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La jefa del bloque de senadores de LLA se reunió con el Presidente y le dijo lo que piensa gran parte del equipo de gobierno en silencio. Es la antesala a la reunión de Gabinete programada para el viernes.
Ordenan levantar el secreto fiscal de Adorni y su esposa ante ARBA y avanzan sobre su entorno
Confirman que Adorni se comprometió a pagarle US$65.000 en efectivo al vendedor de su departamento
“Javier, yo vengo de varios gobiernos que han fracasado y cuando un ministro no termina de explicar todo lo mejor es esperar a la Justicia”. Patricia Bullrich le dijo estas palabras a Javier Milei poco después de que trascendiera el testimonio del contratista Matías Tabar, que relató que cobró US$245.000 por refaccionar la casa de Manuel Adorni en el country Indio Cúa. La presidenta del bloque de senadores oficialistas expuso lo que, por lo bajo, varios funcionarios y dirigentes libertarios murmuran sin animarse a decirle al Presidente y a su hermana: que el jefe de Gabinete es un lastre, que paraliza el Gobierno y que hay que dejarlo ir.
No fue la primera vez que Bullrich transmitió en público su irritación con el escándalo patrimonial de Manuel Adorni, que ella denuncia que le impide avanzar con las reformas del Gobierno en el Senado. Ya en la última reunión de gabinete, que se llevó a cabo hace dos semanas, Bullrich le lanzó a la cara: “Manuel acomodá tus papeles que todo es un quilombo, se me traban todas las leyes en el Congreso”. No sólo estaba Adorni presente, sino todo el gabinete, incluidos el Presidente y su hermana, Karina Milei.
Según explica un dirigente de confianza de la senadora, los ministros están acostumbrados a los exabruptos de Bullrich y ya empiezan a hacer caras cuando ven que va a tomar la palabra. Esa última reunión de gabinete no fue la excepción. “Ella siente que su rol es decir las cosas”, justifica un referente bullrichista.
Este viernes, el Presidente volverá a encabezar una reunión de gabinete en una de las peores semanas del Gobierno en lo que viene siendo uno de los peores bimestres de la gestión libertaria desde que asumió Milei. Luego de arribar de Estados Unidos, a donde viajó de nuevo para participar de la Conferencia del Instituto Milken, el Presidente convocará a todos sus funcionarios para medir hasta dónde llega el respaldo político al jefe de Gabinete. Un respaldo que, a medida que pasan los días, cada vez es más escueto.
Otro de los que dejó trascender su irritación con la permanencia de Adorni en el gabinete es Luis Caputo. Tal como relató Pedro Lacour en elDiarioAR, el ministro de Economía teme que el ruido político termine contaminando la credibilidad del Gobierno y, con ella, el frente económico. Para Caputo, los mercados no terminan de convalidar el programa por una falta de confianza en la sostenibilidad política del plan económico. Cuestiona que las crisis políticas afectan la gobernabilidad y, con ello, la posibilidad de bajar aún más el riesgo país.
El resto del gabinete, mientras tanto, viene acumulando malestar. Pero en silencio. Ninguno se anima a decirle a los hermanos Milei –especialmente a Karina– que creen que llegó el momento de correr a Adorni. Que lo que podría haber sido originalmente un pararrayos que concentra en sí mismo, y en toda la investigación judicial por enriquecimiento ilícito, todos los ataques del Gobierno se convirtió, en la última semana, en un costo político demasiado grande para Milei.
Este jueves Adorni le dará una entrevista a Alejandro Fantino en Neura con el objetivo de matizar la última revelación del contratista que le refaccionó la casa en el country Indio Cúa. Ni la conferencia de prensa ni el informe de gestión lograron clausurar el escándalo, sino todo lo contrario: cada día que pasa, un nuevo testigo arriba al despacho del fiscal Gerardo Pollicita y suelta un testimonio que hunde más al jefe de Gabinete.
El miércoles, encaramado a los coletazos del cascadagate, se conoció la declaración de Leandro Miano, hijo de una de las jubiladas que financió la compra del departamento de Caballito, que causó una nueva cuota de malestar en el Gobierno. ¿El motivo? Miano aseguró que la operación inmobiliaria incluía un pago adicional de US$65.000 por fuera de la escritura.
