, la culpa, como siempre en el relato del jefe del Palacio de Hacienda, es el riesgo “kuka”, el temor de los inversores a que vuelva el kirchnerismo al poder.

 “Estamos purgando esa caída en la demanda de dinero”, aseguró Caputo. “La parte positiva es que se empieza a ver recuperación en la demanda de dinero. A partir de abril vamos a ver una desaceleración de la inflación importante”, volvió a vaticinar.

En este encuentro también disertó el embajador de EE.UU. en Buenos Aires y empresario de origen cubano, Peter Lamelas, y harán lo propio el presidente Javier Milei y sus ministros de Salud, Mario Lugoneshombre clave en la discusión sobre la reforma de la legislación de patentes, que exige el gobierno de Donald Trump–, de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, y del Interior, Diego Santilli. Entre las compañías que tendrán oradores en la cumbre figuran la química Dupont, la siderúrgica Acindar, Aeropuertos Argentina, los bancos Citibank y JP Morgan, las eléctricas AES y Central Puerto, Telecom Personal, Amazon Web Services, la auditora PwC, las petroleras Chevron y PAE, el grupo Newsan, las agrícolas Corteva y Cargill, la láctea Danone, las mineras Newmont, Rio Tinto y Glencore, el laboratorio Roche y Bagó, la fabricante de productos de higiene Johnson & Johnson, entre otras.

AR/MG

El FMI recorta al 3,5% la previsión de crecimiento de Argentina para 2026 y prevé una inflación el doble de la proyectada

El FMI recorta al 3,5% la previsión de crecimiento de Argentina para 2026 y prevé una inflación el doble de la proyectada

La nueva proyección del FMI, recogido en el informe de 'Perspectivas Económicas Mundiales' divulgado este martes, implica una revisión a la baja con respecto del pronóstico de crecimiento del 4,0% previsto para 2026 en el informe publicado a fines de 2025. Además, estima que la inflación se desacelerará este año en Argentina al 30,4%, levemente por debajo del 31,5% registrado en 2025, pero casi dos veces más que el 16,4% previsto en octubre pasado.

 El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la economía argentina crecerá un 3,5% en 2026, medio punto porcentual menos de estimado en enero pasado y por debajo del 4,4% registrado en 2025, al tiempo que eleva significativamente la previsión de inflación para este año.

La nueva proyección del FMI, recogido en el informe de 'Perspectivas Económicas Mundiales' divulgado este martes, implica una revisión a la baja con respecto del pronóstico de crecimiento del 4,0% previsto para 2026 en el informe de perspectivas publicado en octubre pasado, cifra que se mantuvo también en la revisión de enero de este año.

Para 2027, el FMI mantuvo la proyección de crecimiento del 4% incluida en el informe del primer mes del año.

En cuanto a la inflación, el organismo estima que el índice de precios al consumidor se desacelerará este año en Argentina al 30,4%, levemente por debajo del 31,5% registrado en 2025 pero casi dos veces más que el 16,4% previsto en octubre pasado por el FMI para este año, cifra que no se actualizó en enero pasado.

Para 2027, en tanto, el organismo prevé que la inflación se reduzca al 15,7%.

El nuevo informe apunta que la balanza por cuenta corriente de Argentina, que tuvo en 2025 un déficit del 1,1% del PIB, registrará una caída del 0,8% en 2026, frente al 0,4% previsto para este año en octubre pasado.

De cara a 2027, el FMI prevé una caída adicional del 0,6% del PIB.

El organismo pronostica además una caída de la tasa de desempleo para 2026, alcanzando un 7,2%, frente al 7,5% registrado en el cuarto trimestre de 2025.

Esa cifra, anticipó el informe, seguiría cayendo en 2027 hasta ubicarse en el 6,9%.

La difusión de estas perspectivas se da días después de que se cumpliera el sábado el primer aniversario de la firma de un nuevo programa de facilidades extendidas entre Argentina y el FMI.

El acuerdo firmado por el Gobierno de Javier Milei fijó como uno de sus principales objetivos reforzar las exiguas reservas del Banco Central, con créditos por un total de 20.000 millones de dólares, de los cuales 12.398 millones fueron desembolsados poco después de rubricado el pacto.