La sangría parece no detenerse, y son cada vez más los funcionarios y dirigentes libertarios que presionan para que Adorni dé un paso al costado. Circulan muchos nombres de posibles reemplazantes, pero el que conciliaba más adhesiones, el de Martín Menem, fue rechazado por su protagonista: el presidente de la Cámara de Diputados aseguró enfáticamente que él no asumiría en el lugar de Adorni. Otro de los nombres que circulan es el del canciller Pablo Quirno, aunque por lo bajo.
A excepción de Bullrich y Caputo, que son los únicos que dejaron trascender su mal humor, el resto de los funcionarios se queja en silencio. El motivo es que Milei y Karina se resisten, de momento, a echar a Adorni. Y ninguno se anima a cruzar a la hermana presidencial.
Uno de los principales motivos de la irritación de Bullrich es que considera que el escándalo patrimonial de Adorni le paraliza la agenda legislativa en el Senado. La jefa del oficialismo tenía previsto sesionar hace un par de semanas para aprobar el proyecto de “inviolabilidad de la propiedad privada”, pero tuvo que suspenderlo porque los senadores del radicalismo se le rebelaron y le empezaron a pedir cada vez más cambios. Bullrich tuvo que aceptar que, por primera vez desde el recambio legislativo, no tenía el control absoluto del Senado.
El miércoles, sin embargo, Bullrich volvió a reunir a los aliados en el Senado con el objetivo de volver a intentarlo. En la cumbre con Eduardo Vischi (UCR), “Camau” Espínola (correntino que rompió con el peronismo) y Martín Goerling (PRO), así como otros senadores de fuerzas provinciales, se acordó avanzar con el dictamen del proyecto de Federico Sturzenegger. Pero con cambios. Uno de ellos es la eliminación del capítulo que disolvía el Registro Nacional de Barrios Populares y daba por concluido el régimen de regularización dominial en villas y barrios populares.
El objetivo es sesionar el 14 de mayo e incluir, además, el pliego de Carlos “Coco” Mahiques. Quedará afuera, por falta de acuerdo, el proyecto de Carolina Losada que aumenta las penas para denuncias falsas en casos de violencia de género que fue duramente cuestionado por organizaciones feministas y de derechos humanos. Habrá que ver, si Adorni continúa en la jefatura de Gabinete para entonces. En el bullrichismo esperan que no.
MCM/MG

El Presidente rechazó versiones sobre un posible reemplazo y cuestionó con dureza al periodismo, en medio de la investigación judicial que involucra al jefe de Gabinete. También se pronunció en el mismo sentido Martín Menem.
El presidente Javier Milei salió a desmentir versiones sobre una eventual salida de Manuel Adorni y ratificó su continuidad al frente de la Jefatura de Gabinete, en un contexto atravesado por la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al funcionario.
A través de su cuenta en la red social X, el mandatario rechazó informaciones que señalaban que el ministro de Economía, Luis Caputo, habría impulsado la llegada del canciller Pablo Quirno como reemplazo de Adorni.
“Otra pelotudez atómica de las basuras inmunes (95) que se llaman periodistas”, escribió Milei, quien además aseguró que compartió varias horas con ambos funcionarios durante un vuelo y que en ningún momento se planteó un cambio en la conducción del área. “Hablamos de todos los temas y ni de un modo tangencial se sugirió algo así”, agregó desde Los Ángeles, Estados Unidos.
El Presidente también apuntó contra el origen de la versión al sostener que “imagino que se basaron en la estupidez que tiró algún imbécil”, en línea con sus reiteradas críticas a la prensa.
En paralelo, Milei replicó publicaciones de la diputada Lilia Lemoine, quien defendió a Adorni frente a las derivaciones de la causa judicial y cuestionó el tratamiento mediático del caso. La legisladora sostuvo que existe una intención de forzar la renuncia del jefe de Gabinete y apuntó contra periodistas por la difusión de la información.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, también defendió enfáticamente la continuidad en el cargo de Adorni, de quien semana tras semana se van conociendo más elementos de la causa que lo investiga por enriquecimiento ilícito.
“Los diputados de La Libertad Avanza estamos convencidos. Creo que todos pensamos que el tema de la condena mediática no es un término nuestro. Para la justicia está la Justicia: nosotros creemos en Manuel Adorni, por eso seguimos trabajando con él”, aseguró.
Y sostuvo que “a medida que pase el tiempo, se va a aclarar todo como corresponde” en la Justicia y “no va a haber ningún inconveniente”.
En declaraciones con El Cronista Stream, Menem deslizó que el escándalo sobre el crecimiento exponencial del patrimonio del jefe de Gabinete está sobredimensionado mediáticamente. “Los medios están exacerbando hace dos meses el tema Adorni. En mi casa, en cualquier lado, me preguntan hasta cuándo van a estar los medios con este tema”, lamentó.
“Están pasando un montón de cosas buenas en la Argentina y no hablan de otro tema; parece que tienen un tema personal con Manuel que, a medida que pase el tiempo, se va a aclarar todo y no va a haber ningún inconveniente”, agregó. Para el riojano, las acusaciones contra Adorni se enmarcan en “una campaña para lastimar al Gobierno”.
“No creemos en las condenas mediáticas. Lo de Manuel se va a aclarar judicialmente como corresponde. Esperemos que hable la Justicia y que los medios no condenen en la previa porque no tienen elementos para hacerlo”, concluyó.
Esta defensa de Menem a Adorni sucede luego de que el contratista Matías Tabar revelara que realizó trabajos en la refacción de la casa del country de Indio Cuá revelara que recibió de parte del ex vocero la suma de 245 mil dólares en efectivo y sin factura.
También reveló haber recibido unos 14 millones de pesos para reamueblar el departamento que tiene el jefe de Gabinete en el barrio de Caballito.
Con información de la agencia NA

La declaración del contratista que remodeló su casa de Indio Cuá complicó al jefe de Gabinete, pero Milei lo volvió a respaldar en público. En el oficialismo aumenta la tensión sobre el impacto político del caso.
La escena fue calculada. Antes de viajar a Estados Unidos, Javier Milei eligió mostrarse con Manuel Adorni en la Casa Rosada, durante una reunión con autoridades de la organización judía B’nai B’rith Internacional. La foto, difundida por Presidencia, llegó en el momento más incómodo para su jefe de Gabinete, atravesado por una causa judicial por presunto enriquecimiento ilícito que volvió a tomar impulso en las últimas horas. No fue una imagen más. Fue una señal.
La nueva imagen de Adorni con Milei, en ese contexto, funciona como un mensaje hacia afuera y hacia adentro. Busca frenar los rumores de salida, que circulan con más fuerza en el plano mediático que en la dinámica real del Gobierno, y ordenar la interna en un momento de ruido. Pero no resuelve la incógnita de fondo. ¿Es el jefe de Gabinete un escudo que protege al Gobierno o un problema que puede terminar hundiéndolo?
El dato que reactivó la crisis fue la declaración del contratista Matías Tabar ante el fiscal Gerardo Pollicita, en el expediente que instruye el juez Ariel Lijo. Según su testimonio, Adorni le habría pagado US$245.000 en efectivo por las remodelaciones de la casa en el country Indio Cuá, una cifra que desborda el precio de compra del inmueble, estimado en unos US$120.000, y que tensiona aún más la relación entre los ingresos declarados del funcionario y su nivel de gasto. Tabar no solo detalló la obra, con pisos, paredes, pileta, quincho y una cascada, y el plazo de ejecución, de casi diez meses, sino que además entregó documentación y su teléfono celular para ser peritado, en un intento por respaldar su versión.
La respuesta de Adorni fue inmediata, pero no disipó las dudas. Negó el monto, cuestionó al contratista y anticipó que podría denunciarlo. “Ese no es el monto. Seguramente vayamos a solicitar un peritaje porque cualquiera que conozca mi casa sabe que no vale ese dinero”, deslizó en conversaciones en la Casa Rosada. También planteó que nunca recibió la factura final de la obra y que los costos mencionados “parecen exagerados”. La estrategia es consistente con lo que viene ensayando desde que estalló el caso. Deslegitimar las acusaciones y trasladar cualquier explicación al ámbito judicial.
Pero el frente judicial ya dejó de ser un problema aislado. La acumulación de datos, que incluye viajes al exterior, vuelos privados, estadías en hoteles de lujo, nuevas propiedades y deudas cruzadas, empezó a configurar un cuadro más amplio que incomoda al Gobierno. Entre esos números aparece el pago de US$65.000 vinculado a refacciones de su departamento en Caballito, además de gastos en turismo y bienes que, en conjunto, superan ampliamente su salario como funcionario. La causa en Comodoro Py ordena ahora ese rompecabezas bajo una misma hipótesis. La de un crecimiento patrimonial difícil de explicar.