Resumen Ejecutivo del FMI - Abril 2026

El FMI pronostica que la guerra de Irán restará al menos 2 décimas al crecimiento mundial

El Fondo Monetario Internacional (FMI) calcula en su nuevo informe de perspectivas que la guerra contra Irán restará al menos 2 décimas al crecimiento de la economía mundial este año, en el que ahora prevé un avance del 3,1%, un impacto que sentirán especialmente las economías emergentes.

Ese es la “previsión de referencia” del FMI, basada en el supuesto de que la guerra se solvente a mediados de este año, pero el organismo plantea otros dos escenarios más adversos en los que el impacto del conflicto sería aún mayor, uno intermedio en el que la economía se reduciría ocho décimas, hasta el 2,5%, y el peor, en el que el crecimiento global caería al 2%, trece décimas menos.

Tabla de proyecciones del FMI - Abril 2026

El dato calculado por el FMI en su nuevo informe de Perspectiva Económica Global (WEO por sus siglas en inglés) publicado este martes es dos décimas inferior a su anterior pronóstico de enero, cuando el organismo atisbaba una economía que se sacudía el lastre de la política arancelaria de Donald Trump y recibía el impulso de la inteligencia artificial (IA).

La nueva previsión supone tres décimas menos de crecimiento que el registrado en 2025 y subraya la especial vulnerabilidad en la que quedan Oriente Medio y algunas economías emergentes -sobre todo las que son grandes importadoras de materias primas y tienen poco margen de maniobra presupuestaria- debido a la guerra.

Estas últimas serían las más expuestas al alza de los precios de la energía y los alimentos, al deterioro de las expectativas de inflación y a un endurecimiento de las condiciones financieras, cuya severidad dependerá de lo que dure el conflicto.

Ya lo avanzaba la entidad la semana pasada, cuando señaló que recortaba sus previsiones por la guerra.

Informe FMI - Contexto

El conflicto ha generado un escenario excepcional y por ello el FMI en esta ocasión hace una “previsión de referencia” en vez de su habitual pronóstico base.

Esta previsión se basa en el supuesto de que la guerra se solvente a mediados de este año y es el primero de los tres escenarios posibles dibujados por el FMI.

En este marco, el organismo deja intacta su estimación global para las economías avanzadas, que mantendrían un avance del 1,8% en 2026, una décima menos que el año pasado.

No obstante, respecto a la revisión de perspectivas que hizo en enero, reduce en una décima el crecimiento de EE.UU. (2,3%) y China (4,4%) y en dos el de la eurozona (1,1%).

A su vez, reduce en tres décimas el crecimiento del conjunto de las economías emergentes y en desarrollo, que se expandirían un 3,9%.

La peor parte, se la llevan los países de Oriente Medio y Asia Central, que, incluso con la guerra resuelta en torno a junio, crecerían este año dos puntos porcentuales menos, un 1,9%, en relación a la previsión de enero.

La economía de Irán en 2026 pasa de un crecimiento previsto en enero del 1,1% a una contracción del 6,1%, mientras que otros grandes exportadores de energía que dependen directamente del estrecho de Ormuz, como Irak o Catar, se contraerían entre casi el 7 y el 9%.

En cuanto a inflación, la entidad prevé que los efectos del cierre de Ormuz impulsen una tendencia inflacionaria al alza que se estaba moderando después los aranceles de Trump y pronostica que los precios subirán un 4,4% en el mundo en 2026 (seis décimas más que lo previsto en enero) y un 3,7% en 2027 (tres décimas más).

En los otros dos escenarios planteados por el FMI el impacto de la guerra es aún mayor.

En el intermedio, el crecimiento mundial se desaceleraría aún más, hasta quedar en el 2,5%, con la inflación alcanzando un 5,4% este año, mientras que, en el peor de los tres contextos, en el que los precios del gas y el petróleo estarían altos más tiempo y se registrarían “mayores daños a la infraestructura energética en la región en conflicto”, lo que reduciría el crecimiento global al 2% en 2026 y la inflación escalaría al 6%.