En paralelo, la rutina política intenta seguir su curso en una Casa Rosada atravesada por nuevas reglas. Este martes, Adorni volvió a mostrarse en Balcarce 50, donde llegó a las 9.40 de la mañana y retomó su agenda habitual en medio de la tormenta judicial. Su presencia temprana fue leída como un gesto de normalidad hacia adentro del Gobierno, en un contexto donde cada uno de sus movimientos es observado con lupa y donde el regreso de los periodistas acreditados, tras días de veto, no implicó una apertura plena sino un cambio en las condiciones de trabajo.
La pregunta empieza a instalarse incluso dentro del oficialismo. ¿Por qué se blinda tanto a Adorni? ¿Qué explica el nivel de protección política que recibió en las últimas semanas, incluso en momentos de máxima exposición? El episodio más claro fue su informe de gestión del 29 de abril, donde el oficialismo desplegó una defensa cerrada y evitó que la discusión escalara más allá de lo controlable.
Las respuestas no son unívocas. Una de las lecturas que circula en la Casa Rosada lo ubica como un “pararrayos”. Mientras el foco esté puesto en su figura, en sus gastos, en sus viajes y en su patrimonio, el Gobierno logra desplazar del centro de la escena otros temas más sensibles, en particular la marcha del programa económico. En ese esquema, el costo político se concentra en una persona y no se distribuye sobre el conjunto de la gestión.
Pero esa hipótesis convive con otra, más inquietante. En la mesa política, el ministro de Economía, Luis Caputo, dejó trascender su preocupación por el efecto contrario. Que el ruido político termine contaminando la credibilidad del Gobierno y, con ella, el frente económico. En un esquema que depende en gran medida de la confianza de los mercados, un escándalo como el de Adorni puede tener efectos más amplios que los estrictamente personales.
Entre esas dos lecturas se mueve hoy el oficialismo. Sostener a Adorni implica, al mismo tiempo, contener el desgaste y asumir el riesgo de que ese desgaste se amplifique. Por eso, el respaldo político no es lineal. Karina Milei sigue siendo su principal sostén interno y quien empujó, en buena medida, el blindaje en las instancias más críticas. Pero ese respaldo también muestra límites. Según lo que relató María Cafferata en elDiarioAR, la secretaria general ya no lo considera como una opción electoral para disputar la jefatura de Gobierno porteña, una posibilidad que hasta hace poco estaba sobre la mesa.
Las posibles respuestas a tantas preguntas, por ahora, no son concluyentes. Y esa ambigüedad se proyecta hacia adelante. El viernes próximo habrá una nueva reunión de gabinete, una instancia que, más allá de la agenda formal, servirá para medir hasta dónde llega el respaldo político al jefe de Gabinete y cuánto cimbronazo interno empieza a generar su situación. En ese ámbito, donde conviven las urgencias económicas con la gestión del poder, el caso Adorni volverá a estar sobre la mesa, aunque dificilmente alguien lo nombre en voz alta.
PL/MC

El Consejo Interuniversitario Nacional denunció una caída del 45,6% en las transferencias al sistema universitario y alertó sobre el impacto en salarios, infraestructura y programas estudiantiles.
El sistema universitario nacional volverá a movilizarse el próximo martes 12 de mayo con una nueva Marcha Federal Universitaria, en medio de un escenario marcado por recortes presupuestarios, conflictos salariales y denuncias de desfinanciamiento por parte de rectores, gremios y estudiantes. La convocatoria tendrá su acto central en Plaza de Mayo, desde las 17, aunque también habrá manifestaciones en distintas ciudades del país.
La protesta fue confirmada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) durante una conferencia de prensa realizada en la Ciudad de Buenos Aires, junto a representantes de la Federación Universitaria Argentina (FUA) y del Frente Sindical de las Universidades Nacionales. Allí, uno de los principales oradores fue el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, quien advirtió sobre la gravedad de la situación que atraviesa el sector.
“El motivo de esta conferencia es convocar a la sociedad argentina el próximo 12 de mayo, con epicentro en Plaza de Mayo, a un acto central a las 17, también con manifestaciones en todas las ciudades del país donde hay universidades públicas, en defensa del sistema universitario público argentino, la ciencia y la democracia”, expresó Bartolacci.