El organismo subraya que el impacto sobre los emergentes “sería casi el doble que el observado en las economías avanzadas” en cada uno de estos posibles escenarios.

Por otro lado, el informe describe una tendencia general hacia la fragmentación geoeconómica por los crecientes riesgos geopolíticos o la posible extensión o modificación de los aranceles estadounidenses y sigue dibujando dudas sobre la verdadera penetración que pueda acabar teniendo la IA en la productividad.

El FMI insta a las autoridades a estar muy atentas para preservar estabilidad financiera y de precios y proteger a los ciudadanos más expuestos al encarecimiento de la energía y los alimentos, además de fortalecer colchones presupuestarios. 

Latinoamericana y del Caribe crecerán un 2,3% en 2026, una décima más de lo previsto

La economía de Latinoamérica y el Caribe crecerá un 2,3% en 2026, lo que supone una décima menos que en 2025, pero mejora -también en una décima- lo previsto por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en enero, cuando hizo su proyección anterior.

Así, y según el informe de perspectivas del FMI difundido este martes, la economía de la región avanzará este año más que en 2025, pese a la elevada incertidumbre global desatada a raíz de la guerra emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán, que hará que otras grandes regiones del mundo sufran una ralentización.

Proyecciones de crecimiento por región - FMI - Abril 2026

De cara a 2027, el organismo mantiene que la región crecerá el 2,7%, tal y como había calculado en enero, aunque respecto a su previsión del pasado octubre, supone una décima más.

Para Centroamérica, prevé un avance del 3,7% en 2026, igual que en 2025, y del 4% en 2027, impulsada por el consumo interno y las remesas, y para el Caribe del 5,7% en 2026 y del 8,6% en 2027, frente al crecimiento del 6,2% en 2025, con economías beneficiándose de la recuperación del turismo, pero también expuestas a fenómenos externos.

El conjunto de la región sigue condicionado por factores externos como el encarecimiento de las materias primas, el endurecimiento de las condiciones financieras y la desaceleración de la demanda global, aunque con impactos diferenciados entre los países.

En ese sentido, el FMI explica que las economías importadoras de energía son las más vulnerables a estos choques, mientras que los exportadores de materias primas pueden beneficiarse parcialmente.

El FMI destaca que el actual entorno internacional ha incentivado a varios países de la región a acelerar acuerdos de integración, como el alcanzado recientemente entre Mercosur y la Unión Europea, y enfatiza que estos pactos pueden fortalecer vínculos comerciales y diversificar exportaciones.

Brasil se desacelera y México, al contrario

Entre las principales economías de la región, el FMI prevé que Brasil se desacelere en 2026, con un crecimiento del 1,9%, frente al 2,3% de 2025, y repunte al 2% en 2027, beneficiándose inicialmente de su condición de exportador neto de energía, aunque posteriormente pesará la menor demanda global, el encarecimiento de insumos como fertilizantes y unas condiciones financieras más restrictivas.

México, por su parte, crecerá un 1,6% en 2026 y un 2,2% en 2027, después de haber registrado un 0,6% en 2025, en un entorno marcado por la consolidación fiscal, una política monetaria restrictiva y las tensiones comerciales, principalmente con EE.UU., que limitan la inversión y la actividad.

Argentina, que creció un 4,4% en 2025, moderará su avance al 3,5% en 2026 y al 4% en 2027, aunque mantendrá uno de los desempeños más sólidos entre las grandes economías de la región, impulsada por un proceso de estabilización macroeconómica y reformas que, según el FMI, mejoran la confianza.

Colombia crecerá un 2,3% en 2026 y un 2,5% en 2027, tras haber avanzado un 2,6% en 2025, en línea con un patrón de expansión moderada condicionado por el entorno externo.

Chile registrará un crecimiento del 2,4% en 2026 y del 2,6% en 2027, después del avance del 2,3% en 2025, mientras que Perú lo hará un 2,8% en ambos años, tras haber crecido un 3,4% en 2025. En ambos casos, el FMI apunta a crecimientos contenidos, afectados por la menor demanda externa y el encarecimiento de la energía.