El rector sostuvo que las universidades atraviesan “una situación extremadamente delicada” y aseguró que el deterioro presupuestario afecta directamente el funcionamiento de las casas de estudio. “Desde 2023 a la fecha, han caído un 45,6% las transferencias al sistema universitario. En todos los aspectos estamos a la mitad de nuestras posibilidades y capacidades”, afirmó.
Además, remarcó que uno de los puntos más críticos es el atraso salarial que impacta sobre docentes y trabajadores no docentes. “Lo más angustiante es la situación salarial del personal docente y no docente de todo el sistema universitario”, señaló, al tiempo que alertó sobre las dificultades que enfrentan muchos estudiantes para continuar sus carreras debido al deterioro de los programas de asistencia.
Durante su exposición, Bartolacci también cuestionó la falta de respuestas del Gobierno nacional a los reclamos del sector universitario. “Hemos respetado los canales institucionales, haciendo gestiones nacionales: las respuestas no aparecieron”, sostuvo. En ese sentido, recordó que el Congreso aprobó una Ley de Financiamiento Universitario que luego fue vetada por el Poder Ejecutivo.
“Cuando el Ejecutivo decidió no cumplir con la ley aprobada por el Congreso, fuimos a la Justicia a reclamar su cumplimiento. Tenemos fallos que ordenan ese cumplimiento y aún así no tenemos respuesta”, lamentó el rector de la UNR.
Finalmente, el dirigente universitario llamó a una participación masiva en la movilización y defendió el rol histórico de la educación pública en el país. “Necesitamos que el 12 de mayo seamos muchos y muchas en todas las plazas del país”, afirmó, antes de concluir: “Hay que defender lo que está bien, lo que nos hace bien, para que futuras generaciones tengan las mismas posibilidades y los mismos derechos que tuvimos nosotros”.
JIB

El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, difundió una respuesta oficial en la que se admite que las partidas no fueron distribuidas. Desde Nación aseguran que evalúan los criterios para asignarlas.
El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, reconoció que todavía no se transfirieron fondos a los hospitales universitarios, según informó el vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Emiliano Yacobitti. El dirigente aseguró que la respuesta oficial llegó “un mes después” de haber presentado el reclamo formal.
A través de sus redes sociales, Yacobitti difundió la documentación enviada por la Subsecretaría y vinculó la respuesta con la reciente conferencia de prensa realizada por médicos de la UBA en las escalinatas del Hospital de Clínicas, donde denunciaron una crisis presupuestaria. “Llegó la respuesta reconociendo que todavía no se transfirió ni un solo peso de la partida de gastos operativos para el funcionamiento de los hospitales universitarios”, afirmó.
Según el documento oficial, los recursos destinados a hospitales universitarios están contemplados en el Presupuesto 2026, con una asignación cercana a los 80 mil millones de pesos, pero aún no fueron distribuidos entre las instituciones. Desde el área que conduce Álvarez explicaron que se encuentran “evaluando los criterios y parámetros” para realizar esa asignación.
El nuevo capítulo se suma al conflicto entre el Gobierno nacional y la UBA por el financiamiento del sistema de salud universitario. Desde la casa de estudios sostienen que, pese a la existencia de partidas específicas, no se giraron los fondos necesarios para garantizar el funcionamiento operativo de los hospitales.
En ese sentido, Yacobitti también cuestionó que el funcionario haya difundido previamente planillas con transferencias bajo el concepto de “función salud”, sin incluir, según remarcó, los montos correspondientes a hospitales universitarios, que tienen una asignación diferenciada.
Desde el Gobierno, en tanto, habían rechazado inicialmente las acusaciones y defendido la ejecución de fondos. En publicaciones en redes sociales, Álvarez sostuvo que las transferencias en materia de salud se realizaron “en tiempo y forma”, aunque la documentación posterior reconoce que aún no se distribuyeron los recursos específicos para hospitales universitarios.
El reclamo universitario se produce en la antesala de una nueva marcha federal prevista para el 12 de mayo en Plaza de Mayo. Docentes, no docentes y estudiantes exigirán la ejecución de los recursos previstos para el sistema y la reglamentación de la Ley de Financiamiento Universitario y de Recomposición Salarial, aún pendiente.
Mientras tanto, desde los hospitales universitarios advierten que la falta de fondos compromete la continuidad de la atención. Durante la conferencia de prensa, directores médicos señalaron que en los primeros meses del año no recibieron transferencias para gastos operativos y alertaron sobre el impacto que esto podría tener en el sistema de salud público.
Con información de la agencia NA