Ecuador se desacelerará, al pasar del 3,7% en 2025 al 2,5% en 2026 y 2027; mientras que Venezuela repuntará un 4% en 2026 y un 6% en 2027, frente al 1,5% de 2025.

Para Bolivia se prevé un avance del 3,3% en 2026 tras una caída del 1,2% en 2025; el crecimiento en Paraguay cederá un poco al 4,2% en 2026 y un 3,5% en 2027, tras el avance del 6% de 2025; y Uruguay crecerá un 1,8% en 2026 (igual que en 2025) y un 2,6% en 2027. 

El FMI recorta las previsiones y advierte de que la guerra en Medio Oriente podría provocar una “recesión global”

El FMI recorta las previsiones y advierte de que la guerra en Medio Oriente podría provocar una “recesión global”

La institución apunta que la economía mundial crecerá un 3,1% en 2026, pero podría situarse en torno al 2%, bordeando una crisis económica, si el conflicto se enquista

El FMI recorta al 3,5% la previsión de crecimiento de Argentina para 2026 y prevé una inflación el doble de la proyectada

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó las previsiones de crecimiento de la economía mundial al 3,1% en 2026, dos décimas menos que en su estimación de enero, debido a los efectos de la guerra en Medio Oriente desatada por los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán. Y advierte que, en el peor de los escenarios de proyección, podría producirse una “recesión global” por primera vez desde la pandemia.

El organismo con sede en Washington publicó este martes su informe de Previsiones Económicas Mundiales, un documento que por primera vez incorpora los efectos económicos de la guerra. Los técnicos de la institución decidieron diseñar un “escenario de referencia” en lugar de uno “base”, como se hace habitualmente, dada la imprevisibilidad del conflicto, que definen como “la última culminación de una serie de eventos que rediseñaron” las relaciones mundiales. El documento incorpora dos ejercicios de previsión adicionales, uno con el caso de una evolución “adversa” de la economía y otro con una evolución “severa”.

El escenario de referencia –que prevé un conflicto de corta duración– fija un crecimiento del 3,1% del producto interior bruto (PIB) global en 2026, que habría sido del 3,4% de no haber estallado la guerra, y del 3,2% en 2027.

Sin embargo, en el caso de que la guerra dure más de lo estimado y los precios de la energía provoquen una espiral inflacionista, los daños podrían ser mucho mayores. El escenario adverso (con unos precios medios del petróleo de 100 dólares el barril en 2026 y 75 dólares en 2027 y subidas del gas del 160% en Europa y Asia) prevé una ralentización del crecimiento global hasta el 2,5%. Y en el severo (precios medios del crudo de 110 dólares en 2026 y 125 dólares en 2027, con el gas triplicando su costo y los alimentos disparándose un 5% y un 10% en cada año) la economía se situaría “al borde de una recesión global”, con un modesto avance del 2%, algo que solo sucedió en cuatro ocasiones desde 1980. La última, con el choque del COVID-19.

Mensaje a los bancos centrales: no se apresuren

El FMI advierte del costo para las cuentas públicas del conflicto, bien por la vía directa de las ayudas desplegadas para paliar los efectos económicos, bien por la ralentización económica o la subida de los costes de la deuda. “Las respuestas al conflicto en Medio Oriente deberían tener en cuenta las lecciones aprendidas del episodio [de la invasión rusa de Ucrania] e, idealmente, adherirse a los principios de limitar la distorsión de las señales de precios y mantener una combinación de política fiscal y monetaria consistente con la estabilidad de precios”, insisten los técnicos.

En este sentido, y sobre el papel de los bancos centrales, el FMI apunta que deben estar “preparados para actuar” para poner freno a la inflación, pero con cuidado de no sobreactuar antes de tiempo. 

Por su parte, a los países recomienda “reconstruir los espacios fiscales”, algo que es “crucial” por los “altos niveles de deuda pública, el espacio fiscal erosionado tras la secuencia de shocks globales y la incertidumbre alrededor del resultado del último conflicto”, junto con las presiones de gasto adicionales, como en Defensa o por el envejecimiento de la población.